Rusia está acelerando considerablemente su producción de armamento. Actualmente fabrica sus nuevos drones-misil a un ritmo mayor que el de Ucrania y Estados Unidos juntos. Se trata de un cambio importante en el complejo militar industrial: se ha impuesto el principio de “bajo coste y producción masiva”.
Según un reportaje del Wall Street Journal publicado el domingo, la cantidad es más importante que la calidad. En el complejo militar industrial de occidente siempre ha primado la sofisticación tecnológica sobre el volumen. Por el contrario, las fuerzas rusas han optado por modificar rápidamente modelos existentes en lugar de diseñar sistemas totalmente nuevos, acortando así los plazos de entrada en producción.