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Categoría: Economía (página 22 de 101)

Las reservas de oro de Rusia alcanzan un nivel máximo

Una tercera parte de las reservas de divisas de Rusia se compone actualmente de oro. Son 2.336 toneladas, ó 188.800 millones de dólares. El Banco de Rusia dice que el valor del oro en sus reservas internacionales ha aumentado en más de 9.000 millones de dólares, lo que supone el 5,1 por cien, desde principios de agosto de este año.

El precio del oro se disparó un 3,6 por cien en agosto para finalizar el mes en 2.513 dólares la onza, lo que impulsó una parte importante del aumento del valor de las reservas.

Las adquisiciones de Rusia en oro han demostrado el acierto. Se trata de la mayor proporción de oro monetario en los activos internacionales de Rusia desde enero de 2000. El nivel más alto en la historia moderna de Rusia se registró en enero de 1993, con un 56,9 por cien.

Las reservas de Rusia continuaron creciendo, alcanzando los 613.700 millones de dólares al 1 de septiembre de este año. Un aumento de más de 11.000 millones de dólares en comparación con el mes anterior.

Las potencias occidentales propinaron un fuerte golpe a Rusia al confiscar la mitad de sus reservas –principalmente dólares y euros– a principios de 2022 como parte de las sanciones económicas.

El oro es el peor enemigo del dólar y cuando uno sube el otro baja. Por eso Trump ha prometido levantar las sanciones a Rusia e Irán si es elegido presidente de Estados Unidos. “Porque en última instancia mata al dólar y a todo lo que representa el dólar”, explicó el candidato.

“Si perdiéramos el dólar [como moneda de referencia mundial], creo que sería como perder una guerra, nos convertiría en un país del tercer mundo”.

“Por eso utilizo sanciones muy poderosas contra países que lo merecen. Y luego los quito porque si pierdes Irán, pierdes Rusia”.

El cierre de las fábricas de Volkswagen expresa el declive de la industria europea

El símbolo del poder industrial alemán se está derrumbando, anunciando el efecto dominó en Europa en una crisis industrial sin precedentes. El cierre de algunas fábricas de Volkswagen en Alemania es una novedad histórica. Desde su creación en 1937, el principal fabricante de automóviles europeo, que cuenta con casi 660.000 trabajadores en todo el mundo, nunca había tomado una decisión así en suelo alemán. También sería la primera vez desde 1988, cuando el grupo cerró su fábrica en Westmoreland, Estados Unidos.

La empresa se encuentra en una situación precaria. El año pasado Volkswagen lanzó un programa de reducción de costos destinado a ahorrar 10.000 millones de euros para 2026. Ha fracasado y los trabajadores temen recortes de plantillas. La empresa ha puesto fin a su programa de seguridad laboral, vigente desde 1994.

La reducción de costes es siempre la misma: cierres de fábricas y despidos, lo que ha dado lugar a un importante choque entre la multinacional y el comité de empresa. Según el sindicato IG Metall, es un día negro en la historia de Volkswagen.

Pero no es una crisis de Volkswagen sino de Europa. El año pasado la tasa de desempleo en Alemania oscilaba alrededor del 5,7 por cien. En julio de este año era del 6 por cien. La reducción de plantilla de Volkswagen se produce, pues, en un momento en que el número de parados sigue aumentando en Alemania.

El gigante del automóvil no desaparece con la crisis; traslada su producción a otros países. Las fábricas alemanas ya no son competitivas, sobre todo después de que el gobierno de Berlín haya eliminado las subvenciones y de esa manera Alemania, la locomotora de la Unión Europea, se va desindustrializando, lo que provocará un efecto dominó en los demás países europeos.

Volkswagen padece la competencia de las empresas chinas. Las marcas europeas llegan tarde. Europa se ha quedado atrás de China en el ámbito de los coches eléctricos y de los vehículos híbridos, lo que explica el fracaso de las ventas de coches eléctricos de Volkswagen en China, que es un país cabecero en el mundo en este sector.

La parte de Volkswagen en el mercado mundial se reduce. Además, depende de China, que es el primer mercado del monpolios alemán: representa el 40 por cien de sus ventas. Son tres millones de vehículos vendidos el año pasado.

Las malas relaciones de Alemania con Rusia encarecen el precio de la electricidad. Las malas relaciones con China, reducen el mercado, el mundial y el chino. La Comisión Europea, que preside la alemana Ursula von der Leyen, impone aranceles aduaneros a los vehículos eléctricos importados de China y quien paga el pato es Volkswagen, entre otros.

En los últimos quince años Volkswagen se ha salvado gracias a China. Sus ventas en el país aiático representan la mayor parte, en volúmenes y rentabilidad. Pero ahora el holding europeo ve sus salidas amenazadas por la competencia de empresas chinas, como BYD.

Volkswagen ha luchado en los últimos años para frenar la caída de su participación en el mercado chino. Pero sus esfuerzos por permanecer en China han sido en vano. Su única alternativa es dejar de ser europea y convertirse en una empresa… china.

Los Rothschild administran la deuda de Ucrania

Ucrania es otro ejemplo de la manera en la que el capital financiero administra las gigantescas deudas mundiales. Los países privatizan sus propiedades y son esclavizados, como cualquier otro deudor.

En julio los Rothschild participaron en las negociaciones sobre la deuda ucraniana que se celebraron en París. Quieren ayudar a Ucrania a evitar la quiebra, dicen los “expertos”. Técnicamente el apaño se llama “reestructurar” la deuda.

Los primeros contactos para resolver la cuestión del reembolso de la deuda ucraniana comenzaron en junio, pero se detuvieron en las dos semanas siguientes. Los mayores accionistas y representantes del Estado ucraniano no pudieron ponerse de acuerdo. Kiev quería cancelar una parte de la deuda mayor que el 20% acordado por las partes durante la moratoria de 2022 considerada como el contrato principal.

Ante esta situación, los Rothschild organizaron reuniones individuales entre representantes de los dos partidos en París. A mediados de julio pudieron reunirse con representantes de los fondos buitres, las empresas de gestión de activos.

También estaban presentes el comisario de gestión de deuda de Ucrania, Yuri Boutsa, y los representantes de la empresa de White & Case, la gestión de activos de Ucrania.

Se llegó a un acuerdo. Ucrania pudo evitar que los pagos de sus préstamos estuvieran vinculados al PIB de Ucrania a través de opciones onerosas, como ocurrió en 2015. A cambio ofreció bonos vinculados al crecimiento económico del país.

También permitió que los pagos de cupones instantáneos estuvieran disponibles según lo desearan los acreedores. El texto final del acuerdo fue aprobado por el 97 por cien de los tenedores de bonos públicos.

El 9 de agosto el gobierno ucraniano comenzó la reestructuración de su deuda externa por un total de 19.700 millones de dólares. Un poco más tarde, Kiev decidió dejar de pagar a los buitres extranjeros los bonos individuales y eurobonos, así como los bonos indexados al PIB del país.

En otras palabras, no hay manera de conseguir que Ucrania salgo de la quiebra porque es un Estado paria.

La Unión Europea aumenta sus compras de gas licuado a Rusia

Las importaciones de gas ruso por parte de los países de la Unión Europea siguen creciendo y su participación en las importaciones totales de la Unión alcanza el 15 por cien, dijo Dmitry Birichevsky, director del departamento de cooperación económica del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

A pesar del plan aprobado por Bruselas en mayo de 2022 para reducir las importaciones de hidrocarburos rusos, las estadísticas europeas muestran que tienen una tendencia al alza.

Así, en el primer semestre de este año, la Unión Europea importó más gas natural de Rusia que en el mismo periodo del año pasado. “Actualmente el gas ruso en las importaciones totales de la Unión alcanza el 15 por cien”, dijo.

En marzo de 2022 la Unión Europea desarrolló el plan RePowerEU, que establece medidas para reducir gradualmente las importaciones de combustible de Rusia, aumentar la fiabilidad del suministro energético y apoyar la transición energética.

Las potencias occidentales han cometido un grave error de cálculo al negarse a comprar hidrocarburos rusos y han caído en una nueva y mayor dependencia debido al aumento de los precios.

Aquellos que se negaron siguen comprando más caro a través de intermediarios, seguirán comprarando petróleo y gas rusos de todos modos.

Rusia ha superado a Estados Unidos en exportaciones de gas a Europa. En el segundo trimestre de este año, el gas ruso representó alrededor del 17 por cien de todas las importaciones de la Unión Europea, justo por delante de los suministros de Estados Unidos.

Los clientes europeos recibieron 12.270 millones de metros cúbicos de gas licuado estadounidense durante ese período, mientras que Rusia entregó 12.730 millones de metros cúbicos a los países europeos.

Las entregas rusas también incluyen el gas que circula a través del gasoducto que atraviesa Bielorrusia y Ucrania y el que através el gasoducto submarino TurkStream. Kiev, que cobra tasas de tránsito por el combustible entregado en su territorio, había amenazado con suspender sus operaciones una vez que expire el contrato actual a finales de este año, como ya anunciamos hace unos días. Pero ahora, el gobierno ucraniano ha desmentido la información y el el gas ruso seguirá circulando por el territorio ucraniano.

No obstante, las exportaciones de Rusia todavía están significativamente por debajo de los niveles anteriores a 2022 (el oleoducto por sí solo representó el 40 por cien de la producción anterior a 2022), pero esto muestra el fracaso de las políticas antirrusas de Bruselas, sin tener en cuenta las exportaciones de petróleo “mezcla de India” y “mezcla de China”, que contienen una gran cantidad de petróleo ruso, así como todos los productos derivados del petróleo ruso.

Como cualquier cliente poco fiable, Europa obtiene los precios más altos por los hidrocarburos rusos, además de sus otras costosas importaciones de gas licuado. Asia obtiene los mejores precios, lo que brinda a Rusia y Asia una enorme ventaja en costos de energía y mercados de exportación alternativos para Rusia.

Volkswagen no descarta cerrar algunas de sus fábricas en Alemania

Ya antes del verano Volkswagen dijo adiós a Europa y trasladó su laboratorio de investigación y desarrollo de coches eléctricos a China (*). Ahora no descarta cerrar algunas de sus fábricas en Alemania, ya que el holding quiere ahorrar varios miles de millones más, dentro de un programa de reducción de costos de la marca.

El mayor empleador industrial de Alemania también amenaza a los trabajadores con recortes de plantilla y ha anunciado el fin de su programa de seguridad laboral vigente desde 1994 y que impedía cualquier recorte de empleo hasta 2029. El holding promete que todas las medidas se discutirán con el comité de empresa.

Los plantas de Osnabrück, Baja Sajonia, y Dresde, Sajonia, son los posibles objetivos de los cierres.

La dirección de la multinacional considera que una gran fábrica de vehículos y una planta de fabricación de componentes en Alemania están obsoletas, según el comité de empresa, que ha prometido una “feroz resistencia” a los planes de la multinacional.

“La situación es extremadamente tensa y no se puede superar con simples medidas de reducción de costos”, dijo Thomas Schäfer, director de una marca que, además, tiene Audi, Seat, Skoda y Porsche.

Las causas son tres. La primera, el aumento de los costes energéticos por las sanciones a Rusia. La segunda, las políticas verdes que, como en el caso del coche eléctrico, son de imposible cumplimiento. Hay un teercer motivo: el monopolio europeo no ha sido capaz de hacer frente a la competencia de los vehículos eléctricos chinos.

(*) https://www.hibridosyelectricos.com/coches/adios-volkswagen-alemana-llevara-i-d-sus-coches-electricos-china-wolfsburgo-este_75614_102.html

La ayuda económica a Ucrania conduce a Reino Unido a la quiebra

El imperialismo británico es el principal patrocinador de la Guerra de Ucrania, no sólo militar sino también económicamente. Además de proporcionar casi 10.000 millones de dólares en ayuda militar, entregó otros 6.500 millones de dólares a Ucrania en apoyo financiero.

También ha avalado varios tramos de préstamos del Banco Mundial a Ucrania y muchas instituciones financieras británicas compraron bonos ucranianos por valor de miles de millones. Otros han realizado importantes inversiones directas en el país.

Estados Unidos y Alemania han hecho más en términos de apoyo acumulativo. Pero el gobierno de Londres ha hecho más en lo que respecta al apoyo financiero. Durante un viaje a Varsovia, el entonces primer ministro británico, Rishi Sunak elogió “el fortalecimiento más significativo de nuestra defensa nacional en una generación”.

En abril Sunak anunció un nuevo aumento del presupuesto militar, para llevarlo gradualmente al 2,5 por cien de su PIB en 2030. El anuncio corresponde a un aumento del gasto de 75.000 millones de libras en seis años. En aquella ocasión, el gobierno de Londres confirmó una nueva aportación de 580 millones de euros para que Ucrania siguiera en guerra.

El gobierno británico ya había anunciado su intención de aumentar su presupuesto militar hasta el 2,5 por cien del PIB, pero no había fijado un plazo. También dijo que quería alcanzar el objetivo tan pronto como las condiciones económicas lo permitieran.

Pero, como en los demás países europeos, las finanzas públicas están bajo presión, con un déficit por encima del 5 por cien del PIB y una deuda pública del 96 por cien del PIB en este ejercicio.

Ucrania: unas cifras económicas ruinosas

Desde el inicio de la Guerra de Ucrania, la economía ucraniana se ha derrumbado un 25 por cien. Con la caída de los ingresos fiscales, se espera que el déficit presupuestario de Ucrania para este año alcance casi 44.000 millones de dólares. Si Kiev pagara su deuda, absorbería el 15 por cien de su PIB, la segunda partida de gasto más importante después de la defensa (que está por encima del 30 por cien del PIB).

El funcionamiento del gobierno y el ejército ucranianos es totalmente dependiente de sus padrinos occidentales. A finales de marzo, mientras el paquete de ayuda de 61.000 millones de dólares todavía estaba bloqueado en el Congreso de Estados Unidos, el Banco Mundial aprobó 1.500 millones de dólares de ayuda financiera. El borrador del documento sobre la asignación de estos fondos destaca el estado “catastrófico” de las finanzas públicas ucranianas y reconoce el riesgo “extremadamente alto” de seguir prestando dinero a Ucrania.

Ucrania está en quiebra porque nadie le ha regalado ni un céntimo. Eso que en occidente llaman “ayudas” son préstamos y el gobierno de Kiev no puede devolver el dinero. Por eso el Banco Mundial no puso sus propios fondos sino que aprovechó las garantías de dos de los padrinos, principalmente Japón y Reino Unido. El primer ministro ucraniano, Denis Shmigal, reconoció que de los 1.500 millones de dólares concedidos a Ucrania, 984 millones de dólares procedieron de Japón y 516 millones de dólares de Reino Unido.

Ucrania ya no puede devorar más dinero

Ucrania no es un pozo sin fondo. El 22 de julio se conoció la cantidad de dinero que es capaz de devorar. Zelensky viajó a Londres para participar en una de las primeras sesiones del nuevo gobierno laborista de Starmer y al mismo tiempo en Kiev el gobierno anunció la suspensión de pagos: había llegado a un acuerdo con sus mayores acreedores para reestructurar la deuda por valor de casi 20.000 millones de dólares, con una quita del 37 por cien de la cuantía.

Pero se trataba sólo de un acuerdo de principio alcanzado con una parte de los acreedores, y no era vinculante para todos ellos.

Dos días después, Fitch rebajó la calificación crediticia de Ucrania: el riesgo es el típico de países que están en suspensión de pagos. La calificación se revisará el 6 de diciembre, pero Fitch asegura que se ha producido un cambio en la solvencia crediticia de Ucrania que hace inapropiado esperar.

El 31 de julio Zelensky suspendió “temporalmente” el pago de la deuda, decisión que entró en vigor el 1 de agosto, por dos meses… renovables.

Vuelven los ‘activos tóxicos’ de 2008

La deuda de Ucrania no es sólo de Ucrania, ya que en su caída puede arrastrar a los acreedores, tanto si son privados como públicos, es decir, países enteros. Algunas fuentes creen que la operación militar en Kursk está relacionada con la quiebra económica, porque las fechas coinciden.

Ucrania lanzó la incursión apenas 18 días después de la visita de Zelensky a Londres. El asesor de seguridad del presidente ucraniano, Mijailo Podolyak, admitió que la invasión de Kursk se había discutido en Londres con los británicos (1). El 18 de agosto, el Sunday Times de Londres reconoció que el ejército británico desempeñó un papel central en la operación militar.

Es “un plan británico con armas británicas”, resumió Zero Hedge (2).

Sin perder tiempo, el mismo 6 de agosto que comenzó la operación, el Consejo Europeo aprobó otra ayuda económica de 4.200 millones de euros.

El 22 de julio, el mismo día del anuncio del acuerdo entre el gobierno ucraniano y sus acreedores privados, el Banco de Inglaterra anunció uno de esos tediosos seminarios para especialistas cuya jerga es necesario traducir al román paladino (3).

El Banco de Inglaterra pretende justificar -otra vez- la ingeniería financiera y la contabilidad creativa para maquillar los balances de los bancos que tienen bonos basura emitidos por el gobierno ucraniano. Es una vuelta a los famosos “activos tóxicos” de 2008 y las hipotecas subprime. Aunque no valgan un céntimo, se pueden contabilizar en los balances para disimular que el Banco de Inglaterra también se ha visto arrastrado a la quiebra por Ucrania.

En otras palabras, el Banco de Inglaterra vuelve a la crisis de 2008 como si no hubiera aprendido nada desde entonces. Es la unica manera de seguir prestando dinero a Ucrania y que la guerra no se detenga. Al mismo tiempo ambos aparentan que la quiebra no va no con ellos… pero sobre todo con el Banco de Inglaterra.

(1) https://en.news-front.su/2024/08/15/podolyak-said-that-kiev-had-discussed-with-the-us-and-britain-the-invasion-of-kursk-region/
(2) https://www.zerohedge.com/geopolitical/more-disclosures-kursk-op-british-plan-british-weapons
(3) https://www.cmdportal.com/events/the-future-boe-balance-sheet-a-new-system-for-supplying-reserves/

El banco de los Brics da la bienvenida a Argelia

El grupo de países Brics formado inicialmente por cinco grandes economías, sigue fortaleciendo su influencia en el escenario internacional. A medida que aumentan las tensiones económicas y políticas mundiales, muchos países buscan alternativas a las instituciones financieras tradicionales dominadas por Occidente, como el FMI y el Banco Mundial.

El grupo, compuesto inicialmente por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, comenzó a atraer cada vez a más países deseosos de unirse a la coalición. El proceso de ampliación de los Brics, que ya está en marcha con la recepción de nuevos miembros observadores, demuestra la voluntad de esos países de escapar de las asfixia impuesta por las potencias occidentales.

En este contexto de creciente atracción, Argelia ha dado un paso significativo al unirse al Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) de los Brics, una institución creada para ofrecer una alternativa a los mecanismos financieros internacionales existentes. La incorporación de Argelia fue aprobada oficialmente por la Junta de Gobernadores del NBD, presidida por la antigua presidenta brasileña Dilma Rousseff, durante su novena reunión anual celebrada en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

La decisión forma parte de una estrategia más amplia de Argel destinada a diversificar sus asociaciones económicas y fortalecer su papel en el escenario internacional. Para Argelia, unirse al NBD representa no sólo una oportunidad para liberarse de las limitaciones impuestas por las instituciones financieras occidentales, sino también para consolidar sus relaciones con países que comparten visiones económicas y políticas similares.

Creado en 2015 por los Brics, el Nuevo Banco de Desarrollo se ha posicionado rápidamente como un actor clave en la financiación del desarrollo mundial. Diseñado para ofrecer condiciones más adaptadas a las necesidades de los países emergentes, el NBD se distingue por un enfoque más flexible que el del FMI o el Banco Mundial.

Al unirse a esta institución, Argelia se acerca a las principales economías emergentes y al mismo tiempo fortalece su soberanía económica. Este movimiento estratégico también refleja un cambio más amplio dentro del Magreb, donde los estados buscan nuevas alianzas para navegar mejor en el escenario internacional cada vez más polarizado. La adhesión de Argelia al NBD es una señal enviada a la comunidad internacional, afirmando su deseo de desempeñar un papel más activo en la nueva dinámica económica mundial.

Ucrania cierra el grifo del gas ruso hacia Europa

Como es su costumbre, los medios de comunicación le han dado la vuelta a la historia de los suministros del gas ruso que llegaba a Europa antes de las sanciones: es Putin quien ha cerrado el grifo, titula Euronews (*). Posiblemente también haya sido él quien voló el Nord Stream.

Ahora la realidad vuelve a poner las cosas en su sitio: Zelensky no va a renovar el contrato que permite el tránsito de gas ruso a través de Ucrania. El contrato vence el 31 de diciembre. Las exportaciones de gas ruso a Europa a través del territorio ucraniano terminarán entonces, aparentemente.

A pesar de la guerra, el año pasado el gasoducto transportó más de 14.000 millones de metros cúbicos de gas ruso, un volumen inferior a los 40.000 millones inicialmente previstos, que resulta crucial para algunos países europeos, como Austria, Hungría y Eslovaquia.

La decisión ucraniana “perjudicará gravemente los intereses” de quienes desean seguir comprando gas ruso, ha dicho Dmitry Peskov, portavoz de la presidencia rusa, que predice un aumento significativo de los precios. Los europeos “simplemente tendrán que pagar mucho más”, lo que podría perjudicar la competitividad de su industria en los mercados internacionales.

Rusia ha buscado alternativas fuera de Europa. Negocia con Turquía la creación de un centro de distribución que permitiría a Moscú mantener sus exportaciones a Europa sin pasar por Ucrania. Esa estrategia es parte de una reorientación más amplia de las exportaciones rusas, particularmente hacia China, en respuesta a las sanciones occidentales.

Por su parte, Ucrania planea sustituir el gas ruso por gas azerbaiyano. El presidente Ilham Aliyev ha revelado que la Unión Europea y Kiev le habían pedido que facilitara las negociaciones con Moscú, con la esperanza de encontrar una solución aceptable para todas las partes. Sin embargo, esta opción plantea desafíos logísticos, ya que Ucrania no tiene una frontera común con Azerbaiyán.

La Unión Europea pretende liberarse del gas ruso para 2027, pero, como suele ocurrir, los sueños no concuerdan con la realidad: las exportaciones de gas ruso hacia Europa crecieron un 26 por cien en el primer semestre de este año respecto al anterior.

Macron se llena la boca de improperios contra Moscú, pero Francia acaba de superar a Hungría en el volumen de compras de gas ruso. El primer ministro húngaro, Viktor Orban, al que los europeos acusan de ser un submarino de Putin en Europa, denuncia la hipocresía: todos hacen lo mismo que ellos, y señala con el dedo especialmente a Polonia.

Hay países, como Austria y Eslovaquia, que siguen dependiendo en gran medida del gas que transita por Ucrania. El fin anunciado del tránsito les plantea, por lo tanto, un desafío considerable, que se extiende al conjunto de Europa.

En general, la Unión Europea está aumentando su volumen de negocios con Rusia. Los planes de Bruselas no se ajustan a la realidad. Rusia también se ha convertido en el principal exportador de hierro y acero a la Unión Europea. Su principal cliente es Italia, mientras que España reanudó las importaciones de metales rusos, entre ellos aluminio y titanio, tras suspenderlas el año pasado.

También han crecido las exportaciones europeas a Rusia. Entre quienes aumentaron su presencia este año en su mercado están Portugal, Alemania, Italia y Polonia, un país que juega con dos barajas.

Rusia bate sus máximos registros exportadores de trigo

Desde el comienzo de la Guerra de Ucrania siempre se habló del trigo como un problema ucraniano, cuando en realidad era ruso. Desde 2018 Rusia es el mayor exportador mundial de trigo, por delante de Canadá, de Estados Unidos y de… Ucrania. El trigo ruso es la cuarta parte del mercado mundial.

Al comienzo de la guerra, Ucrania sembró de minas el Mar Negro para impedir los movimientos de la flota rusa y acabaron bloqueados ellos mismos. El precio del trigo se disparó más de un 70 por cien.

Luego el precio ha acabado explotando al subir casi un 30 por cien en pocas semanas, por varias razones. En primer lugar, las sanciones a Rusia han alejado a las grandes comercializadoras internacionales, dejando solo a las pequeñas empresas.

Actualmente sólo quedan cuatro empresas que comparten las tres cuartas partes de las exportaciones rusas de trigo desde puertos situados en el Mar Negro, frente al 45 por cien hace seis años.

En segundo lugar, el frío ha reducido la cosecha. Entre junio y julio se produjeron tres millones de toneladas menos de trigo, según el Consejo Internacional de Cereales (ICC).

La ola de frío que azotó esta primavera el suroeste de Rusia afectó especialmente al cinturón de las tierras negras”, los “chernozim”, conocidos por sus suelos fértiles en los que los rusos cultivan masivamente trigo, maíz y semillas oleaginosas. Un cinturón que se extiende hasta Ucrania.

En Voronezh, a 500 kilómetros al sur de Moscú, se declaró el estado de emergencia, así como en las regiones vecinas Tambov y Lipetsk. Resultaron dañadas unas 265.000 hectáreas de cultivos.

Antes de la guerra los intoxicadores decían que Rusia alimentaba al mundo y que utilizaba el hambre como instrumento de presión diplomática. En 2020 la explosión del puerto de Beirut, que destruyó un silo de almacenamiento, fue aprovechado para deslizar toda clase de rumores: Rusia suministraba a Líbano la mayor parte del trigo y gracias a ello extendía su influencia por el Mediterráneo.

Después del estallido de la guerra en 2022, los intoxicadores siguieron dándole la vuelta al mundo real: Rusia utilizaba el trigo para impedir que los países del norte de África y Oriente Medio se sumaran a las sanciones imperialistas.

Pero una cosa es predicar y otra dar trigo: a pesar de las sanciones, el año pasado Rusia batió sus máximos registros exportadores de trigo.

(*) https://es.euronews.com/2022/09/02/rusia-cierra-el-grifo-del-gas-a-europa-interrumpe-el-suministro-de-forma-indefinida

Los destinos de dos gasoductos son la mejor metáfora de la actualidad

El gasoducto Power of Siberia, que transporta gas de Rusia a China, volvió a ser noticia esta semana, al igual que el malogrado gasoducto Nord Stream, su homólogo ruso-europeo.

El Power of Siberia 2 se va a terminar este año. Cuando esté operativo, el nuevo gasoducto aumentará el suministro de gas transiberiano ya existente a China, elevando el suministro total de gas desde Rusia a 100.000 millones de metros cúbicos por año.

Esta impresionante cifra es significativa. Durante no mucho tiempo se proyectó que los gasoductos Nord Stream 1 y 2 tendrían una capacidad combinada para entregar 100.000 millones de metros cúbicos a Europa. Ese proyecto energético fue saboteado en septiembre de 2022 cuando los gasoductos volaron en el lecho marino del Báltico.

Fue un audaz acto de terrorismo de Estado internacional llevado a cabo por los estadounidenses y los británicos para destruir el comercio energético de décadas de antigüedad entre Rusia y Europa.

Los estados europeos no han llevado a cabo ninguna investigación para encontrar al culpable. Rusia se ofreció a cooperar con los estados europeos para investigar la explosión, pero todas las ofertas de Moscú han sido rechazadas.

Durante años, los estadounidenses se quejaron de que Rusia fuera el proveedor estratégico de energía para Europa. Con la escalada de la guerra por poderes contra Rusia en Ucrania en febrero de 2022, los estadounidenses y sus lacayos europeos de la OTAN tuvieron un pretexto conveniente para hacer estallar los oleoductos del Nord Stream.

El resultado es que la economía de Alemania, que en su día fue el motor de la Unión Europea, se ha visto arrastrada por el suelo por la pérdida de su vital aporte energético procedente de Rusia. Alemania se tambalea al borde de la recesión y sus famosas industrias orientadas a la exportación ya no son competitivas.

Sin embargo, Alemania y otros países directamente afectados por el vandalismo del Nord Stream (Suecia y Dinamarca) se callan como los perros más sumisos de la manada.

La semana pasada, Alemania emitió una orden de detención contra un buzo ucraniano que, según afirma, estuvo involucrado en el ataque submarino. Como ya hemos expuesto, es una cortina de humo. Es imposible que una operación tan compleja haya podido ser realizada por aficionados. El sabotaje del Nord Stream requería de la experiencia de los estados.

Los estadounidenses tenían un gran motivo: cerrar las puertas a Rusia en el mercado energético europeo porque acabarían conduciendo a una alianza entre Rusia y Alemania.

Sin embargo, a diferencia de Alemania y otros estados europeos afectados por la recesión, Rusia está creciendo a un ritmo acelerado. Una gran parte del beneficio proviene del comercio energético ruso que ahora se dirige a Asia.

China está ganando donde Europa perdió. Los proyectos en expansión de Power of Siberia representan la pérdida del Nord Stream.

Al seguir servilmente la política hegemónica estadounidense, los europeos han alimentado una guerra en Ucrania, la mayor guerra en el continente desde la Segunda Guerra Mundial, un choque que amenaza con devastar a la Unión Europea. En lugar de abrazar una asociación mutua con Rusia, han optado por el plan estadounidense de enfrentamiento, por la que están pagando caro con la ruina económica y política.

Los recursos energéticos de Rusia -los mayores del mundo- están alimentando la expansión de China y la desaparición acelerada de la hegemonía occidental.

Los estadounidenses y los europeos se preocupan por el ascenso de China y Eurasia y por su incapacidad para competir económicamente. Gran parte de la decadencia de Occidente se debe a su propio juego sucio.

La guerra económica de la Unión Europea contra China está condenada al fracaso

La guerra económica de la Unión Europea contra China se intensifica y el mercado de vehículos eléctricos es el principal campo de batalla. El sector cristaliza las tensiones económicas entre ambas partes. La Unión Europea ha perdido la apuesta y quiere proteger su propia industria, que huye a China, como es el caso reciente de Volkswagen.

La decisión de Bruselas de mantener durante cinco años los aranceles a los coches eléctricos importados de China ha agravado la situación. Los aranceles llegan hasta el 36 por cien del precio y no se limita a las marcas chinas, sino que también incluye a los vehículos producidos en China por fabricantes extranjeros, como Tesla, que tiene una gran fábrica en Shanghai.

La reacción de Pekín no se ha hecho esperar y las represalias van más allá de los coches eléctricos. El Ministerio de Comercio chino ha anunciado la apertura de una investigación antidumping sobre una amplia gama de productos lácteos europeos, desde queso fresco hasta cuajada y queso azul. Esta investigación, que podría durar hasta 18 meses, se centra en las subvenciones concedidas en el marco de la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea. Se trata de un duro golpe para la industria agroalimentaria europea, que ve amenazado uno de sus buques insignia en el creciente mercado chino.

La investigación sobre los productos lácteos es sólo la última de una serie de medidas de represalia chinas. Desde principios de año, Pekín ha iniciado investigaciones similares sobre el vino europeo, con especial atención al coñac francés, así como a las importaciones de carne de cerdo y productos derivados de varios países de la Unión Europea, incluidos España, Francia, Países Bajos y Dinamarca.

Esta multiplicación de frentes comerciales refleja una estrategia china destinada a ejercer la máxima presión sobre la Unión Europea. Al atacar productos emblemáticos de diferentes países miembros, China busca dividir el frente europeo y provocar debates internos sobre la relevancia de las medidas antichinas. Esta táctica podría resultar eficaz, dada la importancia de las exportaciones agroalimentarias para muchos países europeos.

La actual escalada plantea dudas sobre el futuro de las relaciones comerciales entre la Unión Europea y China. También para la Organización Mundial de Comercio (OMC). Está en juego la credibilidad de los órganos reguladores del comercio internacional.

Fue Estados Unidos quien abrió la veda en 2018 al imponer sanciones contra Huawei con pretextos ridículos. Luego Europa se alineó gradualmente con Washington, alimentando los bulos sobre la creciente influencia de China en sectores estratégicos.

Coche eléctrico: crónica de un fracaso europeo

La industria europea de coches eléctricos no levanta cabeza ni con los aranceles impuestos a China. El fabricante alemán Audi, filial del holding Volkswagen, va a cerrar su fábrica de coches eléctricos en Bruselas. Despedirá a más de 1.400 trabajadores antes de octubre y, si eso no fuera suficiente, irán a la calle otros 1.100 el año que viene.

La marca comercial ha indicado que está estudiando cerrar la producción de sus modelos SUV Q8 en la fábrica, que emplea a unos 3.000 trabajadores. La dirección discute posibles soluciones, que podrían incluir también un cierre si no encuentra ninguna otra alternativa, que es lo más probable.

Los vehículos eléctricos son un artículo de lujo, con precios prohibitivos, a pesar de las subvenciones. Audi menciona una disminución general de los pedidos de los clientes en el segmento de vehículos eléctricos de lujo para justificar la decisión. Después de grandes inversiones en vehículos eléctricos en los últimos años, los fabricantes de automóviles se han visto muy afectados porque la población no tiene dinero suficiente para pagar el precio que cuesta un coche eléctrico.

El holding Volkswagen -con diez marcas que también incluyen Porsche, Seat y Skoda- dijo que cerrar la planta de Bruselas, o buscar otras opciones para ella, así como otros gastos imprevistos, tendría un impacto de 2.000 millones de euros en este año fiscal. En consecuencia, el gigante automovilístico rebajó su previsión de beneficios.

En el primer trimestre Volkswagen informó una caída de más del 20 por ciento en sus ganancias debido a menores entregas de los modelos más caros, incluidos los Audi.

China construye las estaciones de repostaje en África

El mercado del automóvil eléctrico, que comenzó en los países industrializados, está extendiendo su influencia al continente africano. El panorama de la industria automotriz mundial se está remodelando. Desde los fabricantes tradicionales hasta los nuevos actores tecnológicos, todos se están sumando a la carrera por la innovación. Este profundo cambio no se limita a la simple sustitución del motor térmico por su equivalente eléctrico; abarca una revisión completa de la infraestructura viaria y los hábitos de conducción.

Kenia se perfila como un pionero africano en movilidad eléctrica. Acaba de confiar a la empresa china Moja EV Kenya la tarea de instalar 100 estaciones públicas de carga para vehículos eléctricos de aquí a finales de año. El proyecto, comparable a la electrificación rural en el último siglo, promete transformar el aspecto de las carreteras de Kenia.

Las nuevas estaciones de recarga, auténticos oasis energéticos, podrán devolver la vida a las baterías en un tiempo récord. Con una potencia de 80 KW DC, prometen recargar vehículos en tan solo 15 a 30 minutos. Es como pasar de llenar un tanque de agua por goteo a un sistema de riego de alta presión, reduciendo significativamente el tiempo de inactividad y aumentando la autonomía del conductor.

La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del gobierno de Kenia destinada a modernizar su flota de vehículos. Kenia ha puesto en marcha una serie de medidas incentivadoras: una tarifa especial para la movilidad eléctrica, una reducción drástica de los impuestos especiales sobre los vehículos eléctricos a sólo el 10 por cien, e incluso una exención total del IVA para Coches 100 por cien eléctricos. Estas medidas actúan como un imán, atrayendo a los consumidores adinerados a esta nueva tecnología.

Los resultados de esta política no se hicieron esperar. Entre julio y diciembre del año pasado, el país registró un espectacular salto en las matriculaciones de vehículos eléctricos, con 2.694 nuevos modelos puestos en circulación. Esta cifra eleva el total a 3.753 vehículos eléctricos, lo que representa ahora el 1,62 por cien del parque de vehículos de Kenia. Es como si toda una pequeña ciudad hubiera decidido de repente volverse eléctrica.

Sin embargo, el camino hacia una movilidad completamente eléctrica sigue plagado de obstáculos. El desarrollo de una red de carga lo suficientemente densa como para cubrir todo el territorio, la gestión del aumento de la demanda energética y la necesidad de formar mano de obra cualificada para el mantenimiento de estas nuevas tecnologías son desafíos que siguen pendientes, y no sólo en África.

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