Las manifestaciones convocadas este 1 de mayo por CCOO y UGT en España han consolidado una tendencia a la baja en la última década, con cifras de asistencia oficial que se mantienen muy por debajo de los máximos alcanzados en 2018, según la comparativa de datos de convocantes, Delegaciones y Subdelegaciones del Gobierno recabados en las principales ciudades.
Madrid, tradicional escenario de la gran manifestación sindical, ha pasado de reunir a unas 50.000 personas en 2018 (según la Delegación del Gobierno) a estabilizarse entre 10.000 y 12.000 asistentes desde 2022. En la última edición, la Delegación del Gobierno cifró en 12.000 los participantes en la marcha madrileña, mientras que los sindicatos elevaron la estimación a 50.000. Esta brecha entre fuentes oficiales y convocantes se repite en todas las ciudades analizadas y se ha agudizado en los últimos años.