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Cooperación entre Burkina Faso y Rusia en materia de formación

Burkina Faso y Rusia han formalizado un acuerdo para fortalecer la cooperación en educación superior, investigación científica y tecnología. Anunciado en Moscú, la colaboración busca estructurar intercambios académicos y formación especializada. Se centra en campos científicos y técnicos identificados como prioritarios por el gobierno burkinés. El objetivo principal es desarrollar las competencias locales y fomentar la autonomía en la formación de profesionales locales.

El acuerdo entre ambas partes formaliza el compromiso de intensificar los intercambios académicos y científicos. Las áreas incluyen la educación superior, la investigación aplicada y las disciplinas técnicas, con el fin de apoyar la formación de profesionales cualificados en Burkina Faso. La cooperación se basa en los principios de igualdad y respeto mutuo, sin mencionar la interferencia institucional.

Las modalidades operativas incluyen colaboraciones entre instituciones, programas de formación especializada e intercambios de profesores e investigadores. Los sectores involucrados no se han especificado públicamente, pero se han mencionado campos científicos y técnicos considerados cruciales para el desarrollo económico. Tampoco se han publicado cifras sobre el número de estudiantes, ni la financiación asociada, ni el cronograma de implementación.

Esta iniciativa forma parte de una estrategia para fortalecer la formación e investigación locales. El enfoque prioriza la formación de profesionales, con énfasis en la transferencia de competencias y el acceso a la experiencia universitaria. El gobierno burkinés insiste en la necesidad de contar con recursos humanos formados localmente para satisfacer las necesidades de la administración, la industria y los servicios públicos.

Desde la llegada al poder del capitán Ibrahim Traoré en septiembre de 2022, las relaciones entre Uagadugú y Moscú se han intensificado gradualmente. Se han establecido contactos diplomáticos regulares, acompañados de acuerdos y declaraciones en materia de seguridad, economía y cooperación técnica. Esta dinámica ha dado lugar a una diversificación de las alianzas internacionales de Burkina Faso, con Rusia desempeñando un papel cada vez más destacado en diversos sectores.

Institucionalmente, estos intercambios se han materializado a través de visitas oficiales, foros bilaterales y compromisos en ámbitos no militares, como la educación y la formación. El gobierno de Uagadugu ha expresado su deseo de reducir la dependencia internacional mediante el desarrollo de la experiencia local, en particular en ciencia, ingeniería y tecnología. La cooperación académica se presenta así como una extensión de ese planteamiento, en consonancia con las necesidades identificadas por el gobierno.

El acuerdo sobre educación superior y ciencia complementa otras iniciativas destinadas a estructurar alianzas técnicas. No modifica los marcos jurídicos existentes, sino que allana el camino para programas conjuntos que podrían implementarse a medio plazo. El gobierno ruso, por su parte, presenta esta cooperación como apoyo académico y científico, sin revelar ningún compromiso financiero específico.

La implementación efectiva dependerá de los acuerdos específicos que se concreten entre las instituciones, así como de las prioridades definidas por los ministerios de ambos países.

Níger disuelve casi la mitad de las ONG que operan en el país

El gobierno nigerino acaba de lanzar una ofensiva contra el entremado de ONG. Un decreto del Ministerio del Interior, firmado el miércoles, formaliza la disolución de cientos de organizaciones no gubernamentales y asociaciones de desarrollo que incumplieron sus obligaciones legales en materia de transparencia financiera.

De todas las ONG y asociaciones registradas en Níger, solo 1.809 fueron autorizadas a continuar sus actividades. Esta cifra se desglosa en 1.684 organizaciones locales y 125 organismos internacionales. Todas las demás han sido eliminadas del registro oficial.

El Ministerio del Interior justifica la decisión alegando el incumplimiento reiterado de los requisitos reglamentarios. Las organizaciones en cuestión no presentaron sus documentos contables dentro del plazo establecido, a pesar de varios requerimientos formales emitidos por el gobierno.

Las ONG ignoraron deliberadamente las órdenes. La disolución masiva es la culminación de un proceso iniciado dos meses antes. A mediados de noviembre del año pasado, el gobierno ordenó la suspensión inmediata de todas las ONG que no hubieran publicado su contabilidad de 2024 en el Boletín Oficial del Estado.

Se concedió un plazo de gracia de 60 días a las organizaciones incumplidoras para que subsanaran su situación. Este plazo se redujo posteriormente a 30 días. Entre el 14 de noviembre y el 15 de diciembre del año pasado, se realizaron auditorías para verificar el cumplimiento de cada organización.

Las asociaciones establecidas menos de un año antes de la auditoría no se vieron afectadas por la medida.

Esta medida forma parte de una tendencia más amplia de regulaciones cada vez más estrictas que rigen el sector sin fines de lucro en Níger. Un decreto aprobado en 2022 ya aumentó significativamente las obligaciones impuestas a las ONG, tanto durante su constitución como en el desarrollo de sus actividades y la obtención de financiación.

Más recientemente, en febrero del año pasado, el gobierno creó un comité técnico encargado de supervisar a las organizaciones no gubernamentales. A finales de octubre, también se celebró en Tillaberi un foro nacional dedicado a la regulación de la red, que reunió a representantes del gobierno y las organizaciones privadas para debatir cuestiones de transparencia y rendición de cuentas.

En África las ONG son un gangrena. Hay más de un millón de ellas registradas, aunque otras no figuran en ninguna parte. Son un Estado paralelo que usurpa numerosas funciones públicas y, muchas están al servicio de intereses extranjeros y otras de grandes congregaciones religiosas.

Países como Kenia, Sudáfrica, Nigeria y Uganda tienen decenas de miles de ONG registradas. En muchos países africanos, el entramado de ONG es una fuente de empleo, especialmente en áreas como salud, educación, desarrollo rural y ayuda humanitaria.

Por ejemplo, en Kenia, se estima que más de 300,000 personas trabajan directamente en alguna ONG. En Sudáfrica el sector emplea a alrededor del 5 por cien de la fuerza de trabajo, lo que equivale a más de un millón de personas.

Algunas estimaciones sugieren que entre 5 y 10 millones de personas podrían estar empleadas directa o indirectamente por las ONG en África, considerando tanto el empleo formal como el voluntariado estructurado y trabajo remunerado en organizaciones locales e internacionales.

Intento de Golpe de Estado en Burkina Faso

El gobierno de Burkina Faso ha desbaratado un complot organizado por el anterior jefe de la junta de transición, el coronel Paul Henri Sandaogo Damiba. El plan incluía el asesinato del presidente Ibrahim Traoré, según declaró el ministro de Seguridad, Mahamadou Sana, en una entrevista con la cadena de televisión pública RTB.

El golpe se desencadenó el 3 de enero, al mismo tiempo que Estados Unidos secuestraba a Maduro en Venezuela.

Los servicios de inteligencia de Burkina Faso llevaban semanas en alerta máxima: varios cuarteles de la capital burkinesa habían sido movilizados y se habían practicado detenciones.

La desestabilización se llevaría a cabo mediante una serie de asesinatos selectivos de dirigentes civiles y militares, comenzando con la neutralización del capitán Ibrahim Traoré, jefe de Estado y presidente de Burkina Faso, ya sea a quemarropa o colocando explosivos en su residencia. Tras esta acción, se desactivaría la base de drones y se lanzaría una intervención militar terrestre con “fuerzas externas”, dijo el ministro burkinés, en posible referencia a Francia, Costa de Marfil e incluso Togo.

La noche del golpe cientos de personas salieron a la calle, especialmente en Uagadugú y Bobo-Dioulasso. Las movilizaciones surgieron a raíz de un video publicado en las redes sociales por Ibrahima Maïga, exiliado en Estados Unidos, conocido por su apoyo al capitán Traoré.

El gobierno ha identificado al coronel Sandaogo Damiba como el principal organizador del intento de golpe. Su papel fue diseñar y planificar las acciones, buscar y movilizar fondos y reclutar civiles y militares.

El ministro de Seguridad especificó que parte de los fondos, por un total de 70 millones de francos CFA (124.600 dólares), procedía de Costa de Marfil. La investigación y las detenciones de los conspiradores continúan.

“Todos los implicados en este caso comparecerán ante el fiscal de Burkina Faso y se les aplicará todo el rigor de la ley. Quiero asegurar al pueblo de Burkina Faso que la situación está bajo control”, añadió Sana.

El gobierno ha prometido hacer públicas las confesiones obtenidas durante los interrogatorios de los principales sospechosos. La cadena RTB publicó el testimonio de uno de los detenidos, el empresario El Hadj Madi Sakandé, quien afirma haber participado, en nombre de Damiba, en la transferencia de fondos a los golpistas y haber estado al tanto de los planes para asesinar al presidente Ibrahim Traoré y a varios comandantes militares. Según él, parte de los fondos -40 millones de francos CFA (71.200 dólares)- habría sido transferida a tres intermediarios en Uagadugú.

El gobierno asegura que a menudo utilizaban a particulares para transferir dinero y ejecutar órdenes, y piden a la población que denuncie cualquier actividad sospechosa.

Un intento de golpe de Estado anterior fue frustrado en septiembre de 2024. Sana declaró entonces que civiles y militares burkineses residentes en Costa de Marfil habían intentado repetidamente desestabilizar las instituciones del país. Los golpistas están acusados ​​de mantener vínculos con “potencias extranjeras”, en referencia a Francia y Costa de Marfil, y grupos afiliados al Califato Islámico.

Ibrahim Traoré llegó al poder en Burkina Faso tras un golpe militar el 30 de septiembre de 2022, que derrocó a Sandaogo Damiba.

Níger da pasos importantes para fortalecer su independencia política

Níger da pasos importantes hacia su independencia política. Estados Unidos prohibió la concesión de visados a sus nacionales y el gobierno de Niamey ha hecho lo propio: ha hecho propio, prohibiendo la entrada a los estadounidenses.

Lo mismo ocurre con una de las mayores riquezas del país, el uranio, que ha sido nacionalizado. A finales del mes pasado, un convoy de unos cuarenta camiones con más de mil toneladas de uranio partió de la mina de Somair, en Arlit, con destino a Niamey, una operación que provocó la reacción de la empresa francesa Orano, el grupo francés que operaba el yacimiento antes de perder el control operativo en diciembre del año pasado, tras su nacionalización por parte del gobierno nigerino.

El gigante nuclear denunció el transporte como ilegal y obtuvo una investigación en París por “robo organizado con el fin de servir a los intereses de una potencia extranjera”. Una semana después del anuncio, Niamey decidió responder públicamente.

Durante una conferencia de prensa conjunta celebrada el sábado, los ministros nigerinos de Minas y Justicia rechazaron cualquier acusación de robo. El coronel Ousmane Abarchi, encargado de la cartera de Minas, declaró que Orano había cruzado una línea roja al equiparar el ejercicio de la soberanía nacional con la apropiación indebida de recursos.

Para el gobierno nigerino, el uranio concentrado extraído del subsuelo pertenece al pueblo, y el Estado conserva la libertad de comercializarlo según sus propias normas.

El ministro señaló el “desequilibrio sistémico” que ha caracterizado durante mucho tiempo la explotación del uranio. Ahora Niamey pretende aplicar estrictamente sus regulaciones mineras y sancionar a cualquier operador que las incumpla. Según informes, se envió una notificación formal a Orano el pasado mes de septiembre, exigiendo más de 4.000 millones de francos CFA, o aproximadamente 6 millones de euros.

Actualmente, se están llevando a cabo varios arbitrajes internacionales entre el Estado y el monopolio francés ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI).

En septiembre, este organismo afiliado al Banco Mundial ordenó a Níger no ceder ni transferir el uranio producido por Somaïr. Sin embargo, el gobierno de Niamey cuestiona el alcance de esta decisión y mantienen su postura: la libre disposición de los recursos del subsuelo es parte de sus prerrogativas soberanas.

La disputa ilustra la ruptura total de las relaciones entre Níger y la antiguo metrópoli. Desde la nacionalización de la mina de Somaïr, de la que Orano poseía anteriormente el 63,4 por cien, ambas partes se han mantenido en posiciones irreconciliables.

Marruecos sigue comprando armamento estratégico a Israel

La industria de guerra israelí amplía su red de clientes, desde el Sudeste Asiático hasta el Magreb. Si bien actualmente hay armas israelíes desplegadas en el frente tailandés, Marruecos confirma su condición de cliente estratégico al validar un nuevo pedido de artillería pesada para este año.

El alcance del complejo militar-industrial israelí queda ilustrado en la guerra fronteriza entre Tailandia y Camboya. Sobre el terreno, los soldados tailandeses aparecen con rifles de asalto Tavor y drones Hermes 900, lo que demuestra que a pesar de las críticas internacionales vinculadas a la guerra en Gaza, las exportaciones de mterial militar israelí no está experimentando ninguna crisis.

En este contexto de crecimiento, impulsado por gigantes como Elbit o Rafael, que Marruecos continúa fortaleciendo su arsenal. Este año realizó una importante inversión, firmando un acuerdo estimado entre 150 y 200 millones de euros para la adquisición de obuses ATMOS. Este sistema de artillería móvil completa una ya importante lista de compras tecnológicas, ya que Rabat se equipó previamente con el lanzacohetes PULS y el escudo de defensa aérea Barak MX.

Marruecos forma parte de una dinámica regional en la que Oriente Medio y el norte de África captan el 12 por cien de las exportaciones de armas israelíes. Al igual que Azerbaiyán o la India, Marruecos apuesta por la tecnología israelí para modernizar su ejército, consolidando una cooperación en materia de defensa que sitúa a las empresas israelíes entre los proveedores preferidos del ejército marroquí.

—https://www.bladi.net/maroc-offre-joyaux-industrie-militaire-israelienne,118485.html

‘Consigue que la gente olvide los escándalos lo más rápido posible‘

En 1885, durante la conferencia de Berlín, el rey de Bélgica Leopoldo II, obtuvo el Congo de los demás países europeos, un terrtorio africano con una superficie de 2.345.000 kilómetros cuadrados, que pasaría a ser de su propiedad personal.

Desde entonces, siempre que tuvo oportunidad, recordó que no se lo regalaron sino que compró aquel terreno como cualquier otra finca. Lo que se le olvidaba decir es que el dinero procedía de un préstamo concedido por el Estado belga.

La brutalidad de la conquista provocó fuertes críticas, principalmente procedentes de los países anglosajones. La prensa anglosjona se hizo eco de los castigos corporales, los trabajos forzados impuestos a los nativos y las manos cortadas de los recalcitrantes. Las fotografías que ilustraban estas prácticas circularon por toda Europa y empañaron la reputación de un país que apenas tenía un siglo de antigüedad.

Para lavar la cara al rey, Bélgica organizó una primera Exposición Universal en Bruselas en 1897 que quiso mostrar el “lado bueno de la colonización”. Incluso trajeron del Congo a un grupo de nativos, que fueron expuestos a los visitantes de la exposición en medio de un frío glacial.

Nueve de ellos murieron y fueron enterrados apresuradamente en una parte del cementerio de Tervuren, una ciudad cercana a Bruselas, que anteriormente estaba reservado para las prostitutas.

En 1908 el rey cedió el Congo a Bélgica. El gobierno aceptó la oferta no sin desgana: para ella, la colonia, objeto de numerosos escándalos, no debía suponer ningún coste.

Dos años más tarde se inauguró en Tervuren el Palacio Colonial, diseñado por el arquitecto francés Charles Girault siguiendo el modelo del Petit Palais de París. Fue encargado por Leopoldo II y financiado con una parte del dinero que había succionado del Congo.

En 1913 la Exposición Universal, esta vez celebrada en Gante, pretendió responder a las críticas y superar las reticencias de una población belga muy escéptica con su colonia africana. De nuevo volvieron a destacar la labor civilizadora realizada en la cuenca africana, las mejoras económicas alcanzadas y el importante trabajo de los misioneros católicos. La consigna era “lograr que la gente olvidara los escándalos lo más rápido posible”.

Para esta efemérides encargan una obra monumental “Panorama del Congo”, un cuadro circular de 115 metros de largo y 14 metros de alto que atraerá a las multitudes. Fue creado por dos de los mejores pintores belgas de la época, Alfred Bastien y Paul Mathieu.

“Panorama del Congo” costó 123.000 francos belgas, una suma considerable para la época, equivalente a doce años de trabajo para un obrero belga.

La transición de la barbarie a la civilización

El Ministro de Colonias, Jules Renkin, había sugerido un año antes que los pintores viajaran a África y visitaran el puerto de Matadi, construido en la desembocadura del río Congo. Era el punto de partida de los buques mercantes que cruzaban el Atlántico cargados de marfil, caucho y fardos de algodón.

Teniendo sólo ocho semanas para localizar los lugares desde el puerto de Matadi hasta la capital, Leopoldville –hoy llamada Kinshasa–, ambos pintores se limitaron a la desembocadura del río y a sus orillas. Desde su ubicación capturaron 150 fotografías, 70 bocetos y grabaciones de voces congoleñas grabadas en rollos de cera, los fonógrafos de aquella época.

Durante la exposición, organizada en un pabellón de arquitectura oriental, los vistantes eran dirigidos a un balcón de observación desde donde descubrían un Congo colorido e idealizado, que ilustraba perfectamente las palabras de los organizadores de la exposición y los deseos del Ministro de las Colonias: demostrar la transición de la barbarie a la civilización.

Después de despertar el entusiasmo de la multitud en Gante, la obra se presentó por segunda vez en la Exposición Universal de Bruselas en 1935. Será su última aparición pública. Posteriormente, el inmenso lienzo se enrolló cuidadosamente y se guardó en un cilindro en el Palacio de las Colonias, en Tervuren, y luego en el museo del ejército, instalado en el Parque del Cincuentenario, en Bruselas.

“Panorama del Congo” resultó dañada durante la Segunda Guerra Mundial. Los ocupantes alemanes perforaron la funda por temor a que albergara proyectiles. A pesar de los esfuerzos realizados por la Oficina Colonial y los herederos de Leopoldo II, la obra nunca logró unanimidad en Bélgica y nadie se preocupó de reparar o exponer la obra, que estaba pasada de moda definitivamente.

Hubo que esperar hasta 2022 para que se digitalizara, después de apercibirse de su interés histórico. La reproducción del cuadro, presentado en el Museo Tervuren desde el 28 de noviembre, es nueve veces menor que la original. Sin embargo, grandes secciones del liezo se exponen en salas situadas en el sótano del museo, frente a una canoa de 22 metros de largo y una pequeña sala dedicada a denunciar el racismo.

Por supuesto, ya nadie habla del trabajo civilizador de Bélgica al Congo. La pintura es un ejempo de propaganda. Además de recuperarla, los especialistas buscaron en los archivos del museo y desenterraron las fotografías y bocetos traídos por los pintores para inspirar sus composiciones. También copiaron y digitalizaron grabaciones que habían estado inactivas en baúles durante un siglo.

La realidad estaba oculta en los clichés

Los pintores sólo habían recordado los colores brillantes de los taparrabos y los mercados, la animación de la palabrería donde los nativos se encontraban uniformados con los europeos, la majestuosidad de los barcos mercantes y la destreza que representaba la construcción del ferrocarril de las cataratas, para conectar el puerto de Matadi con Leopoldville.

Pero exhumadas y revividas mediante técnicas contemporáneas, las fotografías cuentan una historia muy diferente: en el fondo de las conversaciones aparentemente pacíficas, muestran, acechando entre los arbustos, a los reclutas de la Fuerza Pública Congoleña, el ejército de la época. Con una actitud amenazadora, estaban dispuestos, ante el más mínimo gesto de los oficiales belgas, a abrir fuego contra una multitud menos serena de lo que parecía.

La traducción de las grabaciones de la época confirma el malestar entre los congoleños. Para conocerlo, los investigadores tuvieron que abandonar Kinshasa para dirigirse a Ituri y Maniema, regiones del este del país donde, tras la pista de los esclavistas que venían de las costas del Océano Índico, alguna vez se habían reclutado numerosos porteadores.

‘Mi papá prefirió apuñalarse’

Los congoleños de hoy tradujeron los lamentos y los gritos del pasado. Mientras que los colonizadores pensaban que sólo escuchaban cánticos tradicionales, otros mensajes se habían deslizado detrás del repique de los tambores. Con los cascos en los oídos, hoy los visitantes de Tervuren escuchan las palabras: “Aquí sólo queda sufrimiento”, “el fuego lo destruyó todo”, “el pueblo fue abandonado”, “lo único que nos queda son las flechas envenenadas”, “si eres demasiado débil, te azotaremos”, “mi papá fue apresado por la fuerza, pero prefirió apuñalarse”. Las quejas desenmascaran el verdadero rostro del “colonialismo modélico” de Bélgica.

El famoso “ferrocarril de las cataratas”, construido por senegaleses y “culíes” chinos (*), que sustituyeron a los congoleños, no se utilizaron para transportar pasajeros, a excepción de los europeos. Los demás tenían que caminar a lo largo de las vías porque sólo las mercancías subían a la capital Leopoldville o bajaban al puerto de Matadi, con el puerto de Amberes como destino final.

Cuando describieron los colmillos de marfil descargados de los barcos y amontonados en los muelles de la ciudad portuaria, Joseph Conrad o el historiador Edmund Morel no fueron víctimas de alucinaciones y su descripción de las 1.500 manos cortadas era una verdad terrible.

Las notas de viaje de los dos pintores, conservadas hasta entonces en los archivos del museo y finalmente sacadas a la luz, presentan también otra realidad, muy alejada de la obra encargada. Describen un “campamento de negros desnudos y temblorosos”, ovejas que parecen pastar en la piedra o un enfermo senegalés envuelto en un bubú blanco (**). Revelan que las bonitas cabañas que ocupan el frente del escenario son sólo un decorado apropiado, “chimbeques” (***) construidos sobre cimientos hechos de botellas vacías.

La exposición rompe en mil pedazos añicos la centenaria imagen de los belgas, educados durante mucho tiempo con imágenes de negros sonrientes y buenos niños reunidos frente a misiones católicas y protestantes.

Un caso  precoz de desinformación

El actual director del museo, el antiguo diplomático Bart Ouvry, dice que “Panorama del Congo” es una obra de propaganda que durante mucho tiempo convenció a los belgas de los beneficios del colonialismo. Implícitamente, la exposición actual también recuerda el discurso pronunciado por Patrice Lumumba el Día de la Independencia, el 30 de junio de 1960. Le acusaron de insultar al rey, que se levantó para no escuchar más. El Primer Ministro del Congo provocó entonces la ira definitiva de la metrópoli. Seis meses más tarde, con la aprobación de Bruselas, el héroe de la independencia sería entregado a sus enemigos katangueses, quienes lo ejecutaron sin dudarlo.

La propaganda colonial, ya sea en Bélgica o en otras antiguas metrópolis, corresponde a lo que hoy llamaríamos “desinformación”. Las imágenes falsas, los informes complacientes recuerdan que la colonización del Congo fue ante todo una empresa de explotación económica descrita entonces como “mejora”.

Han pasado los años, pero las imágenes actuales de niños trabajando en minas de cobre o cobalto, hundirse en las galerías o transportar cargas demasiado pesadas demuestran que la explotación continúa. A partir de ahora, es en Washington donde parece estar en juego el destino del Congo, a la luz del acuerdo impuesto por Trump para quitar a los chinos el acceso a los minerales estratégicos y obligar a Kinshasa a compartir sus recursos con un vecino ruandés que actúa como receptor e intermediario. En el contexto actual marcado por la depredación, el terror y la indiferencia mundial “Panorama del Congo” es un engaño que parece muy actual.

—https://afriquexxi.info/Le-Panorama-du-Congo-une-fake-news-coloniale-enfin-demasquee

(*) Los culíes chinos eran trabajadores reclutados por un período determinado de tiempo, para realizar labores en plantaciones y otras industrias. Fueron importantes en lugares como el Caribe, América del Sur y algunas colonias británicas, donde reemplazaron a los esclavos tras la abolición de la esclavitud. Sus condiciones laborales eran a menudo peores que las de los esclavos.
(**) Un bubú es una vestimenta típica africana de una pieza que va del cuello a los tobillos.
(***) Un chimbeque es un tipo de danza o celebración con música y movimientos rítmicos. Forma parte de rituales sociales, ceremonias o festividades y van acompañados con la vestimenta y los adornos que se utilizan durante las celebraciones.

La cooperacion económica entre China y Etiopía

La cooperación chino-etíope se ha convertido en uno de los laboratorios más interesantes de la reconfiguración del mundo contemporáneo. En este país fundamental del Cuerno de África, China no solo ha construido carreteras, líneas ferroviarias y fábricas, sino que ha dado forma a las condiciones materiales de la renovada soberanía. Etiopía, impulsada por una historia imperial de tres mil años y una feroz voluntad de emerger, ha encontrado en Pekín un socio que no busca ni la conversión ideológica ni la alineación estratégica, sino un pacto de modernización basado en la interdependencia productiva. Esta dinámica preocupa a las potencias occidentales porque escapa a sus mecanismos tradicionales de influencia.

Desde la integración de Addis Abeba en la iniciativa Nueva Ruta de laa Seda en 2013, China ha invertido en este país energía política y capital de infraestructura de una magnitud rara vez observada en África. Este proceso no es solo económico.

No es de extrañar que la finalización de la línea ferroviaria Addis Abeba-Djibouti, inaugurada oficialmente en 2018 y financiada en más del 70 por cien por el Exim Bank de China, se haya convertido en el símbolo de esta mutación. Al vincular un país sin salida al mar con su salida marítima a más de 752 kilómetros, China no solo ha construido una infraestructura logística. Ha transformado la geografía política del Cuerno de África. Los informes del Banco Mundial (2018) y la Comisión Económica para África (ECA, 2019) confirman que la línea ha reducido el tiempo de transporte de carga de tres días a menos de doce horas, al tiempo que duplica la capacidad de exportación manufacturera del país, que es uno de los principales catalizadores para el nuevo enfoque económico etíope.

La proliferación de zonas industriales, incluida la Zona Industrial Oriental (de 2007) y el Parque Industrial Hawassa (inaugurado en 2016), refleja el interés chino por construir en Etiopía lo que la profesora Deborah Brautigam, especialista en relaciones entre China y África, califica como una “plataforma africana para la industrialización transferida”. El gobierno etíope, apoyado por el Banco de Desarrollo de China y empresas chinas como Huajian Group, ha sido capaz de crear decenas de miles de empleos industriales, introducir tecnologías de producción modernas e iniciar una cultura de gestión previamente inexistente. Esto demuestra que China no ha exportado un modelo de dependencia, sino un modelo productivo, cuyos beneficios estructurales superan con creces los flujos financieros iniciales.

Sin embargo, para comprender el alcance de esta cooperación, hay que recordar que Etiopía nunca ha tratado de reproducir el modelo occidental de desarrollo, a menudo condicionado por requisitos políticos intrusivos. Como señala el informe de 2020 del Instituto de Estudios del Desarrollo (IDS), las asociaciones chinas, a diferencia de los programas occidentales, se basan en la materialidad de la infraestructura en lugar de la ingeniería normativa. Es precisamente este “pragmatismo material” el que confiere a esta alianza su significado: el de colocar la soberanía en el corazón del desarrollo, a través de capacidades concretas –la energía, el transporte, la industria, la conectividad– y no a través de reformas institucionales impuestas desde el exterior.

Sin embargo, esta trayectoria no está exenta de obstáculos. En primer lugar, las crisis políticas internas a veces han obstaculizado el impulso industrial. La Guerra Tigray, que estalló en noviembre de 2020, causó grandes interrupciones en las áreas industriales del norte, como lo confirman los informes del Diálogo Humanitario (2022) y el International Crisis Group (2021). Algunas empresas chinas han tenido que suspender sus operaciones o reevaluar sus planes de expansión. Al mismo tiempo, la capacidad administrativa etíope, que sigue siendo limitada, a veces ha obstaculizado la aplicación óptima de los acuerdos de inversión, en particular en la esfera de la transferencia de tecnología, la gestión aduanera y la eficiencia fiscal.

Las tensiones regionales añaden una capa de incertidumbre. La disputa sobre la Gran Presa del Renacimiento de Etiopía (GERD), cuyas fases de llenado desde 2020 han generado preocupación sobre Egipto y Sudán, ilustra que la integración energética de China, a través de Sinohydro, el Grupo Gezhouba de China o PowerChina, está expuesta a rivalidades políticas que van más allá de Etiopía. Del mismo modo, las relaciones fluctuantes con Somalia o la inestabilidad en el Mar Rojo están pesando en asegurar los corredores estratégicos financiados por Pekín.

Pero los obstáculos más agudos no son domésticos: son políticos. El gobierno estadounidense retiró el acceso preferencial de Etiopía a AGOA en enero de 2022, citando preocupaciones humanitarias. Sin embargo, los análisis consistentes, especialmente los de la Brookings Institution (2022), muestran que esta decisión forma parte del plan de frenar el auge industrial de Etiopía, que se ha vuelto competitivo gracias a la inversión china. Por su parte, desde 2021 la Unión Europea ha impuesto nuevas condiciones para la ayuda que han tenido principalmente el efecto de reducir el margen de maniobra de Addis Abeba en el mismo momento en que sus planes industriales estaban empezando a dar frutos.

Por lo tanto, la cooperación chino-etiopia está en el corazón de un choque silencioso entre dos cosmovisiones: por un lado, un modelo occidental basado en normas, condicionalidades y una jerarquía de relaciones; por el otro, un modelo chino basado en infraestructura, no interferencia y la creación de polos productivos independientes. Esta tensión explica que Washington, Bruselas, Londres y algunas capitales de la OTAN ven la expansión de China en Etiopía no como una simple asociación económica, sino como una fisura en la arquitectura construida después de la Guerra Fría.

Lo que preocupa a las potencias occidentales no es solo China: es la capacidad de un país africano, en este caso Etiopía, para emerger como un importante actor industrial y logístico, sin pasar por las instituciones occidentales tradicionales. Sin embargo, como señala el informe de 2023 del TCE, Etiopía es ahora uno de los pocos estados africanos que ha desarrollado una base de fabricación de exportaciones, una red ferroviaria moderna, una infraestructura energética colosal y una administración industrial de aprendizaje acelerado. Por lo tanto, es lógico que Pekín vea a Etiopía como un pivote de su anclaje en el Cuerno de África, mientras que Addis Abeba ve a Pekín como el único socio capaz de apoyar sus pretensiones de desarrollo.

En última instancia, la cooperación económica entre China y Etiopía no se trata solo de proyectos de infraestructura. Representa una transformación de las relaciones internacionales, donde la materialidad productiva sustituye a la hegemonía normativa. Por lo tanto, participa directamente en el advenimiento de un nuevo orden, caracterizado por la coexistencia de varios centros de toma de decisiones económicas, lo que altera profundamente los equilibrios que Washington y sus aliados dieron por sentados. Por lo tanto, lejos de ser una asociación bilateral simple, la alianza chino-etíope es el puesto avanzado africano de una nueva era mundial, en la que África ya no experimenta dinámica global, sino que participa como un tema estratégico.

Mohamed Lamine Kaba https://chinabeyondthewall.org/china-ethiopia-economic-cooperation-the-matrix-of-an-african-and-global-shift/

El yihadismo se extiende más allá de los países del Sahel

La escalada de terrorismo en ciertas zonas fronterizas de África Occidental está alterando el equilibrio regional. Los grupos yihadistas, antes confinados en la región del Sahel, ahora incursionan cada vez más en países costeros. Esta evolución se pone claramente de manifiesto en las observaciones publicadas el jueves por Alded (*), que registra los conflictos a nivel mundial.

Según Acled, las zonas fronterizas entre Benín, Níger y Nigeria se están convirtiendo gradualmente en un punto estratégico para los yihadistas del Sahel y el norte de Nigeria. JNIM e ISIS-Sahel están reforzando su presencia en la región, creando una red territorial que conecta zonas anteriormente aisladas. Esta dinámica está provocando una expansión del terrorismo hacia los países costeros, de forma más organizada que las infiltraciones esporádicas observadas en el pasado.

El norte de Benín refleja esta tendencia. Este año ha sido el más mortífero para la región, con un aumento significativo de muertes en comparación con el anterior. La creciente conexión entre las redes sahelianas y los grupos nigerianos está creando un corredor continuo de violencia desde Mali hasta el oeste de Nigeria, transformando la zona de la triple frontera en un centro estratégico para los yihadistas.

El Sahel lleva varios años bajo presión de grupos yihadistas, especialmente en Mali, Burkina Faso y Níger. Las organizaciones yihadistas han perpetrado ataques contra civiles, policías e infraestructuras, como escuelas y mercados, en zonas estratégicas como Tombuctú, Gao, el centro de Burkina Faso y la región de Tillaberi en Níger. Sus métodos van desde emboscadas con motocicletas hasta artefactos explosivos improvisados.

La creación de un corredor que une Benín, Níger y Nigeria es un cambio importante en la evolución del terrorismo. La zona atrae ahora tanto a grupos sahelianos como a sus homólogos nigerianos, quienes la utilizan como territorio de tránsito, refugio o base para sus operaciones.

La guerra económica

La guerra económica se ha convertido en una característica definitoria. En Mali, el JNIM impuso el embargo de combustible y transporte sobre las ciudades de Kayes y Nioro como parte de ofensivas coordinadas que abarcan Kayes, Sikasso, Koulikoro, Segou y Mopti. El bloqueo interrumpió las rutas comerciales y de transporte que unían Bamako y las regiones circundantes, lo que provocó escasez de combustible y aumentos de precios en todo el país. Fue parte de un esfuerzo deliberado por paralizar la economía y desestabilizar al gobierno. Como resultado de las operaciones del JNIM y las contraofensivas militares, la violencia en Kayes, Sikasso y Segou aumentó a los niveles mensuales más altos desde que Acled comenzó a recopilar datos en 1997.

En Burkina Faso, el JNIM desató una ofensiva contra los militares y los Voluntarios para la Defensa de la Patria (VDP). En mayo el grupo se apoderó brevemente de las capitales de provincia Djibo y Diapaga en rápida sucesión, demostrando un cambio radical en su capacidad militar. En septiembre, el grupo organizó una devastadora emboscada contra un convoy militar cerca de Koubel-Alpha, en la provincia de Soum, matando a unos 90 soldados en uno de los ataques más mortíferos contra las fuerzas militares del país hasta la fecha. Las ofensivas tanto en Mali como en Burkina Faso demuestran aún más las crecientes capacidades militares del JNIM y su clara intención de desestabilizar estos regímenes militares socavando la autoridad estatal y el control territorial y perturbando economías y rutas de tránsito clave.

Níger no ha experimentado la misma magnitud de violencia que sus vecinos, pero se está volviendo cada vez más vulnerable a las actividades militantes. La militancia se ha extendido mucho más allá de los puntos críticos tradicionales hacia las regiones del sur de Dosso y del norte de Agadez. Al igual que JNIM, ISSP ha llevado a cabo su propia forma de guerra económica e intensificado sus ataques contra el Oleoducto Benin-Níger en las regiones de Dosso y Tahoua, a lo largo de la frontera con Nigeria. El secuestro de un ciudadano estadounidense en Niamey el 21 de octubre ilustra la creciente fragilidad del país y demuestra aún más que el alcance militante se extiende ahora centros urbanos alguna vez se consideró seguro y menos afectado por la militancia.

Tanto el JNIM como el ISSP iniciaron campañas de secuestro dirigidas a extranjeros, lo que provocó casos récord de secuestros en Mali y Níger. El JNIM apuntó principalmente a trabajadores extranjeros como parte de su estrategia de guerra económica. Se centró en instalaciones de producción industrial, sitios mineros y rutas de tránsito. El ISSP adoptó un enfoque diferente al dirigirse tanto a los ciudadanos occidentales como a los trabajadores extranjeros. La mayoría de los secuestros ocurrieron en Níger. Acled registra incidentes adicionales en las zonas fronterizas cercanas de Burkina Faso y Argelia. Las operaciones patrocinadas por ISSP marcan un cambio hacia la toma como rehenes de ciudadanos occidentales de alto valor y la subcontratación de secuestros a redes criminales.

Uno de los acontecimientos clave que configuran las perspectivas para 2026 es la consolidación de una nueva primera línea en el Tierras fronterizas de Benin, Níger y Nigeria, que ahora es estratégicamente importante tanto para los grupos militantes sahelianos como para los nigerianos.

A lo largo de este año, tanto el JNIM como ISSP han consolidado aún más su presencia en la zona de las tres fronteras, transformándola en un punto crítico con implicaciones tanto para el Sahel como para la costa de África occidental. El norte de Benin experimentó el año más mortífero registrado cuando el JNIM intensificó las operaciones transfronterizas desde el este de Burkina Faso en abril, culminando con la muerte de más de 50 soldados en Park W. A mediados de año, el grupo había avanzado más al sur, hacia el departamento de Borgou, a lo largo del frontera con Nigeria, lo que marca una expansión de sus operaciones hacia el sur más allá de las regiones más septentrionales de Atacora y Alibori. El JNIM también reivindicó su primer ataque en Nigeria a finales de octubre.

En Mali el embargo de combustible y transporte sigue afectando la economía y el movimiento de bienes y personas, intensificando las dificultades para los civiles y socavando la legitimidad del régimen. Los trastornos prolongados corren el riesgo de profundizar las fracturas existentes dentro del ejército regular y provocar disturbios que la junta puede tener dificultades para contener.

Burkina Faso enfrenta desafíos similares. Años de desgaste han dejado al ejército y al VDP sobrecargado. La capacidad del JNIM para apoderarse temporalmente de las principales ciudades no sólo es indicativa de la evolución estratégica y táctica del grupo, sino también de su potencial para apuntar a capitales regionales como Fada N’Gourma en el este del país, dada la incapacidad del estado para defender y asegurar eficazmente los departamentos. y capitales de provincia. Las continuas y numerosas bajas militares y pérdidas territoriales podrían generar la misma disidencia interna y presiones golpistas que derrocaron a gobiernos anteriores.

En todo el Sahel central, el Estado se está erosionando constantemente, a pesar de las promesas de la junta de restablecer la seguridad. JNIM e ISSP ahora disputan el control de vastos territorios rurales, donde hacen cumplir su orden social, gravan a la población y condicionan el acceso a los medios de vida. Su influencia está invadiendo cada vez más los principales centros de población que alguna vez se consideraron relativamente aislados de la actividad yihadista. Las incursiones del ISSP en Ayorou y Tillaberi, junto con las operaciones en Niamey, subrayan que ningún centro de población está fuera de su alcance.

Los grupos de autodefensa locales, que son fundamentales para el esfuerzo de contrainsurgencia en las zonas rurales, se encuentran bajo una presión sin precedentes. En Mali muchas milicias Dozo han sido desarmadas u obligadas a firmar acuerdos con el JNIM, dejando a poblaciones enteras dependiendo de acuerdos impuestos por militantes para una seguridad y un acceso económico limitados. En Burkina Faso el VDP —que fue fundamental para la estrategia de movilización de Traoré— ha sufrido grandes pérdidas y sigue siendo en gran medida defensivo, lo que limita la capacidad del Estado para retener o reclamar territorio. A medida que estos grupos se debiliten, es probable que los yihadistas amplíen aún más su dominio.

La asociación militar de Rusia con los países del Sahel ha logrado resultados limitados. El reemplazo de Wagner por el Cuerpo Africano del ejército ruso ha dejado grandes áreas desprotegidas. El Cuerpo Africano tiene un alcance más limitado y no ha podido evitar avances militares. Sin embargo, hacia finales de año, su papel pasó cada vez más a asegurar convoyes de combustible y rutas de suministro clave en el sur de Mali donde el bloqueo del JNIM empezó a perder impulso. Es probable que la asociación militar siga siendo importante el año que viene, y el Cuerpo Africano proporcione apoyo logístico y aéreo esencial para ayudar a la junta a mantener el control sobre las principales rutas de tránsito y centros urbanos.

La combinación de presión militante sostenida, milicias debilitadas y capacidad y legitimidad estatales en declive aumenta el riesgo de desestabilización política en el Sahel central. Si los regímenes militares de Malí o Burkina Faso sucumben a divisiones internas o al malestar popular, podría producirse un efecto dominó regional, colocando a los regímenes vecinos en posiciones cada vez más precarias. Si las tendencias actuales continúan, el año que viene puede traer una mayor inestabilidad política y una fragmentación territorial más profundas en el Sahel central y a lo largo de sus fronteras meridionales.

(*) https://acleddata.com/report/economic-warfare-escalates-militants-expand-beyond-sahel

Colombia también exporta mercenarios a los países africanos

El martes Estados Unidos anunció sanciones contra una red. principalmente colombiana, que recluta combatientes en apoyo de las fuerzas paramilitares de Sudán, mientras continúa sus esfuerzos diplomáticos hacia una tregua en un país devastado por la guerra.

Ese mismo día el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, habló con sus homólogos egipcios, Badr Abdelatty y Saudi Faisal ben Farhane, sobre «la urgente necesidad de avanzar en los esfuerzos de paz en Sudán», indicó el Departamento de Estado en comunicados de prensa.

La guerra en Sudán, que estalló en abril de 2023 y enfrentó a las fuerzas paramilitares contra el ejército sudanés del general Abdel Fattah al-Burhane, ha dejado miles de muertos y millones de desplazados, hundiendo al país en la «peor crisis humanitaria» del mundo según la ONU. Washington endureció recientemente su tono hacia las Fuerzas de Apoyo Rápido (FSR) y pidió el fin de las entregas de armas y el apoyo del que disfrutan las FSR, acusadas de genocidio en Sudán.

Recientemente se han intensificado los esfuerzos diplomáticos a favor de una tregua, en particular por parte del presidente Donald Trump, quien dijo estar «horrorizado» por la violencia en el país, sin resultado por el momento. En cuanto a la red sancionada, «recluta a ex soldados colombianos y entrena a soldados, incluidos niños, para luchar dentro del grupo paramilitar sudanés», según un comunicado de prensa del Departamento del Tesoro.

«Los FSR han demostrado repetidamente su disposición a atacar a civiles, incluidos bebés y niños pequeños», dijo John Hurley, subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, citado en el comunicado de prensa.

Las sanciones estadounidenses se dirigen a cuatro personas y cuatro entidades, incluido Álvaro Andrés Quijano Becerra, ciudadano italo-colombiano y exsoldado colombiano radicado en los Emiratos, acusado de desempeñar un papel central en el reclutamiento y despliegue de exsoldados colombianos en Sudán. Estas sanciones consisten esencialmente en la prohibición de entrada a Estados Unidos, la congelación de posibles activos y la prohibición de proporcionarles apoyo financiero o material.

Según Washington, desde septiembre de 2024, cientos de exsoldados colombianos han luchado en Sudán junto al FSR. Participaron en numerosas batallas, incluida la reciente captura de El-Facher, la última gran ciudad de Darfur (oeste) que cayó en manos de las FSR a finales de octubre.

—https://www.lorientlejour.com/article/1487856/guerre-au-soudan-washington-sanctionne-un-reseau-colombien-lead-.html

El ejército francés intervino en el frustrado intento de Golpe de Estado en Benín

El colonialismo parece no acabarse nunca. El domingo de la semana pasada las fuerzas especiales francesas intervinieron durante el frustrado intento de golpe de Estado en Benín en apoyo del gobierno que repelió valientemente a los amotinados, confesó el miércoles el jefe de la Guardia Republicana, el coronel Dieudonné Djimon.

El presidente de Benín, Patrice Talon, es uno de los más fieles lacayos del colonialismo francés en África.

El martes la presidencia francesa indicó que había apoyado a Talon “en términos de vigilancia, observación y apoyo logístico”, a petición suya, sin confirmar ni negar la presencia de sus tropas.

“El ejército beninés fue verdaderamente valiente y se enfrentó al enemigo todo el día”, explicó el domingo el coronel Tevoedjré, precisando que “las fuerzas especiales francesas fueron enviadas desde Abiyán, utilizadas para peinar después de que el ejército beninés hiciera el trabajo”.

El coronel Tevoedjré, que dirigió personalmente la respuesta contra un asalto a la residencia de Patrice Talon la madrugada del domingo, estima en un centenar el número de amotinados, “con muchos recursos, vehículos blindados”.

Los golpistas, que contaban con el efecto sorpresa, no recibieron el apoyo de otras unidades, saludando la actitud “republicana” del ejército beninés. La Guardia Republicana contó con el “apoyo espontáneo de otras unidades que se utilizaron durante todo el día para recuperar la posesión de zonas y puntos estratégicos de Cotonú”, explicó el oficial.

Al final del día, cuando los amotinados se escondieron en un campamento situado en una zona residencial de la capital económica, los ataques aéreos de la vecina Nigeria y de las fuerzas especiales francesas ayudaron a Benin, en particular para evitar daños colaterales.

El coronel no hizo una valoración cuantificada del número de víctimas de la intentona, pero precisó que los amotinados habían salido con cadáveres y heridos por su intento de asalto a la residencia presidencial, tras una “dura lucha”.

El domingo por la mañana, ocho soldados aparecieron en la televisión beninesa anunciando que habían destituido a Patrice Talon. Tras un día de incertidumbre en Cotonú, el Presidente declaró que la situación estaba “totalmente bajo control”. Las autoridades beninesas denunciaron entonces “varias víctimas”, en particular en enfrentamientos entre amotinados y tropas leales.

—https://www.lorientlejour.com/article/1487963/tentative-de-putsch-au-benin-des-forces-speciales-francaises-sont-intervenues-en-appui-garde-republicaine-a-lafp-lead-.html

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