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Autor: Redacción (página 793 de 1362)

Los 46.000 trabajadores de General Motors mantienen la huelga por segundo día consecutivo en Estados Unidos en contra de la precariedad laboral

Por segundo día consecutivo, los 46.000 trabajadores de General Motors en Estados Unidos están en huelga para reclamar mejoras salariales y laborales, mientras siguen sin acuerdo las negociaciones con el sindicato United Auto Workers (UAW).

La huelga ha paralizado al menos 50 fábricas y almacenes de refacciones de General Motors.

En la localidad texana de Arlington, donde está localizada una planta de montaje de la multinacional que emplea a unos 4.500 trabajadores y donde se producen los todoterrenos SUV Chevrolet Tahoe, GMC Yukon y Cadillac Escalade, decenas de huelguistas con pancartas se situaron en las entradas de la fábrica.

Uno de los puntos más conflictivos es la mejora salarial, después de años de beneficios de General Motors en Estados Unidos, aunque la UAW también ha llevado a la mesa de negociación la propuesta de cierre de cuatro factorías en Estados Unidos -dos en Michigan, estado sede de la compañía, una en Ohio y otra en Maryland- y otra en Canadá que se anunciaron hace un año. Entonces, la empresa dijo que se debía de un ajuste a la baja de la producción por las menores ventas. Lo cual también traía aparejada una reducción de la plantilla en 14.500 trabajadores, de los que 8.000 serían fijos. La reducción sería del 15 por ciento del total y un 25 por ciento de los trabajadores llamados de “cuello blanco”, es decir, de oficina y administración.

Desde 2007 es la primera vez que los trabajadores de General Motors declaran una huelga.

Los trabajadores quieren que General Motors limite el uso de trabajadores temporales y que cancele sus planes de cerrar en 2020 las plantas de Lordstown, en Ohio; y de Hamtramck, en Michigan. UAW no ha indicado cuánto tiempo durará la huelga, pero General Motors señaló que tiene suficiente cantidad de vehículos para suministrar al mercado durante los próximos 59 días.

Tras dos meses de negociaciones las dos partes solo están de acuerdo en el 2 por ciento del contenido del contrato colectivo, lo que sugiere que sus posturas están muy alejadas y que se necesitará mucho tiempo para alcanzar un acuerdo.

La patronal ha ofrecido 7.000 millones de dólares en inversiones en Estados Unidos durante los cuatro años de duración del contrato colectivo, lo que creará más de 5.400 empleos, así como mejoras salariales y mayores pagos de prestaciones sanitarias.

Las acciones de la multinacional cerraron el lunes la bolsa con un descenso del 4,2 por ciento.

https://www.economiahoy.mx/economia-eAm-mexico/noticias/10089454/09/19/Casi-50000-trabajadores-de-General-Motors-mantienen-por-segundo-dia-la-huelga-en-Estados-Unidos.html

Piquete de trabajadores en la fábrica de General Motors en Detroit-Hamtramck, Michigan, el lunes

En Cachemira quienes se miran la cara son Estados Unidos y China (además de India y Pakistán)

El 5 de agosto un decreto presidencial de India revocó el artículo 370 de la Constitución, poniendo fin al estatuto de autonomía que había prevalecido en Jammu y Cachemira durante siete décadas. Los habitantes pierden su derecho exclusivo a poseer tierras en el Valle del Himalaya. Además, según una ley ratificada esta semana por el Parlamento indio, el Estado federado queda dividido en dos territorios, bajo la administración directa de Nueva Delhi.

El Primer Ministro Modi justifica la medida para impulsar el desarrollo económico de la región. La oposición denuncia un proyecto nacionalista que pretende una asimilación forzada de Cachemira al resto de India.

Cachemira es una región montañosa del subcontinente indio. Desde la partición de India y la desaparición del estado principesco de Jammu y Cachemira, Cachemira ha sido un territorio en disputa. Con el estallido de la primera guerra indo-pakistaní en 1947, Cachemira se dividió de facto entre la India, Pakistán y China: tres autoridades separadas que administraban el Estado de Jammu y Cachemira en el caso de la India, los territorios de Azad Cachemira y Gilgit-Baltistán en el caso de Pakistán, y la región de Aksai Chin y el Valle Shaksgam en el caso de China. India sigue reclamando toda la Cachemira histórica, a saber, Aksai Chin, el valle de Shaksgam, Gilgit-Baltistán y Azad Cachemira, además de los territorios que ya controla.

Pakistán, una potencia nuclear equiparable a India, reivindica la parte de Jammu y Cachemira controlada por India. Por su parte, China controla los territorios que le han sido cedidos por Pakistán, a saber, Aksai Chin y el valle de Shaksgam. Los movimientos separatistas también siguen exigiendo la restauración de la independencia de Cachemira. Desde 1989 ha habido una insurgencia separatista en la parte india del país, que ha matado a más de 70.000 personas.

Los 8 millones de habitantes del valle indio de Cachemira están aislados del mundo. Desde el domingo pasado, los medios de comunicación han sido bloqueados y se ha introducido un toque de queda. Con unos 40.000 soldados adicionales enviados para evitar cualquier tipo de protesta, el valle es una de las zonas más militarizadas del mundo.

La repentina decisión india ha relanzado la tensión, por no hablar de una guerra directa con Pakistán. También ha perturbado a China, que se apoy en su principal aliado: el gobierno de Islamabad.

Estados Unidos ha decidido encender todos los fuegos posibles contra China y Cachemira eds uno de ellos, junto a Tibet, Xinjiang, Hong Kong y Taiwan. Cachemira es, pues, otro ataque contra China y como en el caso de la guerra del Golfo Pérsico contra Irán, esta nueva crisis hay que verla en su contexto.

1. Guerra comercial y guerra naval

El estancamiento comercial que se ha producido entre Washington y Pekín durante varios meses cada día da un giro más preocupante. Ahora, ha estado en el campo de la moneda desde la sorprendente devaluación del yuan el pasado lunes por parte de Pekín en represalia por la decisión de Trump de gravar aún más los productos chinos. El Tesoro estadounidense acusó a China de manipular el yuan. El martes, la decisión de Pekín de suspender sus compras de productos agrícolas estadounidenses agravó aún más la guerra comercial.

A pocos meses de las elecciones presidenciales estadounidenses, Trump parece decidido a situar la guerra comercial con China en el centro de la campaña para la reelección.

Aparte de la feroz competencia entre Pekín y Washington por el control de los hidrocarburos y las tierras raras, que son esenciales para la industria electrónica avanzada, el caso Huawei enfrenta a los dos países en el sector de la telefonía 5-G, donde cualquier movimiento es posible.

Pero es en la cuestión estratégica donde las cosas han empeorado, y es ahí es donde la cuestión de Cachemira adquiere toda su importancia.

La disputa más antigua se refiere a Taiwán. Reclamado por Pekín durante 70 años, Taiwán sigue siendo uno de los puntos más críticos del planeta. Xi Jinping reafirmó el pasado mes de enero que utilizaría la fuerza militar si fuera necesario para tomar la isla con sus 23 millones de habitantes.

Además de la guerra comercial existe otra naval. En un corto período de tiempo, China ha construido una marina considerable, al menos en términos de tonelaje. En cuatro años, lanzó el equivalente a la Armada francesa, estableciéndose como el principal rival estratégico de Estados Unidos en el Extremo Oriente. Pekín afirma su soberanía sobre todo el Mar de China Meridional, oponiéndose regularmente a la libertad de navegación de otras marinas de alta mar. Desde la apertura de su primera base militar en el extranjero en junio de 2017, en Yibouti, Pekín ha afirmado ser una de las armadas dominantes en el Océano Índico, donde las de otras dos potencias nucleares también se enfrentan entre sí: Pakistán e India.

2. China y Pakistán apoyan a Irán

Otro escenario de choque entre Estados Unidos y China es Irán. Desde el 2 de mayo, Washington ha prohibido unilateralmente las exportaciones de crudo iraní. Este nuevo embargo estadounidense es consecuencia de otra decisión: la renuncia al acuerdo nuclear iraní, firmado el 14 de julio de 2015 en Viena tras más de 15 años de negociaciones entre Teherán y el formato 5 más 1, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania. La decisión estadounidense generaliza la extraterritorialidad de su derecho interno y expone a los infractores a fuertes sanciones financieras y comerciales.

El bloqueo estadounidense perjudica las economías de varios países asiáticos que son clientes de Pekín, sobre todo a Pakistán. Más que una resistencia frontal, Pekín y Teherán parecen haber optado por un puente indirecto en el que Islamabad desempeña un papel importante. Los puertos pakistaníes constituyen lanzadoras para los petroleros que violan el embargo estadounidense.

El papel saboteador de Pakistán ha impulsado al Pentágono a ayudar a Nueva Delhi a construir cuatro portaaviones que se desplegarán en el Océano Índico, en particular frente a los puertos pakistaníes. En este contexto, el repentino despertar del conflicto de Cachemira es una forma de atacar a Pakistán y un argumento adicional para justificar las transferencias de tecnología militar estadounidense e israelí a India.

3. La paz en Afganistán pasa por Islamabad

Además de la disputa iraní, también está la gestión de otras crisis que implican la competencia entre Washington y Pekín, como Corea del norte, donde nada se resuelve a pesar de la diplomacia mediática de Trump, y Hong Kong, donde la CIA acaba de ser atrapada en el tarro de la mermelada. El 8 de agosto el New York Times informó de que una agente de la CIA “especializada en subversión” se fotografió en el vestíbulo de un hotel de Hong Kong mientras participaba en una reunión con los cabecillas del movimiento de protesta antichino. Es evidente que Washington regresa a Hong Kong (como lo ha hecho durante años en el Tíbet y los uigures de Xinjiang) con sus retorcidas “revoluciones de colores”, fomentadas en su momento en Georgia, Ucrania y Líbano.

La situación en Cachemira condiciona las conversaciones de paz en Afganistán. Lanzadas en septiembre del año pasado en Doha entre el principal movimiento insurgente de Afganistán y Estados Unidos, sin la presencia del gobierno afgano, las negociaciones han hecho progresos innegables. Como un absoluto fiasco estadounidense, Afganistán representa para Washington una especie de segundo Vietnam. Ha gastado miles de millones de dólares y ha perdido muchos soldados. ¡Qué fracaso! Es un fracaso indescriptible ver a los talibanes volver al poder con la aprobación del gobierno de Trump. Por motivos electorales, es esencial que los soldados estadounidenses “de uniforme” abandonen el país a finales de 2020.

Pero sigue habiendo un desacuerdo significativo en el que Pakistán mantiene una posición de cabecera: Washington quiere retener a una serie de asesores militares asignados para mantener una fuerza antiterrorista en Afganistán.

Empujado por Islamabad, el portavoz de la delegación talibán en Doha, Suhail Shaheen dijo el pasado jueves en la BBC: “Hemos dado todas las garantías de que nadie podría utilizar nuestro territorio para atacar los intereses americanos, sus aliados o cualquier otra nación”. Sin embargo, los expertos del Pentágono saben mejor que nadie que el espionaje pakistaní ha seguido apoyando los ataques yihadistas en los últimos años, particularmente en… ¡Cachemira!

4. Una nueva crisis de los misiles en Asia

La diplomacia china ha criticado duramente al nuevo cabecilla del Pentágono, Mark Esper, que se ha pronunciado a favor de desplegar lo antes posible nuevos misiles estadounidenses en Asia. “China no se quedará de brazos cruzados y se verá obligada a tomar medidas de represalia”, advirtió inmediatamente un portavoz chino. Todas las opciones están sobre la mesa para hacer frente a lo más parecido a la crisis de los misiles cubanos durante la Guerra Fría.

El funcionario chino hizo un llamamiento a los países de la región, entre los que se encuentra Australia, para que no permitan el despliegue de misiles estadounidenses en su territorio, ya que ello no redundaría en beneficio de su defensa y seguridad nacional. El Pentágono se está preparando para colocar sus nuevos misiles en la isla de Guam, en el Océano Pacífico y China ha advertido que esa decisión equivale a “instalar armas de destrucción masiva a las puertas de China”. Un acto de este tipo se percibirá como un acto de provocación por parte de Estados Unidos, un acto muy peligroso que podría tener consecuencias graves.

La advertencia se produce cuatro días después de que Estados Unidos se retirara del Tratado de Desarme de la Guerra Fría (NIF) firmado por Washington y Moscú para prohibir los misiles de alcance intermedio (500 a 5.500 kilómetros). Washington está ahora en condiciones de competir con China, que también tiene ese arsenal y siempre se ha negado a unirse a su prohibición. Pekín ha insistido en que no participará en unas negociaciones trilaterales de reducción de armamentos con Rusia y Estados Unidos, como pide Washington.

En el fondo, la guerra de los misiles concierne a los arsenales iraníes y sirios y ese tipo de proyectiles son los que equipan a las unidades de combate de Hezbolah.

5. Quebrar la Ruta de la Seda

Al agitar la cuestión de Cachemira, Estados Unidos está dando un nuevo giro a uno de los tramos marítimos de la Ruta de la Seda, anunciado en 2013 por Xi Jinping para conectar económicamente Asia con Europa mediante el desarrollo de infraestructuras en casi 70 países.

Esta estrategia tiene cuatro objetivos. En primer lugar, las nuevas carreteras abren las regiones continentales chinas. Mientras que la costa oriental está bien explotada económicamente, la parte occidental de China sigue sin salida al mar. En segundo lugar, se trata de proteger la inestable región de Xinjiang, que se enfrenta a las reivindicaciones yihadistas de los uigures. En tercer lugar, China está emergiendo como la potencia dominante en el continente asiático, al contener mediante la economía a sus principales competidores regionales, especialmente India y Rusia. Por último, las carreteras hacia Europa no sirven simplemente como rutas de transporte, ya que permiten a Pekín invertir en tierras ricas en recursos naturales.

En este contexto, en 2013 China concluyó un acuerdo especial con Pakistán para desarrollar una asociación dentro del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC). Las inversiones comprometidas hoy en día ascenderían a unos 65.000 millones de dólares. Originario de Kashgar, Xinjiang chino, este corredor atraviesa Cachemira y desciende a la costa pakistaní a través de Islamabad.

En el sur, el proyecto conduce a dos puertos: Karachi en el este, pero especialmente Gwadar en el oeste. El puerto de Gwadar es un lugar eminentemente estratégico para China y su aliado pakistaní. Situado en aguas profundas, Gwadar es capaz de albergar grandes barcos. Pero también abre el Mar Arábigo a China. Pekín se da así acceso a las costas africanas y se posiciona en una zona por la que transita una quinta parte de los recursos petrolíferos del mundo.

Al mismo tiempo, facilita el acceso al Estrecho de Ormuz, al Canal de Suez y, en última instancia, al Mediterráneo. El alcance estratégico del puerto pakistaní es, por tanto, considerable para Pekín.

Los mitos de la seudoecología que provocan pánico: los acontecimientos meteorológicos extremos

“Somos de la misma sustancia de la que están hechos los sueños y nuestra breve vida está envuelta por un sueño”, dice Shakespeare en La Tempestad, un drama donde lo sobrenatural está muy presente, así como las hadas, los elfos o las brujas. En un ambiente mágico, prohibido a comienzos del siglo XVII, cuando escribe la trama, Shakespeare introduce a los “indios de Virginia”, entonces una colonia del Imperio británico, porque la pieza se inspira en el gran huracán que se produjo allá en 1609.

Los fenómenos extremos de la naturaleza, como el Diluvio Universal de la Biblia, siempre han sido embriagadores. Quizá por eso les ponemos nombre, como si formaran parte de nuestra familia. Con ellos la seudoecología actual sigue una leyenda que se remota a los más viejos relatos orales de la humanidad, llenos de fantasía y encanto, aunque les da su propio toque personal: cada día hay más, cada día son mayores y más devastadores. Los sueños y las pesadillas de la humanidad no cambian tanto con el paso del tiempo.

Las exageraciones ligadas al “mal tiempo” tampoco. Según el historiador griego Diodoro Sículo, hace 4.000 años hubo tal sequía en la Península Ibérica que la población emigró por completo. Naturalmente que después, cuando las lluvias volvieron a la “normalidad”, las gentes debieron volver también a sus hogares.

Otra crónica del siglo XI asegura que una nueva sequía secó los cauces de los ríos peninsulares, “a excepción del Ebro y el Guadalquivir”, que quedaron convertidos en pequeños arroyos. La población volvió a emigrar a las Galias, Italia y Grecia.

En todas las poblaciones del mundo abundan relatos parecidos sobre grandes catástrofes naturales, aunque la ventaja de España es que el Ministerio de Agricultura lleva un catálogo de las sequías habidas a lo largo de la historia que se puede leer en internet (1), y deberían hacerlo todos esos farsantes que hablan de que España afronta su peor sequía, una y otra vez, a causa del calentamiento del planeta, como la prensa económica (2).

Hoy los viejos relatos orales de las calamidades naturales se han convertido en vídeo y sus cautivadoras imágenes nos fascinan todavía más. Ese tipo de fenómenos espectaculares siempre son noticia en la televisión. Sin embargo, a diferencia de otros tiempos ahora ya no hacemos literatura con ellos sino que los contamos y los medimos por culpa de la histeria que nos invade.

Gracias a ello sabemos que se producen unos 300 eventos meteorológicos extremos al año, casi uno diario, una cifra perfecta para los informativos.

En 2015 un informe de la ONU titulado “The human cost of weather-related disasters 1995-2015” contabilizó 6.457 inundaciones, tormentas, olas de calor, sequías y otros eventos relacionados con el clima en aquellos años, lo que representa un promedio anual de 335 desastres.

En su informe especial de 2012 sobre este tema y en su V informe de evaluación del año siguiente, el IPCC arrojó un jarro de agua fría a los seudoecologistas: el número de calamidades naturales no ha aumentado, ni son más intensas, ni duran más tiempo tampoco, y lo que es mucho peor: tales acontecimientos no tienen relación con el socorrido calentamiento del planeta.

En lo que a la sequía respecta, el IPCC no puede ser más claro cuando reconoce que “las conclusiones del IV informe de evaluación sobre el aumento de las sequías hidrológicas mundiales desde la década de 1970 ya no tienen razón de ser”.

Pero si el Vaticano de la climatología puede fallar, las compañías de seguros están obligadas a afinar mucho más porque está en juego su cuenta de resultados.

En 2014 la aseguradora AON publicó un informe titulado “Annual Global Climate and Catastrophe Report” que es interesante porque define como “desastre natural” cualquier evento que cause 50 millones de dólares de pérdidas, 25 millones de dólares de daños asegurados, 10 muertos, 50 heridos y 2.000 casas o estructuras dañadas.

Pues bien, según estos criterios, aquel año AON contabilizó 258 desastres, una cifra ligeramente inferior al periodo de 2004-2013, donde la media fue de 260.

El internet, el sitio weatherbell.com contabiliza desde 1970 las tempestades que se desatan en el mundo, tanto si son tropicales como si no lo son. La serie indica que el número de ciclones cambia bastante, pero no aparece ninguna tendencia, ni al alza ni a la baja, en la frecuencia de huracanes, tempestades, tornados, tifones, ciclones, ni fenómenos de ese tipo en los que el viento alcanza velocidades superiores a los 64 nudos (unos 120 kilómetros por hora).

Lo bueno de Estados Unidos es que hay recuentos de ciclones desde mediados del siglo XIX, que la NOAA clasifica según la velocidad del viento (escala Saffir/Simpson). Pues bien, de los 35 ciclones más violentos que han sacudido a Estados Unidos, la mayor parte ocurrieron antes de 1950. El ciclón más intenso es el FL Key (1935) seguido por el Camille (1969) y el Katrina (2005).

Sin embargo, los mayores desastres naturales de las últimas décadas son las inundaciones de China. En 1887 el desbordamiento del río Amarillo mató entre 1 y 2 millones de personas. En 1931 el río Yangtze inundó 88.000 kilómetros cuadrados de tierra, matando directa o indirectamente a 3,7 millones de personas en los seis meses siguientes y dejando a 80 millones de personas sin vivienda.

Pero en la Península preocupa mucho más lo que en tiempos del franquismo se calificó con un término que se hizo famoso: la “pertinaz sequía”. Aquí la sequía no debería ser noticia porque se trata de un clima seco: “Durante el período 1880-2000 más de la mitad de los años se han calificado como de secos o muy secos”, según el Ministerio de Agricultura (3). En el mundo tampoco se observan cambios significativos al respecto en los últimos 30 años, según un estudio publicado por Nature en 2014 (4).

Las investigaciones científican chocan de plano con las sucesivas alarmas de organizaciones, como Greenpeace, que pretenden que “la naturaleza agoniza por la sequía” (5), o la Organización de Estados Iberoamericanos, según la cual “la sequía amenaza a los ríos de todo el mundo” (6).

Evidentemente, alguien se está equivocando de plano en este asunto.

(1) https://www.miteco.gob.es/es/agua/enlaces-de-interes/anexo1-fichas-eventos-sequia_tcm30-436652.pdf
(2) https://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/agua-medioambiente/noticias/8803665/12/17/Espana-afronta-la-peor-sequia-por-el-calentamiento-global.html
(3) https://www.mapa.gob.es/es/desarrollo-rural/temas/politica-forestal/desertificacion-restauracion-forestal/lucha-contra-la-desertificacion/index2010-10-28_20.53.43.4296.aspx
(4) http://www.nature.com/articles/sdata20141
(5) https://es.greenpeace.org/es/noticias/naturaleza-agonica-por-sequia/ Vista anónima
(6) https://www.oei.es/historico/divulgacioncientifica/noticias_496.htm

¿Atacará Estados Unidos a Irán?

Imagen satelital del vuelo de los drones
Lo mismo que la Guerra de Siria, la de Yemen también parecía un asunto interno, una guerra civil. Ahora no sólo parce otra cosa muy distinta sino que involucra, además, a países como Estados Unidos e Irán envueltos desde hace 40 años en una tela de araña inextricable.

La única manera de no perder una guerra como la de Yemen es convertirla en algo diferente, lo que sólo está al alcance de quien lleva las riendas, por encima de vulgares recaderos, como Arabia saudí.

Por eso ayer Mike Pompeo declaró que no hay pruebas de que este ataque “sin precedentes” al suministro mundial de energía procediera de Yemen.

Estados Unidos también sostiene que las armas utilizadas el sábado en el doble ataque a las instalaciones petrolíferas de Aramco proceden de Irán. “La investigación está en curso y todo indica que las armas utilizadas son iraníes”, dijo el coronel saudí Turki Al-Maliki.

El coronel añadió que la investigación también se centra en el origen de los disparos porque “los ataques no se lanzaron desde territorio yemení, como afirmaron los huthíes”, dijo. “Los huthíes son sólo un instrumento en manos de la Guardia Revolucionaria y del régimen terrorista iraní”.

Por su parte, los huthíes han reivindicado la responsabilidad de estos ataques a gran escala, que tuvieron como resultado una caída de la producción de petróleo saudí a la mitad. Mientras, Teherán ha desmentido las acusaciones en su contra a través de la voz del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Abbas Moussavi.

¿Optará Donald Trump por la agresión militar contra Irán? Washington sigue envuelto en su propia contradicción: una imagen de fortaleza inquebrantable frente a un deseo, repetido continuamente, de pasar página sobre la injerencia militar en Oriente Medio, que considera demasiado costosa.

Hace tres meses se echó atrás después de otro ataque con drones a Arabia saudí para evitar, según palabras de Trump, una decisión desproporcionada por un ataque a un dron en el que ningún estadounidense había perdido la vida.

Sin embargo, este fin de semana Trump aseguró que Estados Unidos estaba “listo para responder”, aunque esperaba una confirmación.

La indecisión sigue con una posible reunión cara a cara con su homólogo iraní Hassan Rohani la semana que viene en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU. La semana pasada Trump estuvo alimentando la convocatoria de esa reunión, sugiriendo incluso un levantamiento parcial de las sanciones, que ya no son un tabú.

El domingo se desmintió a sí mismo en Twitter. “Las noticias falsas dicen que estoy listo para un encuentro incondicional con Irán. Es inexacto (¡como siempre!)”. Pero sus colaboradores dicen lo contrario: “El Presidente ha dejado claro que está listo para una reunión sin condiciones previas”, dijo hace unos días el Secretario del Tesoro Steven Mnuchin.

“No sólo tenemos la incertidumbre de la guerra en Oriente Medio por los ataques a las instalaciones petroleras saudíes, sino también la incertidumbre de la política exterior con respecto a Estados Unidos», dijo Richard Haass, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores.

“El presidente acusa a Irán sin pruebas, niega estar preparado para discusiones incondicionales y todavía no tiene objetivos claros para Irán”, añadió.

¿Influirá el despido de Bolton, conocido por su posición favorable a una guerra con Irán?

Ben Rhodes, un antiguo asesor de Barack Obama, confiesa que la estrategia de Trump (retirada del acuerdo nuclear, cheque en blanco a los saudíes para la Guerra en Yemen y bloqueo económico a Irán) es un fracaso.

Pero “la catastrófica política de Trump nos ha colocado previsiblemente al borde de una guerra aún mayor”, se lamentó en un mensaje, advirtiendo contra una intervención militar estadounidense de consecuencias impredecibles.

El ejército iraní captura otro buque que transportaba petróleo en el Estrecho de Ormuz

El ejército iraní ha capturado un buque de contrabando de petróleo y ha detenido a sus 11 tripulantes cerca de una importante vía de navegación de petroleros cerca del Estrecho de Ormuz, según acaba de anunciar un canal de televisión pública iraní.

Una patrulla naval de la Guardia Revolucionaria, que forma parte del ejército iraní, interceptó el barco que transportaba 250.000 litros de fueloil.

“El barco navegaba desde Bandar Lengeh hasta las aguas de Emiratos Árabes Unidos antes de ser capturado a 20 millas [32 kilómetros] al este de la isla de las Grandes Cataratas”, dijo el general de brigada Ali Ozmayi.

“Los once tripulantes del barco fueron detenidos”, añadió, sin decir cuándo ocurrió, ni indicar la nacionalidad del buque.

Es la segunda convulsión de este tipo desde principios de mes. El 7 de septiembre un barco sospechoso de contrabando de combustible fue incautado en el Estrecho de Ormuz y 12 miembros de su tripulación, filipinos, fueron detenidos.

Este incidente ocurrió cuando las tensiones entre Irán y Estados Unidos volvieron a aumentar.

Los rebeldes huthíes, apoyados por Irán y enfrentados a una coalición militar encabezada por Riad desde 2015, han reclamado un ataque a dos instalaciones petroleras del gigante saudí Aramco, que ha reducido la producción saudí de petróleo considerablemente.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, acusó a Irán de ser el autor del ataque, lo que Teherán ha rechazado.

Ayer Trump dijo que Estados Unidos estaba listo para tomar represalias después del ataque, lo que suscitó temores de una escalada militar entre ambos países.

Rusia advierte a Israel sobre los ataques aéreos contra Siria

La controversia entre Israel y Rusia sobre los ataques aéreos israelíes contra Irán en Siria e Irak continúa, a pesar de la reunión entre Netanyahu y Putin, dijo el viernes por el canal de noticias anglo-árabe “Independent Arabia”.

Moscú impidió recientemente tres ataques aéreos israelíes contra tres puestos avanzados sirios e incluso amenazó con derribar cualquier avión a reacción que intentara hacer algo así, ya sea con aviones rusos o con misiles antiaéreos SS-400.

Se ha producido una situación similar en dos ocasiones. En agosto Moscú detuvo un ataque aéreo contra un puesto de avanzada sirio en Qasioun, donde se encuentra una batería de misiles SS-300.

Una semana más tarde había previsto otro ataque aéreo en un puesto avanzado sirio en la zona de Quneitra y un tercero en una zona sensible de Lataquia. Fue este hecho el que llevó a Netanyahu a viajar rápidamente a Rusia para tratar de convencer a Putin de que ignorara los ataques israelíes en Siria.

Según indican fuentes rusas, Putin informó a Netanyahu de que su ejército no permitirá ningún ataque al ejército regular sirio ni a ninguna de las armas que se le dieran, ya que conceder tal permiso sería considerado un acto de indulgencia hacia Israel, lo que contradice el objetivo de Rusia de ayudar al gobierno sirio.

Netanyahu trató de presentar un mensaje positivo de cooperación entre los dos países e incluso trató de utilizarlo para su campaña electoral, pero no funcionó. Fuentes israelíes que hablaron con “Independent Arabia” describieron la reunión como un “fracaso”. Dijeron que todo lo relacionado con los ataques aéreos en Irak y Siria, incluido el hecho de que eran el centro de atención, era una vergüenza para los rusos a los ojos de sus aliados en la región: Siria, Irán y las milicias que los apoyan.

Las fuentes rusas apuntan que Putin ha expresado su descontento con las últimas acciones de Israel en el Líbano, e incluso subrayan que rechaza la agresión contra la soberanía de Líbano, que Netanyahu nunca ha respetado.

https://www.jpost.com/Middle-East/Russia-prevents-Israeli-airstrikes-in-Syria-601618

El clima es el nuevo negocio de los grandes especuladores, como Bill Gates

Bill Gates quiere convertir la patraña climática en un negocio, que se sumará a otros de similar contenido seudocientífico, como la geoingeniería solar, la biología sintética y los organismos transgénicos.

El capitalismo negocia con todo, pero especialmente con aquello que tiene más mercado y, en plena crisis internacional, la seudoecología tiene un cartel inmejorable. Lo verde se alquila y se vende.

La Comisión Global para la Adaptación, GCA, propone inversiones billonarias a cargo de los Estados, para acomodarnos a una supuesta crisis calificada como “emergencia climática”.

Ahora bien, las inversiones climáticas “tienen claros beneficios económicos”, que GCA evalúa en 7,1 billones de dólares. No obstante, pueden requerir grandes desembolsos por adelantado antes de cosechar beneficios a mediano y largo plazo, por lo que el sector público debe crear incentivos para ampliar la participación del sector privado en las inversiones de adaptación.

Sin esas gigantescas inversiones “el cambio climático puede deprimir el crecimiento en los rendimientos de la agricultura mundial hasta en un 30 por ciento para 2050”, amenaza GCA.

Los negocios climáticos son de dos tipos. Hay unos que están destinados a prevenir el calentamiento; los otros se basan en lo contrario: como no es posible evitar el calentamiento, hay que adaptarse a él.

La seudoecología es un religión porque, lo mismo que el Vaticano, también vende indulgencias. Si Usted ha cometido un pecado o va a cometerlo, puede obtener el perdón, cualquiera que sea su falta, comprando indulgencias y tiene un sitio asegurado en el paraíso. Para los que no tienen suficiente dinero, el Vaticano inventó el purgatorio, que es el lugar donde van los pobres que no han podido pagar su redención.

Los mercados verdes funcionan de la misma manera. La GCA aconseja invertir en sistemas de alerta temprana e infraestructuras para adaptarnos a temperaturas más altas, mares crecientes, tormentas más intensas, precipitaciones más impredecibles y océanos más ácidos.

La Comisión, que está dirigida por Ban Ki-moon, exsecretario general de la ONU, Bill Gates, y Kristalina Georgieva, directora ejecutiva del Banco Mundial, afirma que es necesario invertir 1,8 billones de dólares a escala mundial en cinco áreas desde 2020 hasta 2030: sistemas de alerta temprana, infraestructura resistente al clima, agricultura mejorada de tierras secas, protección global de manglares e inversiones para hacer que los recursos hídricos perduren.

Las recomendaciones, pues, alcanzan todo el abanico de paranoias verdes: seguridad alimentaria, medio ambiente, agua, áreas urbanas, infraestructura, gestión del riesgo de desastres y finanzas.

Además, lo mismo que los curas, GCA también nos promete que las recetas verdes nos conducirán al paraíso: “un mejor crecimiento y desarrollo, protegerán la naturaleza, reducirán las desigualdades y crearán oportunidades”.

Si no somos capaces de adaptarnos al cambio climático, GCA hace lo mismo que todos los demás: amenazarnos con toda clase de males, pero sobre todo uno que a esos personajes les preocupa especialmente: la pobreza. Para que vean cómo los ricos se preocupan por quienes no disfrutan de tanto dinero como ellos amasan.

La paranoia climática no remite. Es un caso de histeria colectiva como pocas veces se ha visto. Ya hay 10.000 estaciones meteorológicas de superficie repartidas por todo el mundo, unas automáticas y otras operadas por personal especializado. Hay 1.000 estaciones atmosféricas, 7.000 barcos, 3.000 aviones comerciales, 1.100 boyas, 66 satélites y cientos de radares y globos sonda que toman datos por tierra, mar y aire cada minuto del día.

Las informaciones proporcionadas por la red interconectada de termómetros, pluviómetros, anemómetros y barómetros se procesan gracias a potentes superordenadores.

Las predicciones meteorológicas interesan a las compañías de seguros, a los agricultores, a los pescadores, a los navegantes, a los transportistas, a los militares, a los organizadores de eventos deportivos y musicales, a los operadores turísticos…

De ahí que se hayan convertido en un negocio. Spire es una empresa emergente con sede en San Francisco que recoge observaciones de una red de pequeños satélites que ha colocado en órbita.

ClimaCell es una empresa fundada por antiguos pilotos de combate israelíes que recolecta 564 millones de señales de telecomunicaciones y las convierte, mediante el correspondiente tratamiento estadístico e informático, en pronósticos muy localizados.

En 2003 Kelvin Droegemeier, actual asesor de Trump en materia científica, fundó una empresa de previsión meteorológica para la aviación civil, llamada Weather Decision Technologies, en colaboración con American Airlines.

IBM también está desarrollando su propio sistema de augurios, basado en 80 millones de mediciones barométricas realizadas por teléfonos móviles.

El mercado ha alcanzado tal volumen que Estados Unidos quiere privatizar los pronósticos meteorológicos. En 2017 Trump nombró a un abogado, Barry Lee Myers, al frente de la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica). Myers fue consejero general de AccuWeather, una empresa privada fundada por su hermano Joel que presta servicios comerciales de pronósticos del tiempo en todo el mundo desde los sesenta. AccuWeather utiliza los datos proporcionados gratuitamente por el servicio público de meteorología para revenderlos a emisoras de radio y televisión, estaciones de esquí, empresas de transporte…

La privatización significaría que Estados Unidos dejaría también de proporcionar sus datos meteorológicos al resto del mundo. Otra posibilidad es que los norteamericanos empiecen a cobrar por ceder sus datos a otros países.

Así volvemos a lo mismo de siempre: solo tendrán pronósticos meteorológicos los que puedan pagarlos.

Eso sí: antes de pagar los incautos deben pensar en la calidad del producto que compran, no vaya a pasar como con la última “gota fría” en el Levante peninsular, que nadie fue capaz de advertir con suficiente antelación.

Bashar Al-Assad concede un amplio indulto a los presos condenados por terrorismo

El sábado el Presidente sirio firmó el decreto-ley número 20, que concede una amnistía general para los delitos cometidos antes del 14 de septiembre de 2019.

El decreto alcanza a los presos de derecho común, a los condenados por complicidad en delitos de terrorismo y a los desertores del ejército. Según una ley publicada en julio de 2012, en Siria califican como “terrorismo” todos los delitos que se cometan con armas contra el Estado.

Pero la amnistía no es tal. Según la agencia de noticias siria Sana, en la mayoría de los casos se trata más bien de un indulto con una conmutación de penas.

Por ejemplo, la pena capital es sustituida por el trabajo forzoso de por vida, dice uno de los artículos del decreto. A su vez, la pena de trabajos forzados de por vida para las personas amnistiadas se reemplaza por una sentencia de trabajos forzados de 20 años.

Además, en lugar de una sentencia de por vida, los presos tendrán que permanecer en la cárcel durante 20 años.

El decreto indulta a los secuestradores a condición de que liberen a sus víctimas sin indemnización en el plazo de un mes.

Las personas condenadas que padezcan una enfermedad incurable y tengan 75 años de edad o más en el momento de la firma del decreto estarán exentas de cualquier sanción. Los casos especiales serán examinados por un comisión especial.

También se concede el indulto a quienes hayan eludido la justicia si se entregan voluntariamente a los tribunales en un plazo de tres meses a partir de la firma del decreto. El plazo para los que viven en el extranjero es de seis meses.

Sin embargo, las personas condenadas a muerte cuyos actos hayan causado la muerte de una o más personas no podrán ser indultadas.

Este indulto no es el primero desde el inicio de la guerra en 2011, pero es el más amplio.

El último indulto se promulgó en octubre del año pasado y se refería únicamente a los desertores y reclutas del ejército que no habían completado el servicio militar obligatorio.

La CIA adiestró animales para realizar tareas de espionaje: gatos, perros, delfines y todo tipo de aves

A principios de 1974, el cuervo Do Da fue el primer espía de su clase, listo para convertirse en un agente de la CIA de altos vuelos: su eficacia era mayor cuando estaba bajo presión, podía llevar más peso que otros y despistar a los que lo atacaban.

Pero durante la prueba más difícil de su entrenamiento, desapareció, derrotado por otros dos especímenes de su misma especie.

Las aves han sido durante mucho tiempo una figura central en un programa de la CIA para entrenar animales para ayudar al imperialismo a derrotar a la Unión Soviética durante la Guerra Fría.

El jueves, la poderosa agencia de inteligencia publicó docenas de archivos sobre estas pruebas, que duraron una década y en las que participaron gatos, perros, delfines y todo tipo de aves.

La CIA estudió cómo se podían utilizar los gatos como herramientas de escucha móviles: vvehículos de vigilancia por audio”. También trató de colocar implantes en los cerebros de los perros para ver si podían ser controlados remotamente.

Ninguno de esos intentos llegó muy lejos.

Se intensificaron aún más los esfuerzos con respecto a los delfines, entrenados para convertirse en potenciales saboteadores y espiar el desarrollo soviético de una flota de submarinos nucleares, quizás la mayor amenaza para el poderío estadounidense a mediados de la década de los sesenta.

Los proyectos Oxygas y Chirilogy buscaban determinar si los delfines podían reemplazar a los buzos humanos y colocar explosivos en barcos amarrados o en movimiento, colarse en puertos soviéticos para dejar balizas acústicas o herramientas de detección de misiles, o nadar junto a submarinos para registrar su sello acústico.

Estos programas también han sido abandonados. Pero la imaginación de los espías se ha despertado por las posibilidades que ofrecen las aves: palomas, halcones, búhos, cuervos e incluso algunas aves migratorias.

Para esto último, la CIA reclutó ornitólogos para determinar qué aves pasaban regularmente parte del año en una zona al sureste de Moscú, alrededor de la ciudad de Chikhany, donde los soviéticos poseían fábricas de armamento.

Los espías estdounidenses veían a las aves como “sensores vivientes” que, gracias a la comida ingerida, revelaban en su carne qué sustancias estaban probando los rusos.

A principios de la década de los setenta, la CIA recurrió a rapaces y cuervos con la esperanza de que pudieran ser entrenados para misiones como la colocación de una micrograbadora en el alféizar de una ventana.

Para un proyecto llamado Axiolite, entrenadores con base en una isla en el sur de California enseñaron a las aves a volar durante millas encima del agua.

Si un candidato lo hacía bien, era elegido para ser introducido de contrabando en territorio soviético, liberado discretamente con una cámara adosada para grabar imágenes, y regresaba.

Una misión complicada. Las cacatúas eran inteligentes, pero demasiado lentas para evitar los ataques de otras aves. Dos halcones murieron de enfermedades.

El más prometedor era Do Da, el cuervo. Muy duradero, fue la estrella del proyecto, según los escritos de un científico. Capaz de determinar la altitud y los vientos adecuados, era lo suficientemente inteligente como para evitar los ataques de sus compañeros.

Pero el 19 de junio de 1974 su sesión de entrenamiento salió mal. Fue atacado por otros cuervos, y nunca lo volvió a aparecer. Para desgracia de los científicos.

Otra parte importante del programa fueron las palomas, utilizadas durante dos milenios como mensajeras y luego, durante la Primera Guerra Mundial, para tomar fotografías.

El reto para esta especie es que trabaja desde un gallinero o perca familiar.

La CIA era propietaria de cientos de palomas, que probó en territorio estadounidense equipándolas con cámaras.

Pronto se determinó el objetivo: los astilleros de Leningrado, donde los soviéticos construían submarinos nucleares.

Pero los resultados de la capacitación fueron variados: algunas palomas huyeron con cámaras muy costosas y nunca regresaron.

Los documentos publicados no indican si la operación de Leningrado se intentó realmente. Pero un informe de la CIA de 1978 indicaba claramente que se hacían demasiadas preguntas sobre la fiabilidad de las aves.

El jazz lo crearon los negros y lo comercializaron los blancos

El trompetista de jazz Domingo ‘Nick’ LaRocca
Hace unos 100 años, el 26 de febrero de 1917, el sello Victor Records grabó el primer disco de jazz de la historia. Para muchos los temas “Dixieland Jass Band One Step” y “Livery Stable Blues” de la Original Dixieland Jazz Band (ODJB), fueron las primeras piezas de jazz que escucharon. El álbum vendió un millón de copias, dando paso a una explosión musical y cultural.

Hoy el jazz es el estilo de música menos vendido en Estados Unidos, en un mercado discográfico deprimido, hasta el punto de que habría motivos para preguntarse sobre la efemérides. ¿A quién le importa todo esto?

Pues sí importa recordarlo, y mucho. Como tantas otras expresiones artísticas, el jazz es una creación del pueblo oprimido, explotado y humillado. Sí, ese mismo al que todos los señoritos desprecian por ignorante o embrutecido.

Como toda creación popular, el jazz fue luego robado; tan robado que quisieron que su origen no hubiera sido negro. Domingo “Nick” LaRocca, el trompetista e inspirador de la ODJB así lo pretendió: “Nuestra música es estrictamente blanca”, dijo en 1936 a la revista Tempo. “Los Negros aprendieron con los blancos esta música y sus ritmos… Los negros nunca antes habían tocado una música parecida”.

Nacido en 1889 en Nueva Orleans de padres inmigrantes sicilianos, LaRocca hizo lo que tantos a los que la realidad no les gusta: reinventó la historia del jazz a su manera. Afirmó que había aprendido jazz observando a músicos clásicos mientras era tramoyista en el Teatro de la Ópera. También dijo que adquirió experiencia con los discos de John Philip Sousa.

En fin, LaRocca no paseaba por las calles de Nueva Orleans, donde las bandas negras habían asimilado los ritmos negros del ragtime. Tenía la edad adecuada para haber visto a Buddy Bolden, el trompetista de Nueva Orleans que ahora es considerado como el primer músico de jazz.

Sin embargo, los que conocieron a LaRocca le desmienten. Era un asiduo de los conciertos de músicos negros locales, como el virtuoso trompetista King Oliver. El trombonista Preston Jackson, en particular, dijo que LaRocca “solía andar con la banda [de Oliver] para tomar ideas suyas”.

Tampoco faltaban músicos negros cuando hacia 1910 empezó a tocar con la Reliance Brass Band, dirigida por “Papa Jack” Laine, un baterista blanco que contrató a músicos negros, infringiendo las leyes Jim Crow.

Pero cuando en 1916 el quinteto de LaRocca y el baterista Johnny Stein fue de gira a Chicago, los músicos negros habían desaparecido. Tuvo un gran éxito bajo el nombre de Stein’s Dixie Jass Band y el término “dixie” es un argot local que designa un “ragtime” específico de Nueva Orleans.

La estrella de Broadway Al Jolson les recomendó al Reisenweber’s Café, en el corazón de Manhattan, donde volvieron a causar sensación. El Reisenweber’s colocó un letrero luminoso donde los anunciaba como los “Jazz Creators”.

La grabación del disco fue consecuecia de su fulminante éxito en Nueva York y “Dixieland Jass Band One Step” se ha convertido en un clásico con mchas versiones posteriores, mucho mejores que el original. Los temas grabados no son cosecha de innovadores sino de imitadores.

No obstante, hay que reconocer que, como no podía ser de otra forma, LaRocca y su ODJB, es decir, los blancos, llevaron el jazz a los mercados, a las tiendas, a los teatros y al “show business”. El jazz lo crearon los negros y lo comercializaron los blancos. Por sí misma la buena música no triunga; lo que triunfa es la industria.

En 1923 la ODJB canceló un contrato discográfico con Okeh Records cuando LaRocca descubrió que la discográfica los había catalogado como “música étnica”, es decir, grabaciones propias de artistas negros destinadas a un público negro.

En 1936 LaRocca declaró que el jazz era una música “estrictamente blanca”. Entre los documentos de LaRocca, conservados en el Hogan Jazz Archive de la Universidad de Tulane, hay muchas cartas mecanografiadas (y llenas de errores ortográficos) que escribió, especialmente en los años anteriores a su muerte en 1961, para reivindicarse como uno genio que no recibió el reconocimiento que merecía. Los críticos e historiadores, escribió al musicólogo Brian Rust, sólo eran “partidarios de la integración [racial] que querían mezclar a los blancos con la gente de color”, probablemente en nombre de los “comunistas rusos”.

LaRocca demandó a un miembro de su quinteto, “Yellow” Nuñez, el clarinetista, que había reivindicado la paternidad de la cara B “Livery Stable Blues”, acusándolo de robarle la pieza. Por una vez el juez resolvió acertadamente la disputa al no conceder los derechos a ninguno de ellos, asegurando que la canción siempre fue de dominio público.

La primera grabación de jazz de la historia ha cumplido 100 años

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