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Autor: Redacción (página 793 de 1356)

Los imperialistas inflaron la cifra de muertos en Srebrenica para acusar a los serbios de ‘genocidio’ (1)

Durante casi un cuarto de siglo, la masacre de Srebrenica ha resurgido regularmente en los titulares de los medios de comunicación occidentales. Denuncia habitual: 8.000 hombres y adolescentes musulmanes fueron masacrados el 11 de julio de 1995 en el contexto del «crimen de guerra más grave desde la Segunda Guerra Mundial». El Tribunal de La Haya dictaminó que la ejecución de estos 8.000 hombres constituía un «genocidio».

En los países de la OTAN -y más recientemente en Canadá- se están llevando a cabo esfuerzos para prohibir el debate sobre Srebrenica, en particular para determinar si la supuesta comisión de «ejecuciones masivas» ha tenido lugar o no, pero también si la supuesta «ejecución colectiva» de hombres constituye un «genocidio», mientras que las mujeres, los niños y los ancianos habían sido evacuados a las líneas musulmanas por las tropas serbobosnias.

La cifra de «8.000 víctimas» se repite como un mantra sin mirar realmente los orígenes de esta estadística. Esto es particularmente preocupante, ya que no se han encontrado pruebas de que se haya ejecutado a 8.000 personas, pero todo el mundo sigue utilizando esa cifra.

Conocer el origen de este número «8.000» sería una contribución importante a la investigación en curso sobre lo que realmente ocurrió en Srebrenica. Esta es la cifra utilizada para justificar la acusación de «genocidio» del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) contra dirigentes serbios de Bosnia. Esto, a su vez, constituye la base para pedir a los políticos serbios que asuman públicamente la responsabilidad del supuesto «genocidio» cometido por serbo-bosnios en Srebrenica.

En las dos últimas décadas pocos se han interesado lo suficiente en los hechos como para examinar más de cerca lo que realmente sucedió en Srebrenica en julio de 1995. Algunos, que cuestionan el veredicto de «genocidio», suponen que la cifra de «8.000» es simplemente una «estimación arbitraria».

Por otra parte, la investigación de los medios de comunicación y los testimonios de testigos oculares de este período ofrecen una imagen diferente, la de la falsificación deliberada. Estas «estimaciones» se basan en cifras concretas, que luego se inflaron.

Una cosa debe quedar clara. Contrariamente a lo que los medios de comunicación quieren hacernos creer, las tropas serbias que entraron en Srebrenica no eran una «fuerza invasora» porque, de hecho, Srebrenica, así como Zepa y Gorazde, fueron entregadas a los serbios contra enclaves serbios en zonas predominantemente musulmanas o croatas en las inminentes negociaciones de paz.

Dos meses después de la entrega de Srebrenica a las fuerzas serbias, el representante del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) emitió el siguiente comunicado de prensa:

«Angelo Gnaedinger, jefe de operaciones del CICR en Europa occidental, visitó Pale y Belgrado del 2 al 7 de septiembre para obtener información de las autoridades serbobosnias sobre los 3.000 ciudadanos de Srebrenica presuntamente detenidos por las fuerzas serbobosnias. El CICR ha solicitado poder ponerse en contacto con todas las personas detenidas lo antes posible (hasta ahora sólo ha podido visitar a unos 200 detenidos), así como información detallada sobre posibles muertes.

«El CICR también se ha puesto en contacto con las autoridades de Bosnia y Herzegovina para obtener información sobre unas 5.000 personas que huyeron de Srebrenica, algunas de las cuales han viajado a Bosnia central”.

Sin embargo, los «testigos» anónimos de Angelo Gnaedinger fueron la Fuerza de Protección del Personal de Paz de las Naciones Unidas (UNPROFOR), con sede en Srebrenica. Cuando los soldados holandeses de las fuerzas de la ONU fueron evacuados de Srebrenica, los periodistas les preguntaron, entre otras cosas, sobre el comportamiento de las tropas serbias. En sus respuestas, mencionaron un número completamente diferente.

El New York Times informó: «Tropas de mantenimiento de la paz holandesas evacuadas de Srebrenica […] dicen que los invasores serbios-bosnios […] han secuestrado entre 150 y 300 hombres de 16 a 60 años».

En otras palabras, los 300 hombres musulmanes «secuestrados» por las tropas serbias cuando entraron en Srebrenica se convirtieron en 3.000 (multiplicados por 10) en el comunicado de prensa de la Cruz Roja, aludiendo a lo que estos «testigos» habían informado. Los 200 prisioneros que la Cruz Roja había visitado durante la detención estaban mucho más cerca de los 300 prisioneros estimados por el batallón holandés que los 3.000 sugeridos por la Cruz Roja, especialmente porque la estimación del batallón holandés era de «150 a 300 hombres».

La hipérbole en el comunicado de prensa de la Cruz Roja fue exagerada de nuevo en un artículo de prensa publicado por el periódico estadounidense New York Times: «Se ha informado de la desaparición de unos 8.000 musulmanes en Srebrenica […] De las personas desaparecidas, 3.000, en su mayoría hombres, fueron detenidos por serbios […] Además de las personas detenidas, unos 5.000 están simplemente desaparecidos».

No se menciona el hecho de que la declaración de la Cruz Roja afirma que «algunos de los 5.000 ya habían llegado a Bosnia Central». En el artículo de AP [Associated Press] reproducido por el New York Times, simplemente «desaparecieron».

En el momento en que se escucharon los dos informes del CICR, hacía tiempo que se había establecido que la mayoría de los 5.000 estaban a salvo. De hecho, habían «desaparecido» detrás de las líneas musulmanas.

El propio New York Times informó de ello: «Entre 3.000 y 4.000 musulmanes bosnios que, según funcionarios de la ONU, desaparecieron tras la caída de Srebrenica cruzaron las líneas enemigas para llegar al territorio del gobierno bosnio. El grupo, que incluía a refugiados heridos, corrió bajo el fuego de las líneas serbias y caminó unos 30 kilómetros a través de los bosques para ponerse a salvo».

Y el London Times escribió: «Los miles de soldados musulmanes bosnios ‘desaparecidos’ de Srebrenica que han estado en el centro de los informes sobre posibles ejecuciones masivas por parte de serbios se encuentran a salvo al noreste de Tuzla. La vigilancia de la huida segura de soldados y civiles musulmanes de Srebrenica y Zepa ha sido una pesadilla para las Naciones Unidas y el Comité Internacional de la Cruz Roja. Sin embargo, por primera vez ayer, la Cruz Roja en Ginebra informó haber sabido por fuentes en Bosnia que hasta 2.000 soldados del gobierno bosnio se encontraban en una zona al norte de Tuzla. Pasaron de Srebrenica ‘sin que sus familias fueran informadas’, dijo un portavoz, añadiendo que no había sido posible verificar esta información, ya que el gobierno bosnio se había negado a permitir la entrada de la Cruz Roja en la zona” [1].

También se tuvieron en cuenta las de las 5.000 personas que fueron a defender a Zepa: «Los soldados heridos fueron dejados atrás y, cuando los serbobosnios invadieron la ciudad el martes, fueron llevados a Sarajevo para recibir tratamiento en el hospital de Kosevo. Muchos de ellos habían evacuado Srebrenica y habían huido a las colinas mucho antes de que esta ‘zona de seguridad’ cayera en manos de los serbobosnios el 11 de julio». Estos hombres no fueron a Tuzla, donde se encontraban la mayoría de los refugiados, sino a Zepa. «Unas 350 personas han logrado abandonar Srebrenica y viajar a Zepa», dijo Sadik Ahmetovic, una de las 151 personas evacuadas hoy a Sarajevo para recibir tratamiento […] Dijeron que no habían sido maltratados por sus secuestradores serbios».

Puede parecer extraño que los soldados musulmanes de Zepa abandonaran a sus camaradas heridos y que 5.000 soldados de Srebrenica abandonaran a sus esposas e hijos a enemigos con la reputación -al menos en los medios de comunicación- de ser sádicos y violadores que intentan cometer un genocidio. ¿Podría ser que estos soldados musulmanes supieran de antemano que no deberían preocuparse particularmente por ver a sus esposas, hijos y camaradas heridos caer en manos de sus colegas serbios? Las fuerzas serbias evacuaron a los soldados musulmanes heridos detrás de las líneas musulmanas al hospital musulmán en Sarajevo. ¿Es así como se comete un genocidio? ¿Se puede comparar esta fuerza militar con los nazis? ¡Qué banalización de la barbarie nazi! Incluso el hecho de que los serbios proporcionen un paso seguro para las mujeres y los niños se interpreta como siniestro, aunque demuestra que el «genocidio» no tuvo lugar».

More Evidence on the Srebrenica “Numbers Game”

Continúa: Capítulo 2, Capítulo 3, Capítulo 4, Capítulo 5, Capítulo 6

El gobierno del PSOE infla los presupuestos militares para contribuir al rearme europeo

No hay recortes para la guerra. El gobierno del PSOE ha modificado los límites establecidos en los Presupuestos para adquirir nuevos compromisos de gasto con el objetivo de que el Ministerio de Defensa participe en el programa europeo New Generation Weapon System, que desarrollará el avión caza europeo del futuro. Un nuevo paso hacia la independencia militar de Europa sobre Estados Unidos.

El Ministerio de Defensa solicitó dicha autorización para participar en el período inicial, en la que se llevarán a cabo estudios conceptuales y el comienzo de la Fase de Demostración Tecnológica, del Programa de Cooperación Europea para el desarrollo de un Sistema de Armas de Siguiente Generación en el seno de un futuro Sistema de Combate Aéreo (New Generation Weapon System).

Un programa que es visto con recelos desde Washington, tanto desde el punto de vista diplomático como económico, ya que España se incorpora a un proyecto militar de origen franco-alemán en el que están implicadas empresas exclusivamente europeas como Airbus y Dassault.

En junio de 2018 Alemania y Francia firmaron una Carta de Intención para la renovación de las actuales flotas de aeronaves de combate europeas en el año 2040. Un año después, el 17 de junio, la ministra de Defensa en funciones Margarita Robles se unió a sus homólogos de Francia y Alemania para firmar el acuerdo marco del programa.

Un programa de cooperación europeo cuyo objetivo oficial es garantizar la seguridad y defensa de la región al mismo tiempo que supone un nuevo paso hacia la independencia militar que Europa pretende para la segunda mitad del Siglo XXI, en un contexto en donde las alianzas internacionales pueden girar de ejes.

Francia ya aseguró que el futuro caza es una pieza clave para la soberanía europea en el terreno de la defensa frente a la fuerte competencia de Estados Unidos.

Hace unos meses diplomáticos españoles ya aseguraron que este proyecto trata de ser el primer intento europeo de independizarse de Estados Unidos. En estos momentos, la dependencia militar y económica que padece la Unión Europea con la Casa Blanca limita parte de la política exterior comunitaria, lamentan estos diplomáticos.

En este primer periodo la participación de España se considera fundamental, tanto para garantizar que los requisitos operacionales nacionales son tenidos en cuenta en el futuro sistema de armas, como para permitir la incorporación de todas las empresas nacionales del sector con un peso suficiente para poder garantizar retornos tecnológicos ciertos.

La estimación de fondos necesaria para ese programa es de 110 millones de euros, con el que España formará parte del plan FCAS (Future Combat Air System).

https://www.elboletin.com/noticia/175614/nacional/defensa-infla-su-presupuesto-para-contribuir-a-la-independencia-militar-de-europa-sobre-eeuu.html

Terapia de choque contra la crisis del capitalismo: su más gigantesca movilización de recursos

La congresista demócrata Ocasio-Cortez
No es ninguna casualidad que la Presidenta de la Comisión Europea, la “conservadora” Ursula von der Leyen, coincida con un “progre” como el senador estadounidense Bernie Sanders, en un vasto plan imperialista y monopolista para preservar la hegemonía de las grandes potencias y hacer frente a la crisis económica: el “New Deal verde”.

En 2008 Obama se presentó a las elecciones con dicho plan en su programa electoral. En febrero la congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez habló en los mismos términos porque ni siquiera cambia el nombre. Naturalmente Podemos tiene su propio “New Deal verde” con el que prometen crear 600.000 puestos de trabajo “de calidad”(1).

Está claro que los “ecosocialistas” son la otra cara de la moneda de la reacción pura y dura y que el falso velo “verde”, como los uniformes de campaña, es un camuflaje que oculta una determinada política económica. Dicho con otras palabras, las corrientes seudoecologistas son una fábrica de consenso; su verborrea trata de arrastrar a los colectivos más despistados a la sombra del gran capital.

El mejor ejemplo de ello es la “huelga por el clima” convocada para el 27 de setiembre. “¿Es posible un New Deal verde sin una revolución?”, se preguntaba un altavoz característico de la burguesía como el New York Magazine (2). No cabe duda de que la crisis económica ha llevado al capitalismo a tal estado de desesperación que se ven obigados a secuestrar el lenguaje popular y reinvindicativo.

Tanto Von der Leyen como Sanders pretenden un plan de choque paralelo a la nueva “Ruta de la Seda” de los chinos. Es la más gigantesca movilización de recursos que el capitalismo ha llevado a cabo a lo largo de su historia, para lo cual es imprescindible recurrir a la única palanca que puede lograrlo: el Estado monopolista.

El senador Sanders lo ha publicado en su página web personal (3) como si fuera suyo, aunque su verdadero redactor es Jack Shapiro, responsable de la campaña por el clima de Greenpeace en Estados Unidos.

Las cifras son mareantes. Las inversiones previstas son del orden de 16,3 billones de dólares y conciernen especialmente, a la infraestructura industrial de Estados Unidos, que ha dado pruebas de estar obsoleta desde hace decenios, además del sector de los transportes y las empresas energéticas.

Pero eso es sólo una parte, porque los problemas ecológicos, por su propia naturaleza, siempre se llevan al terreno de los organismos internacionales. Uno de ellos, el Fondo Verde para el Clima, creado en 2010, recibirá 200.000 millones de dólares de Estados Unidos (si Sanders llega a la Casa Blanca).

Un reciente análisis del American Action Forum calcula que en Estados Unidos la “transicion ecológica” costará en 93 billones de dólares en los primeros 10 años.

Un plan de esas dimensiones requiere saber quién va a pagar la factura. Sanders ha declarado que no hay tal: se autofinanciará en el plazo de 15 años, lo cual es falso. El plan requiere la intervención del Estado, como en cualquier otra política del capital monopolista y por eso se han creado ministerios que van mucho más allá de las viejas oficinas de “medio ambiente”. Más bien se trata de un “ministerio de hacienda paralelo” encargado de dirigir los flujos de capital, tanto públicos como privados. No sólo se producirán importantes subidas de determinados impuestos y rebajas en otros, sino incrementos espectaculares de los precios. Si Usted quiere mercancías “limpias” deberá pagar por ellas. Es lo que intentó hacer Macron en Francia el año pasado, desatando el movimiento de los “chalecos amarillos”.

Las empresas “sucias” son sinónimo de “viejas”, “obsoletas” e ineficaces o, como dicen los posmodernos, “ineficientes”. Por definición, no pueden hacer la competencia a las “limpias” y para ello hay que crear una “bolsa verde” y mercados del mismo color. En contra de lo que aseguran los seudoecologistas, Estados Unidos es hoy el segundo mayor mercado para inversiones renovables.

La cuestión es que no hay empresas “sucias” y “limpias”. Los grandes monopolios como Repsol, Endesa, Iberdrola compiten por tomar la cabecera en las nuevas tecnologías “renovables”. Son todo en uno: “sucias” y “limpias” a la vez. El mercado de las energías “renovables” es una copia casi exacta del otro, el viejo, el que contamina la atmósfera.

(1) https://www.elconfidencial.com/elecciones-generales/2019-03-11/podemos-prepara-un-new-deal-verde-como-plan-estrella-de-su-programa-electoral_1873954/
(2) http://nymag.com/intelligencer/2018/12/what-is-the-green-new-deal-explained-revolution.html
(3) https://berniesanders.com/issues/the-green-new-deal/

Más información:

– La medida 335 que el PSOE ofrece a Podemos propone la puesta en marcha de un ‘New Deal verde’ para la transición ecológica a escala europea

– El Movimento 5 Stelle y el Partito Democratico acaban de publicar un borrador de programa político que será la base para el nuevo gobierno de coalición en Italia con la propuesta de un ‘New Deal verde’

Guerra de Yemen: causas, consecuencias, balance de resultados (y 4)

Tan pronto como la coalición desató la guerra en Yemen, el ejército francés «realizó vuelos de reconocimiento sobre las posiciones de los huthíes en nombre del cliente saudí y continuó entrenando a sus pilotos de combate». Georges Malbrunot, uno de los principales reporteros de Le Figaro, afirma que Francia colabora con Arabia saudí contra los huthíes desde 2009, en particular proporcionando imágenes de satélite. Luego desplegó fuerzas especiales en Yemen junto con Emiratos Árabes Unidos. Desde abril de 2015 está claro que el Pentágono, la Dirección de Inteligencia Militar (DRM) y la DGSE han unido sus fuerzas para ayudar a Arabia saudí a atacar y planificar sus bombardeos con sus iformes de inteligencia. Los servicios franceses recibieron órdenes del Elíseo para apoyar la operación «Tormenta Decisiva» en Yemen con el objetivo de vender satélites a los saudíes y relanzar las actividades de gas de Yemen LNG, que Total y sus socios estaban obligados a detener en abril de 2015. En junio de 2018 elementos de las fuerzas especiales francesas participaron en una operación de desminado y se colocaron junto a la coalición en su intento de retomar el puerto yemení de Hodeida. El apoyo decisivo de Francia también proviene de la movilización masiva de su complejo militar-industrial en beneficio de los aliados wahabíes.

Como hemos visto, las fuerzas de la coalición sobre el terreno son crisol de intermediarios antihuthíes financiados, entrenados, armados y supervisados por la OTAN e Israel fuera de cualquier marco legal. Desde la lucha contra los delincuentes a escala local hasta la lucha contra el principal competidor geopolítico de la región a escala estatal, siempre está en juego la famosa influencia chiíta iraní. En la cuestión yemení, como en otras, no es el propio chiísmo lo que hace que Irán sea peligroso en la región. Es cierto que el aspecto religioso puede permitir cuestionar el control de Arabia saudí sobre los principales lugares sagrados (en Medina y La Meca), pero el punto crucial radica en el tenaz deseo de rechazar el imperialismo americano-israelí en la región y en el mundo.

Esta voluntad se refleja en Yemen a través de los huthíes, que son sorprendentemente decididos y eficaces ante una coalición internacional que incluye a los países más poderosos del mundo. Mientras que en Siria los rebeldes fueron apoyados por la «comunidad internacional», en Yemen los rebeldes la hacen frente. Hoy en día, los huthíes están extremadamente organizados en su objetivo de gobernar el país y a su cabeza hay una familia que dice ser descendiente del Profeta Mahoma. Todavía controlan el norte del país como parte de un sistema piramidal con sus aliados militares del ex presidente Abdullah Saleh.

La capacidad balística de los rebeldes yemeníes y su eficacia se debían a las entregas iraníes a través de la región de Dhofar (Omán) y el puerto de Hodeida. Pero la mayor parte del arsenal de los huthíes proviene de las reservas de Saleh, asesinadas por los huthíes el 4 de diciembre de 2017, pocos días después de romper su alianza con ellos. Yemen no es de hecho una prioridad geoestratégica para Irán y, además, los huthíes rechazan la influencia de un tercer país, pero aceptan cualquier ayuda exterior si sirve a sus intereses. La República Islámica del Irán está aprovechando claramente la situación para desestabilizar a su rival regional saudita.

Además de Bab El-Mandeb, un segundo cruce estratégico se encuentra actualmente bajo una peligrosa tensión entre Irán y los Estados Unidos: el Estrecho de Ormuz. Dos petroleros fueron atacados el 13 de junio de 2019 por Irán, según Estados Unidos, lo que desencadenó un riesgo de escalada que tiene todas las características de una operación de falsa bandera. Al mismo tiempo, Siria saboteó seis oleoductos submarinos con un alto nivel de profesionalidad, según declaraciones realizadas el 24 de junio de 2019. Las tensiones en esta región se pueden resumir, en última instancia, en el deseo imperial de contener la energía geopolítica y geoeconómica de Irán e interconectar las principales rutas marítimas para obstaculizar la voluntad comercial de China.

Guerra de Yemen: causas, consecuencias, balance de resultados (3)

Hoy varios ulemas en Arabia legitiman religiosamente (con la ayuda de suras e interpretaciones de Ibn Tamiyya) la noción de «Gran Israel», es decir, la expansión territorial del país en cuestión desde el Nilo hasta el Éufrates, de acuerdo con los relatos bíblicos. Y es comprensible por qué el Mossad y los servicios de inteligencia saudíes se están llevando bien en este momento.

Nunca lejos de los barbudos moderados, Israel está discretamente presente en Yemen. En la Conferencia Ministerial de Varsovia sobre Paz y Seguridad en Oriente Medio, el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reveló un compromiso militar sobre el terreno desde el primer día en apoyo de la coalición. Esta guerra se negoció durante varios años entre Israel y Arabia Saudí para explotar las reservas de petróleo de la provincia yemení de Al-Jawf hasta Rub Al-Jali (llamado el Barrio Vacío), una zona que se extiende a ambos lados de Arabia y Yemen y que se extenderá a un proyecto conjunto en el Cuerno de África. Este socio no oficial de la coalición también tendría un personal común con Arabia saudí en Somalilandia. Según Haaretz, las empresas digitales, los traficantes de armas, los instructores de guerra israelíes y los mercenarios pagados por una empresa israelí son socios en la injerencia en Yemen. El periódico de Emiratos Árabes Unidos Al-Khaleej Online, con sede en Londres, publicó un artículo en septiembre de 2018 sobre el entrenamiento de mercenarios colombianos y nepaleses por parte del Estado hebreo en las bases de entrenamiento del desierto del Néguev (sur de Israel). Estos soldados fueron reclutados por Emiratos Árabes Unidos para la guerra en Yemen. Además de los intereses estratégicos, Israel está obviamente involucrado contra la presencia iraní a través de los huthíes. Es probable que Tel Aviv, que todavía está tratando de normalizar sus relaciones con sus vecinos, tenga un papel político y económico que desempeñar en un Yemen remodelado.

Mientras que antes Qatar estaba acostumbrado a alinearse con los intereses del imperialismo (Primaveras Árabes, Libia, Siria), sus posiciones cambiaron algo a principios de junio de 2017. Movilizada inicialmente en territorio yemení, Doha fue expulsada de la coalición imperialista-sunita y tristemente colocada en la mazmorra del desprecio junto a Irán. De hecho, Riad ha puesto en marcha un bloqueo marítimo y aéreo contra Qatar con el pretexto de apoyar el extremismo y el terrorismo (no se rían) y en este empeño cuenta con el apoyo de Bahrein, Yemen, Emiratos Árabes Unidos y Egipto. El principal objetivo son los vínculos entre Qatar y los Hermanos Musulmanes, ya que estos últimos son percibidos como competidores ideológicos y políticos por los países en cuestión, mientras que, como hemos visto, la coalición apoya a las facciones de Al-Islah, la rama yemení de la misma Hermandad Musulmana.

El nuevo eje de Oriente Medio

Esta ruptura diplomática puede ser costosa a medio plazo. Con Irán y Qatar compartiendo el yacimiento de gas más grande del mundo (reservas de unos 50.900 Gm3), el potencial para profundizar las relaciones entre estos dos países es inmenso. Si los dos países apoyaron a grupos opuestos en Siria, lo mismo ya no es cierto en Yemen. Combinemos este fenómeno con el acercamiento efectivo entre Qatar y Turquía desde diciembre de 2014 (firma de un acuerdo estratégico de defensa) y el deseo de adquirir sistemas de defensa S-400 rusos en territorio qatarí. Aquí se está desarrollando un nuevo eje en Oriente Medio. Todo esto beneficia a Rusia, que también tiene previsto producir el futuro S-500 en colaboración con Turquía, y supone un importante revés para el eje atlantista e israelo-saudí.

La posición estratégica del Yemen en la Península Arábiga, con el control del estrecho de Bab El-Mandeb, por el que pasa entre el 30 por ciento y el 40 por ciento del comercio marítimo mundial, es crucial. Por esta razón Estados Unidos está siguiendo el caso muy de cerca, antes de apoyar a Mohamed Ben Salman o la seudolucha contra la presencia de AQPA y el Califato Islámico en Yemen (cerca de 500 miembros en el lugar). Sobre este último punto, cabe señalar que los aviones teledirigidos estadounidenses han estado bombardeando grupos terroristas sobre el terreno durante diez años sin ningún éxito real. Seguramente una buena excusa para quedarse allí; como argumentó la Radio Televisión Suiza (RTS) a finales de mayo de 2019, «el grupo del Califato Islámico es una emanación de la CIA».

El interés de Estados Unidos en la posición terrestre y marítima de Yemen también está relacionado con el comercio chino-americano y la carrera estratégica hacia África; en Djibouti, frente a la costa yemení, hay una de las mayores bases estadounidenses en África y la única base china en el extranjero. Detrás de la coalición hay, por lo tanto, una rivalidad de emergencia saudí que todavía esconde detrás de ella una competencia chino-americana por el control de Bab El-Mandeb. Para Estados Unidos y Arabia saudí, un Yemen unificado fuera de su influencia les quitaría su ventaja sobre el estrecho de Bab El-Mandeb, un importante eje de presión contra sus competidores. Mientras que China mantiene sólo un papel diplomático como mediador en la guerra, los estadounidenses siguen a la ofensiva para preservar sus intereses.

Por lo tanto, Estados Unidos apoya a la coalición en términos de armas, inteligencia y operaciones dirigidas. Según el New York Times, a finales de 2017 se desplegaron fuerzas especiales estadounidenses (Boinas Verdes) en la frontera saudí con Yemen para ayudar a Riad a encontrar y destruir los depósitos de misiles de los rebeldes huthíes. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) llevó a cabo dos ataques en enero de 2019 contra Al-Qaeda en coordinación con lo que queda del gobierno yemení. Se llevaron a cabo en las provincias de Marib y Al-Baidhah y otras seis se llevaron a cabo en marzo en esta última. Oficialmente, estas operaciones no forman parte del apoyo a la coalición saudí.

No podemos hablar de política exterior en la región sin mencionar las múltiples publicaciones que pretenden balcanizar la Península Arábiga sobre criterios religiosos y étnicos (sunitas, chiítas, drusas, alauitas). La publicación de Robin Wright en el New York Times el 29 de septiembre de 2013 sigue siendo emblemática porque Yemen aparece cortado por la mitad y Arabia saudí cortada en 5 pedazos.

Guerra de Yemen: causas, consecuencias, balance de resultados (2)

Arabia saudí sólo podrá salir de Yemen si gana o fracasa por completo. De joven el príncipe saudí Mohamed Ben Salman tenía fama de ser moderno, aunque el culto a su inocencia se derrumbó una vez más cuando resultó ser un hombre brutal que se impuso por la fuerza. En particular, se ha dirigido a las élites religiosas wahabíes, a los oligarcas en el ámbito empresarial (de los que ha sacado miles de millones de dólares) y a países de la región como Qatar, Líbano y, por último, Yemen. El costo del compromiso militar saudí en este último país se estima entre 3.000 y 4.000 millones de dólares al mes.

El reino siempre ha interferido en Yemen, al que considera su patio trasero. Ya estaba pagando fuertemente a las tribus del norte para que mantuvieran el control de las mismas, porque siempre temió la brecha demográfica con Yemen, que podría alcanzar los 50 millones de habitantes en 2050. Arabia, por su parte, tiene apenas 20 millones de sauditas y 10 millones de no sauditas regularizados en su territorio. Esta brecha demográfica es aún más pronunciada en Emiratos Árabes Unidos, donde casi el 90 por ciento de la población es extranjera, al igual que en Kuwait y Qatar. Dado que el 60 por ciento de la población saudí procede del vecino Yemen, los saudíes siempre han temido la posibilidad desestabilizadora de que parte de su población se manifieste abiertamente en su territorio. Además de su potencial demográfico, el Yemen ocupa una posición geográfica estratégica que podría amenazar los intereses saudíes en caso de independencia y desarrollo nacional.

Los objetivos de Mohamed Ben Salman son extender el control saudí sobre los presuntos depósitos de hidrocarburos y especialmente sobre los supuestos recursos acuíferos de Yemen. El control de los puertos del Océano Índico y del Mar Rojo son los objetivos prioritarios de los saudíes, que han sido sustituidos por los rivales emiratíes. Mohamed Ben Salman también tiene como objetivo erradicar todos los rastros chiítas y pro iraníes en el flanco sur de su reino y esto es una emergencia: el alcance de los drones huthíes actualmente cubre casi todo el territorio saudí e incluso tienen el valor de sabotear los oleoductos de Aramco (Arabian Oil Company) en la propia Arabia saudí. Un espectacular ataque perpetrado por los huthíes destruyó recientemente dos petroleros lejos de allí, en el Estrecho de Ormuz. La pesadilla de la realeza saud está tomando forma gradualmente con el cerco militar progresivo de los representantes iraníes en la región.

Riyadh también tiene una opinión negativa sobre el juego emiratí en la formación de un nuevo ejército en Eritrea. Para contrarrestar la ubicuidad de Emiratos Árabes Unidos en el sur, Arabia saudí creó la Alianza Nacional del Sur en abril de 2018, uniendo a los partidarios del Congreso Popular General, las facciones del movimiento del sur, las facciones de Al-Islah, los nasseristas, los partidos salafistas… Riad fomenta las posiciones autonomistas, e incluso las demandas de afiliación de los movimientos políticos hadrami con Arabia saudí. En el noreste de Yemen, hacia la ciudad de Mareb, las dos principales tribus rivales sunitas de Murad y Abidah están unidas contra los huthíes. En esta región el general Ali Mohsen, Vicepresidente de la República de Yemen, puede seguir siendo el próximo hombre fuerte del país. Es un afiliado de Al-Islah que actualmente está consolidando un ejército con la ayuda de los saudíes. Es difícil determinar si el reino wahabí se beneficiaría de un Yemen unitario dirigido por uno de sus peones o de una partición del Yemen en dos o tres entidades.

Una guerra para los mercenarios

Al igual que Emiratos Árabes Unidos, Arabia saudí evita en la medida de lo posible luchar con sus preciosos soldados contra los huthíes. El reino se dirigió inicialmente a las tribus sunitas de Yemen, principalmente salafistas y luego reclutó masivamente mercenarios africanos y sudamericanos. Desde el comienzo del conflicto, ha contratado a unos 14.000 milicianos (salarios mensuales de unos 450 euros y primas de hasta 8.700 euros). La mayoría de ellos proceden de Sudán, que envía paramilitares de la Fuerza de Apoyo Rápido (RSF) y milicianos de la región de Darfur en lugar de sus propios soldados. Este país inestable está experimentando actualmente un pico de crisis que preocupa a Riad por el suministro de sus combatientes.

Según fuentes citadas por el New York Times, entre el 20 y el 40 por ciento de las unidades mercenarias sudanesas que sirven a los saudíes son niños de entre 14 y 17 años. Estas acusaciones son obviamente negadas por Jartum y Riad. La ONU ha informado de que en 2017 se reclutaron 842 niños soldados en el Yemen, algunos de ellos de tan sólo 11 años de edad. Las acusaciones «muy graves» también involucran a las Fuerzas Especiales Británicas (SAS), que supuestamente entrenaron a niños soldados y participaron en los combates, así como al Servicio de Inteligencia Exterior del Reino Unido (MI6), un aliado histórico de los saudíes. En total, once países africanos han enviado mercenarios al Yemen desde 2015 (Senegal, Níger, Malí, Somalia, Eritrea, Chad, Uganda…). Una asesora del Presidente de Uganda, Najwa Kdah, ha acordado con los Emiratos el envío de 8.000 soldados al Yemen, mientras que los saudíes y el Chad han llegado a un acuerdo secreto sobre unos 1.600 hombres de tribus árabes chadianas.

Entre los mercenarios, la mejor solución sigue siendo pedir a Al-Qaeda que calme los conflictos. Por lo tanto, no es sorprendente que Arabia saudí entregue armas estadounidenses a los peores enemigos de los huthíes, es decir, la AQPA y otros grupos terroristas en Yemen, en violación de los términos de su acuerdo de armas con Estados Unidos, según fuentes del Departamento de Defensa de los Estados Unidos citadas por CNN. Los representantes sunitas radicales como AQPA o la Brigada de los Gigantes, apoyada por Emiratos Árabes Unidos, están equipados con vehículos MRAP de fabricación estadounidense. Irónicamente, las armas también han sido recuperadas como botín de guerra por los rebeldes huthíes o compradas por otras milicias sunitas. El International Crisis Group, una ONG multinacional con sede en Bruselas, describe una «alianza tácita» entre la coalición y los combatientes de Al-Qaeda en Yemen. La coalición también luchó contra los huthíes en Adén con Ansar Al-Sharia, una milicia local creado por AQPA, así como en regiones del sur, como la capital cultural de Taiz. Según la ONG, AQPA ha adquirido «una amplia gama de nuevas armas, incluidas las armas pesadas procedentes de campos militares yemeníes o indirectamente de la coalición dirigida por Arabia saudí».

En 2017 el Middle East Eye reveló que el mayor movimiento de combatientes salafistas de Taiz había recibido armas y dinero de la coalición y que su comandante, Abu Al Abbas, fue denunciado más tarde como apoyo de Al-Qaeda y Califato Islámico por los estadounidenses y los saudíes. Una encuesta de Associated Press publicada en agosto de 2018 también confirma que las milicias respaldadas por la coalición han reclutado a cientos de combatientes de AQPA mediante acuerdos secretos para luchar contra los huthíes. Las entregas de armas de Arabia saudí a AQPA se remontan al menos a 2013, según Joke Buringa, asesora del Ministerio holandés de Asuntos Exteriores sobre Yemen. Dos de los cuatro principales comandantes apoyados por la coalición a lo largo de la costa del Mar Rojo son aliados de la rama yemení de Al Qaeda. Otro comandante yemení incluido en la lista de terroristas estadounidenses el año pasado por sus vínculos con AQPA seguiría recibiendo dinero de Emiratos Árabes Unidos para dirigir su milicia. Según estimaciones de funcionarios estadounidenses, la fuerza actual de esta rama de Al Qaeda se sitúa entre 6.000 y 8.000 combatientes. Y pretenderán sorprenderse por el surgimiento de AQPA más tarde… El dirigente número uno del Califato Islámico en Yemen, Abu Usama Al-Muhajir, así como otros miembros de dicho grupo terrorista, están mucho más en la mira de los saudíes que Al-Qaeda y fueron detenidos a principios de junio de 2019 por un comando yemení saudí.

Guerra de Yemen: causas, consecuencias, balance de resultados (1)

Yemen es un poco como Siria, pero sin Bashar Al-Assad. El imperialismo apoya la agresión sobre el terreno y participa en las masacres, pero aquí no hay ningún carnicero halal sediento de sangre al que puedan poner de espantapájaros, como en Siria. ¿Dónde están las manifestaciones pacíficas y duramente reprimidas?, ¿los estudiantes rebeldes?, ¿las minorías oprimidas? ¿qué justifica el apoyo diplomático a Arabia saudí y Emiratos Árabes Unidos?, ¿qué justifica la guerra, la venta de armas, la participación en la destrucción del país y el desastre humanitario?

Tenemos el apoyo iraní a los huthíes, pero es una excusa muy pequeña en comparación con otras a las que nos tienen acostumbrados.

Inicialmente la guerra yemení fue interna al propio país y la injerencia saudí y de Emiratos Árabes Unidos la agravaron en gran medida. La ayuda de Irán a los rebeldes huthíes, que no existía antes de la intervención saudí, fue la principal excusa presentada para justificar la intervención. A partir del 26 de marzo de 2015 los sátrapas wahabíes se rodearon de una coalición de diez países árabes para lanzó su operación «Tormenta decisiva». Esa alianza se amplió a cuatro países: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Sudán y Bahrein. Marruecos se retiró de la coalición a principios de febrero de 2019 y otros actores como Egipto no demuestran mucho celo en su compromiso.

Principalmente la Guerra en Yemen fue consecuencia de la implicación de Arabia Saudí en la crisis interna del país. Durante los últimos cuatro años Riad se estancó en una guerra que ha perdido.

Emiratos Árabes Unidos

El papel de Emiratos Árabes Unidos en la guerra se ha descuidado, a pesar de que, según Amnistía Internacional, operan «en condiciones oscuras en el sur de Yemen». La estrategia emiratí es la de mantener la posición de puerto de cabecera de Dubai entre África oriental y Asia. Por eso se ha centrado en el control de las posiciones marítimas en la península arábiga entre los estrechos de Ormuz y Bal El-Mandeb. Por eso ha transformado la isla yemení de Socotra (Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO) en un portaaviones. Por eso ha creado puntos de apoyo militar en los puertos de Puntlandia (Bossaso, Somalia) y Somalilandia (Berbera, el único puerto de aguas profundas del norte de Somalia). Abu Dhabi también ha desarrollado infraestructura militar en los puertos de Assab y Massawa en Eritrea.

La infraestructura marítima la coordina desde el Archipiélago de las Islas Hanish, sede del sistema marítimo regional emiratí. De hecho, Emiratos Árabes Unidos controla el Golfo de Adén y la costa sur de Yemen (Al-Mukallah).

El compromiso de Emiratos Árabes Unidos en Yemen le permite, por tanto, ampliar su influencia en el estrecho de Bab al-Mandeb y en la región del Golfo de Adén. Algunos incluso creen que intentarían hacer de Yemen su octavo emirato. Las bases aéreas y navales de Eritrea, Somalilandia y Puntlandia reflejan su deseo de convertirse en un actor principal en materia de seguridad en la región, además de promover el comercio marítimo entre la Unión Europea y China.

Para sus operaciones terrestres en la guerra, Emiratos Árabes Unidos utilizó inicialmente mercenarios de empresas como Blackwater o la empresa de seguridad privada estadounidense Spear Operations para asesinar a figuras políticas y religiosas vinculadas al partido yemení Al-Islah, la rama local de la Hermandad Musulmana. Tres veteranos de las fuerzas especiales estadounidenses y otros nueve de la Legión Extranjera Francesa fueron contratados por Spear Operations. En relación con estos asesinatos, el 21 de marzo de este año la Alianza Internacional para la Defensa de los Derechos y las Libertades ha presentado una denuncia ante los tribunales de París. En abril del año pasado presentaron una primera denuncia por complicidad en la tortura contra Mohamed Ben Salman, conocido como MBS, príncipe heredero de Arabia saudí, y una segunda contra Mohamed Ben Zayed, conocido como MBZ, príncipe de Abu Dhabi, por «complicidad en crímenes de guerra». Se dice que MBZ tiene grandes ambiciones; no en vano es el mentor de MBS, el principal actor de la participación saudí en Yemen.

La influencia de Emiratos Árabes Unidos ha sido subestimada o eclipsada, mientras que tiene el papel más desestabilizador en el sur de Yemen, que actualmente está bajo su control. Emiratos Árabes Unidos coordinan las milicias locales y el Consejo de Transición del Sur, dirigido por Aidarus Al-Zubaidi, cuyo objetivo es restaurar el antiguo Estado progresista de Yemen del sur que existió entre 1967 y 1990.

Este Consejo de Transición del Sur está compuesto por elementos armados de múltiples denominaciones: separatistas, salafistas, fraternidades musulmanas, socialistas… Los sátrapas de Abu Dhabi también formaron una fuerza armada compuesta por parte de la Guardia Republicana (creada tras el asesinato del ex presidente Abdullah Saleh por los huthíes) y parte de los miembros del partido salafista Al-Islah, compuesto principalmente por la tribu Banu Al-Ahmar Shafi, históricamente cercana a los saudíes. Cabe señalar que Al-Islah (Hermandad Musulmana) está considerada oficialmente como una organización terrorista por Emiratos Árabes Unidos, pero como el movimiento está dividido en varias tendencias, parece que los emiratíes apoyan a algunos, pero no a otros.

Los terroristas moderadamente moderados hacen un buen trabajo para quienes los manejan. Hay más ataques terroristas en el norte del país, particularmente en la Sanaa controlada por los huthíes que en otros lugares, mientras que Al-Qaeda de la Península Arábiga (AQPA) no se encuentra allí. De hecho, sus filiales activas están presentes en el sur del país, en las provincias de Shabwah, Abyan o Hadramaout, controladas por los saudíes. Califato Islámico también está presente en las zonas liberadas donde Emiratos Árabes Unidos mantienen fuerzas y envían emisarios con equipamiento para luchar contra Al-Qaeda, el Califato Islámico y los huthíes. De hecho, los terroristas han forjado alianzas objetivas con las tropas saudíes y emiratíes para luchar contra los no creyentes huthíes (zaiditas pero considerados chiítas). El actual gobierno yemení ni siquiera controla estas zonas liberadas. De hecho, el país está totalmente ocupado por países extranjeros. El actual Presidente Abdrabbo Mansour Hadi ha mencionado incluso la ocupación de Yemen por parte de Emiratos Árabes Unidos. Este gobierno, apoyado por la coalición imperialista-wahabí, tiene escasa legitimidad entre la población.

La lucha es el único camino

Iván Márques, dirigente de las FARC
Jon Iurrebaso Atutxa y
Fermin Xabier Santxez Agurruza

Camaradas de las FARC-EP:

Hemos visto y leído vuestro manifiesto con gran atención e interés: “Mientras haya voluntad de lucha, habrá esperanza de vencer”. En la medida en que somos comunistas revolucionarios euskaldunes, de Euskal Herria, hemos pensado que nuestro deber y obligación militante era haceros llegar estas reflexiones, hechas desde nuestra experiencia y aprendizaje en la lucha, en solidaridad y amistad con vosotros.

Vuestra decisión, es decir, dar por finalizado el proceso de pacificación imperialista, contrainsurgente y tramposo en Colombia, y el haber tenido la inteligencia estratégica de volver a la lucha armada político-militar, ha sido un motivo de esperanza para todos los revolucionarios del mundo. Porque el proceso colombiano ha sido una trampa genocida, una rendición y renuncia terribles, en suma, una pacificación, y a consecuencia de ello han muerto cientos de personas. Era ya tiempo de volver a las armas, de incorporarse con los militantes que no las entregaron: el resto de compañeros de las FARC-EP que no aceptaron el corrupto proceso de pacificación y los guerrilleros del ELN. Vuestra coordinación será un motivo de alegría para todos nosotros.

Nos identificamos con vuestra decisión: mientras haya voluntad de lucha, habrá esperanza de vencer. Hemos sufrido en Euskal Herria un proceso de pacificación contrainsurgente parecido al vuestro, y el resultado no ha podido ser peor: la destrucción total del MLNV, el Movimiento de Liberación Nacional Vasco, la desaparición de ETA y el regalo por la cara a nuestros enemigos españoles y franceses de las armas propiedad del Pueblo Trabajador Vasco. Camaradas, os escribimos desde esta experiencia amarga y dolorosa. Llevamos ya diez años haciendo frente a las consecuencias de este naufragio terrible, y aprendiendo de los fallos, errores y meteduras de pata cometidas. Haciendo una autocrítica muy exigente, los independentistas y socialistas revolucionarios vascos estamos construyendo pasito a pasito otra vez el Movimiento Socialista Revolucionario de Liberación Nacional Vasco, en medio de muchos problemas y dificultades.

Como en Colombia, también en Euskal Herria se aplicó la estrategia de la negociación a partir de la década de los 80, y como vosotros, nosotros también nos hemos sumergido una y otra vez en los tramposos procesos imperialistas de pacificación: en Argel, en los años 1986-1987; con el acuerdo nacional de Lizarra-Garazi, en los años 1998-1999; en Suiza y Loyola, en los años 2006-2007; y el último, de 2010 a 2017. Queremos compartir con vosotros lo aprendido de estas experiencias, para avanzar juntos y solidarios en el camino de la Revolución Socialista.

En todos estos años hemos aprendido que, sin hacer una autocrítica radical y despiadada, repetimos una y otra vez los mismos errores, tanto en Colombia como en Euskal Herria.

¡Camaradas, es la propia estrategia de la negociación la que es un error! La práctica de muchos años nos ha enseñado eso, no solo en Colombia y en Euskal Herria, sino también en El Salvador, Guatemala, Irlanda, Sudáfrica y en muchos otros sitios. El imperialismo ha utilizado los procesos de negociación en todo el mundo para destruir la insurgencia. Tal y como nos lo demuestra la Teoría Revolucionaria, las burguesías y las oligarquías no dejan el poder por su propia voluntad, ni abandonan su dictadura de clase por medio de conversaciones políticas. Sin tomar el poder político y económico, los movimientos revolucionarios estamos condenados a la derrota y a la desaparición. No hay medias tintas: o Poder Burgués o Poder del Pueblo Trabajador. ¡Socialismo o Barbarie!

En este mismo sentido, pensamos que se debe hacer la crítica sistemática de partido socialdemócrata, reformista, electoralista, posibilista, oportunista y liquidacionista que aparentemente lidera el traidor Londoño, para que el Pueblo Trabajador de Colombia sepa claramente qué grado de colaboración tienen hoy en día con la narco oligarquía yanqui-sionista-santanderina. Ya que esa burguesía no merece de ninguna de las maneras el nombre de colombiana, puesto que le han regalado su tierra al Imperialismo, porque hay nueve bases de los Estados Unidos en Colombia, y están colaborando con la OTAN para agredir a los países antiimperialistas de América: Venezuela, Bolivia, Cuba…

Camaradas, como decís muy bien, todas las negociaciones realizadas a lo largo de la historia de Colombia han terminado en la traición y la infamia.  La actual también. Hay que extraer conclusiones de esa experiencia, por muy dolorosas que sean: no hay nada que negociar con los estados burgueses. La victoria de la Revolución es la única solución. Vencer o morir.
Por eso, hemos oído y leído con asombro algunas palabras y expresiones que aparecen en vuestro manifiesto, que difícilmente se armonizan con una estrategia revolucionaria: “diálogo con empresarios, ganaderos, comerciantes y la gente pudiente del país”, “nuestro objetivo estratégico es la paz de Colombia con justicia social, democracia, soberanía y decoro”, “Un nuevo diálogo que corrija y encadene la perfidia y la mala fe, que involucre a las fuerzas guerrilleras y a todos los actores armados para que podamos fundar una paz definitiva, estable y duradera, sellada con el compromiso colectivo del Nunca Más. Un nuevo Acuerdo de Paz sin más asesinatos de líderes sociales y de ex combatientes guerrilleros, en el que las armas sean verdaderamente retiradas de la política y colocadas lejos de su uso, no entregadas”, “El Estado ha sido secuestrado por los forajidos y la mafia de la corrupción y la impunidad. Rescatarlo y liberarlo, está en manos de la movilización de las conciencias, de la nación en masa, del pueblo unido.”, “democratización en profundidad del Estado”…

¡Camaradas! Tenemos confianza revolucionaria en vosotros, basada en el Internacionalismo Proletario. Sabemos bien que las reorientaciones estratégicas no se hacen de la noche a la mañana. Pero es nuestro deber y obligación revolucionaria y militante presentar ante vosotros nuestra profunda preocupación. Las bases de la Teoría Revolucionaria Socialista/Comunista Científica, que han sido comprobadas una y otra vez en las luchas de clases a nivel mundial, deben ser nuestra brújula. No se pueden de ninguna de las maneras marginar, olvidar y/o abandonar. Especialmente toda la caracterización de la naturaleza del estado burgués y todo el análisis científico que está a su alrededor. ¡Son las niñas de nuestros ojos!


Os lo diremos una vez más, camaradas: aplaudimos y apoyamos vuestra decisión, pues habéis tenido la audacia, el coraje y la determinación de hacer lo que en Euskal Herria no se ha hecho. Habéis marcado un antes y un después para muchos movimientos revolucionarios del mundo, probando y demostrando que se puede salir de los procesos de pacificación imperialistas, genocidas y tramposos sin traicionar la causa de la liberación y emancipación del Pueblo Trabajador, volviendo a la lucha de modo consecuente, haciendo autocrítica y actuando con honradez. Ese es vuestro mérito, amigos. El Imperialismo y la oligarquía yanqui-sionista-santanderina no os lo perdonarán. Pero todos los revolucionarios del mundo os agradecemos vivamente y de todo corazón que no hayáis apagado el fuego de la esperanza.

Estéis donde estéis, os mandamos a cada uno de vosotros un abrazo revolucionario desde Euskal Herria. Desde esta trinchera de la Revolución Socialista Vasca, nuestros saludos más calurosos y nuestra solidaridad más firme. Teniendo en la memoria a Txabi Etxebarrieta, Eustakio Mendizabal y Argala, teniendo en el corazón a todos y todas las combatientes revolucionarias vascas caídas en combate, teniendo en la memoria a Jacobo Arenas, Manuel Marulanda, Alfonso Cano y Raúl Reyes, teniendo en el corazón a todos y todas las guerrilleras revolucionarias de las FARC-EP, el ELN y el resto de organizaciones revolucionarias colombianas caídas en la lucha, os decimos esto:

¡VIVA COLOMBIA INDEPENDIENTE Y SOCIALISTA!
GORA EUSKAL HERRIA INDEPENDENTE ETA SOZIALISTA!
JOTAKE IRABAZI ARTE!
¡MIENTRAS HAYA VOLUNTAD DE LUCHA, HABRÁ ESPERANZA DE VENCER!
¡LA LUCHA SIGUE!
¡CON BOLÍVAR, CON MANUEL, CON EL PUEBLO AL PODER!

La clase obrera es el auténtico objetivo de la ‘caza contra los inmigrantes’ desatada por Trump

David L. Wilson

El 7 de agosto el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) llevó a cabo redadas coordinadas en siete fábricas agroalimentarias del Estado de Mississippi, deteniendo a 680 trabajadores inmigrantes. Los policias del ICE dijeron al Washington Post que la operación era “la medida de aplicación de la ley más importante en un solo Estado en la historia de Estados Unidos”.

La operación masiva sembró el terror entre unos inmigrantes ya traumatizados por una masacre contra personas de origen mexicano en El Paso, Texas, unos días antes. Una gran parte de la población nacida en Estados Unidos estaba indignada por las imágenes de los hijos de los trabajadores llorando.

Como ha sucedido en el pasado con las redadas en los lugares de trabajo, los medios de comunicación han señalado que los empresarios permanecen libres mientras sus trabajadores son llevados esposados a las cárceles para inmigrantes. Algunos reaccionaron pidiendo el detención de los empresarios que habían contratado a los trabajadores indocumentados; otros señalaron que el presidente Trump había utilizado a trabajadores indocumentados en sus propias empresas.

Las personas que quieren encarcelar a sus empresarios tienen buenas intenciones pero no entienden el problema. Más detenciones no ayudarán a los inmigrantes o a los trabajadores nacidos en Estados Unidos. Lo que estos trabajadores realmente necesitan es acabar con las redadas, derogar las leyes y políticas que hacen posibles las redadas policiales y rechazar las suposiciones en las que se basan estas leyes y políticas.

Las redadas en los centros de trabajo

Las redadas en los centros de trabajo tienen una larga historia en Estados Unidos, pero la práctica actual se justifica por las llamadas “sanciones contra el empresario” como se menciona en la Ley de Reforma y Control de la Inmigración de 1986. Esta ley requiere que las empresas verifiquen el estatuto migratorio de los nuevos trabajadores y si no lo hacen tienen que pagar una multa.

La razón de esta medida es que desalienta a los inmigrantes indocumentados que buscan trabajo en Estados Unidos. Según los partidarios de esta medida, los trabajadores nacidos en Estados Unidos se beneficiarían al limitar la competencia de los trabajadores extranjeros de bajos salarios.

La idea de que las sanciones impuestas a los empresarios reducirían la inmigración ilegal se puso a prueba en las dos décadas siguientes: la población indocumentada se triplicó, pasando de 4 millones a más de 12 millones. Desde entonces, la población indocumentada ha disminuido a unos 10,5 millones de personas.

Esto debería haber sido suficiente para convencer a los políticos de que las restricciones al trabajo legal en Estados Unidos no son suficientes para compensar los incentivos -como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)- que podrían llevar a los trabajadores de países vecinos a trasladarse a Estados Unidos. La AFL-CIO tardó mucho tiempo en entenderlo. La Confederación de Sindicatos apoyó en primer lugar las sanciones impuestas a los empresarios, pero en 2000 pidió su derogación.

Por otra parte, los gobiernos reaccionaron al fracaso de las sanciones reforzando el procedimiento. A finales de la década de 1990, comenzaron a participar en la hiperverificación electrónica: el programa E-Verify. Este programa tiene por objeto hacer cumplir las sanciones exigiendo a los empresarios que comprueben los documentos de los nuevos trabajadores en una base de datos en línea del gobierno. Pero E-Verify también ha sido un fracaso rotundo. Es bastante fácil de eludir. Su principal efecto parece haber sido empujar a más inmigrantes indocumentados a la economía sumergida, donde se enfrentan a salarios más bajos y a una protección laboral aún menor.

Si las sanciones impuestas a los empresarios no impiden que los inmigrantes indocumentados se establezcan en Estados Unidos, ¿qué hacen?

En 1986 los trabajadores inmigrantes fueron los únicos que denunciaron los efectos de esa medida. Por ejemplo, un mexicano le dijo al New York Times que la policía no les iba a perseguir mientras cruzaban la frontera de California. “Los empresarios que estén dispuestos a contratarnos se beneficiarán de nosotros. Van a amenazar con exponernos. Querrán pagarnos menos porque dirán que se arriesgan dándonos trabajo”.

La patronal utilizó las amenazas de despido para mantener a los trabajadores indocumentados bajo control antes de 1986, pero la nueva ley les dio aún más influencia. Los trabajadores indocumentados ganan mucho menos que los trabajadores con calificaciones similares -entre un 6 y un 20 por ciento menos- y hay pruebas de que la actual “penalización salarial” (pérdida de salario) por ser indocumentados es en gran medida una consecuencia de las sanciones contra los empresarios.

Al reducir los salarios de los trabajadores indocumentados, las sanciones también reducen los salarios de los trabajadores nacidos en Estados Unidos que buscan trabajo en los mismos sectores, lo que es exactamente lo contrario de lo que la ley debería producir. Además, las redadas en los lugares de trabajo desempeñan un papel importante en el proceso de reducción de los salarios y aumento de los beneficios.

En 2000 un policía de inmigración admitió que rara vez detienen a los trabajadores indocumentados “a menos que el empresario denuncie a un trabajador, y los empresarios generalmente lo hacen sólo para romper un sindicato o para evitar una huelga o ese tipo de cosas”. Los policías de inmigración son más cautelosos ahora, pero hay indicios de que “ese tipo de cosas” aún podrían desencadenar la represión en los lugares de trabajo.

Una de las fábricas inspeccionadas el 7 de agosto de 2019 fue una fábrica en Morton, Mississippi, propiedad del gigante avícola de Illinois Koch Foods. El año anterior Koch Foods tuvo que pagar 3,75 millones de dólares para resolver una demanda ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el trabajo por acoso racial y sexual de trabajadores latinos.

A diferencia de muchas fábricas agroalimentarias, la fábrica de Morton tiene un sindicato, la United Food and Commercial Workers (UFCW), que también representa a trabajadores de otra fábrica de Koch que ha sido víctima de las redadas del ICE.

Acabar con el clima de miedo

No es la primera vez que el ICE ha atacado fábricas donde los trabajadores se han unido a los sindicatos y han luchado por mejores condiciones laborales. En junio del año pasado, la policía irrumpió en una planta de Fresh Mark en Salem, Ohio, donde los trabajadores están representados por el Sindicato de Minoristas, Mayoristas y Grandes Almacenes. La acción se inició una semana después de que la Oficina de Seguridad y Salud Ocupacional impusiera una multa de 211.194 dólares a Fresh Mark por condiciones de trabajo inseguras de sus trabajadores. Las redadas actuales siguen el modelo del gobierno de George W. Bush, donde las fábricas con representación sindical o en las que se estaban desarrollando campañas de sindicalización se convirtieron en objetivos prioritarios para las redadas en los centros de trabajo.

Si bien es cierto que las empresas individuales pueden verse perturbadas por las redadas del ICE, las actividades del ICE benefician a todos los empresarios. Las redadas en el lugar de trabajo están contribuyendo a una situación que el portavoz de UFCW Abraham White describió después de las redadas en el estado de Mississippi: “Los trabajadores de todo el país tienen demasiado miedo para defender sus derechos y denunciar el dumping de salarios, condiciones de trabajo peligrosas y otros asuntos relacionados con las condiciones de trabajo”. White pidió “el fin de este peligroso clima de miedo”.

Las solicitudes de detención de empresarios por contratar inmigrantes indocumentados no harán nada para combatir este temor, especialmente en el contexto de las redadas antisindicales en el lugar de trabajo. La forma en que los trabajadores pueden superar el miedo y obtener mejores salarios y condiciones de trabajo es -como siempre ha sido el caso- organizando y resistiendo firmemente los esfuerzos de la burguesía para crear divisiones mediante llamamientos al racismo y la xenofobia.

El sindicato United Electrical de Estados Unidos apoya la ‘huelga mundial por el clima’ de 27 de setiembre

La ‘ecologista’ estadounidense Varshini Prakash
El sindicato United Electrical, Radio, and Machine Workers of America, que agrupa a 35.000 afiliados, celebró una congreso este fin de semana en Pittsburgh, Pennsylvania, en el que aprobó apoyar la “huelga mundial por el clima” convocada para de 27 de setiembre.

Además, siguiendo al candidato del partido demócrata a la presidencia Bernie Sanders, el sindicato defiende el llamado “New Deal verde” porque creará “millones de buenos empleos sindicales”.

La resolución sigue también a las que en idéntico sentido han aprobado a escala internacional confederaciones sindicales, como las de funcionarios públicos (SEIU) y las de los tripulantes de cabina de las aerolíneas (AFA) en junio de este año.

La resolución sigue todos los patrones y tópicos que, como es característico en Estados Unidos, no se preocupa por esconder. Lo mismo que aquí, en Estados Unidos el mito de la “creación de buenos puestos de trabajo” permite a los sindicatos justificar cualquier cosa, incluso las peores.

Por un lado, leemos a cada paso que el avance de las fuerzas productivas, como los robots, eliminarán puestos de trabajo. Por el otro, la “transición ecológica” los va a crear y, además, de calidad. Las leyes del capitalismo, pues, parece que no operan igual en unos sectores económicos que en otros. Incluso parece que la “economía verde” ni siquiera es capitalismo.

La explicación ideológica que ofrece el sindicato de lo que va a suponer el “New Deal verde” no tiene desperdicio:

“Al igual que la transformación de nuestra infraestructura y economía manufacturera que tuvo lugar durante la Segunda Guerra Mundial, una transición justa y exitosa hacia una base industrial y manufacturera sostenible requerirá una inyección masiva de recursos federales y públicos, la coordinación entre el gobierno, la industria y los trabajadores y la participación democrática de los trabajadores mediante una amplia sindicalización.

“Millones de trabajadores podrían ser empleados para fortalecer nuestra infraestructura, reconstruir nuestras redes ferroviarias y de transporte público, organizar la reconversión a fuentes de energía renovables, protegerse de los efectos del aumento de las temperaturas y tomar iniciativas en muchas otras áreas”.

El sindicato, pues, no puede ser más claro. Se trata de poner a los trabajadores a remolque de los planes capitalistas de reconversión industrial que se van a llevar a cabo bajo la denominación de “transición ecológica”, para lo cual se han creado los correspondientes ministerios, que llevan dicho nombre.

Al final del congreso Varshini Prakash, una joven del estilo Greta Thunberg que dirige la huelga por el clima en Estados Unidos, se dirigió a los trabajadores para decirles que el “New Deal verde” es la perspectiva económica del siglo XXI: “Debemos distanciarnos de 40 años de control de nuestro gobierno por las empresas, con salarios estancados y una creciente desigualdad en la riqueza. Estamos avanzando hacia una perspectiva económica para este país que es un proyecto valiente y solidario”, dijo.

Es el lenguaje posmoderno, un galimatías impulsado para que los trabajadores asuman (y se co-responsabilicen) de la reconversión industrial “verde”, no ya sólo para salvar al planeta de la catástrofe sino por algo mucho más importante: por la defensa de sus propios intereses laborales y sindicales. Es el papel que desempeñan los “ecosocialistas”: hacer pasar el “New Deal verde” como algo que no es característico de capital monopolista, sino todo lo contrario: a quien interesa es a los obreros.

Tenemos que acostumbrarnos al nuevo lenguaje que nos trae el imperalismo. Ya no se debe hablar de calentamiento, ni de cambio climático. Hay que empezar a utilizar los términos “emergencia climática” o “crisis climática”, cuyo remedio es lo que Prakash califica como “trabajos verdes”.

Poco antes del congreso, el sindicato acordó apoyar la candidatura de Bernie Sanders, senador por Vermont, para las elecciones presidenciales del año que viene. En su programa electoral electoral Sanders promete crear 20 millones de puestos de trabajo “bien remunerados” y una “transición ecológica” completa hacia las llamadas “energías energías” en el plazo de diez años:

“Cuando estemos en la Casa Blanca lanzaremos el ‘New Deal verde’, un esfuerzo de 10 años para evitar una catástrofe climática, en la que el cambio climático, la justicia y la equidad serán considerados en prácticamente todas las áreas de las políticas públicas”, dijo Sanders en uno de sus últimos mítines.

Más información:
– La ideología verde: una tara de la modernidad
– Un New Deal verde para Europa o la seudoecología al servicio de los grandes monopolios
– El último montaje de los ‘ecologistas’: Greta Thunberg, la marcha verde y el calentamiento planetario
– Greta Thunberg: la pantomima culminará con una ‘huelga’ el 27 de setiembre a escala internacional
 

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