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Autor: Redacción (página 1322 de 1363)

El guardián de las dos mezquitas sagradas

Adrián Mac Liman
Hace apenas unas semanas, cuando el príncipe Salman Bin Abdel Aziz al Saud ascendió al trono del Reino de Arabia Saudita, los medios de comunicación occidentales se hicieron eco de los espectaculares cambios institucionales anunciados por el nuevo monarca. No, no se trataba de medidas innovadoras, destinadas a reformar o modernizar el régimen autocrático impuesto por la Casa de Saud, sino de una simple reorganización administrativa. Detalle interesante: el guardián de las dos mezquitas sagradas, título que ostenta el jefe de la Casa Real, decidió relevar de su cargo al jefe de los todopoderosos servicios de inteligencia, el príncipe Jaled Bin Bandar, al secretario del Consejo de Seguridad Nacional y exembajador en Washington, el príncipe Bandar Bin Sultan, así como a los imanes que dirigían el Ministerio de Justicia y la policía religiosa.
¿Terremoto o simple tormenta en un vaso de agua? Aparentemente, se trata de una cuestión dinástica; el rey Salman trata de prescindir de los incondicionales de su hermanastro, el recién fallecido rey Abdalá, para dar paso a familiares directos. En clave sociopolítica, ello se traduce por un notable retroceso, ya que el nuevo monarca pertenece al ala más conservadora de la dinastía saudí.
Mientras algunos politólogos occidentales se limitan a comentar el papel preponderante desempeñando por los saudíes frente a la creciente amenaza del chiismo iraní, otros procuran destacar la postura ambivalente de Riad, que participa en la guerra contra el Estado Islámico, empleando al mismo tiempo ingentes cantidades de dinero para proyectar la imagen del islamismo radical tanto en los países musulmanes como en el Viejo Continente. Uno de los pilares de este operativo habrá sido, en las últimas décadas, el… príncipe Salman, es decir, el actual monarca.
Según informes elaborados por las Naciones Unidas, la justicia estadounidense y los servicios de inteligencia occidentales, durante los años 80 y 90 del siglo pasado, Salman se dedicaba a centralizar la ayuda financiera saudí destinada a Al Qaeda, tanto en Afganistán como en Bosnia. Los envíos de fondos se efectuaban a través de distintas asociaciones benéficas creadas o presididas por multimillonarios saudíes.
En la década de los 90, durante la guerra de los Balcanes, el príncipe ostentó el cargo de Alto Comisionado Saudí para la ayuda a Bosnia Herzegovina, organismo internacional que, según los expertos de las Naciones Unidas, transfirió 120 millones de dólares a la Third World Relief Agency, una asociación fundada por el príncipe que financiaba a Al Qaeda. Los funcionarios de las Naciones Unidas encargados de supervisar las cuentas de la oficina saudí estiman que los fondos no se emplearon para fines humanitarios.
En mayo de 1997, los militares franceses destacados en Bosnia advierten que el Alto Comisionado Saudí utiliza la cobertura de la ayuda humanitaria para fomentar la islamización de Bosnia y radicalizar a la juventud. El periodista galo Roland Jacquard, que tiene acceso al documento, asegura que se trata una estratagema destinada a  establecer la plataforma idónea para las acciones de Al Qaeda en Europa.
Aun así, los servicios de seguridad estadounidenses respetaron el estatuto diplomático del Alto Comisionado Saudí en Bosnia hasta… el 11 de septiembre de 2001. En un registro llevado a cabo poco después de los atentados de Nueva York, los norteamericanos encontraron de la poco diplomática sede directrices para la falsificación de los pases del Departamento de Estado y ¡ay! apuntes relativos a conversaciones con Osama Bin Laden.
No hay que extrañarse, pues, que el Presidente Barack Hussein Obama haya decidido precipitarse a rendir pleitesía a su aliado Salman. Con amigos así, más vale ser prudente. Con aliados así, la tan cacareada guerra contra el Estado Islámico podría convertirse en una perpetua pesadilla.
Fuente: http://adrianmacliman.blogspot.com.es/2015/02/el-guardian-de-las-dos-mezquitas.html

Los fundamentalistas cristianos amenazan por un disfraz de la Virgen del Rocío

En los pasados carnavales celebrados en una localidad de Huelva, alguien se disfrazó de la Virgen del Rocío, lo que fue grabado en vídeo y difundido por las redes sociales.

La grabación ha provocado cientos de amenazas e insultos procedentes de los fundamentalistas cristianos, sin que nadie haya salido en defensa de la libertad de expresión.

¿Qué hubiera ocurrido si el disfraz hubiera sido de Mahoma y no de la Virgen del Rocío?

¿Qué hubiera ocurrido si las amenzas las hubieran proferido los fundamentalistas islámicos y no los fundamentalistas cristianos?

Una captura de pantalla con las amenazas:

Fuente: http://www.larepublica.es

Terrorismo mundial: atando cabos

Benjamin Netanyahu
José Steinsleger

En los años del mundo «bipolar», cuando las diferencias entre «política» y «política exterior» parecían prestarse a confusión, un gran líder de masas de América Latina sentenció: la política exterior es la política.
Sin embargo, en el capitalismo salvaje la guerra dejó de ser «continuación de la política por otros medios». Y las políticas interior y exterior de Occidente se convirtieron a secas en alas de un mismo pájaro. El pájaro de la guerra que enlaza, por ejemplo, tragedias como las de Ayotzinapa, Palestina y tantas más.
Desde el 11 de septiembre de 2001, de espaldas a lo «singular» y «plural» de los pueblos, el capitalismo salvaje (neoliberalismo) impone su ley. Una ley que, apoyándose en el resbaladizo concepto de «seguridad», arrasa con lo que hasta ayer nomás entendíamos por «independencia», «soberanía», «derecho».
Por allá y por acá, los neoliberales asocian toda manifestación humanitaria o de resistencia con lo que de plano ejecutan con singular y perversa maestría: el terrorismo. El terrorismo financiero, mediático, intelectual, judicial, criminal.
Si tomásemos la palabra a los neoliberales (que el mundo es «interdependiente», etcétera), podríamos atar algunos cabos sueltos que, tan sólo en el último trimestre, conmovieron el escenario mundial. Veamos:
El 2 de diciembre pasado, la Asamblea Nacional de Francia vota en favor de reconocer el Estado de Palestina (339/151 votos), tal como lo habían hecho Gran Bretaña, España, Irlanda y Suecia. Luego, Portugal, el Parlamento Europeo y Luxemburgo (días 12, 15, 17), que se pronunciaron en igual sentido.
Por su lado, el tribunal de la Unión Europea anulaba, por «vicio de forma», la justificación legal por la que en 2001 el Consejo Europeo (CE) inscribió al movimiento palestino Hamas en la lista de «organizaciones terroristas». Según el tribunal, el CE se había basado en “…imputaciones factuales recabadas por la prensa internacional e Internet”.
El premier del enclave colonial llamado «Israel», Benjamin Netanyahu, declara entonces que la decisión del tribunal mostraba que “…los europeos no aprendieron nada del Holocausto”. Y pide a la Corte Penal Internacional de La Haya (CPI) rechazar a Palestina como miembro, ya que esta solicitud “…no proviene de un Estado, sino de una entidad”.
En represalia, «Israel» bloquea transferencias de 127 millones de dólares recaudados para los palestinos. Dijo: «No permitiremos que se arrastre a nuestros soldados al tribunal de La Haya por crímenes de guerra». Se refería a las masacres de julio de 2014, cuando el «Estado judío» asesinó a 2.200 palestinos en Gaza, destruyendo 96.000 casas.
El 7 de enero (día en que la CPI incorpora a Palestina), un comando paramilitar asesina en París a la plana mayor editorial de la revista satírica Charlie Hebdo. Una semana después, en Buenos Aires, el fiscal Alberto Nisman acusa a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por «encubrimiento» de los acusados (iraníes) de haber dinamitado la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en julio de 1994.
El día 15, en Verviers (Bélgica), son abatidos un par de presuntos «islamitas» que «pensaban» atacar cuarteles de la policía belga. Al día siguiente, luego de que la CPI da curso a la investigación de crímenes de guerra israelíes, el canciller fascista Avigdor Lieberman exige la «disolución» (sic) de la Autoridad Nacional Palestina. Y el 19 de enero, a horas de fundamentar sus cargos en el Congreso, el fiscal Nisman aparece muerto en su departamento.
El 14 de febrero, en Copenhague, sangriento ataque contra la conferencia Islam y libertad y una sinagoga cercana; dos muertos, cinco heridos. La policía mata a un sospechoso de «aspecto árabe». Y Netanyahu vuelve a invitar a los judíos europeos a que inmigren masivamente a «Israel», por motivos de «seguridad».
Simultáneamente, los medios escamotean las muertes de tres periodistas estadunidenses, ocurridas el 11 y 12 de febrero: Bob Simon, presentador del programa 60 minutos, de la CBS (accidente automovilístico); Ned Coll, corresponsal de la cadena ABC («derrame cerebral masivo») y, el mismo día, David Corr sufre un colapso en su oficina del New York Times.
Bob, Ned y David habían presentado los documentos requeridos para consultar los archivos confidenciales del Kremlin, que contienen informes relacionados con los atentados del 11-S. Qué pena. Ninguno pudo enterarse del fallo de un tribunal de Nueva York (día 23), condenando a la ANP y a la OLP a pagar más de 218 millones de dólares por «atentados» perpetrados en «Israel».
En tanto, en Argentina, la nueva fiscal de la causa AMIA, Sabrina Namer, declara: «Vamos a ver por qué se descartó la pista siria». En efecto: desde el primer día, durante 21 años, Tel Aviv, Washington y el gobierno del presidente Carlos Menem habían culpado a Irán del dinamitazo. ¿Pruebas? ¿Qué importan las ­«pruebas»?
Finalmente, el 27 de febrero, un día después de que un juez argentino rechaza por insostenible las acusaciones del suicidado o asesinado fiscal Nisman, el líder opositor Boris Nemstov muere asesinado a tiros en Moscú.
Al igual que en Buenos Aires, los medios sionistas acusan al gobierno de Vladimir Putin, y asocian el crimen a «una fuerte corriente de antisemitismo en el mundo».

La Jornada, 4 de marzo de 2015
http://www.jornada.unam.mx/2015/03/04/opinion/027a1pol

Pablo Iglesias es un lameculos del imperialismo

En una reciente entrevista en Tele 5, a Pablo Iglesias le preguntaron por su opinión acerca de la detención del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, acusado de golpista por el gobierno de Maduro.
El cacique de Podemos, que llevaba meses evitando pronunciarse sobre Venezuela, volvió a demostrar que es un membrillo. Rechazó el encarcelamiento afirmando: «No hay ningún matiz. A mí no me gusta que se detenga a un alcalde. Otra cosa es que después se pruebe que este señor ha cometido un delito, pero ni la prisión preventiva ni la detención de cargos públicos son algo que a priori me guste. No me gusta», enfatizó Iglesias.

La misma condena pronunció Sergio Pascual, secretario de organización de Podemos: «Es condenable que se encarcelen alcaldes e inadmisible que se conculquen garantías procesales», dijo en referencia a la detención del regidor golpista de Caracas, Antonio Ledezma, y el dirigente de la extrema derecha, Leopoldo López.

Los de Podemos tienen la oportunidad de explicar la realidad por la que atraviesan muchos gobiernos latinoamericanos, como Cuba, Venezuela, Argentina, Brasil, Ecuador, Bolivia o Nicaragua, víctimas permanentes del terrorismo yanqui. Pero se callan. Yes we can’t. Son fieles lacayos de sus amos yanquis, que les han ordenado mantener la boca cerrada.
Hay que decir, pues, lo que Podemos calla: quién es ese golpista y terrorista venezolano llamado Antonio Ledezma. Entonces entenderemos lo que Podemos pudo decir y no dijo.
Como responsable político de la policía metropolitana de Caracas, hoy disuelta, Ledezma es responsable de numerosos asesinatos cometidos por ella en los años ochenta.
Como gobernador del Distrito Federal de Caracas en 1992, Ledezma es responsable de la represión de las movilizaciones sociales, en particular, contra estudiantes y periodistas.
Más concretamente, en noviembre de 1992 Antonio Ledezma fue responsable de la masacre de la cárcel de Catia, en la que se produjeron cerca de 200 muertes.
También fue responsable del asesinato aquel año de la periodista María Verónica Tescaci.
Antonio Ledezma participó en los sangrientos golpes de estado de abril y noviembre de 2002, causando pérdidas por más de 21.000 millones de dólares.
Ledezma también participó en el frustrado golpe de estado del pasado 12 de febrero. Es uno de los dirigentes de “La Salida”, en el que participan grupos paramilitares, como el encabezado por Lorent Gómez Saleh, de Operación Libertad, quien reconoce que recibe órdenes de Ledezma.
El golpe suponía el bombardeo del Palacio de Miraflores y de Telesur, entre muchos otros blancos ubicados en el centro y en el este de Caracas. Según las declaraciones de los golpistas detenidos, Estados Unidos no sólo les concedió asesoramiento sino que los funcionarios de la embajada norteamericana tuvieron una participación activa en varias reuniones donde se elaboró el plan.
En ese plan uno de los que iba a encabezar el llamado “gobierno de transición” era Antonio Ledezma.
La fiscalía venezolana le acusa de los delitos de “conspiración y asociación” por su vinculación en los “planes conspirativos” recogidos en el Código Penal y la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo.
Podemos son lameculos del imperialismo y de los sicarios que el imperialismo tiene repartidos por todo el mundo. Dan verdadero asco.

El Mossad financió los atentados del 11-S

El viernes por la noche se oyó un desliz en el plató de Canal Plus, durante el debate Grand Journal. El invitado especial era el periodista de Le Monde Serge Michel, uno de los cien que a lo largo del mundo han destapado lo que ya todo el mundo sabía desde hacía tiempo: el papel de la mafia bancaria HSBC en todo tipo de crímenes, lo que ahora llaman «escándalo Swissleaks» que quieren reducir a una red de evasión fiscal.
Al periodista de Le Monde se le escapó lo siguiente: entre los miembros de la red de evasión fiscal había un sujeto israelí traficante de armas, drogas y diamantes que fue quien financió al grupo de Al-Qaeda cuando se disponía a cometer los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Nueva York.
Los otros asistentes se quedaron atónitos y silenciosos, hasta que después de varios carraspeos le lanzaron preguntas tales como «¿Cuánto dinero pagó a los miembros de Al-Qaeda?» A nadie se le ocurrió profundizar con preguntas del calibre «¿Quién era ese israelí?» que son las típicas de un periodista recién salido de la facultad.
Hay preguntas incómodas que conducen a respuestas aún más incómodas. ¿Un israelí financió los atentados contra las Torres Gemelas?, ¿Israel paga a los fundamentalistas islámicos?, ¿al terrorismo? Las preguntas hay que relacionarlas con el debate que la cadena quería haber puesto encima de la mesa: la sucursal suiza de HSBC, evasión fiscal, blanqueo de capitales, tráfico de armas, de drogas… ¿Qué papel juega Israel en todos esos asuntos?
Un sabueso se encaminaría a la hemeroteca de Le Monde para hurgar en la herida abierta. Encontraría una noticia publicada el 14 de febrero que da el nombre del israelí que financió a los terroristas de Al-Qaeda: Shimon Yelinek.
Yelinek en el Congo: de los diamantes a las armas
Dos días antes que el diario francés, el suizo L’Hebdo evocó también la figura de Yelinek, de quien dijeron que es un comisionista con oficina abierta en Panamá, donde fue encarcelado. La prensa centroamericana le conoce bastante bien desde hace más de una década.
Nacido en Israel en 1961, Yelinek vivió en África entre 1980 y 2001. Fue jefe de seguridad y consejero del régimen de Mobutu Sese Seko en la República Democrática del Congo, entonces llamada Zaire. En el país africano conoció al traficante libanés de diamantes Aziz Nassur ya que Mobutu exportaba diamantes al puerto belga de Amberes procedentes de Liberia y Sierra Leona, entre otros países. Todos ellos tenían algo más en común: eran clientes preferentes del banco HSBC.
Los diamantes financiaban la compra de armas para el Frente Unido Revolucionario de Sierra Leona. Dado el embargo de la ONU sobre Liberia y Sierra Leona, el papel de Nassur consistía en falsificar los certificados para simular que las armas acababan en Costa de Marfil.
Para introducir armas en África, Yelinek utilizaba los servicios de otro israelí llamado Ori Zoller, al que Le Monde presenta como un «antiguo miembro de las fuerzas especiales israelíes» que tiene una empresa de venta de armas en Guatemala.
Ambos, Yelinek y Zoller, han utilizado al menos una parte del dinero engendrado  por el tráfico de armas y diamantes para financiar a Al-Qaeda a través de Nassur, el libanés que Yelinek conoció en el Congo. El asunto lo destapó la ONG Global Witness.
En 2000 dos miembros de Al-Qaeda, Ahmed Ghailani y Fazul Abdullah Mohammed, viajaron a Kinshasa, la capital del Congo, para ponerse en contacto con Nassur. Hacía casi dos años que los terroristas habían cometido los atentados contra las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania, en los que ambos habían participado. Para financiar futuros atentados y borrar el rastro del dinero, Ghailani y Mohammed querían sacar los fondos que Al-Qaeda tenía en los bancos y comprar diamantes.
En aquel momento Nassur preparaba una operación con su primo Samih Ossaily para comprar diamantes al Frente Unido Revolucionario de Sierra Leona, sostenido por Charles Taylor, el reconocido criminal de guerra que pretendía llevar a cabo en aquel país un golpe de Estado similar al que había llevado a cabo en Liberia. Había vendedor (Frente Unido Revolucionario), había comprador (Al-Qaeda) y había intermediario (Nassur). Había negocio.
Según una de las claúsulas del acuerdo, Nassur se comprometía a suministrar armas para Taylor y el Frente Unido Revolucionario, para lo cual se puso en contacto con Yelinek, que entonces vivía en el Hotel Mariot de Miami y utilizaba el nombre en clave de «Sierra». A su vez, Yelinek se puso en contacto con Zoller, que en aquel momento estaba embarcado en la Operación Otterloo.
Operación Otterloo
Según una minuciosa investigación llevada a cabo en 2003 por la Organización de Estados Americanos, Yelinek desempeñó un papel fundamental en la Operación Otterloo. A finales de 2001 un cargamento de 3.117 fusiles Kalachnikov y 5 millones de cartuchos desembarcaron del buque Otterloo en el puerto de Turbo, en Colombia. Habían sido compradas al ejército de Nicaragua para vendérselas a la policía de Panamá pero, con la complicidad del anterior gobierno nicaragüense, Yelinek se las apañó para que acabaran en poder de un grupo paramiliar colombiano de extrema derecha: Autodefensas Unidas de Colombia.
La investigación de la Organización de Estado Americanos confirma que Zoller fue miembro del espionaje israelí y que representaba en Guatemala a la empresa israelí «Military Industries» que es titularidad del propio Estado de Israel y a la que  van destinados importantes giros de divisas procedentes de Tel-Aviv.
En junio de 2002 el diario Miami Herald Tribune se hacía eco de una información publicada en el diario Panamá América que, a su vez, procedía de una fuente confidencial del Consejo de Seguridad Nacional del país centroamercano según la cual Zoller aún era agente del Mossad en la época de 1999 a 2001 en la que colaboraba estrechamente con Yelinek, una etapa en la que se producen los atentados contra las Torres Gemelas.
Este relato recuerda la detención de cinco israelíes por parte de la policía de Nueva Jersey el 11 de setiembre de 2001 por haber manifestado una extraña alegría tras ver al primer avión chocando contra una de las dos torres del World Trade Center.
Después de 71 días detenidos, los enviaron a Tel Aviv. Ciertos medios locales como The Record o la revista judía neoyorquina The Forward revelaron este hecho y esta última señaló que dos de ellos eran agentes encubiertos del Mossad.
La pregunta que cabe hacerse es por qué dos agentes del servicio de inteligencia israelí estaban cerca de la Torre Norte tomando fotos y expresando su alegría.
Según un informe del FBI, uno de los cinco israelíes detenidos mantuvo contactos telefónicos con “un individuo localizado en América del Sur que tiene vínculos con militantes islamistas de Oriente Medio”.
Esta detención no es más que la punta del iceberg. Unos 200 espías israelíes, camuflados como estudiantes de arte o vendedores de juguetes y sospechosos de espionaje, fueron detenidos sobre suelo norteamericano inmediatamente después del 11 de septiembre de 2001.
Aún más extraño es el hecho de que varios de ellos eran vecinos de los supuestos autores de los atentados.

Fuentes:
– http://www.lemonde.fr/afrique/article/2015/02/14/shimon-yelinek-criminel-polyvalent-mais-pour-hsbc-un-client-sans-histoire_4576775_3212.html
– http://www.almanar.com.lb/spanish/articletoword.php?nm=20150218142656&eid=85622&frid=23&seccatid=30&cid=23&fromval=1
– http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1338914
– http://www.laprensa.com.ni/2003/08/18/nacionales/865733-enjuiciarn-a-ori-zoller-por-el-caso-de-las-armas

Las esterilizaciones masivas en Estados Unidos inspiraron al III Reich

A Lewis Reynolds le diagnosticaron una epilepsia y a principios de los años cuarenta fue esterilizado de manera forzada. No se enteró hasta mucho después, al intentar tener hijos. “No tengo recuerdos”, dice Reynolds tajante. Sólo sabe –y porque se enteró mucho después- que pasó cuatro años de su vida en Lynchburg Training Center, una colonia para epilépticos y enfermos mentales en Virginia, Estados Unidos, donde se realizaban esterilizaciones forzadas. Y en algún punto de esos cuatro años, cuando tenía 13, a Reynolds le realizaron una.

Es una de las 11 víctimas de esterilizaciones forzadas implementadas en Virginia que quedan vivas. Pero como él hubo más de 7.000 sólo en ese Estado. El jueves pasado, tras años de lucha, recibieron una buena noticia: el Estado les indemnizará con 25.000 dólares. Más allá del dinero, lo que Reynolds considera su mayor victoria es “el 100 por ciento de reconocimiento de lo que me hicieron”.

Mucho después de su esterilización, al intentar infructuosamente que su mujer se embarazara, supo que había sido esterilizado. “En ese entonces estaba en la Marina y uno de los doctores me lo comentó”, recuerda Reynolds. Su hermano se lo confirmó y le contó la forma: había estado interno en Lynchburg tras ser diagnosticado como «epiléptico».

La eugenesia es una de las más claras intervenciones de los científicos en la política, en una política de la peor especie. En aquella época era habitual que los mendelistas y neodarwinistas realizaran incursiones en la denominada “genética humana” proponiendo diversas medidas racistas más o menos drásticas, entre el exterminio y la esterilización. Los científicos estadounidenses, tarados como como Charles Davenport y Sewall Wright, impulsaron la legislación eugenésica para impedir la degeneración de la raza o el declive de la civilización.

Tras la Primera Guerra Mundial, la eugenasia fue una práctica generalizada en cerca de 30 estados de Estados Unidos. En 1914 Harry Laughlin de la Oficina de Registro de Eugenesia publicó un modelo de Ley de Esterilización para autorizar este procedimiento forzado para los “socialmente inadecuados”. Es decir, los débiles mentales, locos, criminales, epilépticos, alcohólicos, enfermos, ciegos, sordos, deformes y dependientes –incluidos los huérfanos, vagabundos y mendigos, según la lista.

“Este horroroso programa nació en Estados Unidos y fue trasplantado en la Alemania nazi tras la Primera Guerra Mundial”, explica Edwin Black, escritor y columnista del New York Times, autor de «La guerra contra los débiles», investigación sobre la eugenesia en Estados Unidos.

Una de las leyes pioneras y más radicales basadas en este modelo fue implementada en Virginia, a partir de 1924. Amparadas bajo el “Acta de Esterilización Forzada de Virginia”, se realizaron entre 7.000 y 8.000 esterilizaciones forzadas en este estado. Lewis Reynolds fue una de ellas.

“No hay información ni cifras exactas. No se sabe cuántos hombres, cuántas mujeres y el estado de Virginia todavía se niega a entregarla amparado en la privacidad de los pacientes”, explica Mark Bold, abogado y presidente de Christian Law Institute, organización que representa a las víctimas.

Aparentemente en Suecia las esterilizaciones fueron voluntarias, aunque en algunos casos también las aplicaban a los enfermos mentales. Sin embargo, al menos en un 10 por ciento de los casos se han encontrado evidencias de que fueron forzosas. En 1996 los socialdemócratas se opusieron a una ley para indemnizar a las víctimas de eugenesia, que no se pudo aprobar hasta 1999.

El caso de Australia es parecido. Las legislación eugenésica, que se centró en los aborígenes, no se derogó hasta los setenta.

En la actualidad las esterilizaciones de las “razas inferiores” continúan vigentes en el Tercer Mundo, aunque camufladas como vacunas. El 6 de marzo de 2004 la revista nigeriana Weekly Trust publicó una entrevista con el doctor Haruna Kaita en la que denunciaba que las vacunas orales contra la polio que se estaban suministrando a los niños de aquel país contenían contaminantes tóxicos con efectos anticonceptivos.

También se han camuflado esterilizantes en las vacunas del tétanos en Filipinas. A pesar de que el tétanos afecta a dos tercios de los hombres y sólo a un tercio de las mujeres, la vacuna se administró sólo a las mujeres en edad de procrear. Ante las sospechas, un grupo de religiosas envió una muestra de las vacunas a un laboratorio y los análisis mostraron que contenían BetaHCG, un anticonceptivo que, a la larga, esteriliza. Los resultados fueron confirmados por otros análisis en varios centros médicos. Las mujeres que habían recibido las vacunas presentaron niveles altos de anticuerpos antiHCG (Gonadotrofina coriónica) que impiden el embarazo. Las que estaban embarazadas abortaron al día siguiente o en el transcurso de la primera semana, independientemente del número de meses de embarazo.

La asociación Human Life International denunció que la introducción de HCG en las vacunas también se había comprobado en México, Nicaragua e India. Esto supone una corrupción de la estructura sanitaria del Estado, de la OMS y otras instituciones internacionales que promueven la vacunaciones masivas e indiscriminadas. Prescindiendo de los efectos secundarios que comportan estos métodos anticonceptivos, en el futuro podrían esterilizar a millones de mujeres sin su conocimiento.

Inminente llegada de tropas de Estados Unidos a Ucrania

Estados Unidos se prepara para enviar a 300 mercenarios a Ucrania para luchar contra las milicias populares que en el este del país se oponen al golpe de Estado fascista del año pasado.
Un documento publicado en la página web de contratación pública «Federal Business Opportunities» anuncia el contrato con una empresa de mercenarios para “proporcionar todos los equipos, vehículos, y militares necesarios para el transporte terrestre” y la logística de las tropas.
Los mercenarios estadounidenses llegarán al aeropuerto internacional de Leópolis y serán trasladados al Centro en marzo, agosto y octubre en autobuses especiales.
Está previsto que los mercenarios permanezcan entre el 5 de marzo y el 31 de octubre de este año en Ucrania para una supuesta misión de «entrenamiento» en operaciones de guerra, incluidas las técnicas para neutralizar artillería pesada de los milicianos en el este del país europeo.
Estados Unidos ha proporcionado a Kiev apoyo económico y militar desde el inicio de las operaciones militares contra los antifascistas en el este de Ucrania (en las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk).
Lo mismo que en la guerra de Vietnam, Estados Unidos justifica su intervención militar sobre el terreno con un supuesto «entrenamiento» de las tropas ucranianas, es decir, que se trataría «sólo» de asesores.
Junto a los mercenarios de Estados Unidos también está prevista la llegada de fuerzas especiales británicas que el gobierno de Londres ha justificado con la misma excusa del «entrenamiento».

China se pronuncia claramente sobre la guerra de Ucrania

El jueves de la semana pasada Qu Xing, embajador de China en Bruselas, apoyó la posición de Rusia en la guerra de Ucrania, donde «no puede haber ni un ganador ni un perdedor», aseguró.
En contra de las habituales declaraciones ambiguas de China, según la agencia Reuters el embajador emitió un testimonio «franco y abierto» favorable a «la inquietud de Rusia por su seguridad», que calificó de «legítima», pidiendo a las potencias occidentales que la tuvieran en cuenta.
El embajador chino dijo que «la naturaleza y la raíz» de la guerra va más allá de Ucrania, y se localiza en el conflicto de las potencias occidentales con Rusia. La intervención exterior de las potencias había acelerado la crisis y Moscú se sentiría injustamente tratado si occidente no cambia su postura.
Aunque China y Rusia tienen posiciones comunes sobre numerosas cuestiones diplomáticas, la declaración sobre su alineamiento con Rusia de Xing es sorprendente porque hasta la fecha China nunca se había pronunciado a favor de Rusia en la guerra de Ucrania.
Algo ha tenido que cambiar para que China se pronuncie con esta claridad y el motivo no parece claro. No obstante, China parece abandonar progresivamente sus tesis neutrales y favorables a la multipolaridad, para decantarse en contra de las «potencias occidentales» y, en particular, de Estados Unidos.
Es un acercamiento a las tesis del Kremlin. El lunes el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, acusó a las potencias occidentales de tratar de dominar al resto del mundo y de imponer su ideología.
El momento elegido por su embajador en Bruselas no puede ser casual. Obama está preparando un endurecimiento de las sanciones contra Moscú con algunos de sus aliados europeos. Las delegaciones de Estados Unidos y de la Unión Europea han condenado el apoyo de Moscú a las fuerzas que luchan contra el fascismo en el sur y el este de Ucrania.
En su declaración Xing dijo que el compromiso de Washington en Ucrania es contraproducente. También puso a Obama en su sitio: «Estados Unidos no está dispuesto a ver que su presencia en el mundo se debilita, pero el hecho es que los recursos del país son limitados y le resultará difícil mantener su influencia sobre la política internacional».
El año pasado China advirtió que está dispuesta a utilizar el derecho de veto ante cualquier decisión del Consejo de Seguridad de la ONU dirigido contra Rusia. En el inicio de la guerra de Siria, Rusia y China bloquearon conjuntamente la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para autorizar la invasión del país.
El embajador en Bruselas afirmó, además, que si Estados Unidos no cambia su postura con respecto a Ucrania, podría exigir el pago de las deudas en oro, lo que pondría en jaque a la economía estadounidense porque las reservas de oro de Estados Unidos no son suficientes para cubrir sus deudas.
China también llegó a un acuerdo con Turquía para impedir el paso de buques de guerra de la OTAN a través del estrecho del Bósforo, un acuerdo que el gobierno de Ánkara no ha cumplido ya que, con posterioridad al mismo, autorizaron el paso de al menos un navío de la Armada de Estados Unidos que logró penetrar en el Mar Negro para unirse a la fuerza naval estadounidense ya desplegada allí.

Pretenden desahuciar a un niño con el corazón recién transplantado

Olivian tiene 10 años y una cardiopatía congénita. En octubre, tras varias operaciones siendo bebé, le trasplantaron un corazón. Desde entonces se recupera en casa con su familia, formada por sus padres y otros tres hermanos de 8, 7 y 2 años. Bajo ese techo se respira preocupación por los signos de rechazo que el cuerpo del niño manifiesta, pero también por un futuro que se difumina a partir del 21 de abril: la fecha para la que está previsto el desahucio de la casa de alquiler en la que viven desde noviembre de 2013 en el barrio madrileño de Tetuán.
Ana, la madre, ya no sabe dónde ir. Su cabeza es un constante «¿cómo hago, a quién pido ayuda, por dónde tiro?». Pero las opciones de salida, dice, se van enterrando una a una. En servicios sociales les informan de que las posibilidades de una vivienda alternativa adaptada a su nivel de renta están paralizadas. «Estamos en lista de espera en el IVIMA desde junio de 2009. Nuestra solicitud está admitida, pero la trabajadora social nos dice que el proceso está paralizado, sin más explicaciones», asegura Ana, que ha buscado sin éxito respuestas en los despachos.
La última esperanza estaba puesta en el  fondo de 400 viviendas de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo, creado por convenio con distritos y organizaciones sociales y destinado a las familias con problemas habitacionales. «Cada trabajador social de distrito propone un caso y la nuestra nos propuso a nosotros. Parecía que todo iba bien, que era casi seguro. Ahora nadie sabe nada», explica. Hace dos semanas, el área de Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid  aseguraba a eldiario.es que todas las viviendas están ocupadas por familias que han sido desahuciadas o que estaban en riesgo de serlo. Otra puerta cerrada.
La solución inicial, una ayuda del Ayuntamiento que se transfería directamente a la cuenta del particular propietario de la vivienda, fue rechazada por este. Según Ana, su casero también se negó a negociar el alquiler. «Quería todo o nada, así que nos envió una carta de amenaza para que pagáramos los meses que debíamos. Menos de 10 días después, nos demandó», describe.
Hasta junio asumieron las mensualidades de 500 euros, con otros 300 euros de añadido en comunidad y suministros. Gastos imposibles para un bolsillo semivacío: en la casa entran 532 euros de ayuda familiar y otros 255 más de dependencia para Olivian, que se esfuma, entre otras necesidades, en la compra de todos los medicamentos que toma. La mayor parte de su familia vive en Rumanía. «Aquí no tenemos a nadie si nos echan de casa».
Cada vez son más las personas que no pueden pagar un alquiler. El 51,3% de los desahucios que contabilizó el Consejo General del Poder Judicial en los nueve primeros meses de 2014 son consecuencia del impago de la cuota impuesta por un arrendador, frente al 43,4% relacionado con ejecuciones hipotecarias.
Son los grandes ignorados por las medidas del Gobierno, que amplía las que ya están en vigor desde 2013 para deudores hipotecarios (como la moratoria hasta 2017) y anuncia otras nuevas (una suerte de dación en pago con alcance limitado) olvidando a esos otros deudores que, sin propiedades, no pueden pagar un alquiler.
En el colegio, situado en un barrio deprimido como La Ventilla, Ana vence la vergüenza y pide ayuda a los padres y las madres de los compañeros de sus hijos. «La mayoría están en situaciones complicadas y no pueden ayudarnos porque también necesitan ayuda, pero hablar me desahoga, es una terapia para mí», admite. El equipo directivo ha estado muy pendiente de la evolución clínica de Olivian. Eso dice Ana, con tono agradecido. «El apoyo emocional que nos da el cole es fantástico».
Fue el propio equipo directivo del centro el que animó a la familia a ponerse en contacto con las asambleas de vivienda del barrio, una opción que contemplan por sus circunstancias como la última. «Me da miedo que Olivian viva el estrés y la tensión de un desahucio. Me asusta por nosotros, por el resto de mis hijos, y sobre todo por él».
El corazón de Olivian no es en realidad el corazón de Olivian, y su organismo lo detecta. Por eso ha comenzado a fabricar anticuerpos que lo inflaman y comprometen su correcto funcionamiento. Desde el lunes el niño pasa por un nuevo ingreso, esta vez para practicarle una biopsia que dé a los médicos más información sobre su evolución.
Ana baja el tono cuando habla de la incertidumbre que rodea su futuro: «Estamos machacados desde que le operaron. En el tiempo de ingreso alternaba días en la UCI con otros en planta. Hubo complicaciones. Aquí no tenemos a nadie que nos ayude y los niños…». Las palabras se atropellan, se pisan unas a otras. «Son muchas cosas», dice finalmente. Y respira al otro lado el teléfono.
Hace cinco años su vida era otra. «Vivíamos en la sierra y los dos trabajábamos. No eran grandes trabajos, pero nos buscábamos la vida. Yo daba clases particulares. Íbamos saliendo», recuerda. El diagnóstico de Olivian puso patas arriba esa relativa estabilidad. No solo por la preocupación intrínseca al grave problema de salud. También por una obligada mudanza al centro de Madrid para estar cerca de los centros médicos que seguían el caso de su hijo.
Mantener a los niños al margen de lo que pasa es cada vez más difícil para Ana y Nicolás. La mayor de las hermanas se convence a sí misma de que «lo más importante es la salud de Olivian». Tiene ocho años. El pequeño, de solo dos, «por suerte no se entera mucho». Ana también sufre por ellos. «Los veo nerviosos, revoltosos y a ratos asustados. A Olivian le ponemos por la noche la mascarilla de oxígeno, y eso enrarece».
En una desesperada, la pareja se planteó redactar una carta dirigida al consejero de Vivienda de la Comunidad de Madrid, pero no llegaron a escribir una palabra. «Total, ¿quién me haría caso?».
Fuente: http://www.eldiario.es/sociedad/nino-anos-corazon-transplantado_0_361164653.html

Los monopolios cortan la luz a 2 millones de familias obreras

En solo dos años ha aumentado en dos millones el número de familias obreras que no pueden hacer frente al pago del recibo de la luz. Si cada familia se compone de tres miembros, eso supone 6 millones de trabajadores que pasan frío en invierno y calor en verano, que no pueden cocinar, que se duchan con agua fría y que no pueden poner en funcionamiento absolutamente ningún electrodoméstico.

A causa de la fala de calefacción se están produciendo muertes prematuras en invierno, especialmente de ancianos. Hasta 7.200 fallecimientos podrían evitarse si se erradicara el problema, según el sistema de medición de la Organización Mundial de la Salud.

Según un estudio de la Asociación de Ciencias Ambientales, el porcentaje de hogares que tienen que destinar una cantidad desproporcionada de sus ingresos a pagar facturas de luz y gas subió en 2012 hasta el 16,6 por ciento, lo que supone unos siete millones de personas, frente al 12,4 por ciento registrado en 2010, equivalente a cinco millones.

En 2012 los monopolios cortaron el suministro de luz por impago a 1,4 millones de familias, más del doble que en 2006) y han amenazado con que este año se producirá un repunte en el precio de la electricidad.

Iberdrola ha advertido que este año el precio de la electricidad en el mercado mayorista podría situarse en España en torno a los 58 euros por megavatio hora de media, cifra superior a la media de 42,06 euros en 2014 recogida por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia en sus informes.

En la misma línea, el consejero delegado de Gas Natural Fenosa, Rafael Villaseca, estimó que este año habrá “un cierto repunte” en los precios del mercado mayorista de la electricidad, tras un ejercicio el año pasado que fue “singularmente bajista” debido a las condiciones meteorológicas.

Finalmente, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, vaticinó también un aumento para 2015 en el precio de la electricidad, así como un incremento en la demanda doméstica.

A partir de 1996 el gobierno privatizó empresas de sectores estratégicos, entre las que se encuentran Gas Natural (1996), Endesa (1997), Enagás (1998) o Red Eléctrica (1999), con el pretexto de de fomentar la competencia y beneficiar al consumidor con precios más económicos.

Sin embargo, las tarifas no han hecho más que incrementarse. Según informa Facua-Consumidores en Acción, la privatización de las empresas estatales de electricidad provocó el encarecimiento del precio de la electricidad en un 78 por ciento durante la última década.

Desde la privatización los beneficios de los monopolios eléctricos no paran de crecer. El año pasado las tres grandes empresas eléctricas con actividad en España -Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa- obtuvieron unos beneficios netos de 7.125,5 millones de euros, lo que supone un 20,8 por ciento más que los 5.896 millones de euros ganados en 2013.

Estos beneficios millonarios contrastan con los cortes de luz y el frío en los hogares del proletariado y los pensionistas.

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