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Autor: Redacción (página 1216 de 1367)

Timber Sycamore: la CIA desató la guerra contra Siria

Cuando en 2013 el presidente Obama autorizó a la CIA secretamente a armar a los aguerridos rebeldes [sirios], la agencia de espionaje supo que tendría un socio seguro que ayudaría a pagar la operación encubierta. Era el mismo socio en el que la CIA había encontrado apoyo durante décadas en cuestiones monetarias y de discreción en sus conflictos lejanos: el Reino de Arabia saudí.

Desde entonces, la CIA y sus amigos saudíes han mantenido un acuerdo poco habitual para la misión de entrenar a los rebeldes, operación que los norteamericanos han bautizado con el nombre en clave de Timber Sycamore [Madera de Platanero]. En ese acuerdo, según indicaron funcionarios de la actual y de la anterior administración, los saudíes contribuyen con armas y con amplias sumas de dinero, asumiendo la CIA la labor de entrenar a los rebeldes en el uso de los rifles de asalto AK-47 y misiles antitanque.

El apoyo a los rebeldes sirios es solamente el último capítulo de la larga relación entre los servicios de espionaje de Arabia saudí y Estados Unidos, alianza fortalecida durante el escándalo Irán-contra, el apoyo a los muyaidines contra los rusos en Afganistán, y las luchas en África por medio de fuerzas interpuestas. A veces, como en Siria, los dos países han trabajado de forma conjunta. En otras, Arabia saudí se ha limitado a extender cheques para financiar las actividades encubiertas norteamericanas.

El programa conjunto de armamento y adiestramiento, al que otros Estados de Oriente Medio contribuyen con dinero, sigue adelante, en tanto que las relaciones con Arabia saudí (y el papel del reino en la zona) son fluidas. Los antiguos lazos de petróleo barato y de tipo geopolítico que han unido a los dos países se han debilitado, a medida que la dependencia de Estados Unidos del petróleo extranjero declina, y el gobierno de Obama se desliza hacia un acuerdo diplomático con Irán.

Pero la alianza persiste, aupada en un mar de dinero saudí y en la existencia de intereses recíprocos. Además de las vastas reservas petrolíferas de Arabia saudí y su papel como referencia espiritual del mundo suní, la larga relación entre los servicios de inteligencia ayuda a explicar por qué Estados Unidos se han mostrado reacios a criticar abiertamente las violaciones de derechos humanos, su trato a las mujeres y su apoyo a la vertiente extremista del Islam, la wahabita, inspiradora de muchos de los auténticos grupos terroristas con los que lucha Estados Unidos. El gobierno de Obama no condenó de forma pública la decapitación este mes de un clérigo chiíta disidente, Sheikh Nimr al-Nimr, que había desafiado a la familia real.

Pese a que los saudíes han hecho pública su ayuda armando a los grupos rebeldes en Siria, el alcance de su asociación con la campaña encubierta de la CIA y su apoyo financiero no se ha hecho público. Los detalles fueron extrayéndose de las entrevistas a una media docena de actuales y antiguos funcionarios estadounidenses, y de fuentes de bastantes países del Golfo Pérsico. La mayoría habló de forma anónima, porque no estaban autorizados a discutir sobre el programa.

Desde el momento en que comenzó la operación de la CIA, contó con el dinero saudí. “Comprenden que tienen que tenernos, y nosotros sabemos que les tenemos que tener”, dijo Mike Rogers, antiguo congresista republicano de Michigan que fue secretario del House Intelligence Committee cuando comenzó la operación de la CIA. Rogers declinó discutir detalles del programa secreto.

Los funcionarios norteamericanos no han desvelado la suma de la contribución saudí, que es con diferencia mayor que la de cualquier otro país al programa de armamento de rebeldes contra el ejército del presidente Bashar al-Assad. Pero estiman que el coste total de armamento y entrenamiento asciende a bastantes miles de millones de dólares. La Casa Blanca ha recibido bien la cobertura financiera por parte de Arabia saudí (y de Qatar, Jordania y Turquía) en un momento en que Obama ha presionado a las naciones del golfo a protagonizar un papel mayor en la seguridad de la región. Tanto los portavoces de la CIA como de la embajada saudí declinaron hacer comentarios.

Cuando Obama aprobó el armamento de los rebeldes en la primavera de 2013, se debió en parte al intento de ganar control de la aparente situación de impunidad en la región. Los qataríes y los saudíes habían estado inyectando armas en Siria durante más de un año. Los qataríes incluso estaban introduciendo de contrabando cargamentos de lanzacohetes personales chinos FN-6 desde la frontera con Turquía. Los esfuerzos de los saudíes estaban dirigidos por el extravagante príncipe Bandar bin Sultan, en aquella época jefe de la inteligencia, quien compró miles de AK-47 y millones de municiones en Europa del este para los rebeldes sirios. LA CIA ayudó a organizar algunas de las compras de armas de los saudíes, incluyendo un gran contrato con Croacia en 2012.

Hacia el verano de 2012 existía una sensación de “barra libre” a lo largo de la frontera entre Turquía y Siria, mientras seguían las inyecciones de armas y dinero hacia los grupos rebeldes, incluso hacia algunos de los que los funcionarios norteamericanos sospechaban tener lazos con grupos radicales como Al Qaeda. Durante este período la CIA mantuvo un papel secundario, estando autorizada por la Casa Blanca bajo el programa de entrenamiento Timber Sycamore [Madera de Platanero] para entregar ayuda a los rebeldes excepto armas. A finales de 2012, según dos antiguos funcionarios estadounidenses, David H. Petraeus, a la sazón director de la CIA, aplicó un duro rapapolvos a los oficiales de inteligencia de bastantes países del Golfo, en un encuentro cerca del Mar Rojo en Jordania. Les reprendió por enviar armas a Siria sin previa coordinación con los funcionarios de la CIA en Jordania y Turquía.

Meses más tarde, Obama dio su aprobación a la CIA para dar inicio al armamento y entrenamiento de los rebeldes en una base en Jordania, modificando el programa Timber Sycamore [Madera de Platanero] para introducir ayuda letal. Bajo el nuevo acuerdo, la CIA se puso al frente del entrenamiento, mientras la inteligencia saudí, el Directorio General de Inteligencia, proporcionaba dinero y armas, incluyendo misiles antitanques Tow. Los qataríes también ayudaron financieramente, permitiendo el uso de una base en Qatar como centro complementario de entrenamiento. Pero, según los funcionarios norteamericanos, Arabia saudí era, con diferencia, el mayor contribuyente a la operación.

Mientras el gobierno de Obama consideraba esta coalición un asunto que se vendería excelentemente en el Congreso, algunos, incluyendo al senador Rin Wyden, un demócrata de Oregón, planteó objeciones al respecto, porque la CIA necesitaba el dinero saudí, según la versión de un antiguo funcionario.

Wyden declinó ser entrevistado, pero su oficina emitió una declaración exigiendo más transparencia. “Antiguos funcionarios han declarado públicamente que Estados Unidos está intentando estructurar las capacidades bélicas de la oposición contra Assad, pero no han proporcionado al público los detalles sobre cómo se está realizando esto, qué agencias oficiales están implicadas, o con qué socios extranjeros están trabajando estas agencias”, afirma el comunicado.

Cuando las relaciones entre los países involucrados pasan malos momentos, a menudo le toca a Estados Unidos negociar soluciones. Como anfitrión, Jordania espera pagos regulares de los saudíes y de los norteamericanos.

Cuando los saudíes pagan tarde, según un antiguo funcionario de inteligencia, los jordanos se quejan a los miembros de la CIA. Mientras que en anteriores misiones de la CIA, los saudíes han proporcionado financiación sin condiciones, no ocurre así con el dinero para Siria, según cuentan funcionarios antiguos y actuales. “Quieren un sitio en la mesa, y tener voz y voto respecto a cuales van a ser los planes de la mesa”, declaró Bruce Riedel, antiguo analista de la CIA y ahora socio de la Brookings Institution.

El programa de entrenamiento de la CIA está separado del programa de armamento de los rebeldes sirios, del que el Pentágono afirma su final. Ese programa se diseñó para entrenar a los rebeldes a combatir a los miembros del Califato Islámico en Siria, al contrario que el programa de la CIA, que se centra en los grupos rebeldes que combaten al ejército de Siria.

En tanto que la alianza en cuestiones de inteligencia es central en la lucha en Siria y ha sido importante en la guerra contra Al-Qaeda, una constante irritante en las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudita es el nivel de apoyo de los ciudadanos saudíes a grupos terroristas, indican los analistas. “Cuanto más se incide en el argumento ‘les necesitamos como socio antiterrorista’ menos persuasivos se hacen”, comentó Williams McCants, antiguo consejero antiterrorista del Departamento de Estado y autor de un libro sobre el Califato Islámico. “Si esto es una conversación sobre cooperación antiterrorista, y los saudíes son parte principal del problema en la creación del terrorismo, ¿cómo puede resultar convincente un argumento como ese?” Es increíble la cantidad de gente que piensa que el moderno Islam no es el Islam, sino la estricta interpretación que Arabia saudí hace del Islam. Así que…

Pero… ¿por qué no? Así se hizo en Afganistán, en donde Estados Unidos financió, apoyó y entrenó a grupos terroristas como los muyaidines y los talibanes, junto a los saudíes… A corto plazo, la alianza sigue siendo sólida, reforzada por el lazo entre dos jefes del espionaje. El príncipe Mohamed bin Nayef, ministro de Interior saudí que recibió el encargo de armar a los rebeldes sirios del príncipe Bandar, conoció al director de la CIA John O. Brennan en la época en que éste era el jefe de la estación de la CIA en Riad, en los años 90. Antiguos colegas consideran que siguen estando cercanos, y el príncipe Mohamed ha ganado amigos en Washington con su agresividad en el desmantelamiento de grupos terroristas como Al-Qaeda en la Península Arábiga.

La función que Brennan desempeñó en Riad es, más que la del embajador, el auténtico núcleo del poder norteamericano en el reino. Antiguos diplomáticos recuerdan que las discusiones más importantes siempre se canalizaron a través del jefe de estación de la CIA. Los funcionarios de inteligencia dicen que este canal de comunicación tiene una ventaja. Los saudíes son mucho más receptivos a la crítica de los norteamericanos cuando ésta se hace en privado, y este canal secreto ha hecho más para manejar el comportamiento de los saudíes en pro de los intereses norteamericanos que cualquier crítica pública.

Las raíces de la relación son antiguas. A finales de los años 70, los saudíes organizaron lo que se conocía como el “Safari Club”, coalición de naciones que incluía a Marruecos, Egipto y Francia, que realizaban operaciones encubiertas en África en un tiempo en que el Congreso había recortado las alas de la CIA tras años de abusos. “De esta manera, con esos países, el reino ayudó de alguna manera a mantener el mundo seguro en una época en que Estados Unidos no podía hacerlo”, recordaba el príncipe Turki al-Faisal, antiguo dirigente de la inteligencia saudí en una charla en la Universidad de Georgetown en 2002.

En los ochenta los saudíes ayudaron a financiar las operaciones de la CIA en Angola, en donde Estados Unidos respaldaban a los rebeldes contra el gobierno, apoyado por Rusia [Unión Soviética]. Aunque los saudíes eran fervorosamente anticomunistas, el principal incentivo de Riad parecía ser consolidar sus lazos con la CIA.

“Estaban comprando buena voluntad”, recuerda un antiguo funcionario de inteligencia que participó en la operación. Tal vez en lo que fue el episodio con más repercusiones, los saudíes ayudaron a armar a los rebeldes muyaidines para expulsar a Rusia de Afganistán. Estados Unidos comprometió centenares de millones de dólares cada año para la misión, y los saudíes lo igualaron, dólar a dólar. El dinero fluía a través de una cuenta en Suiza propiedad de la CIA. En el libro “Charlie Wilson’s War”, el periodista George Crile III relata que la CIA organizó una cuenta que no rindiera intereses, para mantener la prohibición islámica de la usura.

En 1984, cuando el gobierno de Reagan buscaba ayuda para su plan secreto de vender armas a Irán para financiar a los rebeldes de la contra en Nicaragua, Robert C. McFarlane, consejero nacional de seguridad, se entrevistó con el príncipe Bandar, en aquel tiempo embajador saudí en Washington. La Casa Blanca dejó claro que los saudíes “ganarían una cantidad considerable de consideración” mediante la cooperación, recordó más tarde McFarlane.

El príncipe Bandar prometió un millón de dólares mensuales para financiar a la contra, como reconocimiento del anterior apoyo de la Casa Blanca a los saudíes. Las contribuciones continuaron después de que el Congreso cortara esa financiación. Al final, los saudíes donaron 32 millones de dólares, pagados a través de una cuenta en las Islas Caimán.

Al surgir el escándalo Iran-contra y plantearse cuestiones en torno al papel de los saudíes, el reino mantuvo sus secretos. El príncipe Bandar rechazó cooperar con la investigación dirigida por Lawrence E.R. Walsh, el consejero independiente. En una misiva, el príncipe rechazó testificar, explicando que “los secretos y los compromisos de mi país, así como nuestra amistad, no son coyunturales, sino algo a largo plazo”.

—http://www.nytimes.com/2016/01/24/world/middleeast/us-relies-heavily-on-saudi-money-to-support-syrian-rebels.html

‘Médicos Sin Fronteras es una rama del espionaje francés en Siria’

El 15 de febrero cayeron 4 obuses en el hospital de Maaret al-Noomane, una localidad siria cercana a Idlib en poder de los yihadistas, sostenido por Médicos Sin Fronteras. Fallecieron 25 personas, de las que 9 eran miembros de la ONG. Es posible que haya aún más muertos bajo los escombros, que aún no se han podido retirar en su totalidad.

En una entrevista al diario Le Monde, el doctor Mego Terzian, presidente de Médicos Sin Fronteras acusó de la matanza al gobierno de Damasco y a su aliado ruso.

“Se trata de zonas controladas por la oposición. Sería ilógico que ellos bombardearan un hospital conocido por cuidar a su población. Claramente los cuatro obuses fueron lanzados por la coalición que dirige el gobierno de Damasco. Y ciertamente de manera deliberada, porque los cuatro obuses cayeron en pocos minutos en el mismo lugar, en el edificio del hospital, lo que no puede ser un accidente ni el azar”, dijo al diario.

“Fueron contra el hospital porque consideran que cuidaba de la población o de los combatientes que son hostiles a ellos. Desde el inicio de la intervención rusa, los bombardeos se han intensificado. Llevan la misma política de destrucción que en Grozny, en Chechenia: una política de bombardeos masivos e indiscriminados. Es una política de tierra quemada”, añadió el doctor.

Por su parte, el gobierno de Damasco rechazó cualquier responsabilidad sobre la matanza en el hospital. El embajador sirio en Moscú, Riad Haddad, afirmó a la cadena de televisión pública de Rusia Rossiya 24 que quien está detrás del bombardeo del hospital es Estados Unidos.

Luego, Bachar Jaafari, el embajador sirio en la ONU, además de reiterar las afirmaciones de su colega en Moscú, dio un paso más: “Ese pretendido hospital se instaló sin el permiso del gobierno sirio por la red francesa llamada Médicos Sin Fronteras, que es una rama de los servicios de inteligencia franceses que operan en Siria”.

El embajador francés en la ONU, François Delattre, reaccionó inmediatamente a las palabras de Jaafari, expresando su más firme condena de las expresiones vertidas por el “representante del régimen de Damasco”.

¿Se pasó de rosca el embajador sirio en la ONU? Si tuviera razón y Médicos Sin Fronteras fuera -en efecto- un brazo del servicio secreto francés, se explicaría el hecho de que desde comienzos de este año, les ha ocurrido lo mismo en cinco ocasiones en cinco hospitales distintos… sólo en Siria ¿No es demasiada casualidad?

La revista Metro News se lo preguntaba muy recientemente (1): ¿por qué esa obsesión contra los hospitales de Médicos Sin Fronteras en Siria?

En Canadá otro medio, L’Actualité, ampliaba el radio de acción a los hospitales de Médicos Sin fronteras en otras zonas de guerra (2). En Haydan (Yemen) hubo un primer bombardeo el 30 de octubre del año pasado, luego otro más y el último se produjo el 10 de enero de este mismo año, siempre contra centros de la misma ONG francesa.

El 17 de junio de 2014 el gobierno de Sudán bombardeó otro que tenían en la región de Kordofan, en el sur del país. En octubre del pasado año se produjo el de Kunduz, causado por la fuerza aérea de Estados Unidos que opera en Afganistán.

(1) http://www.metronews.fr/info/bombardements-de-centres-msf-en-syrie-pourquoi-les-hopitaux-sont-ils-vises/mpbp!LMHjUXk66WiI/
(2) http://www.lactualite.com/actualites/les-hopitaux-de-medecins-sans-frontieres-de-plus-en-plus-la-cible-dattaques/

China domina la fabricación mundial de drones de alta tecnología

En los años ochenta la mayor parte de los artilugios electrónicos (foto, vídeo, audio) los fabricaba Japón y eran sinónimo de calidad y buenas prestaciones. Como país avanzado, el Imperio del Sol Naciente estuvo asociado a la alta tecnología, aunque no sabemos las condiciones en las que trabajaban los obreros japoneses en las fábricas.

Hoy los artilugios de alta tecnología los fabrica China que, sin embargo, tiene una fama pésima: mala calidad, se estropean rápidamente, a los trabajadores se les explota como a esclavos…

La multinacional china DJI Technology, especializada en la construcción de drones, se ha adueñado del mercado mundial. Domina el 70 por ciento del comercio internacional de estos dispositivos voladores.

Incluso la mayor parte de las empresas estadounidense también recurren a ella. 61 de las 129 empresas que tienen autorización para utilizar aviones no tripulados están comprando drones a DJI: el 47 por ciento del total.

Otras 400 empresas (más de la mitad de las 695 que aún tienen pendiente su aprobación), están esperando para utilizar aviones no tripulados de la multinacinoal china.

Con sede central en la ciudad china de Shenzhen, él éxito más rotundo de DJI es el dron Phantom 2 Vision+, que Estados Unidos se vende en por unos 1.200 dólares. Se trata de un modelo básico, como es en general el mercado en el que se mueve el fabricante chino. Estos drones se utilizan para sacar fotografías, producir vídeos, inspeccionar áreas, etc.

En cuanto al mercado de los vehículos aéreos no tripulados más sofisticados, está siendo limitado por la política de la Administración Federal de Aviación que restringe los vuelos comerciales con drones a operaciones que se realicen dentro de la línea de visión a altitudes de 152 metros o menos.

Esas normas están complicando los esfuerzos de empresas como Amazon y Google para desarrollar drones de alta tecnología capaces de transportar paquetes a través de largas distancias y, en definitiva, estas limitaciones están haciendo que esta industria no sea aún rentable… para todos menos para la empresa china.

Mientras este mercado termina de despegar, en 2014 DJI ganó casi 500 millones de dólares de beneficios, frente a los 130 millones del año anterior y se espera que supere los 1.000 millones en ventas este año.

¿A pesar de la mala calidad de los drones?

‘Correréis como en el 39’

Rita Maestre en sus viejos tiempos
En 2011 un colectivo universitario, del que formaba parte Rita Maestre, actual portavoz del Ayuntamiento de Madrid, entró en la capilla de la Universidad Complutense de Madrid, dando voces contra el Vaticano y dejando su torso desnudo algunos de ellos.

Fueron detenidos y procesados por un delito que se llama “ofensas a la religión”, o sea, al catolicismo, que es la única verdadera religión. El juicio se celebró esta semana y el fiscal les pide un año de prisión.

El transcurso del tiempo es inexorable y, cinco años después, aquella radical estilo Femen que fue Maestre no es lo que era, por lo que pidió disculpas a la Conferencia Episcopal, aunque no sabemos el motivo de las mismas. El caso es que se disculpó ante la jerarquía, no ante los creyentes, que son quienes se pueden dar por ofendidos por ese tipo de protestas.

Son siempre los mismos pidiendo disculpas por lo que no puede ser nunca delito. Quien debería pedir disculpas y pedir la derogación de dicho delito es la Conferencia Episcopal. No es aceptable -de ningún modo- que en un Estado laico las universidades tengan ninguna capilla, ni mezquita, ni santuario, por lo que la portavoz municipal se disculpa por nada. ¿Cuándo van a pedir disculpas los demás?

El caso de Guillero Zapata, otro concejal del Ayuntamiento de Madrid, ya demostró que los fans de Podemos son las peores plañideras. Los ponen contra las cuerdas y no se cansan de disculparse y pedir perdón por nada. No son capaces de aceptarse a sí mismos, de sacar pecho por lo que alguna vez dijeron o hicieron y dar un paso al frente. Ni hablar. Lo suyo es recular.

Los fascistas, que nunca se han disculpado de nada, lo saben muy bien y les aprietan clavijas sabiendo que cederán. A raíz del juicio a Maestre, un editorial del diario fascista La Gaceta no se ha cortado ni un pelo en sus amenazas: “Correréis como en el 39”, les ha dicho.

En el 39 se produjeron centenares de miles de asesinatos, detenciones y exilios, pero el fiscal no ha procesado a los periodistas de La Gaceta por apología del terrorismo, ni ha cerrado el periódico… Nada de nada. Aquí el fascismo tiene patente de corso.

Por lo que nos toca, tomamos nota de algo que ya teníamos muy presente, porque si son capaces de decir algo así a los melifluos de Podemos, ¿qué no podremos esperar los que tenemos alguna aspiración seria de cambio?

Las mentiras también son munición de combate en Alepo

Vincenzo Brandi

La acumulación de mentiras descaradas con las que los periodistas de los principales periódicos y televisiones narran las actuales operaciones militares en Siria, que podrían suponer un giro definitivo en el curso de la guerra que ensangrienta ese país desde hace cinco años, es auténticamente indigna y escandalosa. La cumbre se ha alcanzado recientemente con la descripción hecha de la batalla de Alepo.

La gran ciudad industrial situada al norte de Siria ha sido desde siempre la capital económica del país. En 2012 fue atacada por grupos yihadistas de diversas tendencias, en gran parte formadas por mercenarios extranjeros, que consiguieron cercarla casi por completo, ocupando algunos barrios periféricos en donde están situadas diversas fábricas y centrales eléctricas e hidráulicas, e infiltrándose en numerosos barrios del centro de la ciudad.

Los habitantes no colaboraron en absoluto en ese ataque, y sufrieron por el contrario todas sus consecuencias. De hecho, las fábricas fueron desmanteladas por los yihadistas, que reciben de forma continua refuerzos… y armas procedentes de la cercana Turquía. Los equipamientos de esas fábricas han sido vendidos en Turquía, con la evidente complicidad de las autoridades de Ankara.

Pero frente a la resistencia opuesta por la ciudad, posibilitada por inseguras vías de aprovisionamiento en el sudeste del centro (vías que el ejército mantiene operativas con dificultades), los yihadistas apoyados por los milicianos del Califato Islámico procedente del este, de Raqqa, decidieron cortar el agua y la electricidad a los sitiados, mientras a la vez bombardeaban el centro con fuego de mortero, acosando a los habitantes mediante sangrientos atentados entre otros medios con coches-bomba.

El más mortífero fue el que afectó a la universidad, provocando la muerte de decenas de estudiantes. Sobre estos hechos tenemos los testimonios de los obispos de las comunidades cristianas de Alepo, que así mismo relatan cómo abrieron pozos para intentar aliviar los sufrimientos de la población sedienta, testimonios que los periodistas no pueden desconocer, aunque no tengan necesariamente por qué confiar en las detalladas informaciones proporcionadas por la agencia siria Sana o por las diferentes fuentes rusas (Sputnik) o libanesas (Al-Manar).

La contraofensiva del ejército sirio, desplegada durante los últimos meses de 2015 con apoyo de la aviación rusa, se dirige ante todo a poner fin al cerco de la ciudad. El ejército ha ido avanzando desde el centro hacia las localidades vecinas para alejar a los asaltantes.

En el nordeste han liberado la gran base militar de Kuweiri, situada a casi 25 kilómetros del centro y asediada desde hace más de tres años, rechazando a las milicias del Califato Islámico hacia el río Eúfrates. En el noroeste, dos poblaciones más situadas a 40 kilómetros de Alepo han sido también liberadas, tras estar cercadas desde 2012 por los yihadistas de Al-Nusra (rama siria de Al-Qaeda) y sus aliados de Harar Al-Sham y el Ejército Libre de Siria.

La agencia Sana ha difundido las imágenes de multitudes jubilosas acogiendo al ejército liberador. Y también hacia el suroeste avanza el ejército para reabrir las rutas  hacia la provincia de Homs y de Hama, permitiendo una mejor circulación de bienes de primera necesidad para la población.

Pero las palabras empleadas por nuestros periodistas cuentan exactamente lo contrario de la realidad, para su vergüenza. Según ellos (y según las directrices que reciben), sería el ejército regular el que avanzaría hacia Alepo para reconquistarla, como si la ciudad estuviera en manos de los rebeldes y de los mercenarios extranjeros, y no sitiada desde hace más de tres años por los yihadistas. Según esos periodistas, los habitantes de Alepo estarían huyendo de la ciudad, aterrorizados por los bombardeos rusos.

En realidad, en el interior del perímetro de Alepo ya no hay combates. Los grupos de yihadistas y mercenarios que se habían infiltrado en la ciudad se han visto aislados y su única perspectiva es la de rendirse o la de llegar a un acuerdo con el gobierno, como el que ha permitido a los yihadistas cercados en un barrio aislado de Homs ser acompañados hasta la frontera en autobuses proporcionados por el gobierno.

El frente está ahora situado mucho más al norte de Alepo, sólo a 20 kilómetros de la frontera turca. El ejército regular persigue alcanzar la ciudad fronteriza de Azaz para bloquear la vía de avituallamiento permanente de armas y mercenarios extranjeros que continúan afluyendo de Turquía.

En otras regiones de Siria, como el extremo sur de la provincia de Deraa también el ejército rechaza a los yihadistas hacia Jordania (que está procediendo a abandonar de forma prudente su actitud hostil hacia Siria), mientras que la banda fronteriza con Turquía situada al norte de la provincia de Latakia (en donde un avión ruso fue alevosamente abatido por un misil turco) está ahora bajo el control del ejército de Bashar Al-Asad, bloqueando así la infiltración de nuevos mercenarios.

Ante este giro de la guerra siria, nuestros periodistas, que durante todos estos años han rehusado hablar del hambre y la sed de los civiles sitiados de Alepo, y han permanecido mudos sobre las condiciones dramáticas de vida que les han obligado a abandonar la ciudad y a convertirse en refugiados, cambian de forma radical hablando ahora sobre los civiles que huyen de las zonas de combate.

Haciéndose eco de la propaganda y las peticiones de esos dos criminales que son el presidente turco Erdogan y su primer ministro Davutoglu, principales responsables de la masacre siria, junto a los saudíes y a Estados Unidos, ahora solicitan “el fin de los bombardeos rusos”. Pero este fervor seudo-humanitario se debe simplemente al hecho de que los mercenarios al servicio del neocolonialismo y del imperialismo occidental y de las monarquías oscurantistas del Golfo están en trance de perder la guerra, y que Siria, ayudada por Rusia, Irán y el Hezbollah libanés, está demostrando ser un hueso mucho más duro de lo que parecía. Cuando los pueblos resisten de verdad, se hace cierto que “el imperialismo no es más que un tigre de papel”.

Fuente: Fuente: http://megachip.globalist.it/Detail_News_Display?ID=125266&typeb=0

La guerra secreta de la CIA en Siria

A diferencia del haya o el roble, el platanero crece mucho más rápido. Por eso la CIA llamó a su intervención en la agresión contra Siria “Madera de Platanero” (Timber Sycamore), dice el New York Times (*). Ya tenemos otro nombre para otra de los cientos de operaciones sucias de la CIA ha llevado a cabo a lo largo del mundo desde su fundación en 1948.

Los grupos armados yihadistas aparecidos en Siria también crecieron muy rápidamente, como los plataneros, aunque para ello necesitaron la ayuda del imperialismo.

En algunas regiones, los plataneros se pueden confundir con las higueras, de cuyas ramas es fácil obtener fuego frotando una contra otra.

El artículo del New York Times asegura que Arabia saudí financió con miles de millones de dólares la guerra de la CIA contra Siria, aunque no es el único contribuyente, sino que en la financiación también participaron Turquía, Jordania y Qatar.

El artículo del New York Times confirma otro anterior del Washington Post publicado en junio del pasado año. No obstante, este otro refería un gasto de sólo 1.000 millones de dólares y una intervención a partir de 2013. Ahora sabemos que el dinero es varias veces superior y que la CIA estuvo involucrada en la guerra desde el principio.

El actual director de la CIA, John O. Brennan, fue jefe de la estación de espionaje en Riad en los años noventa, un cargo más relevante que el de embajador en las relaciones entre ambos países.

Por parte saudí, el principal impulsor de la guerra contra Siria ha sido el príncipe Bandar ben Sultan, al que maliciosamente llamaban “Bandar Bush” en ciertas cancillerías. Durante muchos años (1983-2005) Bandar fue embajador de su país en Washington y luego (2012-2014) director del GID, el servicio secreto de la autocracia del Golfo, que se encargó en 2012 de comprar material militar a Croacia, sobrante de la Guerra de los Balcanes.

En Siria los plátanos crecieron tan rápidamente como se esperaba de ellos, hasta hace un mes, cuando Putin lanzó un ultimátum al rey Salman bin Abdulaziz Al Saud: no sólo debían dejar de prestar ayuda al Califato Islámico sino que debían empezar a combatirlo activamente.

El Presidente ruso hizo algo más: estableció un enlace permanente entre los servicios secretos de ambos países a través del cual pasó información sobre la infraestructura del Califato Islámico en la Península Arábiga y sus instructores de la CIA.

El GID desencadenó una redada en la que detuvieron a 33 yihadistas. Según la “Arabia Gazette”, entre los detenidos había 14 ciudadanos saudíes, nueve estadounidenses, tres yemeníes, dos sirios, un filipino, un indonesio, un kazajo, un palestino y un emiratí.

De ellos, 9 eran oficiales operativos de la CIA.
(*) http://www.nytimes.com/2016/01/24/world/middleeast/us-relies-heavily-on-saudi-money-to-support-syrian-rebels.html?smid=fb-nytimes&smtyp=cur&_r=1

¿Se resquebraja la alianza entre Siria y Rusia?

En una entrevista publicada ayer por el diario Kommersant, Vitali Churkin, embajador ruso ante la ONU, ha reconocido que su gobierno no aprueba las declaraciones del Presidente sirio Bashar Al-Asad (*) en las que ponía de manifiesto su intención de combatir hasta el restablecimiento del control sobre toda Siria.

Según Churkin, tras cinco años de guerra, su país se decidió a ayudar al gobierno de Damasco a frenar el avance de las fuerzas yihadistas, por lo que éste debía atender las recomendaciones rusas de comprometerse en las negociaciones de paz.

La semana pasada, en una entrevista a la agencia AFP Al-Asad decía  que un alto el fuego no significa que cada parte implicada en la guerra deba dejar de utilizar las armas.

Para Churkin eso supondría prolongar la guerra indefinidamente, algo que Rusia no puede admitir.

Rusia lucha por alcanzar un acuerdo de paz, dice Churkin. Se ha esforzado en el terreno político, diplomático y militar y Al-Asad lo debería tener en cuenta.

“He escuchado las declaraciones del Presidente Asad a la televisión […] Naturalmente, no se corresponden con los esfuerzos diplomáticos emprendidos por Rusia […] Las discusiones tratan de alcanzar un alto del fuego, un cese de las hostilidades para el futuro previsible. Trabajamos en ello”, dijo Churkin.

“Si las autoridades sirias […] siguen a Rusia en la resolución de esta crisis, entonces tendrán un oportunidad de salir de ella dignamente”, declara el embajador. “Cualquiera que sea la capacidad del ejército sirio, son las eficaces operaciones del ejército ruso las que le han permitido rechazar a sus oponentes”.

(*) http://www.presidentassad.net/index.php?option=com_content&view=article&id=1510:president-bashar-al-assad-s-afp-interview-february-12-2016&Itemid=468

El ‘Ejército Libre de Siria’ abandona sus posiciones en Alepo

Unos 14.000 milicianos del denominado “Ejército Libre de Siria” han desertado de las posiciones que ocupaban en Alepo, según fuentes de la inteligencia turca (*). Su comandante, Jamal Marouf, ha huido a Turquía, donde se encuentra protegido por guardaespaldas del ejército.

Los imperialistas se quedan sin su “oposición moderada”, aunque es probable que una parte importante de los desertores se hayan unido a otras organizaciones yihadistas, como el Frente Al-Nosra o el Califato Islámico. Así ha sucedido en ocasiones parecidas.

El “Ejército Libre de Siria” lo crearon a principios de la Primavera Árabe en 2011 oficiales ligados a la Hermandad Musulmana que desertaron del ejército regular. Entonces Turquía abrió en su suelo un campo de entrenamiento militar para adiestrar a sus unidades. Desde el principio, además de Turquía, estuvieron apoyados por la CIA, el Mossad y la inteligencia exterior francesa.

En algunos núcleos urbanos del país como Hama o Homs se alzaron en armas contra el gobierno de Al-Asad y reconocieron la autoridad de Consejo Nacional Sirio, también financiado por potencias extranjeras y enemigas de Siria.

En 2012 anunciaron su apoyo a la nueva Coalición Nacional de Fuerzas de la Oposición y de la Revolución que exigió a los imperialistas que la ONU creara una zona de exclusión aérea, lo mismo que en Irak y en los Balcanes, donde lograron destruir a dos países y a sus gobiernos respectivos.

En 2013 el “Ejército Libre de Siria” instaló otro campamento militar en Jordania y a través de Turquía pidió el suministro de misiles antiaéreos de corto alcance, misiles anticarro, morteros, municiones, chalecos antibalas y máscaras de gas. Su intención confesada era aprovechar la debilidad del ejército regular para “cambiar el curso de la guerra”.

Inicialmente en el verano una primera unidad de 300 milicianos logró ganar terreno en Deraa y otras regiones del sur con ayuda de comandos israelíes y jordanos, así como de la CIA.

Entonces se debieron sentir muy fuertes porque muy poco después llegaron a un acuerdo con otras 13 milicias importantes para retirar la representación a cualquier organización “con base en el extranjero”, incluida la Coalición Nacional.

Inmediatamente dieron otro paso en falso. Crearon una alianza con el Frente Al-Nosra y empezó un goteo de deserciones de los “moderados” hacia los “radicales”.

En diciembre de 2013 perdieron su cuartel general en Bab Al-Hawa, cerca de la frontera turca, así como varios arsenales suministrados por los imperialistas, especialmente por Estados Unidos, que pasaron a poder los “radicales” del Frente Islámico.

Los problemas se les fueron acumulando uno tras otro. En junio del siguiente año, la Coalición Nacional disolvió el Consejo Superior Militar del “Ejército Libre de Siria” y sometió a una investigación para saber si se habían apropiado de los fondos.

Lo que no obtuvieron en sus propias filas lo lograron de los “extremistas” del Frente Al-Nosra y Ahrar al-Sham, que impidieron la aniquilación de sus fuerzas en Alepo cuando estaban siendo atacadas por el ejército regular.

A partir de entonces, para evitar el desmoronamiento, el dinero empieza a llegar de los jeques del golfo. Simultáneamente, en Washington Kerry anuncia que la Casa Blanca redoblará la asistencia directa a los “moderados”, que llega a alcanzar la cifra de 250 millones de dólares en equipamiento.

Dos meses después, en junio de 2014 Obama desbloquea el envío de otros 500 millones. En setiembre el presidente francés Hollande también sale al rescate con lanzagranadas, ametralladoras del calibre 12,7 mm., prismáticos de visión nocturna, medios de comunicación y chalecos antibalas.

El aprovisionamiento de armas procedente de todos lados es tan enorme que ni siquiera son capaces ni de utilizarlas ni de guardarlas. La mayor parte de ellas las venden a los “extremistas” del Califato Islámico o de Arhar Al-Sham.

En marzo de 2013 el investigador sueco Aron Lund publicó un artículo en el que aseguraba que el “Ejército Libre de Siria” no existía. No era capaz de funcionar de manera autónoma. Se trataba de una mera imagen de marca.

Malil Al-Kurdi, adjunto del general Riad el Asaad, también dijo en el verano de 2013 que el “Ejército Libre” no era más que un nombre. Aunque algunas katibas o brigadas se reivindicaban de esas siglas, eso no significaba que siguieran las órdenes de su Estado Mayor. Hacían lo que les daba la gana. Realmente los que querían combatir al gobierno de Al-Asad se pasaban a las filas del Frente Al-Nosra o del Califato Islámico.

Otra descripción interesante fue la que hizo Fabrice Balanche en diciembre de 2013. En su opinión el “Ejército Libre de Siria” tampoco existió nunca. “Hubo un Estado Mayor compuesto por unos 50 generales desertores, mayoritariamente refugiados en Turquía”.

Según Thomas Pierret, el “Ejército Libre” no era una cáscara vacía en todas las regiones de Siria. En las proximidades de Damasco sería una fuerza entrenada especialmente para adueñarse del poder si el gobierno de Al-Asad se desplomaba.

Ahora los que se desploman son ellos.

(*) http://www.hurriyetdailynews.com/tag/H%C3%BCrriyet%20Daily%20News

La batalla del corredor de Azaz

La captura de la bolsa de Azaz por el ejército sirio y las tropas de las YPG, las Unidades kurdas de Protección del Pueblo, progresa. La bolsa se formó después de que el ejército sirio consiguiera abrir un pasillo hasta la frontera turca a través del territorio que mantenían los “rebeldes”, entre la ciudad de Alepo y la frontera turca. El objetivo ahora es rechazar hacia el norte, hacia Turquía, a todas las fuerzas apoyadas por el extranjero que están en esa bolsa, estrechando el control sobre la frontera.

Como el primer ministro turco Davutoglu anunció que su país no podía permitir que Azaz cayera en manos de los kurdos, el mando sirio-ruso concedió a las YPG la tarea de limpiar la bolsa como una clara advertencia a sus vecinos del norte.

Turquía lanza disparos de artillería desde el sur del país sobre las posiciones kurdas en la bolsa. Las fuerzas especiales turcas están probablemente próximas a la línea del frente y controlan el fuego, pero la artillería por sí sola no puede inclinar la balanza. Los kurdos tienen el apoyo aéreo del ejército ruso al que Turquía no se atreve a atacar.  Los rusos no atacarán tampoco la artillería turca, porque eso puede extender la guerra.

Las tropas kurdas aguantan la cortina de fuego artillera, mientras rechazan los contragolpes yihadistas. Algunos mercenarios han llegado de refuerzo a Idleb, procedentes de Turquía, desde donde se han trasladado a la bolsa. La aniquilación de estas fuerzas en la bolsa de Azaz facilitará notablemente los futuros combates del ejército sirio, en Idleb y en sus alrededores.

Mientras para Turquía los kurdos son terroristas, para Estados Unidos son aliados y en el este de Siria lograron expulsar conjuntamente al Califato Islámico de Kobane. En aquella zona hay desplegadas fuerzas especiales estadounidenses sobre el terreno, que desempeñan dos tareas: preparan a los kurdos para nuevos ataques contra el Califato Islámico y guían los bombardeos a tierra de la aviación estadounidense.

Los movimientos de los kurdos que combaten en la bolsa de Azaz son muy precisos y están coordinados con el ejército sirio y con la fuerza aérea rusa. Ya hace algún tiempo que llegaron, verosímilmente, a un acuerdo respecto a la línea de demarcación entre ellos.

La villa de Kafr Naya, por ejemplo, fue capturada en primer lugar por el ejército regular que, a continuación, se retiró, tomando el relevo los kurdos de forma inmediata. Las fuerzas locales de Kafr Naya, antiguos “rebeldes”, se han unido a las Fuerzas Democráticas Sirias, el nombre utilizado por Estados Unidos para denominar a las YPG cada vez que fuerzas árabes se unen a ellos.

En coordinación con el ejército sirio y con los rusos hay fuerzas especiales estadounidenses dirigiendo a las YPG locales en la bolsa de Azaz.

Es algo bastante esquizofrénico. En el norte de Siria el Pentágono juega una partida que no encaja con la de la CIA. El caso es que unos y otros combaten en bandos opuestos y eso explicaría el malestar de ciertos altos oficiales de la inteligencia militar, como el general Michael Flynn, que se han pronunciado contra la Casa Blanca por su apoyo a los yihadistas.

Estados Unidos quiere deshacerse de Merkel con la campaña de los refugiados

Andrei Fomin

En septiembre de 2015 publicamos un resumen del análisis del investigador ruso Vladimir Shalak sobre los aspectos ocultos de las campañas mediáticas que se realizan a través de Twitter para atraer artificialmente refugiados del Medio Oriente hacia Alemania.

Después de estudiar los 19.000 tweets originales, Vladimir Shalak concluía que el gran éxodo hacia Europa ha sido organizado artificialmente por actores no europeos. Más recientemente, la violencia provocada durante la Noche Vieja en numerosas ciudades de Alemania por la última gran oleada de inmigrantes alimentó una intensa campaña contra la señora Angela Merkel en las redes sociales alemanas y europeas, lo cual ha proporcionado nuevos elementos a las profundas investigaciones de Shalak.

[…] El cambio significativo de los términos que utiliza el público alemán para referirse a los refugiados, y tengamos en cuenta que esa evolución se ha producido en sólo 4 meses.

¿Se trata acaso de una evolución trágica y espontánea o podría ser más bien el resultado de una operación de guerra sicológica iniciada por un agente externo? Para acercarnos a una conclusión clara, tenemos que echar una rápida ojeada al estado actual de las relaciones entre Alemania y Estados Unidos.

Desde marzo de 2014, durante la reunificación entre Crimea y Rusia, la canciller alemana Angela Merkel se vio bruscamente entre la espada y la pared. Sometida a las intensas presiones de Washington, Angela Merkel tuvo que llevar la familia europea a cerrar filas y participar en la escalada de sanciones contra Rusia. Pero los grandes industriales y la oposición política alemana se mostraban cada vez más reticentes al mantenimiento de dichas sanciones, debido a las consecuencias desastrosas que –como ya ha podido comprobarse– están teniendo para la economía alemana. Indecisa entre dos visiones totalmente opuestas, y a pesar del descontento creciente expresado desde el exterior, Angela Merkal optó por concluir el contrato comercial de 2011 con la construcción de la segunda fase del gasoducto North Stream, que incrementará el transporte de gas natural desde Rusia hacia Alemania a través del Mar Báltico.

Otro aspecto de las tensiones transatlánticas está vinculado a las conversaciones que actualmente se desarrollan bajo la mayor discreción sobre los acuerdos de Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión [designado por sus siglas en inglés como TTIP o TAFTA]. La espesa cortina de humo que rodea esas negociaciones no logra esconder el hecho que la parte fundamental del problema –objeto de los más importantes enfrentamientos– tiene que ver con el estatus de los tribunales privados de arbitraje estadounidenses en el sistema judicial europeo. Las transnacionales están presionando para que las grandes empresas puedan emprender acciones jurídicas contra los Estados ante tribunales de arbitraje de carácter privado cuando los Estados toman decisiones que pueden afectar sus ganancias [en caso de reclamaciones por daños y perjuicios].

Para los Estados europeos, lo anterior representa, en la práctica, una pérdida total de soberanía ya que los tribunales privados de arbitraje estarían entonces en condiciones de imponer a las naciones [las disposiciones en materia de] derechos de aduana (influyendo así directamente en las ganancias de las transnacionales), de normas sanitarias y fitosanitarias de los productos (la Unión Europea tendría entonces que levantar sus prohibiciones sobre los OGM y los productos a base de carne de res tratada con hormonas), de reglamentaciones vinculadas a las inversiones financieras de los bancos europeos e incluso en materia de subvenciones. Por consiguiente, nada tiene de sorprendente que los dos principales partidos [alemanes] que componen la coalición actualmente en el poder estén protestando enérgicamente contra ese tipo de negociaciones en el marco del TTIP. Una gigantesca manifestación pública contra el TTIP tuvo incluso lugar en Berlín, en octubre de 2015. Como consecuencia de ello, la señora Merkel mantiene una extrema prudencia en sus discusiones y declaraciones sobre el TTIP.

El panorama es ahora más o menos claro. La canciller alemana está haciendo un juego muy fino para mantener la soberanía europea, aunque sobre los temas secundarios se somete formalmente a las exigencias de Estados Unidos. No cabe duda de que Washington ya ha entendido perfectamente el juego y que lo único que impide que [Merkel] sea expulsada de su puesto es la ausencia de un sucesor preparado y dócil. A pesar de ello, está en su apogeo la campaña mediática contra la señora Merkel, basada en el escándalo de las violaciones atribuidas a los refugiados.

A inicios de enero, el célebre especulador y padrino confeso del tráfico de refugiados hacia Europa, George Soros, concedió al semanario económico Wirtschafts Woche una explícita entrevista donde criticaba amargamente la política europea de la señora Merkel, más estricta hacia los refugiados, sugiriendo incluso que “eso podría costarle su puesto de canciller”.

Simultáneamente, el hashtag #ArrestMerkel y el eslogan “Merkel tiene que irse” aparecían en Twitter y circulaban de manera impresionante y masiva. Los análisis de los datos han demostrado que el hashtag #ArrestMerkel proviene originalmente de dos cuentas en Twitter, @Trainspotter001 y @AmyMek, antes de ser retomado y repercutido en numerosas cuentas de Twitter particularmente poderosas.

Aunque @Trainspotter001 y @AmyMek no tienen filiación local […] en ambos casos la actividad de esas cuentas se reduce al mínimo entre las 7h00 y las 15h00 TUC, lo cual corresponde a los husos horarios de la costa estadounidense del Pacífico (Pacific Time) o de las montañas Rocosas (Mountain Time). La actividad de estos militantes de Twitter corresponde, por consiguiente, al horario diurno de la costa oeste de Estados Unidos.

Hasta este momento, la cuenta principal @Trainspotter001 ha publicado casi 27 000 tweets, desde marzo de 2015, lo cual arroja un promedio de 88 tweets diarios, lo cual es demasiado para un operador humano –por ejemplo, todo el equipo de Twitter de la CNN produce solamente 23 tweets al día. Esto nos lleva a la conclusión de que @Trainspotter001 es en realidad un programa robotizado y que @AmyMek (con 27.000 tweets desde 2012) también es probablemente un robot.

Estudiando más profundamente los principales seguidores que se hacen eco de sus tweets, vemos que @Genophilia es el principal robot de este sistema (con 107.000 tweets desde septiembre de 2012, o sea cerca de 87 tweets diarios). Aunque no indica su región, nuestra investigación sobre su horario promedio de actividad demuestra que también transmite desde la costa oeste, o sea desde la costa estadounidense del Pacífico.

Otras cuentas notables, son @jjauthor, un robot con base en Nevada que efectúa 300 tweets diarios desde 2010 (!) y @LadyAodh, otra rubia con perfil artificial creado en Estados Unidos y que viene denunciando el “genocidio blanco” desde marzo de 2015 […] Todas esas cuentas robotizadas están estrechamente vinculadas y, además, se esfuerzan por cubrir una vasta audiencia que se cuenta en millones de seguidores.

Las pruebas presentadas demuestran claramente que toda la campaña tendiente a denigrar a los refugiados está organizada por agentes con base en Estados Unidos y en contra de Angela Merkel, a quien lanzan así una advertencia sobre su posición a favor de la independencia y la soberanía de Europa.

Resulta especialmente interesante el hecho que posiciones que aparentemente se oponen entre sí (la ultraliberal de George Soros y la de la extrema derecha estadounidense, vagamente expresada por cuentas robotizadas en Tweeter) finalmente persiguen los mismos objetivos políticos: sacar de su cargo a la canciller alemana e imponer a Europa el TTPI.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article190047.html

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