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Autor: Redacción (página 1172 de 1359)

El lado oscuro de la periodista española secuestrada en Colombia (y 5)

Salud Hernández Mora, la periodista oscura
Nicolás Ramón Contreras Hernández

En Colombia le llamamos “de papayita” y en Venezuela “de bombita”, cuando una situación que se ve venir escandalosamente se muestra con tanta obviedad, como la luz del sol. Le llamo en esta reflexión complejo colonial, a un estado mental de ida y vuelta con múltiples lecturas e imaginarios que sucede, entre personas que hicieron parte de un imperio ultramarino: los nativos de la metrópoli tienden a mirar –a izquierda y derecha del tablero ideológico- a los nativos de la nación independendizada como su viejo patio trasero con una nostalgia petulante y un destino manifiesto, que los hace mirar por encima del hombro y con aires de perdonavidas, al infortunado nativo de ultramar que se arriesga a entrar en contacto con tan nefastos señores.

En la nación independizada por su parte, las clases dirigentes y las capas medias, tienden a mirar a los metropolitanos, como seres superiores y su ideal de ser a ultranza, tanto es el daño que hasta le llaman madre patria. La capas más desfavorecidas por su parte, también registran diversas reacciones en su seno: unos miran esa presencia como una afrenta eterna de labios para afuera de los metropolitanos, pero a la primera oportunidad y en su subconsciente los terminan adorando con mayor fervor, sobre todo cuando se trata de monarquías que aún tienen princesas y los príncipes, que emergen como proyección colectiva en las fiestas de quinceañeros, imitando a las las capas medias y adineradas, con las estúpidas “cortes de bailadores” que maltratan el vals con pasos de bolero, bailado por gallegos o mantuanos.

Otro grupo – en el cual me encuentro- cuando estamos felices, les damos la misma importancia con que se miran los coliformes en albañal por accidente, y cuando estamos con rabiecita, les miramos el cuello con ganas de rebanarles el bolo con un machete cimarrón, sobre todo cuando los vemos con esa nueva petulancia insoportable que se gastan todos estos señores y señoras, desde Vilma Vinografoff o Marta Colomina, hasta el hampón Rajoy o Feli-Pillo, la mayoría franquistas y monárquicos, como nuestros presidentes de la ultraderecha, propagadores de un virus de subordinación que permanece hasta en los nuevos independentismos, que siguen asistiendo a mal olientes foros de la vergüenza, como la tal comunidad iberoamericana de naciones, la Francia-África o la Commonwealth.

Hechas estas posiciones conceptuales doy paso, a la profecía que está relacionada con la supuesta desaparición de Salud Hernández Mora, la más repelente y colifórmica de las súbditas del reino de España, una malandra que trabajó para el estafador Mario Conde en su tierra de donde salió huyendo cuando cayó ese muñeco; mientras aquí en Colombia ha estado envuelta como ficha mediática del paramilitarismo uribista, con la fachada de “periodista”, al servicio de este grupo de poder para el cual escribe unas columnas infectadas de complejo colonial y excremento de rata, que sirve para señalar a líderes populares que luego son asesinados y hostigados por el paramilitarismo, como lo dice en su más reciente artículo “¿Ratas humanas”, en el cual acusa a las organizaciones campesinas Cisca, Ancasca y a toda la Marcha Campesina de ser voceros de las Farc y el ELN.

Mi profecía periodística es que el falso secuestro en El Catatumbo de esta señora, pluma envenenada del fascismo español al servicio del paramilitarismo uribista, no está desligada de las visitas de expresidentes y políticos de la monarquía borbónica como Albert –el encuero- Rivera de la estafa política Ciudadanos, ni de la invasión que se viene cocinando contra Venezuela, con participación de fuerzas militares de Colombia, Perú, Brasil, Argentina y Guyana, aportantes de la carne de cañón al servicio del eje USA/OTAN, condimentada con el paramilitarismo criollo. Las últimas declaraciones del presidente Santos sobre el caso, así como apartes del libelo de la súbdita española, nos dan una pista, relacionada con la visita a Colombia del carnicero del Comando Sur,  el golero gringo – general-  Kurt W. Tidd, quien vino a pasar revista al plan en el terreno y a las tropas que Colombia y sus élites serviles, piensan inmolar como oblación a los dioses de la banca que ahora controlan Brasil y Argentina.

Salud Hernández, cuyo circo ha sido promocionado por las empresas de desinformación y terrorismo mediático nacionales e internacionales, dice lo siguiente en su columna paramilitar: “[…] Por cierto que ‘Pablito’ vive fresco en el estado Apure, Venezuela, ordenando crímenes en Arauca, tras una fuga de prisión que le costó en sobornos unos 4.000 millones de pesos”.

Más adelante señala con su dedo tonante de matona mediática a las organizaciones de la Marcha Campesina: “[…] Los pupilos de ‘Timochenko’, de la mano de su organización Ascanca, la piden como zona de reserva campesina, mientras que los de ‘Gabino’, con su Cisca, quieren que sea zona de reserva forestal”. El presidente Santos, que ha negado todo el tiempo el secuestro, ha dicho que “Salud está en un reportaje periodístico”.

Y allí está todo claro, de papayita: la labor de Salud Hernández Mora, quien en la pasada Marcha Campesina acusó a los labriegos del Catatumbo de ser fichas del paramilitarismo y de la guerrilla, es crear un falso positivo noticioso que muestre al gobierno bolivariano como santuario guerrillero y patrocinador de los alzados en armas de mi país, dándole la bombita a un presidente Santos que aparecerá indignado ante las baterías mediáticas, haciendo las declaraciones necesarias para caldear los ánimos en la opinión privatizada de las masas,  sí aún no termina de firmarse el acuerdo en La Habana, para que la situación degenere en un consecuente casus belis, que justificará una invasión contra el estado venezolano desde la frontera nuestra, donde el gobierno de Juan Manuel Santos desde el 2015, movió unidades blindadas para combatir a la guerrilla… Por pura casualidad.

Lo curioso es que las voceras paramilitares de la palabra como Salud Hernández Mora o María Isabel Rueda, exigen sólo a la frontera venezolana -tan lejos de Dios y tan cerca de Bogotá– una asepsia de actores armados ilegales que no son de su agrado, pero no a la de Brasil ni a la de Perú donde también hay presencia de la insurgencia. Es que sí en Colombia el ELN y las Farc, tienen poder en territorios centrales como el Cauca o Córdoba, bien lejos de Venezuela,  cómo no en los países vecinos que se comen las verdes y las maduras de nuestra guerra interna. Por eso no resulta curioso que esta señora niegue el golpe de estado en Venezuela, así como la presencia de sus amigos del paramilitarismo, quienes para ella y la Rueda, jamás han pisado territorio venezolano.

Una posible solución que podría compensar la correlación de fuerzas internacionales que ya no son tan favorables, es una intensificación de las protestas populares en Brasil, de manera que Dilma pueda volver al poder y conjurar con cambios en las fuerzas militares la actual amenaza latente, de los altos mandos que custodian el golpe de estado de los honorables hampones parlamentarios Eduardo Cunha y Michel Temer, cabezas visibles del golpe de estado que custodian los hombres de verde oliva, también comprados por los dioses de la banca anglosionista de Nueva York y Bruselas. Con la salida del almirante Jobim, las fuerzas al servicio de la Escuela de rufianes de las Américas, tomó el control de nuevo en el país carioca. Otro hecho milagroso, de esos que le salen al chavismo en tiempos duros: una rebelión popular en Argentina que tumbe a Macri y en Chile ponga  a la traidora Bachelet, contra las cuerdas.

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2016/05/27/colombia-mas-sobre-la-periodista-desaparecida-profecia-de-papayita-en-la-era-del-complejo-colonial/

El lado oscuro de la periodista española secuestrada en Colombia (4)

Salud Hernández Mora, la periodista oscura
Dick Emanuelsson

Veinte españoles son víctimas por el espionaje ordenado por el ex presidente Álvaro Uribe en España mientras en Colombia, un periodista español ha sido objeto por el seguimiento del DAS.

Contrasta ese tratamiento a la periodista favorita de Uribe, Salud Hernández Mora, que prestaba o presta su servicio a Uribe y al DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) planteando crónicas en el único diario con cobertura nacional, El Tiempo, contra integrantes de la Corte Suprema de Justicia y europeos que cuestionan la política de guerra de Uribe.

Uribe llega mañana miércoles a España pero no será bienvenido por el pueblo español. Más de cien organizaciones lo ha declarado Non Grata por sus ocho años de terrorismo de estado que han cobrado decenas de miles de víctimas.

Pero los “ingratos” españoles no se quedan ahí. Llega al día siguiente que dos abogados, representando varias ONG, han demandado a Uribe por haber ordenado su Policía Política Secreta, DAS-G3, de realizar espionaje a por lo menos veinte españoles en tierra española. Según los abogados de Justicia por Colombia, el gobierno de Uribe consideraba “objetivos de su ‘guerra política’” a estas ONG y a los activistas que fueron espiados en Madrid y otras ciudades españolas, según El Tiempo.

El periodista y escritor Hernando Calvo Ospina, exiliado en París, ha descrito en varios textos como fue la “Operación Europa” (1). No es que DAS “supuestamente” espiaba a españoles, suecos, colombianos exiliados en diferentes países en Europa. Sino, como escribe Calvo Ospina:

“Toda esa información estaba contenida en carpetas clasificadas como las operaciones Amazonas, Transmilenio, Bahía, Halloween, Arauca, Intercambio, Risaralda, Internet y Europa”.

Seguimiento a un periodista español en Colombia

Un periodista español que conocí en Colombia fue Antonio Albiñana. “Periodista y analista internacional”, como se presenta. Participamos los dos en el programa “Hora 20” liderado en Caracol Radio por Néstor Morales en la noche del viernes. No siempre estábamos de acuerdo cuando comentábamos “La Noticia del Día” en el programa de Néstor pero sí, en varios temas coincidimos.

Y parece que eso trajo la atención a los jefes de la Inteligencia del DAS a enviar unos agentes para hacernos seguimientos cuando salíamos de Caracol Radio.

A principio del año 2010 supe que yo figuraba en los archivos del DAS y sobre todo en el ilegal organismo sucursal del DAS, llamado G3. Varios colegas colombianos me avisaron que habían visto en la Fiscalía colombiana una “copiosa carpeta” sobre mi persona. En abril este año recibí del Colectivo de Abogados Alvear Restrepo, que me representan contra el estado colombiano, la carpeta que contiene 450 folios sobre el seguimiento que me hacían los agentes del G3, minuto por minuto durante el tiempo que vivía y trabajaba en Colombia como reportero.

Cuando pasaba por los folios descubrí que DAS-G3 había trascrito programas enteros de “Hora 20”, subrayando lo que decía Antonio y este humilde servidor.

Pero no paraba ahí. Leemos literalmente de la página 296 de mi carpeta [https://mpr21.info/2011/04/folio-no-296.html]:


‘RESERVADO, Bogotá, 8 de junio de 2005 INFORME DE INTELIGENCIA, ANTECEDENTE:

El día viernes a las 20:20 horas aproximadamente, mediante orden verbal del Subdirector de Operaciones; se realizó desplazamiento hacia la Carrera 7 con 67 a las instalaciones de Caracol Radio, con el fin de realizar control a un extranjero que estaban entrevistando

VERIFICACIONES

Se realizó desplazamiento hacia el sector de la carrera 7 con calle 67 instalaciones de Caracol radio, donde a las 21 00 horas, salieron de las mismas un grupo de cuatro personas, entre las cuales se encontraban dos extranjeros (…)

Se tomó la desición de seguir a un hombre alto, contextura gruesa, cabello largo, canoso, ojos: cafés y barbado, quien estaba acompañada por una mujer, los cuales se desplazaron en un taxi hacia el sector dé la carrera 4 con calle 14, al restaurante denominado ‘Parrillada el Campanario’(…)

El día domingo 5 de junio, el objetivo realizó movimientos similares a los del día anterior y el lunes 06 de junio el objetivo se desplazó en un bus intermunicipal, en compañía de la mujer al municipio de Choachi, posteriormente, se desplazó a pie por un camino destapada. En ese sitio se soltó el objetivo”.

Los agentes del DAS-G3 siguieron a Antonio y a su esposa desde la noche del viernes cuando nos encontramos en las afueras de Caracol Radio, hasta la tarde del domingo. Los  dos folios son acompañados con cinco (5) fotos donde Antonio y su esposa son fotografiados directamente a la cara cuando se encuentran en Choachi, un pequeño municipio en las afueras de Bogota.

No sé exactamente por que esos cuatro folios se encuentran en la carpeta mía, aunque figuro también en los mismos documentos donde el DAS hace seguimiento a Antonio, tanto con fotos cuando salgo de Caracol Radio el viernes el 3 de junio, como cuando salgo a trotar el sábado y domingo.

Pero lo grave es, que dos extranjeros, un ciudadano español y un sueco, fuimos objetos por el espionaje solo por el hecho que cuestionábamos elementos en la política del régimen de Uribe.

Otra periodista española, pero al servicio al DAS

Pero una periodista española que en Colombia se siente como fueran los días gloriosos del Generalísimo Franco, es Salud Hernández Mora. Corresponsal del diario español El Mundo, conocido por su simpatía al dictador Franco y un odio y obsesión de atacar a todo y todos que no cabe en la línea política de esta señora.

Es columnista también en el diario El Tiempo y como tal ha creado turbulencia y polémica a mucha gente en Colombia por una actividad periodística pésima.

Ahora es acusada, no por mi que ella considera ser “una correa de transmisión de los señores del monte”, sino por los exjefes del DAS por haber sido “una de las que se prestaban para las campañas de contrainteligencia en contra de los ‘blancos’ del DAS”.

En el interrogatorio del ex director de Inteligencia del DAS, Fernando Alonso Tabares Molina, éste, en sus declaraciones ante la Fiscalía Delegada de la Corte Suprema el día 13 de julio de 2010, dice textualmente (2):

“La doctora Maria del Pilar Hurtado nos cita a mí y al capitán Jorge Lagos a su despacho, y cuando yo llegué la encontré acompañada de la periodista Salud Hernández Mora. Me la presentó y estuvimos hablando de cosas intrascendentes hasta la llegada del capitán Jorge Lagos. Una vez éste llegó, nos indicó que por instrucciones también de la Casa de Nariño [casa presidencial, nota del redactor] había que entregarle cierta información a la citada periodista con relación a lo que nosotros denominamos el caso PASEO y en consideración de que quién tenia, por así decirlo, toda la información en relación con eso era el capitán Jorge Lagos. Terminada la charla en el despacho de la señora Directora, yo salí del mismo y JORGE LAGOS quedó, por así decirlo, a cargo de la citada periodista, quien posteriormente el 15 de junio de 2008 publica una columna en El Tiempo que tituló ´La paja en el ojo ajeno’, en la que comentaba algunos temas relacionados con algunos magistrados de La Corte”.

Se prestaba para la contrainteligencia

Esta declaración, citada de la trascripción del proceso contra el ex director de Inteligencia del DAS, fue publicada por Nizkor, un destacado organismo español de derechos humanos que se ha especializado en publicar documentos sobre procesos judiciales contra grandes violadores de derechos humanos en América Latina. Y concluye Nizkor el caso de su compatriota Salud Hernández Mora:

“En otra declaración en sede judicial el coordinador del Grupo Observación de Nacional e Internacional (GONI) del DAS, Germán Albeiro Ospina, quien también se acogió al principio de oportunidad, aseguró que la periodista Salud Hernández Mora era una de las que se prestaban para las campañas de contrainteligencia en contra de los ´blancos´ del DAS”.

Autora del prólogo de libro de Carlos Castaño

La hoja de vida que presenta Nizkor sobre Salud Hernández-Mora muestra que la corresponsal del diario El Mundo dirigía la delegación colombiana de la conocida empresa de tratamiento de imagen, Burson Marsteller. Preparó y escribió el prólogo de libro hagiográfico sobre Carlos Castaño “Mi Confesión”, el indiscutible jefe de los Escuadrones de la Muerte llamado AUC, que la fiscalía colombiana calcula han asesinado más de 150.000 civiles durante sus 15 años de existencia asesina.

Prestarse a escribir un prólogo para “levantar” y a traer clientes a un libro de donde sale chorros de sangre, realmente es para cualquier comunicador social con un mínimo de ética y principios del periodismo, totalmente repudiable. Pero no para Salud Hernández Mora.

Pero lo peor es que deformó el periodismo, se prestó (3) a denigrar el entonces Magistrado Jaime Araujo Rentería en 2005, que “fue denunciado por este y, con la información actual, no cabe duda que este ataque fue parte de las operaciones de
contrainteligencia en contra magistrados”
, resume Nizkor.

Y sigue su investigación de Salud Hernández Mora, diciendo que “en España integró el gabinete de imagen del Banquero Mario Conde, antes de que este fuera condenado por estafa. Fue asesora en las elecciones gallegas para el Partido Popular y también fue asesora de imagen en la primera campaña del ex presidente del Gobierno Español José María Aznar”.

¿Qué rol tiene la periodista en el espionaje en España?

¿Qué papel jugaba o juega Salud Hernández Mora en el espionaje del DAS & Uribe en España? Por qué en sus crónicas en El Tiempo no solamente ataca violentamente a los magistrados honestos de la Corte Suprema de Justicia, sino también a los europeos que se atreven a cuestionar a Uribe.

En la crónica “Los santuarios europeos” (3), publicado el 7 de marzo de 2009 en El Tiempo, la franquista arremete contra varias personas en Europa, mencionados con nombres y apellidos como los encargados del trabajo de las FARC en Europa. Solo el hecho de escribir textos que posteriormente son publicados o copiados en el portal de la Agencia  de Noticias Nueva Colombia, ANNCOL, es suficiente para ser caracterizado como guerrillero con lápiz por Salud Hernández Mora. El primitivo nivel del periodismo que representa la Sra. Hernández Mora se ilustra en la siguiente frase:

“Hace unas tres décadas, el entonces primer ministro sueco, Olof Palme, se paseaba por las calles de Estocolmo con una hucha pidiendo dinero para la ETA”.

Esa frase no solamente fue una descomunal mentira, sino se nota en su descontrolada declaración el odio contra el asesinado jefe del gobierno sueco, por que este había repudiado las ejecuciones de los cinco antifascistas vascos y españoles en la década -70, ejecuciones que fueron mundialmente repudiadas.

Salud, Castaño y otro espía pero en Suecia

Salud Hernández Mora tiene algo en común con Ernesto Yamhure. Este fue designado por Álvaro Uribe como primer secretario en la embajada colombiana en Estocolmo a principio de 2004. En julio de 2005 fue desenmascarado como espía en flagrancia, sacando fotos a integrantes de los exiliados colombianos en Suecia.

¿Y qué tienen en común, Salud y Ernesto? Pues mientras la falangista Salud hacia el prólogo a Carlos Castaño, Ernesto Yamhure redactaba cartas y orientaba a Carlos Castaño en noviembre del 2002 cómo debería manejar el recién iniciado proceso de “Justicia y Paz” con el Patrón, Álvaro Uribe. Con el tiempo varios jefes paramilitares como Freddy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’ y el asesor político de Carlos Castaño, Juan García, han confirmado que Yamhure era asesor político pero también amigo personal de Carlos Castaño.

Yamhure era el encargado de organizar y coordinar el trabajo de la inteligencia y el espionaje en la embajada colombiana en Estocolmo. Fue jefe en Suecia por la “Red de 100.000 amigos de Colombia en el exterior”, decreto expedido por Uribe ya en octubre de 2002. Pero Yamhure en 2005 ya estaba quemado y Uribe tuvo que retirarlo después el escándalo del espionaje en Suecia.

Dos españoles en Colombia, pero dos diferentes hojas de vida y rumbo profesional. Que los lectores juzguen.

Notas:

1) Operación Europa, por Hernando Calvo Ospina. http://hcalvospina.free.fr/spip.php?article194
2) Tabares dice que la española Salud Hernández Mora escribió un artículo contra la Corte Suprema dentro de la operación de contrainteligencia http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/das169.html
3) Los santuarios europeos http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/saludhernndezmora/los-santuarios-europeos_4863490-1

Fuente: http://www.argenpress.info/2010/10/el-espionaje-de-uribe-en-espana-y-en.html

El lado oscuro de la periodista española secuestrada en Colombia (3)

Salud Hernández Mora, la periodista oscura
El periódico Un Pasquín reveló el cruce de comunicaciones del ex magistrado Rodrigo Escobar Gil, la periodista Salud Hernández y el embajador Jorge Visbal, con el exjefe paramilitar Carlos Castaño.

Un Pasquín reveló el contenido del intercambio de comunicaciones entre el exjefe paramilitar Carlos Castaño y magistrados, políticos y periodistas.

Según la publicación en su edición número 57, a finales de enero del 2003 Carlos Castaño envió un correo a Salud Hernández diciendo: Apreciada Salud. Reciba mi saludo con afecto. Le ruego suavizar mi respuesta a la pregunta sobre cómo financiar las autodefensas abandonando el narcotráfico”.

De acuerdo con el periódico, la periodista Salud Hernández le respondió: “Estimado comandante, comprendo su precisión y así lo haré”.

De igual forma, Un Pasquín hizo un recuento de los testimonios según los cuales el DAS entregó información privilegiada a la periodista española sobre “indagaciones ilegales” a la Corte Suprema.

Un Pasquín publicó la respuesta de Salud Hernández a la revelación: Yo no voy a decir ahora, ni nunca, ni a ti ni a los tribunales, ni a nadie, quiénes son mis fuentes… me importa un pimiento lo que digan… tengo la suerte inmensa de que me voy a Madrid y durante 15 días no me entero. Así que digan la mierda que quieran de mí. Me da igual“.

Según el periódico, dirigido por el caricaturista Vladdo, el embajador de Colombia en Perú, Jorge Visbal Martelo; el exsubdirector del DAS José Miguel Narváez; la excongresista Rocío Arias; el expresidente de la Corte Constitucional Rodrigo Escobar Gil; los periodistas Astrid Legarda, Luis Jaime Acosta, Ernesto Yamhure y Harriet Hidalgo, así como varios alcaldes de Urabá, intercambiaron correos con Carlos Castaño.

Según la publicación, el exmagistrado de la Corte Constitucional Rodrigo Escobar Gil solicitó a Castaño apoyo para la liberación de su novia, Soraya Daza Fernández, secuestrada en junio del 2002 por las AUC.

También aparecen correos en los que Castaño y “Don Berna” ratifican apoyo a la candidatura de Rocío Arias al Congreso y un mensaje en el que la periodista Harriet Yolanda Hidalgo, de La Noche de RCN, le envía un poema personal a Carlos Castaño.

Policía y Ejército se comunicaban con Castaño

Según reveló Un Pasquín, desde la Policía se filtraron documentos exclusivos que terminaron en manos de Carlos Castaño. “Varios de ellos incluso con logo de la Policía, otros con información secreta de operaciones realizadas o por realizar, otros con fotografías, nombres, cargos y especialidades de 13 miembros de la institución, así como información de inteligencia, con nombres, códigos y claves de los encargados de llevar a cabo diferentes operativos encubiertos para penetrar o infiltrar a los grupos paramilitares”, afirma la publicación.

De igual forma el CTI encontró documentos con los nombres de los comandantes de las 24 brigadas a nivel nacional, así como algunas comunicaciones entre miembros de esa institución y Carlos Castaño, afirma Un Pasquín.

La información está contenida en archivos de una memoria USB del máximo líder paramilitar que se encuentra en cadena de custodia en la Fiscalía General de la Nación desde hace tres años cuando fue entregada por Hebert Veloza, alias HH.

El lado oscuro de la periodista española secuestrada en Colombia (2)

Salud Hernández Mora, la periodista oscura
Dick Emanuelsson

Salud Hernández-Mora, columnista de El Tiempo, corresponsal del diario español El Mundo, asesora de imagen de personajes como el paramilitar Carlos Castaño, el banquero corrupto Emilio Conde y el presidente español fascista José María Aznar.

Todos los que somos publicados en la Agencia de Noticias Nueva Colombia (Anncol), somos clasificados de terroristas o “correas de transmisión de los señores del monte” (1), como nos tildó la periodista española Salud Hernández Mora el 8 de marzo en su columna en el diario El Tiempo bajo el titulo “Los santuarios europeos”.

La columna está llena de mentiras, medias mentiras o medias verdades enredadas para crear ante el lector una visión que todo lo que es publicado en el exterior sobre Colombia es contra la democracia y a favor al terrorismo.

De profesión: la mentira

Salud Hernández Mora (SHM) es corresponsal en Colombia para El Mundo (España) y participa en varios medios en el país, entre ellos el programa “Hora 20” que dirige Néstor Morales en Caracol Radio. Ella es conocida por sus posiciones y opiniones de extrema derecha y por eso fue premiada con redactar el prólogo del libro “Mi Confesión” del extinto jefe paramilitar Carlos Castaño, en donde el líder de los escuadrones de la muerte colombiana relataba sobre las matanzas y erradicación de la oposición de la izquierda y la oposición popular colombiana en un intento de justificar esa barbaridad. Salud Hernández Mora avaló el intento del matón prestando su nombre y posición, violando los principios sagrados del periodismo.

Ella es uno de esos típicos personajes que desde una posición de poder está acostumbrada a elevar la voz cuando algo va en contra de su interés. Más o menos como los viejos terratenientes españoles gritaban a sus peones en el tiempo del feudalismo para imponer su opinión. Sueña con nostalgia por la era franquista cuando los comunistas, socialistas o anarquistas fueron sentenciados a 10-40 años de prisión, cuando no eran tirados por las ventanas desde sus celdas, como el caso del líder comunista Julián Grimau.

El Estado terrorista, su nuevo hogar

Y en Colombia doña Salud se siente como estuviera en las épocas anteriores de España. Ataca todo y a todos los que cuestionan sus posiciones retrógradas o al gobierno uribista. Hasta acusó al antichavista Néstor Morales de ser prochavista en el programa “Hora 20”, lo cual indignó a Morales a tal grado que ante miles de radioescuchas sorprendidos “clavó” a la doña contra el micrófono y no la dejó escapar ante la pregunta de si ella consideraba que él era “chavista” o no, y si Chávez había ganado la enmienda constitucional con fraude o no. Doña Salud no quiso rectificar que Chávez era un dictador y que ganaba las elecciones con todo tipo de maniobras sucias, pero se vio obligada ante la furia de Morales a pedir perdón por haber ofendido a éste de ser chavista.

Para un periodista es fundamental tener los elementos para opinar, aunque nosotros corresponsales y reporteros generalmente no opinamos en nuestros reportajes sino transmitimos una situación, presentamos los elementos y dejamos a la gente sacar sus propias conclusiones.

Otra cosa es ser columnista o editorialista que presentan sus opiniones subjetivas y personales reflejando la línea política de los dueños del medio en que trabajan. Salud Hernández Mora se cree una combinación de todo.

¿Olof Palme al servicio de la ETA?

A mí me puede insultar y calificar como le da la gana, pero a la señora le falta bastante ética y ni hablar de respeto cuando, sin ningún elemento o prueba, ni siquiera de los inventados laptops de Raúl Reyes, me acusa de ser “una correa de transmisión de los señores del monte”. No sé por qué se siente tan frustrada para que las neuronas se le salgan por los poros. Porque si hacer reportajes en zonas guerrilleras es sinónimo de apología al terrorismo, pues la señora debe estar bien desubicada de lo que es periodismo.

Pero su actuación barata al servicio de lo que los venezolanos caracteriza como terrorismo mediático se confirma en casi cada línea de su crónica el 8 de marzo. Y como Anncol ha tenido la sede en el país nórdico, Salud Hernández Mora sostiene que todos, hasta el jefe del Gobierno, son permisivos y tolerantes con el terrorismo internacional.

“Permitir actividades seudopolíticas de los grupos terroristas no es nuevo allá. Tengo grabada una imagen que refleja la infinita prepotencia de los países más prósperos y civilizados, un defecto que les hace perder el norte. Hace unas tres décadas, el entonces primer ministro sueco, Olof Palme, se paseaba por las calles de Estocolmo con una hucha pidiendo dinero para la ETA. Para él, millones de españoles, que repudiaban el terrorismo, eran unas bestias, y el puñado de terroristas, unos santos”.

No entiendo por qué los jefes de El Tiempo no tienen mejor control sobre la calidad de sus columnistas. No me refiero a que los directores vayan a censurar a éstos, pero otra cosa es violar la historia.


Los fascistas asesinaron a Olof Palme

El 28 de febrero de 1986, el ministro de Estado sueco, el socialdemócrata Olof Palme, fue asesinado por desconocidos en el centro de Estocolmo cuando caminaba junto a su esposa Lisbet de regreso a su casa. Hay varias pistas, y la pista más creíble es la del motivo político en donde policías suecos de extrema derecha al servicio de la CIA habrían cometido el crimen. Es que Palme tenía planeado la primera visita en muchos años a la Unión Soviética y había creado junto con Georgi Arbatov, un soviético intelectual con influencia en el Kremlin, una comisión por la paz y el desarme en el mundo, sobre todo en el continente europeo en donde el presidente Ronald Reagan tenía planes de colocar misiles nucleares en los países aliados de la OTAN.

Palme había sido formado, como muchos de su generación, en la guerra fría, en el fondo era anticomunista y bajo su gobierno se creó un grupo de agentes de la inteligencia militar llamado IB (Buró de Información), pero sin control por parte de las autoridades y ni siquiera todos en el gobierno tenían conocimiento de ese grupo. La tarea del grupo era hacer inteligencia a la izquierda sueca, sobre todo contra el Partido Comunista tradicional (VPK, Partido de Izquierda – los Comunistas) y los demás grupos y movimientos populares. Hace aproximadamente diez años fueron publicadas centenares de copias del archivo de la CIA en donde agentes del Partido Socialdemócrata, principalmente sindicalistas, trabajaban como hacen hoy los sapos de Uribe en Colombia para juntar información sobre el trabajo de los comunistas en fábricas y otros centros de trabajo, información que fue entregada al IB, que a su vez la entregó a los cercanos de Palme y posteriormente a la embajada gringa en Estocolmo que la envió en valija diplomática al Pentágono y a la CIA.

Es decir, Palme era en realidad un aliado de los Estados Unidos en el conflicto Este-Oeste. Eso no quiere decir que no tenía propias posiciones sobre el conflicto entre Norte-Sur, lo cual causó una terrible contradicción con la Casa Blanca cuando Palme marchaba junto con el embajador de Vietnam del Norte en las calles de Estocolmo en 1971 contra el genocidio y la ocupación estadounidense de Indochina.

Franco ejecuta a cinco antifascistas

Palme fue también un gran amigo del pueblo de España. A lo que la doña Salud se refiere, pero descontextualizado, es que Palme tenía como costumbre salir a las calles para recolectar dinero para ETA en el País Vasco. Es cierto que Palme fue fotografiado ese día, el 27 de septiembre, cuando el mundo despertó con la noticia de que la sangrienta dictadura del generalísimo Franco había ejecutado a cinco jóvenes antifascistas en Madrid, Barcelona y Burgos, dos de ellos acusados de pertenecer a la ETA y tres de ser miembros del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP). Es decir, ni siquiera la mayoría de los cinco eran del ETA.

Palme y todos los delegados del Partido Socialdemócrata que habían inaugurado su congreso ese día, salieron a las calles de Estocolmo como tantas veces había hecho el pueblo sueco para crear opinión contra la dictadura de Franco y, como decía el lema escrito en las huchas “¡Libertad para España!”. Y aunque es difícil de tragar la verdad y la historia para una falangista y franquista como Salud Hernández Mora, el pueblo de España y los pueblos de todo el mundo se volcaron a las calles para protestar contra la barbaridad fascista que fue la última ejecución que ordenaba Franco antes de que muriera en noviembre del mismo año.

Suecos dieron su vida por España

Casi 600 jóvenes suecos, la gran mayoría de la Juventud y Partido Comunista Sueco, fueron a España en el año 1936 para luchar con el fusil en la mano como cuota del pueblo sueco por la democracia, la libertad y la república. 173 de esos jóvenes dieron su vida y fueron enterrados en tierra española junto a centenares de miles de víctimas españolas que enfrentaron a la junta militar encabezada por el general Franco que a su lado tenia a Mussolini y Hitler, que usaron la guerra y el territorio español como una maniobra y ensayo para la Segunda Guerra Mundial.

De todo el mundo venían miles de voluntarios, brigadistas, incluso muchos de Colombia, Cuba, Perú y de Suecia y el continente europeo. Las Brigadas Internacionales fueron adoradas por los españoles demócratas por su valentía y nobleza de dar hasta la vida por la libertad española. Se enfrentaron junto con el pueblo español a lo peor que la humanidad ha creado: el fascismo en su peor expresión.

En la calle Katarinavägen en Estocolmo, con la mirada hacia al puerto, porque muchos de los voluntarios eran marineros que habían visto el mundo y por eso querían apurarse para llegar a España e impedir que el fascismo fuera a poner sus garras en esta tierra hermosa, hay una estatua llamada “La Mano”, homenaje a los jóvenes suecos que fueron a España a pelear por la libertad. La estatua es una expresión de unos de los capítulos más hermosos en la historia del pueblo sueco y su internacionalismo y solidaridad con los pueblos oprimidos y explotados, como fue el pueblo español bajo la bota franquista.


En ese sentido se puede criticar a Palme por mucho, pero fue admirado por muchos pueblos en el mundo, como el pueblo de Nelson Mandela, los pueblos de Indochina, como el pueblo vietnamita, por su consecuente apoyo y solidaridad y decir la verdad sin “pelos en la lengua”, tanto contra Franco como contra los genocidas de Casa Blanca. Por eso fue odiado y considerado como “peligroso” para la Casa Blanca, en donde Richard Nixon escupía de rabia cuando alguien mencionaba el nombre “Olof Palme”. Y es curioso que la historia ahora se repita con Salud Hernández-Mora y su odio contra ese hombre que hablaba en texto claro sobre la dictadura del general de la corresponsal española.

‘¡Estos asesinos de Satanás!’

Palme, esa mañana del 27 de septiembre, no salió para juntar plata para ETA, a pesar de que ETA tenía mucho apoyo en toda Europa por su lucha contra la dictadura de Franco, sino que recolectaba dinero ese día para el pueblo español, dinero que fue canalizado a sindicatos, al PSOE que había reforzado sus lazos con el Partido Socialdemócrata Sueco en el año 1972, cuando Felipe González, entonces con el alias “Isidoro”, había sido elegido secretario general del PSOE.

Los nombres de los cinco ejecutados: Juan Paredes Manot, Txiqui, de 21 años; Ángel Otaegui, de 33 años; José Luis Sánchez Bravo, de 22 años; Ramón García Sanz, de 27 años; y José Humberto Baena Alonso, de 24 años, fueron leídos desde el presidio en el congreso socialdemócrata y homenajeados.

Olof Palme dio su legendaria declaración (2) en el congreso que sacudió la dictadura en España: “Dessa Satans mördare!”: “¡Estos asesinos de Satanás!”.

Resumía en tres palabras el sentimiento de un mundo entero. Sólo el general de Salud HM y algunos derechistas compinches de la señora Salud no compartían las palabras del jefe político del estado sueco. El presidente del partido de derecha sueca, Gösta Bohman, pedía a Palme “considerar sus palabras”.

La verdad es dolorosa para Salud Hernández Mora

Por cable de televisión en Centroamérica se puede ver desde hace varios años la serie o novela española llamada “Cuéntame cómo pasó”. Es una excelente serie producida durante seis años en TVE (Televisión Española), reconstruyendo la historia de España desde la década del 60 hasta los 80. Mis dos chicos de 12 y 15 años no pierden un capítulo porque la serie sigue a una familia común española en un barrio popular en todas sus alegrías y tristezas. Contra lo que el fascismo en el Partido Popular falangista trató de ocultar durante 40 años, esa serie ha logrado contrarrestar y reventar las mentiras y las manipulaciones franquistas y colocar la verdad histórica en una forma que impresiona a cualquier cineasta.

Y uno de esos capítulos muestra cómo el pueblo de Madrid salía en grandes manifestaciones para gritar “¡Libertad!” y cómo fueron aplastados por la Guardia Civil y los agentes civiles del DAS español. Pero el pueblo volvió a las calles, cada vez más decididos a tumbar el régimen dictatorial.

Franco & Uribe & la periodista

Ahora entiendo por qué Salud Hernández-Mora está en Colombia. Porque la Colombia de Uribe y su oligarquía es como algo del pasado de España de Franco. Entiendo también por qué Salud Hernández Mora sentencia a cada opositor y colega porque quiere marcar que “hasta ahí se puede tolerar crítica, pero cuando comienzan a cuestionar lo establecido, les metimos en la olla terrorista”. Exactamente lo que hacen Uribe, José Obdulio y Salud Hernández Mora hacia periodistas con ética como Hollman Morris, Jorge Enrique Botero y muchos más que de una u otra forma cuestionamos el estado terrorista en Colombia, que coloca una lápida en la cabeza de quienes se atreven a cuestionarlos.

Y no falta la SIP

Lo contradictorio, pero nada sorprendente, es que Enrique Santos Calderón, que tenía el cargo de director general de El Tiempo, ahora tiene otro cargo gerencial en el diario de cuyos dueños él es uno, igual que su hermano Francisco y su primo Juan Manuel Santos, vicepresidente y Mindefensa, respectivamente, en Colombia. Enrique Santos tiene también la nueva tarea como presidente del SIP (Sociedad Interamericana de Prensa), que se preocupa muchísimo por la “falta de libertad de expresión”, como una carta en el correo que llega todos los años cuando se trata de países como Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Bolivia. Pero en el caso de Colombia, en donde los periodistas son asesinados, ahí manda el clan junto con los otros clanes mediáticos que resultan ser los mismos dueños del país. Y son exactamente esos clanes los encargados de la guerra psicológica contra cualquier intento de proceso de paz en Colombia.

Irrita a los magnates del terrorismo mediático como Santos & Santodomingo & Lülle que haya medios que no puedan ser controlados ni siquiera amedrentados como son los medios alternativos. En Venezuela ha surgido una verdadera masa de emisoras de radio, canales parroquiales de televisión, web digitales en internet y redes de reporteros que cada vez cumplen un mayor papel político y social para la población, lo que ha causado una gran preocupación por parte de los magnates del terrorismo mediático en el país vecino. Han sido estos medios alternativos o, mejor dicho, como me decía un amigo bogotano, los medios “antagónicos”, los que han logrado desenmascarar a golpistas, contrarrevolucionarios y divulgar la inteligencia popular en los barrios sobre presencia de paramilitares colombianos para así impedir la tarea que le ha dirigido el Pentágono a Juan Manuel Santos de crear una “Colombia” en Venezuela, en el sentido peyorativo. Estos medios son claves para entender y ser partícipes en el proceso para el cambio de las estructuras del viejo estado corrupto y explotador.

La verdadera tarea de la corresponsal

En el caso colombiano, medios como El Tiempo (prensa escrita), y Caracol y RCN (radio y televisión) han tenido prácticamente un monopolio de lo publicado, dicho o visto en el país. Los dueños son los mismos dueños del país: el clan Santos (El Tiempo & City TV), clan Santodomingo (Caracol) y Ardila Lülle (RCN). Son esos magnates quienes no saben qué hacer cuando el pueblo crea sus propios medios para informarse. La era digital de internet ha sido muy fundamental para esa explosión de redes comunitarias.

En Colombia pueden correr el riesgo de ser asesinado o acallado en diferentes formas. En el exterior es mucho más difícil. Pero parece que Salud Hernández Mora se ha encargado de la tarea de pasar la guerra psicológica y encabezar el trabajo que decretó Uribe ya en la Presidencia en agosto del 2002: “Crear una red en el exterior con cien mil amigos de Colombia”, que no es otra cosa que redes de espionajes a la oposición colombiana en el exilio.

La tarea de la española es desacreditar a toda oposición y ante los diferentes gobiernos pintarnos como personas “al servicio del terrorismo”. Pero los pueblos en el mundo ya no son tan tontos y, además, el mundo de hoy no es la España de Franco o la Colombia de Uribe. Sólo en la cabeza de una franquista pueden pasar esas ideas.

Notas:

(1) Los santuarios europeos, por Salud Hernández Mora, 8 de marzo, El Tiempo.

(2) ”Exemplet Spanien: Varför stödde inte alla kampen mot fascistdiktaturen?”, por Gunnar Lassinantti, del Centro Palme, 2008-01-28.


Fuente: http://prensarural.org/spip/spip.php?article2057

El lado oscuro de la periodista española secuestrada en Colombia (1)

Salud Hernández Mora, una periodista oscura
Dick Emanuelsson

Ya está en libertad la periodista española Salud Hernández Mora. Sin precedentes fue movilizado el Estado Colombiano para su liberación. La policía puso 100 millones de pesos en la mesa para aquella persona que facilitara su liberación.

El Ejército puso los mejores soldados de élite en un “cerco humano” y todo el inmenso aparato de inteligencia militar se puso a trabajar sin descanso. El “trato” se distingue años solares al trato a los colegas colombianos.

Pero ¿quién es la señora que es “acariciada” por un estado acusado por terrorismo y crímenes de guerra durante décadas? ¿Quién es ella que el año pasado caracterizaba a los campesinos como “ratas humanas”? ¿Qué promovía campañas electorales del partido neo franquista Popular? ¿Qué decía que el asesinado ministro del estado sueco, Olof Palme, era un simple terrorista al servicio de la ETA?

En los siguientes tres artículos podemos ver el otro lado oscuro de esta señora que pocos medios con peso iluminan. Los agentes de la inteligencia militar tienen las puertas cerradas en muchas partes de la sociedad colombiana.

Pero los periodistas generalmente no tienen ese impedimento. Pero la amiga y autora del prólogo del libro de Carlos Castaño, el jefe de los escuadrones de la muerte en Colombia, “Mi Confesión”, calculó mal cuando creía que tenía las puertas abiertas en Catatumbo.

En todo caso celebramos la liberación de la ciudadana española, porque nadie debe impedir el trabajo de los verdaderos comunicadores sociales.

Fuente: http://anncol.eu/colombia/politica-economia/item/4200-el-lado-oscuro-de-la-p

Crónica de la decapitación brutal de un periodista

El periodista Daniel Pearl
En 2002 Daniel Pearl era corresponsal del Wall Street Journal en India. Acababan de producirse los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York y Estados Unidos había invadido Afganistán.

El periodista estaba en medio de aquel huracán. Cruzó en enero la frontera con Pakistán para escribir un reportaje sobre Richard Reid, un británico que el 22 de diciembre del año anterior había intentado volar un avión del que era pasajero y que realizaba la ruta entre París y Miami con explosivos escondidos en sus zapatos.

Reid fue juzgado y condenado en Estados Unidos a cadena perpetua en enero de 2003. El motivo del viaje de Pearl era comprobar las relaciones de Reid con el ISI, el servicio secreto pakistaní.

El día 23, cuando acudía a una reunión, fue secuestrado. Una semana después le decapitaron y su cuerpo, brutalmente descuartizado en diez pedazos, apareció meses después.

Los autores de tan atroz crimen, lo grabaron en vídeo y lo difundieron por internet. Dada su condición de estadounidense y periodista, la muerte de Pearl pasó por los ojos de todo el mundo, acompañada de la consabida retahíla de improperios contra el radicalismo, el extremismo, el islamismo, el fanatismo… Para la burguesía todo es culpa siempre de las ideas, sobre todo de algunas ideas. De cualquier cosa menos del imperialismo.

El contacto de Pearl en Karachi era Ahmed Omar Said Sheikh, más conocido como Omar Sheikh, otro británico procedente de una familia con mucho dinero, aficionado al ajedrez y a las artes marciales que se educó en la London School of Economics, donde cursó matemáticas y estadística.

En su libro “In the Line of Fire” el Presidente de Pakistán, el general Musharraf, asegura que Omar Sheikh fue reclutado por el MI6, el espionaje británico, cuando estudiaba en la London School of Economics y que en su primera misión a finales de 1992 le enviaron a la guerra de los Balcanes como parte integrante de la OTAN y la yihad, es decir, del imperialismo.

De Bosnia pasó a Pakistán, donde “luchó” en Cachemira contra India, lo cual significa que formaba parte también del ISI, el espionaje pakistaní, y no precisamente en el último escalafón. Su jefe era Ijaz Shah. Desde luego que formaba parte de Al-Qaeda, donde estaba considerado como “el hijo predilecto de Bin Laden”. Casi resulta aburrido repetir una y otra vez este tipo de vínculos…

El espía y yihadista Omar Sheikh
En 1994 le detuvieron en India cuando -por encargo del ISI- trataba de secuestrar a unos turistas británicos para intercambiarlos por separatistas cachemires encarcelados. Aunque el ISI le pagó los gastos judiciales, le condenaron a una pena de cárcel.

Algunas fuentes han comentado que estando preso, sus jefes de la inteligencia británica le visitaron en más de una ocasión. Otras dicen que entonces ya era miembro de la CIA… Otras no ven ahí ninguna diferencia apreciable…

En cualquier caso, era alguien muy importante dentro del espionaje en Asia central porque en diciembre de 1999 secuestraron un avión comercial indio en Nepal, lo desviaron al aeropuerto y de Kandahar, en Afganistán y, tras ocho días de negociaciones, los 155 pasajeros fueron canjeados por Omar Sheikh y otros tres yihadistas más que también estaban presos en India.

Al salir se trasladó con su familia a Lahore, la segunda ciudad más poblada de Pakistán, situada junto a la frontera con India. Residía en una vivienda para funcionarios del gobierno pakistaní. Seguía trabajando como enlace entre la dirección del gobierno pakistaní y Al-Qaeda.

Cuando en 2001 volaron las Torres Gemelas, su nombre fue uno de los primeros que salió a relucir, a veces bajo el seudónimo de Mustapha Mohammed Ahmed. Además de los saudíes, los pakistaníes también participaron, pues, en los atentados del 11-S. El hilo pakistaní era muy claro y la prensa india lo destapó inmediatamente. El dinero procedía de Arabia saudí y llegó a los saudíes a Estados Unidos a través de Omar Sheikh, o sea, del ISI.

En el mismo momento de los atentados el máximo dirigente de ISI, el general Mahmoud Ahmed, estaba en Washington entrevistándose con la Casa Blanca, con el Departamento de Estado, con la CIA, con el senador Bob Graham, con el congresista Porter Goss, que había sido agente de la CIA…

Al gobierno de Pakistán no se le puede reprochar que no reconociera su culpabilidad en los atentados del 11-S porque purgó inmediatamente al general Mahmoud Ahmed y toda la plana mayor del ISI.

La purga del espionaje, lo mismo que los atentados de las Torres Gemelas, eran consecuencia de un giro en la táctica del imperialismo en Asia central. Formaban parte de una purga mucho más general. Los talibanes ya no interesaban. Había que cerrar una etapa. Habían sido útiles para luchar contra la Unión Soviética, pero su etapa de gobierno en Kabul (1996-2001) había demostrado que no había ninguna sintonía con Washington. Lo que había era una guerra abierta.

El 11-S sirvió a Estados Unidos de excusa para invadir Afganistán, una operación militar imposible de llevar adelante sin la ayuda del ISI. De ahí la visita del general Mahmoud Ahmed a Washington, donde la CIA comprobó que Ahmed estaba tan estrechamente relacionado con los talibanes que tampoco podían contar con él para la guerra de Afganistán. Necesitaban otro ISI y Musharraf se lo sirvió en bandeja depurando a su dirección.

A partir de entonces, a través del FBI y de toda la prensa occidental la complicidad se presentó en los siguientes términos: es posible que el general Mahmoud Ahmed y sus adjuntos estuvieran implicados en el 11-S, pero se trataba de una decisión personal suya que no comprometía al ISI.

A partir de entonces el FBI empezó a borrar las primeras pistas sobre el verdadero nombre y la nacionalidad de Omar Sheikh con las típicas cortinas de humo: un egipcio llamado Shaykh Saiid, un saudí llamado Sa’d Al-Sharif, un keniata llamado Cheikh Sayyid el Masry… El FBI llegó a decir que Omar Sheikh no existía, que era un nombre falso…

Un día antes del secuestro de Pearl, el 22 de enero de 2002, el director del FBI Robert Mueller viajó a Pakistán para que el nuevo ISI asumiera el ocultamiento de sus propias responsabilidades en el 11-S. A su vez, el espionaje pakistaní trasladó el acuerdo a su agente Omar Sheikh: no le extraditarán a Estados Unidos, para lo cual debían dejar al margen todo lo relativo al 11-S.

En ese mismo momento se produce el secuestro y asesinato del periodista Pearl, que servirá como coartada para el negocio. Aunque Sheikh se entrega voluntariamente a la policía pakistaní, la prensa lo presenta como una detención y un gran éxito, otro más, del gobierno de Pakistán en la “guerra contra el terrorismo”.

Así empieza una comedia judicial. En su interrogatorio Sheikh “confiesa”, se acusa de un delito que no ha cometido (muerte de Pearl) para tapar el que sí ha cometido (atentados de Nueva York). Según el pacto con sus jefes, será enviado a una cárcel pakistaní en la que no permanecerá muchos años, cualquiera que sea la condena nominal.

Los imperialistas tampoco quieren tirar de la manta. El 3 de marzo el mentiroso de Colin Powell, antiguo general del Ejército y entonces al frente del Departamento de Estado asegura que no existen vínculos entre ISI y el atroz asesinato de Pearl. Lo mismo que las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein, era otra de sus falacias, o sea, una falacia dentro de una farsa.

Con excepción del periódico británico “The Guardian”, siguiendo las instrucciones de Powell, todos los altavoces mediáticos del imperialismo liberan al gobierno de Pakistán de cualquier tipo responsabilidad, tanto en el 11-S como en el asesinato de Pearl.

Pero el apaño da un siniestro giro cuando el fiscal pide la pena de muerte. Sheikh se da cuenta de que sus jefes le han traicionado y quieren silenciarle para siempre. El juicio oral, que comienza en abril, sería su última oportunidad de pagar a los traidores con la misma moneda.

Pero también eso estaba previsto. El juicio es otra farsa judicial al estilo pakistaní. Se celebra dentro de la cárcel de Hyderadad, ante un tribunal especial secreto. No hay ningún auditorio al que dirigirse. Tras tres meses de peripecias seudojudiciales, el 15 de julio le condenan a muerte. Otros tres más son condenados a cadena perpetua.

Los imperialistas estadounidenses y británicos aplauden la condena. Sheikh apela pero la farsa se consuma: “Es otro ejemplo más del liderazgo de Pakistán en la lucha contra el terrorismo”, dice Ari Fleisher el portavoz del Departamento de Estado.

La “guerra contra el terrorismo” nunca existió, y mucho menos tras el 11-S, cuando Estados Unidos invadió Afganistán y necesitó la “ayuda” de ISI para “combatir” a los talibanes.

Cuando en Kunduz los “marines” estaban a punto de aplastarlos, retrasaron la ofensiva para que los helicópteros pakistaníes pudieran evacuar a la plana mayor de los talibanes y de Al-Qaeda, incluida la familia de Bin Laden…

Fuente: http://www.fromthewilderness.com/timeline/AAsaeed.html

El hundimiento del imperio Bin Laden

El 11 de septiembre de 2015 el hundimiento de una grúa en las obras de La Meca producía la muerte de 111 personas. Que recuerden los peregrinos, jamás un huracán tan violento se abatió sobre la Ciudad Santa. El poderoso soplo del destino se ceba sobre una máquina con solidez “Made in Germany”, pero perdona a otras centenares mas frágiles. ¿Por qué? ¿Por qué un 11 de septiembre? ¿Por qué 111 víctimas? ¡Subhana wa taraala! Alá todopoderoso manifestaba su cólera enviando una advertencia.

Inmediatamente, las autoridades reales y religiosas celebraron un cónclave para interpretar este funesto oráculo. Era algo totalmente inútil, porque todos habían comprendido el mensaje. Así comenzó la caída del imperio Bin Laden, cuya tribu completa está ahora destinada a servir de chivo expiatorio de los crímenes de Osama.

El Saudi Binladen Group (SBG), primera empresa de construcción y obras públicas de Oriente Medio, y desgraciada propietaria de la grúa mortal, se ve excomulgado de la noche a la mañana. Pedidos y acuerdos suspendidos, mercados públicos rescindidos, directivos trasladados. Los Bin Laden, cortesanos y servidores fieles de los monarcas desde 1931, ya no estaban en olor de santidad. Dios y el rey su servidor reclamaban el precio de los pecados de Al Qaeda. El centenar de hermanos y hermanas y los millares de primos de Osama iban a pagar por ello. ¡Entre los árabes, la solidaridad familiar obliga!

Tras ocho meses, el gigantesco grupo está en la agonía. Pero no se detiene la actividad de un gigante igual que se cierra una peluquería. El SBG tiene 230.000 obreros, 6.000 ingenieros y mandos, centenares de obras repartidas en Arabia y los Emiratos Árabes Unidos, en Egipto, en Malasia, en Senegal, millares de subcontratas… Saudi Binladen Group era un Estado dentro del Reino. Mantenía la exclusividad de las grandes obras en La Meca, y obtenía en todos los sitios mercados sin competencia.

Un monopolio unido a la autocracia saudí

El margen de beneficio era descomunal. Tanto en Oriente Medio como en otros lugares, el sector de obras públicas es el más engangrenado por la corrupción. El SBG, apadrinado por el Palacio, no tenía ninguna dificultad en obtener toda la oferta pública al precio que ellos mismos fijaban. La conclusión de las obras estaba sistemáticamente sometida al chantaje de acuerdos de trabajos suplementario imaginarios, con una sobrefacturación que alcanzaba el 65 por ciento. En otras palabras, el soborno estaba en el centro de todas las transacciones.

Pero las actividades de obras públicas no constituyen más que una parte de un formidable imperio familiar. Decenas de hermanos y centenares de primos de Osama ocupan de forma anónima posiciones dominantes en todos los sectores: energía, comunicaciones, armamento, química, farmacia, industria agroalimentaria, transportes; están asociados con millares de empresas internacionales. Las relaciones franco-saudíes no escapan a esta influencia. El poderoso French Business Club está presidido por un abogado de la familia. De hecho, nadie conoce el nivel de la fortuna del “clan” Bin Laden, ni siquiera los banqueros de Luxemburgo y de Panamá. Nadie sabe cuáles serán los efectos de su quiebra en las finanzas internacionales.

Desde la coronación por sorpresa del rey Salman en enero de 2015, y sobre todo desde su declaración de guerra a Yemen en marzo de 2015, los Bin Laden han entrado en la disidencia. Sin embargo, Hadramaut, provincia de Yemen del sur y cuna natal de la familia, nunca ha sido bombardeada. ¿Esto es para proteger a Al-Qaeda, que controla el territorio, o para evitar los daños colaterales? Los montañeses de esta región tienen un carácter corso-siciliano. Molestarles provocaría una inmediata respuesta de la numerosa diáspora repartida por el mundo entero. En Arabia saudí, los yemeníes de nacionalidad o de ascendencia son más de un millón; muchos de ellos trabajadores inmigrantes, pero también muchos millonarios.

Además, los Bin Laden pueden contar con la discreta solidaridad de una fracción de la nobleza irritada por las intempestivas iniciativas de Mohamed Ben Salman, hijo heredero del rey, y con la opinión radical mayoritaria de que Osama Bin Laden sigue siendo el héroe santo del siglo XXI. Es por tanto una lucha por el poder tramada detrás del decorado de una obra.

Lucha de clases en La Meca

El último episodio de la agonía del grupo de empresas data del 1 de mayo. Aquel día el SBG celebró a su manera el Día del Trabajador, despidiendo a 77.000 trabajadores extranjeros, la tercera parte de sus asalariados, y poniendo fin a su permiso de residencia, algo que les obligaba a abandonar el país. Se trata de trabajadores inmigrantes de una treintena de nacionalidades diferentes que hacía siete meses que no cobraban. Han protestado y se han rebelado. Muchas manifestaciones espontáneas fueron reprimidas; el 1 de mayo quemaron autobuses en La Meca, marcando la primera expresión de la lucha de clases en la Ciudad Santa desde el nacimiento del profeta. Según la “shariá laboral” en vigor en Arabia, sus reivindicaciones salariales son justas, porque, como recuerda un pasaje de la vida de Mahoma puesto en las pancartas, “el profeta ordenó a los musulmanes pagar los sueldos de los obreros antes de que su sudor se seque”.

Argumento indiscutible, al que el Ministerio de Trabajo ha respondido prometiendo que los salarios atrasados se pagarían. El gobierno, que teme la proliferación de revueltas, ha iniciado negociaciones discretas con el empleador. Para reanimar la esperanza de los parados, el gobierno anunció además el lanzamiento de un programa urgente de construcción de cien mil viviendas, y ha invitado a las empresas coreanas, británicas y… francesas a presentarse al concurso.

Para templar a los dirigentes del SBG impedidos de ejercer, los banqueros han enviado a Klaus Froehlich, un Mozart de las finanzas que ha abandonado deprisa Morgan Stanley Europa. Se ha unido en Arabia a Samer Younis, un manager superdotado que dirigía “Kharafi”, el gigante de la obra pública de Kuwait. Según las primeras comprobaciones, el “agujero” no sería “más que de” 30.000 millones, y los trabajos en las obras podrían reiniciarse pronto; sobre todo el de la emblemática torre de un kilómetro de altura.

Consecuencias internacionales incalculables

Como el aleteo de las alas de una mariposa en el Amazonas, la caída de la grúa de La Meca podría tener consecuencias internacionales sorprendentes, especialmente después de que el imprevisible Donald Trump pusiera los pies en el plató. Animada por la campaña electoral del candidato republicano, la arabofobia ha conquistado Estados Unidos. La opinión pública está al rojo vivo. En el campus de la pequeña ciudad de Pocatello, en Idaho, estallaron graves incidentes, obligando al Reino a trasladar urgentemente a cuatrocientos jóvenes saudíes.

Incluso Riad ha contemplado la repatriación de los 120.000 estudiantes que viven en Estados Unidos. Una perspectiva más grave es que Donald Trump ha prometido desclasificar las 28 páginas de la investigación sobre los atentados del 11 de septiembre, que contempla la responsabilidad de Arabia saudí.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores saudí ha amenazado con liquidar los 750.000 millones de dólares en activos en manos de Arabia saudí si el Congreso adoptaba un proyecto de ley autorizando a llevar al país ante los tribunales norteamericanos. El dossier de indemnización del atentado más devastador de la historia, con 3.000 muertos, 6.600 heridos, 25.000 millones de gastos ¿finalizará con la negociación de la mayor transacción de todos los tiempos? Los estrategas de la Casa Saúd ¿consideran el pago de todas las cuentas de la tragedia del World Trade Center entregando a la justicia de Estados Unidos la totalidad de los bienes de la familia Bin Laden? Sería una forma cómoda de salvar su dinastía y reconciliarse con Estados Unidos, sobre todo si, entre tanto, el joven príncipe heredero llega al trono.

Mohamed Ben Salman presenta el perfil ideal: moderno, reformador, ultraliberal, monógamo; pero especialmente es totalmente inocente de las vilezas terroristas, y además tiene una sólida coartada: en 2011 solamente tenía 11 años.

Francia deportó a dos millones de argelinos durante la guerra colonial

En cada país la (des)memoria histórica es un “boomerang” que se lanza muy lejos con la vana esperanza que no regrese nunca… hasta que le golpea a alguien en la cabeza.

La campaña de propaganda sobre la deportación de los tártaros traída de 1944 a la actualidad gracias al Festival de Eurovisión, ha tenido desagradables efectos entre los colonialistas: les ha recordado sus propias deportaciones. A partir de ahí empiezan las típicas comparaciones entre los unos y los otros que tanto gustan a los que nada quieren entender.

En Francia ha destapado un sorprendente informe de Michel Rocard de 1959 sobre las deportaciones durante la guerra de Argelia. Rocard es un político socialdemócrata muy conocido al otro lado de los Pirineos, pero en 1959 nadie le conocía aún. Sólo era un joven licenciado sorprendido por la represión colonialista de su gobierno y su partido contra los argelinos.

Si los fascistas españoles quieren olvidar la guerra civil, los franceses quieren olvidar sus guerras coloniales, especialmente las más cercanas en el tiempo y en el espacio, como la de Argelia. Nadie prestó atención a aquel informe, titulado “Sobre los campos de reagrupamiento”.

A pesar de que fue reeditado en 2003, pudo más la mala conciencia y la necesidad del olvido… hasta que llegó Eurovisión para despertar los fantasmas.

La historia se empeña en recordar que el ejército francés fue el inventor de un nuevo estilo de guerra colonial basado en las deportaciones y el reagrupamiento de las poblaciones rurales en “aldeas estratégicas”
que, en definitiva, consiste en sacar a los campesinos en masa de sus
casas para instalarlos en determinados puntos geográficos.

Rocard estuvo varias semanas investigando el asunto por su cuenta. Descubrió que los primeros “campos de reagrupamiento” se crearon en 1955 en Aurés y fueron creciendo a lo largo de la guerra colonial, hasta que Argelia logró la independencia en 1960, momento en el que se habían creado ya casi mil nuevos campos para los realojados.

A los amantes de las comparaciones les gustará saber que Francia deportó a dos millones de argelinos, diez veces más que los tártaros de la Unión Soviética, y que murieron 200.000 personas, en su mayoría niños.

Ya sólo queda explicar las diferencias entre una guerra justa, antifascista, la del gobierno soviético, y otra injusta, colonial, la del francés.

El wahabismo va de la mano del imperialismo

Como país, Arabia saudí presenta cuatro características que lo hacen único: tiene las mayores reservas de petróleo conocidas del mundo, está en un enclave estratégico de Oriente Medio, disfruta del sostén incondicional del imperialismo y es una de las autocracias más reaccionarias del mundo, en el que el Estado es confesional e inseparable del wahabismo.

El wahabismo no es el islam ni puede serlo porque es la religión de un Estado y no se entiende al margen del mismo y, por lo tanto, de la política misma de ese Estado.

El wahabismo es beligerante con el resto del islam. Para sus adeptos el término “wahabismo” tiene, sin embargo, un cierto sentido despectivo. Ellos a sí mismos se llaman “muwahhidunes”, que se puede traducir por unitarios tanto como por únicos.

Tiene, pues, una acusada naturaleza de secta que, por lo demás, se cuenta entre las más retrógradas que se conocen. Como la mayor parte de ellas, es evangelizadora o expansiva, con la diferencia de que su pretensión es imponer su hegemonía ideológica sobre el conjunto del islam, una característica que le da un valor añadido a los ojos del imperialismo: la hegemonía política acompaña a la ideológica, como no podía ser de otra forma.

El Pacto del Quincy

El llamado “Pacto del Quincy” firmado con Estados Unidos al finalizar la Segunda Guerra Mundial, convirtió a Riad en uno de los más firmes puntales del imperialismo en la región, junto con Israel y Turquía. Sin el apoyo de Estados Unidos, los príncipes saudíes nunca se hubieran podido sostener en el poder.

A cambio del apoyo militar, Arabia saudí ha estado regando a los países capitalistas con petróleo y luego con petrodólares.

En plena Guerra Fría, el pacto saudí con el imperialismo estadounidense cerraba las puertas a la Unión Soviética en Oriente Medio y le impedía el acceso al petróleo. Este bloqueo obligó al gobierno soviético a desarrollar su propia industria petrolera, que hoy es puntera y de las más importantes del mundo.

Las declaraciones de los más altos dirigentes del imperialismo nunca han dejado lugar a dudas sobre la importancia de la alianza estratégica, pasando por encima de la ausencia completa de libertades y derechos en el país de los jeques.

En junio de 1948 John Forrestall, secretario de Defensa recordó que Arabia saudí debía ser considerada como parte de la zona de defensa del hemisferio occidental.

En una carta dirigida a Ibn Sud, el 31 de octubre de 1950 le escribió Truman: “No podría llegaros ninguna amenaza contra vuestro reino que no constituya un asunto preocupante inmediato para Estados Unidos”.

El presidente Eisenhower impuso su propia doctrina al respecto, asegurando que nadie pondría nunca en dificultades a los aliados petroleros del “mundo libre”, lo que aseguraba a los saudíes no sólo inmunidad, sino más bien impunidad.

El 25 de octubre de 1963 en una carta dirigida al rey Faysal, escribió Kennedy: “Estados Unidos aporta su apoyo incondicional al mantenimiento de la integridad territorial de Arabia saudí”.

En su discurso sobre el Estado de la Unión, lo volvió a repetir Carter el 23 de enero de 1980: “Cualquier tentativa por parte de cualquier potencia extranjera, de tomar el control de la región del Golfo Pérsico, será considerada como un ataque contra los intereses vitales de Estados Unidos de América. Y este ataque será rechazado por todos los medios necesarios, comprendida la fuerza militar”.

Nunca se podrán entender muchos de los acontecimientos de la posguerra sin tener en cuenta esa estrecha relación entre Estados Unidos y Arabia saudí en la que el petróleo se vendía a cambio de impunidad.

En la medida en que el wahabismo es la religión de Arabia saudí, su expansión también está bajo la tutela del imperialismo y, en particular, de Estados Unidos.

Panarabismo y panislamismo

Tras la Unión Soviética, a los países árabes fueron llegando nuevos enemigos cuando en la década de los años cincuenta se inició la ola del nacionalismo árabe, ligado además al anticolonialismo, al panarabismo, al laicismo e incluso a ciertas simpatías hacia el socialismo.

El egipcio Nasser simbolizó aquel movimiento, que se convirtió rápidamente en enemigo mortal de Arabia saudí. Nasser llamó abiertamente al derrocamiento de la autocracia saudí en una consigna célebre: “Antes que liberar Jerusalén, los árabes deben pensar en liberar Riad”.

Nasser impulsó el panarabismo, que es un movimiento político propio del mundo árabe exclusivamente. Por el contrario, los jeques saudíes promovían el panislamismo, que es un movimiento religioso que no conoce fronteras.

La máxima expresión del panarabismo fue el surgimiento de un nuevo Estado, la República Árabe Unida, que surge de la fusión de otros dos ya existentes, Egipto y Siria, lo que convirtió a Siria en la pieza más codiciada para los saudíes.

Con la crisis del dólar de 1971, a partir de los setenta Arabia saudí salva al imperialismo de una crisis aún más profunda transformando las reservas de petróleo en reservas de divisas, petrodólares que vuelven a los bolsillos de los imperialistas frenando temporalmente la crisis.

Además, los petrodólares financian la política exterior saudí, incluida su política religiosa ultrarreaccionaria, el wahabismo, del cual el salafismo es un producto para la exportación.

En 1956 el futuro rey Feysal había propuesto situar al islam, en referencia al wahabismo, “en el centro de la política exterior del reino”.

Para contrarrestar a la Liga Árabe, en 1962 los saudíes crean la LIM (Liga Islámica Mundial), en 1969 la Conferencia Islámica Mudial y en 1972 la WAMY (World Assembly of Muslim Youth, Asamblea Mundial de la Juventud Musulmana).

La Liga Islámica Mundial es una ONG financiada desde su origen por la petrolera Aramco (Arabian-American Oil Company) y por bancos saudíes como el Faysal Finances o la banca Al-Baraka.

Esta Liga crea una red de imanes establecidos por todo el mundo, financia la construcción de mezquitas, como la de Madrid, la edición de libros religiosos y grabaciones de audio.

Por su parte, bajo la cobertura de la ayuda “humanitaria”, la WAMY financia y recluta yihadistas, especialmente en Europa. Son el equivalente wahabita de los misioneros cristianos.

Yihad en Afganistán

En 1979 el wahabismo padece su mayor crisis cuando los chiítas llegan al poder en Irán y los soviéticos ocupan Afganistán. Pero el imperialismo reconduce la beligerancia wahabita no contra los herejes (Irán) sino contra los infieles (Afganistán).

En el país centro-asiático convergen todos los hilos de la Guerrra Fría, que se resumen en la calificación que hizo Reagan de los yihadistas, entonces llamados “muyahidines” elogiosamente por la propaganda imperialista y sus medios de comunicación. Los muyahidines de Reagan no sólo eran los defensores de la fe frente al ateísmo comunista, sino los “combatientes de la libertad”.

En la yihad afgana se repartieron las tareas: los saudíes ponían el dinero y los estadounidenses las armas. De la logística se encargó Pakistán. De esa manera el millonario saudí Bin Laden creó Al-Qaeda.

En 1986 los jeques llevaron mucho más adelante su lucha por “liberar” a la humanidad: hundieron el precio del barril de petróleo, que pasó a 28 a 9 dólares, precipitando la caída de una Unión Soviética moribunda.

Tras la caída de la Unión Soviética, el wahabismo se extiende en su forma salafista a dos regiones próximas, siempre de la mano del imperialismo.

En primer lugar al Cáucaso, en cuyas guerras (1995 y 1999) participan los muyahidines que regresan de Afganistán.

En segundo lugar a los Balcanes, especialmente a Bosnia y Kosovo (1993 y 1995).

En ambos casos, el salafismo llega con el imperialismo, destruye los Estados ya asentados en ambas regiones invocando supuestas aspiraciones independentistas. Pero el wahabismo es sustancialmente antinacional y penetra siempre en abierta lucha contra las prácticas islámicas locales.

Es exactamente la misma instrumentalización puesta en práctica en Siria desde 2011, cuya guerra no es nacional, no pretende un mero cambio de gobierno, sino internacional. Su objetivo es un nuevo reparto de Oriente Medio.

Los dirigentes de la yihad reunidos con Reagan en la Casa Blanca

España dirige la ‘punta de lanza’ de la OTAN contra Rusia

Un total de 1.317 soldados y 286 vehículos españoles están realizando en el campo de maniobras de Zagan (Polonia) el ejercicio Brilliant Jump 16. En su mayoría pertenecen a la Brigada Ligera Aerotransportable (Brilat) y se han desplegado en Polonia en el primer gran ejercicio de la nueva VJTF (Fuerza Conjunta de Alta Disponibilidad) o punta de lanza (Spearhead) de la OTAN.

La VJTF empezó a formarse el año pasado y desde enero la dirige España. Se trata de una brigada multinacional de 5.000 militares creada para atacar a Rusia.

La OTAN ha descartado el despliegue permanente de tropas en los países del este, como reclamaban estos, pero ha aprobado la creación de ocho pequeños cuarteles generales o NFIU (unidades de integración de fuerzas aliadas) en otros tantos antiguos países del Pacto de Varsovia.

Además, habrá depósitos con material militar preposicionado. El dispositivo disuasorio se cerrará con la VJTF, una brigada de infantería de 5.000 militares —completada con apoyos aéreos, navales y de operaciones especiales— que actuará como punta de lanza de Fuerza de Reacción de la OTAN (NRF), con hasta 40.000 soldados.

España aporta el Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad de Bétera (Valencia), el Cuartel General de la Brigada Ligera Aerotransportable (Brilat) de Figueirido (Pontevedra) y un batallón de la misma brigada, así como elementos de apoyo (unidades de zapadores, transmisiones o reconocimiento), en total más de 3.000 militares.

Aunque en teoría la VJTF puede actuar en cualquier escenario, a nadie se le oculta que ha nacido con la mira puesta en una agresión a Rusia.

Para disimular esta inclinación contra Rusia, la OTAN realizó en el sur las maniobras Trident Juncture 2015, que se desarrollaron desde octubre del pasado en España, Italia y Portugal y en las que participaron 36.000 militares de 30 países. Estos ejercicios —que fueron visitados en el campo de maniobras de San Gregorio (Zaragoza) por el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, el Consejo Atlántico y el Comité Militar— sirvieron para certificar al cuartel general de Bétera, que dirige el teniente general español Rafael Comas, y a la propia NRF 2016.

Está previsto que el Comandante Supremo de la OTAN en Europa, el general estadounidense Philip Breedlove, pueda poner en alerta a la fuerza de reacción, pero su despliegue requiere el visto bueno del Consejo Atlántico, donde se sientan los 28 Gobiernos que forman parte de la Alianza imperialista, que reunirá una cumbre en Varsovia el 8 y 9 de julio.

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