Las relaciones entre Sudáfrica e Israel se han deteriorado gradualmente en los últimos años, como ya informamos, y lo mismo ocurre con Estados Unidos. Hay desacuerdos diplomáticos, tensiones políticas y presiones comerciales. Washington critica a Pretoria por su distanciamiento en ciertos temas internacionales sensibles, su acercamiento a socios “poco recomendables” y su participación en alianzas, como los Brics, que desafían la hegemonía estadounidense.