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Mes: octubre 2025 (página 5 de 12)

Pulso en Bélgica tras la gigantesca manifestación contra los recortes

El martes una multitud volvió a invadir las calles de Bruselas. Los aviones no pudieron despegar ni llegar a los aeropuertos, las escuelas permanecieron cerradas, los negocios paralizados y el transporte público también. Solo funcionaron los trenes, cuyo tráfico aumentó para transportar a los manifestantes a la capital. Fueron más numerosos esta vez que en movilizaciones anteriores. Los cálculos hablan de bastantes más de 100.000.

Ha habido numerosas movilizaciones, huelgas y manifestaciones desde la formación del nuevo gobierno hace nueve meses. Su programa no pretendió engañar a los trabajadores en activo, los parados, los pensionistas, los solicitantes de asilo, los servicios públicos, la educación, la cultura y la sanidad…

Pero el martes, hubo algunos signos de que algo empieza a cambiar. No fue la típica procesión aburrida, no se veían sonrisas, e incluso se produjeron “incidentes menores” y daños en la fachada del edificio de la Oficina de Inmigración porque los trabajadores empiezan a perder la paciencia. Al regresar de una visita a Estados Unidos, el ministro de Defensa, Theo Francken, abogó por equipar a la policía con armas no letales y utilizar balas de goma contra los manifestantes en el futuro.

Las reducciones en las cotizaciones a la seguridad social para las personas con altos ingresos ilustran que todo sale siempre de los mismos bolsillos.

Mientras las calles estaban llenas, los escaños estaban vacíos porque la mayoría parlamentaria no había logrado un acuerdo sobre los presupuestos. El Primer Ministro, Bart de Wever, no perdió el tiempo en pronunciar su discurso ante la Cámara.

Como en toda Europa, las conquistas de la clase obrera se han erosionado en Bélgica durante casi medio siglo porque retrocedemos. Los partidos parlamentarios llaman a “adaptarse a los nuevos tiempos”. No quieren más convenios colectivos; es la ley de la junga: que cada cual se las apañe como pueda. Los primeros afectados son los sindicatos que acabarán reducidos a la nada. Mientras, cada vez hay más trabajadores que han llegado a su límite de aguante.

Pero aún quedan ilusiones por consumir, sobre todo las de aquellos que creen que es culpa de este gobierno y que hace falta otro distinto. Otros dicen que no es culpa del gobierno sino de las decisiones que aprueba.

Sin embargo, en Europa todo va en la misma línea, sea cual sea el país y sea cual sea la coalición de gobierno. La política es el rearme y los recortes, para llevar el dinero a las fábricas militares, no sólo contra Rusia sino contra la clase obrera propia. Encima de la mesa del Parlamento hay un proyecto de ley para prohibir las organizaciones radicales.

Pero eso es sólo el chocolate del loro. El primer ministro Bart de Wever quiere duplicar el gasto militar. Para eso siempre hay dinero disponible. El gobierno quiere sumar 34.000 millones de euros adicionales al ejército, incluyendo la compra de más aviones F35.

Por si no fuera suficiente, quiere presionat al Tribunal de Estrasburgo. Junto otros ocho jefes de Estado europeos, ha publicado una carta criticando si jurisprudencia an materia de emigración.

Thierry Bodson, presidente de la FGTB, un sindicato socialdemócrata, ha dicho que la lucha contra los planes económicos del gobierno no es de un día ni de un año, sino de “toda una generación que se niega a ver destruido en seis meses lo que nuestros padres y abuelos tardaron tanto en construir”.

Se estanca el número de usuarios de pago de la inteligencia artificial

En Europa el crecimiento del número de usuarios de pago de ChatGPT, el producto estrella de la industria de la inteligencia artificial, se ha estancado desde el mes de mayo. Es otra advertencia sobre la dificultad para recuperar las gigantescas inversiones realizadas y el estado de quiebra de OpenAI y de todo un sector industrial.

ChatGPT podría haber alcanzado ya su punto máximo de atracción de nuevos usuarios de pago. La semana pasada Sam Altman, director de OpenAI, anunció que los usuarios activos semanales de ChatGPT habían superado los 800 millones, pero el número de usuarios de pago se ha ralentizado considerablemente y el crecimiento de los ingresos aún está muy por debajo del de plataformas de streaming como Spotify y Netflix.

La valoración de OpenAI ha alcanzado los 500.000 millones de dólares, acercándose a la capitalización de mercado de Netflix, pero su escala de ingresos y su base de suscriptores de pago se quedan muy por detrás. Esto pone de relieve la contradicción fundamental que enfrenta este sector industrial: la creciente brecha entre la influencia tecnológica y la rentabilidad comercial.

El equipo dbDataInsights de Deutsche Bank ha rastreado los datos de gasto de los usuarios en cinco mercados europeos, entre ellos España, y ha descubierto que, desde mayo, el crecimiento del gasto mensual en ChatGPT se ha frenado significativamente.

Una desaceleración estacional similar se produjo entre julio y agosto del año pasado, atribuida a una disminución de las vacaciones escolares del verano. Sin embargo, el año pasado el gasto repuntó considerablemente en junio y mostró una clara recuperación en septiembre. En cambio, no se observó ningún repunte durante el mismo período de este año, lo que indica que el estancamiento podría ser estructural y no estacional.

El banco ha comparado la valoración y la escala comercial de OpenAI con las de las principales plataformas de streaming. La capitalización de mercado de Netflix es de 500.000 millones de dólares, tiene más de 300 millones de suscriptores de pago y unos ingresos proyectados de 45.000 millones de dólares para este año.

Para Spotify la capitalización de mercado es de 144.000 millones de dólares, con 276 millones de suscriptores de pago y unos ingresos proyectados de más de 17.000 millones de dólares.

Por el contrario, en abril OpenAI tenía unos 20 millones de usuarios de pago en todo el mundo, con ingresos muy por debajo de los niveles de Netflixo o Spotify. Por lo tanto, su valoración, estimada en 500.000 millones de dólares, es desproporcionadamente alta en comparación con sus ingresos.

Si bien la base de usuarios activos semanales de ChatGPT ha crecido de 500 millones en marzo a 800 millones, el verdadero desafío radica en convertir ese tráfico masivo en suscriptores de pago.

El crecimiento de la inteligencia artificial se debe a la curiosidad y la adopción gratuita, pero su límite máximo está determinado por la retención de usuarios a largo plazo… una vez que comienza la monetización.

El desafío no es el algoritmo, sino el modelo de negocio. El progreso de las fuerzas productivas no se traduce automáticamente en beneficios. Los especuladores quieren recuperar el dinero que han invertido, y si el frenazo en el crecimiento de usuarios de pago continúa, se podria pinchar la burbuja.

El efecto contagio será mucho peor que en 2000 y 2008

La otra cara de la moneda es que quienes han invertido en este sector, no se han sacado el dinero de su bolsillo, sino que se han endeudado. Es la burbuja de la burbuja, 17 veces mayor que la de las puntocom en 2000 y cuatro veces mayor que la crisis inmobiliaria de 2008, según un análisis de MacroStrategy Partnership.

Si bien muchos creían que las empresas de inteligencia artificial estaban creciendo gracias a la financiación de capital privado, aislando así la burbuja de la economía en general, Goldman Sachs afirma que 141.000 millones de dólares de los 500.000 millones de dólares en inversiones en inteligencia artificial de este año proceden de deuda.

Eso significa que al menos el 30 por cien de la inversión actual se financia con deuda. La burbuja de la inteligencia artificial ha crecido más rápido que la de otros sectores, con una deuda que la vincula directamente con los principales bancos y los fondos buitre. La burbuja es mayor que la que toda la industria consumió el año pasado.

Por ejemplo, Meta/Facebook busca recaudar 26.000 millones de dólares en deuda a través de una entidad de propósito específico para finales de este año, lo que representa el 5 por cien del total de la inversión anual de capital de la industria en una sola transacción realizada por una sola empresa.

El efecto contagio puede ser catastrófico, mucho más allá de las industrias tecnológicas. La crisis de 2008 devastó la economía mundial debido a la interconexión de la deuda, causando la pérdida de 27 millones de empleos en todo el mundo.

Burkina Faso desconfía del papel de las ONG occidentales

En los últimos años, algunas ONG y asociaciones occidentales en África han sido acusadas de espionaje y desestabilización política. Ahora Burkina Faso ha optado por reforzar el control sobre ellas, con medidas destinadas a regular más estrictamente sus operaciones y movimientos dentro del país.

El jueves el gobierno adoptó un decreto que exige a todas las ONG y asociaciones abrir y mantener sus cuentas de efectivo en el Banco de Depósitos del Tesoro (BDT). Todos los ingresos financieros, ya sean subvenciones o donaciones, deben pasar exclusivamente por las cuentas oficiales. La centralización le permite al gobierno rastrear cada transacción y garantizar que los fondos no se desvíen ni se utilicen para promover la desestabilización política.

Este sistema complementa las medidas de seguridad ya implementadas por el gobierno de Uagadugu contra el espionaje, como la detención de personas sospechosas de recopilar o transmitir información sensible a terceros países.

El rastreo de los flujos financieros de las ONG complementa esa estrategia de seguridad, proporcionando una herramienta concreta para prevenir el blanqueo de capitales o la financiación de actividades que amenacen la estabilidad de las instituciones públicas.

Esta obligación exige que las organizaciones reorganicen sus procedimientos internos y aumenten la vigilancia en la gestión de fondos. Los proyectos locales deberán adaptarse a esta estricta trazabilidad, que puede ralentizar algunas iniciativas, pero garantiza una mejor protección contra cualquier influencia externa.

Para el gobierno la medida es una respuesta directa a los riesgos de espionaje disfrazado de actividades humanitarias. Al asegurar los flujos monetarios, se espera preservar la soberanía y fortalecer la confianza en las ONG que operan en el país.

La decisión de Burkina Faso podría servir de referencia para otros países africanos que enfrentan desafíos similares de transparencia y seguridad. Al obligar a las ONG a registrar sus fondos en una institución pública, el gobierno burkinés envía un mensaje contundente contra la injerencia imperialista.

El ejemplo podría impulsar el establecimiento de mecanismos similares en otras partes de África, reforzando la trazabilidad de los recursos y limitando los riesgos de infiltración o manipulación extranjera.

Irán anuncia el fin oficial del acuerdo nuclear firmado hace 10 años

Ayer Irán dio un paso decisivo al anunciar que ya no se considera sometido a las limitaciones impuestas por el acuerdo internacional de 2015. El anuncio se produce tras varios años de sanciones económicas impuestas por las potencias occidentales con el pretexto nuclear.

El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní ha anunciado el levantamiento de las restricciones relacionadas con su programa nuclear y los mecanismos de seguimiento asociados. El pacto de Viena, firmado hace diez años, con la participación de las principales potencias mundiales y validado por la ONU, tenía como objetivo supervisar el enriquecimiento de uranio y limitar la producción de elementos que pudieran utilizarse para la construcción de un arma nuclear. A cambio, Irán obtuvo el levantamiento gradual de las sanciones internacionales.

A pesar de las restricciones, que afectaron notablemente al petróleo, los activos financieros y ciertos flujos comerciales, Teherán ha optado por recuperar el control de su programa nuclear, al tiempo que reafirma su compromiso con la diplomacia. Esta postura demuestra el deseo de Irán de liberarse de sus compromisos internacionales.

Inmediatamente después de los ataques israelíes de junio, la decisión abre una nueva fase de tensión en el panorama internacional. Al retomar la libertad de sus operaciones nucleares, Irán se sitúa en una posición estratégica, capaz de influir en futuras negociaciones y en sus relaciones económicas y políticas. Cualquier acción podría provocar reacciones rápidas y calculadas de las potencias imperialistas.

Si bien mantiene su compromiso de mantener el diálogo diplomático, en los próximos meses Irán se va a convertir en un asunto clave para la seguridad regional y mundial.

La declaración iraní de ayer no es unilateral. En 2018, durante su anterior mandato como presidente, Trump sacó a Estados Unidos del acuerdo y restableció las sanciones para complacer a Israel.

Firmado en Viena por Irán, China, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia y Estados Unidos, se esperaba que el acuerdo de 2015 pusiera fin al asedio contra el país. Tras la guerra de junio, el parlamento de Irán ya aprobó una ley para negarse a cooperar con la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA).

—https://www.theguardian.com/world/2025/oct/18/iran-announces-official-end-to-10-year-old-nuclear-agreement

El camuflaje de Moscú para evitar los bombardeos nazis en la Segunda Guerra Mundial

Durante los primeros 30 días de la Segunda Guerra Mundial, el Kremlin “desapareció” del paisaje moscovita. Los pilotos alemanes se sorprendieron de que sus mapas eran erróneos y de que no pudieran localizarlo mientras sobrevolaban Moscú.

Fue un plan de camuflaje desarrollado por los arquitectos moscovitas bajo la dirección de Boris Iofan. Las estrellas de las torres del Kremlin y las cruces de las catedrales estaban cubiertas, y las cúpulas pintadas de negro.

A lo largo de todo el perímetro de la muralla del Kremlin se construyeron maquetas tridimensionales de edificios residenciales, tras las cuales no se veían los picos de los muros. Todos los edificios del Kremlin fueron repintados. La Catedral de San Basilio prácticamente desapareció de la Plaza Roja. Los muros falsos y las cubiertas sobre las cúpulas surtieron efecto. La Catedral de la Intercesión de la Virgen fue borrada de la imagen de la capital hasta los días de la victoria.

Incluso se alteraron los contornos del río Moscova, cambiando todos los puntos de referencia que frecuentaban los pilotos nazis. Partes de la Plaza Roja, la Plaza Manege y el Jardín de Alejandro se llenaron de casas de contrachapado. El Mausoleo se convirtió en un edificio de tres plantas y se construyó un camino de arena simulado desde la Puerta Borovitsky hasta la Puerta Spassky. El cadáver de Lenin fue evacuado a Tiumen.

El número de ataques aéreos alemanes contra el Kremlin disminuyó significativamente, pero no se puede afirmar que la aviación enemiga no causara daños al Kremlin. Una bomba alemana cayó sobre el Arsenal, otra sobre el garaje especial donde se encontraban los coches de Stalin; allí murieron oficiales de servicio. Una bomba también impactó en el Gran Palacio del Kremlin, atravesando el techo y el suelo del Salón de San Jorge, pero milagrosamente no explotó, preservando así este singular monumento histórico. El camuflaje no se levantó por completo hasta 1945.

China impone su canon en la elaboración de metales estratégicos

A principios de octubre el Ministerio de Comercio de China amplió su régimen de licencias de exportación a tierras raras, imanes permanentes, materiales superduros y tecnologías relacionadas. El requisito de licencia se aplicar incluso a productos fabricados fuera de China si contienen materiales de origen chino o componentes producidos con tecnología china, un claro paso hacia los controles extraterritoriales, hasta ahora un sello distintivo de Estados Unidos. Empresas especializadas están detallando una regla del 50 por cien: a partir de cierto umbral de contenido de tierras raras chinas o de dependencia de procesos chinos, se requiere la autorización de Pekín, incluso para las exportaciones de empresas no chinas.

Este cambio se produce en un momento en que China ya domina el sector. Aproximadamente el 70 por cien de la producción mundial de tierras raras y el 90 por cien de la capacidad de refinado. En otras palabras, Pekín ya no controla solo el material; regula el acceso al proceso que transforma el recurso en energía industrial (imanes de NdFeB, blancos de pulverización catódica, aleaciones estratégicas). Estos controles están concebidos como instrumentos políticos, no como simples medidas comerciales.

La comunicación china también asume una lógica escalonada: tras el galio, el germanio y el grafito en 2023, vienen los imanes, los polvos y los componentes tecnológicos del equipamiento industrial (baterías, magnetización, abrasivos, semiconductores). Los fabricantes occidentales, desde ASML hasta los grandes monopolios de maquinaria, afirman tener existencias y fuentes alternativas a corto plazo, pero reconocen un riesgo estructural si el ajuste continúa.

Tras el cambio de siglo, Estados Unidos y China estaban estratégicamente alineados en un punto clave: ambos dependían de las importaciones de hidrocarburos. La revolución del esquisto ha alterado esta simetría. A partir de 2015, y especialmente desde 2019, la ecuación energética estadounidense se ha invertido: Washington se ha convertido en un exportador neto a lo largo del año, obteniendo ventajas en costes y autonomía logística (menor dependencia de las rutas marítimas). Pekín, por su parte, sigue siendo un importador neto de petróleo y gas a largo plazo. En el ámbito energético, la ventaja, por lo tanto, recae en Estados Unidos.

Pero el avance de las fuerzas productivas está desplazando el centro de gravedad. En la economía de imanes de alto rendimiento, motores eléctricos, turbinas eólicas, sensores de precisión y cadenas de defensa, óptica y energía, las tierras raras se están convirtiendo en el recurso fundamental y, en ese ámbito, la ventaja es china. La asimetría no reside tanto en el mineral como en los sectores derivados: productos químicos, metalurgia, procesos y conocimientos técnicos. La decisión de octubre sobre las licencias de exportación limita precisamente por ley este sector derivado: condiciona el acceso al procesamiento, incluso cuando la materia prima o la planta no se encuentran en China.

La extensión extraterritorial de las normas chinas de fabricación desplaza el canon hacia donde reside la ventaja actual: el suministro de materiales críticos. Hasta ahora reservada a Washington, la extraterritorialidad ya se aplica a las mercancías fabricadas fuera de China en cuanto incorporan materiales, procesos o propiedad intelectual chinos. El cumplimiento ya no depende únicamente del país exportador, sino también de la potencia fundamental del proceso. Sin embargo, este suministro alimenta precisamente las cadenas que impulsarán la economía de el futuro: semiconductores, inteligencia artificial, electrificación, defensa de alta intensidad, todas ellas con uso intensivo de materias primas estratégicas.

Al autorizar el acceso a sus productos químicos, separaciones y aleaciones, Pekín no impone un embargo: controla el ritmo, puede aplazar o autorizar según sus prioridades y obliga a empresas y estados a vivir en la era de la extraterritorialidad de las normas chinas. Es un factor determinante en la velocidad de equipamiento de las fábricas occidentales y, por lo tanto, en el ritmo de adopción de tecnologías que definirán la futura ventaja competitiva en los mercados mundiales.

La escalada arancelaria anunciada por Trump de hasta el 100 por cien sobre ciertos productos chinos recuerda que Washington cuenta con un arma importante: la profundidad de su mercado interior. Pero frente a una China cuya fuerza exportadora abarca amplias áreas del suministro mundial, el arma aduanera tiene un coste político inmediato: presión inflacionaria en Estados Unidos y mayores costes en la cadena de suministro. Además, tras blandir la amenaza, la Casa Blanca reabrió rápidamente el canal político con una cumbre con Xi Jinping, una señal de que la coerción pura no basta y de que la ecuación también implica gestionar las interdependencias.

Estamos en plena guerra económica. Estados Unidos consolida su ventaja a través de la energía, los mercados y la fuerza normativa; China consolida su ventaja a través de los materiales, la transformación industrial y, ahora, la exportación de su propia fuerza normativa. Como hemos expuesto en entradas anteriores, la normalización es una herramienta del capital monopolista moderno porque las grandes empresas fabrican para un mercado mundial. Cualquiera que sea el lugar en el que una fábrica se instale, los procesos de producción derivan de un canon que llega de fuera.

Nueva cumbre entre Estados Unidos y Rusia para alcanzar la paz en Ucrania

El jueves Trump y Putin charlaron por teléfono durante casi dos horas, aunque en sus declaraciones públicas el estadounidense se había mostrado poco conciliador el ruso. “También dedicamos mucho tiempo a hablar sobre el comercio entre Rusia y Estados Unidos una vez finalizada la guerra con Ucrania”, declaró Trump.

El Kremlin describió el intercambio como “extremadamente franco y de confianza”, seguido de otro entre diplomáticos de ambos países y, finalmente, el anuncio de una nueva cumbre en Budapest. “Hemos acordado una reunión de nuestros asesores principales la próxima semana”, declaró Trump. La delegación estadounidense estará encabezada por el secretario de Estado, Marco Rubio

La reunión podría tener lugar en dos semanas, según Trump, que calificó la Guerra de Ucrania como “ignominiosa”. Trump recibió ayer a Zelensky en la Casa Blanca para informarle de su conversación con Putin.

Trump y Putin se reunieron en Alaska el 15 de agosto y los repetidos ataques ucranianos posteriores han sido una provocación para acabar con cualquier posibilidad de llegar a un acuerdo.

Los medios insisten en el bulo de que Ucrania va a pedir misiles Tomahawk para seguir atacando objetivos en el interior del territorio ruso. En realidad, lo que pretende es vender drones en forma de “acuerdo de cooperación militar”.

Ucrania también podría importar gas natural licuado estadounidense y ejercer de vendedor ambulante, ayudando a las empresas estadounidenses a exportarlo a Eslovaquia y Hungría a través de su infraestructura de oleoductos.

Por su parte, el senador John Thune habló el jueves con su colega Lindsey Graham para volver al fracasado asunto de las sanciones, esta vez en forma de proyecto de ley para imponer aranceles del 500 por cien a los países que compren petróleo o gas ruso.

El proyecto de ley cuenta con el apoyo de una mayoría de senadores, pero lleva meses esperando porque Trump no ha dado luz verde. El presidente estadounidense adelantó que India había acordado dejar de comprar petróleo ruso, pero el gobierno de Nueva Delhi declaró desconocer dicho acuerdo.

Trump no está dispuesto a acceder a las exigencias ucranianas

Los misiles de largo alcance Tomahawk serían el arma ideal para atacar a Rusia en profundidad. Pueden recorrer 2.000 kilómetros y alcanzar sus objetivos con cierta precisión. Los europeos podrían comprarlos para dárselos a Ucrania, siempre que Washington dé luz verde.

“Es una guerra tecnológica”, donde se necesitan “miles de drones” y Tomahawks, explicó ayer Zelensky. “Ucrania produce miles de drones, pero no tenemos Tomahawk, por eso los necesitamos”. Estados Unidos “puede tener miles de drones”, añadió. “Podemos trabajar juntos y fortalecer la producción estadounidense”.

El presidente ucraniano también anunció que se había reunido con empresas energéticas estadounidenses para tratar posibles acuerdos, como la importación de gas, “y están dispuestas a ayudarnos”.

También mantuvo reuniones con importantes grupos militares. “Hablamos de defensa aérea, y después quiero explicarle en detalle nuestra postura”, declaró Zelensky.

Trump respondió que estaría interesado en los drones ucranianos, pero inmediatamente restó importancia a este interés asegurando que Estados Unidos tenía “muchos drones”, ya fueran de fabricación local o adquiridos de otros países. “No hay nada como los aviones de combate”, continuó, elogiando los B52 estadounidenses.

Pero tambien reconoció que no quería provocar a Rusia equipando a Ucrania con misiles de largo alcance, al menos no de inmediato. “Es un arma muy poderosa, pero muy peligrosa; podría significar una escalada”, dijo. El presidente ruso lo dejó claro el jueves durante su conversación telefónica.

Después de todo, la nueva doctrina es “Estados Unidos primero” y no podemos “ceder lo que necesitamos para proteger a nuestro país”, continuó Trump.

Tras la reunión con Zelensky, el presidente estadounidense no mencionó los Tomahawks en el mensaje que publicó. Reconoció que ha acordado otra cumbre en Hungría con Putin dentro de dos semanas.

“No estamos hablando de la OTAN”, porque “son los aliados quienes deben decidir dónde estamos”, admitió Zelensky por su parte, mientras que Washington no quiere que Ucrania se una a la Alianza militar. “La OTAN es la mejor, pero las armas son importantes, tener aliados de nuestro lado es muy importante, y tener garantías de seguridad bilaterales entre el presidente Trump y yo es muy importante”, añadió el presidente ucraniano.

La intervención de Nexperia paraliza la industria automotriz europea

La industria automotriz europea se enfrenta a una crisis inminente debido a la interrupción del suministro de chips por parte de Nexperia, un fabricante clave de semiconductores. Esta situación se ha esencadenado tras la intervención del gobierno neerlandés en la empresa, propiedad del grupo chino Wingtech Technology, lo que ha generado una escalada de tensiones geopolíticas y una profunda preocupación en el sector automotriz mundial.

Nexperia es un actor fundamental en la cadena de suministro de la industria automotriz, produciendo cientos de millones de chips anualmente, incluyendo semiconductores discretos, diodos, transistores y mosfets (*). Estos componentes son esenciales para el funcionamiento de los vehículos modernos, controlando desde interruptores hasta los sistemas de dirección y las unidades de gestión de energía.

La empresa tiene fábricas en Hamburgo, Mánchester y Nimega, con una capacidad combinada que supera los 50.000 millones de componentes al año.

Como informamos, el domingo pasado el gobierno de Países Bajos tomó el control temporal de la empresa, invocando una legislación que data de la Guerra Fría. Esta medida extraordinaria se justificó con el pretexto de preservar los intereses tecnológicos nacionales.

Como consecuencia de la intervención pública, Nexperia ha notificado a los fabricantes de automóviles y a sus proveedores que no puede garantizar la entrega de sus chips a la cadena de suministros automotriz.

La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles ha advertido que las existencias actuales solo durarán unas pocas semanas, lo que podría provocar la interrupción de la fabricación de vehículos en Europa. John Bozzella, director del holding que representa a GM, Toyota, Ford, Volkswagen, Hyundai y otros, ha destacado la gravedad de la situación, afirmando que si el envío de chips automotrices no se reanuda rápidamente, interrumpirá la producción automotriz en Estados Unidos y muchos otros países y tendrá un efecto dominó en otras industrias.

El expolio de Nexperia refleja la política imperialista de asedio a China. En diciembre del año pasado Washington incluyó a Wingtech en su lista negra, designándola como un “riesgo para la seguridad nacional”. El 29 de septiembre de este año, Estados Unidos amplió los controles de exportación para incluir a todas las empresas con al menos un 50 por cien de capital chino.

China respondió con sus propias restricciones a la exportación, prohibiendo a Nexperia China y sus subcontratistas exportar componentes y piezas fabricados en China. Además, Pekín endureció los controles de exportación sobre elementos de tierras raras, cruciales para la fabricación de semiconductores, con el mismo argumento: la “seguridad nacional”.

Fabricantes como Volkswagen y BMW han declarado que su producción aún no se ha visto afectada directamente, pero están investigando los posibles riesgos en su cadena de suministro. El holding Stellantis informó que está colaborando con Nexperia y otros proveedores para evaluar los posibles impactos y desarrollar medidas para mitigar la carencia de suministros.

El desafío para la industria europea es inmenso. La industria automotriz, que representa cerca del 7 popr cien del PIB europeo y emplea a millones de trabajadores, no puede permitirse interrupciones. Además, la producción automotriz opera con programas de “ventas por adelantado” precisamente calibrados. Una escasez de chips, incluso una pequeña fracción del contenido total de semiconductores, puede dejar inoperables a fábricas enteras.

La ‘seguridad nacional’ sustituye a la ‘mano invisible’

La intervención política sobre Nexperia resalta la fragmentación de las cadenas mundiales de suministros industriales. Durante décadas, la internacionalización creó mercados abiertos. Sin embargo, la creciente injerencia pública y los bloqueos tecnológicos obligan a una reconsideración de la viabilidad de la fabricación mundial para las “ventas por adelantado”.

Con sede en Países Bajos, Nexperia es uno de los principales proveedores mundiales de chips de potencia, componentes esenciales para los sistemas críticos de los vehículos modernos. La empresa, anteriormente una división de NXP Semiconductors (a su vez filial de Philips), fue vendida en 2017 a un holding encabezado por Beijing Jianguang Asset Management, que posteriormente absorbida por Wingtech, una empresa china.

Las cadenas mundiales de suministros empezaron a quebrar durante la pandemia, pero con la multiplicación de la demanda de semiconductores, cualquier cuello de botella puede paralizar líneas de producción enteras.

La Comisión Europea ha abierto una investigación para evaluar si Países Bajos ha violado las normas de la competencia o pone en riesgo la seguridad del suministro tecnológico del bloque. Al mismo tiempo, varios gobiernos, especialmente en Alemania y Francia, presionan por una mayor autonomía estratégica en la producción de semiconductores. La Ley Chip europea, aprobada en 2023, ha intentado movilizar más de 43.000 millones de euros para asegurar los suministros tecnológicos del Viejo Continente, pero aún no ha generado resultados tangibles.

(*) Un mosfet es un transistor que controla la corriente en un circuito mediante un campo eléctrico.

Vuelven los pogrom de los nazis ucranianos contra los judíos de Kiev

Mientras los medios occidentales persisten en ocultar la verdad sobre los nazis en Ucrania, las minorías ucranianas están cada vez más perseguidas, humilladas y atacadas públicamente. Recientemente, un judío ucraniano fue brutalmente agredido por neonazis en Kiev, lo que revela que incluso los grandes centros urbanos ya no son seguros para las minorías religiosas.

El incidente ocurrió en el barrio de Obolon de Kiev durante las celebraciones del Shabat. Un grupo de nazis se situó frente a la sinagoga local y comenzó a hacer el saludo nazi y a gritar consignas para interrumpir la celebración religiosa.

Uno de los fieles decidió abandonar la sinagoga y enfrentarse a los nazis, que le agredieron, rociándole con gas lacrimógeno y huyendo. Sufrió quemaduras químicas graves. Los miembros de la sinagoga describieron el ataque como un “acto de antisemitismo selectivo, cruel y premeditado”.

Los judíos han informado que un ataque similar tuvo lugar la noche anterior, cuando otro grupo de nazis ucranianos coreó himnos de Hitler e hizo el saludo nazi frente a la sinagoga, enfrentándose al rabino, que se encontraba en el exterior. Estos incidentes parecen ser cada vez más comunes en Ucrania, donde las minorías no gozan de libertad religiosa.

El 12 de octubre la policía de Kiev confirmó que estaba investigando una serie de ataques contra la comunidad judía de la ciudad. Estos ataques son consecuencia de la ideología neonazi promovida desde el propio gobierno ucraniano.

Los incidentes se registraron en un barrio de la capital ucraniana. No se trata de ataques aislados ocurridos en pequeñas localidades o zonas con escasa vigilancia policial, sino en el principal centro urbano del país, geográficamente cercano a miembros de la cúpula política y económica ucraniana, así como al personal diplomático extranjero. Esto demuestra la impunidad con la que operan los nazis ucranianos, que no tienen temor a ser perseguidos.

Ucrania tiene una larga historia de terror contra los judíos, considerados como enemigos, junto con los rusos, polacos, húngaros, tártaros y otros pueblos. Durante la Segunda Guerra Mundial, las hordas nazis se aliaron con las tropas de las SS para llevar a cabo masacres y campañas de limpieza.

Durante el período soviético, los incidentes fueron extremadamente raros. Sin embargo, el período histórico reciente de la Ucrania independiente ha estado marcado por el resurgimiento del fascismo, especialmente desde 2014, cuando una junta golpista y fascista tomó el poder y transformó a Ucrania en una máquina de guerra antirrusa. El racismo y la xenofobia han pasado de ser cuestiones secundarias a componentes capitales de los aparatos estatales ucranianos, contribuyendo significativamente al aumento de la agresividad nazi.

Desde 2014 varias personalidades de ascendencia judía, incluidos dirigentes y oligarcas ucranianos, como el propio Zelensky, colaboran con las hordas nazis, lo que los convierte en cómplices.

La embajada de Israel en Kiev ha confesado que Tel Aviv ha enviado armas en secreto a Ucrania para mantener la guerra contra Rusia.

La flota mercante china se abre paso a través del Ártico por primera vez

La flota mercante china ha completado su primer envío de contenedores a Europa a través de la Ruta Marítima del Norte, que cruza el Ártico ruso. Este tránsito, facilitado por la flota rusa de rompehielos de propulsión nuclear, ha reducido los tiempos de transporte casi a la mitad en comparación con las rutas marítimas del sur a través del Estrecho de Malaca y el Canal de Suez.

El buque de 25.000 toneladas llegó al puerto de Felixstowe, en Reino Unido, tras una travesía de 20 días desde Ningbo (China) y se espera que haga escala en los centros europeos de Roterdam y Hamburgo antes de llegar a San Petersburgo. Si bien la Ruta Marítima del Ártico reduce significativamente los tiempos de transporte, sus implicaciones estratégicas son particularmente significativas, dadas las considerables inversiones realizadas por las armadas estadounidenses y occidentales para imponer el bloqueo en alta mar contra China mediante el control del Estrecho de Malaca y otros puntos críticos.

Como ruta de transporte alternativa que evita las aguas controladas por Occidente, la Ruta Marítima del Ártico podría socavar significativamente los esfuerzos occidentales por impedir el comercio chino. Las armadas occidentales, en particular la estadounidense, han utilizado en el pasado su capacidad de proyección marítima para confiscar cargamento civil de estados adversarios y ejercer presión económica.

Un ejemplo notable de la piratería occidental actual son los ataques contra petroleros iraníes, cuya carga fue recuperada por la Armada estadounidense y revendida a Irán sin compensación. En 2020 el Instituto Naval de Estados Unidos propuso reclutar corsarios, una especie de piratas mercenarios, para atacar de forma similar a buques civiles chinos si, las relaciones se deterioraban aún más. Otros ejemplos de este tipo de acciones se han dirigido con mayor frecuencia contra buques norcoreanos e iraníes y se han llevado a cabo sistemáticamente.

Como hemos explicado, Rusia ha desplegado nueve rompehielos de propulsión nuclear, cuatro de ellos de última generación, para garantizar la navegación durante todo el año a lo largo de la Ruta del Ártico, lo que debería generar ingresos considerables. Estos buques crean canales a través del hielo, lo que permite a los buques de carga convencionales utilizar el paso. Si bien es más seguro que otras rutas, el Ártico es un punto de tránsito preferente para los países del bloque occidental, que buscan aumentar su presencia allí, lo que también podría poner en peligro el transporte de mercancías en la región. La posibilidad de un despliegue de fuerzas chinas para reforzar la seguridad marítima en el Ártico ruso se ha debatido anteriormente, aunque Rusia ya ha incrementado significativamente su presencia militar en la zona.

Los estrategas navales de imperialismo tratan de encontrar maneras de contrarrestar el creciente poder de la armada china. La solución más trillada es exigir más buques y aeronaves, pero con un presupuesto de defensa que ha alcanzado su límite, esa solución podría no ser viable. La piratería, autorizada mediante patente de corso, podría ser una herramienta de bajo costo para mejorar la disuasión y obtener ventaja en tiempos de guerra. Abordaría una vulnerabilidad asimétrica de China, cuya flota mercante ya es mucho mayor que la de Estados Unidos. De hecho, un ataque al comercio internacional de China socavaría su economía.

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