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Día: 10 de septiembre de 2025 (página 1 de 1)

¿Están realmente los europeos preparados para una guerra a gran escala?

La seguridad es también alimentaria, dice Alois Rainer, ministro de Agricultura y Alimentación del gobierno alemán. “Actualmente nos encontramos en una situación de seguridad que nos hace reflexionar a todos”, declara en el podcast Berlin Playbook de Politico. “Para mí, es importante que, además del suministro de equipo militar, la seguridad alimentaria también desempeñe un papel fundamental”.

Rainer pide la creación de una reserva nacional de alimentos, que incluya raviolis, para prepararse ante una posible guerra (*).

Durante décadas, las reservas de emergencia alemanas consistieron principalmente en alimentos básicos sin procesar, como cereales y lentejas secas. Rainer cree que acumularlas en una crisis lleva demasiado tiempo.

Su propuesta costaría hasta 100 millones de dólares y en ella participarían las principales cadenas alimentarias para gestionar la logística y el almacenamiento.

Estas reservas son necesarias, dice Rainer, no solo en caso de guerra, sino también para otras crisis, como pandemias, apagones o desastres naturales. Sin embargo, lo que más preocupa a los dirigentes políticos alemanes es la “amenaza rusa”.

La idea de una reserva nacional de raviolis ha generado titulares entusiastas en los medios alemanes. “Nuestra mentalidad ha cambiado, de modo que cuando hablamos de capacidades de defensa, no solo tenemos que considerar el aspecto militar”, declaró Florian Weber, jefe de operaciones de Technisches Hilfswerk, la organización alemana de defensa civil que coordina la ayuda técnica en emergencias y desastres.

“Se trata también, y sobre todo, de proteger a la población”, añadió Weber. “Creo que el ejemplo de la guerra en Ucrania demuestra que, si bien las capacidades militares son muy importantes, también es crucial que el Estado demuestre que la defensa civil aún puede proporcionar servicios básicos a la población”.

El llamamiento para reorganizar las reservas de alimentos ha sido bien recibida, pero los escépticos también advierten sobre ciertos obstáculos, como la vida útil limitada y la carga logística y financiera que supone el reabastecimiento regular.

Las reservas nacionales no son nuevas; existen en Alemania desde la década de los sesenta, pero a menudo han pasado desapercibidas o se han subestimado. Cuando en 2016 Thomas de Maiziere aconsejó a los alemanes que almacenaran alimentos y agua en casa para las emergencias, le acusaron de alarmismo y de difundir una ideología “supervivencialista” al estilo de algunas sectas estadounidenses.

La pandemia abrió una brecha para conducir a la histeria colectiva, con la escasez de papel higiénico y pasta en los supermercados. Después llegó al apagón en la península. Ahora todos estamos sobre aviso. Una guía de supervivencia elaborada por la Unión Europea recomienda que los hogares almacenen alimentos para al menos tres días, e idealmente para hasta diez, además de medicamentos básicos, velas, una radio a pilas y otros artículos imprescindibles. Pero sobre todo raviolis… por si acaso.

(*) https://www.washingtonpost.com/world/2025/09/07/germany-war-preparation-ravioli-reserve/

Los especuladores de la peor calaña se organizan para repartirse el botín de la guerra

En 2023 la OTAN anunció que 23 de sus países miembros, entre ellos España, habían recaudado mil millones de euros en un fondo de innovación llamado NIF (Nato Innovation Fund), el primer fondo de capital riesgo multisoberano del mundo. El NIF debía invertir en empresas emergentes que desarrollen tecnologías punteras para la guerra, que son siempre las mismas: inteligencia artificial, telecomunicaciones, computación cuántica, tecnología espacial, energía, nuevos materiales…

La OTAN sigue creyendo en un arma milagrosa. Cree que la hegemonía de las potencias occidentales depende del dominio de las tecnologías de vanguardia y, después de crear el NIF, creó un acelerador de empresas emergentes llamado Diana a principios de aquel año 2023.

El papel del NIF no era apoyar a los gigantes digitales, sino centrarse en las empresas emergentes. Aproximadamente la mitad de los fondos de inversión que participan en el NIF provienen de los Ministerios de Defensa; otros patrocinadores incluyen la empresa de inversión pública finlandesa Tesi y la empresa de inversión pública estonia SmartCap.

En esta etapa, 24 de los 31 países miembros de la OTAN participan en el proyecto y han puesto cada uno varios millones sobre la mesa. La lista completa es: España, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, Rumania, Eslovaquia, Turquía y Reino Unido.

Suecia, que no forma parte de la OTAN, sumará 40 millones de euros al total.

Aunque son miembros de la OTAN, Francia, Canadá y Estados Unidos transatlántica, se encuentran entre los países ausentes del NIF.

El Fondo nació en la Cumbre de Madrid de 2022 y, desde el primer momento, ha sido la jaula de grillos que se esperaba: dimisiones, conflictos de intereses… Ha perdido casi todos sus asociados en un año porque los chanchullos han empezado a aflorar: el presidente del NIF, Klaus Hommels, forma parte del consejo de administración de una empresa emergentes que recibió una inversión inicial del fondo (*).

Aparte de su cargo en el NIF, Hommels está creando su propio fondo para la guerra, Lakestar y comparte al menos dos empresas de cartera con el Fondo.

Es un nido de buitres, aunque también parece un laberinto. Está compuesto por el propio fondo en Luxemburgo, la gestora de inversiones de Países Bajos y la fundación NIF Investment Manager BV que los supervisa: el presidente Hommels, el vicepresidente Murray, decano asociado de innovación del MIT, y Roberto Cingolani, director de Leonardo, la empresa italiana de defensa, han supervisado las tres entidades.

Lo único claro en el NIF es que la peor calaña de especuladores se organiza para repartirse el botín de la guerra porque lo mismo está ocurriendo con DSR, el “banco de la OTAN”. Francia, Alemania y Reino Unido lo han abandonado.

El Ministerio alemán de Asuntos Exteriores dejó ayer bien claro el motivo: ellos no se van a beneficiar económicamente del banco. Aquí la guerra y las armas importan bien poco, se trata de quién si se van a aprovechar o no de la riada de dinero, o quién es el que se va a aprovechar más. Como titulamos el mes pasado una entrada “las guerras ya no se ganan ni se pierden; lo que se gana o se pierde es el dinero que generan”.

Esta guerra es económica, pero dentro de la histeria bélica rampante lo más interesante es que estamos ante la primera en la historia que no empieza por fabricar bayonetas, sino bancos y fondos de inversión.

(*) https://elcomun.es/2025/09/07/la-otan-y-la-canalizacion-de-dinero-publico-a-inversores-privados/

Israel ataca a la dirección política de Hamas en Qatar

Israel no quiere la paz. Ha atacado al equipo negociador de Hamas en Doha, Qatar. El objetivo principal fue Jalil Al Hayya, que reside en Doha. El ataque se produjo durante las discusiones sobre una propuesta de alto el fuego en Gaza presentada por Estados Unidos.

Qatar ha suspendido temporalmente su rol como mediador en las negociaciones entre Israel y Hamas.

Un dirigente de Hamas confirmó que el equipo negociador fue el objetivo directo del ataque, que ocurrió mientras discutían el acuerdo de alto el fuego. Según un miembro de la oficina política de Hamas, Suhail Al Hindi, la dirección sobrevivió, aunque el hijo y un asistente de Al Hayya fueron asesinados.

El ejército israelí confirmó que se trató de una operación con aviones de combate, llamada “Cumbre de Fuego”, que incluyó al menos 10 impactos en edificios residenciales donde se hospeda la dirección política de Hamas, y también varias escuelas y embajadas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar condenó el ataque como “cobarde” y una “violación flagrante” de su soberanía, el derecho internacional y la seguridad de sus residentes. Confirmaron que los edificios residenciales de miembros del buró político de Hamás fueron atacados.

La Casa Blanca confirmó que Israel notificó el ataque a Estados Unidos con antelación, aunque Netanyahu insistió en que fue una decisión unilateral de Israel. Esto ha generado tensiones, ya que Qatar es un aliado clave de Estados Unidos y alberga la base aérea de Al Udeid.

La ONU, la Unión Europea, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Turquía y otros países condenaron el ataque por violar la soberanía de Qatar y sabotear los esfuerzos de paz.

Esta agresión es la primera operación militar conocida de Israel en territorio qatarí y amenaza con escalar las tensiones regionales, especialmente en medio de los esfuerzos por un alto el fuego en Gaza tras casi dos años de guerra de exterminio.

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