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Día: 8 de agosto de 2025 (página 1 de 1)

Los centros urbanos elevan considerablemente los registros de temperaturas

Un reciente estudio científico realizado en 10 ciudades de todo el mundo ha revelado que los aeropuertos y los centros industriales tienen, en promedio, una temperatura superior entre 2,5°C y 2,8°C más cálida que las zonas verdes colindantes (*).

“Los aeropuertos mostraron una temperatura media diurna de la superficie terrestre (TST) 2,5°C superior a la de las zonas circundantes, mientras que las zonas industriales mostraron una disparidad de temperatura aún mayor, con un aumento promedio de 2,81°C”, dice el estudio.

Es una de las consecuencias del efecto “isla de calor urbana”, que contribuye a elevar considerablemente los registros de las estaciones meteorológicas. Los aeropuertos y los centros industriales son hasta 12°C más calientes que las zonas cercanas boscosas y con vegetación.

A pesar de ello, en ciudades como Bilbao las temperaturas se toman en el aeropuerto de Loiu, lo que proporciona registros bastante más elevados que si se tomaran en otro lugar. En la Ciudad de México, dice el estudio, las zonas verdes son hasta 12,13°C más frías que su núcleo urbano.

Las tendencias de calentamiento en las últimas décadas se limitan generalmente a las zonas urbanas, mientras que las zonas no urbanas se han estado enfriando. Por ejemplo, entre 2001 y 2021, las zonas urbanas se calentaron +0,04°C cada año, pero las zonas con vegetación, tierras baldías y masas de agua se enfriaron -0,07°C, -0,03°C y -0,04°C cada año, respectivamente, en la ciudad china de Chongqing.

Las zonas frías caracterizadas por vegetación densa mostraron un notable efecto de enfriamiento, con diferencias en la temperatura superficial del agua (LST) de -3,7°C. De igual manera, la proximidad a masas de agua contribuyó a la mitigación de la temperatura, ya que las zonas cercanas a fuentes de agua importantes registraron menores diferencias en la LST diurna, con un promedio de -4,09°C.

(*) https://www.mdpi.com/2413-8851/9/4/115

Irán incauta un alijo de armas introducidas por los sicarios del Mosad

El Ministerio de Inteligencia iraní ha incautado un importante cargamento de armas introducidas por las provincias surorientales de Sistán y Baluchistán. El alijo incluía armas estadounidenses destnadas a grupos afiliados al Mosad israelí, con el objetivo de desestabilizar el país y llevar a cabo operaciones terroristas.

En un comunicado publicado por la agencia de noticias Tasnim, la oficina de relaciones públicas de la Dirección de Inteligencia de Sistán y Baluchistán anunció el descubrimiento y la confiscación de más de 210 armas en tres operaciones separadas llevadas a cabo este mes.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica confirmó en otro comunicado que el ejército está preparado para responder con determinación ante cualquier amenaza o ataque.

“Cualquier amenaza a la seguridad e integridad territorial del país resultará en una respuesta severa, que superará los cálculos del enemigo y será más severa que la respuesta de Promesa Justa 3”.

Desde marzo pasado se han descubierto y confiscado más de mil armas de diversos tipos en seis operaciones, tras ser introducidas de contrabando en territorio iraní por agentes del Mosad, según Tasnim.

La Unión Europea prepara la vigilancia generalizada de los mensajes privados

La pandemia aceleró los mecanismos de vigilancia y control sobre grandes masas de población con el pretexto era proteger la salud. Pero la voracidad de los Estados avanza de manera implacable, especialmente en Europa.

El 6 de agosto salió a la luz un proyecto apoyado por varios países miembros de la Unión Europea, denominado “Chat Control” para registrar todos los mensajes privados, incluidos aquellos protegidos por un cifrado de extremo a extremo.

La política represiva europea quiere verificar la edad de los usuarios de las redes sociales, un proceso con el que abrirán las puertas para la identificación digital obligatoria y el rastreo detallado de los movimientos de los usuarios por los diferentes servicios de internet.

Entre los países que promueven la vigilancia digital se encuentran España, Francia, Alemania y Polonia. Como siempre, este tipo de medidas represivas se rodean de pretextos futiles. Esta vez se trata de combatir los contenidos de abuso sexual infantil.

Sin embargo, el mecanismo técnico a quien vigila es al usuario (“client side scanning”). El proyecto exige que los mensajes se registren antes del cifrado, directamente en los móviles, tabletas u ordenadores de los usuarios. Esta técnica elude las protecciones cifradas actuando sobre la fuente, directamente sobre la terminal.

Los servicios de mensajería cifrada, como WhatsApp, Signal o Telegram, estarían obligados a integrar herramientas de detección capaces de denunciar automáticamente ciertos contenidos a la policía, tanto de texto como de imagen.

Algunas redes sociales, como X/Twitter, ya han comenzado a exigir al usuario que se identifique para poder acceder a ciertos contenidos.

Es una vigilancia masiva sin precedentes en la Unión Europea. Los propios magistrados del Consejo de la Unión Europea señalan la falta de proporcionalidad de la medida. Aducen un alto riesgo de “falsos positivos”, es decir, alertas erróneas dirigidas a personas inocentes, y una grave violación del derecho a la intimidad.

Las redes de tráfico sexual infantil rara vez utilizan los servicios de mensajería tradicionales y la vigilancia masiva socava la seguridad digital de los usuarios de las redes sociales.

Con el pretexto de proteger a los menores, el proyecto de ley da otro paso adelante en la transformación de las redes sociales en mecanismos de vigilancia y control de los usuarios. Allana el camino para el registro sistemático de las comunicaciones privadas, sin necesidad de la previa autorización judicial.

Si el proyecto de ley se aprueba, sentaría un precedente legal importante: el Estado obtendría el derecho a acceder a los mensajes privados de las personas, incluidos los que circulen cifrados. Los sistemas seguros de comunicación habrán desaparecido de internet porque finalmente siempre se cumple el axioma: poner los contenidos privados a disposición del Estado es ponerlos al alcance de cualquiera.

Alemania legaliza el espionaje digital

Por su parte, Alemania prepara otro proyecto de ley de vigilancia que autoriza, entre otras cosas, la intrusión sin orden judicial en dispositivos digitales personales, el rastreo generalizado de pasajeros aéreos y la eliminación de mecanismos independientes de supervisión de datos personales.

La protección de la intimidad ha pasado a la historia y el pepel de los jueces también. Alemania prepara un proyecto de ley para la “modernización de la ley de la policía federal” de 170 páginas.

El objetivo es dotar a las fuerzas represivas de tecnologías de vanguardia, como la posibilidad de penetrar en los dispositivos personales con carácter preventivo y sin necesidad de recabar la autorización de un juez.

La policía puede introducir en los móviles y ordenadores todo tipo de “troyanos” para vigilar a las personas. También autoriza a recopilar de forma sistemática los datos de pasajeros en todos los vuelos que entran y salen del espacio Schengen.

Hasta ahora la formación de bases de datos sobre las personas debía ser validada por autoridades independientes. Eso ya no es necesario, lo que amplía las facultades de a policía para reunir y centralizar información sobre cada una de las personas.

El proyecto de ley institucionaliza el espionaje preventivo, incluso sin la más mínima sospecha legítima. Ya no se trata de perseguir conductas delictivas, sino de anticipar la posibilidad de comportamientos sospechosos, incluso si ello implica violar la intimidad de los ciudadanos.

La lista de tecnologías previstas en el proyecto de ley es preocupante: drones, sensores de teléfonos móviles (captores IMSI), sistemas antidrones, reconocimiento de matrículas, recolección ampliada de ADN, cámaras de videovigilancia, operaciones encubiertas… Todo un arsenal que convertirá a la policía en un actor central del control digital generalizado.

El proyecto se ha presentado en pleno verano, dejando abierta la posibilidad de debatirlo durante apenas dos semanas, porque el gobierno no quiere atraer la atención de los alemanes hacia el diseño de la policía del futuro.

Japón pierde casi un millón de habitantes al año

Japón es un ejemplo evidente de la falacia malthusiana y sus mitos sobre la “explosión demográfica“. La población japonesa lleva 16 años consecutivos descendiendo. El año pasado perdió la cifra récord de 958.574 habitantes de origen japonés, mientras el número de emigrantes aumentó por tercer año consecutivo.

La fuerza de trabajo emigrante es la única oportunidad para la economía de un país que envejece aceleradamente. Más del 85 por cien de los emigrantes están en edad de trabajar, lo que llena una pequeña parte del vacío de la mano de obra autóctona.

El país cuenta con una población de 120 millones de japoneses y desciende a un ritmo del 0,75 por cien. Teniendo en cuenta a los emigrantes que residen en el archipiélago, el descenso es un poco más suave: el 0,45 por cien.

El descenso del año pasado es el mayor desde el inicio de las encuestas en 1968, y también es la primera vez que el país pierde más de 900.000 personas en un año. En 2022 se cruzó el umbral de 800.000, como resultado de la aceleración del colapso en el número de nacimientos y el aumento en el número de muertes en la población.

Por grupos de edad, los japoneses de 65 años o más representan ahora el 29,58 por ciento de la población, mientras que el grupo de edad de 15 a 64 años es del 59 por cien, ambos con aumentos muy leves con respecto al año anterior. Una situación que no se espera mejore ya que, según datos separados publicados por el Ministerio de Salud en junio, el número de nacimientos en Japón el año pasado cayó por debajo de los 700.000 por primera vez.

Los sucesivos gobiernos japoneses no logran revertir el declive demográfico. Hace unos meses el Primer Ministro Shigeru Ishiba describió la situación como una “emergencia silenciosa”, prometiendo poner en marcha medidas favorables a la familia, como horarios de trabajo más flexibles y guarderías gratuitas. Pero, de momento, no se observa un cambio de tendencia.

La población emigrante, que había disminuido durante los confinamientos, ha aumentado por tercer año consecutivo, alcanzando su nivel más alto desde 2013. Hoy en día, casi el 3 por cien de la población japonesa, es decir 3,67 millones de personas, son emigrantes.

Otra muestra del dinamismo emigrante es que la proporción de extranjeros ha aumentado en todas las provincias del país, particularmente en Hokkaido, donde el aumento casi alcanza el 20 por cien.

Sin embargo, hace cinco años se fundó el Partido Nacionalista Sanseito, que en julio obtuvo 14 escaños en las elecciones para la renovación parcial de la cámara alta con el lema “Lo primero es Japon”.

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