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Mes: febrero 2025 (página 5 de 11)

Reino Unido protege su industria siderúrgica frente a los aranceles de Trump

El gobierno británico protege su acero. Va a implementar un plan para apoyar a su industria siderúrgica, para hacer frente a los aranceles aduaneros del 25 por cien anunciados por el gobierno de Trump.

El domingo anunció un plan de 3.000 millones de euros para proteger su industria siderúrgica, ante el inminente aumento de los aranceles estadounidenses.

La patronal de la industria siderúrgica británica ha calificado el plan de Trump de “golpe devastador”.

El gobierno laborista del primer ministro Keir Starmer también ha lanzado una consulta destinada a “proteger al sector del acero de prácticas comerciales desleales en el extranjero” y reducir los elevados costes de la energía.

“La industria siderúrgica británica tiene un futuro a largo plazo bajo este gobierno”, dijo el secretario de Negocios y Comercio, Jonathan Reynolds, en un comunicado.

Recientemente Trump anunció que a partir del 12 de marzo impondrá aranceles del 25 por cien a las importaciones de acero y aluminio. Canadá, México y Brasil se encuentran entre los mayores exportadores de acero a Estados Unidos, seguidos por Corea del sur.

Reino Unido exporta allí alrededor del 10 por cien de su acero, por un valor de casi 400 millones de euros en 2023.

El gobierno de Starmer afirmó que estaba negociando con Estados Unidos los detalles de los aranceles aduaneros que Trump pretende imponer, una política que contrasta con la promesa de la Unión Europea y Canadá de dar una “respuesta firme” al Presidente estadounidense.

El ejército israelí rompe la tregua para asesinar a un dirigente palestino en Líbano

El ejército israelí ha vuelto a romper la tregua al asesinar a Mohammed Shahin, un dirigente de Hamas en la ciudad portuaria de Sidón, en el sur de Líbano. El ataque se produce en vísperas de la fecha límite establecida para la retirada completa de las fuerzas de ocupación israelíes del territorio libanés.

Los israelíes atacaron con un dron un automóvil en Sidón en el que viajaba Shahin, un miembro de alto rango de las Brigadas al-Qassam, uno de los grupos palestinos de la resistencia.

El palestino fallecido era jefe de las operaciones de Hamas en Líbano y el gobierno de Tel Aviv le acusa de estar involucrado recientemente en “complots” dirigidos y financiados por Irán desde territorio libanés contra ciudadanos israelíes.

Paralelamente a la guerra en Gaza, el ejército israelí ha llevado a cabo ataques en Líbano contra miembros de Hamas, la milicia libanesa Hezbollah y otros grupos armados.

El antiguo jefe de la inteligencia de seguridad israelí, Tamir Hayman dijo que el asesinato de Shahin está más relacionado con la operación israelí en Cisjordania que con la situación en Gaza o el sur de Líbano.

Según el acuerdo de tregua, negociado por Washington en noviembre, el ejército israelí debía retirarse del sur de Líbano en un plazo de sesenta días, o hasta finales de enero, plazo que posteriormente se extendió hasta el 18 de febrero.

Sin embargo, las tropas israelíes mantienen sus posiciones en cinco puestos de observación más allá de la fecha acordada.

Dos buitres se quieren apoderar de las minas africanas: Bill Gates y Jeff Bezos

La carrera por apoderarse de los recursos minerales africanos se está intensificando para imponer la transición energética. Desde hace una década, el interés por los yacimientos estratégicos no ha dejado de crecer, y Estados Unidos está reforzando su presencia en el continente, como lo ilustra la visita del presidente Biden a Angola en diciembre del año pasado, la última de su mandato.

Los metales raros son esenciales para las tecnologías modernas, desde las baterías de vehículos eléctricos hasta las energías llamadas “renovables”, donde China domina el mercado desde hace años.

Las empresas estadounidenses buscan diversificar sus fuentes de suministro. La inversión más significativa en esta lucha por apoderarse de los recursos africanos es el respaldo de Bill Gates y Jeff Bezos a KoBold Metals. Con una recaudación de 537 millones de dólares para la exploración de cobre en Zambia, esta empresa valorada en casi 3.000 millones de dólares planea desarrollar una mina operativa para 2030.

Al mismo tiempo, Lifezone Metals está trabajando en el proyecto de níquel Kabanga en Tanzania, con el objetivo de abastecer al mercado estadounidense en 2026.

El corredor de Lobito, que une Angola, la República Democrática del Congo y Zambia, se ha convertido en un punto estratégico para las inversiones occidentales. Esta ruta logística esencial debería aumentar significativamente las exportaciones congoleñas de cobre.

Otras iniciativas estadounidenses están explorando la extracción de grafito en Uganda y Mozambique para baterías eléctricas, aunque las empresas chinas mantienen sus posiciones a través de acuerdos a largo plazo.

El principal desafío para las empresas estadounidenses sigue siendo su planteamiento de extracción sin procesamiento local. Los países africanos ahora priorizan el procesamiento de sus materias primas antes de exportarlas. Países como Tanzania y Zambia están invirtiendo en instalaciones de procesamiento localales, aunque Estados Unidos no ha reconsiderado su estrategia.

La matanza de Gaza ha dejado huérfanos a 20.000 niños palestinos

Mohammad Sharaara, de once años, yace solo en una cama de hospital en el Complejo Médico Nasser. Es el único sobreviviente de seis miembros de una familia que murieron en un ataque israelí a su casa en Jan Younis el mes pasado, incluidos sus dos padres.

El niño perdió su pierna izquierda en el bombardeo. Está recibiendo tratamiento para recuperarse y retomar su vida con una discapacidad permanente, pero no tiene a nadie que lo cuide o atienda sus necesidades.

Mientras que la familia más cercana de Mohammad huyó de la ciudad de Gaza al sur, a Jan Younis, en diciembre de 2023 en una búsqueda fallida de seguridad, los demás miembros de su familia permanecieron en el norte.

“Perder mi pierna no es la mayor pérdida de mi vida, lo que más me duele es que quiero a mi madre. “No quiero vivir sin ella”, dice Mohammad, con la voz quebrada por el dolor.

Gracias al alto el fuego que entró en vigor el 19 de enero, los ataques aéreos e implacables de Israel contra Gaza han cesado, por ahora, en gran medida. La ayuda empezó a llegar. Se están realizando preparativos para la reanudación de las evacuaciones médicas y los residentes desplazados planean regresar al norte.

Los palestinos de Gaza empiezan a digerir el devastador costo de la guerra: 60.000 muertos, más de 120.000 heridos y vastas franjas del enclave bombardeadas, arrasadas y abandonadas en ruinas.

Para los niños de Gaza, la matanza no tiene precedentes en la historia reciente. Según el Ministerio de Salud, más de 14.500 niños han sido asesinados desde octubre de 2023. De los 1,9 millones de personas (9 de cada 10 habitantes de Gaza) que han sido desplazadas internamente, la mitad son niños.

Muchos de los que sobrevivieron pertenecen a una nueva generación de huérfanos, y Mohammad es parte de ella. De vez en cuando, las madres de otros niños que cuidan al mismo tiempo que él lo alimentan y lo ayudan a ir al baño.

Aziza Hamid, cuyo hijo está siendo tratado en el Hospital Nasser después de resultar herido en un ataque aéreo israelí, dice que intenta cuidar a Mohammad, llevándole cosas como sopa, pasteles y jugo cuando puede encontrarlos. A menudo come solo.

“Me puse en contacto con la abuela de Mohammad, que vive en la ciudad de Gaza, y ella me pidió que lo cuidara y lo llevara conmigo a nuestra casa cuando terminara su tratamiento, hasta que terminara la guerra”, dijo.

Mohammad es uno de los aproximadamente 20.000 niños huérfanos que han perdido a uno o ambos padres desde que Israel comenzó su guerra en Gaza hace 15 meses, según Ismail Al Thawabtah, director general de la oficina de medios del gobierno.

Más del 40 por ciento de las familias de Gaza están cuidando a niños que no son suyos, añadió. “Incluso antes de la actual guerra, había una cantidad asombrosa de huérfanos en Gaza –33.000 niños– desde 2008 debido a las cinco guerras anteriores”, comenta.

Los cuatro orfanatos de Gaza se han convertido en refugios para personas desplazadas, dejando a los niños huérfanos sin atención ni posibilidad de vivir con otras familias, dijo Al Thawabtah.

El costo de la brutal campaña militar israelí contra los niños se hizo evidente muy temprano en la guerra. Poco después de que comenzaran los ataques aéreos en octubre de 2023, los médicos de Gaza comenzaron a utilizar un acrónimo único para describir lo que rápidamente se había convertido en un fenómeno común: WCNSF, abreviatura de “Niño herido sin familia superviviente”.

Las familias palestinas intervinieron para intentar cuidar de niños que no eran suyos. Pero el número de nuevos huérfanos, muchos de ellos heridos, es aterrador.

Osama al-Qarnawi, un bebé de ocho meses, quedó huérfano poco después de nacer. Su madre, Amani, que lo dio a luz en junio después de intentar durante 16 años formar una familia, murió poco después en un ataque aéreo que tuvo como objetivo una escuela en Deir Al Balah que albergaba a personas desplazadas.

En mayo, antes de que naciera Osama, su padre, su tía y su abuela murieron en otro bombardeo de su casa en el campo de refugiados de Al Bureij, en el centro de Gaza. Una de las tías sobrevivientes de Osama, Hanaa al-Qarnawi, decidió adoptarlo y criarlo con sus propios hijos.

“El padre de Osama le compró todo lo que necesitaba cuando era un bebé, como pañales, leche, ropa e incluso juguetes, pero los ataques aéreos israelíes hicieron imposible que permaneciera a su lado”, dijo, mientras Osama dormía en una cama de metal destartalada junto a ella en una escuela para desplazados. “Me prometí a mí misma que criaría a Osama como a mis propios hijos”, dijo.

Debido a la guerra, no hay atención oficial para los niños huérfanos en Gaza, explicó Hanaa. “Trato de ayudarle, pero él necesita más de lo que puedo darle”, explicó. “La leche y la comida apenas alcanzan y el ambiente aquí no es adecuado para un bebé”.

Dardah Al Shaer, profesora de psicología social en la Universidad Al Aqsa en Gaza, dice que muchos niños que han perdido a sus padres también tienen que cuidar de sus hermanos menores.

Las soluciones temporales no resolverán la crisis de huérfanos en Gaza, afirma Al Shaer. Gaza necesita un fondo especial para huérfanos para cubrir necesidades básicas como educación, vivienda, ropa y comida.

Debido a la pérdida de sus familias y su constante exposición a los horrores de la guerra, los huérfanos también sufren un grave trauma psicológico. Los síntomas incluyen micción involuntaria, convulsiones, comportamiento agresivo y nerviosismo excesivo.

Un estudio realizado por el Centro de Capacitación Comunitaria para la Gestión de la Crisis en Gaza, publicado el 12 de diciembre del año pasado, encontró que el 96 por cien de los niños en Gaza creen que su muerte es inminente, mientras que la mitad de ellos expresan el deseo de morir.

“Según casi cualquier medición, el año pasado ha sido uno de los peores para los niños en situaciones de conflicto en la historia de Unicef, tanto en términos de la cantidad de niños afectados como del nivel de impacto en sus vidas”, dijo la directora de Unicef, Catherine Russell, en un comunicado.

“No podemos permitir que una generación de niños se convierta en un daño colateral de guerras descontroladas en todo el mundo”, concluyó.

La Comisión Europea financió un oscuro grupo de presión para aprobar el Pacto Verde

El antiguo comisario holandés Frans Timmermans financiació a un grupo de presión formado por ONG ambientalistas para influir en los eurodiputados y los Estados miembros a favor de las leyes propuestas en el Pacto Verde. El nuevo Comisario de Presupuestos, Piotr Serafin, lo reconoció el 22 de enero ante el propio Parlamento Europeo.

Timmermans fue vicepresidente de la Comisión Europea para el Pacto Verde y comisario de Acción por el Clima con Von der Leyen desde 2019 hasta su dimisión en 2023.

El cabildeo indirecto orquestado por la Comisión Europea es realmente oscuro. El diputado holandés Dirk Gotink lo ha calificado como “un grupo de presión fantasma” que mina la confianza en las instituciones europeas. Normalmente, los grupos de presión defienden intereses privados y quieren influir sobre los organismos públicos. En este caso se trata de un organismo público (Comisión Europea) que quiere influir sobre otro (Parlamento Europeo). Según la eurodiputada alemana Monika Hohlmeier, la Comisión se presiona a sí misma “aparentando que se trata de acciones de cabildeo independientes”.

Se han presentado varias denuncias ante la Fiscalía Europea y la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) por la distorsión del funcionamiento de la Unión Europea y el desvío de fondos por parte de la alta burocracia de Bruselas.

La financiación de las ONG y de los grupos de presión es objeto de debate desde hace varias semanas en Bruselas y la Comisión quiere revisar las normas reguladoras. Pero el tono subió el 22 de enero, con la publicación de un artículo en el periódico holandés De Telegraaf, que afirma que los acuerdos de financiación de las organizaciones verdes incluían específicamente labores de presión sobre los parlamentarios europeos.

Según el diario, una de las ONG más atacadas por las acusaciones es la Oficina Europea de Medio Ambiente (EEB), que agrupa a 185 asociaciones ambientalistas. La EEB y otros colectivos similares se benefician de una financiación considerable de la Unión Europea, lo que les otorga una influencia igualmente considerable sobre los eurodiputados.

De Telegraaf menciona el programa europeo Life, que apoya acciones en materia de medio ambiente y cambio climático, y menciona en particular el grupo de presión de las ONG a favor de una ley incluida en el Pacto Verde sobre la “restauración de la naturaleza”, aprobada en febrero del año pasado en el Parlamento Europeo.

En su intervención ante el pleno del Parlamento, Serafin, admitió que “no es adecuado que algunos servicios de la Comisión celebren acuerdos que obliguen a las ONG a presionar específicamente a los miembros del Parlamento Europeo”. La Comisión comparte “el objetivo del Parlamento Europeo de mejorar la transparencia” de la financiación europea y espera conocer una auditoría del Tribunal de Cuentas Europeo sobre el dinero de las ONG, añadió.

“Se trata de un sistema de cabildeo fantasma que socava la confianza en nuestras instituciones”, dijo Gotink. “Los dirigentes de la Comisión trabajaban en las campañas de comunicación de los grupos de presión que ellos mismos estaban financiando”, continuó.

La histeria verde se ha desatado a golpe de talonario. En este caso, las mordidas suman 15 millones de euros. El año pasado Ursula von der Leyen aseguró que tenía un “compromiso muy claro” con el Pacto Verde y ha anunciado otro de sus fastuosos proyectos que -felizmente- nunca verán la luz: un gigantesco plan de inversiones públicas y privadas de 800.000 millones de euros.

La nueva fantasmada se presentará en la “Competitiveness Compass”, destinada a cumplimentar el informe Draghi en energía verde e innovación.

Pero Trump quiere volver a barajar las cartas de la competencia internacional y el escándalo ambientalista de la Comisión Europea podría dar la puntilla al Pacto Verde y la Agenda 2030. El primer ministro polaco, Donald Tusk, que acaba de asumir la presidencia de la Unión Europea durante seis meses, pidió el 22 de enero al Parlamento Europeo una “desregulación importante” que incluye la maraña de normas verdes.

Desde 2019 la Unión Europea ha introducido normas restrictivas en el transporte, la energía, la industria y la agricultura con el pretexto de alcanzar la neutralidad de las emisiones de carbono en 2050. Sin embargo, otros países no cumplen los mismos estándares medioambientales y sociales que los de la Unión Europea, que los capitalistas europeos consideran como competencia desleal en los mercados mundiales.

Corren muy malos tiempos para los movimientos seudoecologistas. El grifo del dinero se va a cerrar porque la guerra ha pasado al primer plano.

Europa no pudo ganar la guerra ni tampoco la paz

Es lógica la campaña de intoxicación de los medios europeos contra Trump. Von der Layen y los suyos vienen recibiendo un bofetón tras otro: aranceles, inteligencia artificial, OTAN… Ahora ha llegado al turno de negociar con Rusia a sus espaldas. El jueves los europeos seguían en Ramstein con la rutina de los envíos de armas, mientras Estados Unidos cierra el grifo y habla del fin de las hostilidades.

La Unión europea ha quedado con el culo al aire en el preciso momento en el que discutían el envío de tropas a Ucrania. Europa no pudo ganar la guerra ni tampoco la paz. Es la cosecha de Borrell y su sucesora Kaja Kallas, la antigua Primera Ministra de un país de un millón de habitantes, en cuyo currículo no hay nada más que la rusofobia típica de los caciques del Báltico. Por las redes sociales circula un vídeo en el que Kallas afirma que ningún acuerdo sobre Ucrania tendrá valor alguno sin la participación de la Unión Europea.

Pero si la camarilla de Von der Leyen ha hecho el ridículo, la de Ucrania es aún peor. Es un país al que sus “socios” occidentales han condenado a desempeñar el papel de carne de cañón hasta el final.

Hace tres años Zelensky aceptó la guerra y ahora tiene que aceptar la negociación. Como ha explicado públicamente, si tienen que apoyarse exclusivamente con la ayuda de la Unión Europea, no tienen nada que hacer. Quien dirige la orquesta es Estados Unidos. La guerra va a terminar de la misma manera que comenzó.

“Que la paz no sea una capitulación ante Rusia”, ha pedido Macron con resignación. Es el mismo que dirigía el gobierno de París que se propuso “arrasar” la economía rusa a golpe de sanciones. Si los capataces europeos se han equivocado por completo, la culpa es… de Trump.

Pero los bufones no descansan. Cuando una chapuza se les agota, pasan a la siguiente. La última es la amenaza de guerra con Rusia. Al servicio secreto danés le han obligado a predecir una guerra a gran escala entre Rusia y Europa dentro de cinco años. La bola de cristal de los polacos muestra los mismos augurios.

No es casualidad que se difundan este tipo de intoxicaciones en Europa precisamente ahora. Están tratando de torpedear las negociaciones de alto el fuego en Ucrania. Afortunadamente Von der Layen y sus secuaces van a fracasar, una vez más.

Europa promueve la trata de esclavos en el norte de África

Como hemos explicado en una entrada anterior, a cambio de una compensación económica, la Unión Europea ha contratado con Túnez el cierre de la frontera sur. Sin embargo, un informe presentado el 4 de febrero al Parlamento Europeo, acusa a la Guardia Nacional y al ejército tunecinos de vender como esclavos a emigrantes subsaharianos a redes criminales libias (1).

El informe es obra de un colectivo de investigadores y va acompañado de mapas. Se trata de treinta testimonios recogidos entre junio de 2023 y noviembre de 2024 de subsaharianos expulsados ​​de Túnez a Libia. De esos testimonios concordantes se desprende que, bajo el pretexto de luchar contra la inmigración ilegal hacia la Unión Europea, la policía tunecina practica de manera organizada la venta de seres humanos en la frontera.

El informe establece una “interconexión entre la infraestructura detrás de las deportaciones y la industria del secuestro en las cárceles libias”. Los autores denuncian la complacencia y pasividad de la Unión Europea en el tráfico de esclavos.

La cadena criminal se organiza en cinco etapas: la detención de las personas, su transporte a la frontera entre Túnez y Libia, su estancia en campos de concentración tunecinos, su desplazamiento forzado y su venta a las fuerzas armadas y milicias libias, y su detención en cárceles libias hasta su liberación a cambio de un rescate.

Los testimonios destacan graves violaciones del derecho internacional, desde crímenes de lesa humanidad hasta detenciones arbitrarias, discriminación racial, esclavitud, desaparición forzada, tortura, trata de personas y violencia de género.

Según el Foro Tunecino de Derechos Económicos y Sociales, desde la firma del acuerdo entre la Unión Europea y Túnez en 2023, el país norteafricano ha interceptado a más de 100.000 personas que huían del país, más del 80 por cien de las cuales procedían del África subsahariana. La mayoría de esos 80.000 cautivos fueron luego expulsadas a Argelia y Libia (2).

El primer paso en la trata de personas es el arresto. Se trata de una cacería organizada y llevada a cabo por la Guardia Nacional en los lugares de trabajo (obras, olivares), delante de los bancos y agencias de transferencia de dinero y, por supuesto, en las pateras que intentan cruzar el Mediterráneo. Tanto si tienen su documentación en regla como si no, hombres, mujeres y niños, son capturados y despojados inmediatamente de sus papeles y efectos personales.

En caso de las interceptaciones en el mar, a veces los guardacostas tunecinos hacen zozobrar los barcos para obligarlos a obedecer. Tras ser reunidos en Sfax y sus alrededores, los prisioneros son registrados, atados y, a menudo, golpeados.

Luego son transportados por la noche en autobús o, más raramente, en camiones, escoltados por la policía. Sin agua, sin comida, sin atención sanitaria, sin acceso a un baño. Las mujeres denuncian agresiones sexuales, a veces violaciones. Apiñados en los asientos y en el suelo, estas personas son golpeadas y vigiladas por la Guardia Nacional. La ruta generalmente sigue la autopista A1, que conecta Sfax con Ben Guerdane y Ras Agedir.

En la frontera, los detenidos son entregados en campamentos militares a otros funcionarios uniformados, por períodos de tiempo variables. La violencia y la tortura allí son “sistemáticas, generalizadas y repetidas”. Los testigos hablan de barras de hierro, porras, pistolas eléctricas, perros y balas disparadas al aire. Les confiscan sus documentos de identidad y teléfonos. Hay varios informes de prisioneros que mueren a causa de sus heridas. El último recinto se describe como una “jaula” o espacio vallado al pie de una antena, a unos cientos de metros de la frontera.

La venta se realiza por la noche, a lo largo de la frontera. Los prisioneros son intercambiados, en grupos de 40 a 150 personas, por dinero, cannabis y combustible. Del lado libio los compradores son milicianos vestidos de civil y también funcionarios uniformados. Los precios de venta varían entre 40 y 300 dinares tunecinos por persona (de 12 a 90 euros), aunque el precio sube en el caso de las mujeres. En el momento del intercambio, los teléfonos y papeles de los cautivos son entregados a sus nuevos carceleros. “Cuentan el dinero delante de ti y te lo dan.»

Una vez cerrado el trato, los libios cargan su botín en furgones “como si fueran ovejas”, dice el informe.

El último paso es el más conocido. Las violaciones sistemáticas de los derechos humanos de los refugiados en Libia han sido objeto de numerosos informes, que destacan el papel central de la Guardia Fronteriza libia. La prisión más descrita es Al Assah, la primera de una red de prisiones donde los cautivos que no pueden pagar el rescate son trasladados y revendidos.

Los que pueden pagar quedan inmediatamente en libertad, por unos 1.000 euros. Otros son sometidos a torturas, amenazas y violencia para sacarles entre 400 y 700 euros a sus familiares, con un precio más elevado en el caso de las mujeres. Aquellos que no tienen valor de mercado, los “desperdicios de la industria del secuestro”, son utilizados como mano de obra forzosa.

Hay un teléfono por cada 5 ó 10 personas, y cada persona tiene entre 10 y 20 minutos para llamar a su familia. “Si la familia no responde, le llevan a una jaula para torturarle, le filman y envían la grabación a sus padres para que paguen. Las condiciones de vida son indescriptibles. La gente duerme sobre sus propios excrementos. Comen una vez al día, recibir a menudo agua sucia, dos veces por semana.

Cuando finalmente llega la liberación, y no siempre, no es el final de la pesadilla porque la caza de exiliados no conoce tregua.

(1) https://statetrafficking.net/
(2) https://ftdes.net/statistiques-les-migrants-interceptes-sur-les-cotes-tunisiennes/

Las empresas tecnológicas se arriman al sol que más calienta: Trump

Como anunciamos, el programa Stargate de Trump pretende acelerar el desarrollo de la inteligencia artificial. Por eso derogó las restricciones tecnológicas que impuso el gobierno de Biden en octubre de 2023.

El objetivo es expandir su aplicación al armemento y la guerra, lo que va a beneficiar a las empresas tecnológicas que colaboran con el Pentágono y, especialmente, a Anduril, Palantir y Scale.

Son empresas que apoyan a Trump. Silicon Valley, que alguna vez fue un bastión del Partido Demócrata, ahora se inclina hacia el bando contrario porque, aunque Stargate no salga adelante, una parte significativa del dinero de la industria tecnológica lo va a mover Trump. Las empresas tecnológicas tienen que arrimarse al sol que más calienta. Prefieren Trump a Biden porque va a meter mucho dinero en sus bolsillos. No hay afinidades políticas, sólo intereses económicos.

En 2023 Biden aprobó un decreto sobre inteligencia artificial introduciendo la supervisión pública sobre su desarrollo. “Para hacer realidad la promesa de la inteligencia artificial y evitar el riesgo, necesitamos gobernar esta tecnología”, dijo Biden. Algunos descubrieron entonces que, en efecto, los gobiernos dirigen el desarrollo de las bases de datos y los algoritmos.

Pero si son capaces de desarrollarla, también pueden frenarla. Por eso Trump derogó el decreto de su antecesor y la fundación Heritage adelantó la nueva política de inteligencia artificial de Trump, llamada Proyecto 2025, que tenía dos objetivos obvios: impulsar la inteligencia artificial en Estados Unidos y, al mismo tiempo, tratar de frenar el avance de la tecnología china.

El papel de Palantir en las políticas tecnológicas de Trump

Palantir aparece en casi todas las salsas del nuevo equipo de la casa Blanca. El año pasado Forbes decía que el asesor de Palantir, Jacob Helberg, era el confidente de Trump en inteligencia artificial.

El Financial Times ha confirmado que desde su victoria, Trump ha elegido a varios directivos de Palantir para puestos clave en el gobierno.

El cofundador de Palantir, Peter Thiel, aliado de Trump desde 2016, ha apoyado el ascenso político la la vicepresidendencia de J.D. Vance.

El ascenso de Palantir ha desatado especulaciones sobre su papel en la purga burocrática de Musk. Dicen sus modelos de inteligencia artificial están ayudando a depurar la Usaid y otras instituciones públicas.

Wired asegura que el año pasado los asociados de Palantir y su cofundador Peter Thiel habían llevado a cabo una campaña de reclutamiento en línea para implementar la purga burocrática.

Palantir se fundó en 2003 para ayudar a la inteligencia estadounidense y recibió financiación inicial de la CIA a través de In-Q-Tel, su empresa de capital de riesgo. Es una empresa que también está estrechamente ligada a todos y cada uno de los tinglados de Soros.

Proporcionó nuevas ténicas avanzadas para las operaciones de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán e Irak.

Recientemente ha sido investigada por ayudar al gobierno ucraniano.

En junio de 2022 Time aseguró que Palantir había convertido a Ucrania en un “laboratorio de guerra de inteligencia artificial”, ofreciendo sus servicios de forma gratuita.

El director ejecutivo, Alex Karp, trabajó con Zelensky para integrar el modelo Palantir de inteligencia artificial militar en la estrategia bélica de Ucrania.

Las aplicaciones de Palantir recopilan información de drones, satélites y fuentes terrestres para mejorar la ubicación de las instalaciones rusas y aumentar la letalidad de los ataques ucranianos.

En febrero de 2023, Karp afirmó que Palantir era responsable de “la mayoría de los objetivos” del ejército ucraniano.

Palantir también ha participado en las matanzas israelíes en Gaza

Karp ha revelado que Palantir estaba presente en Israel unas semanas después del ataque de Hamas de octubre de 2023 y en enero del año pasado el Ministerio de Defensa de Israel firmó un acuerdo con Palantir para apoyar la guerra de exterminio en Gaza.

La empresa tecnológica elabora listas de objetivos palestinos basadas en inteligencia artificial de Israel, incluidos los proyectos Lavender y Gospel de Tel Aviv, destinados a bombardear los barrios y edificios de Gaza.

También proporciona herramientas de vigilancia y selección de objetivos basadas en inteligencia artificial a las tropas israelíes y las centrales de inteligencia en Gaza y Cisjordania.

Algunas instituciones y empresas internacionales, como la noruega Storebrand Asset Management, han vendido sus participaciones en Palantir a causa de su complicidad en la masacre.

La colaboración de la Usaid con Soros es muy antigua

La colaboración de la Usaid con Soros es muy antigua. Un documento de la Usaid de 1993 muestra que firmó un acuerdo con el Programa de Capacitación en Gestión de la Fundación Soros para adiestrar a 30 profesionales de Bulgaria, Estonia, Polonia, Rumanía y Eslovaquia (1).

Con el cambio de siglo, una serie de “revoluciones de colores” sacudieron el este de Europa. El entramado de Soros desempeñó un papel central en los disturbios.

En 2003 Estados Unidos gastó 54,7 millones de dólares y al año siguiendo otros 34,11 millones en “programas de democracia” en Ucrania a través de varios tinglados, incluida la Usaid.

La Fundación Internacional “Renacimiento” de Soros se asoció con la Usaid para desencadenar la “revolución naranja” en Ucrania (2).

En 2016 la Usaid asignó 9 millones de dólares a una campaña supervisada por el East West Management Institute de Soros.

En 2017 la Fundación Heritage confirmó que la fundación Open Society de Soros se había convertido en “el principal ejecutor de la ayuda de Usaid”, al menos desde 2009 (3).

Al año siguiente el organismo de control legal estadounidense Judicial Watch reveló que la Usaid había patrocinado los planes de Soros en Guatemala. Su fundación había gastado alrededor de 100 millones de dólares fomentando la desestabilización en varios países de América Latina entre 2015 y 2018 (4).

En octubre de 2018 dicho organismo obtuvo documentos que indicaban que la Usaid se había asociado con Soros para financiar la destabilización en Albania (5).

(1) https://pdf.usaid.gov/pdf_docs/pdabi206.pdf
(2) https://commonweb.unifr.ch/artsdean/pub/gestens/f/as/files/4760/39746_173947.pdf https://pdf.usaid.gov/pdf_docs/pnade309.pdf
(3) https://www.heritage.org/gender/report/state-department-and-congress-should-probe-usaid-soros-promotion-radical-agenda
(4) https://www.judicialwatch.org/wp-content/uploads/2018/04/JudicialWatchSpecialReportSorosGT17April2018.pdf
(5) https://www.judicialwatch.org/judicial-watch-new-documents-show-state-department-and-usaid-working-with-soros-group-to-channel-money-to-mercenary-army-of-far-left-activists-in-albania

Europa recibe un jarro de agua fría de la otra orilla del Atlántico

O bien la Conferencia de Munich no se debería haber convocado en Europa, o bien no hubieran debido invitar a ella al vicepresidente estadounidense J.D. Vance, que no tiene pelos en la lengua.

En su discurso dejó bien claro a su auditorio que ni Rusia, ni China, ni ningún otro país son los principales riesgos para  los países europeos, que se ve amenazada más bien desde dentro y, desde luego, la crisis del continente es consecuencia de sus propias decisiones.

Es solo el principio porque es el primer discurso de Vance. Debió sentar como un jarro de fría para unos oyentes acostumbrados a otra retórica llena de tonteorías que, de tanto repetirse, acaba por convencerse a sí misma.

La crisis migratoria en Europa no surge del vacío: “Es el resultado de una serie de decisiones conscientes tomadas por políticos de todo el continente”, les dijo Vance.

En Estados Unidos han quedado conmocionados porque la manipulación de las elecciones en Rumanía haya suscitado tanta alegría en los países eurpeos. Vance se permitió el lujo de dar lecciones a los caciques de Bruselas: “No sólo deben hablar de valores democráticos, sino vivirlos”, dijo.

Al comentar la decisión del gobierno rumano de anular los resultados de las elecciones presidenciales por las sospechas de injerencia exterior, dijo: “Si su democracia se derrumba debido a la publicidad digital de otro país, para empezar, nunca fue muy fuerte”.

No es Rusia quien se entromete en Rumanía, sino al revés, como ha explicado el candidato a la Presidencia que ganó las elecciones anuladas, Calin Georgescu. La OTAN utiliza a Rumanía como peón para provocar una guerra.

La base aérea Mijail Kogalniceanu es un trampolín para atacar a Rusia, dice Georgescu, lo que pone en riesgo a todos los rumanos.

Georgescu ganó inesperadamente las elecciones presidenciales celebradas en diciembre, que se anularon porque no era del agrado de la Unión Europea. Las segundas se celebrarán en mayo y la Unión Europea ha vuelto a amenazar con que no aceptará a ningún candidato diferente del que patrocinan desde Bruselas.

Miles de personas se han manifestado por las calles de Bucarest contra el pucherazo electoral.

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