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Mes: diciembre 2024 (página 10 de 13)

Cae el gobierno sirio tras una fulminante ofensiva de los yihadistas contra Damasco

Esta mañana el gobierno de Bashar Al Asad se ha desplomado tras una fulgurante ofensiva de los yihadistas contra Damasco. El gobierno sirio desconoce el paradero de Bashar Al Asad. El último contacto con él se produjo ayer. Algunas fuentes aeguran que el presidente abandonó el país por el aeropuerto internacional de la capital.

Según la agencia Reuters podría haber muerto en un “accidente aéreo”. Su avión fue el último en despegar del aeropuerto. Era un Ilyushin 76, con el número de vuelo 9218 de Syria Air, .

La trayectoria de la aeronave fue extraña. Primero se desplazó hacia el este, luego cambió de rumbo hacia el norte y finalmente la señal desapareció del radar cuando volaba a la altura de Homs.

Los grupos terroristas han tomado el control del palacio presidencial y de las instituciones públicas e intentan organizar la transición política a través de un Consejo de gobierno que garantice la “reconciliación nacional”.

Pocas horas después de la caída de Damasco, los tanques israelíes entraron en la zona desmilitarizada de los Altos del Golán con el fin de apoderarse definitivamente de la región.

La mayoría de los ministros permanecen en Damasco para garantizarán la continuidad de las funciones públicas.

En declaraciones al canal Al Arabiya, el primer ministro Mohamed Al Jalali se declaró dispuesto a colaborar con cualquier nuevo gobierno elegido por el pueblo sirio, permaneciendo en su cargo para facilitar el traspaso de poderes.

El nuevo gobierno ha anunciado la liberación de los detenidos de la prisión de Sednaya.

Los diplomáticos iraníes destinados en Damasco abandonaron su embajada antes del asalto perpetrado por los yihadistas contra la sede diplomática.

A través de su comandante Mazloum Abdi, los kurdos han saludado un momento que califican de “histórico” y han pedido la construcción de una “nueva Siria basada en la democracia y la justicia”.

Ayer aviones de combate Warthog estadounidenses atacaron y redujeron gravemente los refuerzos que se dirigían a Siria desde Irak. Los constantes ataques aéreos israelíes contra la infraestructura militar siria durante meses han sido un factor importante en la desmoralización y reducción de la potencia de fuego del ejército sirio.

Por lo tanto, Estados Unidos no ha vacilado en ayudar a llegar al poder a Hayat Tahrir Al Sham, una organización incluida en su listado de grupos terroristas internacionales, así como en el de lal ONU.

No obstante, el rápido colapso del gobierno sirio plantea interrogantes sobre el papel de Rusia en el mismo. Hace una década la intervención militar de Moscú en 2015 permitió al gobierno sirio mantener su autoridad, mientras enfrentaba un avance significativo de los rebeldes. Los ataques aéreos y el apoyo logístico rusos habían ayudado a recuperar territorios clave.

Sin embargo, ante la ofensiva relámpago de los yihadistas sobre Damasco, la ausencia de una intervención rusa notable sugiere un cambio en la posición de Moscú hacia su aliado histórico, quizá porque no se puede sostener a quien no es capaz de sostenerse a sí mismo.

Ayer por la noche cinco países árabes Turquía, Rusia e Irán aprobaron una declaración conjunta publicada en el sitio web oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar (*) en la que exigían una solución “política”.

Por la mañana Lavrov había dicho en el Foro de Doha que era inaceptable permitir que los terroristas se apoderaran de Siria y que Rusia consideraba inadmisible utilizar a terroristas, como los de Hayat Tahrir Al Sham, para lograr objetivos políticos.

La Guerra de Siria ha provocado el desplazamiento de la mitad de la población siria y el exilio de una cuarta parte de sus habitantes.

El Eje de la Resistencia pierde un puntal

Se ha cerrado un largo capítulo en la historia de Siria y Oriente Medio, el fin de una época de más de medio siglo, de régimen baasista en Damasco, encabezado por la familia Al Assad.

El padre de Bashar Al Assad, Hafez, general del ejército sirio, pertenecía a dicho partido y llegó al poder tras un golpe de estado en 1970. Procedía de la minoría alauita, una rama del islam.

El partido Baaz estaba al mando de Siria desde 1963. Lo crearon en 1947 dos nacionalistas sirios formados en París. Es un movimiento panárabe, socialista, nacionalista y laico, que pedía la unidad entre los pueblos árabes, independientemente de su religión.

El Baaz también estuvo en el poder en Irak hasta la caída de Saddam Hussein en 2003. A pesar de sus orígenes políticos comunes, los gobiernos sirio e irakí eran adversarios. La dictadura de la familia Assad contó con el apoyo de Irán y Rusia.

(*) https://mofa.gov.qa/en/latest-articles/statements/joint-statement-by-foreign-ministers-of-arab-countries-and-the-astana-process-on-the-situation-in-syria

Llega el final de Druzhba, el mayor sistema de oleoductos del mundo

El oleoducto de Druzhba tiene 60 años de antigüedad. Es el mayor sistema de oleoductos del mundo, mucho más importante que el Nord Stream. Transporta petróleo a lo largo de cuatro mil kilómetros de distancia y la longitud de sus tuberías es de casi nueve mil kilómetros (*).

En su día fue la base sobre la que se construyó la industria de refinamiento del petróleo en Europa central. Se inauguró oficialmente el 15 de octubre de 1964 y durante muchos años transportó enormes volúmenes de petróleo desde la Unión Soviética a los países del centro y este de Europa, que antaño eran aliados y ahora se han convertido en los peores enemigos de Rusia.

Antes de la Guerra de Ucrania la mitad del petróleo que llegaba a Alemania procedía de Druzhba.

En los últimos años los europeos han sido amenazados con que Rusia se disponía a cerrar el grifo del petróleo para presionar a los gobiernos que lo recibían. Repitieron sin cesar aquello de la seguridad energética y la necesidad de diversificar los suministros.

Eran cuentos de hadas para sujetos superficiales, como los políticos europeos. Recientemente en Eslovaquia se descubrió a un grupo de personas «merodeando cerca del oleoducto Druzhba» y vigilándolo con la ayuda de drones, denunció Robert Fico, el Primer Ministro.

Está ocurriendo lo que tenía que ocurrir, exactamente lo contrario de lo que habían predicado durante años los medios de comunicación. Las sanciones acabaron con Druzhba y ahora lo están cerrando, y si pueden destruirlo, no dejarán ni un milímetro en pie.

El petróleo que antes llegaba de un lado, ahora tendrá que llegar del lado contrario. Antes las empresas suministradoras eran rusas y ahora serán las occidentales. Antes llegaba por tierra y ahora llega por mar. Antes el petróleo era muy barato y ahora subirá de precio.

El objetivo de la guerra económica contra Rusia es -ante todo- destruir el oleoducto de Druzhba, aunque su destino es diferente en cada país. Sólo Hungría y Eslovaquia han salido bien paradas de la destrucción del oleoducto. En la República Checa las cosas son mucho peores.

(*) https://myslpolska.info/2024/12/04/jak-sie-ma-staruszka-przyjazn/

Ucrania pierde 10.000 drones al mes como consecuencia de la guerra electrónica de Rusia

La Guerra de Ucrania ha trastocado los paradigmas tradicionales del combate terrestre. La proliferación de drones FPV (visión en primera persona) y municiones operadas remotamente ha creado un campo de batalla altamente digitalizado, donde el control del espectro electromagnético se vuelve crucial.

Como dijimos en una entrada de julio, “el ejército ruso tiene los sistemas de guerra electrónica más potentes del mundo”. Una de las pocas cosas que reconocen en occidente: Rusia les ha adelantado de manera espectacular en este terreno.

La guerra electrónica es una disciplina militar que se enfoca en el uso estratégico y táctico de sistemas electrónicos para controlar y aprovechar el espectro electromagnético en el campo de batalla. En el ejército ruso tiene varios niveles de profundidad. El primero está en la misma Rusia, donde rastrean todo el territorio nacional. El segundo está en los teatros de operaciones militares, con grandes antenas montadas en camiones. La guerra electrónica tiene como objetivo obtener una ventaja sobre el enemigo al interrumpir, degradar o destruir sus capacidades de comunicación, navegación y sistemas electrónicos.

Se usa contra artillería, aviones de combate o misiles cruceros, entre otros objetivos y, en el caso de la Guerra de Ucrania, le está permitiendo al ejército ruso inutilizar un alto número de drones. Ucrania está perdiendo alrededor de 10.000 drones al mes como consecuencia de la guerra electrónica rusa.

Rusia dispone de una amplia variedad de sistemas de guerra electrónica con diferentes propósitos, pero el responsable de tantos drones interceptados es el Shipovnik Aero, que tiene la capacidad de interceptar una gran variedad de ellos, tanto comerciales como militares, distorsionando la señal del operador del dron hasta tomar su control.

Una vez el dron pierde la señal de control con el operador, Shipovnik Aero genera un campo de navegación falso y reemplaza sus coordenadas originales por las que deciden los operadores del sistema de guerra electrónica. Cuando no es posible, le obligan a regresar a su punto de lanzamiento y extraen información de inteligencia del mismo.

Tiene un alcance de 10 kilómetros. Los soldados rusos se suelen situar a unos 7 kilómetros del frente, y tardan unos 25 segundos en neutralizar un dron desde que lo detectan hasta que lo interceptan, aunque este tiempo puede variar según el modelo al que se enfrente y sus capacidades de defensa ante esos sistemas.

Incluso los aviones de combate rusos están equipados con sistemas de guerra electrónica potentes que pueden tener un impacto negativo en la electrónica de los aviones de combate de la OTAN y en los propios pilotos.

El ejército francés se prepara para la guerra electromagnética

Actualmente, Occidente no dispone de ningún medio eficaz para contrarrestar la guerra electrónica rusa. Al mismo tiempo, a la OTAN y al Pentágono les preocupa que los ingenieros rusos mejoren constantemente los sistemas de guerra electrónica existentes y trabajen activamente en la creación de sistemas de nueva generación.

Es el caso del ejército francés que ha iniciado ahora la formación de unidades para dominar el espacio electromagńetico y el combate antidrones. La adaptación táctica rompe con la organización anterior, donde la guerra electrónica era responsabilidad exclusiva de los Regimientos de Señales 44 y 54 y la 785 Compañía Especializada.

Además, la Sección Técnica del Ejército (STAT) está desarrollando el proyecto ISIS, que tiene como objetivo dotar a las unidades de infantería de un sistema capaz de identificar automáticamente las fuentes de interferencia y mapear la situación táctica en tiempo real. En colaboración con la empresa TRAAK y el Laboratorio de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de París, este proyecto permitirá a soldados no especializados analizar el espectro radioeléctrico, localizar transmisores y caracterizar las señales detectadas.

La ampliación de las capacidades de guerra electrónica sigue el ejemplo del ejército estadounidense, que ya ha creado pelotones especializados dentro de sus brigadas de combate.

La actual reorganización refleja un cambio profundo en el ejército francés. La creación de la Brigada de Inteligencia y Ciberelectrónica (BRCE), adscrita al Comando de Inteligencia y Acciones Profundas (CAPR), ilustra esta evolución. Los sistemas existentes como LINX, CATIZ o EMILIE se complementarán con las nuevas técnicas descentralizadas de ISIS.

Esta transformación debería permitir al ejército francés establecer comunicaciones resistentes en entornos degradados y mantener su eficacia operativa. El control del espectro de radiofrecuencia se convierte así en una cuestión estratégica importante que determina el éxito de las futuras guerras.

800 bancos europeos invierten 400.000 millones de dólares en la colonización de Cisjordania

La organización Don’t Buy Into Occupation (DBIO) ha publicado su informe de este año que enumera a las empresas multinacionales y bancos involucrados en la colonización de la Cisjordania ocupada.

DBIO es un proyecto conjunto de 24 organizaciones palestinas, regionales y europeas. El informe publicado recientemente (*) muestra que en los últimos tres años, 822 instituciones financieras europeas (incluidos bancos, gestores de activos, compañías de seguros y fondos de pensiones) mantuvieron relaciones financieras con 58 empresas involucradas activamente en asentamientos israelíes ilegales en el territorio palestino ocupado.

Entre las 58 empresas más conocidas citadas en el informe se encuentran: Airbnb, Booking Holdings, Carlsberg, Carrefour, Caterpillar, Cisco, Elbit Systems, Expedia Group, Heidelberg Materials, Hewlett Packard, Hyundai, IBM, Motorola Solutions, RE/MAX Holdings, Coca-Cola, TKH Group, Tripadvisor y Volvo.

“Durante este período, se proporcionaron 211.000 millones de dólares a estas empresas en forma de depósitos y préstamos. En agosto de 2024, los inversores europeos también poseían acciones y bonos de estas empresas por valor de 182.000 millones de dólares”, asegura el informe.

Las diez instituciones financieras europeas con mayores inversiones y préstamos en empresas que operan en los territorios palestinos ocupados son: BNP Paribas, HSBC, Barclays, Deutsche Bank, Société Générale, Santander, Crédit Agricole, UniCredit, Standard Chartered e ING.

Los 182.000 millones de dólares corresponden al total de inversiones financieras y préstamos otorgados a estas empresas, que desarrollan la mayor parte de sus actividades fuera de los asentamientos ilegales. Sin embargo, el informe señala que cualquier inversión en estas empresas respalda también sus actividades comerciales en la Cisjordania ocupada.

Sin las actividades de estas empresas y las instituciones financieras que las apoyan, la continuación de los asentamientos ilegales en Cisjordania sería imposible. Estas empresas son esenciales para proporcionar la infraestructura que sustenta la construcción de asentamientos, como la construcción de carreteras, redes de telecomunicaciones, construcción y financiación de viviendas.

El DBIO afirma que “las empresas comerciales israelíes, europeas e internacionales, que operan o prestan servicios a la empresa de asentamientos ilegales de Israel, desempeñan un papel esencial en el funcionamiento, la sostenibilidad y la expansión de la ocupación ilegal, incluidos los asentamientos”.

Invertir y hacer negocios en asentamientos ilegales es particularmente lucrativo porque la tierra utilizada para construir bienes raíces u operar negocios ha sido robada a los palestinos y, por lo tanto, obtenida sin costo alguno.

Israel invadió y ocupó Jerusalén Este, Cisjordania, Gaza y los Altos del Golán sirio en 1967 durante la Guerra de los Seis Días. Se negó a devolver estas tierras conquistadas y desde entonces ha construido asentamientos para albergar a cientos de miles de colonos israelíes.

En julio el Tribunal Internacional de Justicia (CIJ) emitió un dictamen consultivo afirmando que la presencia de Israel en los territorios palestinos ocupados, incluida su ocupación militar y sus asentamientos, es ilegal y debe ponerse fin lo antes posible.

Desde que Israel desató su genocidio contra los palestinos en Gaza el 7 de octubre de 2023, la colonización israelí en Cisjordania se ha acelerado. Los colonos judíos israelíes han establecido 25 nuevos “puestos de avanzada” ilegales, mientras que el gobierno ha robado 2.500 hectáreas de Cisjordania al declararla “doinio público”, informa DIOB.

Las autoridades israelíes también aprobaron la creación de cinco nuevos asentamientos y la legalización retroactiva de tres “puestos de avanzada” como “barrios” de asentamientos existentes.

En mayo el gobierno israelí inició la anexión de Cisjordania, que es un objetivo de varios ministros del gabinete de guerra de Netanyahu, entre ellos el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich.

A finales de agosto Israel lanzó su mayor ataque militar contra Cisjordania desde el final de la Segunda Intifada hace más de 20 años.

La DBIO exige que las empresas que operan en Cisjordania “cesen todas las actividades y relaciones que contribuyan al establecimiento, expansión o mantenimiento de asentamientos israelíes ilegales o la empresa de asentamientos en general” y “terminen inmediatamente todas las ventas y transferencias, incluso a través de terceros Estados, de armas o tecnologías militares y bienes de doble uso a Israel.

(*) https://dontbuyintooccupation.org/reports/dont-buy-into-occupation-report-2024/

Los padres de la santa iglesia de la tecnología

Lo más interesante no es que alguien haya publicado un libro sobre la nueva religión contemporánea, la tecnología, sino que lo haya hecho precisamente el Instituto Tecnológico de Massachusetts. La obra es de Greg Epstein, que se declara “agnóstico” de la nueva religión (1), que tiene sus pontífices que, como portavoces de dios en la tierra, no se equivocan nunca. Pero también tiene sus sacerdotes, sus diáconos, sus párrocos, sus monaguillos, sus místicos y sus akelarres.

La nueva iglesia tiene fieles, que a veces se llaman “geeks”, que se encargan de convertir la tecnología en una ideología, e incluso en una subcultura donde no es fácil diferenciar entre un progreso de las fuerzas productivas y un batiburrillo de tonteorías.

Es verdad que no hay muchos “geeks”, pero les gusta escribir en blogs y foros de internet para sentar cátedra. Si no estás con ellos es porque eres un hereje o, como se dice en el mundo moderno, un “negacionista”. Es posible que, como tal, seas al mismo tiempo “ultraderechista” porque los creyentes siempre defienden el orden establecido: la democracia, los derechos humanos y la CIA.

Como todas las religiones, la tecnología moderna ha amasado grandes fortunas y creado poderosos monopolios que empiezan a darle bocados el mundo. Si el obispo Bezos compra el Washington Post, Musk compra X/Twitter. Para ellos es un entretenimiento más. Cuando tienes mucho dinero, no sabes en qué gastarlo.

Las empresas tecnológicas se envuelven en un halo de misterio y se enorgullecen de tener una cultura y reglas propias (“términos de servicio”), como las órdenes monásticas. También exigen juramentos de lealtad, en forma de acuerdos de confidencialidad.

Como los milagros bíblicos, las estupideces tecnológicas no tienen límites. Unos “geeks” dicen que el universo es un holograma (2) y otros que vivimos dentro una simulación de ordenador (3). Son estupideces cada vez más corrientes en las modernas revistas que se califican a sí mismas como “científicas”.

Las estupideces yambién tienen su jerarquía. La mayor de ellas es es creer que los problemas de la humanidad son técnicos y que, por lo tanto, corresponde solucionarlos a los técnicos.

Otra es suponer que la tecnología es siempre algo positivo y que su impulso actual no deriva de un intento de control social asfixiante, como el reconocimiento facial. A cualquier cosa lo llaman “tecnología” y cualquier “tecnología” se considera un progreso.

Como consecuencia de ello, los que se oponen a las tonteorías de los “geeks” se oponen al progreso, son unos reaccionarios, se han quedado anticuados… Es lo que pretenden hoy los reformistas: asimilar cualquier crítica a la famosa “ultraderecha”.

(1) https://mitpress.mit.edu/9780262049207/tech-agnostic/
(2) https://www.esquire.com/es/ciencia/a44709661/universo-holografico/
(3) https://www.muyinteresante.com/actualidad/61730.html

Si Rusia afloja en Siria, aflojará en todos los frentes

Con muy poco los yihadistas han hecho mucho en Siria. La intervención de Turquía, otro actor por delegación, no es pretexto suficiente para explicar el fracaso del ejército regular, pero también de Rusia e Irán, que tenían la cabeza puesta en otros lugares.

No se puede dejar ningún trabajo sin terminar, y menos una guerra. No se puede dejar a los terroristas a sus anchas en Idlib, bajo la tutela de de un país como Turquía. Que no hayan proclamado un califato no es excusa. Los han dejado prepararse durante cuatro años y en tres días han capturado Alepo, que es la segunda ciudad más grande de Siria.

Rusia no puede caer otra vez en la trampa de dejar el trabajo sin terminar en Ucrania. No puede congelar la guerra. Debe terminarla definitivamente y enviar un aviso a sus vecinos, desde el Báltico hasta el Cáucaso. De lo contrario los imperialistas no les van dejar un minuto de tranquilidad.

Además, si Rusia quiere hacer las cosas bien, debe hacerlas por sí misma. No puede contar con aliados y socios circunstanciales. Los iraníes estaban demasiado ocupados con Palestina y Líbano.

Erdogan le ha apuñalado por la espalda, y no es la primera vez. Turquía nunca ha dejado de trabajar para la OTAN, ni tampoco de dirigir a los yihadistas que operan en el norte de Siria. Sin el MIT, su servicio de inteligencia, el ataque terrorista contra Alepo habría sido imposible.

Los acuerdos internacionales son papel mojado si no están respaldados por la fuerza bruta. Los últimos ejemplos son los de Misk de 2014 o el firmado en 2020 en Astaná. La captura de Alepo es una burla directa a un trato que convirtió a Rusia, Irán y Turquía en países garantes de Siria, un papel que ninguno de ellos ha cumplido.

Los días 11 y 12 de noviembre se celebró en Astaná la 22 reunión internacional sobre Siria en el “formato Astaná”, y sobre sus resultados se emitió una declaración conjunta. Más papel mojado.

La caída de Alepo no se pudo producir sin la traición de los generales sirios, sin la huida de sus subordinados, sin que el frente quedara expuesto y sin que muchas armas quedaran se abandonadas en manos de los yihadistas. Es poco probable que esto hubiera sido posible si Damasco hubiera sido plenamente consciente de la situación, incluida la lealtad y el profesionalismo de sus oficiales superiores.

Para que los dirigentes sean conscientes de la situación es necesario tener fuentes de información sobre el terreno y un organismo capaz de recopilarlos, analizarlos y transmitirlos de manera oportuna.

Rusia no puede ceder en Siria. Si lo hace, sucumbirá en todas partes. La coincidencia en el tiempo de acontecimientos como la escalada en Ucrania, los ataques de largo alcance contra el interior de Rusia, el ataque al sistema bancario ruso, la crisis en Abjasia, la desestabilización en Georgia y la crisis en torno a Alepo no son accidentales.

Al imperialismo los nievos misiles Oreshnik no le han impresionado en absoluto y ha respondido intensificando significativamente sus esfuerzos para presionar a Rusia en todos los frentes.

El éxito en Alepo puede alentar a los imperialistas a atacar en otros puntos. Rusia debe mantener unidas todas sus líneas y estar preparada para afrontar nuevos desafíos.

Si Rusia todavía tenía dudas sobre la pertinencia de las negociaciones, la situación actual en Siria debe haberles convencido de que tienen que abordar la cuestión ucraniana de forma definitiva, que no deje lugar a dudas.

Israel financia a siete grupos terroristas que operan en Siria

La ofensiva de Siria la han desatado -fundamentalmente- dos grupos yihadistas coordinados. Uno es el Ejército Nacional Sirio (“Al-Jays al-Watani As Suri”) y el otro la Organización de Liberación de Levante (“Hayat Tahrir Al Sham”).

Son dos facciones islamistas diferentes creadas por iniciativa de Turquía tras su operación “Escudo del Éufrates” lanzada en marzo de 2017. En aquel momento Ankara pretendía impedir que los kurdos del PKK controlaran el norte de Siria y la frontera entre ambos países. Los miembros del ANS actuaron entonces como carne de cañón de Turquía para crear una zona de amortiguamiento en la región.

El carácter ideológico de este “ejército” es una mezcla variopinta de yihadismo y neotomanismo. Hay quienes son cercanos a la Hermandad Musulmana y consideran que Erdogan es hoy el dirigente de ese movimiento. Pero no hay que engañarse. Ante todo son mercenarios, carne de cañón. Van donde les pagan.

Se estima que cuenta con entre 50.000 y 100.000 hombres, completamente armados y entrenados por Turquía. La mayoría de sus miembros son árabes, pero también tiene una fuerte minoría de turcomanos y, lo que es más sorprendente, de kurdos.

Siria no es el único escenario donde participan sus mercenarios. Son enviados a dondequiera que los intereses turcos estén amenazados, especialmente en Libia, más recientemente en Azerbaiyán en la guerra de Nagorno-Karabaj contra las tropas armenias, pero también en el Sahel, donde ahora protegen a los buscadores de oro turcos.

El otro componente mercenario es la “Organización de Liberación de Levante” o “Hayat Tahrir Al Sham”. Fundado oficialmente en enero de 2017, este movimiento es resultado de la fusión de varias organizaciones yihadistas, la más importante de las cuales fue la anteriormente conocida como Frente Al Nosra.

Esta organización se beneficia del apoyo financiero de Qatar, lo que significa que la mano de Washington no está lejos.

Desde el punto de vista ideológico, Hayat Tahrir Al Sham es una organización abiertamente yihadista cuyo núcleo fundador del Frente Al Nusra estuvo afiliado a Al Qaeda hasta 2017. Su número se estima en alrededor de 30.000 mercenarios.

¿De dónde cobran los terroristas?

Con excepción del grupo llamado “Ejército Nacional Sirio”, cuyo dinero es claramente de origen turco, es muy difícil rastrear las fuentes de financiación de las demás organizaciones, aunque la prensa israelí ha sido muy locuaz al respecto. Así, según una investigación de Elisabeth Tsurkov para el periódico Haaretz de 21 de febrero de 2018, Israel proporciona apoyo financiero directo a siete grupos terroristas en Siria.

Algunos de estos grupos que comenzaron a recibir ayuda de Israel a finales de 2017 fueron financiados previamente por el Comando de Operaciones Militares, un centro operativo gestionado por la CIA. Hasta 2018 este centro pagaba los sueldos de decenas de miles de miembros del frente sur del Ejército Libre de Siria, proporcionándoles armas y municiones.

Youssef Hindi recuerda, por su parte, que el dinero estadounidense terminó en 2018 por decisión de Trump, lo que obligó a Israel a asumir el control, si no quería que esas facciones desaparecieran de la guerra.

Todas mis fuentes, afirma Tsurkov, “han confirmado la identidad de al menos siete grupos [de yihadistas sirios] que reciben apoyo israelí, con la condición de que no se nombren los grupos”.

De la guerra regional al ‘gran juego’ internacional

Atascado en Gaza y el Líbano, donde el ejército israelí apenas ha destacado por sus hazañas militares (salvo el paréntesis de los ataques con los buscapersonas contra los dirigentes de Hezbollah), Israel y muy probablemente las redes belicistas estadounidenses que seguirán en el gobierno hasta el año que viene, parecen haberse vuelto contra el gobierno sirio. La pregunta es por qué.

Para Washington se trataría de romper la coalición entre Hezbollah, Siria e Irán, con la perspectiva de debilitar a Rusia en su flanco sur, sacar a Moscú de su acceso al Mediterráneo, bloquear la nueva “Ruta de la Seda” de China y provocar un atolladero que penalizaría al futuro gobierno estadounidense.

Los problemas estadounidenses son tanto externos, parte del “gran juego” político internacional, como internos, con un relevo del mando entre dos gobiernos con puntos de vista aparentemente opuestos.

Qatar y Turquía desempeñan el papel de intermediarios en ese juego y explotan, de manera más o menos abierta, a los nuevos ejércitos de mercenarios yihadistas.

El derrocamiento de Bashar Al Assad y el caos que seguiría en Siria lograrían los objetivos del actual gobierno israelí de remodelar la región en beneficio de un Israel más grande. Esto sólo puede suceder con la destrucción de los Estados de la región, que es donde las organizaciones terroristas resultan útiles.

Para convencerse de ello basta releer las declaraciones del actual ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, quien indicó que las fronteras de Israel deben extenderse hasta Damasco. Esa perspectiva también la comparten los sectores mesiánicos sobrerrepresentados dentro del sionismo, sino también los evangelistas estadounidenses.

El oscuro papel de Turquía en la nueva ofensiva contra Siria

El 18 de noviembre Ronen Bar, el jefe del Shin Bet en Israel, se reunió con los jefes del MIT, el servicio de inteligencia turco.

Una semana después Mark Rutte, secretario general de la OTAN, se reúne con Erdogan.

Al dia siguiente los yihadistas reunidos por Hayat Tahrir al-Sham (HTS), apoyados por los servicios de inteligencia turcos, desatan un ataque fulminante contra Alepo.

La ofensiva rentista yihadista comenzó en Idlib. Allí se refugiaron decenas de miles de yihadistas, según la estrategia conjunta de Damasco, Moscú y Teherán de 2020, cuyo fracaso se demuestra ahora. Turquía tuvo que aceptar el plan a regañadientes. Los yihadistas son mercenarios que cruzaron la frontera desde Turquía: uigures, uzbekos, tayikos, ucranianos e incluso miembros del Califato Islámico.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, confirmó a principios de esta semana que la ofensiva yihadista está siendo coordinada por Estados Unidos e Israel.

Baghaei no mencionó a Turquía, e incluso señaló que el ataque terrorista se produjo inmediatamente después de que Israel acordara un alto el fuego con Hezbollah y después de que Netanyahu acusara públicamente a Bashar Al Assad de “jugar con fuego” al permitir el tránsito de misiles y equipos militares iraníes a través de Siria hacia Hezbollah.

Justo antes del alto el fuego, Tel Aviv destruyó prácticamente todas las líneas de comunicación entre Siria y Líbano. Posteriormente, Netanyahu subrayó que la atención debe centrarse ahora en “la amenaza iraní”, esencial para romper el Eje de Resistencia.

Según una fuente de los servicios especiales sirios, los asesores ucranianos desempeñaron un papel clave en la captura de Alepo, proporcionando drones, sistemas de navegación por satélite estadounidenses y equipos de guerra electrónica, así como entrenando a colaboradores sirios y agentes del Turkestán Islámico.

Las comunicaciones del ejército regular quedaron completamente bloqueadas por los sistemas de guerra electrónica. Los grupos de asalto y los drones estaban equipados con dispositivos GPS cifrados y hacían un uso extensivo de la inteligencia artificial, de modo que el uso y la navegación de los drones de ataque y los drones kamikazes viene de lejos.

El sistema se puso en marcha hace varios meses. Kiev tiene un trato claro con los yihadistas: drones a cambio de mercenarios para la guerra contra Rusia.

Erdogan vuelve a sentarse en el banquillo

El papel de Turquía en la ofensiva yihadista de Idlib no puede ser más oscuro. El fin de semana pasado, el ministro de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, antiguo jefe de la inteligencia, negó la participación de su país. Fuera de la esfera de la OTAN, nadie se lo cree. Ningún yihadista en el noroeste de Siria puede encender una cerilla sin el permiso de los servicios de inteligencia turcos, porque es Ankara quien los financia y arma.

La posición oficial de Turquía es apoyar a los yihadistas, mientras deplora vagamente la ofensiva en Idlib. Es una estrategia clásica. Sin embargo, la conclusión lógica es que Ankara puede haber enterrado el proceso de Astaná, traicionando a Rusia e Irán.

Hasta ahora Erdogan y Hakan Fidan no han logrado explicar cómo Estados Unidos/Israel pudieron montar una operación tan sofisticada con yihadistas a sueldo sin que Turquía lo supiera.

De facto se ha abierto un nuevo frente contra Irán. La estrategia de “divide y vencerás” de Estados Unidos e Israel probablemente destruirá por completo el acuerdo de 2020 entre Teherán y Ankara, y los recursos rusos, principalmente aeroespaciales, tendrán que ser desviados de Ucrania para apoyar a Damasco.

Desde hace años Ankara se desvive por controlar Alepo, incluso indirectamente, por estabilizar la ciudad para los negocios, en beneficio de las empresas turcas y también para permitir el regreso de un gran número de refugiados, relativamente ricos, que actualmente viven en Turquía. Al mismo tiempo, la ocupación de Alepo es también un proyecto estadounidense para socavar el Eje de Resistencia en beneficio de Tel Aviv.

Erdogan, ahora socio de Brics, está una vez más en el banquillo. Peor aún: se encuentra frente a dos miembros clave de los Brics. Moscú y Teherán esperan muchas explicaciones detalladas.

Erdogan tomó la iniciativa de llamar a Putin, introduciendo un nuevo factor: las relaciones económicas entre Rusia y Turquía. Tras las sanciones contra Rusia, Turquía se convirtió en el puente clave y privilegiado entre Moscú y Occidente. Además, las inversiones rusas en Turquía son sustanciales: gas, energía nuclear, importaciones de productos alimenticios. Los dos actores siempre han abordado la Guerra de Siria en relación con la economía.

Las bandas yihadistas son el juguete favorito de Occidente

Puede que HTS, el antiguo Frente Al Nosra, no sea estrictamente el Califato Islámico. Es, más bien, un Califato Islámico turco. El comandante Abu Mohammed Al Julani, su emir, abandonó todas las variantes de Al Qaeda y del Califato Islámico para formar HTS. Está a la cabeza de un grupo de yihadistas a sueldo, la mayoría de los cuales proceden de regiones del corazón de Europa. Es uno de los favoritos del MIT turco y, como tal, un favorito de la OTAN e Israel.

La CIA y el Pentágono, cada uno con su propia red, han armado a 21 de las 28 milicias sirias yihadistas, organizadas por el MIT turco en una especie de ejército mercenario en Idlib.

El analista sirio Kevork Almassian asegura que antiguos dirigentes israelíes han admitido haber proporcionado a HTS fondos, armas, municiones e incluso tratamiento médico en Idlib.

El antiguo coronel del ejército israelí, Mordejai Kedar, ha admitido abiertamente su apoyo a los “rebeldes” para “eliminar el triángulo formado por Hezbollah, Irán y Assad”. Los “rebeldes”, dijo, incluso expresaron su deseo de “abrir embajadas israelíes en Damasco y Beirut”.

HTS es la última encarnación de uno de los juguetes favoritos del Occidente colectivo, los “rebeldes moderados” de Obama y Hillary, cuya lealtad es casi 100 por cien hacia Ankara. Odian a los chiítas y alauitas y dirigen una vasta red de prisiones.

Fueron los yihadistas de HTS quienes forzaron la rendición total de Alepo, sin luchar, y se filmaron frente a la legendaria ciudadela. De 2012 a 2016, solo unas pocas docenas de soldados del ejército regular lograron defender con éxito la ciudadela, incluso cuando estaba completamente rodeada.

Desde el inicio de la guerra en 2011, Damasco nunca ha sufrido una derrota tan devastadora como la caída de Alepo. Irak experimentó algo trágicamente similar con la caída de Mosul en 2014. La mayoría de los sirios se opone al acuerdo de 2020 entre Rusia, Turquía e Irán, que impidió la liberación de Idlib, un error estratégico importante.

Pero la cosa empeora, porque el problema en realidad se remonta a 2018, cuando los turcos ni siquiera estaban en Afrin y la liberación de Hama/Idlib se interrumpió en favor de la liberación de los barrios de Damasco. Desde allí decenas de miles de yihadistas se trasladaron a Idlib.

En 2020 ya era demasiado tarde: Idlib estaba defendida por el ejército turco.

El ejército sirio es un desastre

En cuanto al ejército sirio, en Idlib ha demostrado que es un verdadero desastre. No ha modernizado sus defensas, ni ha integrado el uso de drones, ni ha preparado defensa táctica contra drones kamizake FPV y drones de observación, ni ha prestado atención a los espías extranjeros. No es de extrañar que los yihadistas a sueldo no encontraran resistencia a la hora de capturar la mayor parte de Alepo en 48 horas.

Después del acuerdo de 2020, Irán y las fuerzas proiraníes abandonaron Siria, especialmente en las provincias de Alepo e Idlib. La defensa de estas zonas se encargó al ejército sirio. En cuanto a las empresas rusas, que ya no querían ser sancionadas por ir en contra del bloqueo occidental contra Damasco, fueron desairadas por los clanes, tribus y familias locales.

Hacía meses que era evidente que HTS estaba preparando una ofensiva. Se enviaron advertencias a Damasco, pero los sirios confiaban en el acuerdo con Turquía y en el restablecimiento de las relaciones con los países árabes. Fue un grave error.

A Rusia esto le permite extraer al menos dos lecciones importantes. De ahora en adelante, pase lo que pase, Moscú tendrá que disciplinar las redes sirias perversas y corruptas para contribuir a la defensa de la soberanía del país. Además, lo ocurrido en Idlib demuestra que la guerra contra los nazis ucranianos tendrá que llegar hasta el río Dniester y no detenerse en las fronteras del Donbas.

En Oriente Medio las guerras siguen a las carreteras

Hasta ahora los grupos yihadistas agrupados en HTS y no están cometiendo demasiados errores. Están tratando de bloquear todas las carreteras que conducen a Alepo para alejar los combates lo más posible de la ciudad y así tener tiempo de conquistarla por completo.

En Oriente Medio las guerras son cuestión de carreteras, ya sea con caballos en el desierto o con Toyotas. Las minas son raras y el barro no existe, a diferencia de Ucrania. Por lo tanto, la guerra evoluciona constantemente, y siempre por carretera. HTS ya utiliza la autopista M4 desde Idlib y está avanzando en tramos de la crucial autopista M5, que conecta Alepo con Damasco.

Mientras tanto, se están poniendo en marcha los elementos de una contraofensiva. Desde Irak, decenas de miles de milicias chiítas, yazidíes y cristianas de Hezbollah Kataib, la brigada Fatemiyoun y las Hashd Al Shaabi (las Unidades de Movilización Popular, muy experimentadas en la lucha contra el Califato Islámico) han entrado en Siria por el al noreste a través del punto fronterizo de Al Bukamal.

La 25 División/Fuerzas Tigre del comandante Suhail Al Hassan, las mejores del ejército sirio, están en movimiento junto con las milicias tribales.

Siria es un centro de conectividad absolutamente esencial, que recuerda a la antigua Ruta de la Seda. Si el combo Estados Unidos/Israel logra su eterno sueño de un cambio de régimen en Damasco, bloqueará el crucial punto de tránsito de Irán hacia el Mediterráneo oriental.

Además, Qatar podría verse obligado a construir un gasoducto para transportar gas natural a Europa a través de Siria, una de las estratagemas de Brzezinski para sustituir el gas natural ruso.

La táctica no es nueva: intentar crear una distracción centrándose en Siria, presionando a Moscú y aliviando la presión sobre Ucrania, justo antes de firmar el vínculo estratégico mundial entre Rusia e Irán.

Sin embargo, Estados Unidos puede enfrentar factores agravantes. Arabia saudí, que demostró apoyar el terrorismo al principio de la guerra contra Siria, cambió su política después de que Rusia se involucrara en 2015. Ahora Riad también es un socio de los Brics, que todavía sigue hambriento. Arabia saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, en particular, apoyan a Assad contra los secuaces de HTS.

Siria es absolutamente crucial para la estrategia general de Rusia en Oriente Medio y África. Damasco es un vínculo esencial entre Rusia y África, donde Moscú despliega de facto todo su poder internacional.

Rusia e Irán, miembros de los Brics, no tienen otra opción: deben remediar, por todos los medios necesarios, la incompetencia demostrada por Damasco y el ejército sirio, para poder mantener su acceso al Mediterráneo oriental, a Líbano, a Irak y más allá. Eso implica una maniobra muy delicada: Rusia debe retirar activos clave de la batalla del Donbas para preservar una Siria relativamente soberana.

El ejército ruso sólo dejó a 120 hombres en Alepo

Actualmente, el ejército sirio parece haber establecido una línea de defensa aún frágil en las aldeas del norte de Hama. El legendario general Javad Ghaffari, antiguo número dos del general Soleimani, especialista en todos los sectores de la guerra contra el terrorismo, llegó desde Irán para echar una mano. En 2020 quería llegar hasta Idlib y por eso Assad exigió su salida. Damasco optó por congelar la guerra. Hoy la situación es completamente diferente.

Los yihadistas a sueldo de la OTAN no tienen ninguna defensa aérea. Ahora están siendo atacados casi continuamente por aviones de combate rusos y sirios.

La situación en Alepo es dramática. Las bandas terroristas encabezadas por HTS controlan casi toda la zona, y los pocos sectores que se salvaron de la invasión están bloqueados. También están progresando en el frente de Alepo-Raqqa, igual que los kurdos, respaldados por Estados Unidos, lo que significa un progreso de la OTAN. En el desierto todo está extrañamente tranquilo.

El ejército ruso tenía sólo 120 hombres en Alepo. Los que sobrevivieron se han ido. ¿Qué le espera a Rusia? El mejor escenario posible a medio plazo sería centrarse en Latakia, adiestrar a los soldados sirios a luchar al estilo ruso y enseñarles a liberar a su propio país.

El primer paso será medir las desastrosas consecuencias de haber ofrecido refugio a decenas de miles de terroristas en Idlib en 2020. El siguiente será comprender plenamente que si Moscú negocia una especie de Minsk-3 con la OTAN –que es esencialmente lo que Trump propugna– Kiev se convertirá en un Idlib 2.0 y los nazis ucranianos garantizarán la creación de una nueva Alepo dentro de Rusia.

El ataque a Idlib es parte de una operación compleja e interconectada -con el caos desplegado como herramienta preferida- destinada a poner patas arriba a Oriente Medio y literalmente inflamarla.

Pepe Escobar https://strategic-culture.su/news/2024/12/04/the-syria-riddle-how-it-may-turn-into-the-first-brics-war/

Horas después de que los yihadistas atacaran Alepo, el comandante de la agrupación de tropas rusas en Siria, el general Serguei Kisel, fue destituido de su cargo y sustituido por Alexander Chaiko, que fue el artífice de la liberación de Alepo en 2017.

Las armas occidentales enviadas a Ucrania ayudan a mejorar las rusas

La Guerra de Ucrania no sólo se ha convertido en un choque entre la OTAN y Rusia, sino también en un campo de batalla, donde los países occidentales prueban su equipamiento militar contra las armas soviéticas y rusas.

Después del Golpe de Estado en 2014, las potencias occidentales comenzaron a suministrar equipos y armas al ejército ucraniano. Los cánones de la OTAN se introdujeron gradualmente y los asesores militares occidentales capacitaron al personal militar para utilizar los nuevos equipos.

Sin embargo, el mayor flujo de ayuda militar occidental y de armas llegó a Ucrania en 2022, después del inicio de la guerra.

Parte del armamento suministrado a Kiev consistía en viejos equipos soviéticos que la URSS había suministrado masivamente a los países de Europa del este. Su manejo no supuso ningún problema para las tropas ucranianas, que utilizaban principalmente armas soviéticas.

Al mismo tiempo, prácticamente todos los países de la OTAN suministraron sus propias armas o armas occidentales adquiridas de otros países.

La aparición de armas occidentales modernas en los teatros de operaciones militares de Ucrania despertó interés, tanto por parte del ejército ruso como de las empresas del complejo militar-industrial, así como preguntas sobre la eficacia de su uso en combate.

Durante décadas Occidente se ha enorgullecido de sus avances militares, pero casi siempre los utilizó contra países que no estaban a su altura y carecían de la capacidad de oponerse a la OTAN. Por otra parte, desde la época de la URSS, el choque directo entre el equipamiento militar de ambos bloques siempre ha favorecido la creación de nuevos modelos, o incluso tipos enteros de equipamiento militar soviético.

Sin embargo, la financiación militar de Rusia y los países de la OTAN no se puede comparar. El año pasado el gasto militar solo de Estados Unidos ascendió a casi un billón de dólares, más de la tercera parte del presupuesto militar mundial, y el de todos los países de la OTAN a más de 1,3 billones de dólares, el 57 por cien.

No obstante, los presupuestos del Pentágono son un agujero negro, un gasto lleno de despilfarro y fraude. Recientemente no logró superar su séptima auditoría consecutiva, con miles de millones de dólares que nadie sabe a dónde han ido a parar.

Al dinero del Pentágono habría que agregar el gasto militar de los países socios que tienen el estatuto de “aliado importante fuera de la OTAN”. Por ejemplo, el gasto militar de sólo dos de estos países asiáticos, Corea del sur y Japón, fue de alrededor de 100.000 millones de dólares. Incluso el presupuesto militar de Ucrania ha alcanzado los 65.000 millones de dólares.

Pues bien, el año pasado el gasto militar de Rusia ascendió a menos de 110.000 millones de dólares: el 4,5 por cien del gasto mundial. Sin disponer de una financiación comparable a la de los países de la OTAN, el complejo militar-industrial ruso consigue producir nuevos tipos de armas y mejorar el equipamiento militar que ya utiliza el ejército ruso.

Una de las fuentes de mejora del armamento ruso fueron los modelos de equipo militar de la OTAN obtenidos en el campo de batalla en Ucrania. Esto incluye vehículos blindados (tanques, vehículos de combate de infantería, vehículos blindados de transporte de personal y vehículos blindados), lanchas patrulleras, sistemas de misiles tierra-aire, estaciones de radar y otros medios de defensa aérea, medios de comunicación y guerra electrónica, drones, sistemas antirradar y misiles de crucero de diferentes tipos, lanzagranadas y sistemas antitanques, armas pequeñas y muchos otros.

Entre los modelos más famosos de armas occidentales capturados por el ejército ruso se encuentran los tanques estadounidense Abrams, el británico Challenger y el alemán Leopard; vehículos blindados americanos Bradley y alemanes Marder; los sistemas móviles franco-italianos de misiles tierra-aire Mamba, los flamantes cañones antiaéreos autopropulsados ​​alemanes Skynex, los sistemas de misiles antitanques estadounidenses Javelin y los sistemas antitanques portátiles sueco-británicos NLAW. Además de los misiles de largo alcance ATACMS (Estados Unidos), Storm Shadow (Reino Unido) y Scalp (Francia).

Las capturas son enviadas a las unidades militares científicas del ejército ruso y a las empresas del complejo militar-industrial para investigar contramedidas, métodos para derrotar las armas de la OTAN, así como para desarrollar nuevos equipos militares.

El equipamiento militar ruso modernizado y los nuevos tipos de armas están atrayendo un interés creciente en el mercado mundial de armas. En febrero, en la exposición internacional de defensa y seguridad World Defense Show en Arabia saudí, el complejo militar-industrial ruso presentó sus nuevos cazas, aviones de transporte, helicópteros y sus misiles, drones y sistemas de defensa aérea, hidroalas y sumergibles, vehículos blindados y armas de francotirador.

En septiembre, en la exposición internacional de armas ADEX de Azerbaiyán, presentaron la munición oculta Lancet-E, modernos drones y bloqueadores que han demostrado su eficacia en el teatro de operaciones.

En noviembre, en la exposición internacional Airshow China, presentaron sus productos más de 20 empresas rusas de cabecera en el campo de la guerra, especializadas en el desarrollo y producción de aviones militares, helicópteros, armas aéreas, sistemas de defensa aérea y antimisiles, guerra electrónica, motores y aviónica. El caza de quinta generación Su-57 fue la estrella de la exposición.

Netflix censura la colección de películas ‘Historias palestinas’

En 2021 Netflix decidió crear una nueva colección de películas. “Netflix lanzará la colección ‘Historias palestinas’, que ofrecerá una selección de películas dirigidas por algunos de los mejores cineastas del mundo árabe”, anunció. “Esta colección es un tributo a la creatividad y la pasión de la industria cinematográfica árabe”, añadía.

Seleccionaron 32 películas y trazaron planes para agregar más. Sin embargo, tras una eliminación de al menos 24 películas, la página de inicio de la colección ahora solo contiene una película accesible para los usuarios en Estados Unidos: el documental de 2019 de Lina Al Abed “Ibrahim” (Ibrahim: A Fate to Define).

Al acceder a la página desde una dirección israelí no sólo desaparecen las 24 películas, sino que la colección “Historias palestinas” no existe en absoluto. La página enlaza con una marca de error 404 que indica que el sitio ya no existe. Anteriormente la página israelí contenía 28 películas.

La desaparición de las películas se produjo un año después del implacable ataque de Israel a la Franja de Gaza y de la escalada en Cisjordania, una guerra que se intensificará contra esos mismos palestinos que Netflix buscaba promover a través de su colección de relatos.

“La eliminación de las voces palestinas por parte de Netflix sigue a varias décadas ignominiosas de supresión de las perspectivas y narrativas palestinas por parte de los medios de comunicación y entretenimiento occidentales”, dice una carta exigiendo el restablecimiento de las películas, de 30 organizaciones solidarias con Palestina, incluida “Freedom Forward”.

El gigante del entretenimiento ha ofrecido pocos detalles de la eliminación de dos docenas de películas palestinas en el lapso de unas pocas semanas. Al menos algunos, si no todos, los títulos han sido eliminados en todo el mundo.

En Corea, como en Israel, la página de inicio de “Historias palestinas” no existe en absoluto, lo que genera un mensaje de error. En otros países, como Reino Unido y Ucrania, la página ofrece “Ibrahim”, la película disponible para los espectadores estadounidenses, así como una segunda película, “200 Metros” de Ameen Nayfeh.

Durante el lanzamiento de la colección “Historias palestinas”, la organización sionista Im Tirtzu preionó a Netflix, que entonces respondió diciendo que “cree en la libertad artística e invierte regularmente en historias auténticas de todo el mundo”, dejando las películas en manos de los espectadores.

En una publicación en el sitio web de Netflix que informa a los espectadores los títulos que abandonan el servicio cada mes, no se menciona ninguna de las películas palestinas. En cambio la lista destaca títulos como «The Cat in the Hat» del Dr. Seuss y «Magic Mike», películas ambientadas en el mundillo de los striptease masculinos en Florida, que también se espera que sean retiradas de la plataforma este mes.

—https://theintercept.com/2024/10/25/netflix-palestinian-stories-israel-movies/

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