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Día: 2 de diciembre de 2024 (página 1 de 1)

Chad y Senegal se alían para expulsar a Francia del Sahel

El jueves fue un día histórico para la geopolítica africana, ya que Chad anunció que expulsará a las tropas francesas, mientras que Senegal dijo que planea hacer lo mismo en un futuro cercano. Se trata de los últimos puestos militares de Francia en el Sahel después de ser expulsada de Burkina Faso, Mali y Níger, que ahora forman la Alianza Saheliana. Leer más

Tras la tregua en Líbano los imperialistas relanzan la Guerra de Siria

El miércoles, terroristas de Hayat Tahrir Al Sham (HTS), una sucorsal de Al Qaeda en Siria, lanzaron una ofensiva contra las posiciones del ejército regular en Alepo, en el oeste del país.

El ataque no es más que otra etapa de la guerra del imperialismo contra Gaza y Líbano, una continuación de la que comenzó contra Siria en 2011 y con los mismos objetivos. Coincide con el alto el fuego en Líbano entre Israel y Hezbollah, una organización aliada del gobierno sirio.

Las operaciones están coordinadas por una célula compuesta por estadounidenses, sionistas, turcos, británicos y ucranianos. Estaban preparadas para el caso en el que Siria apoyara a Hamas o Hezbollah. El periódico ruso Izvestia precisa que el ataque estaba previsto inicialmente para marzo, pero se lanzó antes de lo previsto en respuesta a los acontecimientos en Líbano.

Esta escalada es la más importante desde la firma del acuerdo de alto el fuego hace cuatro años. El acuerdo firmado entre Turquía y Rusia el 5 de marzo de 2020 tenía como objetivo reducir la tensión en la provincia de Idlib, la última gran zona controlada por los terroristas.

El ejército sirio ha detenido el avance del grupo terrorista y ha anunciado que sus contraataques les ha causado pérdidas devastadoras, que se calculan en unos mil efectivos.

El viernes el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Bassam Sabbagh, dijo que la ofensiva yihadista se enmarca “dentro de los objetivos de la entidad de ocupación israelí y sus organizadores”.

Sabbagh destacó el papel de Israel en el patrocinio de los grupos yihadistas, como HTS en Siria, señalando que el gobierno de Damasco “siempre ha advertido de la evidente coincidencia entre los ataques de la ocupación [israelí] y los de los grupos terroristas”.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, expresó el apoyo de su país al gobierno, al pueblo y al ejército sirios en la lucha contra el terrorismo y el establecimiento de la seguridad y la estabilidad en la región.

En una conversación con su homólogo sirio, el viernes Araghchi sostuvo que la reactivación de los grupos terroristas, que se afianzaron en Siria durante la guerra de Estados Unidos contra Damasco a partir de 2011, es un “plan estadounidense tras la derrota de Israel en Líbano y Palestina”.

Desde el miércoles los terroristas de HTS, anteriormente conocido como Frente Al Nosra, han capturado un territorio considerable en el oeste de Alepo y el viernes lograron penetrar en algunos barrios de la ciudad.

Algunos vecinos han comenzado a huir de la ciudad, temiendo que se repitan los acontecimientos de 2012, cuando militantes del Ejército Libre de Siria, respaldados por Estados Unidos, Israel, Turquía y los países del Golfo, unieron fuerzas con Al Nosra para invadir, saquear y aterrorizar los barrios orientales de la ciudad.

Un comandante de campo de la 25 División de las Fuerzas de Misión Especial del ejército regular, las Fuerzas Tigre, en Alepo dijo que la situación está bajo control.

Los terroristas del HTS, junto con células durmientes del interior de la ciudad, lograron penetrar en algunos barrios de los suburbios de Alepo, donde algunos soldados sirios abandonaron sus posiciones. “Esperemos que la situación vuelva a la normalidad mañana”, subrayó el comandante.

El periodista sirio Kevork Al Massian asegura que los refuerzos del ejército regular están en camino. “El número de efectivos del ejército sirio en camino a Alepo es considerable, como lo confirman las personas que viajan de Alepo a Damasco, lo que indica que la misión no sólo trata de recuperar territorios recientemente perdidos, sino que es parte de una ofensiva más amplia.

Se han difundido rumores de que los terroristas han entrado en Hama y Damasco, lo que ha sido desmentido por la cadena de televisión Al Ajbariya y el periodista sirio Haydar Mustapha.

David Carden, coordinador de la ONU para Siria, dijo 27 civiles habían muerto en los combates, mientras que los medios públicos sirios informan que cuatro civiles, incluidos dos estudiantes de ingeniería de la Universidad de Alepo murieron cuando el campus fue objeto de fuego de artillería por parte de HTS.

¿Un mensaje para Putin?

72 horas, después del alto el fuego en el frente libanés, Israel ataca el pulmón que suministra oxígeno a Hezbollah, utilizando a sus peones yihadistas, asegura Nasser Charara, redactor jefe de la revista Al Hadeel (1).

Dirigir la guerra hacia Siria concentrándola en Alepo obliga a los aliados del gobierno sirio a desplazarse desde la zona de guerra con Israel y el sur de Damasco, lindando con las fronteras del Golán ocupado, hacia las provincias del norte.

Charara afirma que el ataque de Alepo es un mensaje dirigido contra Rusia, una advertencia para confrontar a Putin con la posibilidad de un giro hacia uno de cada dos frentes de lucha: Ucrania y Siria. Intentan hacerle entender de que tiene que hacer concesiones a Israel y Estados Unidos en Siria, así como concesiones al gobierno de Trump y a los europeos en Ucrania. Es la única manera de extinguir los incendios que asedian a Rusia.

El ejército ruso ha enviado aviones de combate para atacar a los terroristas en Alepo. Las fuerzas aéreas sirias y rusas, así como los drones iraníes, quieren imponer una zona de exclusión aérea en el norte de Siria.

La Guerra de Líbano se traslada a Siria

El viernes Nasser Kandil, antiguo parlamentario libanés y editor jefe del diario Al Binaa, publicó un artículo titulado: “La guerra de Líbano se traslada a Siria” (2).

No es casualidad que los terroristas atacaran Alepo tan pronto como la Brigada Golani entró en cuidados intensivos tras su fracaso en la guerra contra Líbano, dice Kandil. La guerra contra la resistencia libanesa se ha pospuesto desde la derrota del ejército israelí en 2006 a la espera del momento oportuno.

La guerra es, de hecho, un plan permanente para Israel, como demuestra lo que la región ha estado padeciendo desde la Operación Inundación de Al Aqsa, y los crímenes que Israel ha cometido contra los países de la región no habrían sido posibles sin una planificación conjunta con Estados Unidos.

Si la guerra contra Siria hubiera logrado sus objetivos, añade Kandil, no habría habido guerra contra la resistencia en Líbano, y si la guerra contra Líbano hubiera tenido éxito esta vez, no habría habido una nueva guerra contra Siria inmediatamente después del alto el fuego anunciado el 26 de noviembre.

Turquía aparenta que no es parte del problema sino de la solución

Izvestia asegura que el actual ataque de HTS contra Alepo ha sido coordinado por los servicios de inteligencia turcos, ucranianos y franceses, con el apoyo de Israel y la aprobación de Estados Unidos. Los terroristas de HTS están recibiendo información de los servicios de inteligencia turcos, afirma por su parte el periódico Times of Israel (3).

Fuentes de la oposición en contacto con la inteligencia turca dicen que Erdogan dio luz verde a la ofensiva. Un corresponsal de la AFP en Idlib, una ciudad controlada por HTS, también asegura que “los yihadistas y sus aliados respaldados por Turquía recibieron órdenes de un comando de operaciones conjuntas”.

Durante la guerra respaldada por Estados Unidos contra Siria que comenzó en 2011, la CIA y otras cenrales de inteligencia establecieron salas de operaciones conjuntas en el sur de Turquía y Ammán, la capital de Jordania, para dirigir los ataques de los yihadistas contra el gobierno sirio.

Turquía exige la participación de Al Nosra en una “solución política” para Siria desde que los terroristas cambiaron de nombre, dado que hasta entonces aparecía en las listas negras. Es la misma organización que lanzó ayer el ataque, cubierto por el fuego de drones turcos, contra las posiciones del ejército regular sirio.

El ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, lo niega todo. Dice que su país no está involucrado en el ataque, pero que están tomando precauciones para evitar una posible ola de desplazados.

Entonces, ¿de dónde vino el armamento pesado utilizado al inicio del ataque terrorista? ¿De Estados Unidos? ¿De Ucrania? ¿De Francia como afirman algunas fuentes? ¿De Turquía? ¿De todos esos países?

La arteria que mantiene vivos a los grupos terroristas en la región está en manos de Estados Unidos, sin cuyo apoyo no pueden seguir avanzando durante más de tres días, añadió Fidan, en referencia a los kurdos. Turquía no permitirá jamás que una “organización terrorista” en el norte de Siria, el PKK kurdo, se convierta en un estado.

Con la llegada de Trump y la posibilidad de una retirada militar estadounidense de Siria, Erdogan busca convertirse en la clave de la solución política entre los terroristas y el gobierno sirio, del mismo modo que busca convertirse en el responsable de resolver la complicada situación en el norte de Siria y supervisar los acuerdos de seguridad en las fronteras de Siria con Irak y Turquía.

No es una coincidencia que Turquía, un miembro de la OTAN, no haya roto sus vínculos con Israel por solidaridad con Gaza como lo han hecho los países latinoamericanos.

La Segunda Batalla de Alepo

La Guerra de Siria nunca fue una lucha por el poder, ni un asunto interno, ni una guerra civil. Por eso la Segunda Batalla de Alepo trata de cambiar los resultados de la Primera, con la esperanza de que el ejército sirio y sus aliados estén agotados o desintegrados después de años de guerra. Se supone que Al Nosra debe compensar lo que el ejército israelí no ha logrado en el sur de Líbano y necesita recuperar sus fuerzas, motivo por el cual Netanyahu habría aceptado el alto el fuego.

En 2015 HTS conquistó por primera vez la provincia de Idlib. En aquel momento la organización se llamaba Jabhat Fatah Al Sham. Esta delegación de Al Qaeda expulsó al ejército sirio de Idlib utilizando terroristas suicidas entrenados por las tropas estadounidenses y equipados con misiles antitanque TOW suministrados por la CIA a los grupos aliados de Al Qaeda.

En un comunicado de prensa Al Nosra anunció el cambio de nombre a Hayat Tahrir Al Sham (HTS) después de presentarse como la sucursal de Al Qaeda en Siria y haber jurado lealtad a su dirigente, Ayman Al Zawahiri. Es la misma organización a la que el antiguo ministro de Guerra israelí Moshe Yalon reconoció como aliado en una declaración de 2014, por su contribución a la protección de las fronteras orientales de Israel.

Es la misma organización que Estados Unidos buscó integrar en el gobierno de Siria al incitar al antiguo enviado de la ONU, Staffan de Mistura, a presentar un proyecto de “solución política” que le otorgaría autonomía en las áreas sirias bajo su control.

(1) https://alhadeel.net/article/704709/
(2) https://www.al-binaa.com/archives/420118
(3) https://www.timesofisrael.com/jihadists-turkish-backed-allies-enter-aleppo-in-lightning-assault-on-syrian-regime/

La Unión Europea contra China: una provocación detrás de otra

El Parlamento Europeo quiere acabar con uno de los grandes tabúes de China: el principio de que sólo hay un país. Los últimos aranceles no le parecen suficientes a Bruselas, las visitas de los eurodiputados a Taiwán tampoco y ha dado un paso más hacia el abismo.

Hace un mes aprobó por amplia mayoría (432 votos a favor, 60 en contra y 71 abstenciones) una resolución que replantea la incorporación de la República Popular a la ONU, excluyendo de la misma a Taiwán. Es la Resolución 2758 de 25 de octubre de 1971, a la que quiere dar una interpretación jurídica típica de picapleitos: como el texto de la Resolución no menciona a Taiwán, ambos países pueden coexistir en los organismos internacionales (*).

Bajo el nombre de “República de China”, Taiwán ocupó hasta 1971 su plaza en la ONU, incluido el Consejo de Seguridad. Para indicar el final de aquella “República de China”, la Resolución 2758 de la ONU sólo mencionaba a los “representantes de Chiang Kai-shek”, el dirigente de Taipei en aquel momento. Como consecuencia de ello, desde entonces Taiwán ya no tiene derecho de representación en la ONU y sus organismos.

El Parlamento Europeo ahora quiere explotar el hecho de que la Resolución 2758 no utiliza la palabra “Taiwán“ para afirmar que la Asamblea General de la ONU no ha hecho ninguna declaración sobre el estatuto de la isla dentro de la ONU.

Se trata de eternizar la existencia de “dos Chinas”, algo que Pekín ha declarado de todas las formas posibles que no va a admitir nunca. Por decirlo de una manera clara: es una declaración de guerra de la Unión Europea contra China. Como en el caso de Rusia, nadie debería lamentar luego las represalias que adopte el gobierno de Pekín.

El replanteamiento europeo es obra de los miembros de la Alianza Interparlamentaria sobre China (IPAC), un grupo de presión presente en tres docenas de estados que no oculta su posición antichina. Ya ha promovido resoluciones similares en otras cámaras legislativas.

El Parlamento Europeo dice sobre Taiwán lo que nunca se atrevería a decir sobre Catalunya: que Taiwán es un socio clave con el que se debería cooperar más estrechamente en el futuro, manteniendo intercambios más intensos, en particular a nivel político. La colaboración debe alcanzar a la ciencia, la educación, la cultura y el deporte, a través de nuevas asociaciones entre ciudades y regiones, acompañada de una “cooperación técnica estructural” con los bomberos y la policía taiwaneses.

Además, la Comisión Europea debería iniciar inmediatamente negociaciones sobre un acuerdo bilateral de inversiones. Pero, sobre todo, se trata de comprometerse a la admisión de Taiwán en los organismos especializados de la ONU como la OMS, el IPCC o en asociaciones intergubernamentales, como Interpol.

Naturalmente los parlamentarios europeos son fieles caniches de Estados Unidos. El año pasado la Cámara de Representantes ya lanzó un ataque contra la Resolución 2758 y luego adoptó una ley de “solidaridad internacional con Taiwán” que, al igual que la resolución del Parlamento Europeo, afirmaba que la resolución 2758 no hacía ninguna referencia a la representación de Taiwán ante la ONU y sus organismos.

Es un movimiento coordinado contra China. El Senado australiano aprobó una resolución idéntica el 21 de agosto y la Cámara Alta siguió los pasos el 12 de septiembre.

La IPAC se fundó en junio de 2020 por iniciativa, entre otros, del político verde alemán Reinhard Bütikofer. Reúne a 250 diputados de unos cuarenta parlamentos que se confabulan periódicamente para ejecutar nuevas agresiones contra China. Eso permite aprobar simultáneamente resoluciones contra Pekín en varios parlamentos y dar así la impresión de que existe un amplio descontento internacional con la República Popular.

En una reunión en Taipei a finales de julio, IPAC adoptó un modelo para reinterpretar la Resolución 2758 de la ONU afirmando que no se opone a la incorporación de Taiwán a las organizaciones internacionales.

(*) https://www.german-foreign-policy.com/news/detail/9737

Ambiente fúnebre tras el fracaso de la última cumbre climática

Tras el fin de la conferencia climática COP29, celebrada en Bakú, el ambiente es fúnebre. Casi una semana entera de conversaciones y reuniones interminables no parece haber sido suficiente para alcanzar un consenso razonable sobre una serie de medidas prácticas sobre las que había expectativas.

El debate sobre la financiación de las políticas climáticas ha fracasado. Los países emergentes esperaban una política de donaciones anuales de poco más de un billón de dólares para políticas destinadas a la transición energética, pero sólo se transferirán 300.000 millones por año. Pero esos 300.000 millones no necesariamente constituirán donaciones, sino que también podrán realizarse a través de préstamos y otras formas de financiación.

En otras palabras, la financiación climática quiere convertirse en un negocio para los países ricos y un lastre para los demás, con más deudas y más intereses a pagar.

India denunció el resultado final de la cumbre, con el aplauso de Bolivia, Cuba y Nigeria, como una enorme farsa y un insulto de los países desarrollados a los emergentes.

El debate sobre la financiación queda ahora para la próxima COP30, que se celebrará en Brasil el año que viene. El problema es que las posibilidades de que la COP30 avance lo que la COP29 no logró son muy bajas.

Las paranoias climáticas ya no cuelan, entre otras cosas porque los artículos seudocientíficos son cada vez más ridículos y, sobre todo, porque en medio de la crisis económica, es cada vez más difícil avanzar con la transición energética y las políticas descarbonizadoras.

Alemania, por ejemplo, fue uno de los principales impulsores de la histeria climática en el mundo, llegando incluso a cerrar sus centrales nucleares por motivos medioambientales. Afectada ahora por una crisis energética generada por las sanciones a Rusia y la destrucción de NordStream, está reabriendo sus plantas de carbón.

Por su parte, Suecia, que siempre ha estado a la vanguardia de las políticas ambientales, ha comenzado a dar marcha atrás a la mayoría de ellas. El Ministerio de Medio Ambiente ha sido desmantelado y el gobierno ha empezado a priorizar los combustibles convencionales.

En Reino Unido el anterior gobierno de Rishi Sunak ha levantado la prohibición de venta de coches diésel, además de dejar de promover la sustitución de las calefacciones de gas.

Podríamos seguir dando ejemplos de otros países.

Las sanciones a Rusia y la destrucción del NordStream han complicado la situación energética europea, aumentando el coste de la vida, hasta el punto de convencer a los gobiernos europeos de eliminar algunas -al menos- de sus medidas seudoecologistas.

Los países desarrollados construyeron su riqueza saqueando intensivamente los recursos naturales de todo el mundo y contaminando el planeta. Ahora no quieren que otros hagan lo propio y predican restricciones ambientales para limitar el crecimiento de las economías emergentes. A menudo esas imposiciones dañan sectores estratégicos, como la exploración de petróleo y gas, la minería y la agroindustria, que son fundamentales para el desarrollo económico.

Asistimos a la crisis de las políticas verdes, que han dominado la política mundial desde hace algunos años. No obstante, algunos países parecen no haber entendido todavía que solo eran nuevas estrategias del capital para la acumulación y la imposición de formas de control social.

Tras el fin de la conferencia Ambiente fúnebre tras el fracaso de la COP29

Tras el fin de la conferencia climática COP29, celebrada en Bakú, el ambiente es fúnebre. Casi una semana entera de conversaciones y reuniones interminables no parece haber sido suficiente para alcanzar un consenso razonable sobre una serie de medidas prácticas sobre las que había expectativas.

El debate sobre la financiación de las políticas climáticas ha fracasado. Los países emergentes esperaban una política de donaciones anuales de poco más de un billón de dólares para políticas destinadas a la transición energética, pero sólo se transferirán 300.000 millones por año. Pero esos 300.000 millones no necesariamente constituirán donaciones, sino que también podrán realizarse a través de préstamos y otras formas de financiación.

En otras palabras, la financiación climática quiere convertirse en un negocio para los países ricos y un lastre para los demás, con más deudas y más intereses a pagar.

India denunció el resultado final de la cumbre, con el aplauso de Bolivia, Cuba y Nigeria, como una enorme farsa y un insulto de los países desarrollados a los emergentes.

El debate sobre la financiación queda ahora para la próxima COP30, que se celebrará en Brasil el año que viene. El problema es que las posibilidades de que la COP30 avance lo que la COP29 no logró son muy bajas.

Las paranoias climáticas ya no cuelan, entre otras cosas porque los artículos seudocientíficos son cada vez más ridículos y, sobre todo, porque en medio de la crisis económica, es cada vez más difícil avanzar con la transición energética y las políticas descarbonizadoras.

Alemania, por ejemplo, fue uno de los principales impulsores de la histeria climática en el mundo, llegando incluso a cerrar sus centrales nucleares por motivos medioambientales. Afectada ahora por una crisis energética generada por las sanciones a Rusia y la destrucción de NordStream, está reabriendo sus plantas de carbón.

Por su parte, Suecia, que siempre ha estado a la vanguardia de las políticas ambientales, ha comenzado a dar marcha atrás a la mayoría de ellas. El Ministerio de Medio Ambiente ha sido desmantelado y el gobierno ha empezado a priorizar los combustibles convencionales.

En Reino Unido el anterior gobierno de Rishi Sunak ha levantado la prohibición de venta de coches diésel, además de dejar de promover la sustitución de las calefacciones de gas.

Podríamos seguir dando ejemplos de otros países.

Las sanciones a Rusia y la destrucción del NordStream han complicado la situación energética europea, aumentando el coste de la vida, hasta el punto de convencer a los gobiernos europeos de eliminar algunas -al menos- de sus medidas seudoecologistas.

Los países desarrollados construyeron su riqueza saqueando intensivamente los recursos naturales de todo el mundo y contaminando el planeta. Ahora no quieren que otros hagan lo propio y predican restricciones ambientales para limitar el crecimiento de las economías emergentes. A menudo esas imposiciones dañan sectores estratégicos, como la exploración de petróleo y gas, la minería y la agroindustria, que son fundamentales para el desarrollo económico.

Asistimos a la crisis de las políticas verdes, que han dominado la política mundial desde hace algunos años. No obstante, algunos países parecen no haber entendido todavía que solo eran nuevas estrategias del capital para la acumulación y la imposición de formas de control social. COP29, celebrada en Bakú, el ambiente es fúnebre. Casi una semana entera de conversaciones y reuniones interminables no parece haber sido suficiente para alcanzar un consenso razonable sobre una serie de medidas prácticas sobre las que había expectativas.

El debate sobre la financiación de las políticas climáticas ha fracasado. Los países emergentes esperaban una política de donaciones anuales de poco más de un billón de dólares para políticas destinadas a la transición energética, pero sólo se transferirán 300.000 millones por año. Pero esos 300.000 millones no necesariamente constituirán donaciones, sino que también podrán realizarse a través de préstamos y otras formas de financiación.

En otras palabras, la financiación climática quiere convertirse en un negocio para los países ricos y un lastre para los demás, con más deudas y más intereses a pagar.

India denunció el resultado final de la cumbre, con el aplauso de Bolivia, Cuba y Nigeria, como una enorme farsa y un insulto de los países desarrollados a los emergentes.

El debate sobre la financiación queda ahora para la próxima COP30, que se celebrará en Brasil el año que viene. El problema es que las posibilidades de que la COP30 avance lo que la COP29 no logró son muy bajas.

Las paranoias climáticas ya no cuelan, entre otras cosas porque los artículos seudocientíficos son cada vez más ridículos y, sobre todo, porque en medio de la crisis económica, es cada vez más difícil avanzar con la transición energética y las políticas descarbonizadoras.

Alemania, por ejemplo, fue uno de los principales impulsores de la histeria climática en el mundo, llegando incluso a cerrar sus centrales nucleares por motivos medioambientales. Afectada ahora por una crisis energética generada por las sanciones a Rusia y la destrucción de NordStream, está reabriendo sus plantas de carbón.

Por su parte, Suecia, que siempre ha estado a la vanguardia de las políticas ambientales, ha comenzado a dar marcha atrás a la mayoría de ellas. El Ministerio de Medio Ambiente ha sido desmantelado y el gobierno ha empezado a priorizar los combustibles convencionales.

En Reino Unido el anterior gobierno de Rishi Sunak ha levantado la prohibición de venta de coches diésel, además de dejar de promover la sustitución de las calefacciones de gas.

Podríamos seguir dando ejemplos de otros países.

Las sanciones a Rusia y la destrucción del NordStream han complicado la situación energética europea, aumentando el coste de la vida, hasta el punto de convencer a los gobiernos europeos de eliminar algunas -al menos- de sus medidas seudoecologistas.

Los países desarrollados construyeron su riqueza saqueando intensivamente los recursos naturales de todo el mundo y contaminando el planeta. Ahora no quieren que otros hagan lo propio y predican restricciones ambientales para limitar el crecimiento de las economías emergentes. A menudo esas imposiciones dañan sectores estratégicos, como la exploración de petróleo y gas, la minería y la agroindustria, que son fundamentales para el desarrollo económico.

Asistimos a la crisis de las políticas verdes, que han dominado la política mundial desde hace algunos años. No obstante, algunos países parecen no haber entendido todavía que solo eran nuevas estrategias del capital para la acumulación y la imposición de formas de control social.

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