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Día: 21 de octubre de 2024 (página 1 de 1)

Cero emisiones para cero industria: los países europeos cierran las fábricas

British Steel ha cerrado sus altos hornos de carbón, con un plan para reconvertirlos a tecnología de arco eléctrico para finales de 2025. Pero la red eléctrica británica dice que la producción de “energía limpia” no estará disponible antes de 2032. El titular de una revista económica, Energy Live News, anuncia: “Acero ecológico en Reino Unido: el cambio a hornos eléctricos se retrasa hasta 2032 (1).

Ahora bien, si la red eléctrica se compromete a suministrar la electricidad necesaria para 2032, cuando llegue el término se revisará para volverla a retrasar hasta 2045 o incluso más allá. Para entonces las fábricas de British Steel habrán estado cerradas durante demasiado tiempo como para esperar su repertura gracias a la electricidad “verde” prometida.

La economía británica se quedará sin una empresa siderúrgica emblemática.

Pero eso no es todo. “Reino Unido cierra su última central eléctrica de carbón”, titulaba CBS News el 30 de septiembre (2). Así, el gobierno de Londres ha puesto fin a la carrera por alcanzar su objetivo de reducción de las emisiones de CO2.

Lo mismo ocurre en Alemania, donde hace años que se está llevando a cabo una rápida desindustrialización para lograr las cero emisiones. “ThyssenKrupp reexamina sus planes de producción de acero ecológico, las acciones caen”, titula Reuters (3).

El monopolio siderúrgico había planeado convertir una de sus plantas siderúrgicas alimentadas con carbón a hidrógeno “verde”, que a su vez procedería de turbinas eólicas y paneles solares.

Pero el plan no es factible y ThyssenKrupp ha suspendido una inversión de 3.300 millones de dólares en un proyecto basado en el hidrógeno porque, dice Reuters, la planta que lo debía producir en Duisburg “podría costar más de lo esperado inicialmente”.

El cuento de la lechera ha vuelto a fallar.

Lo mismo que en Reino Unido, una fábrica de acero ha quedado paralizada, a pesar de que es la materia prima de muchos sectores productivos.

La historia misma del capitalismo enseña que las energías no son sucesivas sino acumulativas. Las más recientes no sustituyen a las anteriores, sino que su añaden a ellas. Por eso el consumo de carbón no se redujo cuando llegó el petróleo, sino que siguió creciendo.

Por más que se empeñen, las energías llamadas “renovables” no van a eliminar a las llamadas “fósiles” sino que se van a sumar a ellas. Los chinos parecen ser los únicos que lo han entendido.

(1) https://www.energylivenews.com/2024/10/07/uk-green-steel-switch-to-electric-furnaces-delayed-until-2032/
(2) https://www.cbsnews.com/news/united-kingdom-coal-fired-power-station-last-plant-closes/
(3) https://www.reuters.com/markets/commodities/thyssenkrupp-reviews-plans-green-steel-production-2024-10-07/

Las contradicciones se agudizan a un lado y otro del Estrecho de Gibraltar

Como venimos insistiendo, las contradicciones se agudizan a un lado y otro del Estrecho de Gibraltar, donde hay una larga lista de agravios que conduce a un callejón sin salida para varios países, singularmente Argelia, Marruecos y España.

No todo es emigración. En 1994 Argelia y Marruecos cerraron las fronteras terrestres, en 2021 rompieron su relaciones diplomáticas y cerraron el espacio aereo, y si Argelia y Mali se enfrentan, Marruecos se pone de parte de Mali.

Recientemente Rabat anunció su intención de adquirir 24 cazas F-16 Block 70/72 de Estados Unidos. Estos aviones, equipados con el sistema de defensa Viper Shield, representan un avance tecnológico significativo para las Fuerzas Aéreas de Marruecos.

La modernización de las fuerzas aéreas marroquíes ha despertado preocupación en el gobierno de coalición de Madrid, que inmediatamente encargó a Airbus 45 nuevos cazas Eurofighter Tranche 4.

Esta escalada en la adquisición de aviones de combate replantea la correlación de fuerzas en la zona. España parece temer que la llegada de los F-16 marroquíes perturbe su supremacía aérea en el Estrecho de Gibraltar y el Mediterráneo occidental.

Los dos tipos de aviones elegidos por Marruecos y España representan lo mejor en términos de tecnología aeronáutica militar. El F-16 Block 70/72 está equipado con el radar AN/APG-83, un sistema Active Electronically Scanned Array de última generación. Proporciona prestaciones avanzadas de detección y seguimiento, cruciales para misiones de combate aire-aire y ataque terrestre.

Por su parte, el Eurofighter Tranche 4 no se queda atrás. Equipado con dos motores Eurojet EJ200 y el radar AESA ESCAN MK1, ofrece un rendimiento superior en varias áreas. Tiene una cierta ventaja en un enfrentamiento directo, gracias a su avanzada tecnología y sus versátiles prestaciones.

Sin embargo, la elección de Marruecos por el F-16 podría explicarse por consideraciones económicas. La compra y el mantenimiento de estos aviones estadounidenses serían menos costosos que los del Eurofighter, un factor que para Marruecos es importante.

Para ambos paises la adquisición de los nuevos cazas va más allá del simple marco de la modernización militar. Un costado del Estrecho vigila al otro, lo que refleja las cuestiones estratégicas y políticas que subyacen a las relaciones hispano-marroquíes, que no son sólo emigración, ni Ceuta y Melilla.

Para España, la modernización de su flota aérea cumple un doble objetivo: mantener su superioridad tecnológica sobre sus vecinos del sur y hacer valer su estatus dentro de la OTAN. Madrid quiere mantener su papel de guardián del flanco sur de Europa, al tiempo que se posiciona como un protagonista clave en la región.

Por parte marroquí, la adquisición del F-16 también forma parte de una estrategia más amplia para mirar a la cara, tanto a España como a Argelia. Rabat busca afirmarse como la tercera potencia regional, capaz de proyectar su fuerza más allá de sus fronteras. Esta pretensión va de la mano de los esfuerzos diplomáticos para fortalecer su influencia en África y el mundo árabe… de la mano de Israel.

Morir con las botas puestas

Muy pronto las calles y plazas del mundo entero llevarán el nombre de Yahya Sinwar en señal de respecto y admiración, no sólo personal sino colectiva hacia un pueblo, como el palestino, que lleva ocho décadas de resistencia frente a un enemigo implacable.

Lo mismo que el ejército israelí, la propaganda esperaba su foto escondido en un túnel, pero los soldados se precipitaron al mostrarle como uno más, en traje de camuflaje, haciendo frente a las hordas ocupantes.

Sinwar pasará a la historia como el dirigente que permaneció en el campo de batalla junto a sus hermanos hasta el final, y no como alguien que se escondió bajo tierra, presa del pánico.

Eso refuerza el mensaje de que Sinwar estaba decidido a resistir a las tropas de ocupación israelíes, consolidando así su condición de dirigente consecuente y entregado a la causa del pueblo palestino.

En lugar de quedar como un fugitivo escondido y atemorizado, la imagen de Sinwar como un combatiente con uniforme de campaña es un estímulo para los palestinos, ha elevado la moral de la resistencia y quebrado la imagen de Israel.

La percepción de Sinwar como un héroe que lucha hasta el último aliento destruye el impacto sicológico que los dirigentes israelíes podrían haber logrado al asesinarlo.

Para Israel, la filtración de la imagen por parte de los soldados, pasando por alto la cadena de mando, socava cualquier posible victoria simbólica que su muerte pudiera haber acarreado.

La filtración de los soldados revela grietas en el control de la información dentro del ejército israelí, lo que podría avergonzar a los cabecillas políticos israelíes.

Rusia aprieta las clavijas al capital extranjero

Rusia ha aumentado aún más la parte que los bancos y empresas de países “hostiles” se ven obligados a vender sus filiales rusas, así como las tasas que deben pagar al fisco ruso. Es más que suficiente para forzar a que se larguen de Rusia.

En el país siguen presentes 1.674 empresas occidentales. El ministro de Finanzas, Anton Siluanov, confirmó el jueves que cualquier empresa occidental tendrá que reducir el valor de sus activos rusos en un 60 por cien (y ya no sólo a la mitad) en caso de venta.

Además, los bancos y empresas occidentales tendrán que aumentar su contribución al presupuesto del Estado del 15 al ​​35 por cien de ese valor. Se trata de más del triple de la tasa fijada inicialmente en abril del año pasado. Las tasas deberán pagarlas en tres fases: 25 por cien cuando se produzca la venta, luego 5 por cien a pagar en doce meses y lo mismo el año siguiente.

El objetivo es evitar que los capitales extranjeros deshagan los vínculos demasiado rápido y los expongan directamente a las sanciones occidentales… siempre que encuentren una alternativa con compradores no rusos que escapen a las sanciones.

La nueva norma expone directamente a los compradores potenciales a medidas de represalia por parte del Kremlin. El año pasado el fondo Mubadala de Abu Dabi, en conversaciones con UniCredit para hacerse cargo de su filial rusa, tiró la toalla finalmente por miedo a las sanciones occidentales.

A finales de septiembre, Rusia eliminó de la lista de empresas sujetas a su control en caso de cambio de accionista a la antigua filial rusa del HSBC absorbida por el ruso Expobank, así como a la filial bancaria de Yandex, el Google ruso. La empresa, especializada en búsquedas en línea, entregas y pagos móviles, cuya sede se trasladó a Países Bajos en 2007 para atraer inversores internacionales, logró vender sus actividades rusas a un consorcio de inversores del país por 4.800 millones de euros.

Otro ejemplo: el gigante Unilever anunció que había cerrado la venta de sus aproximadamente 600 millones de euros en activos rusos y bielorrusos a su socio ruso Arnest. Desde el inicio de la Guerra de Ucrania el holsding encabezado por el empresario Alexey Sagal ha comprado varias empresas occidentales, incluidas las operaciones rusas de la cervecera holandesa Heineken. También adquirió el negocio de envasado de bebidas de Ball por 530 millones de dólares a finales de 2022, así como el negocio ruso de la empresa sueca de cosméticos Oriflame.

En cuanto a los bancos, el último anuncio del Kremlin los coloca en una situación más difícil. Moscú quiere mantener canales de pago internacionales a través de instituciones europeas y así conservar un último cordón umbilical para el mantenimiento de las actividades de las empresas occidentales dentro del país.

Las empresas occidentales quieren pasar desapercibidas y para ello algunas reducen su tamaño, como el banco italiano UniCredit y el austriaco Raiffeisen, los dos más expuestos a Rusia.

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