La web más censurada en internet

Día: 27 de agosto de 2024 (página 1 de 1)

¿Quién se dedica a quemar los archivos oficiales?

La CIA es la institución pública más estudiada de Estados Unidos. Ninguna otra ha convocado más comisiones, foros y comités presidenciales y parlamentarios para analizar sus numerosos atropellos.

La Wikipedia tiene una extensa entrada en la que hace un listado de los informes oficiales acerca de la central de espionaje. Los más conocidos están estrechamente identificados con los nombres de sus principales autores o patrocinadores: el informe del Comité Church (1976), el informe Schlesinger (1971), el informe Dulles-Jackson-Correa (1949)…

Aquellos documentos se redactaron -teóricamente- para que los crímenes y golpes de Estado de la CIA no se volvieran a repetir nunca más. Por lo tanto, estamos ante el fracaso más sonado de la historia, porque la CIA ha seguido haciendo exactamente lo mismo, o peor.

Esos textos son fuentes de información inestimables para los historiadores. Los chanchullos de la CIA sólo son conspiranoias hasta que alguien se suelta la lengua delante de la grabadora de algún periodista, o hasta que los papeles salen debajo del escritorio.

Luego resulta que la realidad es mucho peor de lo que todos hablaban en voz baja, por lo que los papeles con membrete oficial se guardan en la caja fuerte. Es el caso del informe Bruce-Lovett.

En 1956 dos diplomáticos estadounidenses, David Bruce y Robert Lovett, prepararon un informe para el presidente Eisenhower que criticaba la afición de la CIA por los golpes de Estado en los países árabes. Apenas habían transcurrido ocho años desde la fundación de la CIA y el 60 por cien del presupuesto se gastaba en las operaciones de quitar y poner gobiernos. El pretexto era siempre el mismo: frenar el expansionismo soviético.

Bruce y Lovett sabían de lo que escribían. En los años cincuenta habían formado parte de la Junta de Consultores del Presidente sobre Actividades de Inteligencia Extranjera.

Durante décadas los historiadores intentaron encontrar el informe entre las montañas de papeles burocráticos. No apareció. Ni siquiera había referencias a su existencia, lo cual resultaba aún más fascinante todavía.

Sin embargo, Lovett había testificado ante la comisión de investigación del general Maxwell Taylor sobre el fracaso de la Operación de Bahía de Cochinos de 1961. Robert Kennedy formó parte de ella, escuchó a Lovett hablar de su informe y le pidió una copia.

Pero el informe sigue sin aparecer y la copia tampoco está entre los papeles de los Kennedy. Los más conspiranoicos creen que lo han quemado, pero otros no se cansan y siguen buscándolo desde hace décadas. A los primeros les bastan las experiencias, mientras que estos últimos, como Santo Tomás, son fanáticos de las “pruebas”.

Macron hace lo que Putin no se atrevió: detener al dueño de Telegram

El fundador de Telegram, Pavel Durov, fue detenido en el aeropuerto de Le Bourget, en París, el sábado alrededor de las 20:00 horas. París ha sentado “un precedente mundial” al detener a Durov, afirma el periódico francés Le Monde.

El montaje policial es interesante porque han recurrido a la Oficina del Menor que dirige una joven comisaria, Gabrielle Hazan, con ganas de ascender y ponerse medallas.

La Oficina es un departamento de la policía judicial francesa especializada en la represión de la violencia contra los niños y adolescentes. Abrió una investigación para incluir a Durov en el Archivo de Personas Buscadas.

Naturalmente a la comisaria nunca se le hubiera ocurrido orquestar un montaje tan espectacular. Ella se ha limitado a cumplir órdenes y su Oficina es la coartada perfecta porque ¿quién puede oponerse a la lucha heroica de la policía francesa contra la pedofilia?

El caso Assange, que empezó como si fuera una acusación de violación de dos mujeres, ha creado escuela.

En el caso de Telegram, el montaje tiene por objeto crear la imagen de un red oscura, dominada por el crimen organizado, que aprovecha el cifrado de los mensajes, a diferencia de otras redes sociales, como las de Meta/Facebook.

El cifrado de una red social protege a los usuarios, que tienen un derecho a la intimidad, nominalmente tutelado por países, como los europeos, que presumen de ello a cada paso.

El anonimato de internet no es otra cosa que una extensión del derecho a la intimidad.

En Reino Unido han aprobado una ley que prohíbe el cifrado de puntos finales y, bajo amenaza de cárcel, la Regulation of Investigatory Powers Act obliga a entregar las claves, por ejemplo del cifrado de datos de un disco, a petición de la policía. En Australia también existe una ley parecida, así como en otros países.

Pero el cifrado es una entelequia porque cualquier policía, incluso la francesa, está suficientemente capacitada para quitar el velo de los mensajes, aunque sea una tarea más laboriosa. El verdadero problema es que Telegram se ha negado a censurar los contenidos, como otras redes sociales.

Tampoco informa a la policía sobre los usuarios. Como dice el periódico Le Monde, esta red social destaca por su “falta de colaboración”.

Es obvio que la tarea de una red social, cualquiera que sea, no es la de censurar o prohibir las publicaciones, como tampoco lo es de Correos o Telefónica.

Antes los intoxicadores europeos aplaudían a Durov porque era un campeón en la defensa de la libertad de expresión. Se negó a colaborar con la policía rusa y trasladó la sede de Telegram a Dubai. Pero ahora Francia ha ido mucho más allá: le ha detenido, algo a lo Rusia nunca se atrevió.

Son muy malos tiempos para la libertad de expresión.

Otro sabotaje contra una base aérea en Noruega

Hace unos días informamos de los sabotajes contra las bases militares de Estados Unidos en Alemania y a principios de julio ocurrió algo similar en Noruega. Varias bases militares estadounidenses situadas en Europa están en alerta máxima, basándose en información de inteligencia según la cual Rusia tiene planes para llevar a cabo sabotajes contra instalaciones militares en Europa.

En mayo, el Financial Times informó que varios funcionarios de inteligencia europeos estaban preocupados por posibles “operaciones de sabotaje violento” orquestadas por Rusia, que probablemente utilizaría “representantes”. De ahí, sin duda, estas repetidas alertas de seguridad…

Estas preocupaciones no son infundadas. El pasado mes de abril ocurrió en Noruega un incidente que acaba ahora de hacerse público: el corte de un cable de telecomunicaciones que llegaba a la infraestructura crítica de la base aérea de Evenes.

Situada en la provincia de Nordland, más allá del Círculo Polar Ártico, la base de Evenes es una de las más importantes de la Fuerza Aérea Noruega, ya que desde ella operan los cazabombarderos F-35A y los aviones de patrulla marítima P-8A Poseidon. Además, alberga unidades de defensa aérea equipadas con el sistema Nasams, equipos de ciberguerra y logística.

El daño en el cable se observó fuera del perímetro de la base, dice el periódico noruego Fremover, que fue el primero en informar del incidente. Por el momento, la policía no ha identificado a ningún sospechoso. “La investigación es complicada. El asunto está ahora en manos del Fiscal General de Nordland”, dijo uno portavoz de la fiscalía noruega.

No es la primera vez que Noruega se enfrenta a un incidente de este tipo. En 2022 cortaron intencionadamente un cable de comunicaciones submarino que conecta Andoya con el archipiélago de Svalbard, que alberga una estación clave para la recopilación de datos obtenidos por satélites. Un año antes desapareció un cable utilizado por una red de vigilancia submarina noruega. Finalmente, entre 2017 y 2018, bombarderos rusos simularon, al menos en dos ocasiones, ataques contra radares instalados en la isla de Vardo.

Como ya informamos, el centro de ayuda militar alemana a Ucrania, la base aérea de Colonia-Wahn (Renania del Norte-Westfalia), fue cerrada temporalmente tras el descubrimiento de un agujero en su valla, cerca de su fábrica de tratamiento de agua, lo que alimentó sospechas de envenenamiento.

Además, la base de Geilenkirchen, que alberga 14 aviones de alerta temprana E-3A AWACS de la Fuerza Aerotransportada de Control y Alerta Temprana de la OTAN, volvió a elevar su nivel de alerta el 22 de agosto, debido a una “amenaza potencial”. Inmediatamente se llevó a cabo un operativo policial. Por el momento se desconocen los resultados, “la investigación aún está en curso”.

En abril dos ciudadanos germano-rusos fueron detenidos y acusados de planear sabotajes contra instalaciones militares estadounidenses en Alemania, en particular la de Grafenwoehr, en Baviera, donde soldados ucranianos se entrenan para utilizar tanques M1A1 Abrams.

La policía congoleña desahucia a palos a los diplomáticos franceses de sus casas

El viernes Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo, fue escenario de un incidente diplomático que demuestra el odio incubado en las poblaciones africanas hacia el colonialismo francés.

Dos diplomáticos franceses y un guardia de seguridad fueron atacados violentamente por la policía y los fiscales congoleños en un desahucio de las instalacioes diplomáticas.

Todo empezó cuando los policías, acompañados por los fiscales, se presentaron en las viviendas de diplomáticos franceses en Kinshasa. Se disponían a realizar una “redada contra propiedades del Estado francés”, olvidando que las residencias diplomáticas están protegidas por convenios internacionales que garantizan su integridad e inviolabilidad.

La policía había sido movilizada por civiles que iniciaron un juicio para desahuciar a los diplomáticos franceses de las viviendas como si fueran okupas. Los diplomáticos, entre ellos el Primer Consejero de la Embajada y el Asesor Cultural, se vieron atrapados en una situación muy tensa.

La situación degeneró rápidamente y el asesor cultural, ocupante de una de las villas, fue violentamente atacado. La policía lo golpeó, lo obligó a entregar las llaves de su residencia y luego procedió a registrar y retirar los muebles de la villa. El diplomático, gravemente herido, tuvo que ser hospitalizado de urgencia. Sólo pudo salir del hospital unos días después, dando testimonio del ataque.

Los otros dos diplomáticos presentes no sufrieron lesiones físicas tan graves.

El gobierno congooleño ha ordenado una investigación inmediata para determinar la responsabilidad. Al menos cinco policías implicados en la operación han sido detenidos y están sujetos a procedimientos disciplinarios.

La ministra de Asuntos Exteriores de la República Democrática del Congo, Thérese Kayikwamba, publicó un comunicado de prensa en el que lamenta el incidente y asegura que tomarán medidas para garantizar que incidentes como este no vuelvan a ocurrir.

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