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Día: 5 de marzo de 2024 (página 1 de 1)

Los países Brics recurren a las criptomonedas como medio de pago

En una entrevista reciente con la agencia de noticias rusa Tass, el asesor del Kremlin, Yury Ushakov, reveló planes ambiciosos para el establecimiento de un sistema de pagos revolucionario dentro de los países Brics, a los que ahora se han sumado cinco nuevos países.

La iniciativa, que data de 2019, adquiere ahora un nuevo impulso, a medida que se intensifican las presiones entre las potencias occidentales y los países del bloque, lo que está acelerando el calendario.

El proyecto, según declaraciones de Ushakov, tiene como objetivo establecer un sistema de pago independiente basado en tecnologías digitales. Sin embargo, Ushakov evita el término “criptomonedas”, lo que implica que el mecanismo de pagos podría depender de los intercambios de moneda digital del banco central (CBNC).

Lejos de ser únicamente política, la iniciativa pretende ser también una herramienta al servicio de los particulares y las empresas. El objetivo es crear un mecanismo que sea práctico, rentable y libre de interferencias políticas, utilizando al mismo tiempo tecnologías digitales.

Este año promete ser una etapa crucial en la realización del proyecto, cuyo objetivo es aumentar el papel de los Brics en el sistema monetario y financiero internacional. Forma parte de un enfoque más amplio hacia la desdolarización y el fortalecimiento del carácter abierto del mercado mundial, destaca Ushakov.

La creación de un mecanismo de pagos de este tipo dentro de los Brics representa un alivio importante, tanto técnica como políticamente. Si la iniciativa tiene éxito, podría tener importantes repercusiones en el equilibrio económico y financiero mundial, al ofrecer una alternativa creíble al sistema actual dominado por el dólar estadounidense.

Economía de guerra: los cien primeros drones fabricados en Francia viajan a Ucrania

Francia ha entregado a Ucrania los primeros cien drones kamikazes fabricados en Francia. La empresa de Toulouse que los diseña, Delair, se ha convertido en uno de los símbolos de la nueva economía europea de guerra.

En junio de 2022 Macron acuñó el concepto de “economía de guerra” y la empresa aprovechó la oportunidad. Con un centenar de trabajadores, es “un escaparate de lo que hay que hacer en la economía de guerra”, afirmó el ministro de las Fuerzas Armadas, Sebastien Lecornu, que visitó las instalaciones de Toulouse.

En 2014 la empresa desarrolló el DT-26, un dron de reconocimiento que puede utilizarse tanto para aplicaciones militares como para la vigilancia civil, recurriendo a 500.000 de euros de la Dirección General de Armamento.

Diez años después Delair vuelve a las generosas ubres del Ministerio de las Fuerzas Armadas. Se ha convertido incluso en uno de los símbolos de la economía de guerra junto a los grandes monpolios de la guerra, como Nexter, MBDA o Thales. “Es el ejemplo perfecto de una empresa comprometida con la economía de guerra”, afirmó Lecornu.

Delair genera el 80 por cien de su facturación (algo más de 10 millones de euros el año pasado) en defensa, frente al 80 por cien en el sector civil antes de la Guerra de Ucrania.

En sólo ocho meses ha entregado los primeros 150 drones, capaces de superar mejor la guerra electrónica del ejército ruso. En el verano suministró a Kiev 100 drones de reconocimiento UX-11 y 50 drones más pesados ​​DT-26. Ahora se prepara para entregar otros 150 más. La Dirección General de Armamento ha verificado que los materiales cumplen con las normas, explicó Alexandre Lahousse, cabeza visible de la economía de guerra que quiere impulsar el gobierno francés.

Para este año y el siguiente el Ministerio comprará 2.000 drones kamikaze. Uno de ellos es el dron UX-11, que pesa 1,4 kilos y puede volar durante 1 hora y 20 minutos hasta 25 kilómetros con una carga de unos cientos de gramos.

La economía de guerra está transformando a la Dirección General de Armamento. La Agencia de Innovación de Defensa ha sido uno de los primeros pasos aunque, como dijimos en un artículo anterior, se prima la velocidad y la cantidad. Producir muchas armas y hacerlo rápido. Los drones entregados a Ucrania cuestan menos de 20.000 euros cada uno.

El ejército ucraniano se enfrenta a una escasez de proyectiles y ha tenido que recurrir a los drones kamikaze a gran escala, en particular pequeños drones del mercado civil, fabricados y modificados de manera artesanal para transportar cargas explosivas.

La CIA ya no oculta su intervención en la Guerra de Ucrania

Hace ya tiempo que los servicios secretos dejaron de ser secretos y se convirtieron en su contrario. Por eso es cada vez más complicado diferenciar a un periodista de un espía. Las redacciones se han llenado de agentes (tapados y destapados) dedicados a la intoxicación.

Es el caso del New York Times, que ha publicado la presencia de la CIA en Ucrania. Si el redactor de la noticia hubiera sido Julian Assange, sería un delito de traición, o de espionaje, o algo parecido.

Pero en este caso quien escribe el texto es la propia CIA, es decir, que a la CIA le interesa que conozcamos sus actividades en Ucrania. Dejan de ser secretas. En realidad, eran cosas que ya se sabían desde 2014, pero sólo los conspiranoicos las difundían. Ahora pasan a ser noticias verídicas porque el New York Times les ha puesto el marchamo de la honorabilidad.

Como era de esperar, las actividades de la CIA en Ucrania llevan un nombre cautivador, Operación Goldfish, y los redactores del periódico no ahorran detalles para describir las estaciones subterráneas de comunicaciones y vigilancia que construyeron al borde de la frontera con Rusia.

Cualquiera diría que los periodistas estuvieron allá, pero no es el caso. No hubo ninguna investigación, como pretende el New York Times. Los periodistas no se movieron de Washington. La CIA les proporcionó todo lo que necesitaban saber. Ni un ápice más. La CIA también les proporcionó los contactos, a los que califican de “fuentes”, aunque tampoco hubo tales. Todos eran miembros y colaboradores de la central de espionaje.

Por lo tanto, en el reportaje no hay más que una única fuente: la propia CIA hablando de sí misma y de sus actividades en Ucrania.

La intoxicación se produce en un momento en el que Biden no logra aprobar un paquete de ayuda a Ucrania de 61.000 millones de dólares. El New York Times quiere convencer a los congresistas reticentes de que voten favorablemente porque de lo contrario la CIA quedaría privada de una valiosa información sobre Rusia.

A través del New York Times, la CIA quiere dar a entender que a los sicarios ucranianos no se les puede dejar abandonados y que todo depende de los fondos que el Congreso se niega a aprobar. Pero eso también es falso, porque la CIA administra sus propios fondos, que son gigantescos y completamente independientes de lo que vote el Congreso.

Eso es lo que les explicó William Burns, el director, cuando viajó a Kiev hace dos semanas. El compromiso de Estados Unidos con Ucrania sigue en pie, dijo. Eso se traduce de la siguiente manera: el compromiso de la CIA con Ucrania sigue en pie.

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