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Mes: junio 2022 (página 1 de 10)

Hillary Clinton fabricó la leyenda de la ‘desinformación rusa’

Por más que Ferreras y su pandilla de becarios de “Al rojo vivo” se empeñen en lo contrario, la colusión de Trump con Rusia, una consigna lanzada en las elecciones presidenciales de 2016, fue “el truco sucio del siglo”, que posteriormente ha servido de modelo para que los medios intoxiquen acerca de la “influencia rusa” en otras votaciones, como el Brexit.

El “truco” llegó de arriba, de la candidata del partido demócrata Hillary Clinton, según confesó el viernes el director de su campaña electoral, Robby Mook, ante un tribunal federal.

Mook testificó en el juicio que el abogado especial John Durham ha iniciado contra Michael Sussmann, el abogado acusado de mentir al FBI. En septiembre de 2016, Sussmann declaró al FBI que Trump tenía una conexión secreta con el banco ruso Alfa Bank y dijo que no actuaba en nombre de ningún cliente. Los fiscales dicen que trabajaba para la campaña de Clinton.

Los fiscales presentaron pruebas de que Sussmann trabajó con la empresa de investigación de la oposición Fusion GPS para desarrollar estas afirmaciones en nombre de la campaña de Clinton y pasarlas al FBI. Un agente del FBI declaró que un análisis de la oficina descartó rápidamente las afirmaciones como inverosímiles.

Los fiscales interrogaron a Mook sobre su papel en la divulgación de las reclamaciones de Alfa Bank a la prensa. Mook reconoció que la campaña carecía de la experiencia necesaria para verificar los datos, pero la decisión de divulgar las declaraciones de Alpha Bank a un periodista fue tomada por Mook, el asesor político Jake Sullivan (ahora asesor de seguridad nacional de Biden), la directora de comunicaciones Jennifer Palmieri y el director de campaña John Podesta. Mook dijo que el plan fue presentado a Clinton y ella lo aprobó.

El 31 de octubre de 2016, Sullivan emitió un comunicado en el que decía: “Este podría ser el vínculo más directo hasta la fecha entre Donald Trump y Moscú”. Clinton reprodujo en Twitter la declaración de Sullivan con el comentario: “Al parecer, los informáticos han descubierto un servidor secreto que vincula a la Organización Trump con un banco de propiedad rusa”.

La campaña electoral de Clinton difundió una falsedad y los medios la alimentaron. El equipo de campaña transmitió las acusaciones al FBI, dando a los periodistas la carnaza necesaria para seguir con el bulo un año tras otro.

Así se creó la leyenda de la desinformación rusa, que ha sido el pretexto para que los servicios secretos, como el CNI en España, creen organismos para controlar a quienes difunden informaciones que no tienen nada que ver con las habituales intoxicaciones oficiales.

—https://www.wsj.com/articles/hillary-clinton-did-it-robby-mook-michael-sussmann-donald-trump-russia-collusion-alfa-bank-11653084709

Suiza se prepara para sufrir cortes de luz y gas

El gobierno suizo ha creado un grupo de intervención de crisis en el sector del gas. Además, está creando un sistema de control para la detección temprana de una inminente escasez de electricidad. El país se prepara para la posibilidad de una escasez “grave” de electricidad.

El gobierno elabora planes para una posible escasez de gas y electricidad. Están elaborando medidas que van desde llamamientos a la población para que reduzca el consumo hasta un posible racionamiento de la electricidad en caso de escasez.

Ha encargado al operador de la red nacional, Swissgrid, el desarrollo y la explotación de un nuevo sistema de vigilancia. El objetivo es controlar la evolución del suministro eléctrico. Se espera que esté en funcionamiento a finales de este año.

El Departamento Federal de Economía, Educación e Investigación afirma en un comunicado: “El sistema de control debe proporcionar información sobre la situación actual de la oferta y el mercado en Suiza. También debe proporcionar análisis de autoabastecimiento. En particular, se pretende mostrar cuánto tiempo podría Suiza asegurar su suministro de electricidad sin recurrir a las importaciones de electricidad”.

Suiza también ha encargado a la asociación de la industria del gas del país, VSG, que forme una nueva organización de respuesta. Además, está estudiando otras soluciones debido a las reservas expresadas durante las consultas sobre la independencia de la asociación y la falta de regulación del mercado del gas.

Se trata de una situación de crisis extraordinaria, que comenzó antes de la guerra de Ucrania, durante la pandemia de 2020 y 2021. En otoño del año pasado Suiza estuvo a punto de sufrir un apagón eléctrico. El gobierno advirtió de la posibilidad de que se produjeran apagones el invierno siguiente.

¿Llegan los mercenarios rusos de Wagner a Burkina Faso?

Después de la República Centroafricana y Malí, los soldados rusos pueden llegar a Burkina Faso a través de la empresa militar Wagner. El país africano está agotado por los golpes de Estado y el terorismo yihadista.

El 22 de abril el coronel burkinés Paul-Henri Sandaogo Damiba envió a su homólogo maliense, Assimi Goita, a Bamako, una delegación compuesta por el jefe de escuadrón Serge Thierry Kiendrebeogo, su jefe de personal, el teniente coronel Yves Didier Bamouni, comandante del teatro de operaciones nacional, y el teniente coronel Daba Naon, comandante del cuerpo de bomberos nacional.

Son las tres figuras más importantes en Uagadugu desde el Golpe de Estado de 24 de enero.

Los militares burkineses se reunieron a puerta cerrada con los hombres fuertes de la junta maliense: el coronel Malick Diaw, presidente del Consejo Nacional de Transición, el coronel Modibo Koné, jefe de la Seguridad del Estado, el ministro de Defensa Sadio Camara y, sobre todo, Assimi Goita, el jefe del Estado.

El objetivo era debatir sobre la seguridad y la cooperación militar entre sus dos países, acosados por los grupos yihadistas que van y vienen cada día a ambos lados de su frontera común de 1.200 kilómetros.

En el transcurso de sus diversas reuniones, discutieron las formas de reforzar su cooperación operativa, especialmente en una vasta zona bajo control de los yihadistas que se extiende desde las proximidades de Bandiagara, en la parte maliense, hasta Ouahigouya, en la parte burkinesa.

¿Se habló de la llegada de los mercenarios rusos de Wagner? De ser así, ¿mostraron los militares de Uagadugú algún interés en recurrir a la empresa militar privada rusa, con la que sus homólogos malienses cooperan desde finales de 2021?

Los principales implicados juran que no. Según un oficial burkinés cercano a la delegación enviada a Bamako, nunca se habló de Wagner con los malienses. Claro que en Mali nunca hablaron de que los soldados de Wagner estaban en Bamako, hasta que la evidencia pudo más.

En Uagadugu como en Bamako, los rusos van a ser recibidos con los brazos abiertos. En ningún otro continente la Guerra de Ucrania tiene más partidarios de Rusia que en África. No hay más que echar un vistazo a las redes sociales.

Recientemente un informe del Instituto Brookings lamentaba la proliferación de “propaganda rusa” en las redes sociales africanas (*).

El gobierno español es quien más lamenta esa simpatía de los africanos hacia Rusia. Toda su intervención en la cumbre de la OTAN de Madrid ha consistido en alertar sobre la creciente influencia rusa en el norte de África.

(*) https://www.brookings.edu/blog/africa-in-focus/2022/06/27/russias-narratives-about-its-invasion-of-ukraine-are-lingering-in-africa/

La Unión Europea subirá aún más los precios de la energía por razones seudoecológicas

Las medidas seudocologistas de la Unión Europea levantan una oposición cada vez mayor, como ya hemos informado en otras entradas. En Holanda, esta misma semana, los campesinos y ganaderos llevan varios jornadas de movilizaciones, protestas y cortes de cerretera contra la prohibición de los fertilizantes nitrogenados.

En Luxemburgo, donde se reunían los ministros europeos de Medio Ambiente, flotó el fantasma de los chalecos amarillos, un movimiento nacido en 2018 de la subida de los precios de la gasolina a causa de un “impuesto verde”.

El temor a desencadenar una bomba de relojería social impregnó los debates durante muchas horas. Los ministros debían votar cinco objetivos clave de la Agenda 2030 para reducir un 55 por cien de emisiones de gases de efecto invernadero, incluida la ampliación de la tarificación del CO2 a los carburantes y la calefacción

Hasta que se llegó a un acuerdo de compromiso: van a crear un “fondo social del clima” (FSC), cuyo presupuesto podría alcanzar los 59.000 millones de euros entre 2027 y 2032 para recuperar parte de los ingresos del nuevo mercado del carbono (ETS2). Como la medida volverá a aumentar -aún nás- el precio de los combustibles, hay que apoyar a los más vulnerables para prevenir estallidos sociales como el de los chalecos amarillos.

No sólo habrá limosnas para los más pobres de forma temporal y limitada. Entre ellos hay que contar a los Estados miembros que no son capaces de financiar la renovación de edificios o la descarbonización de la calefacción y el transporte.

A pesar de las previsiones, los burócratas de Bruselas saben que una ola de movilizaciones sociales se extenderá por toda Europa y, en lugar de suprimir los combustibles fósiles, impulsarán su consumo aún más.

El tema divide a los Estados europeos y las posiciones parecen irreconciliables. Mientras Eslovaquia, Hungría, Polonia, Italia, los países bálticos y Grecia exigían un fondo ambicioso para compensar el choque que se avecinaba, negándose a sacrificar su cohesión social en el altar del clima, otros países, como Alemania, Suecia, Finlandia, Dinamarca y Holanda, quieren acelerar la descarbonización sin financiar la transición de los primeros.

El canciller alemán Eric Scholz se niega a poner mucho dinero en el fondo común para ayudar a los países mendicantes. Incluso llegó a circular una propuesta de presupuesto de 18.000 millones de euros para el fondo, antes de que Berlín se pusiera firme y lo elevara a 48.000 millones de euros ante la oposición.

Pero esa cantidad seguía siendo insuficiente para la mayoría de los ministros, ya que con la ampliación del mercado de CO2, el aumento de los precios de los combustibles y la calefacción promete pesar mucho en los bolsillos, ya que el precio del carbono se ha disparado en los últimos meses, hasta superar los 80 euros por tonelada.

Son los países ricos del norte los que impulsan las medidas seudoecologicas. Quieren que se amplíe el mercado europeo del carbono, mientras que los países que lo van a sufrir lo que quieren es dinero porque no tienen ninguna capacidad para financiar la transición ecológica.

Los países del sur y el este de Europa no pueden pagar la luz y la gasolina a los precios actuales; mucho menos con unos precios inflados por razones seudoecologistas. Las cifras no pueden ser más obvias: el 30 por cien de la población búlgara estaba en situación de pobreza energética en 2019, frente a solo el 2 por cien en Luxemburgo, según las estadísticas de la Unión Europea sobre ingresos y condiciones de vida.

Finalmente la mayoría de los miembros tiró por la calle de enmedio: un fondo de 59.000 millones de euros. Pero el diablo está en los detalles. Mientras que la propuesta del Parlamento Europeo asignaba un presupuesto mínimo al fondo social del clima equivalente al 25 por cien de los ingresos totales generados por el ETS2, el Consejo mantuvo la cifra no fluctuante de 59.000 millones de euros como límite máximo, equivalente al 25 por cien de los ingresos suponiendo un precio de 48 euros por tonelada de CO2 durante el periodo 2027-2032.

Las previsiones no son realistas. La mayoría de ellas parten de un precio mucho más alto, en torno a los 170 ó 180 euros por tonelada porque el sector energético reacciona muy poco ante la subida de los precios. Cualquiera que sea el precio, hay que mantener la nevera encendida las 24 horas del día.

La fragmentación del ‘mercado común’ en Europa

La crisis económica está bloqueando los mercados mundiales, lo que supone una ruptura de la estructura diseñada en Bretton Woods tras el final la Segunda Guerra Mundial. El mercado mundial se fragmenta y el europeo también, lo que se expresa bajo la forma de distintas primas de riesgo.

Los países europeos pagan intereses diferentes por los préstamos que se ven obligados a contraer, por algo que está en la esencia misma del capitalismo: los tipos de interés son más elevados para quienes más necesitan de ellos.

El Banco Central Europeo (BCE) está dando indicaciones sobre el arsenal diseñado para impedir la fragmentación del mercado financiero en Europa. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, lo ha anunciado en la inauguración del Foro de Banca Central en Sintra.

“Esencialmente, la nueva herramienta que se está desarrollando debería evitar un aumento excesivo de los diferenciales de los bonos de la eurozona, al tiempo que [Bruselas] mantiene la presión sobre los gobiernos para que eviten una excesiva desviación fiscal”, ha dicho.

“Evitar los diferenciales entre los tipos de interés de los préstamos soberanos es un requisito previo para la correcta transmisión de la política monetaria en los diecinueve países de la zona euro”, añadió Lagarde.

“Las presiones inflacionistas se están intensificando y generalizando en la economía”, reconoce Lagarde, mientras que el crecimiento se está desacelerando, y “los choques de oferta que afectan a la economía podrían durar más de lo previsto”.

La ruptura del mercado “contribuye a una transmisión desigual de la normalización de nuestra política en las distintas jurisdicciones” y las medidas previstas para “preservar la transmisión pueden utilizarse a cualquier nivel de tipos, siempre que estén diseñadas para no interferir con la política monetaria”, concluyó.

No hay muchas más explicaciones. Se trata de declaraciones políticas para mantener la cohesión interna entre los 27 miembros de la Unión Europea. Para reducir la prima de riesgo los países pedigüeños, que son los del sur de Europa, tendrán que reducir el déficit presupuestario o, en otras palabras, introducir recortes, reducir los gastos sociales, las pensiones, privatizar, etc.

Ahora se trata de apostar si no será pero el remedio que la enfermedad, y no sólo porque en los países mendicantes del sur pueden estallar levantamientos sociales al estilo de Ecuador. También habrá que comprobar si los países ricos del norte, y en especial Alemania, están dipuestos a seguir poniendo dinero encima de la mesa a tipo de interés por debajo del mercado. ¿Hasta cuándo?

La experiencia histórica demuestra que las superestructuras de estilo de la Unión Europea sólo funcionan en las etapas de auge económico. Durante las crisis, la unidad se demuestra ficticia. Por eso el BCE no sabe lo que tiene que hacer y si lo supiera, no podría hacer nada.

La crisis económica está fuera de su alcance y la unidad europea también. Ni los países ricos están dispuestos a poder dinero de manera indefinida, ni los pobres van a aceptar las políticas de austeridad, ni los recortes, ni las privatizaciones.

Los técnicos de la OTAN toman el relevo de los mercenarios extranjeros

Tras el cruce del río Donetsk, la retirada del ejército ucraniano presenta el aspecto -más bien- de una desbandada. Aproximadamente unos 20.000 soldados ucranianos fueron neutralizados en una estéril defensa de la otra orilla, especialmente en la fábrica Azot, cerca de Severodonetsk. Ha sido una sangría en la que las unidades ucranianas más fanáticas han sido diezmadas con miles de muertos, heridos, capturados y desertores.

Ahora el ejército ruso está atacando Lisichansk desde cinco puntos distintos y no se espera un avance lento porque las unidades ucranianas sólo resisten el tiempo necesario para que el grueso de las fuerzas acabe la evacuación. Prácticamente están cercadas y el retroceso lo llevan a cabo bajo un intenso fuego de artillería ruso.

Entre los capturados es cada vez menor el número de mercenarios extranjeros, aunque la Legión Georgiana ha sido aniquilada cerca de Lisichansk, incluido uno de sus cabecillas Teimuraz Khizanishvili. Otro dirigente, Mamuka Mamulashvili, se grabó a sí mismo rematando fríamente a soldados rusos moribundos.

Los mercenarios georgianos son el prototipo de carniceros llevados a Ucrania por la OTAN. Están involucrados en brutales torturas y asesinatos de tropas cerca de Kiev en marzo, por lo que serán juzgados y condenados a muerte. En una entrevista Mamulashvili reveló la política de sus tropas en cuanto a prisioneros: “Los soldados rusos no se hacen prisioneros”.

En Mariupol cayó el coronel del ejército georgiano Bakhva Chikobava en un enfrentamiento con el ejército ruso. La guerra del 2008 no fue suficiente para él y en 2014 se trasladó a Ucrania, donde se unió al Batallón Azov.

Inmediatamente del cruce del rió Donetsk, capturaron a otros 12 de mercenarios, llegados de varios países distintos. Los que van cayendo ya no son aventureros sin escrúpulos. Después de la condena a muerte de tres “soldados de furtuna” en Donetsk, muchos han desertado y los que quedan entienden claramente lo que están haciendo. Son cuadros y técnicos militares de ejércitos profesionales occidentales, instructores y operadores de sistemas de armas sofisticados enviados por la OTAN.

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha amenazado a Rusia con graves consecuencias si se ejecuta la sentencia de muerte de los dos mercenarios británicos. Al mismo tiempo, como dijo uno de los legionarios condenados a su madre, Londres no está tomando ninguna medida real para ayudar a sus ciudadanos de ninguna manera. Por su parte, la abogada del convicto británico Sean Pinner dijo a los periodistas que ni los familiares de su cliente ni los funcionarios británicos habían intentado ponerse en contacto con ella.

Según el Ministerio de Defensa ruso, desde el inicio de la operación especial han llegado a Ucrania 7.000 mercenarios extranjeros, de los cuales 1.956 han muerto y otros 1.779 han regresado a casa. La inteligencia militar rusa busca activamente la ubicación y las bases de entrenamiento de los legionarios extranjeros. Luego son atacados con armas de alta precisión.

Según las últimas informaciones, entre los mercenarios capturados en Lisichansk hay ciudadanos australianos, georgianos y polacos. Hasta la mitad del territorio de Lisichansk está bajo el control de las tropas rusas.

—https://topwar.ru/198363-pod-lisichanskom-vzjaty-v-plen-12-inostrannyh-naemnikov.html

Declaración de la contracumbre ‘OTAN no, bases fuera’ sobre la guerra en Ucrania

La Coordinación de Plataformas “OTAN No, Bases Fuera”, constituida por las organizaciones firmantes del Llamamiento a la Movilización Contra la Cumbre de la OTAN en Madrid, convocó a la ciudadanía a celebrar la Contracumbre OTAN No, Bases fuera, Madrid 2022 como respuesta a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN.

Reunidos en la ciudad de Madrid los días 24 y 25 de junio de 2022, los asistentes a esta Contracumbre declaran:

El actual conflicto en Ucrania nos ha hecho sentir el inmenso poder del bloque occidental en el ámbito ideológico-cultural. El complejo mediático del que forman parte los medios de comunicación, las industrias culturales, la clase política, las instituciones y la mayor parte de la academia, ha participado en la construcción de una atmósfera tóxica que criminaliza lo ruso y demoniza a su presidente. Una visión teológica de la propaganda de guerra que incluye la práctica inquisitorial de la censura bajo el control militar de la Dirección de Seguridad Nacional y un estado de excepción de facto, suprimiendo el derecho a la información.

El objetivo de esta campaña es doble: Por un lado, justificar la desvinculación de Europa de Rusia, castigar y debilitar ese país y facilitar el camino para agredir a China, objetivo final de la expansión imperialista occidental. Por otro, construir un culpable al que responsabilizar de los inmensos sacrificios que supondrá el tránsito hacia un nuevo orden mundial necesario para hacer frente a la actual crisis capitalista. Este proceso requerirá, además, el control y el disciplinamiento de la población del imperio, y la guerra es el motivo perfecto para imponer esta estrategia.

Se ha desatado en Occidente una obscena y masiva campaña de desinformación, propaganda y guerra económica orientada a aislar a Rusia del resto del mundo; sin embargo la tensión histriónica e histérica, principalmente europea, no fue seguida por la mayor parte de los países del mundo. No sólo por China, Irán, Venezuela, Cuba, Nicaragua o Corea del Norte, países largamente acosados y agredidos por los mismos que lo hacen contra Rusia, sino tampoco por Brasil, Arabia Saudí, ni por Turquía y la mayor parte de países de Asía, América Latina y África que no se han sumado a la ofensiva de la guerra híbrida contra Rusia.

Rusia se salió del papel que le tenían reservado en una guerra de defensa del Donbás e inició su operación militar especial dirigida a dos objetivos: destruir las capacidades misilísticas, aéreas, antiaéreas y navales de Ucrania para defender los territorios masacrados por las milicias ucronazis (creadas, armadas y entrenadas por el Reino Unido, los propios EE.UU. y otros países de la OTAN) y erradicar los movimientos nazis que controlan el país tras el golpe de estado del 2014.

Todos los analistas militares serios concurren en caracterizar la operación militar rusa como mucho más respetuosa con la población civil y con los propios soldados ucranianos que abandonan las armas que las campañas recientes de EE.UU., la UE y la OTAN en Yugoslavia, Siria, Irak, Libia o Afganistán.

Rusia usa sus armas más destructivas para eliminar los arsenales alimentados continuamente por los países de la OTAN. Por el contrario, el ejército ucronazi sigue una estrategia similar a la puesta en marcha en las operaciones de las milicias terroristas del estado islámico en la guerra de Siria, escenificando ataques falsos para alimentar la propaganda bélica europea. Ha bloqueado a la población civil en las ciudades, las ha usado como escudos humanos y ha utilizado ambulancias para el transporte de armas y soldados, llegando a realizar ataques contra civiles desarmados que intentaban abandonar las áreas de combate.

Ucrania es un peón en la ofensiva de occidente a Rusia; un peón que nunca se convertirá en reina y que será sacrificado en el altar de los intereses de EE.UU. Este camino se inició en la revolución naranja del 2005, dentro del programa de las revoluciones de colores, que culminó con el golpe de estado del 2014, promovido y financiado públicamente por EE.UU., en el que los ucronazis jugaron un papel fundamental en la desestabilización del estado y en la persecución de la población rusa y rusoparlante.

Este golpe consiguió hacerse con el poder, pero no fue seguido por toda la población. La península de Crimea aprobó su integración en Rusia y la región del Donbás no reconoció al régimen ucronazi de Kiev, declarándose repúblicas independientes.

La nazificación impulsada por Kiev integró a las milicias nazis en el ejército regular y las envió para que reprimieran y destruyeran las repúblicas del Donbás. Ocho años de guerra y 14.000 muertos era el saldo en esa región en el momento de iniciarse la operación militar rusa.

EE.UU. y el Reino Unido, reconvertido de nuevo en imperio británico, llevan intentando desde 1917 apropiarse de Rusia por todos los medios a su alcance; lo han intentado durante toda la existencia de la URSS y lo continúan intentando hoy día.

A través de la OTAN, han integrado a 14 países del este de Europa como fuerzas aliadas imperialistas, teniendo como objetivo el cerco a Rusia. Ucrania es un punto decisivo en esta estrategia. Su proximidad al corazón de Rusia, el control del Mar Negro y su importante papel en la nazificación de Europa, la otorgan un protagonismo esencial en la estrategia imperial occidental.

Si Rusia cae, caerán detrás China, Brasil, India, Irán…. Independientemente de su organización política y de sus bases ideológicas, los países con un mínimo sentido de la soberanía en los cinco continentes han declinado participar en la campaña de sanciones a Rusia; mientras tanto Europa, que se humilla y se somete sin ninguna resistencia, está pagando un alto precio económico y político del que tardará décadas en recuperarse, si es que llega a hacerlo.

Es precisamente Europa, más que los EE.UU., la que sostiene esta guerra multifuncional contra Rusia en Ucrania; y es la socialdemocracia, los progresistas liberales, los que lo hacen con más entusiasmo, siendo mucho más agresivos, al menos en lo verbal, que los líderes más conservadores. No hay ningún reparo en aniquilar a un país entero para tratar de debilitar a Rusia, ningún reparo en seguir alimentando al monstruo para que sostenga la guerra hasta el último ucraniano.

En la próxima Cumbre de la OTAN, Rusia y China serán declarados oficialmente enemigos, se aumentarán los presupuestos de la Alianza, se abrirá la puerta a la guerra en el espacio y al uso de las armas nucleares. Se intensificará la propaganda de guerra y la militarización de la sociedad y la OTAN será una organización disciplinaria, ofensiva y global. La cumbre definirá su rol en la reconfiguración del nuevo orden mundial.

Europa lo sabe, pero quebrada económicamente, política e ideológicamente se pone en manos del eje anglo-sajón, poniendo en peligro su propia existencia.

El problema no es Ucrania; es el imperialismo, es el militarismo, es la OTAN, que amenaza a la Federación Rusa a través de Ucrania. Hoy Rusia está librando esta batalla en defensa de la soberanía e independencia de todos los países. Rusia debe ganar esta guerra por su propio país y por los nuestros. Rusia derrotará el nazismo y, para ello, está pagando un alto precio en vidas y en su propio bienestar.

¡No pasarán!

Estados Unidos está en guerra con Rusia, Ucrania sólo pone la carne de cañón

En Ucrania abundan las fuerzas especiales y los espías de Estados Unidos y sus aliados, asegura el New York Times en un artículo titulado “Commando Network Coordinates Arms Flow in Ukraine” (Una red de comandos coordina el flujo de armas en Ucrania).

“A medida que las tropas rusas continúan su implacable campaña para tomar el este de Ucrania, la capacidad de la nación para resistir el ataque depende más que nunca de la ayuda de Estados Unidos y sus aliados, incluida una red sigilosa de comandos y espías que se apresuran a proporcionar armas, inteligencia y entrenamiento”, afirma el New York Times (*).

“Gran parte de este trabajo se realiza fuera de Ucrania, en bases de Alemania, Francia y Gran Bretaña”, añade. Aunque el gobierno de Biden ha dicho que no desplegará tropas estadounidenses, “algunos miembros de la CIA han seguido operando de forma encubierta en el país, principalmente en la capital, Kiev, dirigiendo gran parte de la enorme cantidad de inteligencia que Estados Unidos comparte con las fuerzas ucranianas”.

Al mismo tiempo, algunas docenas de comandos de otros países de la OTAN, como Gran Bretaña, Francia, Canadá y Lituania, también operan en Ucrania.

La revelación de que la CIA y las fuerzas especiales estadounidenses están llevando a cabo operaciones militares en Ucrania desmiente efectivamente la insistencia del gobierno Biden al comienzo de la guerra de que no habría tropas estadounidenses sobre el terreno.

Esta noticia no debería sorprender a quienes están familiarizados con el comportamiento habitual de la central estadounidense de inteligencia, pero es interesante observar que contradice lo que el mismo New York Times nos dijo hace menos de tres semanas.

“Las agencias de inteligencia estadounidenses tienen menos información de la que les gustaría sobre las operaciones de Ucrania y tienen una imagen mucho mejor del ejército ruso, de sus operaciones planificadas y de sus éxitos y fracasos”, decía el periódico a principios de este mes. “Los funcionarios estadounidenses dijeron que el gobierno ucraniano les dio pocos informes clasificados o detalles sobre sus planes operativos, y los funcionarios ucranianos reconocieron que no les dijeron todo a los estadounidenses”, añadía.

Es falso que la central estadounidense de inteligencia tenga problemas para obtener información sobre lo que ocurre en un país en el que ellas mismas se encuentran físicamente. La ridícula retórica de que “no sabemos lo que está pasando en nuestra propia guerra por delegación” pretendía dar a Estados Unidos la oportunidad de negar los fracasos de Ucrania en el campo de batalla, que no han hecho más que empeorar desde entonces.

¿Por qué han cambiado de discurso?, ¿por qué cuentan esto ahora? Porque el papel de Estados Unidos y sus aliados en Ucrania es cada vez más activo.

En abril, Biden declaró a la prensa que la idea de que se trataba de una guerra por delegación entre Estados Unidos y Rusia era “falsa”, y el Secretario de Defensa, Lloyd Austin, respondió: “No, ésta es claramente la lucha de Ucrania”. Los principales medios de comunicación siguieron presentando esto como “propaganda rusa”. Ucrania es un país soberano que toma sus propias decisiones…

Llegó mayo y, de repente, el New Yorker dijo que, por delegación, Estados Unidos estaba en guerra con Rusia. El congresista estadounidense Seth Moulton dijo que “no estamos en la guerra sólo para apoyar a los ucranianos”. Fundamentalmente estamos en guerra con Rusia, aunque por delegación, “y es importante que ganemos”.

En junio el periodista Max Boot repitió lo mismo: “ésta es nuestra guerra” y es necesario que Estados Unidos la intensifique para infligir “pérdidas devastadoras” a los rusos.

Que Estados Unidos está en guerra con Rusia es algo que se ha ido normalizando poco a poco; Ucrania sólo pone la carne de cañón.

(*) www.nytimes.com/2022/06/25/us/politics/commandos-russia-ukraine.html

Rusia no está en suspensión de pagos

Ayer los medios de comunicación mundiales se regocijaron de alegría por la noticia difundida por la agencia Bloomberg (1), reproducida por periódicos como el ABC (2) y El Economista (3). Rusia estaba en suspensión de pagos al no haber pagado su deuda exterior dentro del plazo. Es el primer impago de la deuda externa desde 1918, o sea, desde la Revolución socialista.

Es otro bulo. Para cualquier país una cantidad de 100 millones de dólares es insignificante, tanto como declarar en bancarrota al Banco de Santander porque debe 20 céntimos.

Un país se declara en suspensión de pagos cuando lo piden sus acreedores, no cuando lo dice un periódico, ni las agencias de calificación, a las cuales las sanciones impiden informar sobre Rusia.

Quien declara la suspensión es el Comité de Determinación de Derivados Crediticios, un grupo de especuladores que decide sobre el pago de valores relacionados con el impago. Los acreedores no han pedido un acuerdo sobre el supuesto impago de Rusia, hasta la fecha.

¿Por qué? Porque Rusia pagó los intereses el 24 de junio. El National Settlement Depository (NSD), encargado abonar la deuda soberana de Rusia recibió 8.500 millones de rublos, equivalentes a 159,4 millones de dólares, para el pago de los intereses (2).

El 23 de junio el Ministerio ruso de Economía dijo que había cumplido con sus obligaciones de servicio de bonos soberanos en su totalidad.

El día anterior Putin había firmado el decreto sobre la nueva forma de pago de las deudas en rublos, después de que los países occidentales se negaran a recibir el dinero en euros.

“El hecho de que Euroclear retuviera este dinero, no lo transfiriera a los destinatarios, no es nuestro problema”, dijo Peskov, el portavoz del Kremlin, a lo que el New York Times apostilla: “No hay razón para llamar a esta situación un incumplimiento”.

Los acreedores pueden obtener fácilmente su dinero en la moneda que deseen. Tendrán que abrir dos cuentas en Gazprombank en Zúrich, una en rublos y otra en euros. A continuación, pueden solicitar al Depósito Nacional de Liquidación de Rusia que envíe sus rublos a su cuenta en rublos en Gazprombank, que estará encantado de comprar esos rublos y transferir el valor correspondiente en euros a la cuenta en euros del inversor.

Se trata simplemente del proceso inverso al que utilizan los compradores europeos para pagar el gas ruso en rublos.

(1) https://www.nytimes.com/2022/06/26/business/russia-default.html
(2) https://www.abc.es/economia/abci-rusia-entra-suspension-pagos-primera-100-anos-202206270928_noticia.html
(3) https://www.eleconomista.es/economia/noticias/11838977/06/22/Rusia-cae-en-default-por-primera-vez-desde-1918-en-divisa-extranjera-tras-cumplirse-el-periodo-de-gracia.html
(4) https://interfax.com/newsroom/top-stories/80609/

Cómo se burlan las sanciones contra Rusia

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, declaró el viernes de la semana pasada que las sanciones impuestas a Rusia estaban golpeando fuertemente la economía del país, aunque algunos de los efectos no se sentirán durante algún tiempo. Además, añadió, el gobierno ruso ha ocultado las consecuencias.

Sin embargo, el diario Die Welt pintó un cuadro muy diferente de los efectos que las sanciones han tenido hasta ahora en Rusia: “Las estanterías de los supermercados están en su mayoría llenas, los restaurantes y las cafeterías funcionan con normalidad. Y las calles están atestadas de coches como nunca antes. Pero no sólo en la vida cotidiana prevalece el statu quo. Los indicadores económicos también son mejores que hace dos o tres meses y ya no dan la impresión de que el país está en guerra con Ucrania y se ha visto afectado por sanciones sin precedentes de Occidente”.

La cadena de comida rápida McDonald’s es probablemente sólo un ejemplo de las empresas occidentales que han abandonado Rusia total o parcialmente. McDonald’s ha vendido sus 800 restaurantes en Rusia a un antiguo socio comercial. Ahora operan bajo una nueva marca, pero por lo demás poco ha cambiado, ya que los ingredientes y componentes de las hamburguesas se producen localmente.

No es de extrañar que también haya países que no quieran continuar con la espiral de sanciones. Hungría, por ejemplo. El jueves, al margen de una cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, un alto asesor del Primer Ministro húngaro, Viktor Orban, lo expresó de forma sucinta: “En este momento, vemos que cuantas más sanciones aceptamos, peor estamos. ¿Y los rusos? Sí, a ellos también les duele, pero sobreviven. Y lo que es peor, están actuando en Ucrania”.

Los húngaros temen que, al final, la Unión Europea se encuentre en el lado perdedor de la guerra debido a sus propios problemas económicos. Por eso defienden que la Unión Europea debe dejar de imponer sanciones a Rusia y, en su lugar, impulsar un alto el fuego y las negociaciones.

Las sanciones no están funcionando como estaba previsto, en parte porque algunos países simplemente no tienen una imagen completa de qué empresas del país son directa o indirectamente propiedad de los rusos; porque Occidente es inconsistente por interés propio; o porque ha calculado mal. La razón más importante, sin embargo, es probablemente una que los países occidentales se resisten a admitir: ya no son los únicos actores influyentes en el mundo.

1. El carbón ruso pasa por Suiza

Tras el inicio de la Guerra de Ucrania, Suiza impuso un embargo al carbón ruso. Desde el 27 de abril, la importación, venta y prestación de servicios financieros relacionados con el carbón ruso están prohibidos en Suiza. Las disposiciones transitorias expiran a finales de agosto.

Sin embargo, una investigación de la organización suiza Public Eye sugiere que las autoridades del país tendrán dificultades para hacer cumplir la prohibición. La Secretaría de Estado de Economía (Seco) ni siquiera sabe qué empresas tienen su sede en Suiza y quiénes son sus propietarios.

“Sin embargo, Seco no tiene un censo oficial del número de empresas rusas con sede en Suiza. Sin embargo, basándose en un informe de la Oficina Federal de Estadística, estima que el número de estas empresas ‘controladas por los rusos’ es de 14, como confirma la ONU”.

Un estudio de Public Eye descubrió que un número mucho mayor de empresas tiene su sede en Suiza. Hay 240 empresas inscritas en el registro mercantil “que comercian o transportan carbón, coque o combustibles fósiles sólidos u ofrecen servicios financieros relacionados”. Muchos de ellos son propiedad de oligarcas rusos o ricos empresarios rusos.

Aunque el gobierno suizo decidió imponer sanciones a Rusia, no quiso asustar a los oligarcas, como demuestra el caso de la empresa Siberian Coal Energy Company (Suek). Su sede comercial está en el cantón de Zug desde 2004 y es propiedad del oligarca ruso Andrei Melnitschenko.

El día antes de que entraran en vigor las sanciones contra él, nombró a su esposa como propietaria sin más, con el acuerdo de Seco y en referencia al mantenimiento de los puestos de trabajo en Suiza. Luego la esposa de Melnichenko también fue sancionada, liberando a Seco de la vergüenza de supervisar su incumplimiento de enviar dinero a su marido.

Cada año, las empresas mineras rusas venden más de 225 millones de toneladas de carbón en todo el mundo a través de Suiza. Casi el 68 por cien de las necesidades de carbón de Europa se cubren con proveedores rusos.

2. India suministra el petróleo ruso a Europa

Los países occidentales querían conseguir sobre todo una cosa al no utilizar las fuentes de energía rusas: agotar el presupuesto estatal ruso a largo plazo. Pues gran parte de la financiación necesaria procede de la venta de petróleo y gas y sus derivados. Estos ingresos representan alrededor del 40 por cien del presupuesto estatal ruso.

El petróleo es especialmente importante; sólo su venta aporta aproximadamente la mitad de estos ingresos. Entonces, ¿qué podría ser más obvio que introducir sanciones contra el petróleo ruso?

Las necesidades de las naciones occidentales, que ya no pueden ser satisfechas directamente desde Rusia debido al embargo, probablemente seguirán siendo satisfechas indirectamente con petróleo ruso en el futuro.

India se ha convertido en uno de los mayores importadores de crudo ruso. Antes de la guerra de Ucrania, sólo importaba de Rusia el 1 por cien de sus necesidades. Ahora, alrededor de una quinta parte viene de allí.

Sin embargo, India no se queda con la materia prima, sino que la refina y luego la envía a todo el mundo sin sanciones. En consecuencia, las refinerías de petróleo privadas de la India suministran a Estados Unidos -y presumiblemente también a Europa- gasolina y gasóleo, algunos de los cuales se derivan del crudo ruso, sin revelar su origen.

Las exportaciones indias de combustible han aumentado alrededor de un 15 por cien en los últimos cinco meses. Los envíos diarios a la Unión Europea habrían aumentado un tercio en comparación trimestral, y los de Estados Unidos un 43 por cien. Y no son baratos de ninguna manera, lo que alimenta aún más la inflación en los países occidentales.

Las sanciones de la Unión Europea han fallado claramente su objetivo, escribió Zaklin Nastic, diputado del Bundestag. Esta política, que empeora las condiciones de vida, es difícil de comunicar. “Occidente debe revisar de una vez su política de sanciones y darse cuenta cuanto antes de que no está cumpliendo sus objetivos y que está conduciendo al empobrecimiento de una gran parte de la población”, concluyó.

3. La devaluación del rublo

“Esto arruinará a Rusia”, dijo la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, después de que la Unión Europea adoptara su paquete de sanciones económicas y financieras contra Rusia a finales de febrero. Un indicador de la ruina de la economía rusa debería ser el debilitamiento del rublo.

Al principio parecía que este plan iba a funcionar: el rublo cayó a un mínimo histórico. A veces había que pagar 150 rublos por un dólar. Pero ahora la tendencia se ha invertido. Actualmente, hay que pagar unos 56 rublos por un dólar.

Los expertos en divisas han atribuido la fortaleza de la moneda rusa a las sanciones occidentales, entre otras cosas. “Cuando se sancionan los bienes, parte de la demanda rusa se concentra en los bienes nacionales”, dijo Anja Praefcke, experta en divisas del Commerzbank.

Sin embargo, el tipo de cambio del rublo también se ha visto respaldado por numerosas medidas del Banco Central y del gobierno. El hecho de que los Estados “no amigos” sólo puedan pagar los suministros energéticos rusos en rublos sorprendió a economistas, políticos y empresas, y tuvo su repercusión.

Para Praefcke, el debate sobre si los europeos deben o no pagar en rublos tiene principalmente un efecto psicológico. Desde el punto de vista de las operaciones de pago, poco habría cambiado. Pero se sugirió que ahora se necesitarían más rublos, aunque en realidad no fuera así.

Otra prueba de que la economía rusa está saliendo de la guerra menos debilitada de lo que se esperaba es el recorte del tipo de interés oficial. A principios de junio, el Banco Central ruso bajó por sorpresa el tipo de interés oficial al 9,5 por cien. De este modo, se volvió al nivel de antes de la guerra.

Esto se debe a que la actividad económica cayó menos de lo esperado en el segundo trimestre. La inflación también se debilitó más de lo previsto.

4. El suministro de gas a Alemania

El suministro de gas natural ruso en Europa es cada vez más escaso. La República Federal está recibiendo actualmente menos gas de Rusia de lo esperado; esta semana Gazprom ha estrangulado el flujo a través del gasoducto del Mar Báltico Nord Stream 1 en varias etapas.

El telón de fondo son las sanciones occidentales contra el sector energético ruso. Siemens se encargó del mantenimiento de las turbinas de gas suministradas, que por razones técnicas sólo puede realizarse en Canadá. Pero las sanciones canadienses impiden ahora que las turbinas vuelvan a Rusia.

Por ello, Gazprom anunció el miércoles que reducirá aún más el uso de sistemas Siemens en la estación de compresores de Portovaya, cerca de San Petersburgo. Y esto conlleva otra limitación: sólo se envía a Alemania alrededor del 40 por cien del volumen de entrega previsto.

Para asegurar el suministro durante el invierno, hay que llenar los depósitos de gas. En este momento, sólo están moderadamente llenos, con algo menos del 57 por cien.

En este contexto, el Ministro Federal de Economía, Robert Habeck (Los Verdes), ha declarado el estado de emergencia. Se pide a la industria y a los ciudadanos que sean frugales.

El Bundestag también está deliberando actualmente sobre una ley según la cual las centrales eléctricas de carbón también deben reconectarse a la red si es necesario. Los democristianos, los liberales y la AfD piden incluso que se abandone temporalmente la energía nuclear.

Sin embargo, con la nueva ley, esto también debería costar a los consumidores en Alemania. Porque permite a las empresas energéticas y a las empresas municipales de servicios públicos anular las condiciones contractuales existentes y repercutir los altos precios del gas directamente en el cliente.

Los precios del gas ya son altos. Un hogar medio paga 2.752 euros al año con el nivel de precios actual. El valor se basa en un supuesto consumo de 20.000 kWh. Sin embargo, en comparación con junio del año pasado, esto representa un aumento del 113 por cien.

Es de suponer que los costes seguirán aumentando.

5. Materias primas para la industria del automóvil

La industria del automóvil en Europa ha vuelto a sufrir lo peor. Porque requiere grandes cantidades de aluminio, níquel, cobalto y otros metales, la mayoría de los cuales se importan de Rusia.

La inflación y la política china de covid cero están teniendo un impacto beneficioso en los precios. Dado que la demanda sigue siendo relativamente baja y la oferta está aumentando a corto plazo. La industria parte de la base de que las materias primas no volverán a escasear hasta dentro de unos años.

Otra razón son las sanciones contra Rusia, que sí deberían afectar a los allegados a Putin, pero no se miden con el mismo rasero. Porque algunos de los asesores de Putin no se ven afectados por las sanciones, porque son necesarias.

Por ejemplo, Vladimir Potanin. Es dueño de Norilsk Nickel, que es una importante empresa minera. Extrae alrededor del 5 por cien del níquel producido en el mundo. En el caso del paladio, cubre una cuota de mercado de aproximadamente el 40 por cien. La empresa también extrae cobalto, oro y cobre. Si Potanin también fuera sancionado, los precios de los metales en el mercado mundial podrían dispararse.

Rusia es también uno de los grandes actores del sector de los metales. Alrededor de una quinta parte del níquel de alta calidad que se necesita para refinar productos de acero o que se utiliza en la fabricación de baterías -por ejemplo, para los coches eléctricos- procede de Rusia. En el caso del aluminio, utilizado principalmente para las carrocerías de los automóviles, representa el 6 por cien de la producción mundial.

Si la guerra en Ucrania se prolonga y las sanciones occidentales se endurecen, el paladio también podría escasear. Aproximadamente la mitad de la demanda mundial la cubren Rusia y Ucrania, y cerca del 70 por cien se destina a la industria del automóvil. Es necesario para los convertidores catalíticos y se utiliza en la producción de baterías y pilas de combustible.

Los metales son un punto débil de los países desarrollados occidentales, por lo que hasta ahora han estado dispuestos a hacer excepciones a las sanciones. Pero el gobierno ruso podría utilizarlas como palanca; podría, por ejemplo, imponer sus propias sanciones.

6. Madera, palés y bobinas de cable

Los palés son esenciales para una logística rápida y sin problemas. En Alemania los fabrican principalmente empresas medianas. Hay unas 180 en Alemania y cada una de ellas emplea a una media de 35 personas.

Tienen un problema con las sanciones al acero ruso: el 90 por cien de los clavos para los palés son de acero, que viene casi exclusivamente de Rusia en la calidad requerida. Como anunció en abril la Asociación Federal de Envases de Madera, Palets y Embalajes para la Exportación (HPE), no hay alternativa a corto plazo. El acero bueno tardaría hasta ocho meses en llegar de otros mercados.

Otro problema es que las máquinas de producción alemanas tampoco pueden convertirse a otros clavos. Esto podría significar que pronto faltarán millones de palés en Alemania. Incluso si se quisiera traer los clavos desde el Lejano Oriente, se encontraría con el problema de que no hay suficiente capacidad de carga en esa ruta.

Además de la escasez de palés procedentes de la producción alemana, tampoco se materializarán las importaciones de palés procedentes de Rusia, Bielorrusia y Ucrania. En 2021 se importaron 10 millones de palés de estos países. Esto representó el 14,5 por cien del volumen total de las importaciones de palés alemanes.

Además, el año pasado hubo 9,55 millones de palés procedentes de Polonia y los países bálticos, cuyos fabricantes dependen en gran medida de las importaciones de madera rusa, y esas importaciones también están ahora sujetas a las sanciones de la Unión Europea. El déficit asciende a unos 20 millones de palés. No hay fuentes alternativas de suministro de palés en la Unión Europea, ya que todos los países europeos tienen probablemente el mismo problema de suministro de clavos que Alemania.

No sólo la producción de palets se ve afectada por las sanciones, sino también la disponibilidad de cajas de transporte y bobinas de cable. La escasez de bobinas de cable podría frenar pronto la expansión de la fibra óptica, que actualmente se está impulsando por todas partes, ya que las fibras ópticas se colocan en conductos vacíos que se entregan en grandes bobinas.

7. Los fertilizantes

Los fertilizantes son ahora escasos y caros. Esto se debe en parte al embargo de la Unión Europea sobre los fertilizantes minerales procedentes de Bielorrusia. Querían castigar al país. Se le acusó de apoyar la guerra rusa contra Ucrania. Sin embargo, un tercio de las importaciones de potasa de la Unión Europea proceden hasta ahora de Bielorrusia. Se espera un aumento masivo de los precios.

Los precios de los fertilizantes llevan dos años subiendo, pero la guerra de Ucrania y las sanciones occidentales los han aumentado. Un agricultor de la zona de Hannover dijo a la radio pública alemana que ahora se paga entre cuatro y cinco veces más que hace dos años.

En un principio, la propia Rusia no se vio afectada por las sanciones occidentales sobre los fertilizantes, sino que ella misma impuso una prohibición de exportación. También lo hizo China. Ambos países reaccionaron a la subida de los precios de los cereales apoyando su propia agricultura. Los fertilizantes deben beneficiar principalmente al suministro de su propia población. Sin embargo, en abril también se sancionaron los fertilizantes rusos.

No sólo la potasa se ve afectada, sino también los fertilizantes fosforados. Su producción depende de los yacimientos naturales, algunos de los cuales se encuentran en Rusia. Los agricultores alemanes se quejan ahora de que han tenido que pagar entre cuatro y cinco veces el precio del año pasado y todavía no es seguro que haya cantidades suficientes el año que viene.

El abono nitrogenado puede producirse sintéticamente, pero para ello es necesario un suministro suficiente de gas natural. Si su precio sube, el precio de los fertilizantes también subirá inevitablemente, y con ello el precio de los alimentos.

8. Los armadores griegos

Cuando la Unión Europea debatió un posible embargo de las importaciones de petróleo ruso, también se habló de que las empresas navieras de la Unión Europea deberían dejar de transportar petróleo ruso. Esto ya no es posible; los armadores griegos, chipriotas y malteses han ganado. Han anulado el plan de Bruselas de dejar de asegurar a los petroleros europeos que transportan petróleo ruso. Las empresas navieras afirman que también están vinculadas por acuerdos de flete y que su existencia económica se vería amenazada en caso de embargo.

Los argumentos de los armadores parecen justificados; en los primeros cuatro meses de este año, invirtieron unos 2.000 millones de dólares en 105 nuevos buques. 46 de ellos son petroleros, algunos de los cuales eran antiguos petroleros rusos.

En términos de ingresos fiscales, los armadores griegos no son un factor importante en la economía griega. Pero con SKAI-TV, ANT1-TV, STAR-TV, MEGA-TV y ALPHA TV, cinco de las seis emisoras privadas autorizadas en todo el país están en manos de empresas navieras. También hay emisoras de radio y periódicos. Ningún gobierno de Atenas puede permitirse gobernar en contra de los intereses de los armadores.

Esto no contribuye mucho a la aceptación de las sanciones, ya que es paradójico que los canales de televisión despotriquen contra Rusia mientras los propietarios de los canales siguen haciendo buenos negocios con Rusia y se aprovechan de que hay que transportar más gas natural licuado a Europa.

9. India certifica los petroleros rusos

Occidente ha impuesto sanciones a Rusia, y algunos países no quieren cumplirlas. India es un ejemplo: está ayudando a Rusia a obtener las certificaciones necesarias para sus petroleros.

La India ha certificado decenas de petroleros operados por una filial del principal grupo naviero ruso Sovomflot con sede en Dubai.

Las empresas occidentales que también emiten las certificaciones necesarias habían suspendido sus servicios a Rusia debido a las sanciones occidentales. Según el plan, la retirada de las certificaciones secaría las principales fuentes de ingresos de Rusia. Se pensaba que era una herramienta eficaz, y ahora es un desastre.

La certificación es necesaria -además de la cobertura del seguro- para operar una flota de petroleros. El Registro Indio de Buques (IRClass) ha certificado más de 80 buques propiedad de la empresa estatal rusa Sovcomflot. IRClass es una de las principales empresas del mundo en este campo.

También había grandes esperanzas de que no se aseguraran más petroleros rusos en virtud de las sanciones. Al fin y al cabo, la mayoría de las aseguradoras marítimas tienen su sede en Europa y el 97 por cien de todos los petroleros que transportan petróleo ruso han sido asegurados hasta ahora en Gran Bretaña, Noruega y Suecia.

Pero aquí tampoco es tan fácil, porque hay que demostrar que el petróleo ruso se transporta realmente. Pero India procesa el petróleo ruso y transporta la gasolina india a Europa. Así que la situación ya no es tan sencilla. En segundo lugar, los petroleros también pueden apagar su señal GPS en alta mar y cargar el petróleo en otro barco. Irán, Corea del Norte y Venezuela han evitado las sanciones occidentales durante años.

La esperanza de Occidente, por tanto, es probablemente encontrar a Greenpeace y otras organizaciones rastreando los envíos de los petroleros desde Rusia.

10. Los oligarcas rusos

Uno de los objetivos de las sanciones occidentales eran los oligarcas rusos, especialmente los supuestamente cercanos a Putin. Sus activos en la Unión Europea deben ser congelados.

Según la norma austriaca, al menos trece yates rusos han sido confiscados en puertos desde Francia hasta Fiyi. Valor total: unos 2.000 millones de euros. Son sólo los que se encontraron porque tras la imposición de las sanciones, muchos de estos llamativos yates desaparecieron repentinamente del radar. Bastó con desactivar el sistema de identificación automática (AIS).

Entre los “desaparecidos” se encuentran superyates de alto nivel, como el Ocean Victory de Viktor Rashnikov, de 140 metros, que fue visto por última vez cerca de las Maldivas el 1 de marzo. Como muchos otros oligarcas, el empresario y político, que es uno de los rusos más ricos, fue incluido en la lista de sanciones de la Unión Europea a principios de marzo. Parte de sus activos han sido congelados y actualmente Rashnikov no puede entrar en la Unión Europea.

Pero incluso si los oligarcas fueron atrapados con sus yates, su pérdida no es un problema para ellos, sino para las esposas desequilibradas. En consecuencia, las sanciones de la Unión Europea no rascan realmente a los oligarcas rusos. Lo que realmente les duele es la esposa que te cabrea porque no puedes subir al yate durante unas semanas.

Estos problemas son en el verdadero sentido de la palabra: problemas de lujo. Pero demuestran una vez más que las sanciones sólo afectan seriamente a quienes no se dan el lujo. Los oligarcas muestran ahora su verdadera cara: primero se aprovecharon del sistema ruso, ahora coquetean con Occidente y niegan su proximidad al gobierno ruso. Lo de siempre, eso es todo.

—https://www.heise.de/tp/features/Sanktionen-gegen-Russland-Die-Top-Ten-des-Scheiterns-7153896.html

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