La web más censurada en internet

Día: 22 de julio de 2021 (página 1 de 1)

Biden culpa a Facebook del fracaso de la vacunación masiva porque no purga los contenidos críticos

Las redes sociales se han convertido en una de las herramientas más importantes de control ideológico y político, como la pandemia está poniendo de manifiesto. Los gobiernos ya no pueden funcionar sin manipularlas a fondo.

El gobierno de Biden acusa a Facebook de no purgar suficientemente los contenidos críticos hacia las vacunas, contribuyendo a que la población se mantenga indecisa.

La Casa Blanca estudia reformar la ley federal que exime de responsabilidad legal a las redes sociales para sancionar a Facebook por no lograr que la política de vacunación del gobierno salga adelante.

“Lo estamos investigando, y ciertamente deben rendir cuentas”, dijo Kate Bedingfield, directora de comunicaciones de la Casa Blanca, en respuesta a una pregunta sobre la referida ley (*).

Biden apoya la derogación de la Sección 230 de la ley, aunque para ello necesita recurrir al Congreso. También muchos republicanos se oponen a la Sección 230 y desean acabar con ella. Ambos partidos la consideran como un privilegio que beneficia a las empresas tecnológicas.

La Casa Blanca quiere que Facebook censure más contenidos y considera que la Sección 230 es un obstáculo para lograr ese objetivo.

Las redes sociales -y Facebook en particular- no pueden censurar más de lo que ya han censurado. La oposición a las vacunas no procede de ahí porque, según las encuestas, los usuarios de Facebook son más propensos a vacunarse que el estadounidense medio.

El 85 por ciento de los usuarios de Facebook en Estados Unidos se han vacunado o quieren vacunarse y el objetivo del gobierno era que se vacunen el 70 por ciento de los estadounidenses antes del 4 de julio. Facebook no es la razón por la que el gobierno no ha alcanzado su objetivo.

Quienes desinforman no son los usuarios sino los gobiernos. El de Estados Unidos, como todos los demás, ha estado mintiendo sobre la pandemia desde las primeras directrices sobre las mascarillas. No es de extrañar que la población se sienta engañada.

Si la Casa Blanca quiere promover la vacunación, lo tiene muy fácil: debería presionar a la FDA para que apruebe las vacunas de manera defintiva y no con una mera autorización de emergencia. De esa manera, dejaría bien claro que las vacunas no son experimentales, es decir, que no están tratando a las personas como cobayas de laboratorio.

(*) https://www.cnbc.com/2021/07/20/white-house-social-networks-should-be-held-accountable-for-spreading-misinfo.html

Está información está sometida a una censura implacable por parte de los buscadores y las redes sociales
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Twitter ha censurado la cuenta de mp21info (@smolny7) con el pretexto de la pandemia

La cuenta que manteníamos en Twitter (@smolny7) ha sido censurada con el pretexto de “divulgar información engañosa y potencialmente perjudicial en relación con la COVID-19”. Los caciques de la red se refieren a una noticia que no tenía relación directa con la pandemia, ya que se refería a una demanda interpuesta en California el lunes de esta semana por una organización de médicos estadounidenses, la America’s Frontline Doctors, a fin de que los tribunales paralicen las inoculaciones con las vacunas que la FDA ha aprobado con carácter de urgencia.

Dicha noticia enlazaba con su correspondiente fuente, que a su vez estaba documentada por referencias originales (1), incluida la propia demanda, es decir, un artículo muy bien documentado.

Ya que a Twitter no le gusta la información rigurosa, la ampliamos aquí.

Los demandantes fundamentaban su petición en dos factores pricipales. El primero es el carácter experimental de las vacunas aprobadas y el segundo la falsificación de la base de datos Vaers que documenta las muertes y efectos adversos de las vacunas.

La petición también se centra en los menores de 18 años, en aquellos que ya han sido diagnosticados como “covid” y, en consecuencia, ya tienen una “inmunidad natural” y, finalmente, en las personas que no han prestado un consentimiento informado.

Los médicos demandantes publicaron un comunicado de prensa (2). La demanda presentada tiene 67 páginas y también se puede consultar en internet (3). Aparte de los argumentos que ya hemos expuesto aquí varias veces sobre este tipo de vacunas, la demanda añade también la declaración de una informática profesional que denuncia la falsificación de los datos consignados en la base de datos Vaers.

Dicha informática realizó una declaración jurada en la que alega que el número real de muertes relacionadas con las vacunas contra el coronavirus en Estados Unidos hasta el 9 de julio se acerca a las 45.000, mientras que en la base de datos sólo aparecen 10.991, de las que 4.593 se produjeron en las 72 horas siguientes a la vacunación.

Para demostrarlo la informática ha accedido a los datos de CMS (Medicare y Medicaid), desarrollando más de 100 algoritmos distintos de fraude sanitario.

En su declaración dice: “A partir del 9 de julio de 2021, se han registrado 9.048 muertes en el Vaers. He verificado estas cifras recogiendo yo misma todos los datos del Vaers, sin depender de un tercero para contarlos. Por último, consulté los datos de reclamaciones médicas de los CMS en relación con la vacuna y las muertes de los pacientes, y calculé que las muertes en los tres días siguientes a la vacunación superaban a las notificadas en el Vaers en un factor de al menos 5. Esto indicaría que el verdadero número de muertes relacionadas con la vacuna era de al menos 45.000. En perspectiva, la vacuna contra la gripe porcina se retiró del mercado cuando sólo había causado 53 muertes”.

En el comunicado de prensa los médicos sostienen que el consentimiento informado es imposible cuando los datos de seguridad no son precisos: “Es ilegal e inconstitucional administrar agentes experimentales a personas que no pueden tomar una decisión informada sobre los verdaderos beneficios y riesgos de la vacuna de forma independiente. Deben tener una edad o capacidad para tomar decisiones informadas y haber recibido toda la información sobre los riesgos/beneficios necesaria para tomar una decisión informada”.

Uno de los nombres que aparecen en la demanda es el de Deborah Sobczak, madre de dos jóvenes de 15 y 17 años, quien ha manifestado públicamente lo siguiente: “Mis hijos no serán objeto de experimentos. ¿Qué clase de monstruos estamos permitiendo que nos controlen? Niños perfectamente sanos han desarrollado inflamaciones cardíacas, hemorragias cerebrales e incluso han muerto. Ya he tenido suficiente. No sacrificaré a mis hijos para que una empresa farmacéutica pueda experimentar con ella. Esta locura debe terminar”.

(1) https://www.algora.com/Algora_blog/2021/07/21/federal-lawsuit-seeks-immediate-halt-of-covid-vaccines-cites-whistleblower-testimony-claiming-cdc-is-under-counting-vaccine-deaths
(2) https://americasfrontlinedoctors.org/press_releases/aflds-files-lawsuit-seeking-immediate-injunctive-relief-revoking-the-emergency-use-of-covid-19-vaccines-based-on-disturbing-new-mortality-data/
(3) https://img1.wsimg.com/blobby/go/3c6a0774-cfad-46fa-aa97-af5aa5e74f00/M%20for%20PI%20file%20stamped.pdf

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¡Es un motivo más que suficiente para difundirlas!

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