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Día: 3 de agosto de 2020 (página 1 de 1)

El confinamiento (y no el virus) mata a 10.000 niños cada mes en todo el mundo según un estudio científico

El confinamiento impuesto por los gobiernos está teniendo un efecto devastador en la salud y el bienestar de cientos de millones de niños en todo el mundo.

Los cálculos de la Universidad Johns Hopkins estiman que el hambre resultante del confinamiento mata a 10.000 niños al mes y perjudica el crecimiento de millones más.

El estudio lo ha publicado la revista médica The Lancet (1) y la Unicef opina de forma parecida. “Han pasado siete meses desde que se notificaron los primeros casos de Covid-19, y cada vez hay más pruebas de que las repercusiones de la pandemia están causando más daño a los niños que la propia enfermedad”, ha dicho la Directora Ejecutiva del UNICEF, Henrietta Fore (2). “Las tasas de pobreza e inseguridad alimentaria de los hogares han aumentado”.

“Al cerrar las escuelas, interrumpir los servicios de atención primaria de la salud y hacer que los programas de nutrición sean disfuncionales, también estamos causando daños”, dijo Víctor Aguayo, director de Programas de Nutrición de UNICEF (3).

La interrupción de las cadenas alimentarias ha subido los precios, lo que hace aún más difícil para muchas zonas que ya luchaban por obtener alimentos antes de la pandemia. El doctor Francesco Branca, de la Organización Mundial de la Salud, dice que esa interrupción será más evidente en los próximos años. “Los efectos de la crisis del Covid en la seguridad alimentaria se dejarán sentirán durante muchos años”, dijo Branca. “Habrá un efecto en la sociedad”.

Un “aumento de la malnutrición infantil” provocará “fuertes descensos en los ingresos familiares, cambios en la disponibilidad y accesibilidad de alimentos nutritivos y alteraciones en los servicios de salud, nutrición y bienestar social”, según el estudio. “Las estimaciones del Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias sugieren que, como resultado del confinamiento, otros 140 millones de personas se verán abocadas a la pobreza extrema con menos de 1,90 dólares diarios este mismo año.

Cada vez es más evidente que el remedio es peor que la enfermedad. Según el Programa Mundial de Alimentos, el número de personas de países de ingresos bajos y medios que se enfrentan a una inseguridad alimentaria aguda casi se duplicará hasta alcanzar los 265 millones a finales de este año.

Las advertencias sobre los desastrosos efectos del confinamiento se han multiplicado. Un estudio publicado en mayo sugirió que el confinamiento destruirá siete veces más años de vida de los que podría salvar (4).

Las sobredosis de medicamentos se han disparado en Estados Unidos desde que se impuso el confinamiento. Subieron el 18 por ciento en marzo, el 29 por ciento en abril y el 42 por ciento en mayo, según el Washington Post (5).

Los suicidios también están aumentando en todo el mundo. En Lille, al norte de Francia, los hospitales atienden un 30 por ciento más de perturbaciones síquicas causadas por el confinamiento y la ola histérica. “Los intentos de suicidio han explotado en grandes proporciones”, asegura Radio Horizon (6).

(1) https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)31647-0/fulltext
(2) https://www.foxnews.com/world/coronavirus-leads-to-mass-hunger-killing-10000-children-a-month-un-warns
(3) https://fox17.com/news/local/virus-linked-hunger-tied-to-10000-child-deaths-each-month
(4) https://www.justfacts.com/news_covid-19_anxiety_lockdowns_life_destroyed_saved
(5) https://www.washingtonpost.com/health/2020/07/01/coronavirus-drug-overdose/
(6) https://www.horizonradio.fr/article-23343-vague-de-depressions-et-tentatives-de-suicide-en-metropole-lilloise.html

Estados Unidos ultima los preparativos para un nuevo Golpe de Estado en Nicaragua

El Presidente nicaragüense Daniel Ortega
Estados Unidos ha puesto en marcha un nuevo intento Golpe de Estado en Nicaragua en los próximos dos años, pues parte de la premisa que el presidente Daniel Ortega ganará las elecciones del año que viene, según Radio La Primerísima (*).

Han contratado a una empresa que se encargará de planificar el golpe. Los detalles aparecen en un documento de 19 páginas con el título “Responsive Assistance in Nicaragua” (Asistencia receptiva en Nicaragua) y el código RFTOP No: 72052420R00004.

La empresa contratada ejecutará el plan en varias fases antes, durante o después del 2021.

Los fondos para poner en marcha dicho plan serán suministrados por Estados Unidos a través de la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID), en colaboración con Usaid y utilizarán a organizaciones sociales de Nicaragua para desestabilizar.

En el documento se establecen tres escenarios de lo que, al estilo español, el gobierno de Estados Unidos llama “transición democrática en Nicaragua”. El primero es que, tras provocar una nueva crisis, el presidente constitucional Daniel Ortega renuncie; el segundo que haya elecciones anticipadas provocadas por una crisis que ellos mismos causarán y que ganará la oposición, y tercero, que el FSLN gane las elecciones, con resultados que sean o no reconocidos por el pueblo nicaragüense y por los imperialistas.

El propósito del plan es proporcionar los recursos para crear las condiciones para el golpe a través de socios locales que Estados Unidos denomina “sociedad civil”: medios de intoxicación, empresarios y estudiantes.

Otro de los aspectos que deja claro el documento, es que si la oposición logra vencer al FSLN, inmediatamente el nuevo gobierno debe someterse a las políticas establecidas por AID, ya que los lineamientos a seguir están diseñados.

Según el plan golpista, una vez que la oposición asuma el poder, deberá iniciar la persecución política de los militantes sandinistas y disolver la Policía Nacional y el ejército de Nicaragua, entre otras instituciones.

La AID deja claro que es la presión interna en el país la que eventualmente provocaría el Golpe de Estado, por lo que llama a sus actores a profundizar la crisis política, económica y también la de salud, teniendo en cuenta la pandemia.

Al quedar claro que el año que viene el FSLN resultará victorioso en las elecciones, la AID plantea una transición de gobierno retardada o imprevista, en cuyo caso, el plan incluye acciones concretas para continuar el plan subversivo hasta que se logre el objetivo de expulsar del poder a los sandinistas.

A pesar de la cantidad de dinero que ha recibido la oposición en Nicaragua (por lo menos 31 millones de dólares entre 2017 y 2020) por parte de Estados Unidos, la AID admite que los opositores no han logrado la unidad en torno a un partido político o candidato.

Con frecuencia surgen conflictos entre los grupos campesinos y el resto de la oposición, y los estudiantes a menudo desconfían de los principales empresarios, afirma la Agencia Internacional para la Cooperación en el plan golpista.

También pide a los empresarios que eventualmente se hagan cargo del plan, que contemplen cambios abruptos en los escenarios previstos y tengan la capacidad de responder rápidamente a las nuevas demandas para instalar a un nuevo gobierno.

El plan golpista menciona que si la OEA decide volver a presionar sobre la reforma electoral, será un importante punto de presión internacional, aunque saben que el gobierno sandinista tiene la capacidad de resistir este tipo de injerencias.


“La oposición puede negarse a participar, o aceptar participar en desventaja, creyendo que aún puede ganar. También es posible que el gobierno permanezca en el poder luego de reformas electorales y elecciones justas”, refiere parte del plan.

En esta situación, la Agencia debe estar preparada para responder de manera inmediata para encaminar a la sociedad civil a implementar acciones que desestabilicen el país.


“Una transición demorada puede requerir un mayor énfasis en la investigación y planificación para Usaid y para la dirección de la sociedad civil, con tipos discretos de actividades de asistencia técnica, si es necesario para mantener su impulso o apoyar su capacidad para promover la transición en el futuro”, reseña el plan golpista.

La embajada de Estados Unidos en Managua se encargará de ejecutar una serie de acciones diplomáticas como la creación de una comisión para legitimar un nuevo gobierno impuesto por el Golpe de Estado.

(*) https://www.radiolaprimerisima.com/noticias/general/287264/eeuu-lanza-descarado-plan-intervencionista-para-tumbar-al-fsln/

Los franquistas asesinaron a más de un millar de republicanos en la cárcel de El Dueso

Durante 1936 y buena parte de 1937, Santander y Cantabria permanecieron fieles a la República. El avance de las tropas franquistas con el derrumbe del Frente Norte y la liquidación de la resistencia vasca hicieron que Cantabria cayera en manos de los sublevados en agosto de 1937. Comenzó la matanza, a los más de 2.500 cántabros asesinados por los franquistas, hay que añadir al menos 800 presos forasteros muertos en cárceles cántabras, fundamentalmente en el Penal de El Dueso.

Desde el 25 de agosto de 1937 el penal fue habilitado por las tropas italianas como campo de concentración para más de 3.000 detenidos Republicanos. Entre el 4 y el 7 de septiembre los soldados de Mussolini cedieron el control del campo a las tropas franquistas (incumpliendo así el Pacto de Santoña). Muchos reclusos pidieron inútilmente permanecer bajo el amparo italiano. Inmediatamente los franquistas comenzaron con los malos tratos, empeorando las condiciones de vida.

Ese mismo otoño, el tribunal militar instalado allí dictó 510 sentencias de muerte, muchas de las cuales se ejecutaron en la vecina playa de Berria. También se produjeron “sacas representativas”, eligiendo Republicanos al azar para asesinarlos. En una ocasión, como respuesta a una cacerolada de protesta por el apaleamiento de un compañero, se masacró a 42 prisioneros seleccionados aleatoriamente. La mayor parte de los sentenciados a muerte por fusilamiento eran trasladados en camiones a las tapias del cementerio de Ciriego de Santander, para su ejecución y posterior “desaparición”. En el mismo penal también se ejecutaba por medio de garrote vil. En el Penal de El Dueso se ejecutaron más de un millar de sentencias de muerte.

La comida era repugnante, muy escasa, desayunaban algarrobas molidas, aparecían gusanillos; para comer un cazo de caldo de lechugas o coles hervidas sin aceite, con tierra, babosas, sabandijas, parecía agua de fregar. Patatas, cereales, pan, legumbres, no existían. Había guardianes, que por su saña maligna los presos los motejaban: El Rápido, el Alemán, Pescadilla, el Chato de Laredo o Quinoya. Este último era el más sobresaliente en maldad. La vestimenta haraposa y remendada con saco, lona, manta. No daban a los presos ropa ni calzado. El hacinamiento producía abundancia de piojos, chinches, pulgas, ladillas. Eran abundantes los resfriados, bronquitis y pulmonías que, en muchos casos, terminaban con el débil soplo de vida de los más depauperados.

Tras el paso por El Dueso, como campo de concentración de decenas de miles de vascos, cántabros y asturianos, en el Penal fueron internados al menos otros 7.419 presos antifranquistas, en este caso ya con condenas en firme. De los 5.800 casos de presos recluidos por supuestos delitos políticos cometidos durante el desarrollo de la guerra, estudiados todos ellos por la investigadora Raquel Collado Quemada en su trabajo “Santoña y la Colonia Penitenciaria de El Dueso”, 1.884 lo fueron por Rebelión o Rebelión Militar, 3.857 por Adhesión a la Rebelión y 42 por Auxilio a la Rebelión.

De los 1481 casos de presos recluidos por supuestos delitos cometidos con posterioridad al 1 de abril de 1939, 895 lo fueron por Rebelión, 215 por Bandidaje, 245 por Actividades Subversivas de asociación o propaganda ilegal, y 63 por Delitos Contra la Seguridad del Estado. Entre los muchos detenidos en El Dueso, estuvo el dirigente del PSOE Ramón Rubial, o el dramaturgo Antonio Buero Vallejo, condenado a muerte y que estuvo preso 7 años.

https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2020/03/12/en-el-penal-de-el-dueso-cantabria-los-franquistas-asesinaron-a-mas-de-un-millar-de-republicanos/

La pandemia es la consecuencia y no la causa de la crisis capitalista

Desde el primer momento de la pandemia, la prensa burguesa creó el fetiche de que la crisis económica es consecuencia de un microbio y el tópico se mantendrá en lo sucesivo como una de tantas cortinas de humo que se han sacado de la manga en lo que llevamos de año.

“La mayor catástrofe natural deja el mercado de trabajo en mínimos”, titulaba el periódico El Mundo hace unos días (1).

Padecemos, pues, una catástrofe “natural” y hablan de “la crisis del coronavirus” porque el capitalismo nada tiene que ver con los despidos, ni con los ERTE, ni los cierres de empresas, ni con el brutal empobrecimiento de millones de explotados en todo el mundo. La “culpa” es de un virus. “Hay una histórica destrucción de empleo a causa del virus”, dijo Antonio Garamendi, el presidente de la patronal, en La Sexta.

Los demás siguen el surco que marca la CEOE y, por ejemplo, el Grupo Tortuga titula que “El hambre se extiende por el covid-19” (2). ¿No había hambre antes de la pandemia?, ¿había antes menos hambre que ahora?

Son tremendas las consecuencias que un virus puede tener en la salud y en la economía, aunque quizá la “culpa” no sea exactamente del virus sino más bien del confinamiento, precisan algunos para salir del apuro. El virus ha obligado al confinamiento que, a su vez, ha provocado una crisis económica mayúscula.

Entonces, los países que no han impuesto un confinamiento estricto, como Suecia, deberían tener una crisis menor o más suave, o quizá no deberían tener ninguna clase de crisis, ni tampoco destrucción de empleo, ni hambre, ni subida del precio del oro… Nada de nada.

No es el caso porque la crisis es del capitalismo que, en la etapa actual, concierne también al Estado y a los mercados mundiales. Es la crisis del capitalismo la que ha conducido al confinamiento, y no al revés.

Por ejemplo, en el primer trimestre del año, antes de la pandemia, Jerez perdió el 10 por ciento de sus empresas. En términos absolutos, 562 empresas con asalariados cerraron hasta el mes de marzo cuando nadie había oído hablar de ningún virus (3).

No obstante, hay quien tampoco entiende lo que es una crisis del capitalismo e incluso asegura que el confinamiento se ha impuesto contra los intereses de los capitalistas, que han sido los grandes perjudicados.

Es el ridículo lema de “la salud está por encima de la economía” (o al menos debe estarlo) y a lo largo de la pandemia hemos podido comprobar que a los capitalistas no les ha importado perder algo de su dinero por “culpa” del confinamiento a cambio de mejorar el bienestar general. Son así de generosos. Vivimos en un mundo donde quienes gobiernan se preocupan tanto por la salud de sus habitantes que no han vacilado en sacrificar el lucro privado.

Las crisis del capitalismo son crisis de superproducción, es decir, que se fabrica más de lo que el mercado es capaz de absorber, por lo que se genera un exceso que sólo se puede resolver mediante la destrucción de fuerzas productivas.

Hasta ahora las destrucciones más drásticas de fuerzas productivas se habían llevado a cabo mediante las guerras imperialistas. Hoy la pandemia ha sido un sucedáneo de la guerra, por lo que el confinamiento no ha sido contraproducente en absoluto.

La crisis que padece el capital no es una cualquiera sino la más importante de la historia del capitalismo, lo que ha permitido presenciar recientemente algunos de los espectáculos más sorprendentes de la historia de la economía, como han sido los tipos de interés negativos o los precios negativos del petróleo.

En términos económicos, la destrucción de fuerzas productivas significa varias cosas al mismo tiempo. En primer lugar es un cierre e incluso una aniquilación física de las instalaciones industriales, comerciales y bancarias. Los que cierran dejan el mercado abierto para que otros se apoderen de él. Lo que unos pierden pasa a los otros.

Los cierres no sólo son físicos sino también quiebras, suspensiones de pagos y liquidaciones de empresas, un fenómeno que corre paralelo a la concentración y centralización del capital, es decir, un refuerzo del monopolismo: en un mercado que antes se disputaban varias empresas, ahora quedan menos, las más fuertes. Es algo que antes de la pandemia ya se estaba viendo, sobre todo en determinados sectores, como el automovilístico o las aerolíneas.

Las quiebras no involucran sólo a las empresas sino a países enteros, como ocurre actualmente con Líbano y como es el caso de otros, como los del sur de Europa, cuya solvencia depende del apoyo momentáneo que les puedan prestar desde Bruselas.

Es una obviedad repetir que los cierres están conduciendo a la otra cara de la destrucción de las fuerzas productivas: millones de trabajadores van al paro, o a los ERE y la mayor parte de ellos no recuperarán nunca sus puestos de trabajo. Según la Cepal, en América Latina, por ejemplo, cerrarán más de 2,7 millones de empresas y se perderán 8,5 millones de puestos de trabajo (4).

Sin el pánico desatado por la pandemia, los despidos masivos hubieran provocado gigantescos levantamientos de masas contra la crisis, mientras que la cortina de humo sanitaria no sólo ha paralizado casi por completo las movilizaciones, sino que ha engendrado una confusión muy grande gracias a la complicidad de los sindicatos, los reformistas, e incluso de los más radicales “antisistema” y sus medios afines. Nunca una política destructiva del capital tuvo más y mejores apoyos.

Lo más significativo es, no obstante, que incluso un medio tan emblemático, como el Financial Times, ha tenido que dar un giro de 180 grados a sus postulados. Hay que aprovechar la pandemia, ha publicado, para imponer una nueva política económica a escala internacional al estilo prusiano.

Los Estados tienen que volver a funcionar como una locomotora económica, para lo cual se ha implementado el mayor drenaje de fondos desde el sector público al privado: 2,3 billones de dólares sólo en Estados Unidos.

El capitalismo tiene ambos aspectos: destruye fuerzas productivas para luego reconstruirlas. Destruye unos capitales para reforzar a otros. Destruye unos países para sostener a otros. La pandemia está justificando los dos aspectos de la ecuación porque es parte de esa nueva política económica que ha propuesto el Financial Times.

En esta crisis hay quien entiende que se debe poner en primer plano esa nueva política económica sin mencionar la cortina de humo que la justifica ante los millones de trabajadores que irán al paro creyendo que la “culpa” es de un virus. Es como pretender explicar la invasión de Irak sin hacer referencia a las armas de destrucción masiva que entonces desempeñaron el papel de cortina de humo. ¿Cómo entender una cosa sin la otra?

Pretenden hacernos creer que la catástrofe que padecemos es “natural” porque de esa manera parece que no tiene alternativa: no depende de un cambio social y político.

Aún peor: hay quien cree que puede combatir las consecuencias de la crisis pasando por encima de las causas que la han provocado. Quizá suponen que el remedio al paro y el hambre llegará también con la vacuna del coronavirus.

(1) https://www.elmundo.es/economia/2020/07/29/5f2071a9fdddff90788b462e.html
(2)  https://www.grupotortuga.com/Los-gigantes-de-la-alimentacion-se
(3)  https://www.diariodejerez.es/jerez/empresas-cierre-Jerez-Covid_0_1478852586.html
(4) https://www.informador.mx/economia/COVID-19-provocara-cierre-de-2.7-millones-de-empresas-en-America-Latina-segun-Cepal-20200702-0073.html

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