La web más censurada en internet

Día: 8 de julio de 2020 (página 1 de 1)

Kursk, la batalla que definió la Segunda Guerra Mundial

Rodolfo Bueno

La mayor derrota alemana durante la Segunda Guerra Mundial se dio en la Batalla de Stalingrado, la más encarnizada de la historia; la misma se prolongó desde agosto de 1942 hasta el 2 de febrero de 1943 y culminó con la increíble victoria del Ejército Soviético sobre el poderoso Sexto Ejército Alemán, algo que nadie en el mundo occidental esperaba.

Sobre esta batalla, el General alemán, Dorr, escribe: “El territorio conquistado se medía en metros, había que realizar feroces acciones para tomar una casa o un taller… Los rusos eran mejores que nosotros en el combate casa por casa, sus defensas eran muy fuertes”.

Al terminar la Batalla de Stalingrado, el Ejército Soviético capturó a un mariscal de campo, 24 generales, 25.000 oficiales y 91.000 soldados. La Wehrmacht perdió en Stalingrado un millón de hombres, el 11% de sus pérdidas durante la Segunda Guerra Mundial, el 25% de todas las fuerzas que en esa época operaban en el Frente Oriental, más de 3.000 tanques y casi 4.500 aviones. Fue la peor derrota sufrida por el Ejército Alemán durante toda su historia. En “Memorias de un Soldado”, el General Heinz Guderian escribe: “Después de la catástrofe de Stalingrado… la situación se hizo bastante amenazadora, aún sin la intervención de las potencias occidentales”. El material militar que se empleó en Stalingrado fue fabricado en las fabricas que los soviéticos habían trasladado desde la zona central de Rusia hasta el otro lado de los Urales, con los alemanes pisándoles los talones.

Luego de la Batalla de Stalingrado se conoció que en el año 1943 tampoco se abriría el Segundo Frente, lo que significaba que Alemania podía concentrar en el Frente Oriental lo más selecto de sus tropas para luchar contra la URSS. El 10 de junio de 1943, Stalin le escribe a Roosevelt: “Usted y Churchill han decidido posponer la invasión a Europa Occidental para la primavera de 1944. Otra vez nos tocará luchar casi solitariamente”; y a Churchill: “Nuestro gobierno nunca pudo imaginar que EEUU y Gran Bretaña revisaran la decisión de invadir Europa Occidental… No fuimos consultados… Usted me dice que comprende por completo mi desilusión. Es mi deber aclararle que no se trata de una simple desilusión… sino de mantener la confianza entre los aliados. No hay que olvidar que se trata de salvar la vida de millones de personas que viven en las regiones ocupadas de Europa Occidental y Rusia, así como también de reducir las inmensas bajas del Ejército Soviético”.

Bajo estas circunstancias se produjo la Batalla de Kursk, en la que, según Hitler, los alemanes “debían recuperar en el verano lo que habían perdido en el invierno”. Para ese entonces el frente soviético alemán se había estabilizado a lo largo de una línea que comenzaba en el Golfo de Finlandia, continuaba en el centro a unos 500 km de Moscú y terminaba en el sur a la altura de la ciudad de Rostov del Don, en el mar de Azov. El frente formaba una curva a la altura de la ciudad de Kurks, desde este arco los soviéticos se proponía liberar Oriol y Briansk. Los alemanes decidieron desatar una ofensiva, tanto desde el norte como desde sur de este arco, para encerrar en su interior a grandes concentraciones de tropas soviéticas; con este fin planificaron la operación “Ciudadela”. Para ganar la batalla crearon nuevos tipos de tanques “Tigres”, los mejores que fabricó Alemania durante la guerra, carros de combate tipo “Pantera” y cañones “Ferdinand”, y concentró para el ataque 70 divisiones de 900.000 soldados, 10.000 cañones y morteros, 2.700 tanques y más de 2.000 aviones.

La operación no correspondía a las posibilidades reales de la Wehrmacht, que no había apreciado correctamente las relaciones de fuerza en el Frente Oriental, donde los soviéticos habían construido 4.240 km en el frente de Vorónezh y otra cantidad semejante en el frente central. La longitud total de las trincheras abiertas en el arco de Kursk podría cubrir la distancia entre San Francisco-Washington-Montreal.

El 5 de julio de 1943 comenzó la batalla. Los alemanes confiaban en que sus fuerzas romperían las defensas rusas tanto en el norte como en el sur, pero su ofensiva terminó en un rotundo fracaso. La contraofensiva soviética marcaría el fin del último intento alemán de recuperar la iniciativa en el Frente Este, iniciativa que a partir de ese momento quedó en manos soviéticas hasta el 9 de mayo de 1945. En la Batalla de Kursk se exterminaron las mejores unidades del ejército alemán, aquellas que luchaban bajo la consigna de vencer o morir, se enterró también el mito de que era el invierno ruso el que ayudaba al Ejército Rojo; también fue la batalla de tanques más grande de la historia, participaron en ella 6.900 tanques de ambos bandos.

El General Guderian escribe en el libro ya citado: “Sufrimos una derrota demoledora en Kursk. Las tropas blindadas, que habían sido repuestas con gran esfuerzo como consecuencia de las grandes pérdidas de hombres y de material de guerra, quedaron fuera de servicio por largo tiempo. Era imposible restituirlas a tiempo para… el caso del desembarco con el que los aliados amenazaban para la primavera siguiente. Como consecuencia del fracaso del plan Ciudadela, el frente oriental absorbió todas las fuerzas que estaban emplazadas en Francia”. La victoria soviética de Kursk demostró a los aliados de Occidente que si no desembarcaban en Europa, la URSS sola era capaz de derrotar a Alemania; fue el factor decisivo para que no se aplazara más el desembarco en Normandía.

Luego de la Batalla de Kursk y de liberar a numerosos países del yugo nazi-fascista, las tropas soviéticas entraron en Berlín y el 1 de mayo de 1945 izaron la bandera su país en el Reichstag, el parlamento alemán. El 9 de Mayo de 1945, después de 1.418 jornadas de denodados combates, terminó una contienda en la que fallecieron cerca de 60 millones de seres humanos, de los que 27 eran soviéticos. La mayor parte de ellos fueron muertos como consecuencia de la salvaje represión ejercida por la tropas ocupantes contra la población civil.

Alexander Werth, un reconocido periodista inglés de la BBC, escribe: “Los rusos llevaron el fardo más pesado en la guerra contra la Alemania Nazi, precisamente gracias a esto quedaron con vida millones de norteamericanos e ingleses”. Edward Stettinus, Secretario de Estado de EEUU durante esta guerra, reconoce que el pueblo norteamericano debería recordar que en 1942 estaba al borde de la catástrofe. Si la URSS no hubiera sostenido su frente, los alemanes hubieran estado en condiciones de conquistar Gran Bretaña; habrían estado en condiciones de apoderarse de África y crear una plaza de armas en América Latina.

En la entrañas de la URSS fue derrotada la Werhmacht, que hasta entonces sólo había conocido victorias. De las 783 divisiones alemanas destruidas durante la guerra, 607 lo fueron en este frente, donde también fueron abatidos 77.000 aviones y destrozados 48.000 tanques y 167.000 cañones, así como 2.500 navíos de guerra, lo que significó el completo descalabro del nazismo. Es bueno recordarlo porque entonces, como ahora, aparentemente el mal crecía sin fin sin que nadie fuera capaz de detenerlo; sin embargo, la heroica lucha de todos los hombres libres salvó al mundo de la barbarie.

https://rebelion.org/kursk-batalla-que-definio-la-guerra/

Se suicida un niño de 12 años a causa del confinamiento

“El coronavirus mató a mi hijo, pero no de la manera que Usted supone”. Son las palabras que el padre de Hayden recita en un conmovedor vídeo publicado en las redes sociales (1). En la grabación, el hombre confiesa el suicidio de su hijo, que sólo tenía 12 años.

La tragedia ocurrió el 17 de abril en Texas. El niño se quitó la vida de forma inesperada, porque estaba particularmente angustiado por el alarmismo sanitario. El confinamiento y el aislamiento sumieron al niño en una inmensa angustia.

El niño, que cumpliría 13 años unos días después, estaba lleno de vida. No era un niño deprimido. Hayden “amaba la vida y siempre estaba de fiesta”, dice su padre en el vídeo. “Lo se. Mi hijo seguiría vivo si estuviera en la escuela. No le gustó el aislamiento. No le gustaba quedarse en casa”, lamenta.

“He escuchado a la gente decir que [el confinamiento] era como unas vacaciones de verano para los niños. No es como el verano para los niños”, dice el padre destrozado. “El aislamiento social es bastante duro para los adultos, pero es aún más duro para los niños”, añade.

Ahora el padre quiere ayudar a su hija a mejorar, aunque haya sido testigo de una tragedia. También ha puesto en marcha una campaña de financiación colectiva, denominada Hayden’s Corner (2), destinada a sensibilizar y proporcionar información sobre el suicidio de niños y adolescentes.

(1) https://www.nbcdfw.com/news/coronavirus/12-year-olds-death-was-result-of-coronavirus-repercussions-father-says/2376678/
(2) https://www.facebook.com/Haydens-Corner-100480248332389/

La policía disuelve una manifestación contra el confinamiento en Belgrado

Miles de personas han salido a las calles de Belgrad, la capital de Serbia, después de que el gobierno anunciara el toque de queda y condiciones de confinamiento más estrictas.

Los manifestantes han expresado su malestar bloqueando el tráfico en una zona cercana al Parlamento con gritos de «ladrones» y «fuera».

Un grupo de manifestantes consiguió entrar en el Parlamento y estuvo dentro alrededor de 15 minutos cuando fueron desalojados por la policía. En las protestas de hecho se dañó la puerta de la Cámara.

La policía acabó lanzando gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que, a su vez, respondieron con bengalas y tirando piedras y otros artefactos contra la policía.

El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic ha anunciado que desde las 18:00 horas del viernes hasta las 05:00 horas del lunes se establecerá un toque de queda general, que puede llegar a extenderse al resto del país, además desde este miércoles quedan prohibidas las reuniones de más de 5 personas en espacios públicos cerrados y también al aire libre.

Según la prensa local, se desconoce quién convocó a los manifestantes, que en su gran mayoría no llevaban mascarillas ni guardaban la distancia social.

13 personas han fallecido en el país en las últimas 24 horas mientras crece el número de pacientes conectados a respiradores. Hasta el momento se han notificado uno 16.700 contagios confirmados y 330 fallecidos.

https://www.antena3.com/noticias/mundo/disturbios-belgrado-despues-que-anunciase-toque-queda-nuevas-restricciones-crisis-coronavirus_202007085f0564e784e42400015cd4fb.html

Bielorrusia se negó al chantaje: no impuso el confinamiento a cambio de los préstamos del Fondo Monetario Internacional

Lo mismo que Suecia, Bielorrusia ha sido de los pocos países del mundo que tampoco ha caído en la histeria, ni ha impuesto el confinamiento a la población. Sólo han aislado a los positivos y a quienes han tenido contacto con ellos.

La liga de fútbol se inició en marzo al mismo tiempo que la pandemia y los estadios se han estado llenando desde entonces con miles de espectadores.

Tampoco ha cerrado las fronteras y el aeropuerto de Minsk ha permanecido abierto, con vuelos regulares. Las personas que llegan al país cumplen una cuarentena de 14 días.

A fecha 22 de junio, el país tenía 346 muertes atribuidas al coronavirus, con un porcentaje de 36 por millón de habitantes (1), mientras que España es de 725, es decir, veinte veces más.

De manera sistemática el presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, ha rechazado todas las presiones para imponer el terrorismo de Estado, la ley marcial, el confinamiento y cualquier clase de medida represiva por pretextos sanitarios

El mes pasado el Fondo Monetario Internacional ofreció al gobierno una “ayuda rápida” a cambio de someterse a los dictados de la Organización Mundial de la Salud (2).

Según el dirigente bielorruso, el FMI les ofreció un préstamo de 940 millones de dólares, pero las “condiciones adicionales no relacionadas con la economía”, no eran aceptables.

“El FMI nos sigue exigiendo cuarentena, confinamiento, toque de queda. ¡Qué barbaridad! No nos doblegaremos ante nadie”, dijo Lukashenko en una reunión sobre el apoyo a la economía.

“Ponen condiciones, que Bielorrusia haga como Italia en la lucha contra el coronavirus. No quiero que Bielorrusia repita el escenario de Italia”, dijo el Presidente. “Tenemos nuestro propio país con nuestra propia situación”, añadió.

(1) https://drmalcolmkendrick.org/2020/06/26/covid-the-strange-the-inexplicable-and-the-weird/
(2) https://mundo.sputniknews.com/amp/europa/202006191091813308-el-presidente-de-bielorrusia-se-niega-a-imponer-cuarentena-para-recibir-ayuda-del-fmi/

Más información:
– ‘El coronavirus es un pretexto para que las grandes potencias reestructuren el mundo sin recurrir a la guerra’

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies