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En la semana anterior al 10 de abril hubo un total de 18.500 muertes en Inglaterra y Gales, unas 8.000 más que el número total de muertes estimadas como “normales” en esta época del año. Alrededor de un tercio de las 18.500 muertes las relacionan con el coronavirus.
“Pero las cifras para 2020 también muestran el impacto de la gripe y la neumonía en comparación con el coronavirus”, según la BBC (1).
“El número de muertes por gripe y neumonía -más de 32.000- es tres veces mayor que el total de muertes por coronavirus de este año”, añade la cadena británica.
La cifra de 18.500 muertes es la más alta desde enero de 2000, “cuando hubo una dura epidemia de gripe”. El número de muertes registradas en la semana hasta el 10 de abril de 2015, cuando la temporada de gripe fue particularmente mortífera, también es relativamente cercano al número de muertes imputadas al coronavirus y registradas en la misma semana de este año.
En febrero pasado, un documento gubernamental (2) sugirió que el coronavirus infectaría al 80 por ciento de los británicos y mataría a 500.000. Hasta la fecha, el número de muertes por coronavirus registradas por los hospitales de todo el Reino Unido asciende a 17.337, lo que muestra hasta qué punto inflaron las previsiones para justificar el toque de queda.
Los defensores de las medidas de confinamiento le dan una vuelta de 180 grados a las evidencias: sostienen que si no ha habido mayores estragos es gracias al toque de queda.
Otros señalan el hecho de que los hospitales del NHS, el sistema británico de salud, están cuatro veces más vacíos de lo normal y que los hospitales construidos para evitar que los hospitales existentes se vean desbordados nunca han sido utilizados, por lo que la amenaza del coronavirus se infló deliberadamente.
(1) https://www.bbc.co.uk/news/health-52361519
(2) https://www.independent.co.uk/news/health/coronavirus-news-latest-deaths-uk-infection-flu-a9360271.html

– Locutor: buenas tardes, héroe…
– Enfermero (le interrumpe): no soy ningún héroe. Hago mi trabajo, eso es todo.
– Locutor: no sea modesto, ¿cómo se llama? ¿Manolo? vea a la gente, Manolo, cómo le llama por lo que es: un héroe, un amadís de gaula.
– Enfermero: que no, joder, que no soy ningún héroe, ostia.
– Locutor: jajajá, proverbial la sencillez de nuestro cuerpo sanitario, señores televidentes, ustedes mismos lo pueden ver: un héroe que no quiere serlo, o sea, ¡más héroe todavía!
– E: joder, y dale.
– L: un héroe como la policía, guardia civil, ejército y maría santísima. Como Esplandián.
– E: esos son siempre héroes, antes y después de Cristo. Yo lo que digo…
– L (le interrumpe): y los sacrificados que han muerto por la salud de los demás, del pueblo oprimido.
– E: hablando de opresiones, yo, mejor dicho, nosotros, lo que pedimos son mejores condiciones de trabajo y más medios sanitarios, no pedimos aumento de sueldo ni la luna.
– L: pero ¿no ve la ovación del público y hasta unas furtivas lágrimas?
– E: sí.
– L: ¿y no se conmueve?
– E: por supuesto, y estamos muy agradecidos, pero eso ¿qué tiene que ver con lo que acabo de decir?
– L: todo, porque no es lo mismo ser un héroe que convertirse en un vulgar trabajador con sus prosaicas reivindicaciones.No es lo mismo ser un Lanzarote que Pepe Gotera.
– E: ¡que no soy un héroe, ostiaputa!
– L: ¡sí que lo eres, mamón! Así lo hemos decidido los medios de comunicación, y los barrenderos también son unos héroes, como dijo Gabilondo, trabajos que nadie quería y resultan vitales para la sociedad, ¡ellos son los verdaderos héroes de la Tabla Redonda!
– E: ¿y ustedes qué son entonces?
– L: ¿qué insinuas, capullo (empieza a mosquearse)?
– E: ¿yo?, nada, nada.
– L: ah, creía. Mire, mire, la gente, qué gran pueblo tenemos.
– E: no lo dudo, pero ¿podría hablar y decirles que no somos héroes?
– L: no, hombre, no, ¿y arruinar este bello espectáculo?, que no se diga, arriba ese ánimo, corresponda a ese clamor popular, no sea aguafiestas, impasible el ademán, como dijo José Antonio.
– E: ¿qué José Antonio?
– L: bah, no tiene importancia, cosas mías, vea, vea
– E: sólo pedimos más seguridad y más medios para atender mejor a la ciudadanía. Y no esta situación precaria donde se improvisan camas…
– L (ya incomodado): pero, ¿qué dices, felón, bellaco? ¡Tenemos el mejor sistema sanitario del mundo mundial y parte del extranjero!
– E (castizo): ¡*amos* anda ya! Tropecientos muertos, sin camas, la gente encerrada en sus casas, test defectuosos que, por cierto, no sirven para nada, diga eso, mascarillas que parece esto una película de ciencia- ficción…
– L: ¡cállese!, ¿quiere desmoralizar a nuestra audiencia, perdón, a nuestro pueblo? ¡Cierra el pico, cabrón, hijo de la gran puta, maricón!
– E: no, si yo…
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| Estela Martínez y López Rega |
María Estela asumió la presidencia de la República Argentina a la muerte del General Perón en 1974, rodeada de auténticos delincuentes y criminales, que integraban el «staff» más cercano a la nueva mandataria. Uno de ellos era el ministro de Bienestar Social José López Rega; y el otro era el coronel Jorge Osinde, Secretario de Deportes.
López Rega había sido cabo de la Policía Federal, y aficionado a los esoterismos, y gran maestro de una logia llamada «Anael», donde era conocido como el «hermano Daniel», y esa logia estaba a su vez integrada dentro de otra más conocida que era la P2, o Propaganda Due, que lideraba el mafioso italiano Licio Gelli, muy ligado al Banco Ambrosiano, a Roberto Calvi y a Michele Sindona, todos estos personajes miembros de la mafia italiana.
Tiempo antes de la muerte de Perón ya había aparecido en las calles de Argentina en forma sangrienta la organización terrorista Triple A (Alianza anticomunista Argentina), que comenzó a acosar y a matar a los intelectuales de izquierda dentro del peronismo, y a todo aquel que pudiera pensar desde la izquierda una salida institucional para la Argentina, comenzando una verdadera cacería contra esas personas. La muerte de Perón aceleró esas persecuciones, que se hicieron cotidianas. No había día en que no se reportaran muertos o heridos graves en las calles.
Es así como perdieron la vida diputados como Bettanin y toda su familia, o como Rodolfo Ortega Peña, ambos integrantes de la Juventud Peronista, y claramente alineados con la izquierda latinoamericana. Es necesario destacar que la triple A, que se declaraba anticomunista no tenía como fin aniquilar a los comunistas, ya que estos eran muy pocos en Argentina, y además carecían de toda influencia.
En realidad eran parte de los manejos de la CIA, y de los militares que habían estado en la Escuela de las Américas en Panamá , y de los militares franceses que asesoraban a los argentinos sobre la lucha antisubversiva. En ese tiempo en el Ministerio de Guerra en Buenos Aires, los militares franceses, al mando del coronel Beaufré, ocupaban una planta entera, donde impartía sus «enseñanzas» en Vietnam y en Argelia, y donde los generales franceses Massu y Salan hacían visitas protocolarias; ambos expertos torturadores en Argelia.
Comienza así una de las etapas más nefastas de la historia argentina donde se desata la más cruel represión de que se tenga memoria en el país. Esto ha dejado en la sociedad argentina una huella imborrable, y cuyos ecos aún resuenan en los oídos de los argentinos, y donde se celebran juicios contra los represores al día de la fecha.
Al día de hoy, los represores Videla, Massra y Agosti que son los golpistas de 1976, ya han muerto luego de ser condenados a gravísimas penas de prisión perpetua. Los generales Viola, Menendez, Riveros, los coroneles Camps, Roualdés, Rico, Seineldín ya habían sido condenados por crímenes contra la humanidad. La lista es larguísima y seguramente se ampliará porque están al caer nuevas sentencias condenatorias; pero lo que en realidad llama la atención es el pacto de sangre y silencio que existió y existe entre los represores; porque en ningún momento han mostrado el menor arrepentimiento por lo que hicieron, y nunca dijeron que fué de los desaparecidos, ni donde están enterrados. Quizá la única excepción fue el aviador naval Adolfo Scilingo, que se entregó a la justicia española y reconoció sus crímenes en los famosos vuelos de la muerte, donde se arrojaban al mar a los prisioneros aún vivos y una vez drogados. Scilingo ha cumplido 22 años de prisión y ha salido en libertad de la cárcel de Alcalá Meco, y ha sido acogido en una institución religiosa.
Estas fieras no deberían salir nunca en libertad. Su lugar es la cárcel hasta que mueran.

Su funeral se celebró el jueves en el tanatorio de Altrincham, pero sólo la familia pudo asistir debido al toque de queda.
No obstante, los vecinos salieron a la calle a la puerta de sus casas al paso del cortejo fúnebre por las calles de Sale, cerca de Manchester.
El padre de Beth, Mike Palmer, dijo a la cadena detelevisión ITV que no tenía dudas de que el confinamiento jugó un papel importante en su muerte. “No pudo terminar la universidad, no pudo salir a ver a sus amigos”, dijo el padre.
“Tenía la impresión de que este confinamiento de tres meses duraría 300 años”.
“El confinamiento de tres meses se convirtió, creo, en una obsesión extrema, casi obsesiva, que nunca iba a terminar”, añadió al padre.
El padre y la madre de Bethany dijeron que querían evitar que una tragedia similar le ocurriera a otras familias y advirtieron que otros jóvenes también pueden verse afectados en este momento debido al encierro.
La familia de Bethany ha creado una página de recaudación de fondos que ya ha recibido 10.000 libras en donaciones para un fideicomiso que están creando en su memoria.
El dinero se utilizará para financiar los primeros auxilios de salud mental para los jóvenes en las universidades y escuelas.
La página web dice: “Beth vivió la vida al máximo y siempre estuvo llena de diversión, risas, familia, amigos, travesuras, baile, bebida ocasional, música, un poco de bronceado falso y canto”.
“La vida de Beth era todo amor, diversión y música y queremos que eso sea su legado”.
“Beth, te queremos más que a nada en el mundo”.
Bethany era cantante y una compositora de música de talento que a menudo actuaba en vivo en el pub Brooklands Tap y también seguía cursos de baile en el Centro de Danza Cadmans.
https://sports.yahoo.com/coronavirus-bethany-palmer-teenager-death-suicide-152707750.html

Según el Observatorio de Derechos Humanos de Siria, la medida es una de las muchas adoptadas para fortalecer su influencia en la región nororiental. “Forma parte del trabajo en curso de los estadounidenses para reafirmar su influencia en el Éufrates Oriental”, asegura el Observatorio.
Oficiales el ejército estadounidense realizan visitas regulares a la base de Al-Jazzrah en las afueras de la ciudad de Raqqa. Fue uno de los sitios que evacuaron el año pasado para facilitar el ataque turco por el noreste.
El Observatorio dice que Estados Unidos podría volver a la base, actualmente utilizada por las milicias kurdas.
A principios de este mes, el Observatorio informó de que el Pentágono había retirado a cientos de milicianos de las FDS que habían estado entrenando con sus fuerzas en el noreste de Siria para proteger sus bases como auxiliares.
Estos movimientos del ejército estadounidense tienen por objeto compensar la creciente presencia de fuerzas sirias y rusas en el noreste. Los ejércitos de Damasco y Moscú están tratando de reforzar sus tropas en la región, principalmente cooperando con las tribus árabes originarias.
https://southfront.org/u-s-tasks-experienced-sdf-fighters-with-guarding-oil-fields-in-northeast-syria-report/
Por varias razones, el pediatra estadounidense D.C. Gajdusek, fallecido en 2008, es un prototipo del científico contemporáneo, muy alejado de la imagen que la mayor parte de los neófitos tienen de este tipo de individuos. Diría que reúne casi todas sus taras y deformidades, aunque me abstendré ahora de ataques personales porque, por execrable que alguien sea, no cabe descartar que realice investigaciones interesantes que logren impulsar el conocimiento.En 1976 le concedieron el Premio Nobel de Medicina, pero no por una investigación concerniente a su titulación pediátrica, sino por su estudio sobre una enfermedad infecciosa, el kuru, una de esas que ahora se llaman “emergentes” y no de forma inocente. Detrás de ese tipo de enfermedades hay una aberración doctrinal e ideológica.
En los años cincuenta Gajdusek saltó de la pediatría a la virología porque los enormes fondos gastados en la polio se agotaron y había que seguir buscando dinero con la gran coartada de la modernidad: los virus. Se convirtió en un cazador de microbios y, por lo tanto, de peligros para la salud humana porque, en efecto, por sí mismos los microbios no dan dinero; lo realmente rentable son las enfermedades, reales o supuestas, que causan.
Gajdusek empezó a viajar por el mundo a la busca y captura de algo. Pasó años en Afganistán trabajando sobre la fiebre amarilla, el dengue, el virus del Nilo, el escorbuto, la rabia y otras patologías, pero no encontró lo que buscaba, por lo que en 1957 se trasladó a Nueva Guinea, donde los miembros de la tribu Fore padecían una extraña enfermedad mortal que llamaban kuru. Sus primeros síntomas eran la descoordinación ambulatoria y los temblores en manos y ojos. En las autopsias Gajdusek observó que el tejido nervioso de los fallecidos presentaba abundantes orificios, lo que le daba un aspecto esponjoso.
De los seres humanos pasó a los monos. Realizó un experimento inoculando tejido de un cerebro humano enfermo en un mono sano y creyó que había conseguido inducir la enfermedad por vía intravenosa e intracerebral (1). A los cazadores de microbios eso les basta para dar por demostrado que la enfermedad estaba causada por un virus.
Durante más de ocho años no se manifestaban las secuelas típicas de las infecciones y, sobre todo, no aparecía ninguna reacción inmunitaria. Como el virus era bastante “lento” en ponerse en marcha, Gajdusek inventó la teoría de los “lentivirus”, capaces de permanecer de manera latente en el organismo durante años, décadas o generaciones enteras sin causar ninguna patología, hasta que se reactivan por arte magia.
La explicación de Gajdusek suplantaba, pues, a los priones por (lenti)virus y llamaba “contagio” a una inoculación directa dirigida a las venas y el cerebro del mono. Naturalmente, que si la enfermedad se transmitía de los seres humanos a los monos, también podría circular en sentido contrario. ¿O no? Cualquier investigador sensato hubiera rechazado la intervención de un virus, pero los pequeños obstáculos no podían desalentar a los cazadores de microbios, dispuestos a cualquier cosa.
Pero el pediatra fue mucho más allá en sus invenciones: para exponer una vía creíble de penetración del virus en el organismo, dijo que los nativos de Fore eran caníbales porque durante los ritos funerarios los allegados se comían el cerebro de sus difuntos, que era el mecanismo de transmisión del virus. Por eso la enfermedad presentaba una apariencia genética, afectando a los mismos círculos de familiares.
La absurda teoría de Gajdusek le valió el Premio Nóbel y al año siguiente la revista Science, por su parte, se prestó a un montaje del mismo estilo repugnante, que también demuestra la verdadera naturaleza de quienes han secuestrado a la ciencia y se permiten hablar en su nombre de manera exclusiva.
La revista volvió a difundir la teoría de Gajdusek y, además, la quiso reforzar con 10 fotografías de la vida habitual de los nativos, una de las cuales aludía -supuestamente- a uno de aquellos macabros festines (2). ¿Cómo poner en duda de la veracidad de unas fotos?
Cuando le preguntaron a Gajdusek por las fotos, admitió que el menú era carne asada de cerdo. Cuando fueron a pedir explicaciones a Science, los editores se disculparon aduciendo que no publicaban imágenes reales de canibalismo para no herir la sensibilidad de los lectores. La excusa es falsa. Quien eche un vistazo a la publicación verá que cada una de las fotos va acompañada de su pie explicativo correspondiente.
Era un burdo montaje o, mejor dicho, varios montajes seguidos, unos detrás de otros. En la tribu Fore no existe el canibalismo. Los lentivirus de Gajdusek son una fantasmada seudocientífica y, en cuanto al kuru, lo mismo que Creutzfeldt-Jakob, el “mal de las vacas locas” (ESB, encefalitis espongiforme bovina) o el prurigo ovino (“scrapie”), no es contagioso sino neurodegenerativo y, desde luego, no está causado por virus sino por priones.
A pesar de las tres falsedades que hemos apuntado (canibalismo, lentivirus y kuru) ni la revista Nature ni Science han rectificado y a Gajdusek no le han retirado el Premio Nobel, por lo que muchos manuales y artículos siguen engañando a sus lectores para derribar uno de los principios fundamentales de la biología, la barrera entre las especies y, de esa manera, empezar a hablar de zoonosis y otros mitos característicos de las “nuevas enfermedades” que convocan congresos internacionales de expertos (3) y subvencionan a los laboratorios.
Pues bien, este fraude es lo que algunos quieren que consideremos como “ciencia” y por eso se obstinan en repetirlo una y mil veces a fin de que nos olvidemos de los principios fundamentales de la biología.
(1) https://www.nature.com/articles/240351a0.pdf
(2) Gajdusek, Unconventional viruses and the origin and disappeareance of kuru, en Science, vol.197, 1977, pgs.943 y stes.
(3) https://www.researchgate.net/publication/264336090_6th_International_Conference_on_Emerging_Zoonoses

Ese mismo “error” u otros parecidos no son tales porque también ocurren en otros países, como Suiza, donde Infosperber califica a los medios de comunicación de “cotorras” que repiten datos “opacos” sobre la pandemia (2)
Por su parte, otra revista suiza, Ktipp, titula que “casi todas” las cifras de la pandemia se dan “sin garantías”. A pesar de esa “falta de garantías”, dice el redactor, no se aprecia un exceso de mortalidad que justifique ni la declaración de pandemia, ni las medidas políticas subsiguientes, porque “han muerto menos personas menores de 65 años en las primeras 14 semanas este año que en los últimos cinco años. Entre los mayores de 65 años, el número es también relativamente bajo” (2).
A pesar de que un estudio de la Universidad de Ginebra concluye que en el cantón de Ginebra la letalidad del coronavirus está muy por debajo del 1 por ciento, las fuentes oficiales todavía hablan del 5 por ciento, de donde cabe deducir que siguen a piñón fijo y no leen la literatura científica.
En el cantón del Tesino, considerado como el más afectado por la pandemia, casi la mitad del exceso de muertes se produjeron en residencias de ancianos, según el Neue Zürcher Zeitung (4) en las cuales no se ha impuesto el confinamiento.
En el primer trimestre de este año la mortalidad total en Suiza ha estado dentro de los límites habituales y a mediados de abril todavía estaba alrededor de 2.000 personas por debajo de la ola de gripe de 2015.
En general, alrededor del 75 por ciento de las muertes adicionales se produjeron en la vivienda, según el Tagessipegel (5).
No se ha producido ningún colapso hospitalario, que han estado infrautilizados, lo mismo que las unidades de cuidados intensivos porque, como en otros países, la sanidad no atiende nada que no sea la pandemia. Muchas operaciones quirúrgicas se han cancelado, por lo que algunos ya se empiezan a preguntar si el toque de queda no sólo no ha salvado a nadie sino que ha causado muchas muertes.
(1) https://www.heise.de/tp/features/Von-der-fehlenden-wissenschaftlichen-Begruendung-der-Corona-Massnahmen-4709563.html
(2) https://www.infosperber.ch/Artikel/Medien/Corona-NZZ-deckt-das-Nachplappern-anderer-Medien-auf
(3) https://www.ktipp.ch/artikel/artikeldetail/bund-fast-alle-zahlen-ohne-gewaehr/
(4) https://www.nzz.ch/zuerich/coronavirus-zuerich-aendert-nun-das-testregime-in-heimenauch-viele-aeltere-covid-19-infizierte-entwickeln-keine-symptome-zuerich-aendert-nun-das-testregime-in-heimen-ld.1552089
(5) https://www.tagesspiegel.de/wissen/woran-sterben-corona-patienten-wirklich-ein-schweizer-forscher-macht-hoffnung-im-kampf-gegen-covid-19/25750666.html