La web más censurada en internet

Día: 10 de noviembre de 2019 (página 1 de 1)

La justicia consiste en que unos se tapan a los otros para que todos queden impunes: el caso de los ‘chalecos amarillos’

La Fiscalía francesa le ha dado el carpetazo a 54 sumarios que tenía abiertos contra policías por las palizas propinadas a los  “chalecos amarillos” desde que el año pasado comenzaron las movilizaciones.

Al mismo tiempo próximamente iniciará un juicio contra dos de ellos dentro de una cárcel, que es el primero en su género.

Durante un año las denuncias contra la policía han inundado las dependencias judiciales porque en Francia creían que el apaleamiento de manifestantes era propio de los países tercermundistas, como decía uno de los “chalecos amarillos” a la televisión.

Han salido de su estupor a palos y han creído que los jueces y los fiscales son algo diferente de los de la porra. Se tragaron lo del “Estado de Derecho”: el remedio a un mal policía son buenos jueces y fiscales que van a enmendar lo que los otros han torcido.

Pero las cosas funcionan de otra manera. El fiscal parisino Rémi Heitz confiesa que se han desembarazado de 212 denuncias enviándoselas a la Inspección General de la Policía Nacional, es decir, algo así como “yo me lo guiso yo me lo como”. La policía se investigará a sí misma.

En casi el 70 por ciento de los casos las investigaciones (por llamarlas de alguna manera) han concluido y los expedientes se han trasladado al Ministerio Público de París para que decida el camino a seguir.

En dos casos la fiscalía considera que las denuncias justifican la apertura de un procedimiento judicial. Ambos se refieren a los acontecimientos ocurridos durante la manifestación del Primero de Mayo de este año, que se caracterizó por el terrorismo policial.

Uno de los policías será juzgado por abofetear a uno de los “chalecos amarillos” gracias a que la escena fue grabada y publicada en las redes sociales. El policía está acusado de “violencia voluntaria por parte de un responsable de la autoridad pública” que causó una incapacidad superior a ocho días a su víctima.

El otro policía está acusado de lanzar una piedra a los manifestantes, una escena que también fue grabada y reproducida por las redes sociales. Le acusan del mismo delito, aunque en este caso no haya incapacitado a la víctima.

Ambos casos presentan tres características: son hechos insignificantes, fueron grabados y se difundieron por internet. De lo contrario hubieran quedado impunes, como los cientos de denuncias que han acabado en la papelera.

En Francia se abrieron 313 investigaciones contra la policía por el terror desatado contra los “chalecos amarillos”.

Un caso es el de Jerome Rodrigues, un manifestante gravemente herido en el ojo el 26 de enero, cuya denuncia dio lugar a la apertura de una investigación judicial por el delito de siempre.

Otro es la denuncia presentada por la madre de un adolescente al que le rompieron la mandíbula por un disparo con munición de caucho en Estrasburgo durante una manifestación convocada en enero.

Un total de 72 casos aún están siendo analizados por la fiscalía, mientras que otros 54 han sido cerrados sin más medidas, principalmente por «delitos insuficientemente graves”, pero también por “falta de identificación de los acusados”, según explicó el fiscal Heitz.

“Así es la justicia”, dijo con toda la cara dura del mundo el ministro de Interior, Christophe Castaner. “Consiste en llevar a cabo un estudio, una investigación que se pone bajo la autoridad de la policía, la gendarmería y luego un fiscal y los jueces deciden las medidas que deben tomar”.

En otras palabras: la justicia consiste en que unos de se tapan a los otros para que todos queden impunes. La fiscalía ha cerrado los procedimientos sin más. En algunos casos porque no quisieron identificar a los policías que dispararon.

Según un recuento del periodista David Dufresne, 24 personas han sido asesinadas por la policía desde que el 17 de noviembre del año pasado comenzó el movimiento de los  “chalecos amarillos”.

Más información:

-‘Chalecos amarillos’: cambia el discurso de la represión
– La policía francesa ha empezado a ‘fichar’ a los miembros de los ‘chalecos amarillos’
– ‘Perro ladrador poco mordedor’: hay que preocuparse de los fascistas que muerden más que de los que sólo ladran
– Cientos de medios denuncian la represión policial en Francia durante las manifestaciones
– El lanzamiento de marcadores químicos contra los ‘chalecos amarillos’ en las manifestaciones
-Francia no es capaz de contener las movilizaciones de los ‘chalecos amarillos’
– De los ‘chalecos amarillos’ a los ‘brazaletes blancos’: cómo domesticar una movilización espontánea
– Francia aprobará su propia ‘ley mordaza’ contra el derecho de manifestación
 

Micrososft participa activamente en la represión y los crímenes israelíes contra los palestinos

Los militantes palestinos se cubren la cara durante las manifestaciones contra la ocupación israelí, una práctica antigua que se remonta a varias décadas atrás. Esconder la cara con “keffiyehs”, los pañuelos tradicionales palestinos que se han convertido en un símbolo de la resistencia, no es una moda sino una técnica de supervivencia, sin la cual los militantes son detenidos en redadas nocturnas, y a veces incluso asesinados.

En el pasado Israel utilizó tecnologías básicas para identificar a los palestinos que participaban en las manifestaciones. Se centraban en las imágenes de las noticias de la televisión o en las fotos de los periódicos, a menudo con la ayuda de los colaboradores de Israel en el territorio palestino ocupado que se reunían con los espías del Shin Bet o se los detenía para ocultar su compicidad.

Esta vieja técnica fue finalmente reemplazada por una tecnología más avanzada, que utiliza innumerables imágenes transmitidas directamente por drones, el último instrumento de la “industria de seguridad” israelí. Miles de palestinos han sido detenidos y cientos asesinados en los últimos años como resultado de los datos de los drones analizados por las aplicaciones de reconocimiento facial.

Si en el pasado los militantes palestinos querían mantener oculta su identidad, hoy tienen razones mucho más convincentes para mantener su lucha en secreto, sobre todo teniendo en cuenta la implicación directa de monopolios empresariales, como Microsoft, que facilitan la represión del ejército israelí, cuyo único propósito es aplastar cualquier forma de protesta palestina.

El 27 de octubre, Olivia Solon escribió para NBC News sobre la financiación de Microsoft de la empresa israelí AnyVision, que utiliza el reconocimiento facial “para observar en secreto a los palestinos en Cisjordania” (1).

A través de su empresa de capital de riesgo M12, Microsoft ha invertido 78 millones de dólares para poner en marcha un sistema de reconocimiento facial israelí para controlar a los palestinos en Cisjordania (2).

AnyVision ha desarrollado una aplicación para la “vigilancia táctica avanzada” denominado “Better Tomorrow” (Mejor mañana), que, según una encuesta conjunta de NBC-Haaretz, permite a los clientes identificar a personas y objetos en cualquier flujo de vídeo en directo, como una cámara de vigilancia o un teléfono inteligente, y realizar un seguimiento de los objetivos a medida que se mueven entre diferentes flujos” (3).

“Según cinco fuentes familiarizadas con el tema -escribe Solón- la tecnología de AnyVision alimenta un proyecto secreto de vigilancia militar en Cisjordania. El proyecto se llama “Google Ayosh”, donde “Ayosh” significa territorios palestinos ocupados y “Google” indica la capacidad tecnológica de buscar personas (4).

Con sede en Israel, AnyVision tiene varias oficinas en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido y Singapur. Dada la naturaleza del trabajo de AnyVision y el vínculo intrínseco entre el sector tecnológico israelí y el ejército israelí, las aplicaciones de la empresa se están utilizando para localizar a los militantes palestinos.

En julio el periódico israelí Haaretz informó que “AnyVision está involucrada en dos proyectos especiales para ayudar al ejército israelí en Cisjordania. El primero es un sistema que ha instalado en los puestos de control del ejército que miles de palestinos cruzan todos los días para ir a trabajar desde Cisjordania” (5).

No es la primera vez que Microsoft participa en apoyo del ejército israelí. A diferencia de Facebook, Google y otros, que son constantes, Microsoft ha sido en gran medida excluido de las controversias que están surgiendo. Pero, al igual que otros, Microsoft también es responsable de la represión y los crímenes que comete Israel contra los palestinos.

(1) https://www.cnbc.com/2019/10/28/microsoft-funded-israeli-company-that-spied-on-west-bank-palestinians.html
(2) https://www.businessinsider.com.au/microsoft-funded-face-recognition-tech-reportedly-surveils-palestinians-2019-10
(3) https://www.cnbc.com/2019/10/28/microsoft-funded-israeli-company-that-spied-on-west-bank-palestinians.html
(4) https://en.wikipedia.org/wiki/Yesha
(5) https://www.haaretz.com/israel-news/business/.premium-this-israeli-face-recognition-startup-is-secretly-tracking-palestinians-1.7500359

Estados Unidos lanza una alternativa a la Nueva Ruta de la Seda en Asia

Pepe Escobar


La alternativa Estados Unidos-Australia-Japón a la Nueva Ruta de la Seda explica por qué Estados Unidos envió una delegación menor a Tailandia y por qué India se retiró de la Ruta.

Hace seis años el presidente chino Xi Jinping lanzó la Nueva Ruta de la Seda, el mayor y más ambicioso proyecto de infraestructuras paneuroasiático del siglo XXI.

Bajo el gobierno de Trump, la Nueva Ruta de la Seda fue demonizada las 24 horas del día, los 7 días de la semana: un cóctel tóxico de miedo y dudas que culpó a Pekín de todo, de tratar de hundir a las naciones pobres en una “trampa de deudas” con planes diabólicos de dominación mundial.

Por último, aquí está lo que podría describirse como la respuesta institucional de Estados Unidos a la Nueva Ruta de la Seda: la Red Punto Azul (Blue Dot Network).

Oficialmente la Red Punto Azul se describe como la promoción del desarrollo de infraestructuras sostenibles por parte de múltiples interesados en la región Indo-Pacífica y en todo el mundo.

Es un proyecto conjunto de la Empresa de Inversiones Privadas en el Extranjero de Estados Unidos, en asociación con el Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio de Australia y el Banco de Cooperación Internacional de Japón.

Ahora, compárenlo con lo que sucedió esa misma semana en la inauguración de la Exposición Internacional de Importación de China en Shangai.

Como señaló Xi, “hasta la fecha, China ha firmado 197 documentos de cooperación de la Ruta con 137 países y 30 organizaciones internacionales”.

Eso es contra lo que la Red Punto Azul quiere luchar, especialmente en el sur mundial. Bueno, en realidad no. Contactados informalmente, los diplomáticos del sur mundial no están realmente impresionados. Podrían considerar a la Red Punto Azul como un competidor potencial de la Ruta de la Seda, pero como un competidor impulsado por la financiación privada, especialmente, en teoría, en Estados Unidos.

No les importa la perspectiva de que la Red Punto Azul incluya algún tipo de mecanismo de calificación que estará posicionado para evaluar y rebajar los proyectos de la Ruta de la Seda. Washington lo presentará como un proceso de “certificación” que establece “estándares internacionales”, lo que implica que la Ruta de la Seda no estará a la altura de dichos estándares. La cuestión de si los países del sur mundial prestarán atención a estas nuevas calificaciones sigue abierta.

La Red Punto Azul también debe entenderse en comparación directa con lo que acaba de ocurrir en la cumbre de celebración en Tailandia, que se centró en las reuniones en Asia oriental, la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental y la Asociación Económica Regional Mundial (GERP).

La llegada de Punto Azul explica por qué Estados Unidos envió sólo una delegación menor a Tailandia y también, en gran medida, por qué India perdió el tren de la Ruta de la Seda cuando abandonó de la estación panasiática.

El primer ministro indio Narendra Modi se encuentra entre la estrategia indopacífica de Washington y la integración euroasiática. Son incompatibles entre sí.

El Punto Azul es una extensión comercial de facto del Indo-Pacífico, que incluye a Estados Unidos, Japón, Australia e India: los miembros del Cuadrilátero. Es un reflejo de la Asociación Transpacífica del gobierno de Obama en relación con el -también fallecido- “pivot to Asia” [desplazamiento hacia Asia].

No sabemos si Nueva Delhi se unirá a Punto Azul. Rechazó la Ruta de la Seda pero no de manera irreversible. La ASEAN ha tratado de ser valiente e insistir en que se resuelvan las diferencias y que los 16 miembros de la Ruta de la Seda firmen un acuerdo en Vietnam en 2020.

Sin embargo, lo principal sigue siendo que Washington seguirá manipulando a India por todos los medios que considere necesarios para torpedear -al menos en el teatro del sur de Asia- el potencial de la Ruta de la Seda, así como la integración de Eurasia.

Y sin embargo, después de todos estos años de demonización incesante, lo mejor que Washington pudo encontrar fue robar la idea de la Ruta de la Seda y vestirlo con la financiación de bancos privados.

Comparémoslo ahora, por ejemplo, con la labor de la ASEAN y el Instituto de Investigación Económica de Asia Oriental. Favorecen las perspectivas de la ASEAN sobre el Indo-Pacífico, una idea indonesia al principio, en lugar de la versión estadounidense. El Presidente del Instituto, Hidetoshi Nishimura, lo describió como “una guía para los socios del diálogo” y subrayó que “la visión de Japón sobre el Indo-Pacífico está muy en línea con la de la ASEAN”.

Si bien Nishimura señala que “es bien sabido que Japón ha sido el principal donante y un verdadero socio en el desarrollo económico del sudeste asiático durante las últimas cinco décadas”, también elogia a la Ruta de la Seda como “el símbolo del libre comercio”. China y Japón apoyan firmemente la Ruta de la Seda. Y Pekín también hace hincapié en la relación directa entre los proyectos del Programa y de la Ruta.

En última instancia el Punto Azul puede ser sólo un ejercicio de relaciones públicas, demasiado poco y demasiado tarde. Eso no impedirá que la Ruta de la Seda se expanda. No impedirá las asociaciones de inversión entre China y Japón. No impedirá que el sur mundial tome conciencia de la militarización del dólar estadounidense con fines geopolíticos.

Y no enterrará el escepticismo prevaleciente acerca de las habilidades de desarrollo de un proyecto de una hiperpotencia comprometida en una misión para robar las reservas de petróleo de otra nación en el contexto de la ocupación ilegal de Siria.


https://www.asiatimes.com/2019/11/article/a-blue-dot-barely-visible-from-new-silk-roads/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies