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Día: 8 de noviembre de 2019 (página 1 de 1)

Sin sindicatos domesticados las huelgas de los trabajadores de las maquilas de México se extenderán a otros lugares

Las huelgas de los trabajadores de las maquilas de Matamoros a principios de este año podrían replicarse en otras partes del país, advirtió Ricardo Castro, de la empresa de picapleitos Baker McKenzie que defiende a la patronal.

Según Castro, la inexistencia de sindicatos suficientemente domesticados abre las puertas a que organizaciones “hostiles” tengan la iniciativa de crear su propio sindicato.

“Hay algunos focos rojos donde la relación no es la mejor, por ejemplo en Sonora, Tamaulipas, en el sur del país, hay brotes sindicales donde es probable que haya una situación parecida”, alertó el picapleitos que defiende a varias de las empresas que sufrieron las huelgas de Matamoros.

“También podría afectar a aquellas empresas que ni siquiera tengan presencia sindical”, advirtió.

Castro estima que hay más de 550.000 convenios colectivos en todo México y que el 70 por ciento de ellos no está supervisado por un sindicato suficientemente corrupto.

El artículo 923 de la Ley Federal del Trabajo se modificó para que ahora la autoridad pueda impedir una huelga si existe un convenio registrado.

Además, también tiene que admitir la huelga cuando el convenio no se haya revisado por lo menos en los últimos cuatro años.

La reforma laboral aprobada este año también señala que la dirección de un sindicato puede estar conformado por trabajadores extranjeros, cuando anteriormente eso estaba prohibido.

“Ahora lo permite la reforma y permite que tengan personalidad jurídica. Antes operaban a través de sindicatos disidentes, pero ahora tienen la posibilidad de actuar”, advirtió.

A principios de este año Matamoros sufrió huelgas porque los trabajadores de 48 empresas afiliadas al Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora (SJOIIM) se pusieron en huelga para exigir un incremento salarial de 20 por ciento y un bono de 32.000 pesos, movimiento que fue llamado 20/32.

El movimiento 20/32 surgió cuando los trabajadores en Matamoros denunciaron que las empresas eliminaron prestaciones debido al aumento del salario mínimo en la frontera norte, que pasó de 88 a 176.72 pesos. El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ordenó el aumento a inicios de año.

Finalmente, el 10 de febrero de este año el SJOIIM informó que llegaron a un acuerdo con las 48 empresas en Matamoros, al conseguir un arreglo con cada una de ellas.

La industria automotriz fue una de las más afectadas por las huelgas de Matamoros. Automotive News México publicó el pasado 26 de febrero que las empresas de recambios afiliadas al SJOIIM perdieron 50 millones de dólares por las huelgas que sufrieron a causa del movimiento 20/32, de acuerdo con estimaciones de los picapleitos.

Bolivia y los minerales. Motivos para un golpe de estado

Darío Herchhoren

Lo que debería ser una bendición para cualquier país en Bolivia es una maldición. Así lo expresó el escritor boliviano Augusto Céspedes en un libro memorable que se llama Metal del Diablo, donde éste se refiere a las minas de estaño bolivianas que siempre han sido motivo de la codicia de los diversos imperios que asolaron a Latinoamérica. Primero fue el imperio inglés, y luego el norteamericano que lograron hacerse con ese metal diabólico que Céspedes llama así por las desgracias que ha traido su propiedad al pueblo boliviano, y que nunca fue un instrumento de liberación para ese pueblo.

La historia de Bolivia siempre giró en torno a la propiedad de las minas de estaño, que se convirtieron en manos del indio Antenor Patiño en el primer renglón de exportación de ese país, y causa de su permanente inestabilidad política.

Durante los siglos XIX y buena parte del XX (hasta 1952), el estaño estaba en manos de empresas mineras que se asociaron con Patiño para su explotación y exportación, y la importancia de ese metal se debe a que mezclado con el cobre da un metal duro como el bronce, que tiene un sinfin de aplicaciones en la industria moderna, pero la revolución popular de 1952 a manos del Movimiento Nacionalista Revolucionario a cuyo frente estaba Victor Paz Estenssoro, puso fin a esa situación nacionalizando el estaño que pasaría a manos del Estado creando para ello una empresa estatal que se encargaría de su explotación y comercialización. Vaya por delante, que la llegada de Paz Estenssoro al poder en Bolivia, fue en gran medida gracias a la ayuda del presidente argentino Juan Domingo Perón, que envió a través de la frontera argentina boliviana a la ciudad de Tarija mediante el ferrocarril gran cantidad de armas para apoyar a Paz Estenssoro.

El estaño boliviano mientras estuvo en manos privadas fue siempre manejado por lo que se llamó «la rosca del estaño», que era un conglomerado miserable formado por los exportadores del metal, y por la familia de Antenor Patiño y luego Simón Patiño, ambos indios coyas, que luego fundaron un banco en Suecia, y al día de hoy son de las mayores fortunas que existen en el mundo. Para mejor comprender la situación de Bolivia y de su estaño hay que saber que la exportación del estaño se hacía en bruto, es decir que  el mineral se vendía al exterior tal como salía de las minas, sin purificar, y por lo tanto sin valor agregado, y por lo tanto a bajo precio.

La llegada del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) al gobierno boliviano significó un cambio importante para el país, ya que por primera vez el estaño se vendía en barras o en planchas, es decir con valor agregado, que se lograba mediante un alto horno propiedad del Estado boliviano.

Durante los años siguientes Bolivia fue objeto de sucesivos golpes de estado del ejército aliado a la oligarquía, que comienzan a darse por el general Barrientos Ortuño, y que tienen su final con la llegada de Evo Morales al gobierno luego de la dictadura del general Banzer.

Bolivia tiene uno de los subsuelos más ricos del mundo donde hay petróleo, gas, oro, plata, y últimamente litio. El mayor yacimiento de litio del mundo está en Bolivia, en una enorme reserva que abarca a Bolivia, Chile, y Argentina. La mayor parte del litio de esa reserva está en territorio boliviano, que es el 70% del total del litio existente en el mundo, y que ahora está siendo explotado por una empresa germano boliviana que fabrica baterías para automóviles.

Todo ese tesoro que se ubica en territorio boliviano hace que el imperio yanqui haya puesto sus ojos y también sus manos en ese país, y que la política del presidente Morales no le guste, y que intente mediante todo tipo de agresiones acabar con su gobierno.

En estos momentos Bolivia está siendo agredida de una manera feroz por una oposición muy parecida a la que derrocó a Salvador Allende en Chile en el ya lejaño año 1973, y utilizando los mismos métodos de antaño. La «oposición» sale a las calles denunciando un presunto fraude en la reelección última de Evo Morales cometiendo todo tipo de desmanes violentos, y organizando disturbios en las calles, con agresiones a las mayorías de indios quechuas y aymaras que forman lo que en la nueva constitución boliviana se llama el estado plurinacional. El pueblo boliviano, y en especial la clase obrera, los mineros, los campesinos y los artesanos que conforman casi el 90% de la población jamás había gozado de un estado de bienestar como el que han logrado ahora, y eso es algo que la vieja oligarquía no quiere ni está dispuesta a aceptar. Si el gobierno democrático de Bolivia no aplica medidas para romperle el espinazo a la vieja oligarquía despojándole de sus bienes, deberá enfrentarse a situaciones como ésta muchas más veces. La experiencia chilena debe servir para no repetirla.

11.000 seudocientíficos proponen reducir el número de seres humanos para frenar el cambio climático

Detrás de un seudoecologista se esconde un malthusiano que en nombre de la “ciencia” propone el fascismo como remedio a los males del planeta o, en otras palabras, el exterminio de la población mundial. Si alguien creía que la eugenesia había quedado atrás se equivoca.

Hay que tener mucho cuidado con los que se ponen la etiqueta de “científicos” y escriben en revistas del gremio, como BioScience, por poner un ejemplo de las muchos que hay. Dicha revista ha publicado una carta firmada por 11.000 seudocientíficos (*) que defienden la siguiente tonteoría: para frenar el cambio climático hay que frenar el crecimiento demográfico, reducir la población mundial, exterminar a una parte de ella, al menos.

El fascismo y el racismo se unen así a la conmemoración de la primera Conferencia Mundial por el Clima, que se celebró en Ginebra hace cuarenta años.

Los 11.000 tarados que pretenden hablar en nombre de la ciencia se suman a la corriente posmoderna de la reducción del consumo que, en una época de crisis capitalista, como la que vivimos, hace de la necesidad virtud.

Hay que aprovechar mejor las sobras que dejan los demás encima de la mesa y buscar en los contenedores de basura.

¿Tiene Usted hambre? Pues aguántese porque incluso su nutrición insignificante es buena para reducir las emisiones de CO2.

¿Le han desahuciado a Usted de su vivienda? Mejor. No se pierde Usted nada. Viviendo en la calle se reduce el consumo de luz y agua.

¿Está Usted en el paro? Alégrese. Hay que cerrar las fábricas para reducir la huella ecológica.

¿En el hospital no le han atendido? Eso es magnífico porque así Usted se morirá pronto. Una boca menos que alimentar y una pensión menos para pagar.

¿La enseñanza es cada vez más costosa? Sí, porque la cultura está sobrevalorada. No es necesario consumir tantos libros que, al ser de papel, aumentan la tala de árboles…

Ya saben que aquí también somos tan idiotas como los malthusianos, pero a nuestra manera, y les proponemos a esos 11.000 borregos que prediquen con el ejemplo y se abran las venas para ayudar a reducir la población mundial, las emisiones de CO2 y la imbecilidad en el mundo.

Pero, como es natural, esos 11.000 ecofascistas no se refieren a ellos mismos, ni tampoco a las grandes potencias imperialistas, donde ya hay una reducción de la población, seguida del envejecimiento de la misma.

Con quien hay que acabar no es con ese tipo de población que ya está en vías de extinción, sino con la del Tercer Mundo, o dicho de otra manera: somos nosotros los que debemos acabar con ellos, matarlos o esterilizarlos.

Pero como a esos 11.000 tarados les gustan los eufemismos lo llaman de otra manera más dulce: “planificación familiar”, “política antinatalista”…

Las seudociencias se han llenado así de los tópicos de la posmodernidad, no por conocidos menos peligrosos.

(*) https://scientistswarning.forestry.oregonstate.edu/climate-signators

 Más información:

– La UNICEF y la OMS esterilizan masiva y encubiertamente a las mujeres africanas
– Los seudoecologistas proponen el exterminio de la población del Tercer Mundo
Una declaración de guerra contra el proletariado

– 300.000 mujeres pobres esterilizadas en Perú 
– ‘Es bueno que la población del Tercer Mundo padezca hambre porque ayuda a combatir el calentamiento del planeta’

Chile convoca a un organismo militar de la dictadura de Pinochet: el Consejo de Seguridad Nacional

Sebastián Piñera ha optado una vez más por la mano dura para sofocar las protestas sociales y restaurar el orden público. Entre otras medidas, el presidente chileno ha convocado al Consejo de Seguridad Nacional, un órgano que data de 1980, en plena dictadura militar.

Este consejo sienta en la misma mesa a los autoridades del Estado y a los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas. Convocarlo retrotrae al país a dolorosos tiempos pasados, como ocurrió en la primera semana de protestas cuando el Gobierno sacó al Ejército en las calles.

«En la Moneda he convocado a una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, donde están representados todos los poderes del Estado y donde también están representados otros poderes de las República, para poder recibir la colaboración y el compromiso de todos para que Chile pueda superar estas difíciles tres semanas», declaró Piñera.

Sebastián Piñera ha tomado además otras medidas de seguridad, como impulsar una «ley antiencapuchados», como ha sido bautizada, para castigar con más dureza a quienes cometan desórdenes cubriéndose el rostro.

Pero más allá de los disturbios y los violentos choques, que han dejado al menos 20 muertos, el enfado de los chilenos por las desigualdades sociales es más profundo y extendido, como demuestra lo que ocurrió con el ministro de Salud en un hospital al que acudió a visitar a una persona herida en las protestas.

Jaime Mañalich fue duramente increpado por médicos y personal sanitario, que le reprocharon la falta de medios y recursos en los centros médicos. «Asesino con delantal» se podía leer en un cartel.

Para este viernes ha sido convocada una nueva manifestación que aspira a ser tan masiva como la que congregó el 25 de octubre a más de un millón de personas en Santiago de Chile.

https://es.euronews.com/2019/11/08/pinera-impone-mas-mano-dura-y-convoca-al-consejo-de-seguridad-nacional

Un invierno muy crudo acecha a más de 60.000 mendigos que llenan los albergues de París

En París los alojamientos de emergencia están repletos. El 1 de noviembre comienza la campaña de invierno y la situación es insostenible para las personas que viven en la calle. Eric Pliez, Presidente de la red de albergues públicos, ha emitido una alerta sobre un sistema que califica “al borde de la implosión”.

“Más de 7.000 personas están en la calle, casi la misma cantidad duermen en centros de emergencia y 45.000 personas, con sus familias, viven en albergues”, dice Pliez. El sistema está sobrecargado; 115 albergues ya no pueden proporcionar asistencia adicional.

Eso explica que las familias tengan que dormir en la calle. “Cada noche el [teléfono] 115 de París recibe unas 20.000 llamadas, sólo 1.000 son atendidas. De este 5 por ciento de respuestas, estamos obligados a dar 1.500 negativas, que afectan a unas 1.000 familias, entre ellas 300 y 400 niños. Es inaceptable y la creación de plazas de invierno no cambiará nada”.

La situación que expone Pliez ni siquiera tiene en cuenta los campamentos de migrantes. Se estima que 3.500 personas viven en la pobreza total en París. Pliez da la voz de alarma ante una situación que se deteriora año tras año.

El problema radica en las dificultades de acceso a la vivienda. A los pobres se les niega la vivienda por razones inútiles o burocráticas. También hay trabajadores que no pueden encontrar vivienda; el 25 por ciento de las personas que viven en albergues son trabajadores.

Se necesitan 6.000 plazas más de alojamiento de emergencia en París. Hay razones para estar enfadados, confiesa Pliez, cuando sabemos que una gran parte del parque inmobiliario parisino está vacío. Los ricos prefieren ver a la gente morir en la calle que dejar el acceso a los edificios desocupados. El gobierno no hace valer la posibilidad de la requisar viviendas desocupadas.

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