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Día: 14 de julio de 2019 (página 1 de 1)

La lucha de clases divide a Francia y a sus símbolos nacionales

La lucha de clases ha llevado a Francia a varios “14 de julio” diferentes en uno, que es lo peor que se puede decir de una fiesta “nacional” porque ayer se celebraron tres homenajes en París de muy distinta naturaleza. El primero se celebró en los Campos Elíseos con un suntuoso desfile oficial, bajo la presidencia de Macron como Presidente de la República, una preparación para el 14 de julio de hoy.

El segundo fue la ya tradicional manifestación de los “chalecos amarillos”, que la policía trató de prohibir en París y en la que fueron detenidas 152 personas, en medio de enfrentamientos con la policía y de intentos de sabotaje del acto oficial.

El tercero fue de signo anticolonial: el homenaje a los argelinos masacrados en 1953 cuando reivindicaban la independencia. Se celebró por la tarde con una comida popular, intervenciones de historiadores, extractos de la película de Daniel Kupferstein, “Las balas del 14 de julio de 1953” (*), y terminó con un baile nocturno.

Como en otros lugares, la memoria oficial en Francia tiene poco que ver con la popular porque no se atreve a desenterrar la masacre de seis argelinos (Abdelkader Draris, Mouhoub Illoul, Larbi Daoui), Amar Tadjadit, Abdallah Bacha y Tahar Madjène) que cayeron bajo las balas de la policía cuando marchaban pacíficamente por la liberación de Messali Hadj y la independencia de Argelia.

Junto con ellos cayó el militante comunista francés Maurice Lurot porque la lucha anticolonial también es parte de la lucha de clases.

El múltiple asesinato fue borrado de la memoria, hasta que el documental Kupferstein lo rescató en 2014. A instancias de un concejal del ayuntamieto de París, un comunista de origen argelino, se colocó hace poco una placa en memoria de los 7 manifestantes asesinados en la Plaza de la Nación, donde cayeron a consecuecia de los disparos.

(*) Daniel Kupferstein: Les balles du 14 juillet 1953, http://vimeo.com/99715119

Más información:
– Cuando las calles se regaron con sangre y luego con olvido

Además de explotar a los trabajadores, los capitalistas violan a su hijas como hacían los señores feudales

Trump, Epstein y la alcahueta Maxwell
En 2016 se publicó un libro que relataba las violaciones de menores en la que se vieron involucrados Bill Clinton y Donald Trump, enemigos políticos pero amigos de las orgías pedófilas.

El libro se titulaba “Filthy Rich” (Extremadamente rico) y su autor, James Patterson, es uno de los escritores de novela negra más conocidos de Estados Unidos.

La historia ha vuelto a salir a la estela del pedófilo Jeffrey Epstein, condenado por organizar orgías entre menores de edad y millonarios de renombre en una isla privada del Caribe a la que llamaban Isla Orgía.

El pasado sábado el FBI detuvo a Epstein cuando volvía de sus vacaciones en Europa por proxenetismo, tráfico, explotación y violación de menores. Incluso las pagaban para que buscaran a otras adolescentes.

Las sospechas de que trabajaba para el Mosad se ciernen también sobre Epstein, sobre sus orgías pedófilas y sus amistades de alto nivel (1).

Las niñas, que acudían a las citas engañadas bajo promesas laborales como modelos, denunciaron las violaciones y señalaron a algunos de los capitalistas más poderosos del planeta, entre los que también destaca el príncipe Andrés de Inglaterra, como invitados a las orgías.

La hija del magnate británico Robert Maxwell, Ghislaine, ejercía de alcahueta. A Virginia Roberts le ofreció un trabajo como masajista para Epstein cuando tenía 16 años. Epstein y la alcahueta empezaron a tocarla. Luego, la obligaron a ella a tocarles. Al día siguiente querían que se lo hiciera a otros: millonarios, políticos, altos funcionarios… Después le pidieron que tuviese relaciones sexuales con el príncipe Andrés de Inglaterra. Hasta en tres ocasiones tuvo relaciones sexuales con el príncipe, una de ellas en una orgía.

Bill Clinton voló 26 veces a bordo del “Lolita Express”, los viajes en avión que utilizaba la red de pedófilos estadounidenses de alta gama (2).

Trump ya se ha enfrentado varias veces a denuncias por violación, incluidas menores de edad. Durante la investigación policial de uno de los casos, una joven de 14 años aseguró que tanto el magnate como Epstein habían abusado de ella en la isla privada, aunque los hechos no se demostraron y fueron archivados.

En 2005 Epstein también fue denunciado por violar a una niña de 15 años. Tres años después le sentaron en el banquillo por violar a varias adolescentes en su mansión de Palm Beach, en Florida. El acusado mantuvo que él creía que todas eran mayores de 18 años y que el sexo era consentido.

Cuando sucedieron los hechos las víctimas que le llevaron a los tribunales tenían entre 14 y 16 años.

Logró eludir las acusaciones de proxenetismo con el típico chanchullo con el fiscal, por el que aceptó 13 meses de cárcel y ser inscrito en el registro federal de delincuentes sexuales. Se libró así de una posible condena de cadena perpetua por llevar, precisamente en su avión privado, a menores a sus fiestas con fines sexuales.

El fiscal involucrado en aquel acuerdo era Alexander Acosta, que luego fue Secretario de Trabajo en el gobierno de Trump y dimitió. Fue un cambalache en toda regla: a cambio Epstein se convirtió en testigo clave en una denuncia por fraude contra dos ejecutivos de la empresa de inversiones Bear Stearns.

Un extenso reportaje del periódico Miami Herald, que analizó más de 2.000 documentos, correos y pruebas de la investigación federal, descubrió que las niñas procedían en su mayoría de entornos desfavorecidos (3).

Los burgueses se casan con las de su misma clase pero a quien violan es a las hijas del proletariado.

El caso se destapó en 2005 cuando los padres de una niña de 14 años acudieron a la policía de Palm Beach para denunciar que Epstein había violado a su hija en su casa. La niña contó lo ocurrido e identificó a otras dos menores que estaban en la casa ese mismo día, que a su vez identificaron a otras.

Antes de que la policía de Florida trasladara el caso al FBI ya habían identificado a 30 posibles víctimas.

El atestado policial concluyó que la casa de Palm Beach estaba llena de cámaras, que se encargaban de filmar a los invitados de Epstein en sus continuas orgías.

En 1982 Epstein lanzó su propia empresa de especulación bursátil, que solo aceptaba clientes con activos que superaran los 1.000 millones de dólares.

Uno de sus cómplices es Les Wexner, el fundador de marcas de ropa conocidas como Victoria’s Secret.

(1) https://israelpalestinenews.org/giraldi-did-pedophile-jeffrey-epstein-work-for-mossad/
(2) https://www.foxnews.com/us/flight-logs-show-bill-clinton-flew-on-sex-offenders-jet-much-more-than-previously-known
(2) https://www.bbc.com/mundo/noticias-48915078

Más información:
– De la alta sociedad a la más baja política
 

Terrorismo de Estado e impunidad en Colombia

Luis Jairo Ramírez

Se ha dicho que el esclarecimiento de los patrones y causas explicativas de la violencia debe satisfacer el derecho de las víctimas y de la sociedad a la verdad, identificar a los promotores y beneficiarios de la violencia; también se reconoce que “la verdad favorece la convivencia en los territorios y contribuye a sentar las bases para la no repetición, mediante un proceso de participación amplio y plural para la construcción de una paz estable y duradera”.

En estos días algunos medios de prensa han filtrado elementos del informe reservado enviado por la FIscalía a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) sobre “Victimización a líderes sociales y defensores de derechos humanos por parte de agentes del Estado”. A pesar que en el documento, el organismo resalta la violencia contra defensores y líderes en Medellín en los años 80 y 90, se deja entrever la responsabilidad directa del Estado en el régimen de terror y la violencia generalizada en el país.

La violencia ejercida por el poder desde hace más de medio siglo, tendiente a acallar cualquier signo de oposición al sistema o siquiera de inconformidad popular, ha dejado miles de víctimas de crímenes de Estado. El régimen político en Colombia ha sido esencialmente antidemocrático, de composición elitista y excluyente, basado en el más atroz autoritarismo, donde la figura del presidente concentra los espacios fundamentales de las decisiones y pisotea continuamente el Estado de derecho.

Desde principios de los 80, comenzó un nuevo ciclo de violencia en el Magdalena Medio; es conocido que el general Faruk Yanine Díaz, entonces comandante de la Segunda División del Ejército, construyó la diabólica alianza con los grupos paramilitares y el narcotráfico; trajeron al mercenario israelí, Yair Klein para entrenar militar y tácticamente a los paramilitares, en lo cual contribuyeron también políticos, ganaderos y hacendados. Fue tan eficiente el entrenamiento de Klein, que alias “negro Vladimir”, terminó dando cursos de instrucción militar a oficiales y suboficiales del Ejército en la base militar de Tolemaida. Este fue el preámbulo que disparó el exterminio contra los comunistas, la Unión Patriótica, el movimiento sindical y la organización campesina.

Develar el hilo conductor entre la violencia liberal-conservadora de los años 40-50, la agresión militar a las zonas de colonización campesina a comienzos de los 60, el régimen de las torturas y la desaparición forzada en el gobierno de Turbay Ayala; el vínculo bipartidista en los 80 con el narcotráfico y el horror de la llamada “seguridad democrática” de Uribe Vélez, nos llevará a encontrar que en todo este periodo los protagonistas y usufructuarios de la violencia son los mismos partidos y el mismo grupo de familias adineradas que ahora se niegan a dejar la guerra y desatan la más feroz ofensiva contra los acuerdos de paz y la JEP.

La alianza del Establecimiento con el narcotráfico que llevó a Pablo Escobar al Congreso, terminó mal. El país fue sometido a una oleada de atentados; los asesinatos de Lara Bonilla, Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo y del director del diario El Espectador, Guillermo Cano Isaza,  conmovieron el país;  entonces en inicios de los años 90, el Presidente César Gaviria creó el Bloque de Búsqueda para la captura de Pablo Escobar y para ello avaló la tenebrosa alianza con narcotraficantes del cartel de Cali, la DEA, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y con paramilitares como los hermanos Castaño y Diego Murillo, alias “Don Berna”, alianza que se conoció como los “pepes”. Una vez cayó Escobar “Los Pepes” derivarían luego en las AUC, que sembraron de asesinatos y masacres en todo el territorio nacional.

Es claro que el paramilitarismo en Colombia, lejos de ser una espontánea reacción de las élites nacionales contra la insurgencia armada, como se afirmó en su momento, fue en realidad y sigue siendo una estrategia implementada por el Estado para mantener el sistema semi-feudal de acumulación de tierras y la defensa de sus intereses.

A mediados de julio de 1997 unos noventa paramilitares, uniformados y armados por el general Rito Alejo del Río en la Brigada XVII, atravesaron sin obstáculo medio país en dos aviones militares, entre Urabá y San José del Guaviare, irrumpieron en coordinación con miembros del Ejército en la población de Mapiripán, torturaron, asesinaron y desaparecieron a decenas de campesinos. Luego bajo el auspicio del gobierno Pastrana este grupo paramilitar de los hermanos Castaño extiende su accionar por el resto del Meta, Casanare, Guaviare y Caquetá y es responsable de miles de crímenes.

Los crímenes de Estado se convirtieron en pan de cada día. En marzo de 2003, Edualdo Díaz, alcalde del municipio de El Roble por el Polo Democrático, le advirtió públicamente en un consejo comunitario al entonces presidente Uribe del riesgo que corría de ser asesinado y responsabilizó al exgobernador de Sucre Salvador Arana; en menos de un mes, el cuerpo del alcalde apareció sin vida a tres kilómetros de Sincelejo. Pese al asesinato del alcalde de El Roble, Uribe Vélez nombró a Salvador Arana embajador de Colombia en Chile.

La Fiscalía comprobó que Jorge Noguera, director del DAS, hombre de confianza del presidente Uribe, le suministraba a los paramilitares planillas con nombres de defensores de derechos humanos, académicos, activistas sociales y sindicales, periodistas y líderes de la oposición de la Costa Atlántica y lo condenó como coautor del homicidio del sociólogo Alfredo Correa de Andreis.

Igualmente el Presidente Uribe había designado como subdirector del DAS a José Miguel Narváez, experto en inteligencia y profesor de la Escuela Superior de Guerra; Mancuso confesó tiempo después, que entre 1998 y 2002 Narváez dictó una cátedra llamada “¿Por qué es lícito matar comunistas en Colombia?” a grupos de paramilitares entre los que se encontraban él y Carlos Castaño. En agosto de 2018 Miguel Narváez fue condenado a 30 años por el homicidio de Jaime Garzón.

Se intentó descargar sobre la insurgencia el peso de la crisis humanitaria y exculpar la enorme criminalidad del Estado, que no ha tenido límites: el despojo de tierras para su proyecto extractivista que dejó seis millones de desplazados, las desapariciones forzadas que duplican las que hubo durante las dictaduras de Chile y Argentina sumadas, las sistemáticas ejecuciones extrajudiciales realizadas por brigadas militares y el masivo exilio de perseguidos políticos del que nadie habla.

Durante este gigantesco drama humano hubo una impresionante inacción judicial, reinó la impunidad, la indiferencia del parlamento y la complicidad de los principales medios de comunicación que no solo silenciaron esta terrible matanza de colombianos, sino que en muchos casos justificaron los crímenes de la alianza militar-paramilitar.

La criminalidad Estatal y empresarial tiene nombres y apellidos y deben salir a la superficie.

http://semanariovoz.com/los-crimenes-estado-al-margen-la-ley/

Las máquinas serán capaces de lograr lo que en un millón de años nosotros no hemos logrado: entender el mundo

Como cualquier otra ideología, las concepciones que rodean al mito moderno de la “inteligencia artificial” tienen un barniz que va mucho más allá de la mayor o menor veracidad de sus postulados. Se trata de auténticas tonterías expresadas por los mejores portavoces de “la ciencia”.

Es evidente que la humanidad no es capaz de entender el mundo en el que vivimos, una tarea que en el futuro llevará a cabo esa “inteligencia artificial” gracias a las enormes cantidades de datos que se producen cada día (el no menos famoso “big data”).

En el futuro a la humanidad pretenderán imponerle esa “comprensión del mundo” como un “dato objetivo” (y también “neutral”) porque lo ha producido una máquina capaz de tomar decisiones de manera “inteligente”, algo que el ser humano no ha sido capaz de producir en un millón de años de evolución.

En otras palabras, los mequetrefes de siempre nos quieren hacer creer que nosotros no somos lo suficientemente inteligentes como para “entender el mundo” pero sí para fabricar máquinas que lo hagan en nuestro lugar, sobre todo los militares, que siempre han dado muestras de “inteligencia”.

Las máquinas harán lo que nosotros no hacemos, cosas tan increíbles como leer libros, incluidos los libros de cocina, que lo más probable es que estén escritos en idiomas diferentes del inglés, por lo que deberán ser traducidos “automáticamente”. Lo mismo ocurrirá con las emisiones de television, radio, diccionarios, prensa, internet…

Como siempre, este tipo de proyectos los financia el Pentágono y su “brazo seudocientífico” Darpa (*). Para ello el ejército estadounidense tiene que extender sus redes de vigilancia mundiales, capaces de recopilar ingentes cantidades de datos.

Así lo anunciaron el 4 de enero y las predicciones las formularán por el módico precio de 2.000 millones de dólares. Lo mismo que las batallas, estos proyectos llevan esos típicos nombres militares pintores, en este caso “Programa Kairos” (Knowledge-directed Artificial Intelligence Reasoning Over Schemas) que es, fundamentalmente, un mecanismo de espionaje y vigilancia masivas.

“Una rápida comprensión de los acontecimientos mundiales es crucial para la seguridad nacional”, es otra de las tonterías que dice Darpa en su sitio web y entre los “acontecimientos” que interesan al Pentágono están los meteorológicos y climáticos (como no podía ser de otra manera). “Los cambios significativos que afectan al medio ambiente o a la sociedad pueden tener consecuencias significativas en sí mismos, o pueden formar parte de relaciones causales que generan mayores impactos”, dicen.

Los demás países del mundo imitan al Pentágono pero con mucho menos derroche de dinero. El 8 de enero Francia dedicará a la “inteligencia artificial” su nuevo superordenador, un artilugio que ha costado 25 millones de euros.

El 10 de enero la Unión Europea anunció que invertirá 20 millones de euros en desarrollar una plataforma de “inteligencia artificial” denominada AI4EU que reunirá a 79 socios de 21 países diferentes.

En épocas de duros recortes presupuestarios, hay terrenos en los que el dinero público no falta: guerra y represión. Cuando en una partida no hay recortes, no cabe duda: es indicativo de que forma parte de la guerra o de la represión.

Cuando el dinero rebosa, ocurre algo muy curioso en la investigación científica, por estúpidas que sean las pretensiones de sus mentores: nunca encuentran lo que buscan, pero algo siempre aparece. De otra manera, ¿cómo justifican el derroche?

(*) https://www.darpa.mil/program/explainable-artificial-intelligence

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