La web más censurada en internet

Día: 23 de marzo de 2019 (página 1 de 1)

La neonazis alemanes se financian con dinero procedente de testaferros residentes en España

La neonazis de Alternativa para Alemania (AfD) han ingresado irregularmente donativos procedentes de Suiza a través de “hombres de paja” en el extranjero.

La AfD ha financiado campañas electorales de algunos candidatos con fondos dudosos, registrados en su contabilidad como donativos de ciudadanos que percibieron a cambio de ese “servicio” unos 1.000 euros en efectivo.

Der Spiegel menciona el caso de un alemán afincado en la Costa Brava, cuya identidad no revela, y que ha admitido haber enviado el dinero.

La ARD añade a otros dos alemanes, un matrimonio asimismo residente en la Costa Brava, que también actuaron de falsos donantes para las campañas de la AfD a cambio de dinero en metálico.

Estas revelaciones comprometen al dirigente de la AfD, Jörg Meuthen, y se suman a sucesivas informaciones de las últimas semanas que apuntan al ingreso irregular de donativos por el partido procedentes de Suiza.

La dirección de la AfD, la tercera fuerza en el Parlamento federal (Bundestag) y con escaños en las cámaras regionales de los 16 estados del país, ha admitido que tales ingresos no fueron registrados correctamente en su contabilidad, lo que se ha atribuido a errores por inexperiencia.

Meuthen ejerce la presidencia colegiada del partido con Alexander Gauland, quien además dirige el grupo parlamentario en el Bundestag y a quien la Fiscalía de Frankfort investiga por delito fiscal.

Las sospechas de financiación irregular surgieron a finales de 2018, tras revelarse un ingreso de 130.000 euros repartido entre varios pagos de 9.000 euros, aparentemente para evitar tener que declarar quién es el donante.

A ese caso se unió hace unas semanas el de otro donativo también ingresado irregularmente, por 89.000 euros, lo que podría acarrear al partido una multa de hasta 400.000 euros.

En ambos casos se trataba de donativos procedentes de Suiza, con los que supuestamente se financiaron campañas electorales de candidatos de la formación.

La irregularidad fue detectada por la administración del Bundestag, encargada de computar, revisar y publicar las fuentes de financiación públicas o privadas de los partidos.

El Bundestag aprobó en 2002 una reforma de la financiación de los partidos –tras revelarse repetidos escándalos en las grandes formaciones–, de forma que a partir de los 10.000 euros debe declararse la identidad del donante.

Quedó explícitamente prohibido fraccionar esos ingresos y se establecía la obligación de comunicar de inmediato a la administración parlamentaria todo donativo superior a los 50.000 euros.

http://www.spiegel.de/politik/deutschland/afd-strohmann-erhielt-1000-euro-fuer-gefaelschte-spendenquittung-a-1259152.html

Más información:

– ¿Quién financia el famoso ‘auge de la ultraderecha’ en Europa?
– La complicidad del servicio secreto alemán con los crímenes nazis divide al gobierno de Merkel
– Nazis y policías: las dos caras de la misma moneda

Serbia recuerda a las víctimas de los bombardeos de la OTAN 20 años después

Mañana Serbia conmemora el 20 aniversario del inicio del bombardeo de su territorio por la OTAN. Con tal motivo Velko Odalovic, Secretario General del Ministerio de Asuntos Exteriores serbio, ha dicho hoy que unas 13.000 personas murieron en la Guerra de Kosovo en 1998 y 1999, civiles la mayoría de ellos.

En una conferencia celebrada para conmemorar este aniversario Odalovic ha dicho que entre las víctimas hay 2.197 serbios y más de 2.000 kosovares que no han apoyaron las actividades criminales del Ejército de Liberación de Kosovo.

El funcionario ha añadido que la fuerza aérea de la OTAN atacó objetivos civiles, incluyendo columnas de refugiados albaneses.

“Espero que los tribunales especializados para Kosovo y la Fiscalía Especial encuentren la fuerza necesaria y logren restablecer la justicia… Nadie ha sido condenado por los crímenes contra serbios cometidos en Kosovo y Metochia, ni terroristas albaneses, ni ninguno de los participantes en los pogromos de 1999 después de la llegada de la misión internacional, ni los pogromos de 2004”, ha lamentado Odalovic.

En 1999, el enfrentamiento armado entre los criminales kosovares del Ejército de Liberación de Kosovo y la policía serbia fue el pretexto para que la OTAN bombardeara la República Federativa de Yugoslavia (que entonces incluía a Serbia y Montenegro). Los ataques aéreos de la OTAN continuaron del 24 de marzo al 10 de junio de 1999.

Se desconoce el número exacto de víctimas. Según estimaciones de las autoridades serbias, los bombardeos causaron la muerte de unas 2.500 personas, entre ellas 89 niños. Unas 12.500 personas resultaron heridas. Las estimaciones de los daños a la propiedad oscilan entre 30.000 y 100.000 millones de dólares, dependiendo de la fuente.

La operación militar se inició sin la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU, sobre la base de afirmaciones no verificadas de los países occidentales de que las autoridades yugoslavas habían llevado a cabo una limpieza étnica, lo que creó una catástrofe humanitaria.

El máximo responsable de los crímenes de la OTAN fue su entonces secretario general, Javier Solana, dirigente del PSOE y antiguo ministro con Felipe González.

Los bombardeos de la OTAN contra Yugoeslavia incluyeron el empleo de munición radiactiva.

‘Hablar y matar’: Emiratos Árabes Unidos ofrece a Estados Unidos un batallón para asesinar a los dirigentes talibanes

Mohammed Bin Zayed, el príncipe heredero de Abu Dhabi, se ofreció a crear un programa de asesinatos encubiertos dirigido contra dirigentes talibanes de alto nivel durante una reunión con el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, a principios de este año.

Bin Zayed hizo la oferta durante la visita de Pompeo a los Emiratos Árabes Unidos el 12 de enero, en medio de desacuerdos entre ambos sobre el progreso de las conversaciones de paz entre los negociadores de Estados Unidos y los talibanes.

Bin Zayed le dijo a Pompeo que Washington se arriesgaba a permitir que Afganistán volviera a caer en manos de los “tipos malos barbudos y atrasados” y propuso contratar mercenarios para asesinar a los dirigentes talibanes para debilitar la posición negociadora del grupo.

Pompeo quedó visiblemente sorprendido por la oferta, pero no dijo nada.

Emiratos Árabes Unidos ha apoyado los esfuerzos de Estados Unidos para negociar un acuerdo de paz con los talibanes y organizaron una primera ronda de negociaciones cara a cara entre las dos partes el 20 de diciembre del año pasado en Abu Dhabi. Pero al parecer Bin Zayed se sintió frustrado porque las rondas de conversaciones posteriores se trasladaron a Doha, la capital de Qatar, ante la insistencia de los talibanes.

Bin Zayed también advirtió a Pompeo que retirar las fuerzas estadounidenses de Afganistán suponía arriesgarse a volver a 2001, antes de la invasión dirigida por Estados Unidos que derrocó al gobierno talibán en Kabul.

Estados Unidos espera que un acuerdo negociado con los talibanes, que continúan luchando contra el gobierno afgano y las fuerzas internacionales, le permita comenzar a retirar a algunos de sus 14.000 soldados que aún se encuentran en el país antes de finales de 2019. En su lugar Bin Zayed sugirió organizar y financiar lo que describió como una operación “al estilo de Blackwater” para “emprender una campaña de asesinatos contra la dirección de primera línea de los talibanes” y así evitar que logre sus principales demandas políticas.

Blackwater fue la empresa de seguridad privada fundada por Erik Prince, contratada por la CIA en 2004 para llevar a cabo operaciones encubiertas, incluyendo la ubicación y el asesinato de miembros de Al-Qaeda. Los funcionarios estadounidenses reconocieron la existencia del programa en 2009, pero dijeron que nunca se realizaron operaciones.

Blackwater ganó notoriedad por sus actividades en Irak, donde varios de sus contratistas abrieron fuego contra civiles desarmados en Bagdad en 2007, matando a 14 personas e hiriendo a otras 17.

Más tarde, Prince se instaló en Abu Dhabi y fue contratado posteriormente por Bin Zayed para construir un ejército mercenario en Emiratos Árabes Unidos para enfrentar posibles alzamientos obreros o a favor de la democracia. Se llevó a Emiratos Árabes Unidos un batallón de tropas extranjeras de 800 miembros, informó el New York Times en 2011.

Emiratos Árabes Unidos también envió mercenarios extranjeros para luchar dentro de la coalición dirigida por Arabia Saudí en Yemen, donde ejecutó un programa de asesinatos contra dirigentes de Al-Islah, la rama local de la Hermandad Musulmana.

En octubre del año pasado, Abraham Golan, un contratista de seguridad húngaro-israelí, reveló detalles sobre el programa de asesinatos a BuzzFeed News. Emiratos Árabes Unidos contrató a ex soldados de las fuerzas especiales para llevar a cabo las misiones. “Lo estaba ejecutando. Lo hicimos. Fue sancionado por Emiratos Árabes Unidos dentro de la coalición”, dijo Golan.

Al-Islah dijo en agosto del año pasado que nueve de sus dirigentes habían sido asesinados desde 2015. Están entre al menos 27 clérigos asesinados, a menudo en tiroteos, en la ciudad sureña de Aden y áreas aledañas por milicias no identificadas en el mismo período. Un miembro del grupo dijo en octubre que creía que Bin Zayed estaba detrás de los asesinatos. “Creo que Mohammed Bin Zayed convenció [al príncipe heredero de Arabia saudí] Mohammed Bin Salman para luchar contra los Hermanos Musulmanes en Yemen”, dijo Mohammed Abdulwadood, de Al-Islah. “Este último aprueba todos los pasos de Emiratos Árabes Unidos en Yemen”.

Sin embargo, Bin Zayed ha mantenido estrechos contactos con los dirigentes de Al-Islah, que fue el anfitrión de las conversaciones en Abu Dhabi en noviembre.

La propuesta de Bin Zayed de atacar a los dirigentes talibanes, incluso cuando las conversaciones de paz estaban en curso, es una réplica de la usada contra los dirigentes de Al-Islah en Yemen. “Es la misma táctica: matar y hablar”, dijo.

Los funcionarios talibanes están al tanto de la propuesta de Bin Zayed de asesinar a los principales dirigentes del grupo. Un portavoz talibán en Doha dijo que no podía pronunciarse sobre la autenticidad de la reclamación. “Cualquier amenaza y chantaje en y desde cualquier lugar eliminará la posibilidad actual de paz y creará un sentimiento de desconfianza irreparable”, dijo.

El gobierno de Emiratos Árabes Unidos ha apoyado públicamente las negociaciones de Estados Unidos con los talibanes, y la agencia oficial de noticias WAM informó después de las conversaciones de diciembre que también se realizarían más rondas en Abu Dhabi “para completar el proceso de reconciliación en Afganistán”. Pero las siguientes dos rondas de negociaciones, una reunión de seis días en enero descrita por Pompeo en Twitter como “alentadora”, y otras conversaciones durante 16 días en febrero y marzo, se trasladaron a Doha, donde los talibanes han mantenido una oficina política desde 2013.

Se dice que Pompeo se ha echado atrás a pesar del desagrado de Bin Zayed, diciéndole que la medida había ocurrido a petición de los talibanes y que la parte estadounidense estaba menos interesada en el lugar que en lograr un alto el fuego.

El equipo negociador de Estados Unidos está encabezado por Zalmay Khalilzad, el cual escribió en Twitter cuando acabó la última ronda de conversaciones del 12 de marzo que “las condiciones para la paz han mejorado”.

“Está claro que todos los bandos quieren terminar la guerra. A pesar de los altibajos, mantuvimos las cosas en marcha e hicimos grandes avances”, escribió Khalilzad.

Bin Zayed también estaba molesto por el anuncio hecho en diciembre por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que retiraría a los 2.000 soldados estadounidenses de Siria.

En el momento de su reunión con el príncipe heredero, Pompeo y John Bolton, el asesor de seguridad nacional de Trump, estaban participando en una gira por nueve naciones de la región para tranquilizar a los aliados nerviosos ante la perspectiva de una retirada repentina de Estados Unidos de Siria.

Dos días antes, en un discurso de apertura en El Cairo, Pompeo se había comprometido a “expulsar hasta la última bota iraní” de Siria.

Pompeo declaró en El Cairo que “cuando Estados Unidos se retire [de Siria] vendrá el caos”.

Bin Zayed reforzó el mismo mensaje a Pompeo. Le dijo al secretario de Estado de Estados Unidos: “Estáis abandonando Siria para estar bajo la influencia de Irán y Turquía y eso hará que todos vuelvan. Actuarán contra tus actos y nuestros intereses”.

Bin Zayed dijo que si Estados Unidos cambiaba de opinión, Emiratos Árabes Unidos estarían preparados para financiar el precio de mantener a las tropas estadounidenses en Siria con su propio presupuesto.

http://arabia.watch/es/sept2014/geopolitica/9567/EXCLUSIVA-bin-Zayed-de-los-Emiratos-%C3%81rabes-Unidos-propuso-asesinar-a-l%C3%ADderes-talibanes.htm

Africom: la militarización de la política exterior de Estados Unidos en África

Maya Kandel

En África la política estadounidense se ha militarizado hasta el punto de que la lucha contra el terrorismo se podría convertir en el prisma dominante de la aproximación americana al continente. Esta evolución se deriva de la evaluación de la amenaza en Washington, el creciente peso del Pentágono en la implementación de la política exterior estadounidense en general, y en África en particular. Cabe señalar desde el principio que cuenta con el apoyo del Congreso.

Este desarrollo también señala la transformación de Africom -creado por George W. Bush en 2007- de un mando que se suponía debía implementar un enfoque integral civil-militar a un mando cada vez más combativo. Un punto de inflexión ligado a la intervención en Libia en 2011 y al ataque al consulado americano en Bengasi en 2012, en el que fue asesinado el entonces embajador.

El ejército americano en África -unos 6.000 en el continente, incluidos 4.000 en la base principal de Yibuti- tiene un papel primordial en el apoyo, entrenamiento y asistencia a las fuerzas locales: se trata de no parecer un codesarrollador (el trauma de Mogadiscio en 1993 bajo Clinton sigue siendo agudo), y la consigna a largo plazo sigue siendo la de “soluciones africanas a los problemas africanos”.

Obama continuó la guerra global de Estados Unidos contra los grupos yihadistas en todas partes, al tiempo que ha cambiado su enfoque militar. Con el aumento de los grupos terroristas y sus actividades en África, el continente se ha convertido en un laboratorio para la transformación de Obama en compromisos militares estadounidenses. Esta transformación está guiada por el concepto de una “huella ligera” basada en la formación, el equipamiento y el apoyo a las fuerzas armadas de los países directamente afectados por estas amenazas sobre el terreno.

Prueba de ello es la multiplicación de referencias a regiones y países africanos en varios de los discursos emblemáticos de Obama sobre el terrorismo, en particular el discurso de West Point, o el discurso de septiembre de 2014 en el que anunciaba la estrategia estadounidense hacia el Califato islámico, en el que Obama se refería a la estrategia aplicada durante varios años en Somalia (así como en Yemen).

La creciente presencia de África en los intereses de Estados Unidos es el resultado de la evaluación cada vez mayor de la amenaza terrorista procedente del continente. En 2012, por ejemplo, el Departamento de Estado identificó cuatro organizaciones terroristas en el África subsahariana; hoy, identifica cuatro veces más.

La prioridad de Estados Unidos en África sigue siendo Somalia, con Shebabs identificados por Africom cada año en su presentación al Congreso como la principal amenaza para los intereses estadounidenses.

La segunda prioridad es ahora el norte y el oeste de África, en particular el Sahel, donde Estados Unidos está actuando en apoyo de la operación francesa Barjan (o lo contrario), y Libia, donde Washington también ha estado directamente implicado desde el verano de 2016.

La tercera prioridad en el continente es la lucha contra Boko Haram, un afiliado del grupo del Califato Islámico, junto con las autoridades nigerianas y camerunesas, en cooperación con Francia y Gran Bretaña. El jefe del ejército estadounidense declaró que en 2018 el 80 por ciento de las actividades para las fuerzas terrestres estadounidenses en África se referían a la cuenca del lago Chad (Chad, Níger, Nigeria, Camerún). El Departamento de Estado, por su parte, ha confirmado el compromiso financiero adicional de Estados Unidos para el Sahel de 60 millones de dólares.

Con la muerte de cuatro soldados de las Fuerzas Especiales, los estdounidenses parecían descubrir el alcance de su presencia en Níger, un país que cuenta actualmente con 800 soldados norteamericanos en su territorio, y varias bases, entre ellas una de “escala histórica” (para la Fuerza Aérea de Estados Unidos) en construcción, destinada principalmente a los aviones teledirigidos de vigilancia (según se informa, el debate está en curso en Estados Unidos sobre la cuestión de armarlos, y Níger ha confirmado la petición).

Esta presencia en tierra, la mayor en un país africano fuera de Djibouti, está relacionada con el aumento de la huella estadounidense desde la elección de Donald Trump. La misma tendencia se observa en Somalia, donde la presencia de Estados Unidos se ha cuadruplicado desde enero [de 2017] hasta alcanzar los 400 soldados.

Por último, los ataques y las incursiones también se han intensificado en Libia y Somalia: 500 ataques en Libia, más de una docena de incursiones en Somalia el año pasado, por lo que la tendencia fue más temprana en Trump, especialmente en Libia.

Sin embargo, la prioridad sigue siendo el entrenamiento y la formación de los ejércitos asociados. Pero las condiciones sobre el terreno han cambiado y la política estadounidense también ha cambiado. En vista de las declaraciones del Secretario de Defensa tras el caso de Níger, el enfoque africano de la lucha antiterrorista estadounidense se podría intensificar.

Cabe señalar que más de las tres cuartas partes de la ayuda estadounidense a África se destina a programas de salud, en particular a los de lucha contra el SIDA, establecidos por George W. Bush. Es a estos programas, en particular, a los que un cuestionario enviado a los diplomáticos estadounidenses por el equipo de Trump a su llegada a a Casa Blanca parecía querer interrogar. La militarización del enfoque estadounidense se vería reforzada, a pesar de que la diplomacia estadounidense debería ver disminuir sus recursos.

La huella ligera se basa, en particular, en el uso de fuerzas especiales. Socom, el Comando de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos, ha sido protegido de los recortes en el presupuesto de defensa de Estados Unidos. Su comando operativo, el JSOC (Joint Special Operations Command), es cada vez más importante como planificador y actor central en la lucha contra el terrorismo, una posición que Obama respaldó oficialmente en las últimas semanas de su mandato.

Como recordatorio, el número de efectivos de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos es de aproximadamente 70.000 (menos del 5 por ciento del total de las fuerzas militares de Estados Unidos), frente a un presupuesto de 10.500 millones de dólares en 2012 (1,4 por ciento del total del presupuesto de defensa). En 2016, por primera vez, las fuerzas especiales sufrieron más bajas que las fuerzas regulares, un desarrollo significativo que es el resultado directo de la elección de la huella ligera. Sin embargo, esta orientación se mantendrá debido a las limitaciones presupuestarias y a la prevalencia de guerras y amenazas irregulares; cuenta con el apoyo del Congreso, en particular para África.

Somalia, invocada como modelo por Obama, es también un estudio de caso de los riesgos asociados con la huella ligera. La lucha contra los shebabs representa el mayor presupuesto de asistencia militar de Estados Unidos en África, con un total de 1.400 millones de dólares en la última década (2007-2016), en su mayor parte en forma de asistencia bilateral de seguridad a los ejércitos de los países que trabajan sobre el terreno, dirigidos por Kenia y Etiopía. Esta cantidad sigue siendo muy inferior (1.000 veces) al coste de las guerras en Irak y Afganistán.

Sin embargo, aunque el enfoque indirecto somalí es más barato, también ilustra las consecuencias contraproducentes de esta opción. El caso somalí muestra los límites de la eficacia de la estrategia indirecta, ya que la amenaza persiste o incluso aumenta más de diez años después de que Estados Unidos la convirtiera en su prioridad en el continente. Washington ha adoptado recientemente un enfoque cada vez más directo, que parece poner en perspectiva el éxito del “modelo somalí” elogiado por Obama en su época.

Sobre todo, cabe recordar aquí que los esfuerzos de Washington tras los atentados de 2001 para prevenir y contener la amenaza terrorista en África Oriental, financiando los esfuerzos de los principales socios africanos (Etiopía, Kenia, Uganda, Burundi, Yibuti) implicados en la resolución de la crisis política somalí, han contribuido a hacer del movimiento Shebab una amenaza regional que no necesariamente planteó al principio.

Mañana podría ocurrir lo mismo en Níger y en otras partes de África.

http://theconversation.com/les-etats-unis-en-afrique-le-prisme-croissant-du-contre-terrorisme-86881

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies