La web más censurada en internet

Día: 13 de julio de 2018 (página 1 de 1)

El trabajo de difusión ‘cultural’ de la CIA contra la URSS durante la Guerra Fría

El Washington Post acaba de descubrir ahora (*) que la CIA publicó y distribuyó la novela épica de Boris Pasternak, Doctor Zhivago, para socavar a la URSS, pero para los historiadores de la Guerra Fría y los que vivían al otro lado del Telón de Acero, es una noticia muy vieja.

Desde su mismo origen en 1947 la CIA comprendió que para derrocar a la Unión Soviética, además de bombas, eran necesarias pinturas, sinfonías y prosa.

A finales de la década de 1940, en el apogeo de la Guerra Fría, la CIA empezó a darse cuenta de que la Revolución de Octubre había conquistado a muchos artistas, escritores y científicos de Europa Occidental.

En 1950 creó el Congreso para la Libertad de la Cultura con el objetivo de socavar el prestigio de la URSS y ganar los corazones y las mentes de los intelectuales progresistas europeos.

La intelectualidad europea sabía que Estados Unidos era una sociedad capitalista, comercial y filistea que carecía de una tradiciones culturales, lo que Hugh Wilford, autor de varios libros sobre operaciones secretas de la CIA durante la Guerra Fría, califica como “prejuicios culturales antiamericanos”.

Los libros eran un arma y “Doctor Zhivago” fue sólo uno de los que fueron subsidiados. Sus autores fueron promocionados a lo más alto, alcanzado el Premio Nobel de Literatura gracias al espionaje, mientras vetaban a otros novelistas, como Gorki.

“Creo que ‘Archipiélago de Gulag’ fue aún más importante que ‘Doctor Zhivago’, como ejemplo de propaganda exitosa desde el punto de vista estadounidense”, dice Serguei Jruschov, hijo del ex primer ministro soviético y miembro del Instituto Watson de Estudios Internacionales de la Universidad de Brown.

Jruschov se refiere a la novela histórica del Premio Nobel Alexander Soljenitsin, que estuvo preso en un campo de trabajo soviético y en su novela detalla la vida dentro de las cárceles.

“Y también diría que las ‘Veinte cartas a un amigo’ de Svetlana Alliluyeva [la hija de Stalin] fue la más dolorosa en la época de Brezhnev”, añade Jruschov. A Svetlana le pagaron casi un millón de dólares por su novela.

“Conseguir esos libros en la Unión Soviética era relativamente fácil”, dice Jruschov. “A la gente de la embajada estadounidense [en Moscú] le gustaba conocer a artistas y periodistas y, por supuesto, les hablaban de las llamadas ‘artes no oficiales’ en la Unión Soviética, cuando se hablaba de escultura, pintura, música, escritura y normalmente distribuían libros y panfletos al pueblo soviético”, dice Serguei Kruschev.

“Era ilegal en ese momento, pero en realidad todos sabían que lo estaban haciendo”, añade.

El Congreso para la Libertad de la Cultura financió numerosas revistas literarias y culturales, incluyendo la revista británica “Encounter” y, con pleno conocimiento de causa, la “Revue de Paris”.

Fue la sombra detrás de conciertos patrocinados, como la actuación de una orquesta sinfónica de Boston en abril de 1952 en un festival de música en París.

La elección de la música para la interpretación no es casual. La CIA coronaba a Igor Stravinsky, uno de los compositores más famosos de su tiempo y crítico declarado de la URSS.

La CIA incluso financió la versión animada de “Rebelión en la granja” de George Orwell.

Para financiar estas actividades, la CIA lavó dinero en secreto a través de una variedad de organizaciones culturales en América y Europa.

En la Unión Soviética se consideraba que el denominado “arte moderno” reflejaba la decadencia de la burguesía occidental y muchos artistas huyeron, entre ellos Vasili Kandinsky y Mark Rothko.

La CIA gastó millones de dólares para subsidiar el movimiento artístico neoyorquino de los años 50 conocido como “expresionismo abstracto”, un estilo de pintura practicado por Rothko y Jackson Pollack, artistas poco apreciados por los estadounidenses de aquella época.

El espionaje les apoyó, organizando exposiciones de pintura por toda Europa y les ayudó a difundir el “arte abstracto” como una tendencia mundial.

La difusión del expresionismo abstracto ayudó a que la intelectualidad europea progresivamente pasara a inclinarse del lado del imperialismo durante la Guerra Fría, afirma Hugh Wilford, profesor de historia en la Universidad pública de California.

Hoy en día, es difícil imaginar a los maestros de espías americanos como mecenas del arte, pero “en aquel momento había algunos tipos bastante sofisticados navegando por la CIA”, dice Wilford.

“Probablemente apreciaban el papel de los mecenas culturales porque habían sido formados en una especie de escuela preparatoria, las clases de Ivy League de las que formaban parte personas como Nelson Rockefeller y [el editor del New York Herald Tribune] John Hay Whitney”.

«Así que era lógico que esta organización, entonces bastante aristocrática, la CIA, hiciera esto», dice Wilford.

El Congreso para la Libertad de la Cultura, que llegó a tener oficinas en 35 países y cerca de 300 empleados, fue clausurado en los años sesenta.

(*) http://www.washingtonpost.com/world/national-security/during-cold-war-cia-used-doctor-zhivago-as-a-tool-to-undermine-soviet-union/%2f2014%2f04%2f05%2f2ef3d9c6-b9ee-11e3-9a05-c739f29ccb08_story.html

Más información:

– El colonialismo ideológico de la posguerra
– La CIA estudia a los teóricos franceses: cómo desmantelar a la izquierda cultural
– A la CIA siempre le gustaron más los intelectuales de la ‘nueva izquierda’
– Bajo los adoquines ya no hay arena de playa
– El expresionismo abstracto
 

Fascistas italianos y polacos patrullan las playas del Mediterráneo contra la ‘delincuencia extranjera’

El partido fascista italiano Forza Nuova ha unido fuerzas con militantes polacos del Campamento Nacional Radical (ONR) para llevar a cabo lo que han denominado como «la primera operación europea para la seguridad», que ha tenido lugar en las playas de Rimini, en el norte de la costa adriática de Italia.

Del 5 al 9 de julio, los dos grupos fascistas se dieron cita en la ciudad costera italiana para «patrullar» los mismos lugares donde el año pasado fueron violadas una mujer transexual peruana y una turista polaca. Un hombre de nacionalidad congoleña fue condenado a 16 años de prisión por este delito de violencia sexual.

Los fascistas, que se enmascaran a sí mismos como «patriotas polacos e italianos», han denominado esta puesta en escena como «caminatas», los medios italianos, «patrullas negras» y el alcalde de la ciudad Andrea Gnassi, «farsa en camisa negra por cinco o diez fugados de casa que se pusieron en fila para hacerse una selfi fascista».

Mirco Ottaviani, militante de Forza Nuova, dice que ha sido un «bonito alboroto mediático», «una iniciativa simbólica en un tiempo limitado» que, sin embargo, «se repetirá a lo largo del verano». En cuanto a la alianza con los polacos de ONR, «la unión se está fortaleciendo cada vez más en el Este, donde hemos tenido un gran éxito últimamente. Hay un cambio europeo en marcha».

Ottaviani asegura que el «significado de las caminatas para la seguridad, nunca definidas como patrullas, ha sido tergiversado». El coordinador regional de Romaña de Forza Nuova, cuyo perfil en Facebook está dominado por las palabras «Dios, Patria y Familia», no ve ecos de las antiguas patrullas fascistas.

«Los únicos problemas encontrados son los de la delincuencia extranjera», en un contexto marcado «por una gran invasión de extranjeros con nuestras mujeres sujetas a instintos sexuales», dice.

Aparte de la polémica política, lo que sorprende a los medios italianos es ver a dos grupos de extrema derecha europeos reunidos, por primera vez, para llevar a cabo una acción conjunta.

Michal Jelonek, responsable de relaciones con la prensa de la ONR, dice que enviaron a Italia «una cincuentena» de participantes: «Fuimos invitados por Roberto Fiore (dirigente de Forza Nuova), que vino aquí este invierno, y en el futuro organizaremos otras acciones para defender las playas».

Añade que todavía no hay nada concreto sobre la mesa más que un conjunto de valores comunes «para una Europa más segura que vuelva a encontrar sus raíces cristianas».

Ambos grupos forman parte de la AFP, Alianza para la Paz y la Libertad, un colectivo político europeo presidido por Fiore que agrupa a partidos fascistas y neonazis, junto con entidades como Amanecer Dorado o el Partido Nacionaldemócrata de Alemania.

Minority Redport(4): La represion fascista con algoritmos matemáticos (PredPol)

Modesto es un pequeño pueblo californiano de 200.000 habitantes con sus bares en ruinas, su aire contaminado y su desempleo endémico. Pero en materia de represión está a la cabeza de las nuevas técnicas informáticas y no es por casualidad.

Al igual que las aproximadamente 60 ciudades estadounidenses que ya han adoptado el sistema PredPol (Policía Predictiva), padece una tasa de criminalidad récord, oficialmente casi el doble de la del estado de California.

Pero la policía está contenta: gracias a PredPol los robos han disminuido un 27 por ciento en dos meses y otros tipos de delitos han disminuido entre un 11 y un 15 por ciento. Al mismo tiempo, el número de detenciones ha aumentado y ahora más de la mitad tienen lugar en el mismo lugar.

La policía sólo utiliza PredPol para pronosticar tres tipos de delitos: robos, hurtos de coches y robos en lugares públicos. Son los más comunes en Modesto. “Si se añaden demasiados criterios el sistema se vuelve menos fiable”, admite el jefe de policía. La delincuencia impulsiva (asesinato o agresión) parece más aleatoria y, por lo tanto, menos modalizable.

Modesto utiliza un simple algoritmo matemático desarrollado por investigadores de la Universidad de California y la Universidad de Santa Clara. Se basa en estadísticas y probabilidades para convertir los mapas criminales retrospectivos (las historia de hechos encontrados en cada área geográfica), en un mapeo prospectivo que localiza riesgos futuros.

La base de datos de los archivos informatizados de la policía -actas, informes, transcripciones de llamadas a la base- constituye la materia prima. El programa extrae de estos grandes datos las violaciones clasificadas según tres criterios (fecha, lugar y categoría) para pronosticar dónde y cuándo es probable que ocurran los siguientes delitos.

Para desarrollar su herramienta de predicción, los investigadores se inspiraron en algoritmos utilizados en la predicción de terremotos. Aunque los sismólogos tienen dificultades para predecir terremotos primarios, teóricamente pueden predecir sus réplicas cerca del tiempo y en lugar del terremoto inicial.

Lo mismo se aplicaría a los delitos: es probable que la victimización se repita en el mismo barrio y se extienda de un barrio a otro. Este fenómeno de difusión, que los especialistas llaman “cuasirepetición”, se ajusta bastante bien a los resultados de las encuestas cualitativas realizadas entre los cacos porque (por si no lo sabían), la policía cree a pies juntillas lo que ellos dicen.

Los cacos les cuentan a los investigadores que regularmente vuelven a robar a la misma vivienda cuando la entrada no es complicada y no pudieron llevarse todo consigo durante su primera visita. Operan por sectores y a veces obtienen información de sus redes sobre la vulnerabilidad de los objetivos detectados durante las fases de seguimiento.

El algoritmo PredPol es una versión mejorada del utilizado a principios de la década de 2000 por los investigadores del JDICS, el Prospective Crime Mapping (ProMap). Consiste en modelar los cambios espacio-temporales en la victimización repetida en un territorio dado con el fin de desarrollar una herramienta operativa de predicción del crimen.

Para anticipar las réplicas, los investigadores utilizan los métodos de suavizado comúnmente usados en el análisis espacial para encontrar nodos en un mapa. La idea principal detrás de PredPol ya está ahí: mientras que los mapas de los puntos calientes de la policía simplemente enumeran las áreas de riesgo basándose en la distribución espacial de los delitos ya cometidos, el algoritmo ProMap integra las teorías criminológicas sobre el contagio, en particular los resultados clave de la investigación repetida de la victimización, en los parámetros de las fórmulas. Las investigaciones han demostrado que el riesgo de victimización se extiende en un radio de 400 metros, con un mayor riesgo para los hogares del mismo lado de la calle y durante un período de dos meses.

En otras palabras: no es que en un barrio haya más delitos que en otros; lo que hay es más policía y es la propia presencia de la policía la que hace que el delito salga a flote. En los demás sitios queda enmascarada. Es lo que la criminología llama “cifra negra de criminalidad”.

Por lo tanto, la policía no previene ni el delito ni nada. Lo que hace es “visibilizarlo”, inflar una estadística.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies