La web más censurada en internet

Día: 4 de marzo de 2018 (página 1 de 1)

950 delitos se cometieron el año pasado contra los musulmanes en Alemania

Todos hablan de los ataques islamistas, pero nadie de los ataques contra los islamistas, pero el el gobierno alemán registró el año pasado al menos 950 delitos contra musulmanes y sus instalaciones, ataques entre los que se incluyen agresiones físicas, difamaciones y profanaciones con sangre de cerdo.

La mayoría de estos delitos fueron cometidos por neonazis, según el Ministerio de Interior que ha respondido así oficialmente a una interpelación parlamentaria que este sábado publica el diario Neue Osnabrücker Zeitung.

Entre los delitos contabilizados destacan 60 agresiones físicas contra musulmanes, en las que 33 personas resultaron heridas.

No obstante, en la cifra total están también incluidos delitos de odio contra peticionarios de asilo musulmanes, cartas amenazantes, ataques a mujeres con velo, profanaciones de mezquitas con sangre de cerdo, y pintadas de símbolos nazis en centros y domicilios de musulmanes.

El informe de 2017 es el primero de este tipo disponible, ya que las autoridades alemanas no habían recopilado esta información previamente, por lo que no se pueden establecer comparaciones.

Recientemente se difundió que el año pasado Alemania registró algo más de 2.200 delitos contra refugiados y sus centros de acogida, cerca de un tercio menos que el año previo.

Según recogieron los medios del grupo Funke en base a otra interpelación parlamentaria, en 2017 se contabilizaron unos 1.900 ataques a refugiados y más de 300 delitos contra albergues de acogida, en los que en total resultaron heridas unas 300 personas.

http://www.el-nacional.com/noticias/mundo/comunidad-musulmana-alemania-sufrio-ano-pasado-mas-950-ataques_225363

Le Pen: el viejo, el nuevo fascismo y los grandes esfuerzos que hacen todos por no llamar a las cosas por su nombre

En Francia ha salido a la venta el primer tomo de 500 páginas con la autobiografía del fascista Jean Marie Le Pen, fundador del Frente Nacional en 1972, que es la fecha en la que acaba el relato de su peripecia política reaccionaria. La obra se títula “El hijo de la nación”.

El fascismo francés y Le Pen se forjaron en la época del mariscal Pétain, dirigente de la Francia que colaboró con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial en la ocupación de su propio país, algo muy poco nacionalista y típicamente clasista: en 1940 los invasores nazis no molestaron, pero la llegada de pateras repletas de negros y moros es otra cosa muy diferente.

Ahora los moros invaden Francia, pero antes los franceses invadieron Argelia. Le Pen es un viejo sargento paracaidista del ejército colonial francés que combatió contra la liberación de Argelia, donde la tortura de los independentistas y la desaparición de la población civil fueron prácticas sistemáticas contra los que ya entonces fueron calificados como “terroristas”.

En sus memorias Le Pen admite que “había golpes, se utilizó la picana y la bañera, pero no hubo mutilaciones ni nada que tocara la integridad física”. El dirigente fascista niega que él o sus camaradas “hayan tenido a su cargo los interrogatorios especiales”. Sin embargo, en 2002 el diario Le Monde probó que el sargento había participado en la formalización de “la tortura a domicilio” durante el primer semestre de 1957.

Su libro es una manera como otra cualquier de resucitar al fascismo francés que, a pesar de que los medios insistan en lo contrario, atraviesa una profunda crisis. Han querido imitar a Hitler porque se han creído la fantasía de que los nazis llegaron a la cancillería en Alemania mediante los votos, y es mentira. En 1933 los nazis llegaron al poder gracias al propio Estado alemán y a los demás partidos reaccionarios que los elevaron a lo más alto.

El Frente Nacional es hoy una jaula de grillos. Uno de sus dirigentes, Florian Philippot, ha abandonado la organización para crear su propio partido, Los Patriotas.

La nieta de Le Pen, Marion Maréchal Le Pen, le hace sombra a Marine. La pelea por la primera fila del palco es tan feroz que el papá ha amenazado con presentarse en el congreso del partido que se celebrará la semana que viene acompañado por 300 ciclistas.

La hija de Le Pen, Marine, está empeñada en resucitar el fiambre mediante lo que llama su “refundación”, que supondrá su cambio de nombre, algo en lo que no todos están de acuerdo. Ni siquiera el fundador, su padre, que lleva años fuera de la organización.

En la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de la primavera del año pasado, los fascistas fueron barridos estrepitosamente, aunque obtuvieron más de 10 millones de votos, el resultado más alto conseguido hasta ahora.

Marine Le Pen lucha por modernizar el fascismo francés. Quiere eliminar etiquetas tóxicas, como el antisemitismo, el populismo mediocre o el racismo gárrulo que espantan de las urnas a muchos electores. Con ese propósito ha organizado el congreso de la semana que viene.

Por el contrario, el abuelo Le Pen quiere mantener las esencias reaccionarias, colonialistas y xenófobas del fascismo francés de toda la vida, el de Petain y Maurras.

Las disputas actuales de la familia Le Pen expresan la lucha entre el viejo y el nuevo fascismo, ese que no quiere que le llamen por su nombre y que todos los oportunistas del mundo se esfuerzan por disimular.

Los profesores de las 64 universidades británicas llevan tres semanas de huelga contra los recortes en las pensiones

Los profesores de las 64 universidades del Reino Unido inician el lunes su tercera semana de huelga en protesta contra los recortes en las pensiones, lo que ha llevado a 80.000 estudiantes a reclamar compensaciones por las clases perdidas.

El nuevo Plan de Jubilación Universitaria traslada todo el riesgo a los trabajadores, por lo que puedes cotizar durante 30 ó 40 años y al final no sabes con qué dinero vas a contar. “Es completamente inaceptable”, dijo Jeanette Findlay, profesora de Economía de la Universidad de Glasgow (Escocia).

Lo que tratan de hacer los irresponsables de las universidades es privatizar indirectamente las pensiones, según la profesora Findlay.

El sindicato University and College Union (UCU), que representa a los profesores y al resto de personal que trabaja en los centros universitarios, señala que la nueva regulación reduce en casi 10.000 libras (11.200 euros) la pensión de un profesor universitario normal.

El sindicato solo volverá a la mesa de negociación si se acepta su propuesta de incrementar un 2 por ciento las aportaciones al fondo de pensiones que realizan empresas y trabajadores. Los profesores están dispuestos a pagar más, si la universidad también lo hace, para asegurar así el futuro de las pensiones.

Por el momento, la huelga iniciará este lunes su tercera semana con paros que se extenderán hasta el jueves y que se alargarán durante toda la semana siguiente. Si no consiguen su objetivo, es posible que la protesta afecte a los exámenes de finales del semestre.

Se estima que más de un millón de estudiantes se verá afectado, lo que ha llevado a unos 80.000 a firmar peticiones de compensación. De media, los británicos pagan más de 10.000 euros, con excepción de Escocia, donde no hay tasas educativas.

A pesar de ello, una encuesta de la firma YouGov reveló que el 66 por ciento de los alumnos de los centros afectados apoya al personal docente.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies