Francia se pone en evidencia. Asegura que tiene sus tropas en el Sahel para ayudar a los países de la región a luchar contra el terrorismo yihadista, pero la generosidad del imperialismo nunca acaba de convencer.
Cuando Italia anuncia que se dispone a hacer lo mismo con Níger, en París ponen muy mala cara y desatan una campaña de difamación en contra de los vecinos.
¿Por qué? Francia no quiere que otras potencias se establezcan en África occidental, que considera como su patio trasero. Las operaciones Serval y Barjan no tienen, pues, más que un único objetivo: velar por los intereses de Francia, no por los de África.
Los ejércitos de las grandes potencias tienen prisa por instalarse en el Continente Negro e Italia no es una excepción. Enviará un contingente de soldados para “entrenar a las unidades del ejército nigerino en técnicas antiterroristas”.
Entonces la Agencia France Press y Radio France Internationale lanzan una campaña de intoxicación contra Italia al más puro estilo Hollywood: inventando a unos supuestos funcionarios nigerinos que dicen que su país no está informado de la misión militar italiana.
Hasta la fecha, que sepamos, el gobierno nigerino no ha publicado ningún comunicado de prensa que ponga en tela de juicio los planes de Italia para entrenar a sus soldados. El Ministro de Asuntos Exteriores italiano, Angelino Alfano, visitó Niamey a principios de enero, con ocasión de la apertura de la primera embajada italiana en el país y no recibió ningún mensaje para hacerle entender que los italianos no eran bienvenidos en Níger.
Además, es imposible que el ministro italiano no discutiera la lucha contra el terrorismo con los políticos nigerinos.
Es evidente: en el Sahel ha estallado una guerra de influencias entre París y Roma, aunque ambas parte indican que no tienen ningún interés en la región, a la que le espera un futuro muy negro porque la rivalidad entre los europeos no les va a ayudar en nada a estabilizar su país.
Pero los únicos que actualmente extraen uranio en las minas de Níger son los franceses.
¿Comprenden ahora por qué a esa región le llaman “El Infierno en la Tierra”? No es por el sol del desierto…
No hay nada más sospechoso que cuando alguien te dice que no debes mezclar el deporte con “la política”. Lo que quiere decir es que “la política” es como los gases “nobles” de la Tabla de Mendeleiev: no se pueden mezclar con nada. Son autosuficientes.
Además, “la política”, la de verdad, es como dios: no hay más que una única “política” (lo demás es terrorismo) y si nos referimos a “la política” del imperialismo, a la hegemónica, hay que concluir que, en efecto, no hay que mezclarla con el deporte: todo es “política”, sobre todo los Juegos Olímpicos, el Comité Olímpico Internacional (COI) y su brazo armado: la Agencia Mundial antidopaje (AMA).
Así se ha vuelto a demostrar con ese tipo de noticias que no aparecen por ningún lado: el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) acaba de desautorizar a ambos, el COI y su brazo armado AMA, anulando todas y cada una de las decisiones adoptadas contra los deportistas rusos por dopaje.
42 deportistas rusos recurrieron al TAS contra las descalificaciones emitidas por el COI en base al informe McLaren. El TAS se refiere a 39 de ellos, rehabilitando a 28 por completo y revocando el acuerdo sobre otros 11, condenados de por vida, cuya sanción queda sustituida por la de no poder participar en los próximos Juegos Olímpicos.
Lo más significativo es que en todos los casos -absolutamente todos- el TAS no ha encontrado motivos suficientes para las sanciones emitidas, por lo que la pregunta es obvia: ¿en qué han podido fundamentarlas?
Ítem plus: dado que las acusaciones no se han probado, los deportistas deberían participar en la competición, pero como eso no es posible, el COI sigue el dictado que le ordenan e inventa que los deportistas no tienen un “derecho” de participación, sino un “privilegio” que les concede el COI. En palabras mucho menos elegantes: en los Juegos Olímpicos participa a quien el COI le sale de los cojones.
A los de la AMA les ocurre lo mismo: en lugar de asumir responsabilidades por haber metido la pata, critican la decisión y destapa bastante claramente la naturaleza política de la decisión: la prohibición no iba dirigida contra ningún atleta sino contra Rusia, que es tanto como sostener que quienes se dopaban no eran unos u otros atletas rusos sino Rusia como país, es decir, todos los atletas rusos se dopan porque son rusos.
El AMA ha pillado tal rebote que amenaza claramente con llevar el litigio al Tribunal Federal suizo en apelación.
Pero la primera consecuencia ya está ahí: Rusia ha recuperado la primera posición en el medallero de Sochi al sumar a 9 deportistas más que fueron descalificados injustamente.
Más datos: recientemente Putin lamentó ante sus atletas en un discurso no haber actuado con suficiente contundencia frente a los manejos de las mafias deportivas internacionales. En el futuro deberá tomarse las asuntos deportivos como lo que son: manejos “políticos”. Posiblemente tenga que empezar a pensar en fundar unos juegos olímpicos paralelos, lo mismo que va a crear un internet paralelo.
El Juzgado Penal 19 de Barcelona ha condenado a tres antifascistas por agredir a neonazis por motivos ideológicos el 12 de octubre de 2013 cuando, tras la habitual manifestación en Montjuic de Democracia Nacional, Falange y similares, un grupo de 15 miembros de la Plataforma Antifeixista de Barcelona les atacó con ladrillos, piedras, palos y cadenas.
Tres de los atacantes han sido identificados y condenados a una pena de un año y medio de cárcel por causar lesiones. Además de la condena de prisión, el juez prohíbe a los tres condenados asistir a manifestaciones y concentraciones públicas convocadas por la Plataforma Antifeixista de Barcelona durante un periodo de 9 años.
El juez considera que concurre la agravante de motivación ideológica, algo con lo que habitualmente se castigan los ataques fascistas.
Tras manifestarse los fascistas se fueron a un bar de Sants ataviados con camisetas de la selección española de fútbol y banderas fascistas, que es donde tuvo lugar el ataque.
El juez cree que el único motivo del mismo es el rechazo al fascismo (al que califica como “ultraderecha”) porque los antifascistas les gritaron “fachas de mierda”, “nazis”, “hijos de puta”, “fachas de mierda” y “os vamos a matar”.
El fotoperiodista Jordi Borràs, usuario de Twitter, publicó en su perfil que una docena de nazis se habían trasladado a Sants y que los vecinos debían tener precaución con ellos.
Inmediatamente, un grupo de unos 15 antifascistas salieron del edificio de Can Vies, considerado como el centro del movimiento okupa en el barrio de Sants, con cadenas, palos y piedras.
En vídeos captados por la policía también se observa que los antifascistas iban encapuchados, con la cara parcialmente cubierta y alguno de ellos vestido de negro.
El juez le da la vuelta al mensaje de Borràs en Twitter. Lo incorpora a la sentencia como prueba de la presencia de los tres antifascistas condenados en el lugar de los hechos. http://www.lavanguardia.com/politica/20180202/44471639144/condenados-18-meses-carcel-tres-antifascistas-gredir-seis-ultras-12-o-2013.html
El documental canadiense sobre la Guerra de Yugoeslavia, “El peso de las cadenas”, realizado en 2010 por el director Boris Malagurski (*), narra la destrucción de Yugoslavia, el papel central que jugaron los imperialistas, la Unión Europea y la OTAN, así como el secuestro de la verdad por los medios de intoxicación.
A diferencia de su primer documental, “Kosovo: Can You Imagine?” (Kosovo, ¿Puedes imaginar?), se centra en todo el espacio de la antigua Yugoslavia y no sólo en la guerra serbio-kosovar.
La historia oficial, relatada por los medios, describe la Guerra de Yugoslavia de mediados de los noventa como el resultado de conflictos étnicos, religiosos e independentistas de larga data.
Por el contrario, Malagurski demuestra que la guerra fue alentada por las potencias imperialistas para imponer un capitalismo a la medida de sus propios intereses en la región. Con testimonios de testigos, especialistas y un gran material de archivo, Malagurski revela que el Banco Mundial ya tenía un informe de las posibles consecuencias que una injerencia militar generaría, mucho antes de desatarse la guerra. Entre esas consecuencias, el capital financiero había diseñado las coordenadas económicas que iban a intentar llevar adelante en función de colonizar el territorio.
“¿Quién querría ser realmente una colonia?”, es el disparador con el que abre el documental. De inmediato, vuelve al interrogante: “¿Era tan terrible la vieja Yugoslavia comunista?”. “Un mes de vacaciones, escuela, vivienda y salud garantizadas”, se responde a sí mismo. Malagurski pinta a la ya desaparecida Yugoslavia como un sistema con una relación especial entre Estado, empresas privadas y cooperativas de trabajadores. Luego hace un largo recorrido histórico que muestra las idas y vueltas de un país unido, desunido y vuelto a juntar una vez más. Entre esas desavenencias y atravesando la Primera y Segunda Guerra Mundiales, se repite un patrón común: la intención de las grandes potencias de apoderarse de una porción del pastel.
En 1943, con Yugoslavia unida, emerge la figura del mariscal Tito. Bajo su égida, la de un dirigente no alineado que trata de edificar un “tercera vía” entre “el este y el oeste”, el capitalismo y el socialismo.
A su muerte en 1984, Estados Unidos comienza a operar sobre Yugoslavia. Caído el bloque socialista, era el momento de alinear a Yugoeslavia dentro de la férula de OTAN e instalar un capitalismo a la medida.
Los documentos desclasificados de la CIA que demuestran que Estados Unidos estaba esperando su oportunidad de hacer el abordaje. Unos pocos se quedaron a la fuerza o mediante trampas, con el esfuerzo de muchos. Así es como financiaron a los opositores y compraron a los periodistas.
El operativo colonizador estaba en marcha. El objetivo: disciplinar a todos los países emergentes. El Banco Mundial y el FMI imponen sus decisiones en el nuevo gobierno: retirar la protección social o destruir la industria local para luego comprarla a precios de ganga.
De este modo, la fábrica de cigarrillos serbia Niz, es comprada por Philip Morris a precio de ganga, o la fábrica de autos Yugo, bombardeada por resultar peligrosa su entrada en el mercado americano.
Como resultado de estas políticas, sube el desempleo y bajan los salarios. Al mismo tiempo, estos protagonistas promueven las internas religiosas o étnicas. Se va cocinando la guerra, primero entre Serbia y Croacia, luego el resto de los países. Al tiempo y como efecto dominó, todos reclaman la independencia. La guerra de Yugoslavia estaba oficialmente declarada y, con ella, la “limpieza étnica”. La OTAN es el instrumento utilizado por Estados Unidos y Alemania para la invasión militar. Crear el caos y luego “intervenir para salvarlos”. De eso se trata, como siempre.
Una vez llevada adelante la destrucción y entre imágenes de violencia lacerante, el documental nos sumerge en el conmovedor momento de ver a familias, amigos y vecinos separarse a la fuerza, luego de pasar toda una vida juntos. “Queremos volver a la vieja Yugoslavia”, proclaman. Ayuda a comprender este penoso e incomprensible desarraigo, echarle un vistazo a otro documental, “Hermanos y enemigos”, donde dos ex jugadores, compañeros y amigos de una gran selección de básquet yugoslava, enfrentan la insólita situación de tener que finalizar su vínculo afectivo por decisión de otros. Otros, desconocidos.
A Malagurski se le puede reprochar la ausencia de un análisis más profundo y riguroso sobre el funcionamiento de lo que él considera como “socialismo” en Yugoeslavia. Pero logra desenmascarar las tretas del imperialismo para imponer sus intereses a la fuerza y utilizando todos los instrumentos que tienen a mano para esconder y tergiversar sus verdaderas intenciones. El respeto por la libertad y la soberanía de los pueblos, nunca estuvo en el diccionario de las grandes potencias.
Se han cumplido 75 años de la batalla de Stalingrado, la más importante de la Segunda Guerra Mundial y de toda la historia de la humanidad. Stalingrado fue lo que Madrid no pudo: la tumba del fascismo. Comenzó el 23 de agosto de 1942 y finalizó el 2 de febrero del siguiente año.
Con ocasión del aniversario, el viernes el Ministerio ruso de Defensa desclasificó un telegrama del general soviético Konstantín Rokossovski sobre el apresamiento del mariscal de campo Friedrich von Paulus, jefe del Sexto Ejército alemán, quien le regaló la pistola como símbolo de su rendición. Según esa misiva, Paulus se entregó a las tropas soviéticas junto a varios de sus oficiales a las 15.00 del 31 de enero de 1943, tras lo que Berlín ordenó el fin de las hostilidades en esa zona el 2 de febrero tras 200 días y noches de lucha sin cuartel a orillas del Volga.
Además, también publicó documentos originales sobre los dos principales héroes de aquella batalla: Yákov Pávlov y Vasili Záitsev.
En el caso de Pávlov, el informe narra cómo ese sargento en compañía de tres soldados logró recuperar el control de una casa situada en un lugar estratégico desde el que se divisaba toda la ciudad y el Volga. Pávlov, que dio nombre a la famosa casa de cuatro plantas de la plaza Lenin y que se convirtió en un héroe nacional, mató a 90 soldados alemanes y resistió durante todo un mes los contraataques alemanes.
Mientras, en el caso de Záitsev, considerado uno de los más legendarios francotiradores de la historia, mató con su fusil a 225 soldados alemanes entre el 10 de octubre y el 17 de diciembre de 1942.
En julio de 1942 la ciudad que portaba el nombre del dirigente bolchevique, José Stalin, estaba a punto de caer en manos de los alemanes, por lo que Moscú tuvo que movilizar a cientos de miles de reclutas que combatieron bajo un infernal bombardeo alemán. “Es hora de frenar la retirada. Ni un paso atrás”, rezaba la famosa arenga de Stalin a las tropas en julio de 1942.
Los alemanes se vieron empujados a una batalla callejera, una lucha cuerpo a cuerpo en las ruinas de la ciudad, para la que no estaban equipados y en la que su supremacía en tanques y aviones perdió todo valor.
La consecuencia fue que la ciudad de poco más de medio millón de habitantes prácticamente desapareció de la faz de la tierra debido a los bombardeos alemanes y que en sus calles y en los alrededores perecieron más de dos millones de soldados soviéticos y alemanes. Más que una batalla, fue una guerra en sí misma, la más importante que ha conocido la historia.
El viernes Putin viajó a Volgogrado, el nombre actual de Stalingrado, para celebrar el aniversario. Hizo una ofrenda floral en la Sala de la Gloria Militar del memorial de Mamáev Kurgán, una colina que está presidida por una gigantesca estatua de la Madre Patria.
Tras guardar un minuto de silencio en recuerdo de los soldados soviéticos caídos, departió con los veteranos de la batalla, de los que unos 300 aún viven en Volgogrado.
“Siempre nos enorgulleceremos de vuestros logros”, dijo Putin durante el acto conmemorativo. “El destino de la patria, de todo el mundo, se decidió entonces en Stalingrado. Aquí surgió el carácter indestructible de nuestro pueblo, que luchó por cada casa, por la vida de sus hijos. Defendió Stalingrado y salvó la patria”, añadió.
Decenas de miles de personas asistieron al desfile militar en el que participaron 1.500 soldados, algunos vestidos con uniformes de la contienda mundial, y se exhibió armamento pesado, desde los misiles tácticos Iskander a los sistemas de misiles S-300.
Encabezó la marcha el legendario tanque soviético T-34, que hizo estragos en las filas alemanas, y surcaron los cielos de la ciudad medio centenar de aviones y helicópteros.
Entre las delegaciones extranjeras que asistieron a los festejos en Volgogrado figuró una representación del Parlamento alemán.
Putin aseguró también que ese acto de resistencia, la capacidad de sacrificio y la fortaleza espiritual del pueblo ruso en Stalingrado fueron “auténticamente invencibles, insuperables, incomprensibles y terribles para el enemigo” alemán.
Recordó que los nazis habían invadido casi toda Europa y se creían invencibles, pero “fueron derrotados por vez primera en las afueras de Moscú”. “Seguidamente, avanzaron hacia el Volga para tomarse la revancha fuera como fuera. Pero nuestro país se volvió un escollo indestructible para el enemigo. Fue el irreductible Stalingrado”, dijo.
El jefe del Kremlin destacó que los soldados soviéticos convirtieron “en una fortaleza inexpugnable cada calle, cada trinchera, cada casa” de Stalingrado.
Dos empresas chinas construirán una refinería de petróleo cerca del puerto irakí de Fao, en el sur, según anunció en internet el Ministerio de Petróleo irakí.
El comunicado oficial informa de la adjudicación de un proyecto de refinería en Fao, que incluye un complejo petroquímico, a dos empresas chinas. La producción de la refinería ascenderá a 300.000 barriles díarios, afirmó el Ministerio.
El objetivo principal del proyecto es el desarrollo de un complejo petroquímico en Irak para exportar crudo en el futuro.
El Ministerio irakí añadió también que las autoridades del país estaban considerando la posibilidad de proponer a las empresas chinas que invirtieran en otros proyectos similares, entre ellos una refinería en la provincia de Al-Anbar, con una producción estimada de 150.000 barriles diarios, y una refinería cerca de Qayyarah, con una producción de 100.000 barriles diarios, así como una refinería en la provincia de Dhi Qar, con una producción de 150.000 barriles por día.
Tras los 15 años de guerra ocasionados por la invasión de Estados Unidos en 2003, Irak espera la reconstrucción. El gobierno planea tender una red de gasoductos como alternativa al costoso y peligroso transporte de camiones cisterna.
Antes de que el gobierno se hiciera cargo de Kirkuk, el Gobierno Regional del Kurdistán irakí controlaba dos campos petroleros, Bey Hasan y Avana, con una producción total de 600.000 barriles de petróleo diarios.
A mediados de octubre, las fuerzas centrales recuperaron el control de la provincia de Kirkuk después del referéndum sobre la independencia en el Kurdistán irakí. Los soldados irakíes también han recuperado el control de los territorios en disputa cerca de Mosul, en la provincia de Nínive, donde también hay yacimientos petrolíferos.
La película “Cortina de humo” (Wag de dog) del director Barry Levinson, estrenada en 1997, es un fiel retrato del modo en que funcionan en Washington las altas esferas: poco antes de las elecciones, acusan al presidente de Estados Unidos de la violación de una menor, un asunto que amenaza con hundir la candidatura para su segundo mandato.
Antes de que el escándalo trascienda, la Casa Blanca prepara la típica cortina de humo. El asesor Conrad Brean (Robert De Niro) desvía la atención de los votantes creando una “historia” ficticia: la guerra contra Albania.
Con la ayuda de Stanley Motss (Dustin Hoffman), un famoso productor de cine y televisión afincado en Hollywood, Brean reúne un gabinete de crisis que trama un conflicto universal muy distinto de los vistos hasta entonces.
Ya saben lo que son los famosos “efectos especiales” en el cine: sustituyen el mundo real por el virtual. La película está basada en una novela de Larry Beinhart que se parece demasiado a la realidad, ya que su estreno coincidió con el Caso Monica Lewinsky y una nueva intervención de Estados Unidos en el Golfo Pérsico.
Además de los medios de comunicación, el cine (la fábrica de sueños) es el mejor ejemplo moderno de lo que Marx calificaba como alienación. Los vemos cada día día cuando preguntamos a nuestro colega: “Pero tú, ¿en qué mundo vives?” Deberíamos repetirnos la pregunta a nosotros mismos: ¿realmente sabemos en qué mundo vivimos?
La película muestra que la capacidad de los medios de comunicación y el cine para contar “historias” no se detiene. Según avanza la trama, el contrincante del presidente no desmiente la farsa sino que la da por terminada. Entonces los farsantes suben un peldaño en la escalada de engaños: crean la continuación de la “historia” por medio de un héroe (que nunca puede faltar en Estados Unidos).
Sí, la guerra que nunca empezó ya ha terminado. Pueden sentirse aliaviados porque han ganado los de siempre, los buenos, pero ha quedado un soldado atrapado tras las líneas enemigas…
La angustia vuelve a atrapar a los consumidores y productores de noticias.
La trama se complica cuando los productores eligen mal al héroe, que no resulta tan heroico como en la gran pantalla, sino todo lo contrario, un criminal que muere antes de aparecer triunfalmente, dar ruedas de prensa, aparecer en los platós, las portadas de las revistas…
Pero tanto Hollywood como la CNN pueden convertir un funeral en otro “show” más para seguir manteniendo la farsa hasta el final de tal manera que los pecados del presidente se mantengan en un segundo plano.
Es verdad que siempre hay quien no se deja engañar y sabe que detrás de una frase mil veces repetida hay una mentira. Pero incluso los que nadan contra la corriente, se dejan arrastrar por ella: es más fuerte. Tienen que entrar al trapo de las cortinas de humo, los bulos y ficciones como la guerra contra Albania, las armas de destrucción masiva, los tirantes con la bandera “nacional” que causaron la muerte a un “patriota” en Zaragoza…
Seguro que Ustedes se enteraron de que el verano pasado un yihadista arrolló con un vechículo a los pacíficos viandantes que paseaban por Las Rambas de Barcelona.
Es imposible que no lo supieran porque no les permitieron dejar de verlo y oirlo una y mil veces a través de la televisión, las radios, la prensa y las redes sociales.
Un eco de esas dimensiones multiplica el impacto del hecho y da lugar a tertulias e informativos especiales en los que aparecen esos típicos expertos que en sus análisis hacen alardes de imbecilidad.
También se enteraron inevitablemente de que en Berlín, en las entrañables fiestas de Navidad de 2016, otro repugnante yihadista arrolló con un camión a los peatones, matando a 12 de ellos.
No les quedó otro remedio que enterarse porque provocó la misma sobredosis de imágenes y comentarios.
A los medios de intoxicación les gusta que Ustedes se informen bien, estén al minuto de la actualidad y, sobre todo, que se enfaden convenientemente con ese tipo de atentados.
Pero, lamentablemente, a esos medios se les olvidó contarles lo siguiente: que el 19 de junio Darren Osborne, un fascista británico, arrolló con una camioneta a un grupo de musulmanes que estaban en la calle, cerca de una mezquita de Londres en Finsbury Park, mató uno de ellos y provocó heridas a otros nueve.
Tampoco les han contado ni comentado que el muerto se llamaba Makram Alí, que tenía de 51 años y que el juicio contra el fascista ha durado nueve días y concluyó ayer, cuando se conoció la sentencia, que ha sido condenatoria.
¿Cómo se sentirán los musulmanes cuando, una y otra vez, comprueban que sólo son noticia si cometen un delito, pero nunca si son víctimas de ese mismo delito?
¿Por qué nadie ha informado de este crimen fascista?, ¿por qué nadie lo comenta en las tertulias?, ¿por qué no hay expertos en crímenes fascistas que vayan a las televisiones a ilustrarnos?
Ayer tres campesinos al menos murieron durante una huelga masiva de trabajadores de la papa en el centro y sur de Perú que generó enfrentamientos con la policía y bloqueos de carreteras.
En el segundo día de las protestas de miles de campesinos, algunas carreteras permanecían bloqueadas por camiones, piedras y llantas en las regiones andinas de Junín, Huánuco, Ayacucho, Apurímac, Pasco y Huancavelica, en el centro y sur del país.
El Ministerio del Interior reconoció en un comunicado que murieron dos campesinos en las ciudades de Cerro de Pasco y Huancavelica. Sin embargo, el secretario de la Comisión Nacional de Productores de Papa, David Lazo, dijo que eran tres los fallecidos, incluyendo a una campesina que murió en la localidad de Concepción, en Junín.
Los trabajadores de papa piden al gobierno que el Estado compre la superproducción local del tubérculo -que generó que el precio cayera abruptamente el año pasado-, además de un mayor acceso a mercados, apoyo técnico y barreras a la importación de papa precocida importada de Europa.
Según Lazo, ayer dirigentes campesinos seguían manteniendo reuniones con representantes del gobierno en Lima pero aún no habían logrado un acuerdo.
Esta es la segunda huelga que realizan en el mes. La primera paralización de los productores de papa a inicios de enero afectó la oferta del tubérculo y elevó sus precios en los mercados, impactando en la inflación mensual.
Los campesinos exigen que se declare en emergencia el sector y que el gobierno peruano cumpla con sus compromisos para que se permita vender los productos al Estado y a un mayor precio.
“Este problema no es de ahora, es por falta de una planificación agraria, un sistema de información, órganos de comercialización. Hay cero medidas de protección del gobierno”, dijo Lazo.
En enero el gobierno aprobó un decreto de urgencia que facultaba a cinco regiones a comprar la superproducción de papa blanca para programas sociales hasta por un millón y medio de soles (468.750 dólares) por región, pero Lazo dijo que aún no habían transferido los fondos para concretar las compras.
La copresidenta del cantón de Afrín, Hevi Mustafá, ha negado las informaciones recientes sobre unas negociaciones para la entrega de Afrín al gobierno sirio.
Mustafá está al frente de Afrin como parte del Kurdistán sirio —o Rojava—, proclamado unilateralmente por el PYD kurdo en el norte de Siria.
Mustafá ha hecho hincapié en que las autoridades de Afrín no negociaciaron con Rusia una transferencia del control de la ciudad a las fuerzas del gobierno sirio.
“Toda esta información acerca de las negociaciones sobre la rendición de Afrín a las autoridades sirias no se corresponde con la realidad. Los ataques a Afrín se producen precisamente porque no tenemos la intención de transferir este territorio al gobierno sirio”, aseguró.
De acuerdo con Mustafá, los representantes del PYD kurdo han pedido al ejército sirio que participe en la defensa de Afrin frente las tropas turcas.
“Hemos pedido a las fuerzas del gobierno sirio proteger Afrín. Hemos estado luchando por la unidad de Siria desde hace seis años. Las autoridades sirias afirmaron que rechazarían el ataque de Turquía si se producía. Por lo tanto, cuando comenzaron los ataques turcos hicimos un llamado a las autoridades sirias para defender Afrin, que forma parte del Estado sirio. Pero aún no ha dado resultados”, dijo Mustafá.
Turquía lanzó el pasado 20 de enero la Operación Rama de Olivo contra los combatientes kurdos en Afrín, en la provincia noroccidental siria de Alepo.
La intervención militar está dirigida contra la milicia YPG, la fuerza militar del PYD. Para Turquía, YPG es una extensión del PKK, prohibido en el país y en la Unión Europea, que la califica como “terrorista”. https://mundo.sputniknews.com/orientemedio/201802011075913435-kurdistan-siria-turquia-operacion-rama-olivo/
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