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Día: 24 de febrero de 2018 (página 1 de 1)

El Pentágono creó Google para dominar la guerra de la información en el mundo (y 4)

En 1994, el mismo año en que el Highlands Forum fuera fundado bajo los cuidados de la Oficina de la Secretaria de Defensa, la ONA y DARPA, dos jóvenes estudiantes de doctorado en Stanford, Sergey Brin y Larry Page, hicieron el estreno de su primer buscador y clasificador automatizado en la web. Esa aplicación sigue siendo el núcleo de lo que se convertiría en el servicio de búsqueda de Google. Brun y Page hicieron este trabajo con la financiación de la Digital Library Initiative (DLI), un programa multi-agencia de la National Science Foundation (NSF), la NASA y la DARPA.

Pero esto es solamente una parte de la historia. A través de todo el desarrollo de ese buscador, Sergey Brin informó de forma regular y directa a dos personas que nada tenían que ver con Stanford: la doctora Bhavani Thuraisingham y el doctor Rock Steinheiser. Ambos representaban a un activo grupo de inteligencia de Estados Unidos que investigaba sobre seguridad de la información y búsqueda de datos.

Thuraisingham es actualmente profesora distinguida con la Cátedra Louis A. Beecherel y directora ejecutiva del Cyber Security Research Institute en la Universidad de Texas en Dallas, y valiosa experta en minería de datos, gestión de datos y seguridad de la información. Pero en los años 90 trabajó para MITE Corp., un destacado contratista del Departamento de Defensa, donde dirigió el proyecto Massive Digital Data Systems, patrocinado por la CIA y por el director de Central Intelligence, para promover investigación innovadora sobre tecnología de la información.

“Financiamos a la Universidad de Stanford a través del científico informático Jeffrey Ullman, que tenía a muchos estudiantes graduados prometedores trabajando en muchas áreas interesantes”, me dijo Thuraisingham. “Uno de ellos era Sergey Brin, fundador de Google. El grupo de inteligencia en el programa MDDS esencialmente realizó la financiación de Brin, quien fue apoyado por muchas otras fuentes, incluyendo el sector privado”.

Este tipo de financiación ciertamente es frecuente, y que Sergey Brin lo recibiera siendo simplemente un graduado en Stanford parece haber sido algo incidental. El Pentágono en aquel entonces estaba pendiente de cualquier investigación sobre informática. Pero ilustra la profundidad a la que está imbricada la cultura de Silicon Valley con la inteligencia de Estados Unidos.

En un extraordinario documento en la web de la Universidad de Texas, Thuraisingham recuerda que desde 1993 a 1999, la Intelligence Community (IC) comenzó “un programa denominado Massive Digital Data Systems (MDDS) que yo dirigía para esa IC cuando estaba en MITRE Corp.” El programa financió 15 líneas de investigación en varias universidades, incluyendo la de Stanford. Su meta era el desarrollo de “tecnologías de gestión de datos que administraran desde bastantes terabytes hasta petabytes de datos”, incluyendo “procesamiento y recuperación, gestión de transacciones, gestión de metadatos, gestión de almacenamiento e integración de datos”.

Por entonces, Thuraisingham era directora científica de datos e información en MITRE, en donde dirigía equipo de investigación y desarrollo de líneas para la NSA, la CIA, el US Air Force Research Laboratory, así como para el US Navy’s Space and Naval Warfare Systems Command (SPAWAR) y Communications and Electronic Command (CECOM). Daba cursos para funcionarios del gobierno de Estados Unidos y contratistas de defensa sobre minería de datos en contraterrorismo.

Ese artículo en la Universidad de Texas tiene un anexo con una copia de un resumen del programa MDDS que fue presentado en el “Annual Intelligence Community Symposium” en 1995. El resumen revela que los principales patrocinadores del programa MDDS eran tres agencias: la NSA, la oficina de la CIA de Investigación y Desarrollo y el Community Management Staff (CMS), que operaba bajo el director de Central Intelligence. Los administradores del programa, que proporcionaron financiación de entre 3 y 4 millones de dólares durante 3 ó 4 años, fueron identificados como Hal Curran (NSA), Rick Steinheiser (de la ORD, Oficina de Investigación y Desarrollo de la CIA) y la propia doctora Thuraisingham.

Thuraisingham continúa su artículo reiterando que este programa conjunto CIA-NSA ayudó parcialmente a Sergey Brin a desarrollar el núcleo de Google, mediante un préstamo a Stanford dirigido por el supervisor de Brin, el profesor Jeffrey Ullman:

“De hecho, el fundador de Google Sergey Brin fue parcialmente financiado por este programa mientras era estudiante de doctorado en Stanford. Junto con su consejero el profesor Jeffrey Ullman y mi colega en MITRE, el doctor Chris Clifton (director científico de MITRE en tecnología de la información) desarrollaron el Query Flocks System, que daba soluciones para buscar en grandes cantidades de información almacenada en bases de datos.

“Recuerdo una visita a Stanford con Steinheiser de la Intelligence Community, y a Brin llegando en patines, dar su presentación, e irse rápidamente. De hecho, la última vez que nos encontramos en 1998, Brin nos demostró su dispositivo de búsqueda que se convirtió en Google poco después”.

Brin y Page formaron oficialmente la empresa Google en septiembre de 1998, el último mes que informaron a Thuraisingham y a Steinheiser. “Query Flocks” (técnica de consulta masiva) era también parte del sistema patentado de búsqueda “PageRank” (presentación de los resultados de la búsqueda), que Brin desarrolló en Stanford bajo el programa CIA-NSA-MDDS, así como la financiación de NSF, IBM e Hitachi. Aquel año, el Dr. Clifton, que trabajó bajo Thuraisingham para desarrollar el Query Flocks, redactó un informe con el supervisor de Brin, Ullman, y Steinheiser, de la CIA. Con el título de “Knowledge Discovery in Text” el informe fue presentado en una conferencia académica.

“La financiación del MDDS que recibió Brin fue significante en tanto que financiación inicial, pero probablemente fue superada por otras fuentes de financiación”, declaró Thuraisingham. “La duración de esa financiación fue de unos dos años. En ese período, yo y mis colegas del MDDS visitamos Stanford para ver a Brin y comprobar sus progresos cada tres meses más o menos. No era una supervisión exactamente, pero queríamos comprobar el progreso, señalar problemas potenciales y sugerir ideas. En esos encuentros, Brin nos presentó la búsqueda por ‘query flocks’, y también nos demostró distintas versiones del buscador de Google”. Brin informaba así de forma regular a Thuraisingham y a Steinheiser sobre el desarrollo de Google.

[Actualización del artículo al 2 de febrero de 2015]

Desde la publicación de este artículo, Thuraisingham ha rectificado el artículo al que hacemos referencia más arriba. La versión modificada incluye una copia de la versión original de su resumen sobre el MDDS. En esta versión modificada, Thuraisingham rechaza la idea de que la CIA fundara Google, y dice por el contrario:

“En realidad, el profesor Jeffrey Ullman en Stanford y mi colega en MITRE Chris Clifton junto con algunos más desarrollaron el Query Flocks System, como parte del MDDS, que proporcionó soluciones para búsquedas en grandes cantidades de datos almacenados en bases de datos. Igualmente, Sergey Brin, cofundador de Google, formaba parte del grupo de investigación de Ullman por entonces. Recuerdo visitas periódicas a Stamford con Steinheiser de la Intelligence Community, y a Brin llegando en patines, dar su presentación e irse rápidamente. Durante nuestra visita a Stanford en septiembre de 1998, Brin nos enseñó su buscador, que yo creo que se convirtió en Google poco después”.

“Hay también bastantes inexactitudes en el artículo del Dr. Ahmed de 22 de enero de 2015. Por ejemplo, el programa MDDS no era un programa “delicado”, como él afirma; era un programa desclasificado que financiaba a universidades en Estados Unidos. Por otra parte, Sergey Brin nunca nos informaba, ni a mi ni a Rick Steinheiser; sólo nos hizo algunas presentaciones durante nuestras visitas al Departamento de Ciencias de la Computación, en Stanford durante los años 90. Y MDDS nunca financió a Google; financiaba a la Universidad de Stanford”.

Aquí no existen diferencias efectivas entre los relatos de Thuraisingham, aparte de aseverar que su declaración asociando a Sergey Brin con el desarrollo de los “query flocks” es equivocado. Hay que subrayar que este reconocimiento no se deriva de su propio saber, sino de este mismo artículo, citando a un portavoz de Google.

El extravagante intento de disociar a Google del programa MDDS patina. En primer lugar, MDDS nunca financió a Google, porque durante el desarrollo del núcleo del sistema de búsqueda de Google no existía una empresaa con ese nombre. La beca fue por el contrario proporcionada por la Universidad de Stanford mediante el profesor Ullman, a través de quien se empleó algo de financiación del MDDS para apoyar a Brin, que en aquel tiempo estaba desarrollando Google.

En segundo lugar, Thuraisingham añade que Brin nunca la “informó” ni a ella ni a Steinheiser, de la CIA, pero admite que “nos dio presentaciones durante nuestras visitas al Departamento de Ciencia Computacional en Stanford, durante la década de los 90”. Queda poco claro aquí cual es la diferencia entre informar y dar una presentación detallada; de otra forma, Thuraisingham confirma que ella y la CIA se tenían mucho interés en el desarrollo de Google por parte de Brin.

En tercer lugar, Thuraisingham describe el programa de MDDS como “no reservado”, pero ello no contradice su naturaleza “delicada”. Habiendo trabajado durante décadas como contratista y consejera de inteligencia, Thuraisingham debe ser consciente de que hay muchas maneras de clasificar la inteligencia, incluyendo “delicada pero no reservada”. Algunos antiguos funcionarios de la inteligencia con los que hablé comentaron que la práctica total ausencia de información pública sobre esta iniciativa de la CIA y del MDDS sugiere que, pese a que el programa no estaba clasificado, es probable que su contenido fuera considerado muy delicado, lo que explicaría los esfuerzos para minimizar la transparencia sobre el programa y la forma en que trataron de desarrollar herramientas para la inteligencia norteamericana.

En cuarto término y finalmente, es importante señalar que el informe del MDDS que Thuraisingham incluye en su documento de la Universidad de Texas afirma claramente que no solo el Director de Central Intelligence, la CIA y la NSA eran los que controlaban la iniciativa del MDDS, sino que los futuros destinatarios del proyecto eran “el Departamento de Defensa, la IC y otras organizaciones gubernamentales”: el Pentágono, las centrales de inteligencia de Estados Unidos y otras destacadas agencias del gobierno de Estados Unidos.

En otras palabras, la provisión de financiación de MDDS a Brin por mediación de Ullman, bajo la supervisión de Thuraisingham y Steinheiser, se debió en lo fundamental a que éstos reconocieron la potencial utilidad del trabajo de desarrollo de Google por parte de Brin para el Pentágono, y para el gobierno federal y la inteligencia del Estado en su conjunto.

Nafeez Ahmed https://medium.com/insurge-intelligence/how-the-cia-made-google-e836451a959e https://medium.com/insurge-intelligence/why-google-made-the-nsa-2a80584c9c1

El Pentágono en la guerra de la información digital

El Pentágono creó Google para dominar la guerra de la información en el mundo (3)

El Highlands Forum ha servido como una influencia de doble vía: por una parte, para que la red en la sombra de contratistas privados pueda influenciar la formulación de la política de las operaciones en la inteligencia militar estadounidense; por otra, para que el Pentágono pueda influir sobre lo que sucede en el sector privado. No hay más clara evidencia de esto que el papel auténticamente instrumental del Forum en la incubación de la idea de la vigilancia masiva como mecanismo para dominar la información a escala mundial.

En 1989 Richard O’Neill, entonces un experto en criptología de la Marina, escribió un informe para el US Naval War College, “Hacia una metodología para la gestión de la percepción”. En su libro “Future Wars”, el coronel John Alexander, entonces un funcionario en el US Army’s Intelligence and Security Command (INSCOM), registra que el informe de O’Neill señala por vez primera una estrategia para “gestión de la percepción” como parte de la guerra de información (Information Warfare, o I.W.). O’Neill proponía una estrategia que identificaba tres tipos de objetivos: adversarios, para “que perciban que son vulnerables”; potenciales aliados, “que perciban que la causa de la guerra es justa”, y finalmente, la población civil y los dirigentes políticos, “que perciban que el coste merece el esfuerzo”. Un informe secreto basado en el trabajo de O’Neill llegó a la máxima dirección del Departamento de Defensa. Reconocieron que O’Neill tenía razón y le indicaron que enterrara el proyecto.

Pero el Departamento de Defensa no lo enterró. Alrededor de 1994, el Highlands Group fue fundado por O’Neill como un proyecto oficial del Pentágono a instancias del entonces secretario de Defensa de Bill Clinton, William Petty, quien se unió al cuadro de directores de SAIC tras jubilarse como funcionario en 2003.

En palabras de O’Neill, el grupo funcionaría como un “laboratorio de ideas” del Pentágono. Según “Government Executive”, expertos en tecnología militar y de la información se reunieron en el primer encuentro del Forum “para evaluar los impactos de la tecnología de la información y de la mundialización en Estados Unidos y en la guerra de la información. ¿Cómo cambiarían el mundo internet y otras tecnologías?” Ese encuentro ayudó a plantar la idea de la “guerra informativa centrada en redes” en las mentes de los “principales pensadores militares de la nación”.

Excluyendo al público

Los registros oficiales del Pentágono indican que la meta principal del Highlands Forum era el apoyo a las políticas del Departamento de Defensa en la especialidad de O’Neill: la guerra de información. Según el informe “Annual Report to the President and the Congress” y bajo una sección titulada “Information Operations”, la Oficina del Secretario de Defensa autorizó el “establecimiento del Highlands Group, de expertos claves en el Departamento de Defensa, la industria y la academia”, a fin de coordinar las operaciones de información en las agencias federales de inteligencia.

Al año siguiente, el informe anual del Departamento de Defensa reiteró el papel clave del Forum en las Operaciones de Información: “Para examinar las cuestiones sobre O.I. (Operaciones de Información) el Departamento patrocina el Highlands Forum, que une gobierno, industria y profesionales académicos de varios campos”.

Hay que notar que en 1998 el Highlands Group se convierte en el “Forum”. Según O’Neill se quiso evitar el sometimiento de los foros a “restricciones burocráticas”. Aludía a lo que era la ley “Federal Advisory Committee Act” (FACA), que regula la forma que el gobierno de Estados Unidos puede formalmente solicitar el asesoramiento sobre intereses especiales. Conocida como la ley sobre “apertura gubernamental”, la FACA impide que los funcionarios gubernamentales mantengan consultas secretas o a puerta cerrada con personas ajenas al gobierno, para llevar a cabo sus políticas. Toda consulta debe tener lugar a través de comités de asesoramiento federales que permitan el control público. La FACA requiere que los encuentros sean públicos, anunciados a través del Registro Federal y que los grupos de asesoramiento estén registrados en la Administración General de Servicios, entre otros requisitos destinados a mantener el control del interés público.

Pero “Government Executive” informaba de que “O’Neill y otros creían” que tales regulaciones “sofocarían el libre flujo de ideas y las discusiones sin tapujos que deseaban”. Los abogados del Pentágono creían que la palabra “group” acarrearía ciertas obligaciones y aconsejaron llevar todo el tema en privado: ”Por lo que O’Neill lo renombró como Highlands Forum, y entró en el sector privado para gestionarlo como consultor del Pentágono”. El Highlands Forum funciona así bajo el manto de la empresa de capital-riesgo intelectual de O’Neill: “Highlands Group Inc.”

En 1995, un año después de que William Perry nombrara a O’Neill para encabezar el Highlands Forum, SAIC, la organización “socia” del Forum, lanzó un nuevo Center for Information Strategy and Policy, bajo la dirección de Jeffrey Cooper, miembro del Highlands Group que asesora a altos funcionarios del Departamento de Defensa sobre cuestiones bélicas.

El Center tenía exactamente el mismo objetivo que el Forum, funcionar como “centro informativo para unir las mejores y más brillantes mentes en guerra de información, patrocinando una continua serie de seminarios, informes y symposiums para explorar a fondo las implicaciones de la guerra de información”. El propósito era “permitir a dirigentes y ejecutivos del gobierno, la industria y la academia tratar temas claves en torno a la información, para asegurar que Estados Unidos mantuviera su ventaja sobre todos y cada uno de sus posibles enemigos”. Pese a las regulaciones de la ley FACA, los comités federales de asesoramiento están ya profundamente influenciados, si no son rehenes, de los poderes empresariales. Bordeando la FACA, el Pentágono se libró incluso de las ligeras restricciones de la FACA, excluyendo de forma permanente la posibilidad de conocimiento público.

Es hipócrita la alegación de O’Neill de que no hay informes ni recomendaciones. Según él mismo admite, las consultas secretas del Pentágono con la industria que han tenido lugar a través del Highlands Forum desde 1994 han estado acompañadas por presentaciones periódicas de informes académicos y políticos, grabaciones y notas de reuniones, y otras formas de documentación reservada accesible solo a los delegados del Forum. Esto viola el espíritu, sino la letra, de la FACA, de una forma patente pensada para escapar al control democrático y a la ley.

El Highlands Forum no necesita producir recomendaciones consensuales. Su propósito es proporcionar al Pentágono una red de mecanismos escondidos para cimentar relaciones estables con el poder empresarial, identificando el nuevo talento, que puede ser empleado para perfeccionar las estrategias de la guerra de la información bajo un absoluto secreto.

El número total de participantes en el Highlands Forum es alrededor de un millar, pese a que la mayoría de las sesiones consisten en reuniones en pequeños seminarios con un máximo de entre 25 y 30 personas, uniendo a expertos y funcionarios relacionados con el asunto. Los delegados incluyen a alto personal de SAIC y Booz Allen Hamilton, RAND Corp., Cisco, Human Genoma Sciencies, eBay, PayPal, IBM, Google, Microsoft, AT&T, the BBC, Disney, General Electric, Enron, entre otros muchos; miembros demócratas y republicanos del Congreso y el Senado; altos ejecutivos de la industria energética de Estados Unidos, como por ejemplo Daniel Yergin, de la IHS Cambridge Energy Research Associates, y personajes clave relacionados con las campañas presidenciales.

Otros participantes son altos profesionales de los medios de comunicación: David Ignatius, editor asociado del “Washington Post” y editor ejecutivo del “International Herald Tribune”; Thomas Friedman, veterano columnista del “New York Times”, y Arnaud de Borchgrave, editor del “Washington Times” y United Press International; Steven Levy, ex editor de “Newsweek”, antiguo escritor en “Wired” y jefe técnico editor en “Medium”, actualmente; Lawrence Wright, periodista en “New Yorker”; Noah Shachtmann, editor ejecutivo en “Daily Beast”; Rebecca McKinnon, cofundadora de “mundial Voices Online”; Nick Gowing, de la BBC y John Markoff, del “New York Times”.

Debido a su actual patrocinio por la Oficina de la subsecretaria de Defensa para Inteligencia, el Forum tiene acceso directo a los dirigentes de las principales agencias de vigilancia y supervisión de Estados Unidos, así como a los directores y sus asistentes de las agencias de investigación del Departamento de Defensa, desde la DARPA hasta la ONA. Esto significa que el Forum está hondamente introducido en los destacamentos del Pentágono dedicados a la investigación.

https://medium.com/insurge-intelligence/how-the-cia-made-google-e836451a959e
https://medium.com/insurge-intelligence/why-google-made-the-nsa-2a80584c9c1

Proliferan los grupos fascistas y racistas en Estados Unidos

Los grupos de ideología neonazi y racista en Estados Unidos aumentaron el año pasado, según un informe del Southern Poverty Law Center (SPLC), una organización que cuantifica los denominados “delitos de odio” en el país.

Los representantes del SPLC afirman que el aumento está motivado por la retórica antiinmigrante de Trump, bajo la percepción de que el Presidente simpatiza con grupos que profesan la supremacía de la raza blanca.

“En el 2017 el presidente Trump reflejó lo que quieren ver los que abogan por la supremacía de la raza blanca: un país donde el racismo es aprobado desde el cargo más alto, donde expulsan a los inmigrantes y vetan a los musulmanes”, dijo en un comunicado Heidi Beirich, directora del Intelligence Project del SPLC.

En total, la organización registró 954 grupos “de odio”. El año pasado detectaron 917 grupos, por lo que se ha producido un aumento del 4 por ciento.

El SPLC, con sede en Alabama, define como grupos “de odio” a colectivos cuyas prácticas o ideologías demonizan a diferentes clases de personas. Entre los grupos calificados “de odio” están el Ku Klux Klan, grupos anti LGBT, nacionalistas negros incluyendo Nation of Islam, y también grupos antimusulmanes y antiblancos.

Los grupos xenófobos opuestos a los inmigrantes crecieron de 14 a 22 el año pasado, según el informe realizado anualmente y titulado “The Year in Hate and Extremism”. Los grupos neonazis aumentaron un 22 por ciento al pasar de de 99 a 121, indica el informe.


El antiguo jefe del Ku Klux Klan, David Duke, calificó la marcha como un “momento decisivo” y juró que los supremacistas blancos “cumplirían con la promesa de Donald Trump” de ‘recuperar nuestro país’”, recalca el informe del SPLC.

Aunque la cifra total de grupos fascistas aumentó, el informe de este año indica que los colectivos del Ku Klux Klan disminuyeron de 130 a 72. Esto indica que la organización no atrae a los supremacistas blancos más jóvenes, dijeron los autores del reporte.

Por primera vez el SPLC también incluyó en el informe dos grupos de “derechos masculinos” por considerarlos contra las mujeres: A Voice for Men, de Houston, y Return of Kings, de Washington, D.C.

“La demonización de las mujeres por estos grupos no es diferente a como otros grupos degradan a poblaciones completas”, según el informe. Ambas organizaciones rechazaron el calificativo de “grupo de odio”.

Los autores del informe dijeron que Trump ha estimulado a los supremacistas blancos que el año pasado, en Charlottesville, Virginia, llevaron a cabo su manifestación más concurrida en una década. Una mujer que protestaba en contra de la manifestación murió cuando un hombre que inicialmente participó en la marcha con los grupos neonazis, lanzó su vehículo contra la multitud.

http://www.elnuevoherald.com/noticias/estados-unidos/article201667354.html

La empresa intelectual de capital-riesgo del Pentágono

El Pentágono creó Google para dominar la guerra de la información en el mundo (2)

En el prólogo a su libro de 2007, “A crowd of One: The Future of Individual Identity”, John Clippinger, un científico del MIT en el Media Lab Human Dynamics Group, describe que participó en una reunión del Highlands Forum, “un encuentro sólo por invitación financiado por el Departamento de Defensa y presidido por el asistente para redes e integración de la información”. Éste era un alto funcionario del Departamento de Defensa, supervisor de las operaciones y las políticas de las más poderosas agencias de espionaje como la NSA y la Defense Intelligence Agency (DIA), entre otras. Desde 2003, el puesto se modificó hasta lo que es ahora la Subsecretaría de Defensa para Inteligencia.

El Highlands Forum, como escribió Clippinger, fue fundado por un capitán retirado de la Marina llamado Dick O’Neill. Sus delegados incluían miembros veteranos del ejército en numerosas agencias y divisiones, “capitanes, vicealmirantes, generales, coroneles, mayores y comandantes”, así como “miembros de la dirección del Departamento de Defensa”. Lo que en un principio parece ser la página web principal del Forum describe a Highlands como “una red informal multidisciplinaria, patrocinada por el Gobierno Federal”, centrada en “información, ciencia y tecnología”. Las explicaciones son escasas, más allá de un sencillo logo del Departamento de Defensa. Pero Highlands también tiene otra página web, describiéndose como “una empresa de capital riesgo intelectual”, con “amplia experiencia asesorando a empresas, organizaciones, y dirigentes gubernamentales”. La empresa proporciona un “amplio rango de servicios, incluyendo estrategia, planificación, creación de escenarios para expansión de mercados mundiales”, así como “trabajar con los clientes para construir estrategias para su implementación”. El Highlands Group Inc, dice la web, organiza un amplio rango de foros sobre estos temas. Por ejemplo, además del Highlands Forum, desde el 11-S el Grupo cuenta con un “Island Forum”, un evento internacional celebrado en asociación con el Ministerio de Defensa de Singapur, que O’Neill supervisa como director consultivo. El Ministerio de Defensa de Singapur describe el “Island Forum” como “patrocinado, como el Highlands Forum, por el Departamento de Defensa” de Estados Unidos.

Documentos filtrados por el antiguo miembro de la NSA Edward Snowden demuestran que Singapur jugó un papel clave, permitiendo a Estados Unidos y a Australia colocar cables submarinos para espiar a potencias asiáticas, como Indonesia y Malasia.

La web del Highlands Group también revela que está asociado con uno de los más poderosos contratistas de Defensa de Estados Unidos. Highlands está “apoyado por una red de empresas e investigadores independientes”, incluyendo “nuestros socios durante los últimos diez años en el SAIC, y las vasta red de participantes en el Highlands Forum”.

Las siglas SAIC responden a la empresa armamentística de Estados Unidos “Science Applications International Corporation”, que en 2013 cambió su nombre a Leidos, dirigiendo a SAIC como una empresaa subsidiaria. SAIC-Leidos está entre los diez mayores contratistas de Defensa y trabaja estrechamente con el entorno de inteligencia de Estados Unidos, especialmente con la NSA. Según el periodista de investigación Tim Shorrock, que fue el primero es descubrir la extensión de la privatización de la inteligencia de Estados Unidos en su libro seminal “Spies for Hire” (Alquiler de espías), SAIC tiene “una relación simbiótica con la NSA: la agencia es el principal cliente de la empresaa y SAIC es el mayor contratista de la NSA”.

El nombre completo del capitán Dick O‘Neill, presidente fundador del Highlands Forum es Richard Patrick O’Neill, que tras su trabajo en la Marina se unió al Departamento de Defensa. Su último puesto fue el de delegado para el Asistente Secretario de Defensa para Comando, Control, Comunicaciones e Inteligencia, antes de formar Highlands.

El Club de Yoda

Pero Clippinger también se refería a otro misterioso personaje, muy respetado por los asistentes al Forum: “Se sentó en la parte trasera de la sala, inexpresivo tras sus gruesas gafas negras. Nunca le oí pronunciar una palabra… Andrew (Andy) Marshall es un icono dentro del Departamento de Defensa. Algunos lo llaman Yoda, un indicativo de su status mítico e inescrutable… Ha servido a muchas administraciones y era comúnmente contemplado como por encima de políticas partidistas. Fue un apoyo del Highlands Forum y un habitual desde sus comienzos”.

Desde 1973 Marshal ha encabezado una de las agencias más poderosas del Pentágono, la Office of Net Assessment (ONA), el “think tank” interno de la secretaría de Defensa, que dirige investigación altamente clasificada sobre futuras planificaciones para políticas de defensa en el entorno militar y de inteligencia de Estados Unidos. La ONA ha jugado un papel clave en las principales iniciativas estratégicas del Pentágono, incluyendo Maritime Strategy, Strategic Defense Initiative, Competitive Strategies Initiative, y Revolution in Military Affairs.

En un inhabitual perfil en “Wired”, el periodista Douglas McGray describía a Andrew Marshall, ahora de 93 años, como funcionario “más desconocido del Departamento de Defensa, pero uno de los más influyentes”. McGray añadía que el “Vicepresidente Dick Cheney, el Secretario de Defensa Ronald Rumsfeld y el Secretario Delegado Paul Wolfowitz”, comúnmente considerados los halcones del movimiento neoconservador en la política norteamericana, estaban entre los “protegidos” de Marshall. Hablando en un discreto seminario en la Universidad de Harvard, unos meses después del 11-S, el fundador y presidente del Highlands Forum Richard O’Neill dijo que Marshall era mucho más que un asistente regular al Forum. “Andy Marshall es nuestro co-secretario, por lo que indirectamente todo lo que hacemos se basa en el sistema de Andy”, comentó a la audiencia. “Directamente, la gente que está en los encuentros del Forum pueden entregar resúmenes a Andy sobre toda una variedad de temas, para sintetizar cosas”. También comentó que el Forum tenía un tercer co-secretario: el director de la Defense Advances Research and Projects Agency (DARPA), que en aquel tiempo, nombrado por Rumsfeld, era Anthony J. Tether. Antes de unirse a DARPA, Tether era vicepresidente del Sector de Tecnologías Avanzadas de SAIC.

La influencia del Highlands Forum sobre las políticas de defensa de Estados Unidos ha funcionado así a través de tres canales principales: su patrocinio por la “Office of the Secretary of Defense” (que a mediados de la década pasada se modificó a “Office of the Undersecretary of Defense for Intelligence”, a cargo de las principales agencias de control); su lazo directo con la ONA de Andrew “Yoda” Marshall, y su relación directa con la DARPA. Según Clippinger en el libro “A Crowd of One”, “lo que sucede en los encuentros informales del Highlands Forum podría, a través del tiempo y mediante imprevistos y curiosos caminos de influencia, tener un enorme impacto, no solo en el Departamento de Defensa sino en todo el mundo”. Escribía que las ideas del Forum “pasaron de ser heréticas a ser las dominantes. Ideas que eran anatema en 1999 fueron adoptadas como política solamente tres años más tarde”. Pese a que el Forum no produce “recomendaciones consensuales”, su impacto es más profundo del que tiene un comité de asesoramiento gubernamental tradicional. “Las ideas que surgen de los encuentros están disponibles para su empleo por personas con poder de decisión, así como por miembros de los think-tank”, según O’Neill:

“Incluiremos personal de Booz, SAIC, RAND y otros en nuestros encuentros… Nos complace esta clase de cooperación porque, sinceramente, tienen la decisión en sus manos. Tienen ya un largo recorrido y son capaces de influenciar las políticas gubernamentales con un auténtico trabajo académico… Producimos ideas e interacción y redes para que ellos las empleen siempre que las necesiten”.

Mis repetidas peticiones a O’Neill de más información sobre su trabajo en Highlands Forum fueron ignoradas. Tampoco el Departamento de Defensa respondió a otras múltiples solicitudes de información y comentarios sobre el Forum.

https://medium.com/insurge-intelligence/how-the-cia-made-google-e836451a959e
https://medium.com/insurge-intelligence/why-google-made-the-nsa-2a80584c9c1

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