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Día: 18 de febrero de 2018 (página 1 de 1)

La Autoridad Nacional Palestina colabora con la CIA espiando a los palestinos

Desde su creación a mediados del decenio de 1990, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) se creó para servir a los intereses de la potencia ocupante israelí. Ha sido diseñada enteramente para ese propósito. Permite a Israel externalizar elementos clave de la ocupación para subcontratarlos con palestinos renegados.

Desde su imposición por la fuerza en 1948 uno de los objetivos clave de la ocupación israelí es impedir la autonomía palestina en Cisjordania. Por esta razón, antes de la fundación del Estado, el sionismo colaboró con el rey de Jordania para garantizar que el Estado palestino previsto en el plan de partición de la ONU de 1947 no existiera nunca.

La ANP no es realmente palestina, porque su razón de ser es apoyar la ocupación israelí, y difícilmente es una autoridad, porque las “fuerzas de seguridad” de la ANP tienen órdenes permanentes de deponer sus armas o retirarse de un área cada vez que los soldados israelíes invaden la zona.

También sabemos que durante años la ANP ha estado trabajando a favor de los planes del imperialismo estadounidense en la región, de los cuales Israel es un elemento clave. Por ejemplo, hace más de una década, el general Keith Dayton supervisó un nuevo régimen de entrenamiento de la ANP para imponer una colaboración más estrecha con las fuerzas de ocupación israelíes.

Por lo tanto, no es sorprendente enterarse que la ANP también ha colaborado con la CIA. A principios de este mes, Associated Press informó (1) que un miembro de una de las agencias de espionaje de la ANP había revelado la naturaleza de su colaboración con la CIA y sus planes en la región.

Según este espía palestino, el jefe de la Seguridad Preventiva de la ANP, su policía secreta, pidió a la CIA en 2013 que ayudara a establecer un nuevo sistema de escuchas telefónicas. La CIA aparentemente aceptó a cambio de vigilancia. Las manifestaciones constan en un documento anónimo que ha estado circulando durante un mes por WhatsApp entre los palestinos de Cisjordania.

Dicho documento contiene transcripciones de las llamadas telefónicas de algunas de las personas vigiladas por la ANP. Además de las facciones armadas palestinas, los objetivos son todos aquellos críticos hacia el dirigente de la ANP, Mahmud Abbas, así como abogados y periodistas.

Al menos uno de estos objetivos ha confirmado que el documento es auténtico. El director del Colegio de Abogados, Jawad Obeidat, les dijo que las transcripciones de sus conversaciones telefónicas publicadas en el documento eran exactas: “Hice esas llamadas telefónicas y eso prueba que el informe que se filtró es auténtico”.

Obeidat encabezó las recientes protestas de los abogados cuando uno de ellos fue detenido en un tribunal durante un juicio contra la ANP que, mientras colabora con Israel, se enfrenta a sus compatriotas palestinos disidentes: les vigila, les detiene, les golpea, les tortura y les hostiga.

Según la ANP, Tawfiq Tirawi, el antiguo jefe de inteligencia de Cisjordania, dijo que lo había comprobado con sus contactos y que el documento era auténtico. Según estos informes, a petición de la CIA, los espías de la ANP han sido entrenados en el uso del sistema de escuchas telefónicas en Dubai.

La Radio Pública de Estados Unidos, asegura (2) que el autor anónimo del documento comenzó a recopilar pruebas en secreto escuchando subrepticiamente a finales del año pasado, cuando dijo que los funcionarios comenzaron a controlar ilegalmente las llamadas de los abogados palestinos después de protestar contra la detención de su colega.

Los abogados y militantes palestinos han presentado una denuncia contra la ANP. Teniendo en cuenta que ha cogido la costumbre de detener a los abogados fuera de los tribunales, la presentación de la denuncia es un acto valiente.

El supuesto Estado palestino, sustentado en menos del 22 por ciento de la Palestina histórica, representada por Cisjordania y la Franja de Gaza, no es más creíble que los bantustanes creados por el régimen sudafricano de apartheid para recluir a los negros: entidades títeres para engañar al mundo.


(1) https://apnews.com/1433ee22ec3343878be9c78368dfd500
(2) https://www.npr.org/sections/parallels/2018/02/07/583963891/palestinian-authority-faces-blowback-over-allegations-of-cia-backed-wiretapping

Una democracia de mala calidad pero democracia al fin y al cabo

Juan Manuel Olarieta

En una entrevista (1) el magistrado Joaquim Bosch, portavoz de Jueces para la Democracia, expresa una opinión bastante común: la de que ahora tenemos menos libertad que en los ochenta o los noventa.

Es un criterio curioso: la libertad es una magnitud cuantitativa que se puede medir con la báscula del frutero, aunque nunca nos dicen cuál es la “vara de medir”. Padecemos un déficit de libertad o de derechos. Lo mismo que la potencia de un bólido, España está al 65 por ciento de su libertad… o quizá menos, pero eso quizá habría que preguntárselo a los que están en la cárcel, como Junqueras, o en el exolio, como Puigdemont. ¿Qué porcentaje de libertad tienen ellos? Y si ellos no tienen ningúna, ¿qué libertad tenemos los demás? La respuesta me parece evidente: tenemos la libertad que nos dejan.

Otros lo expresan de una manera muy diferente, cualitativa. Hay diferentes tipos de democracias: unas son de alta y otras baja calidad (2). El imperialismo promociona este tipo de disquisiciones lingüísticas para consumo de universitarios perezosos. En 2010 la Fundación Konrad Adenauer apoyó un estudio sobre la calidad de la democracia en Bolivia (3).

A veces ese mismo tipo de argumentos se venden con otro formato: hay libertad, pero está -más o menos- restringida, limitada… Los derechos son como los presupuestos públicos: también se pueden recortar.

Son diferentes maneras de marear la perdiz, buscar eufemismos… Justificar lo injustificable. Cualquier cosa antes que llamar a las cosas por su nombre.

Algunos, como Beiras, van más allá. De manera demagógica hablan de “fascismo” y dicen que es culpa “del gobierno del PP”. Con otro gobierno habría menos represión, nos aseguran.

Otros creen que el problema de los “recortes” es la ley mordaza y aclaran, además, que fue aprobada por el gobierno PP. Quizá con otro gobierno no habría mordaza. La ley mordaza se llama oficialmente Ley de Seguridad Ciudadana y sustituye a otra Ley del mismo nombre aprobada por el PSOE (ley Corcuera o de la “patada en la puerta”), que su vez sustituye al decreto-ley de seguridad ciudadana de 1979 aprobado por la UCD, que a su vez hereda a la Ley de Orden Público franquista de 1959, de manera que al aprobarse la ley mordaza en 2014, se pudieron leer cosas que merece la pena recordar, como la siguiente:

“Una ley más dura que la de Franco … La nueva Ley de Seguridad Ciudadana (Ley Mordaza) nos retrotrae a la época más oscura de España, con sanciones desorbitadas … La ley aprobada ayer nos retrotrae al más crudo franquismo, pues se podría decir que la ley de Orden Público aprobada en 1959 por el general Franco tiene aspectos más suaves que la reforma aprobada ayer en el Congreso de los Diputados”(3).

El problema es que los oportunistas sólo viven el momento y ni tienen memoria ni quieren que los demás la tengamos y la conservemos. Pero ese tipo de leyes se suceden las unas a las otras y el franquismo está en la raíz de todas ellas, lo cual no depende de ningún gobierno, ni de ningún partido, ni de la UCD, ni del PSOE, ni del PP.

El Tribunal de Estrasburgo no sólo acaba de condenar a España por las torturas practicadas a dos detenidos. Es la novena vez que, además, condena por algo que es aún peor: por no investigar nada, mantener y ascender y condecorar a los torturadores. Es evidente: aquí la tortura tiene carta blanca.

Es posible que a algunos eso les parezca poco y piensen que debían haber torturado más, o torturar a más detenidos… El caso es que un Estado donde no sólo se tortura sino que se encubren y se niegan es -todo él- cómplice de las torturas. No caben medias tintas: es un Estado torturador, que se identifica con las torturas de sus funcionarios.

El año pasado un informe del Comité Europeo para la Prevención de la Tortura del Consejo de Europa volvió a la carga con la misma denuncia y, además, en una visita detectó un látigo, palos, sogas e instrumentos de tortura en las salas de interrogatorios de una comisaría de Madrid. Un espectáculo así no sólo nos recuerda la verdadera naturaleza del Estado en el que vivimos; nos trae de nuevo a la Inquisición, a la que tampoco abandonamos nunca.

(1) http://www.huffingtonpost.es/2018/02/15/joaquim-bosch-tenemos-menos-libertad-ahora-que-en-los-80_a_23362601/
(2) http://www.elcomercio.com/opinion/democracias-baja-calidad.html
(3) http://cordopolis.es/micronopio/2014/12/12/una-ley-mas-dura-que-la-de-franco/

El negocio humanitario de las ONG: colonialismo y violación de las mujeres y los niños del Tercer Mundo

El exsoldado belga Roland van Hauwermeiren, que hoy tiene 68 años, trabajaba a comienzos de siglo en Liberia para la organización humanitaria Merlin (parte hoy de Save The Children). Dirigía varios proyectos en un país devastado por 15 años de guerra civil, pero en 2004 abandonó Monrovia entre sospechas sobre su vida sexual. Le gustaban las prostitutas locales y su vida social había despertado recelos en la comunidad.

Dos años después, sin embargo, fue contratado por Oxfam, una de las ONG más conocidas del mundo, que vive hoy una de las mayores crisis de su historia tras conocerse que Van Hauwermeiren y otros organizaron orgías con prostitutas haitianas durante los trabajos de reconstrucción de la isla tras el terremoto de 2010.

Con Van Hauwermeiren a la cabeza, un grupo de sicarios de Oxfam convirtieron una de las casas alquiladas en “un prostíbulo”. “Había niñas con camisetas de Oxfam corriendo semidesnudas”, dice la fuente: “Era como una orgía digna de Calígula. Una locura”.

La costumbre venía, al parecer, de antaño. Un excompañero del belga, Paul Hardcastle, dijo que Van Hauwermeiren usaba a los chófers de la ONG en Liberia para ir a clubes, conocer meretrices y llevarlas después a la casa alquilada para él con fondos provenientes de donaciones.

Hardcastle envió una protesta oficial a la directora de recursos humanos de Merlin; se estudió el caso y Van Hauwermeiren abandonó Liberia. A pesar de ello, en 2006 empezó a trabajar en Oxfam: director general de la agencia en Chad, Congo y Haití, donde hubo de dimitir tras reconocer que recibía a prostitutas en su residencia.

Un año después, Acción contra el Hambre le nombraría jefe de su misión en Bangladesh.

El caso Haití y su onda expansiva amenazan con modificar profundamente la cooperación internacional, un sector protegido por un aura de opacidad (en atención a su presunto idealismo) que probablemente desaparezca tras conocerse la extensión de los crímenes cometidos por colonialistas occidentales bien pagados en países pobres.

El violador reconoce haber cometido “errores” en Haití, pero niega haber contratado prostitutas o abusado de menores: “No soy un santo. Soy un hombre de carne y hueso y he cometido errores (no es fácil admitirlo); estoy profundamente avergonzado”.

Van Hauwermeiren argumenta que renunció a su puesto en el país caribeño porque no había ejercido un control suficiente sobre las posibles conductas inadecuadas del personal acusado. Asegura que nunca organizó orgías ni visitó burdeles en el país. Mantuvo, según relata, una breve relación sexual en su residencia de Oxfam con una mujer local a la que conoció tras entregar a su hermana pequeña leche en polvo y pañales para su descendencia.

‘La semana negra’

El descubrimiento del negocio de la cooperación es el peor en lo que va de siglo, y podría tener repercusiones mucho más concretas sobre la financiación de Oxfam y otras grandes multinacionales. La vicedirectora ejecutiva de la ONG británica, Penny Lawrence, dimitió el lunes en medio del caos: “Como directora de programa en aquel momento, me avergüenzo de lo que ocurrió bajo mi vigilancia y asumo responsabilidad total”. Lawrence confirmó, además, que habían existido protestas similares durante la estancia de van Hauwermeiren en Chad.

El asunto empeoró el martes. Mientras los medios de todo el mundo sacaban a portada el escándalo sexual haitiano, policías guatemaltecos detenían al presidente de Oxfam Internacional, Juan Alberto Fuentes, por un caso de corrupción local. Horas antes, Fuentes había publicado un tuit sobre el escándalo sexual de Haití:

“Es sabido que detrás del idealista mundo de las ONG (muchas de las cuales reciben subvenciones gubernamentales) se oculta en no pocas ocasiones un propósito más bien pragmático: estos embajadores de buena voluntad del mundo desarrollado funcionan también como un destacamento avanzado de esos Gobiernos para mantener su influencia y apoyar a sus empresas en el mantenimiento de contratos en países pobres. Sin embargo, la actuación efectiva y generosa de muchas de ellas ha mantenido el halo de impunidad de sus agentes de campo durante décadas.

La ONU maneja informes que hablan de 120 casos de abusos sexuales de cooperantes a lo largo del pasado año: concretamente, 87 en Oxfam, 31 en Save the Children y 2 en Christian Aid 2. Las denuncias incluyen el abuso de niños; sin embargo, y desgraciadamente, las noticias han producido más repulsa que sorpresa. Con frecuencia operando en territorios devastados, y sujetos a diversas jurisdicciones, los cooperantes en el terreno funcionan con una sensación de virreinato.

A finales del año pasado la Fundación Thomson Reuters preguntó a diez destacadas agencias internacionales por episodios de abuso sexual. Cuatro no llegaron a responder nunca, probablemente temerosas de perder subvenciones (entre ellas Cruz Roja Internacional).

Las denuncias por acoso o abuso sexual han aumentado un 36 por ciento entre 2016 y 2017 en el ámbito humanitario. Save the Children u Oxfam revelaron que se vieron obligadas a despedir a 16 y 22 trabajadores, respectivamente, en 2017. Médicos Sin Fronteras (MSF) cortó su vínculo con 20 trabajadores (10 el año anterior). World Vision registró otros 10 incidentes de esta índole en 2016, 4 en 2017. Mercy Corps tuvo 11 casos de conducta sexual inapropiada en 2017 y despidió a 5 empleados.

Seis de los casos de abusos reconocidos por Médicos Sin Fronteras se han producido entre personal de MSF España. “Todos entre adultos y de hombres hacia mujeres”, y todos referidos a comentarios inapropiados o tocamientos, según explicó esta semana su presidente, David Noguera. Los expedientes se saldaron con cuatro expulsiones y dos apercibimientos.

Todas las ONG están bajo sospecha

El director de comunicación del Comité Internacional de la Cruz Roja, Sam Smith, reconoció esta semana que el escándalo de Oxfam ha servido al menos para marcar un punto de inflexión. “Creemos que no se trata de una sola organización”, admitió Smith, “sino que es un problema de todo el sector y debemos trabajar colectivamente para superarlo”.

En realidad, el “problema” al que se refiere Smith había sido detectado ya hace tiempo. En 1996, un estudio pionero sobre las repercusiones de los conflictos armados sobre la infancia concluyó que durante esa década, en Mozambique, Angola, Somalia, Camboya, Bosnia y Croacia, “la llegada de soldados del mantenimiento de la paz estuvo vinculada a un rápido aumento de la prostitución infantil”.

114 soldados de la ONU fueron enviados a casa en 2007 por violaciones a mujeres y niñas. No hubo procesos judiciales. Los críticos acusan a las organizaciones humanitarias (que dependen en gran medida de subvenciones públicas) de encubrir estas prácticas por interés propio.

La ONU entrevistó a más de 1.500 personas, incluyendo personal humanitario contratado. 40 departamentos y más de 60 individuos fueron señalados como responsables de abusos. Un adolescente en Liberia afirmaba que “es difícil escapar a la trampa de esa gente [de las ONG], usaban la comida como cebo para tener sexo con ellos”. “La implicación de trabajadores humanitarios en actos de abuso y explotación sexual es una grave violación de nuestra responsabilidad de no dañar, y sí proteger, a las personas afectadas por una crisis”, dijo entonces la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

En 2008 Save the Children afirmaba en un documento que “niños de incluso seis años están intercambiando sexo por comida, dinero, jabón o teléfonos móviles con trabajadores humanitarios y fuerzas de pacificación”. La encuesta había sido hecha en Costa de Marfil, Sudán del Sur y precisamente Haití. Incluía casos de violaciones, abuso sexual verbal, pornografía infantil, prostitución y tráfico de menores (muchos de ellos pobres, desplazados o huérfanos).

“El problema viene de lejos, cualquiera que haya trabajado en cooperación en África sabe que muchos cooperantes pagaban por sexo. Nada inusual…”, dice un diplomático español con pasado de trabajador humanitario.

Haití es la punta del iceberg

La repercusión global del escándalo de Oxfam ha producido una crisis en el Gobierno británico, que ha cuestionado el “liderazgo moral” de la organización, que disfruta de 36 millones de euros anuales en subvenciones gubernamentales. Pese a su nombre (“no gubernamentales”) las ONG reciben un porcentaje importante de sus ingresos a través de subvenciones estatales o regionales (a costa, claro, de su independencia).

La exsecretaria de Estado británica para Desarrollo Internacional, Priti Patel, afirmó que las ONG “viven en la cultura de la negación y el ocultamiento”. Patel aseguró asimismo que el escándalo de Haití es solo “la punta del iceberg” y acusó a Oxfam de “falta de liderazgo moral” a la hora de llevar a los culpables ante los tribunales.

El racismo y el menosprecio a las mujeres son moneda corriente en Oxfam. Sucede en muchas organizaciones del negocio de las ONG, donde impera la “cultura del abuso sexual”. Una trabajadora humanitaria fue violada por su “compañero” de oficina en Sudán del Sur.

https://www.elespanol.com/reportajes/20180218/exsoldado-van-hauwermeiren-convirtio-oxfam-prostibulo-ongs/285721804_0.html

En Siria unos empujan hacia la paz y otros hacia la guerra

Guadi Calvo

La victoria siria, sobre la “entente cordiale” encabezada por los Estados Unidos y un sinnúmero de países occidentales y árabes, parecía estar al alcance de la mano, tras más de siete años de una de las guerras más siniestras que se recuerden. Sin embargo, han sido derrotadas las tropas de mercenarios del autodenominado Ejército Libre Sirio (ELS), ahora reconvertido en las Fuerzas Democráticas Sirias (FSD) una banda de criminales pagos por Arabia Saudita y Qatar, que según las circunstancias también podría llamarse Daesh o al-Qaeda, todos entrenados por la CIA, el Mossad y los servicios secretos franceses, gracias a la intervención de Rusia, Irán y el Hezbollah, que fueron en ayuda del Ejército Árabe Sirio (EAS).

Los Estados Unidos, el verdadero gestor de la matanza, que ha destruido un país con estándares de vida europeos, generado más de 500 mil muertos, siete millones de desplazados internos y unos cuatro millones de refugiados fundamentalmente en Turquía, y el resto disgregados en varios países tanto de Europa, como de Medio Oriente, (Líbano y Jordania), se niega a reconocer la derrota.

La nación siria no solo no ha podido ser vencida, sino que su presidente, Bashar al-Assad, y los lineamientos de su proyecto político consiguen cada vez más importantes índices de popularidad en su pueblo, a pesar de que esta guerra, ha demolido el sistema productivo y la economía siria. El gobierno ha conseguido mantener con vida decenas de ciudades, cientos de pueblos y miles de aldeas, evitando el ansiado desguace, como está sucediendo en Libia, y que era el plan original del Departamento de Estado para este país.

No poder derrotar a al-Assad, significaría un durísimo golpe para los planes de Estados Unidos en la región, ya que la subsistencia siria, como lo fue hasta ahora, podría concretar los planes de Teherán de llegar con su petróleo a los puertos del Mediterráneo sirio, rumbo a los mercados europeos, en detrimento de los sauditas, cada vez más desestabilizados por lo insostenible de su sistema “feudal” jaqueado por rencillas palaciegas y la guerra en Yemen, que no ha podido resolverse en casi tres años, a pesar de la ayuda de Washington y Tel-Aviv.

Siria, era una pieza fundamental para los Estados Unidos, en la guerra tantas veces postergada contra Irán, que quizás sea “el peor ejemplo” para la región, un país que está cumpliendo 39 años de una revolución que se ha impuesto pese a todos los impedimentos articulados desde Washington, entre ellos: la prolongada guerra con Irak, los innumerables sabotajes y boicots económicos, la guerra solapada que Israel libra frente al único y determinante enemigo en la región. Por estas cuestiones es fundamental para los Estados Unidos vencer en Siria, lo cual significa dar un golpe demoledor a Irán.

Las torpezas tanto de la presidencia de Barack Obama y su continuador Donald Trump, han consolidado la alianza entre Moscú, Damasco y Teherán, a la que por momentos habría que agregar a Turquía y Pakistán, la única nación musulmana con poder nuclear.

La reciente y desesperada decisión de la Casa Blanca de blanquear su presencia en territorio sirio, con la excusa de colaborar con el Ejército Libre Sirio, estira la cuerda para crear problemas al presidente Vladimir Putin, en el foco de la atención mundial ya que el próximo 18 de marzo se realizarán las elecciones presidenciales, que en todas las encuestas lo marcan como un claro vencedor. Este “tramite”, como todos, sin embargo puede fallar, más aún si se viera obligado a profundizar su intervención en Siria, arriesgando más hombres. Sin olvidar, también que Rusia será la sede del próximo mundial de fútbol entre los meses de junio y julio, evento que pondrá al país en la mirada del mundo, por lo que cualquier falla será amplificada de inmediato a cientos de millones de personas.

Como animales de carroña, tanto los Estados Unidos, como el enclave sionista en Palestina y Turquía giran en torno al cuerpo exhausto de Siria.

El presidente Trump insiste en mantener su apoyo al ELS, mientras Tel-Aviv, ataca con su aviación “objetivos iraníes” en territorio sirio, tensando la cuerda al punto de una confrontación abierta con Teherán, mientras Ankara con la excusa de combatir la resistencia kurda ataca abiertamente el distrito de Afrin, al norte de Alepo.

El Secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, ha explicitado los cinco puntos del porque de la intervención del ejército, que incluyen: la “expulsión” de Daesh, cuestión prácticamente resuelta: las fuerzas sirias están barriendo las últimas posiciones del Daesh, en el barrio de al-Ghutta oriental, a un importante costo de víctimas civiles, pero estas fuerzas terroristas son las mismas que asisten los Estados Unidos. Tillerson también manifestó que se intenta frenar la presencia de Irán, cortando así lo que se conoce como la “Media Luna Chiita”, que incluye además de Siria e Irán, a Líbano y Yemen, al sur de la Península Arábiga. Además Tillerson ha propuesta acelerar el retorno de los refugiados sirios y la reconstrucción del país, un monumental negocio del que sin duda los buitres de Wall Street no querrán mantenerse aparte.

Aunque como es claro los objetivos fundamentales son netamente militares, esto pasa por sustituir de cualquier modo a al-Assad, quien, de mantenerse, será una influencia demasiado importante para la región. Para ello está utilizando a los kurdos sirios, que hasta hace poco tiempo era considerada como una organización terrorista.

En la noche del 7 y 8 de enero de este año, más de un centenar de combatientes sirios sunnitas leales al gobierno sirio fueron atacados por la aviación norteamericana en Deir es-Zor, donde pugnaban por conquistar una planta productora de armas tóxicas controlada por miembros del Daesh y los milicianos kurdos.

Por su parte, la presencia sionista en Siria, se ha intensificado tras ser abatido un avión de combate este último sábado 10 por las baterías antiaéreas del EAS. El F-16 judío es el primero en ser derribado desde 2006. Usando la caída del caza, el ejército sionista ha desplegado una serie de ataques con artillería contra los puntos desde los cuales se estima partieron los misiles que destruyeron el avión, intensificando la escalada de violencia en la región, que aparentemente está al borde de una nueva guerra.  Solo en una semana, además del F 16 sionista, fueron derribados un caza Sukhoi 25 ruso y un helicóptero de combate turco. Aunque hay versiones que hablan de un segundo caza y un helicóptero apache judíos destruidos, mientras operaban en cielo sirio.

El promocionado y nada efectivo Congreso del Diálogo Nacional Sirio, que a instancias del presidente Putin y patrocinado por Irán, Rusia y Turquía y boicoteado por las potencias occidentales y grupos políticos y paramilitares vinculados a Arabia Saudita y la nación kurda, se desarrolló en la ciudad rusa de Sochi, entre el 29 y 30 de enero pasados. Allí se dieron cita unos 1.500 delegados de las múltiples minorías étnicas y religiosas del país, como los kurdos, drusos, turcomanos, chechenos, georgianos, beduinos, armenios y alauitas, cristianos de todas las iglesias y obviamente musulmanes, tanto sunnitas, como chiitas. El fracaso de Sochi dejó en evidencia a quiénes quieren encontrar una salida a esta guerra y a quiénes intentan profundizarla.

Probados todos los caminos, día a día la situación en Siria amenaza con derivar en un conflicto de proporciones mucho más importantes de las que soporta el país desde principios de 2011.

Las políticas de Estados Unidos y sus socios regionales, sumadas a las acciones terroristas de Israel, que parecen ya operar sin el control de Washington, están llevando a que la hoguera de Medio Oriente pueda extenderse más allá de las fronteras sirias, por lo que queda claro que cuando se hable del porqué de la guerra en Siria, se deberá parafrasear la cita que hizo famoso a James Carville, el jefe de la campaña electoral de Bill Clinton de 1992: son los Estados Unidos, estúpido.

https://factornoticia.com/2018/02/17/siria-son-los-estados-unidos-estupido/

Detienen a un alto dirigente guerrillero del ELN en Colombia

Detención de Rafael Botero Restrepo, ‘Tista’
El miércoles, en una operación conjunta, el ejército y la policía colombianos detuvieron Rafael Botero Restrepo, “Tista”, al que acusan de formar parte de la dirección del ELN y de una larga lista de delitos en la que, como cabía esperar, no falta de nada: reclutamiento forzado de menores, el ataque con una granada a la comisaría de policía en Barranquilla, el atentado a la Plaza de Toros de la Macarena…

Aunque la guerrilla emprende ataques para sentar al gobierno en la mesa de negociaciones, el objetivo parece cada vez más lejano. Incluso el Fiscal General ha ordenado la detención de los negociadores que el ELN tiene en Quito (*), lo que sería una ruptura de las reglas del juego más básicas.

El último operativo guerrillero ha tenido a Bogotá como escenario, más específicamente la plaza de mercado de Paloquemao, una “bomba panfletaria” para dejar un mensaje que no ocasionó heridos ni afectados.

No ha sido el único ataque que ha perpetrado el grupo guerrillero en los últimos días. Tras el paro armado que llevaron a cabo del 10 al 13 de febrero, atacaron la comisaría de policía de Teorama, al norte de Santander e intentaron volar un puente que comunica los departamentos de Boyacá y Casanare.

El ataque a la comisaría de policía se inició hacia las nueve de la noche y se inició desde un cerro en la región del Catatumbo.

En lo que respecta al puente, el ejército afirma que es obra del frente José David Suárez del ELN. Un equipo de desactivación de explosivos llegó al lugar antes de su detonación.

(*) https://colombiareports.com/colombia-will-seek-arrest-eln-peace-negotiators-prosecutor-general/

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