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Día: 15 de noviembre de 2017 (página 1 de 1)

Los Mossos d’Escuadra llamaron por teléfono al autor del atentado de Barcelona poco antes de que lo cometiera

Yunes Abu Yakub
Dos horas antes del atentado un policía de los Mossos d’Escuadra conversó durante 4 minutos con el terrorista que atropelló y asesinó a 14 personas en Barcelona.

La llamada del mosso al móvil del autor de la matanza, Yunes Abu Yakub, marroquí de 22 años, se realizó sobre las tres de la tarde del 17 de agosto desde una extensión de la centralita de una delegación del mencionado Cuerpo policial en Barcelona.

Dos horas después, el sujeto en cuestión realizó un atropelló masivo con una furgoneta alquilada al recorrer durante 500 metros la transcurrida y céntrica calle de la Rambla barcelonesa. Un atentado que el Califato Islámico se atribuyó su autoría.

La policía española, que investiga el atentado, se percató de la llamada realizada desde la comisaría de la policía autonómica tras repasar el registro de llamadas telefónicas en el móvil del terrorista.

El texto señala que esta práctica policial es muy común cuando se trata de reconstruir los pasos que dieron antes y después los autores de atentados con el fin de identificar a las personas que hubieran estado en contacto con los terroristas.

La policía se llevó una sorpresa al verificar que una de las llamadas recibidas por el móvil de Abu Yakub pertenecía a un número del terminal fijo de la telefonía de la citada comisaría de los Mossos d’Escuadra situada en el centro de Barcelona.

No obstante, la policía no pudo dar con la extensión del funcionario de los Mossos de donde supuestamente se realizó la llamada al terrorista, ya que el sistema de centralita no facilitaba dicha función requerida.

Por ello, baraja la hipótesis de que el número del terrorista figurara entre los papeles encontrados en un chalé de Alcanar, en Tarragona, tras la explosión registrada accidentalmente el 16 de agosto, donde fallecieron cuatros integrantes de la célula terrorista cuando manejaban material explosivo.

La policía cree que un jefe de la policía autonómica ordenó a un subordinado que realizara una llamada de control al número, que contestó el propio Abu Yakub, previo a llevar a cabo el atentado de la Ciudad Condal.

Gracias a que los Mossos d’Escuadra lo mataron a tiros, nunca se podrá saber el contenido de la conversación entre el marroquí y el policía que le llamó inmediatamante antes de cometer atentado. No obstante, se puede sospechar lo peor.

Tampoco es posible demostrar con certeza el motivo por el cual los policías tienen en sus agendas los teléfonos de los yihadistas, pero la intimidad entre unos y otros se está convirtiendo en proverbial.

https://okdiario.com/investigacion/2017/11/15/mosso-hablo-4-minutos-telefono-terrorista-rambla-dos-horas-antes-matanza-1516441

Más información:
– El imán de Ripoll era confidente del CNI cuando organizó la matanza de Barcelona
 

Las agencias de calificación declaran la quiebra parcial de Venezuela

El gobierno de Maduro salió ayer en tromba a defender la solvencia económica de Venezuela durante las horas más convulsas de la mayor crisis de su historia, después de que dos agencias calificadoras de riesgo anunciaran la quiebra parcial del país.

La bolsa de Luxemburgo, país en el que se concentra un porcentaje del dinero de los oligarcas venezolanos, suspendió en las últimas horas la negociación de los bonos venezolanos al 2019 y 2024.

“Sólo los revolucionarios y chavistas podemos solucionar los problemas del país. Venezuela tiene todo lo necesario para ser una patria potencia”, clamó Nicolás Maduro después de que su portavoz asegurara que comenzaron a pagar sus deudas. Todo ello en el día en que su riesgo país superó los 5000 puntos.

La Asamblea Nacional Constituyente respaldó la refinanciación de la deuda externa venezolana, valorada en entre 128.000 y 150.000 millones de dólares.

Fitch Rating ha confirmado la rebaja de los bonos de Venezuela al nivel de “quiebra restringida” con el que un día antes había puntuado los bonos de Pdvsa. Esta calificadora de riesgo mantiene que ha vencido el período de gracia para el pago de los intereses de los bonos soberanos de 2019 y 2024. Standard & Poor’s (S&P) también redujo su nota crediticia y la agencia china Dagong situó a Venezuela en su lista negativa, en lo que considera es una falta de disposición para pagar su deuda.

El examen definitivo está ahora sobre la mesa de la Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA), que retrasó hasta mañana, por segunda vez esta semana, su decisión en torno a si Pdvsa incurrió en el impago de los intereses de sus bonos.

El gobierno de Caracas dice otra cosa distinta. “Se inició con rotundo éxito el proceso de refinanciamiento de la deuda externa de Venezuela como estrategia para cumplir cabalmente con nuestras obligaciones”, aseguró tras la reunión de 20 minutos con los especuladores realizada ayer.

Jorge Rodríguez, nuevo ministro de Comunicación, compareció para
asegurar que se ha “iniciado de manera franca y correcta el
refinanciamiento de la deuda externa” con el pago de 1.000 millones de
dólares. “Todo esto sin dejar de proteger al pueblo de Venezuela”, añadió, pese a los “intentos de Estados Unidos” de someter la economía venezolana y pese al “cerco brutal” en el que también participaría la oposición, encabezada por Julio Borges, presidente del Parlamento.

Para confirmarlo muestra la firma el acuerdo para reestructurar la deuda con Rusia, que se calcula en 3.000 millones de dólares y argumenta que en 36 meses ha pagado más de 73.000 millones de dólares por concepto de capital reembolsado e intereses.

El gobierno habla de lo que ha pagado, pero no de lo queda por pagar, cuando la producción petrolera de Venezuela ha descendido a los niveles de hace tres décadas. Los bonos se desplomaron por encima del 10 por ciento.

Vuelven las subastas de esclavos a Libia

Marian, nigeriana vendida como esclava en Libia
Comienza la subasta. En la imagen, la mano de un hombre libio se coloca sobre el hombro de otro hombre subsahariano. “Hombre fuerte para trabajar”, dice. La puja empieza en 800 dinares libios. “900, 1.000, 1.100… Vendido por 1.200 dinares”. Por unos 800 dólares, la vida de una persona se ha convertido en propiedad de otra. La escena es del pasado agosto, en un lugar desconocido de Libia, con quien la Unión Europea ha llegado a diferentes acuerdos para frenar las llegadas de migrantes y refugiados a Europa a través del Mediterráneo. Los acuerdos han dado resultados, las llegadas a Italia han descendido, pero a cambio, el infierno que ya era Libia para las personas migrantes se ha recrudecido.

Las imágenes descritas han sido difundidas en un reportaje de la cadena CNN en el que también se documentan otras ventas de personas. “¿Alguien necesita un excavador? Éste es un hombre muy fuerte para excavar”, anuncia el vendedor, que lleva puesto un traje de camuflaje militar. Esa subasta tuvo lugar en una localidad a pocos kilómetros de Trípoli, la capital de Libia.

Las subastas no son nuevas, pero en esta ocasión hay pruebas gráficas que documentan la venta de personas migrantes. Numerosas ONG han denunciado ya que el comercio de esclavos subsaharianos en Libia es sólo uno de los múltiples negocios del tráfico y la trata de seres humanos que han proliferado en este estado fallido tras la caída del régimen de Gadafi, en 2011.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), organismo de la ONU, ya ha alertado de esta situación en varias ocasiones y documentado casos con testimonios de personas que han logrado escapar de su cautiverio en Libia y regresar a sus países de origen. A principios de este mes, Mohammed Abdiker, director de Operaciones y Emergencias de la OIM visitó Trípoli y afirmó que “la situación es grave”. “Cuanto más se involucra la OIM en Libia, más constatamos que es un valle de lágrimas para muchos migrantes. Algunos informes son realmente espeluznantes y los últimos informes sobre el mercados de esclavos de migrantes se suman a una larga lista de atropellos”, aseguró.

Según los testimonios recogidos por la OIM, tras el viaje hasta Libia por el desierto del Sáhara, las personas que logran sobrevivir son recluidos en centros de detención masificados, en condiciones deplorables y sometidos a torturas, malos tratos, vejaciones constantes. Muchas veces, ni siquiera son recluidos en estos centros sino en casas particulares o garajes donde hacinan a cientos de personas que posteriormente serán vendidos como esclavos, utilizados para exigir dineros a sus familiares, lanzados al Mediterráneo en embarcaciones precarias o simplemente ejecutados si no obtienen de ellos más beneficios económico.

Mientras se iban documentando y conociendo todas estas atrocidades, la Unión Europea ha ido tejiendo acuerdos con una de las facciones que controlan el país para que ejerza de muro de contención en esta ruta migratoria. Ha destinado cientos de millones de euros para equipar a las guardia costera libia, para mantener y construir más campos de detención y “otros proyectos relacionados con la migración que afectan a Libia”, según la declaración que los Estados de UE firmaron el pasado febrero en una cumbre en Malta.

La situación también ha sido denunciada por el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, quien este martes ha calificó de “inhumana” la cooperación de la UE con este país. También ha puesto sobre la mesa las “condiciones horribles” en los centros de detención de inmigrantes y refugiados en Libia.

“El sufrimiento de los inmigrantes detenidos en Libia es una atrocidad para la conciencia humana”, afirmó Zeid en un comunicado en el que se refirió a la asistencia de la UE a la Guardia Costera para interceptar en el Mediterráneo y devolver a Libia a los inmigrantes y refugiados, donde, según la ONU y varias ONG, son retenidos en condiciones inhumanas.

http://www.publico.es/sociedad/subastan-inmigrantes-y-refugiados-convertidos-esclavos-libia.html

Los imperialistas y las FDS permitieron que los dirigentes yihadistas salieran de Raqqa libremente

El conductor de camiones Abu Fawzi pensaba que se trataba sólo de otro trabajo, aunque a través de uno de los territorios más peligrosos en el norte de Siria. Sin embargo, ni los puentes bombardeados ni la arena del desierto ni incluso los combatientes del autodenominado Estado Islámico (EI) o las fuerzas gubernamentales que luchan contra ellos se interponen cuando tiene que hacer una entrega.

Pero esta vez se trataba de una carga humana. Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), aliadas de los combatientes kurdos y árabes que se oponen a EI, quieren que Fawzi lidere un convoy para llevar a centenares de familias de desplazados por los combates desde la ciudad de Tabqa, junto al río Éufrates, a un campamento más al norte.

El encargo le llevaría unas seis horas máximo o al menos eso fue lo que le dijeron. Pero cuando Fawzi y sus compañeros reunieron su convoy, temprano el 12 de octubre, se dieron cuenta de que les habían mentido. La realidad era que el encargo les llevaría tres días y que se disponían a transportar una carga letal: cientos de combatientes de EI, sus familias y toneladas de armas y munición.

A Abu Fawzi y otra docena de conductores les prometieron miles de dólares por el trabajo, pero tenía que permanecer en secreto. El acuerdo para que los combatientes de EI pudieran escapar de Raqa —la capital de facto de su autodeclarado califato— había sido arreglado por los funcionarios locales.

Llegaba tras cuatro meses de combates que dejaron a la ciudad arrasada y casi sin gente. Significaría el final de la lucha. Los árabes, kurdos y otros que se oponen a EI se salvarían. Pero también posibilitaría que cientos de militantes de EI escaparan de la ciudad. En ese momento, ni la coalición liderada por EE.UU. y Reino Unido, ni las FDS querían admitir su parte en el trato. Si algo iba mal, bombardearían el convoy. Incluso las mujeres y niños vestían cinturones explosivos.

¿Desató el pacto, que permaneció como un secreto, una amenaza para el resto del mundo al permitir que los militantes se expandieran a través de Siria y más allá de sus fronteras? Aunque fue un pacto alcanzado en secreto, la BBC habló con varias personas que o formaron parte del convoy o lo vieron, y con los hombres que lo negociaron.

En Tabqa, Abu Fawzi y el resto de conductores esperan a que se arregle el motor de un camión. Están enojados. Pasaron semanas desde que arriesgaron sus vidas en un viaje en el que los camiones se rompieron, pero aún no recibieron el pago. Fue un viaje al infierno, dijo Fawzi, claramente el líder del grupo.

«Tuvimos miedo desde el momento que entramos a Raqa», dijo. «Se suponía que iríamos con las FDS, pero fuimos solos. Al entrar, vimos los combatientes de EI con sus armas y cinturones explosivos. Si algo iba mal, bombardearían el convoy. Incluso las mujeres y niños vestían cinturones explosivos».

Las FDS lideradas por los kurdos sacaron a los medios de Raqa. La salida de Estado Islámico de su base no sería televisada. Públicamente, las FDS dijeron que solo unas pocas decenas de combatientes pudieron salir, todos de ellos sirios. Pero uno de los conductores del convoy dijo que eso no era cierto. «Llevamos alrededor de 4.000 personas, incluidas mujeres y niños. Cuando entramos en Raqa, pensamos que había que recoger a 200 personas. Sólo en mi vehículo había 112».

Otro conductor dijo que el convoy tenía entre seis y siete kilómetros de largo. Incluía al menos 50 camiones, 13 autobuses y más de 100 vehículos del Estado Islámico. Un vídeo filmado en secreto y que le pasaron a la BBC muestra camiones con remolques llenos de hombres armados. A pesar de que lo acordado era sólo llevar armas personales, los combatientes de EI agarraron todo lo que se podía transportar. Diez camiones estaban cargados con armas y munición. Esto fue mucho más que una evacuación, fue un éxodo del llamado Estado Islámico.

También se acordó que ningún combatiente extranjero —los que no son de Siria ni de Iraq— podría salir de Raqa con vida. Sin embargo, había extranjeros en el convoy, según los conductores. «Había un gran número de extranjeros. De Francia, Turquía, Azerbaiyán, Pakistán, Yemen, Arabia Saudita, China, Túnez, Egipto…».

A la luz de la investigación de la BBC, la coalición ahora admite el papel que jugó en el acuerdo. Se permitió a unos 250 combatientes dejar Raqa, junto con 3.500 familiares. «No queríamos que nadie saliera», dijo el coronel Ryan Dillon, portavoz de la Operación Determinación Inherente, la coalición occidental contra EI. «Pero esto va al corazón de nuestra estrategia, ‘por, con y a través’ de los líderes locales en el terreno. Todo depende de los sirios: ellos son los que luchan y mueren, ellos toman las decisiones sobre las operaciones», dijo.

El coronel estuvo presente en las negociaciones, pero no fue una «parte activa de las discusiones». Dillon mantiene, sin embargo, que solo cuatro combatientes extranjeros salieron y están ahora bajo custodia de las FDS. Pero según Abu Fawzi, había tres o cuatro extranjeros por vehículo.

Mientras el convoy se adentraba en el desierto, Abu Fawzi, desde la cabina de su camión, vio como un avión de la coalición sobrevolaba el convoy. La coalición confirmó que aunque no tenía personal en terreno, monitoreó la operación desde el aire.

Pasado el último punto de control de las FDS, ya dentro del territorio controlado por EI, una aldea entre Markada y Al-Suwar, Abu Fawzi llegó a su destino. Su camión estaba lleno de municiones y los combatientes lo querían oculto.

Cuando finalmente regresó de su viaje, las FDS le preguntaron donde había dejado su «mercancía». «Les mostramos la localización sobre el mapa y él lo macó para que el ‘tío Trump’ pueda bombardearlo más tarde», contó Fawzi.

La libertad de Raqa fue comprada con sangre, sacrificio y compromiso. El acuerdo liberó a sus civiles atrapados y terminó la lucha por la ciudad. Los miembros de las FDS ya no tendrán que que morir asaltando el último escondite de EI.

Pero los combatientes no se quedaron quietos por mucho tiempo. Liberados de Raqa, donde estaban rodeados, algunos de los miembros más buscados del grupo ahora están dispersos a lo largo y ancho de Siria y más allá.

El conductor Abu Fawzi contó que durante la travesía, los combatientes se mantuvieron desafiantes. «Dijeron: ‘Avísennos cuando reconstruyan Raqa; volveremos'».

http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-41983649

La Ruta de la Seda: cuando ‘el corazón del mundo’ era un cruce de caminos

Ruta de la Seda es el nombre que en 1877 dio el geógrafo alemán Ferdinand von Richthofen a una red de corredores de 7.000 kilómetros que unían Xian, en China, con Antioquía, un puerto turco del Mediterráneo oriental. El Camino de Santiago era el último apéndice de un recorrido que, por la otra vertiente, llegaba hasta Filipinas.

La seda era la mercancía más valiosa que circulaba por dichos corredores y durante mucho tiempo los chinos la utilizaban como moneda de cambio. Hoy se llamaría la Ruta del Oro. Los chinos eran los únicos que conocían el secreto de su fabricación, que era monopolio del Imperio. Pero la gama de productos era muy variada: jade, ámbar, almizcle, piedras preciosas, coral, lino, lana, porcelana, armas, mármol, especias…

En las caravanas las mercancías se portaban a lomos de caballos, camellos, dromedarios o en carros tirados por yaks, cada uno de los cuales soportaba cargas de hasta 140 kilos, formaban largas hileras con miles de carros, personas y animales.

Los griegos y romanos hablaban del “País de Seres”, un antiguo pueblo de Asia central (los “sedosos”) que fabricaba seda. Plinio el Viejo los describe como personas altas, rubias y de ojos azules en lo que hoy son regiones de China, como el Turkestán oriental, habitado por uigures, donde se han descubierto enterramientos de noreuropeos con muchos miles de años de antigüedad.

Algunos arqueólogos remontan su origen al paleolítico. Las primeras crónicas chinas hablan de ella desde el siglo II antes de nuestra era, durante la dinastía Han. En occidente la conocemos gracias al relato de Marco Polo, un comerciante italiano, que en el siglo XIII la recorrió durante 25 años. Eso fue posible por su socio, Kublai Khan, hijo de Gengis Khan, es decir, gracias al Imperio Mongol, edificado sobre los distintos eslabones de la Ruta, que llegó a ser el imperio continental más grande de la historia. Durante algún tiempo dio unidad política a aquel sistema arterial, desde Corea hasta el Danubio, en plena Europa.

Los corredores decayeron en el siglo XIV tras la caída del Imperio Mongol y en el siglo siguiente con la colonización de América, que a su vez fue consecuencia de la dominación turca sobre el Mediterráneo oriental, que cerró las vías a los mercaderes occidentales. El auge de la técnica de navegación marítima y la época de las grandes expediciones, reduce la importancia de la Ruta de la Seda.

Hace un par de años el profesor de historia de la Universidad de Oxford, Peter Frankopan, publicó un libro sobre las Rutas de la Seda, en plural (1), que fue duramente criticado por el diario The Guardian (2). En su obra el historiador la define como el “corazón del mundo” para remarcar la subjetividad de los relatos occidentales, donde es normal que nos cueste entender las religiones, las migraciones, las Cruzadas, el comercio internacional o el dinero.

Algunos expertos en “geoestrategia” consideran a esta región del mundo, Eurasia, como el factor clave de la diplomacia rusa. Para ellos el Kremlin debería mirar a oriente más que a occidente. En definitiva, una buena parte de la región formó parte de la URSS hasta hace bien poco. Pero actualmente está bajo la influencia económica de China como en otras épocas del pasado. Hoy la seda es gas y petróleo.

Entre los siglos VII y X, cuando imperaba la dinastía Tang, Xian era una urbe gigantesca de unos dos millones de habitantes, diez veces más que Constantinopla o Córdoba. En comparación con otras, era mucho mayor que Nueva York hoy.

En los oasis el recorrido estaba jalonado de ciudades que, al mismo tiempo eran fortalezas militares. En su entrada había gigantescas “áreas de servicio” con restaurantes, moteles de carretera, mercadillos, bazares, baños… Se edificaban en torno a corralas o patios cerrados con cuadras en los bajos para alimentar, dar descanso y cambiar o relevar (“relay”) a los animales de tiro. Cuando estaban dentro de las ciudades se llamaban “khan” (casa en persa) y en turco “han”. En otro caso, si estaban en plena ruta, se llamaban “caravanserai” en persa, un término derivado de las palabras “karvan” (caravana) y “saray” (palacio). En castellano existió hasta hace muy poco la palabra “venta” que tuvo ese sentido múltiple de comercio, restaurante y hospedería.

También cumplían el papel de las aduanas, donde los sogdianos cobraban un peaje a los mercaderes, un tributo que les permitió levantar las imponentes ciudades de Samarcanda y Boujara. Los sogdianos eran un pueblo indoeuropeo, iraní, de origen escita, asentado en la fronteras de los actuales Uzbekistán y Tayikistán. Compraban, vendían, traducían y cambiaban monedas. Fueron ellos los que difundieron el conocimiento, la técnica y religiones como el nestorianismo, el maniqueísmo, el budismo, el judaísmo, el cristianismo y el islam. Lo mismo que el Camino de Santiago, la Ruta de la Seda era un lugar de peregrinaje para los budistas.

La Ruta de la Seda nunca tuvo un carácter exclusivamente comercial. Por ejemplo, siempre fue una universidad (“universitas”). Las enormes caravanas de mercadores iban fuertemente protegidas por ejércitos privados y los sabios de todas las épocas aprovechaban para acompañar en las expediciones. Unos comerciaban y otros aprendían, de donde viene la leyenda bíblica de los Reyes Magos de Oriente que seguían las estrellas (la Vía Láctea).

Pero el conocimiento no sólo circulaba por la Ruta como la sangre por las venas. Lo que la leyenda quiere decir es que -esencialmente- el conocimiento es un recorrido o, como decía Aristóteles, un camino. Por eso cuando se habla de un pensador, se hace referencia a su “trayectoria”. En términos antropológicos, es una romería, un remedo de las antiguas peregrinaciones. Los toxicómanos dirían que es un “viaje”.

La leyenda quiere decir también que el origen del conocimiento está en oriente y que los occidentales se apoderaron de él. Pero nuestra soberbia nos impide reconocerlo así. Grecia no es la cuna de eso que llaman “civilización occidental”, ni de la filosofía, ni de la ciencia, ni del arte modernos. Hasta el Renacimiento, que retorna al clasicismo grecorromano, es consecuencia del auge comercial de las ciudades del norte de Italia en los últimos eslabones de la Ruta de la Seda.

El sabio crea a partir de lo que toma de otros. A lo largo de la historia la humanidad progresó aceleradamente gracias a que hasta hace bien poco tiempo no existía “copyright”, patentes ni derechos de propiedad intelectual o industrial. Los artistas y los pensadores siempre han robado mucho más que los bandidos. Desde finales del siglo XIX los exploradores que se adentraron en la región, además de apoderarse de los conocimientos ancestrales, se llevaron también las esculturas, las joyas y las obras de arte que ahora contemplamos extasiados en los museos de Londres, o de París, o de Berlín, o de San Petersburgo.

En 1895 el sueco Sven Hedin fue el primer explorador de las ruinas del desierto de Taklamakan, de donde se llevó todo lo que pudo cargar en su caravana. Entonces Europa creía que no quedaba nada de aquello, más que recuerdos transmitidos por vía oral. Los descubrimientos convirtieron a Hedin en un personaje de leyenda, uno de los aventureros europeos más conocidos de Europa, hasta que su apoyo al III Reich le arruinó la fama que tenía.

El británico Aurel Stein organizó cuatro expediciones entre 1900 y 1930. Fue de vacío y volvió cargado con 7.000 manuscritos y las telas que decoraban los templos y que hoy el turista puede contemplar en la British Library de Londres.

El francés Paul Pelliot exploró el Turkestán en 1908. En Kucha descubrió un gran número de textos búdicos, algunos de ellos en lenguas que entonces eran desconocidas. También compró numerosos manuscritos descubiertos en las grutas de Mogao.

El Museo Etnológico de Berlín se inauguró con los saqueos del explorador alemán Albert von Le Coq, que viajó por el Turkestán chino. Se llevó frescos y paneles enteros de las grutas de Kizil. Vació por completo todos los templos que se encontró en su camino.

Ahora la Unesco ha declarado tramos enteros de la Ruta de la Seda como “patrimonio de la humanidad” que es tanto como decir que los dueños somos todos los seres humanos. Pero no ha hecho lo mismo con el Louvre, el Museo Británico o el Etnológico de Berlín, cuyos dueños son otros: los ladrones.

Parafraseando a Proudhon hay que admitir que la cultura es un robo. Me refiero a “nuestra” cultura, que no es nuestra, no es de nadie, no puede someterse al imperio de la propiedad privada y el “copyright”.

(1) The Silk Roads: A New History of the World, Bloomsbury, 2015.
(2) https://www.theguardian.com/books/2015/sep/29/silk-roads-peter-frankopan-review

Caravanserai de Qalat El-Mudiq, en Siria

Caravanserai de Qalat El-Mudiq, en Siria

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