La web más censurada en internet

Día: 16 de septiembre de 2017 (página 1 de 1)

El referéndum de Catalunya desata una orgía represiva por toda España

El Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, cuyo titular es Juan Antonio Ramírez, ha pedido a las operadoras de telefonía que bloqueen a varias webs “relacionadas” con el referéndum de Catalunya.

En la orden el juez solicita impedir el acceso a diez dominios “relacionados” con el referéndum en el plazo de 24 horas:

ref1oct.cat
ref1oct.eu
referendum.es
referendum.cat
referendumoctubre1.com
referendum.ws
referendumoctubre1.cat
referendumoct1.cat
1octreferendum.cat
garanties.cat

La Guardia Civil ya clausuró este miércoles la página web referendum.cat por orden del mismo juez inquisidor.

El 3 de marzo también el mismo juez encargó a la Guardia Civil la labor de policía judicial en la causa abierta a raíz de las conferencias del antiguo senador de ERC Santiago Vidal, quien reveló que el gobierno catalán tenía una partida camuflada de 400 millones para el referéndum del 1 de octubre y crear estructuras de Estado.

En el marco de esta persecución, el juez Ramírez ha llamado a declarar a numerosos altos cargos de la Generalitat implicados en los preparativos del referéndum.

Los sitios que ahora ha solicitado el juez impedir su acceso también se encuentran inactivas hoy, e incluso el acceso a algunas de ellas está cerrado desde ayer por la noche.

Para poder visitar la web del referéndum que han censurado sigue estos dos pasos:

1. Pulsa en el enlace http://www.kproxy.com 
2. Introduce en la ventana que aparece la dirección ‘http://www.referendum.ws’

Violan en Suecia a un dirigente socialista a causa de sus convicciones políticas

Este verano el dirigente socialista sueco Patrik Liljeglod fue agredido con un cuchillo y violado. La víctima no tiene dudas de que el agresor, cuya identidad se desconoce, tenía motivaciones políticas.

El ataque tuvo lugar a finales de julio, detalla Liljeglod en su perfil de Facebook. Estaba regresando a su casa de una fiesta y el violador se aproximó amenazándole con un cuchillo.

Durante la agresión, el violador le dijo cosas que tenían “claros vínculos políticos”. En particular, mencionó los “genitales femeninos de la izquierda”, que se merecía esta clase de trato y además lo tachó de “traidor”.

“Recibí apoyo y ahora me siento seguro”, afirma Liljeglod, que encabeza al Partido de Izquierda en la ciudad de Falun. “Saberlo y entenderlo no es suficiente”, añade.

Dicho Partido es la sexta fuerza política en tamaño en Suecia y define su ideario como socialista y feminista.

“Lo que me sucedió recientemente es una entre muchas agresiones”, afirma el sueco. Por eso pide reflexionar sobre cómo lograr que la sociedad esté más segura. Recuerda a los suecos que la democracia “es lo más sagrado que tenemos en Suecia en 2017”.

Al denunciar la agresión, Patrik Liljeglod ha declarado que seguirá en la vida política. Liljeglod afirmó que estuvo tentado de ocultar el incidente para que nunca nadie supiera lo que pasó, pero el hecho de que tuviera una motivación política le obligaba a denunciar públicamente lo ocurrido.

“Dada mi profundamente arraigada creencia de que la democracia es una parte integral de nuestra sociedad, siento que debo hacerlo”, escribió en Facebook.

Según las últimas encuestas, el fascismo está en auge en Suecia y el partido antiinmigración Demócratas Suecos podría acercarse al 20 por ciento de los votos en las próximas elecciones.

La nueva Armenia recurre a los viejos nazis para encontrar lo peor de su historia

La caída de la URSS no sólo supuso el cambio de un modelo de producción sino una gran venganza, aunque sólo sea literaria, de papel. La historia no sólo se está volviendo a escribir en Ucrania y los países bálticos, sino también en Armenia.

Es muy significativo que en los antiguos países soviéticos esa re-escritura coincide siempre en un punto común a todos ellos: la glorificación de los nazis locales, de los peores carniceros y asesinos de la Segunda Guerra Mundial.

Los armenios tienen varios héroes así. Pertenecían a partidos políticos muy diversos, aunque el más importante era el “dachnak”, una organización de la socialdemocracia armenia.

Durante la Segunda Guerra Mundial el dirigente “dachnak” más conocido era Drastamat Kanayan, alias “Dro”, quien se puso a la cabeza del 812 Batallón armenio de la Wehrmacht, compuesto por 20.000 soldados.

En 1942 se inauguró en Berlín, apadrinado por Alfred Rosenberg, el Consejo Nacional Armenio, encabezado por Ardaches Apeghian, presidente la Asociación Germano-Armenia y corresponsal del periódico Drochak, órgano oficial de los “dachnaks”.

Casi al mismo tiempo, en 1935 el representante de los “dachnaks” en Italia, Ichjanian, propuso a Musolini la creación de una Legión Armenio-Georgiana para combatir en la expedición fascista y colonial a Etiopía.

El nazi armenio Gareguin Nzhdeh
Otro ejemplo es Gareguin Nzhdeh, uno de los “dachnaks” que durante la Segunda Guerra Mundial se unió en Crimea a los ocupantes nazis para servir de torturador y verdugo. Tras la guerra fue capturado en Bulgaria en 1944 y condenado a 25 años de cárcel, donde murió en 1955.

Ahora en Erevan, la capital de Armenia, hay una estación de metro, una avenida y una plaza que llevan su nombre. Incluso han rebautizado a una ciudad para honrar su memoria y en mayo del año pasado se inauguró un monumento suyo, un acto solemne que estuvo encabezado por el Presidente de la República.

Nzhdeh era mucho más que un nacionalista. Había combatido al Ejército Rojo en los tiempos de la guerra civil y se declaraba defensor de la superioridad de la raza armenia que, lo mismo que la alemana, formaba parte de la raza aria, o sea, indoeuropeos.

Tras la Revolución de Octubre, Armenia logró esa “independencia” de la que hablan siempre los nacionalistas que, por un lado, es sumisión al imperialismo y, por el otro, avasallamiento de los vecinos. Nzhdeh fue su ministro de Defensa.

Los “dachnaks” pretendían la Gran Armenia (“desde el Cáucaso al Mediterráneo”) y no vacilaron en imponer la limpieza étnica sobre los azeríes en el Zanguezur, hasta que llegó el Ejército Rojo en 1921.

Es lo mismo que pretendió el III Reich en la Segunda Guerra Mundial: la Gran Alemania. Quizá por eso a Nzhdeh se le atribuye una frase muy común entre los chovinistas armenios: “Los que luchan por Alemania, luchan por Armenia”.

Tras la caída de la URSS, el 30 de marzo de 1992 la nueva República independiente de Armenia le rehabilitó de las calumnias que los soviéticos siempre le imputaron. Era todo mentira. La televisión armenia le considera como la figura histórica más importante. En 2013 el gobierno puso siete millones de dólares para rodar una película biográfica…

‘¡Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos!’

En el mundo hay poblaciones que están condenadas a no ser conocidas porque nos referimos a la humanidad como si toda ella no fuera más que este occidente “civilizado”, una parte insignificante. Lo que no ocurre aquí, no ocurre, no existe.

También hay poblaciones que necesitan ser masacradas para ser conocidas, con muchas dificultades, como Armenia o Ruanda. En el país africano asesinaron a 800.000 personas y nosotros llenos de “humanidad”, muy pocas veces lo recordamos. Eso es lo que a cada paso nos permite llenarnos la boca con frases altisonantes, como “genocidio”, en cuanto mueren unas pocas personas (siempre muy cercanas a nosotros mismos).

Ocultamos las grandes matanzas detrás de la fraseología y con ellas ocultamos a los pueblos que las padecen. Eso en plena era de viralidad, cuando -según dicen- hay mucha “información” circulando muy velozmente. Nada más lejos de la verdad. Occidente, es decir, “la humanidad”, nunca ha sido más analfabeta que ahora y el analfabetismo es la plaga más contagiosa que existe.

En los seis años de guerra en Siria no se han conocido matanzas como las que en época de paz están padeciendo los rohingyas en Myanmar (Birmania), donde los desplazados suman unos 300.000. Nos preocupa mucho más “el problema” por antonomasia del mundo: Corea del norte y sus misiles. ¿Cuántas personas han muerto a causa de los misiles que lanza Pyongyang?

Algunos gobiernos estúpidos, como los de Perú o México, han roto relaciones diplomáticas con Corea del norte a causa del lanzamiento de misiles, pero ¿por qué no han hecho lo propio con el de Myanmar?

Dado el desgaste de palabras, como “genocidio”, el año pasado la ONU calificó las matanzas de rohingyas como un “crimen contra la humanidad”, que es otro vocablo en auge para los amantes de las sensaciones fuertes que no apartan sus manos del teclado del ordenador.

El canal Al Yazira, preocupado porque los rohingyas son correligionarios, asegura que el ejército birmano no se ha detenido en asesinar a los recién nacidos, como Herodes en las narraciones bíblicas. La soldadesca tiene orden de matar a todo el que no se largue de sus casas.

El llamamiento desesperado del Primer Ministro bengalí para que alguien frene el río de sangre no ha llegado a ninguna pantalla de televisión.

El gobierno de Myanmar tiene carta blanca para matar porque está dirigido por alguien impecable, Aung San Suu Kyi, la Premio Nobel de la Paz de 1991 cuya imagen las grandes cadenas no pueden ensuciar sin ensuciar el Premio mismo y todos los Premios habidos y por haber, como el Sajarov, otorgado por el Parlamento Europeo en 1990 que, hay que recordarlo, es un Premio a la Libertad de Pensamiento.

Los repugnantes gobiernos de la Unión Europea siempre están por encima de cualquier sospecha, aunque sostengan las matanzas del gobierno birmano. Por eso condecoran el genocidio, la limpieza étnica, los crímenes contra la humanidad, las matanzas, las decapitaciones, las violaciones, las torturas y los saqueos.

Los rohingyas han tenido muy mala suerte porque Myanmar tampoco es Venezuela; los medios nunca van a hacer del país asiático la diana de su baboseo y sus tertulias. Incluso China está ocultando las matanzas en un país donde el budismo es la religión oficial.

Por eso el gobierno de la Sra. Premio Nóbel de la Paz se permite el lujo de impedir el acceso de la prensa al Estado de Rajin, el lugar de los hechos, e incluso a los delegados de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. Hay muy poca información y lo que se conoce es gracias al testimonio de quienes han logrado escapar de la muerte.

A través de satélites espaciales, algunas ONG han observado los incendios y las devastaciones que ha llevado a cabo el ejército en las aldeas rohingyas del norte. Los refugiados cuentan que el ejército, la policía y milicias budistas llegan a las aldenas rohingyas, encierran a la población en recintos improvisadas de bambú y les prenden fuego.

En el siglo XIII un cruzado cristiano que estuvo en la batalla de las Navas de Tolosa, Arnaldo Almaric, dijo aquello de “¡Caedite eos. Novit enim Dominus qui sunt eius!” (¡Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos!) Lo que importa no son los inocentes, los daños colaterales. Ni siquiera importa lo que ocurra en este mundo sino el Más Allá.

Es algo común a los cristianos, los islamistas y los budistas. Gracias a dios, eso les permite matar impunemente a todos, incluidos a los suyos. Les hacen un favor llevándolos al Nirvana, o al paraíso.

Más información:
— Cuando el terror viste ropajes budistas
— El silencio sobre un crimen contra la humanidad muy inconveniente

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