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Día: 17 de julio de 2017 (página 1 de 1)

La victoria de Mosul es un triunfo del eje de la resistencia en Oriente Medio

Abdel Bari Atwan, director del periódico Rai al Youm, publicado en Londres, ha escrito que la victoria de Mosul ha coincidido con el 11 aniversario de la victoria del Hezbolá libanés sobre el régimen de Israel en 2006 y que estos dos hechos han convertido en imperecederos los triunfos del eje de resistencia en la región.

“El secretario general del Hezbolá libanés, Sayyed Hassan Nasralá, ha felicitado a los irakíes por la liberación de la ciudad de Mosul y ha alabado la victoria del Ejército irakí frente al Califato Islámico, que él ha calificado de grandiosa”.

“Los comandantes irakíes de confesión sunní han jugado un papel notable en la guerra contra el Califato Islámico. Si el eje del mal ha podido ser contenido en Irak es gracias a la posición valerosa de los ulemas sunníes”, señaló.

Las victorias del eje de la resistencia en Irak, en Siria y en el Líbano se producen mientras que el eje saudí retrocede y Arabia Saudí ha quedado hundida en crisis y conflictos regionales interminables. El eje de la resistencia se refuerza día a día mientras que el eje saudí ha sufrido numerosos fracasos en Siria, Irak, Yemen y Qatar.

Uno de los factores de la victoria del eje de la resistencia es el de oponerse al régimen israelí, detestado por todos los pueblos árabes y musulmanes de la región, mientras que el eje saudí ha dado prioridad a la normalización de vínculos con el régimen de Tel Aviv. Ésta es la mayor diferencia.

Sayyed Hassan Nasralá tiene razón al elogiar el papel de los dirigentes sunníes de Irak. Es un gesto inteligente que podría neutralizar los esfuerzos para intentar provocar conflictos sectarios o étnicos, principalmente uno entre sunníes y shiíes, lo cual podría llevar a la creación de otros grupos militantes y a una nueva guerra en Irak tras la eliminación del Califato Islámico.

Irán ha logrado formar grandes milicias paramilitares, como las Fuerzas de Movilización Popular, Hashid al Shaabi, en Irak, que han jugado un papel fundamental en la derrota del Califato Islámico.

Estados Unidos llevó a cabo una guerra en Irak para construir un “nuevo Irak” sobre las ruinas del antiguo régimen de Saddam Hussein. Sin embargo, la victoria de Mosul ha dado lugar a un “nuevo Irak” basado en su integración en el eje de la resistencia.

Dadas las evoluciones rápidas en Siria, el papel determinante de Rusia y las predicciones fallidas en los pasados seis años acerca de la caída del gobierno de Bashar al Assad, los países árabes de la región buscan ahora reestructurar sus estrategias geopolíticas.

Los “años dorados” durante los cuales eran las riquezas las que gobernaban la región del Golfo Pérsico se han acabado, no sólo debido a la caída de los precios del petróleo y la dilapidación de una gran parte de las reservas financieras, sino también a causa de los planes estadounidenses que consistían en fomentar la inestabilidad en la región y acusar a Arabia Saudí, Qatar y EAU de terrorismo. Quince demandas relacionadas con los atentados del 11-S han sido presentadas contra estos tres países en los tribunales estadounidenses.

Las indemnizaciones que deberán ser entregadas a las víctimas se evalúan en varios miles de millones de dólares.

Atwan señala que la mayor parte de las guerras actuales buscan dividir a Oriente Medio para servir los intereses de Israel, que busca tener a estados debilitados y divididos en su entorno. Sin embargo, los cambios que se están produciendo en su entorno no benefician a este régimen. Por el contrario, lo amenazan.

De este modo, Oriente Medio está cambiando y el equilibrio de poder se inclina en favor del eje de la resistencia en todos los campos de batalla.

http://spanish.almanar.com.lb/103673

Arrepentidos

El pasado fin de semana tuvimos noticia de los resultados sobre el debate que ha llevado a cabo Euskal Preso Politikoen Kolektiboa, y son incontables las reacciones y declaraciones producidas desde entonces. La propuesta aprobada por el Colectivo dará por bueno que, a partir de ahora, cada preso y presa pueda elegir qué pasos dará ante la legalidad penitenciaria a la hora de obtener beneficios.

Pensamos que en la medida en la que el EPPK hace una lectura política, también es legítimo poder hacer una crítica política, advertir de las consecuencias que puede tener la decisión, y decir que será en perjuicio de la unidad de los presos y presas políticas y que, por lo tanto, aumentará su indefensión.

Sin embargo, el objetivo de este escrito no es ese, ya que para hacer lecturas de ese tipo ya hemos tenido tiempo antes y lo tendremos también en el futuro, porque las posiciones políticas no se consolidan de un día para otro, sino por medio de dinámicas que se alargan en el tiempo. Nos han generado una gran preocupación algunos mensajes difundidos, en la mayoría de casos desde el anonimato y por medio de las redes sociales, contra los presos y presas que han dado el “sí” a la propuesta de la dirección del EPPK: “arrepentidos”, “221 presos comunes más”, “traición”

Aun no estando de acuerdo con los parámetros del debate (campaña de presión iniciada en 2012, actitud de los medios de comunicación, haber evitado la confrontación ideológica en la calle mientras se condicionaba el debate desde allí, bloqueo informativo para que no se conociera el sistema penitenciario de grados…), no podemos aceptar de ninguna manera ataques de este tipo contra quienes han sido nuestros compañeros y compañeras de patio.

No podemos olvidar que algunas de esas personas, a pesar de los desacuerdos ideológicos que mantengamos hoy, han sido nuestro apoyo mientras hemos estado en la cárcel, que son quienes ante el enemigo han estado a nuestro lado en plantes, huelgas de hambre, encierros y demás iniciativas, quienes se han preocupado por nosotros y nosotras en los momentos duros. No podemos olvidar que algunos de ellos llevan un montón de años presos o que a algunas les quedan largas condenas por cumplir, y que no se puede llamar arrepentido a quien nunca se ha arrepentido.

Por otro lado, no nos parece justo poner sobre sus espaldas la responsabilidad principal de la situación actual ni juzgarles de manera tan severa. Entre los presos y presas que lo han aprobado hay quien actúa con total convicción e ilusión, hay quien no siendo de su gusto el final de la película, llegados a este punto lo ha dado por bueno, hay quien está llegando al límite de sus fuerzas y sin arrepentirse quiere explorar otros caminos. En cualquier caso, nadie que no se arrepienta es un arrepentido.

No busquemos la responsabilidad de la situación en el eslabón más débil de la cadena, ya que el principal problema está en la calle. Si no somos capaces de fortalecer el movimiento popular esta situación no tendrá vuelta atrás. No podemos pedirles a los presos y presas el esfuerzo que no hacemos nosotros, no podemos pedirles más a las presas y presos mientras no hagamos todo lo necesario para fortalecer el movimiento popular. Nadie habría tenido valor para proponer a los presos que aceptaran la legalidad penitenciaria si después de 2009 hubiéramos sido capaces de mantener la calle al pil-pil.

En lo que respecta a la lucha por la amnistía, le pediríamos a todo el mundo que haga su aportación mediante la organización. Para sacar este proyecto adelante no es suficiente con dar una palmadita en la espalda ni acudir a dos o tres manifestaciones al año. Tenemos el convencimiento de que hemos hecho una apuesta de gran potencialidad, pero en la actual situación toman absoluta importancia las aportaciones constructivas. Se lo debemos a todas las personas que han puesto su confianza en nosotros, sobre todo a los represaliados y represaliadas políticas que nos han apoyado de manera pública y, muy especialmente, a los cuatro presos que están fuera del Colectivo, porque su ímpetu es nuestra fuerza, porque nuestra fuerza es su aliento.

Terminaremos como hemos empezado, diciendo que la crítica política es legítima y afirmando que si alguien nos quiere llevar la contraria tendrá que dar argumentos. Pero no perdamos la perspectiva, y en este momento en el que los Estados quieren dar la puntilla a los presos, deportados y huidos políticos, actuemos con respeto hacia ellos.

Fernando Lizeaga, Ziortza Fernández Larrazabal, Jon Beaskoa y Sendoa Jurado
ex presos políticos y militantes pro amnistía

A cuenta de la decisión del Colectivo de presos políticos de la izquierda abertzale

Jon Iurrebaso Atutxa, expreso político de ETA

Independientemente de la opinión que nos merezcan las actitudes políticas tomadas por partidos, colectivos o militantes, estén estos últimos encarcelados o en “libertad”, pensamos que el debate de las ideas, de los posicionamientos y de las dinámicas políticas tiene que estar sujeto a unos mínimos criterios.

Estas son, en nuestra opinión, algunas  de las premisas y obligaciones que debiera tener todo debate político si bien condicionado, en su dimensión pública, por la  represión. Soberanía para opinar ante cualquier interlocutor. Respeto para con quienes discrepamos. Disposición a la crítica y a la autocrítica. No hay límites a la hora de exponer los planteamientos de cada cual en cuanto a posición propia como en cuanto a crítica a terceros.

Dicho esto, vamos a comentar siquiera brevemente la opinión que nos merece la decisión de la mayoría del Colectivo de PPV de acogerse individualmente a la legislación penitenciaria española y francesa para obtener beneficios penitenciarios o en su caso la excarcelación individual.

En la práctica y en el núcleo de la decisión, no se contemplan los parámetros de la Amnistía, tanto en su sentido táctico (vuelta a casa de todos los represaliados) como en su sentido estratégico (reconocimiento de los derechos nacionales y sociales de Euskal Herria). En consecuencia, la noria de la represión seguirá girando sin parar y por primera vez no la enfrentamos con la independencia y el socialismo para Euskal Herria, es decir, con la Amnistía.

Y no es una cuestión que ataña solo a las cárceles pues ya antes Sortu se acomodó a la legalidad vigente, así como ETA entregó su posición y sus armas. Se cierra el círculo político de enfrentamiento con los Estados. De aquí en adelante la Izquierda Abertzale Oficial, y todo lo que a ella se supedita, actuará exclusivamente bajo los parámetros de la legalidad española y francesa.

Esta decisión de acatar y acogerse a la legislación de nuestros enemigos marca un antes y un después pero también condiciona de alguna manera el futuro. El futuro de nuevos y nuevas militantes vascos y vascas que serán encarcelados por defender y luchar por una Euskal Herria socialista.

Esta decisión rompe la unidad del Colectivo de PPV. De aquí en adelante cada cual tendrá como prioridad su propia dinámica para su excarcelación y ello hará imposibles otras dinámicas conjuntas, colectivas, de lucha.

Esta decisión es profundamente insolidaria para con los PPV que en peor situación mantengan los Estados. A nadie se le escapa que es España (Francia) con su Ministerio del Interior y su Dirección General de Instituciones Penitenciarias quien va a marcar el ritmo de la represión o de las concesiones. El ritmo de “a ti te doy esto y a ti te lo quito”.  Y en esa tesitura ¿qué ocurrirá?

Pensamos que no hay estrategia política que sustentándose fundamentalmente en la legalidad de nuestro enemigo, se salve de la sumisión al mismo. Si nuestro futuro tiene que ver con una Euskal Herria socialista, la única alternativa posible es la amnistía.

Y es ahí donde, desde la calle, tenemos que dar todo en la lucha por la amnistía. Ahí es donde tenemos que unir y reunir voluntades en el camino hacia una solución que solo la lucha la hará definitiva. Aunque al día siguiente tengamos que seguir luchando para defenderla.

Sobre ‘naciones culturales’

B.

Tratando Pedro Sánchez, recién elegido inopinadamente en las primarias de su Partido, de que no le confundieran con la carpetovetónica y más españolaza que la peineta de Lola Flores (Lola «Flowers», en el extranjero), la sevillana del popular barrio de Triana Susana Díaz, se sacó de la chistera, en referencia a Catalunya, el concepto de «nación cultural» extensible a Euskadi. Patxi López, bizkaino de Portugalete, le preguntó a Sánchez -en un debate a tres, con Díaz- si sabía lo que era una nación, como un maestro de escuela le pregunta a un tímido alumno, y bien pudiera Sánchez haberle respondido a la becqueriana manera algo así como «¿y tú me lo preguntas que eres vasco, anda fuck off! (piérdete)», pero no, habló de «sentimiento» de pertenecer, pues eso, a una nación… cultural.

Después pasó a hablar de «España» como «nación de naciones», lo cual es una antítesis inasumible (si fuera de Estados, sería otra cosa), o un «Estado multinacional», lo cual, ahora sí, es cierto, pero pierde cuerpo en tanto en cuanto se despoja el concepto de lo esencial, de lo primordial dizque formar un Estado soberano, ah, esto no, amigo, esto va a ser que no. O sea, no ir a la raíz del problema e irse, por enésima vez, por las ramas. En España, esa quimera, le dicen «coger el toro por los cuernos». La última en hablar de Catalunya como «nación cultural» -ayer, sábado, la ví por la tele- ha sido Margarita Robles, gente instruida, oiga. La cuestión es no admitir lo evidente: «España» es un Estado políticamente fallido. Hablan de otros países como «Estados fallidos» y lo tienen delante de las narices.

Es más que probable que Sánchez, Robles, y no digamos el zoquete López o la gárrula Díaz, no hayan oído hablar jamás del «austromarxismo», algo no exigible al común de los mortales, pero sí a estos vividores mercachifles a cuenta del Estado.Tienen suerte que aquí estamos nosotros ejerciendo de «petetes». El origen del «austromarxismo», a principios del siglo pasado, fue el Partido Socialdemócrata de Austria con los Karl Renner (que llegó a Presidente), Max Adler, Hilferding (teórico del imperialismo rebatido por Lenin), y, sobre todos, Otto Bauer (1881-1938). Fueron ellos -los austromarxistas vieneses- quienes acuñaron la expresión «autonomía (nacional) cultural» dentro de la estructura de un Estado plurinacional cuyo objetivo era -igual que es el objetivo de Sánchez y cía- detener la trepidante desintegración del vetusto imperio Austro-Húngaro, es decir, preservarlo, evitar su caída, hacerlo durar, tal y como pretende el tetrapartidismo español y a mucha honra en este país llamado España (espero que se note la ironía). Y ello, repito, con tal de no admitir lo evidente, que Catalunya, Euskadi y Galicia son naciones… sin Estado, que son naciones oprimidas políticamente al margen de su renta per cápita, que lo que no existe es la entelequia llamada «España», pero sí su marco con su lucha de clases, es decir, no se lucha contra molinos de viento. Llámese «España» como se quiera, que eso no cambiará el marco, un cuestión «nominalista».

Bauer (no confundir con el contemporáneo de Marx, Bruno Bauer) casi excluía las clases y la lucha de clases en esas «autonomías culturales» que serían una «comunidad de destino» (José Antonio Primo de Rivera, copiándole, añadiría la célebre coletilla de «en lo universal», no quedándose atrás Ortega y Gasset) siempre bajo el capitalismo.

Unamuno (nada amigo de ningún tipo de «autonomía» en su tiempo y fue diputado en las primeras Cortes de la República) lo llamaba «regionalismo cultural» evocando su «patria chica» (sic), su Bilbao (el «Bocho») natal. El franco-falangista Fraga Iribarne hablaría -todavía lo puedo oír- de «peculiaridades regionales con su floklore y sanas costumbres», etc. Claro que Unamuno también dejó escrito (en 1908) que la unión impuesta por la fuerza «desde fuera» no vale.

Justo lo que pretende el fascismo español con respecto a Catalunya, pues, haya o no haya referéndum, lo que se demuestra, por si hacía falta, es el carácter fascista de este podrido Estado.

Arrivederci.

Aviones de reconocimiento de la OTAN multiplican las provocaciones en la frontera de Rusia

La semana pasada los cazas rusos tuvieron que despegar hasta en seis ocasiones para interceptar aviones de reconocimiento de la OTAN muy cerca de las fronteras occidentales del país, según el sitio web del Ministerio ruso de Defensa.

El sitio publica una infografía en la que muestra a 20 aeronaves, a las que califica de “extranjeras”, aunque reconoce que no llegaron a violar el espacio aéreo de Rusia.

En los últimos meses los aviones de la OTAN, incluidos los españoles, han intensificado los vuelos de reconocimiento junto a las fronteras orientales de la OTAN con Rusia, especialmente al norte del Mar Báltico.

La OTAN trata de identificar el reciente despliegue ruso en la región de Kaliningrado de sistema de defensa antiaérea SS-400 de última generación, misiles tácticos Iskander y misiles tierra-mar Bastion y Bal.

Además del norte del Mar Báltico, la OTAN también vigila estrechamente la península de Crimea así como las bases rusas en Siria y las sonas de despliegue de la Marina de Guerra rusa en el Mediterráneo.

El año apasado el servicio de vigilancia electrónica de las Fuerzas Aeroespaciales rusas detectaron a más de 2.000 aviones militares, la mayor parte de ellos pertenecientes a la OTAN, de los que 800 eran de reconocimiento. Todos ellos fueron localizados junto a las fronteras de Rusia.

El ataque turco contra las posiciones kurdas en Afrin coloca a Rusia en medio

Rusia ha pedido a las milicias kurdas del YPG que se retiren del norte de la provincia de Alepo, según Rudaw, una cadena de televisión kurda que emite en el norte de Irak. La petición parece responder a una labor de intermediación con Turquía, que recientemente ha bombardeado las posiciones kurdas en Afrin.

Una delegación rusa se entrevistó en Afrin con los dirigentes de YPG para que sus fuerzas se retiren de cinco localidades del norte de la provincia de Alepo. La delegación les puso al corriente de los planes del gobierno de Erdogan de atacar las poblaciones fronterizas de Afrin, en la frontera occidental de Siria con Turquía.

La retirada de los kurdos del norte de Alepo permitirá la apertura de una vía hacia la periferia oeste de Alepo y la provincia de Idlib.

Además de la retirada de los kurdos de Alepo, Turquía pretende instalar tres bases militares al sur de Afrin, en la zona siria de Rojava donde es mayor la proporción turcomana de la población.

El gobierno turco pretende constituir en Afrin nuevos consejos locales de gobierno en los que la población de origen turco tenga alguna representación política.

Con motivo del encuentro con los rusos, Bahjat Abdo, el comandante al frente de las milicias kurdas en Afrin, concedió una entrevista a la edición kurda de VOA sobre la posibilidad de que se produzca un acuerdo de Rusia con Turquía para atacar a las milicias kurdas en Afrin.

La respuesta del comandante de YPG fue que si las tropas rusas continuaban estacionadas en sus posiciones actuales, les pedirían que se retiraran de Afrin.

“Rusia mete presión a los kurdos para crear un terreno favorable para la entrada del ejército sirio en Afrin”, manifestó Abdo. Afrin es el territorio más occidental del Kurdistán sirio que administrativamente pertenece a Alepo. En 2004 la población era de unos 172.000 habitantes y quedó en poder de YPG al inicio de la guerra de Siria.

La semana pasada el diario turco Daily Sabah anunció que, apoyado por militares turcos, el llamado “ejército libre de Siria” estaba adiestrando a 20.000 soldados para combatir a los kurdos de YPG al noroeste de Siria.

La situación en Afrin es, pues, de guerra inminente, lo que desenmascara el fantasma de las FDS, integrada por dos fuerzas, YPG y “ejército libre de Siria” que, mientras dicen luchar juntos en Raqqa, afilan los cuchillos en Afrin.

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