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Día: 13 de julio de 2017 (página 1 de 1)

El Pentágono admite que sus ‘consejeros y acompañantes’ están en Raqqa armados pero sin disparar

Dos consejeros y acompañantes en Raqqa
Ayer el portavoz del Pentágono, el coronel Ryan Dillon, admitió la presencia de comandos de operaciones especiales en el centro de Raqqa bajo el eufemismo de “consejeros y acompañantes” de otro eufemismo, como las FDS (Fuerzas Democráticas Sirias).

El portavoz se esforzó en enfatizar que dichos “acompañantes” no combaten directamente sino que “coordinan” los ataques aéreos, es decir, que dirigen desde el suelo a la aviación de su propio país: Estados Unidos.

Desmintiendo lo que muestran las fotografías, dichas tropas van armadas con todo su equipo y se encuentran en medio de los combates, a diferencia de lo que está ocurriendo en Mosul. “Están mucho más expuestas al contacto con el enemigo que en Irak”, explicó Dillon.

La ofensiva de Estados Unidos y las FDS para recuperar Raqqa comenzó en noviembre del año pasado. El 6 de junio lograron abrir una brecha en el muro que rodea la parte vieja de la ciudad, el último feudo del yihadismo en Siria.

Según Dillon, el Califato Islámico utiliza drones cargados de explosivos cada vez más asiduamente, una táctica que también han empleado en Mosul. “Desde hace una o dos semanas aumenta a medida que hemos seguido penetrando en el corazón del centro de la ciudad de Raqqa”, manifestó el portavoz.

El Pentágono rehúsa informar sobre el número exacto de tropas que tiene desplegadas en Siria, aunque se estima que 500 soldados de operaciones especiales dirigen los movimientos de las FDS y que, además, hay infantería de marina al mando de las baterías de artillería que bombardean Raqqa.

La presencia de una unidad de artillería fue admitida en mayo por el Centcom, el mando del Pentágono en Oriente Medio y sus efectivos se calculan en 400 soldados de la XI Unidad de infantería de marina.

Estados Unidos tampoco ha establecido ningún límite temporal a su invasión de Siria, aunque el general Stephen J.Towsend ha admitido que permanecerán incluso después de la derrota del yihadismo.

El gobierno de Siria ha repetido que no admite la presencia de tropas estadounidenses en su territorio y que su función real no es la de combatir a los yihadistas, sino de proteger la huida de sus dirigentes para posteriores utilizaciones.

En junio Hezbollah amenazó con atacar directamente a las fuerzas estadounidenses desplegadas en Al-Tanf, en la frontera sur de Siria.

El Ministerio del Interior y las empresas contratistas explotan el trabajo de los presos

La multinacional Delphi Packard que preside el señor Zhongchi Yu emplea presos de la cárcel de Daroca (Zaragoza) en la fabricación de componentes para los automóviles; Industrias Huerta, de la familia Huerta García, utiliza reclusos de Valdemoro (Madrid) en la producción de apliques, piezas y tornillería; Cándido Martínez encarga sus cajas para el pescado a los presos de Huelva; Calzados Robusta, de Adelardo Arechacaleta, en Arnedo (La Rioja), saca parte de su producción con el trabajo de los presos de Logroño. Y así, hasta 133 empresas se benefician del subempleo de personas condenadas en otros tantos talleres penitenciarios repartidos en 53 prisiones de toda España, menos Cataluña, donde la Generalitat se encarga del trabajo de los presos. El rendimiento económico para elMinisterio del Interior es extraordinario: una facturación neta de 156 millones de euros, tras deducir gastos como los de las nóminas de monitores y funcionarios, que ascienden a 54,5 millones anuales.

De vez en cuando alguna empresa no paga. Es lo que ocurrió con Cables y Contratas SL, que utilizaba a los presos de Zuera (Zaragoza) en tareas de carpintería y manufacturas y, a pesar del bajo coste, su titular, Florencio Sebastián Pardillos, presentó concurso de acreedores; o de Aluminios Fedi, de los promotores y mercaderes Miguel Ángel Llorente Alonso y Javier Eduardo Ortiz Olaiz, que encargaban a los reclusos de Burgos la confección de puertas y ventanas. A las empresas les interesan los talleres penitenciarios porque les reportan un gran ahorro salarial y social.

“El pago a los internos trabajadores”, dice el ministro Zoido, un juez al fin y al cabo, acostumbrado a mandar gente a la cárcel, “se realiza ingresando su salario en la cuenta particular de su peculio. Se les ingresa el día 15 de cada mes, y como el ente estatal Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo (TPFE) es quién realiza el pago de las nóminas, siempre está garantizado. Actualmente no hay ninguna empresa morosa, si bien en casos puntuales, alguna empresa se ha retrasado en el pago de la facturación en el plazo acordado. Únicamente ha habido dos rescisiones de contrato por morosidad y han sido a las ya mencionadas Cables y Contratas SL y Aluminios Fedi”.

Aunque el TPFE que preside el secretario general de prisiones Ángel Yuste y gestiona José Suárez Tascón (dos históricos del PP en la materia) mete en el mismo saco a los que trabajan para el organismo propiamente dicho y los que producen para las 133 empresas externas que se han acogido a los convenios-marco de Trabajos Penitenciarios con la patronal, fuentes sindicales estiman que unos 3.500 presos trabajan en los talleres industriales de las cárceles para las empresas privadas. Esto significa que más de una cuarta parte de los 12.404 reclusos (dato de 2015) que realizan actividades productivas, con jornadas de tres a cinco horas como máximo, reportan beneficios a terceros.

Trabajos Penitenciarios paga a los presos entre 2,61 y 3,77 euros la hora, según la actividad de que se trate. Así, los que realizan tareas auxiliares cobran 2,61, mientras los de manipulados simples, confección industrial, madera, electricidad, cerámica, artes gráficas, cocina, panadería y agro reciben 3,66 euros, y los de manipulados complejos, mantenimiento, metálica, servicios y confección industrial compleja perciben once céntimos más: 3,77 euros la hora. De este modo, un “operario base” (argot administrativo) que trabaje tres horas al día ingresa entre 235 y 339 euros por treinta días de trabajo, mientras que el que pueda trabajar cinco horas diarias tiene una nómina de 391,5 a 565,5 euros al mes.

Con excepción de las retribuciones de los empleados en los economatos y en los servicios auxiliares de las prisiones, que han subido 2 céntimos de euro la hora en 2016, pasando de 2,59 a 2,61 euros, las demás tarifas laborales se mantienen congeladas desde 2012. Si se toma como referencia el salario mínimo interprofesional (707 euros netos mensuales), la tarifa mínima por hora de trabajo tendría que ser de tres euros. Las retribuciones de una gran parte de estos trabajadores privados de libertad pueden ser calificadas, pues, de injustas y abusivas. En contraste con este trato, el gerente de Trabajos Penitenciarios, Suárez Tascón se ufana del crecimiento de los ingresos: “Nos encontramos ante unos niveles de ventas por encima del inicio de este ciclo de cuatro años, habiendo obtenido en 2015 un total neto por ventas y prestación de servicios de más de 156 millones de euros, frente a los 150 millones de 2014, cifras que indican un alto nivel de productividad en la gestión de los empleados”.

Los gastos en “salarios y asimilados” (argot burocrático) fueron 54,5 millones, a los que se añaden 7,8 en cargas sociales y que la gestión ordinaria y los suministros y servicios prestados por empresas del exterior para el normal funcionamiento de los talleres y la formación representó un gasto de 8,3 millones de euros anuales. En las nóminas del personal se incluyen 297 funcionarios y 36 contratados laborales que prestan servicio en TPFE. El gerente cobró oficialmente 77.000 euros brutos el año pasado.

El Ministerio del Interior se ha opuesto a facilitar la lista de empresas que emplean presos, por considerarlo “perjudicial” para los intereses económicos y comerciales del departamento, pero tuvo que facilitar la relación por decisión del Consejo de Transparencia. El gobierno del PP sigue negando, en cambio, los ingresos procedentes de esas empresas a las que facilita la mano de obra y otros servicios para que desarrollen su producción en los talleres penitenciarios. Al tratarse de una situación al margen del Estatuto de los Trabajadores y de los convenios colectivos, los trabajadores presos se ven privados de los derechos constitucionales básicos y laborales mínimos como son la afiliación sindical y las vacaciones anuales retribuidas.

Probablemente al gobierno del PP le resulte paradójico el derecho a vacaciones en prisión, donde residen algunos correligionarios incursos en delitos de corrupción, pero las leyes deberían prevalecer sobre la alegalidad. Luego ya, en el terreno de la paradoja cabe incluir el hecho de que los presos quienes confeccionen los uniformes de los funcionarios encargados de vigilarles. Para CCOO no hay duda de que las empresas privadas se están beneficiando de las instalaciones del organismo público y de una mano de obra en unas condiciones “casi esclavistas”. Además, el sindicato denuncia las “prácticas inaceptables, de competencia desleal y dumping social” por parte de empresas a las que se facilita la producción en las cárceles mientras reducen sus plantillas laborales.

Esta situación se produce en el país con mayor número de presos de toda Europa por cada cien mil habitantes y en el que gran parte de los 51.743 reclusos existentes (13.805 menos que en 2009) se muestran dispuestos a trabajar a cambio del salario mínimo interprofesional.

https://www.cuartopoder.es/economia/relaciones-laborales/2017/07/13/interior-se-forra-trabajo-los-presos/

Los vecinos de Moscú se alzan contra el plan urbanístico del alcalde

Serguei Sobianin, alcalde de Moscú
Desde la primavera se vienen convocando en Moscú protestas vecinales contra el proyecto del alcalde, Serguei Sobianin, de derribar 4.500 “jruschevkas” que es como llaman allá a los edificios de viviendas de cuatro plantas contruidas en época de Jruschov. Es una obra faraónica, con un coste estimado de 21.000 millones de euros, uno de los mayores planes urbanístico europeos, comparable a la Operación Chamartín de Madrid, que supondría el desalojo de un millón de vecinos de sus casas y barrios.

Algunos hablan de “la destrucción del siglo” y las manifestaciones callejeras denuncian la naturaleza claramente especulativa del plan urbanístico. Lo que quieren derribar no son las “jruschevkas” en mal estado, los viejos “komunalka” (apartementos comunitarios), sino los que se encuentran en las mejores zonas de la ciudad, donde las grandes torres de apartamentos sustituirán a los actuales edificios bajos.

Por lo tanto, unos vecinos protestan porque les derriban sus “jruschevkas” y otros porque no se las derriban. Todos ellos, acostumbrados a los antiguos tiempos, se quejan de que el alcalde no les ha consultado previamente. También se han acostumbrado a los barrios pequeños y espaciosos donde todos se conocen y departen en los parques y zonas comunes, destinadas a desaparecer del nuevo Moscú. Los abuelos ya no tendrán estanques donde pasan el tiempo arrojando migas de pan a los patos.

La alcaldía ofrece realojamiento al millón de afectados, pero es un trágala: los que no se vayan por las buenas se irán por las malas en el plazo de 60 días. Los más “modernos” se aferran a su derecho a la propiedad: compraron una casa y ahora un organismo público se la expropia para cambiársela por otra peor, de baja calidad. ¿No se había acabado el socialismo?

Para que el realojamiento sea “rentable” el alcalde deberá edificar entre 1,5 y 3 veces más de lo que ya hay en la misma zona, lo que supone entre 3 y 4 millones más de habitantes en Moscú, una capital ya muy saturada de población. El alcalde tiene otras cifras: Moscú sólo crecerá en medio millón de habitantes como máximo, asegura. Cualquiera que sea la cifra, ese volumen adicional de población necesitará escuelas, centros de de salud…

Para ese volumen de edificación hay que acabar con las zonas verdes, los parques y las zonas de juegos para niños, que son prestaciones típicas de los viejos tiempos soviéticos. Como en cualquier otra ciudad del mundo, en Moscú hay quien defiende el patrimonio cultural, arquitéctónico e histórico, que tratándose de Rusia tiene un fuerte contenido político y, por qué no decirlo, sentimental: lo que algunos quieren conservar es la URSS, o algo de ella, lo que quede.

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, además de las “jruschevkas” el alcalde ha puesto en la lista negra a edificios del constructivismo soviético, una corriente cultural de los años veinte que también tuvo su influencia en la arquitectura.

El conservacionismo arquitectónico es como todo y quien lo lleva al extremo quiere que Moscú sea declarada patrimonio de la humanidad para impedir el derribo de cualquier vivienda.

El alcalde se apoya en un sondeo telefónico realizado en mayo, según el cual más de un 75 por ciento de los moscovitas están a favor de su proyecto urbanístico.

El fascismo no paga traidores

B.
Estuvo en Ermua en los actos del vigésimo aniversario de la muerte del concejal del PP de esa localidad vizcaína, Miguel Ángel Blanco, una representación de Sortu, partido abertzale, y les preguntan qué pintan allí. Y no les falta razón, o, al menos, coherencia para el sector más facha, vamos a decir así, más ultra, que ve en ellos algo más «pecaminoso» que ver a un troskista en un homenaje al gran Stalin: un despropósito, una impostura. El sector más «inteligente» del fascismo, vale decir también, que es quien maneja el cotarro, ve con buenos ojos estas nuevas demostraciones de bajada de pantalones de la ya extinta izquierda abertzale, pero no lo demuestra dejando el protagonismo a lo más ultramontano del Régimen (del 36), a lo más vistoso y ruidoso que acapara titulares.

¿A qué van a ese tipo de propaganda fascista si, además, saben que los van a linchar mediáticamente, que no se lo van a «agradecer», que no tendrán conmiseración, que saben que esos fachas jamás irán -en contrapartida- a un homenaje a, por ejemplo, se me ocurre, de Santiago Brouard, asesinado por sicarios a sueldo del PsoE del criminal González, otro hijoputa que morirá en la cama, que no hay «reciprocidad», que no escarmientan en cabeza ajena como le ha pasado a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, que cede ante las «presiones» del facherío y va a actos donde la van a abuchear, y ni los representantes de Sortu ni esta señora tienen el amor propio suficiente para decir algo así tan castizo como «joder, encima que voy, tragando sapos, van y me pitan, que les den por culo a esos fachas», pues no, va a ser que no, que la degradación no tiene solución de continuidad. Me mean encima y digo que llueve.

Es igual lo que hagan, les pedirán más «gestos». La cosa ya empezó «negociando» con los fiscales la no entrada en la cárcel de acusados abertzales a cambio de «reconocer» que hemos sido unos chicos malos, ellos no, nosotros, y reconocemos la «democracia» española que negábamos ayer mismo. Y antes se vió en el «caso Bateragune» donde Otegi fue juzgado por, según los jueces españoles, tratar de recomponer Herri Batasuna -ilegalizada entonces, hoy legalizada tras pasar por la horca caudina de la «Ley de Partidos» español-, cuando no hacía otra cosa que justamente lo contrario, esto es, decirle a ETA que lo deje, que ya le vale, que se rinda, que toca «hacer política», o sea, «vivir de ella», de la poltrona.

Aún así, el fascismo no pagó a este traidor -no encuentro otro término, lo siento, ya sé que puede sonar fuerte, sobre todo a los vascos- y le hizo «chupar» seis años y medio de trullo por la puta cara por «filoterrorista» y demás mandangas para adormecer al público que tanto me adora. Sólo los que saben de qué va esto, empiezan a reconocer los «méritos» de este buen hombre por la paz (romana), o sea, por la rendición incondicional (unilateral) del otrora llamado MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco). Yo, de tener un mínimo de vergüenza, me estaría comiendo los hígados, que decía mi madre.

No, el fascismo no paga traidores porque se sabe vencedor desde el 36 (no hay más que ver la mueca de risa del chulo de barra pepero Hernando), salvo a quienes venden cara su piel y su cotización como los «podemitas» y quintacolumnistas tipo Ada Colau para reventar el referéndum catalán y su derecho -sin más ni más, señores, su derecho- a decidir lo que les salga de los perendengues, dicho en roman paladino a la Berceo manera.

Goog night, ladies and gentlemen.

Reunión en Hamburgo: Rusia 1, USA 0

Darío Herchhoren

Al fin se produjo el encuentro. Putin y Trump se vieron las caras, y la reunión que estaba programada para 40 minutos se prolongó dos hora casi y media. Esto es en sí mismo un triunfo. La prensa  occidental, tan manipuladora se dedicó a evaluar los gestos y apretones  de manos entre ambos, las miradas, el color de las corbatas, y si sus zapatos relucían o no. Todo muy importante y sustancioso.

Pero evidentemente hay mucha tela para cortar. El primer resultado es que se ha obtenido un alto el fuego, que en general se respeta. Otro de los resultados es que USA tira la toalla y deja en manos de Rusia el futuro de Siria, tal como le comentó Rex Tillerson, Secretario de Estado USA a Antonio Guterres, Secretario General de la ONU.

Esto es obviamente la constatación por parte del imperio de su impotencia para acabar con el gobierno legítimo de Siria, ante la resistencia del mismo, y sobre todo de la existencia de un aliado poderoso del mismo como es Rusia; y el peligro de internarse en un conflicto mayor donde intervendría Irán, que es una gran potencia regional.

Pero este imperio y todos ellos funcionan igual: ante el revés sufrido, han comenzado maniobras militares de la OTAN en aguas del Mar Negro, con participación de fuerzas de doce paises de la misma, y con epicentro en el puerto de Odessa en Ucrania, en una clara provocación a Rusia.

Quizá Trump y Tillerson estén interesados en mantener el «statu quo» con Rusia, pero estas provocaciones no dependen de la buena voluntad de unas personas individuales. La OTAN es no solo un pacto militar agresivo; es básicamente un inmenso negocio, y como todo negocio está hecho para ganar dinero. Y muchísimo dinero.

La OTAN es una oligarquía integrada fundamentalmente por el complejo militar industrial de los USA; pero además de los fabricantes de armas estadounidenses, están las fábricas de los otros miembros, y otros países ajenos a dicha organización que proveen material militar como es el caso de Suecia que fabrica motores para aviones cazabombarderos.

Esto significa en el lenguaje del imperio que se acepta la derrota ante la evidente superioridad rusa en  armamento, y significa la confesión indirecta de su fracaso en el escenario sirio. Esto es obviamente una provocación que sirve para «equilibrar» la humillación de Hamburgo.

Ya sabemos por experiencia, que no se debe confiar jamás en la palabra del imperio ni de sus representantes. La provocación de la OTAN es obvia. Pero, ¿es la OTAN una organización independiente del gobierno de los USA? La respuesta es compleja; como aproximación podemos decir que la OTAN está manejada por una oligarquía formada por el complejo militar industrial de los USA, y de los diversos proveedores de material militar de la misma, y de proveedores de otro material no directamente militar como raciones de comida, uniformes, calzado y todo aquello que necesita un ejército.

Imaginemos por un momento cuánto gasta la OTAN en jabón para que se duchen sus militares, cuanto gasta en sábanas, cuanto paga en gordas comisiones a glotones intermediarios, comisionistas, etc. Hay algo alrededor de la OTAN que se parece mucho a una bandada de buitres, a los cuales es muy difícil hacerles soltar la presa.

Este enorme grupo de cleptócratas no tiene el menor interés en acabar con el bloque militar y en rebajar la tensión. Quizá no quiera una guerra nuclear que sería catastrófica para la humanidad entera; pero sí es partidaria de una situación de «ni guerra ni paz». Solo crear conflictos regionales o de baja intensidad, que justifiquen el gasto militar y una nueva carrera armamentística.

Rusia sale fortalecida de la cumbre de Hamburgo; pero el imperio nunca va a renunciar a ser imperio y la única forma de derrotarlo es ir comiéndole el terreno y hundirlo en su economía. Ese camino está ya siendo transitado. Los BRICS, el grupo de Shanghai, el Banco Euroasiático de Desarrollo, las dos rutas de la seda que ya están diseñadas y en construcción están desangrando al imperio, y ya podemos avizorar su fin.

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