La web más censurada en internet

Mes: mayo 2017 (página 8 de 9)

La censura en los tiempos de la sociedad de ‘la información’

Juan Manuel Olarieta

Con el cambio de siglo, la expansión de internet condujo a hablar —pomposamente— de la emergencia de una nueva sociedad “de la información”. Esta terminología procede de la Directiva 2000/31/CE del Parlamento Europeo y dos años después, en 2002, en España se aprobó una ley para promover esa “sociedad”, seguida de otra en 2007 con el mismo objetivo.

Como es típico, la verborrea legal engaña y difunde una concepción errónea de lo es la “información”. La ley de 2002 tiene una sección dedicada precisamente al “control” de la información y de la “sociedad de la información”. El objetivo era —más bien— el comercio electrónico, lo que aclara un poco las verdaderas intenciones de aquella ley: se trata del mercado, de capitalismo puro y duro, algo que tiene poco que ver con la información.

Desde la aprobación de aquellas leyes son muchos los que aseguran que, gracias a internet, ahora hay más información que antes. Algunos llegan a hablar de “transparencia” y otros de “infoxicación” por un exceso de datos que, además, no son relevantes en buena parte, pero nadie explica por qué en internet hay algunos datos —o muchos— que no les interesan en absoluto. Es muy posible que lo que a algunos no les interesa, sea precisamente lo que nos interesa a otros.

El exceso va de la mano del defecto porque también hay mucha información que no está en internet sino en libros o periódicos cuyas noticias duermen y llenan de polvo cualquier biblioteca o archivo. Nadie se interesa por ellas y nadie se ha tomado la molestia de digitalizarlas y ponerlas en un servidor de internet para que todos las puedan leer.

Hay mucha información de algunas cosas y muy poco de otras. En cualquier caso, el hecho de que haya más información no significa que estemos más o mejor informados. Más información significa que el lector necesita más tiempo para informarse. Pero, ¿acaso dedicamos ahora más tiempo a informarnos que antes?

Si hay abundancia por un lado y carencia por el otro es porque la información no es neutral, no está toda ella en un mismo plano. Cuando alguien supone que en la actualidad las nuevas tecnologías permiten acceder a la información (a toda ella) más fácilmente confunde lo posible con lo real. La información no es sólo la recepción pasiva de noticias sino una actividad dirigida. Realmente sólo se informa quien busca, no quien recibe lo que otros le muestran. Para encontrar información hay que buscarla y eso exige un método: qué es lo que hay que buscar, en dónde hay que buscar y cómo.

La inmensa mayoría de la información no aparecerá nunca porque casi nadie la buscará. Se avanza muy poco poniéndola en un servidor cuando todos miran hacia otro lado. Para ver algo hay que mirar hacia el sitio en el que está.

La sociedad de “la información” oculta muchas obviedades, como la de que no todos tienen un ordenador, ni conexión a internet. Si eso es evidente, no lo es tanto que la inmensa mayoría de quienes lo tienen no buscan o no saben buscar: reciben la “información” ya empaquetada y lista para el consumo. Incluso si lo que otros nos cuentan fuera verdad, como los ataques químicos del gobierno sirio, siempre hay una parte de la información que no aparece y a una parte la llaman por el todo.

Como la información nunca es neutral, la parte que no aparece no siempre es la misma, cambia en función del asunto. Hay determinados asuntos en los que todo es mentira, como lo que concierne a la URSS. Hay otros en los que la parte emergente es sólo la punta del iceberg de algo mucho mayor. Finalmente, también hay información con sobredosis, como el fútbol, por ejemplo.

Aunque haya mucha información disponible, en internet dependemos de técnicas, como los buscadores, de los que hay decenas de ellos, todos diferentes, que suministran diferentes enlaces en un orden también distinto. Sin embargo, ocurre como en las noticias: de todos los buscadores disponibles sólo se utiliza uno, que es siempre el mismo, Google, al que han elevado a los altares y nombrado “santo” como si estuviera muy cerca de dios en la sociedad de “la información”.

Un buscador no es diferente de un telediario. También muestra un paquete selecto de enlaces que, además, está escalonado en millones de pequeñas referencias puestas sucesivamente una detrás de otra. La inmensa mayoría de los que buscan jamás van más allá de la media docena de fragmentos de esa “información” que alguien les ha puesto delante de sus narices y, desde luego, nadie se preocupa por recurrir a un segundo buscador si esa “información” no la considera suficiente.

En internet no sólo hay sitios para informarse sino sitios para informar, de manera que hoy casi cada usuario se ha convertido en un informador que tiene su blog, su perfil en una red social o su foro para emitir su información, lo cual multiplica cuantitativamente la misma. Hoy “mirar” en internet es como buscar una aguja en un pajar. Aunque sepamos que la información está ahí, no la podemos encontrar y nos topamos con la paja, eso que los expertos llaman “ruido”, tópicos la mayor parte de ellos y, desde luego, el mejor ejemplo de lo que es la ideología dominante, es decir, numerosos (des)informadores que sirven como altavoces de ella, una misma mercancía suministrada de millones de maneras diferentes. La Wikipedia no es más que un compendio de eso.

Hoy Descartes se sorprendería por algo que es la negación misma de lo que en su “Discurso del método” consideraba como ciencia: colecciones de tópicos que se repiten a sí mismos por todas partes, que se compendian en una enciclopedia de esas que llaman “de referencia” porque casi todos la consideran como “la verdad” o por lo menos como “información” sobre ella. Descartes pensaría —con razón— que sitios como la Wikipedia han acabado definitivamente con la ciencia.

Como buen mercado capitalista, lo que internet crea son marcas comerciales, “imágenes” de mercancías, de empresas y de personas que viven de ellas. Resulta obvio recordar que una imagen no es información sino una manipulación de la misma y por eso los políticos o los artistas utilizan internet para aparentar algo que no son y ocultar lo que sí son. Como ni siquiera son capaces de hacerlo por sí mismos, esas personas contratan a expertos para hacer lo mismo que dios: crear nuevos seres a imagen de sí mismos.

Todos esos fenómenos son bastante conocidos, y sin embargo se olvidan fácilmente, sobre todo en esos debates en los que siempre hay alguien que, como en la película “Matrix”, pone al mundo virtual en el sitio del mundo real. Cree que invoca a la realidad o a los hechos como demostración de lo que defiende porque lo ha leído en la Wikipedia, en internet o en un blog.

Lo mismo que en el mundo real, en el virtual hay muchas informaciones que los buscadores tienen en sus bases de datos pero no las muestran a los lectores, y lo que es peor: hay instituciones públicas, como el propio Boletín Oficial del Estado, empeñados en ocultar determinados aspectos de la realidad, como los indultos concedidos a los corruptos. Es como si fueran indultados dos veces: primero no van a la cárcel, y segundo, extraen una parte de su biografía del conocimiento público. En España-Matrix parece que la corrupción nunca hubiera existido.

El Boletín Oficial del Estado no se creó para ocultar sino para lo contrario: para hacer públicas las decisiones que toma el gobierno. Con ser importante eso no es lo peor: lo más significativo es que la publicación de un indulto es obligatoria por ley. Sin embargo, hay miles de páginas oficiales sustraídas a los buscadores. Casi una cuarta parte de ellas son indultos aprobados por el gobierno a los condenados por corrupción.

Lo que no “está” en internet es como si no existiera; lo que no está en un boletín oficial tampoco. Está pero no está; está como si no estuviera. Encima siempre hay que aguantar que alguien asegure que la censura ya no existe. Nunca ha habido más censura que en los tiempos de la sociedad de la “información”.

Es posible que los lectores hayan oído hablar muchas veces de que ahora, por fin, es posible acceder a más información que antes, pero habrá oído mucho menos decir que también hay más censura que nunca. ¿Por qué nadie habla de la censura? Si el lector estuviera tan bien informado debería saber que el Boletín Oficial del Estado no muestra a los buscadores determinado tipo de información y, además, le deberían haber explicado el motivo por el cual se le pretende ocultar. Finalmente, ese mismo lector debería saber buscar eso de lo que no quieren que se entere.

¿Es así?

Los cuarteles del ejército alemán se llenan de parafernalia nazi

El ejército alemán ha ordenado redadas en todos sus cuarteles después de que aparecieran objetos personales de oficiales nazis en instalaciones militares.

El descubrimiento se produce cuando un militar del servicio secreto ha sido detenido recientemente por instigar acciones yihadistas contra la sede oficial de la inteligencia.

El hallazgo de dos cascos en un cuartel de la localidad de Donaueschingen, en la Selva Negra, ha levantado la polémica. Precisamente, el Ministerio de Defensa alemán había iniciado una investigación en esta dependencia militar sobre la presencia de nazis en el seno de las Fuerzas Armadas.

A ello hay que añadir, según ha informado la televisión pública ARD, que las fuerzas de seguridad también han descubierto una habitación decorada con objetos propios del Ejército de la Alemania nazi.

Al respecto, la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen, ha indicado que el Ejército debe acabar con todo vestigio del nacionalsocialismo. «Se trata de la reputación de nuestras Fuerzas Armadas», ha aseverado. «Ahora debemos investigar con todo rigor y en todas las dependencias del Ejército», ha agregado Von der Leyen. «Esto acaba de comenzar y seguramente aparezcan más cosas. No hemos pasado lo peor», ha reconocido.

El Ministerio de Defensa puso en marcha una investigación para detectar nazis en el ejército después de que un oficial de intelilgencia se hiciera pasar por refugiado para llevar a cabo ataques terroristas.

«Es necesario que haya indicios para profundizar en el asunto», ha manifestado la ministra, que ha alertado de que 18 militares han sido expulsados del Ejército durante los últimos cinco años por simpatizar con el ideario nazi.

Casi 100.000 independentistas malgaches fueron masacrados por el colonialismo

Hace 70 años en Moramanga, Madagascar, el ejército colonial francés disparó contra tres vagones de transporte de ganado de un tren en el que viajaban 166 presos del Movimiento Democrático de Renovación Malgache. Los cadáveres fueron cargados en varios camiones y enterrados en una fosa común.

Moramanga es una localidad a unos cien kilómetros de Tananarive, la capital malgache y el crimen sigue vivo en la conciencia de la población porque fue la primera de una serie de carnicerías en las que fueron asesinados decenas de miles de africanos. Literalmente, decenas de miles.

Eran las tres de la madrugada del 5 de mayo de 1947 y los presos llevaban tres días detenidos en mazmoras sombrías después de que el gobierno impusiera el estado de sitio para tratar de sofocar el levantamiento popular contra el colonialismo.

Las tropas habían sido reforzadas hasta completar un contingente de 18.000 soldados, principalmente fusileros senegaleses a las órdenes del general Pellet. Mientras, en París, el gobierno acusa al Partido Comunista de promover la insurrección anticolonial

Madagascar era una colonia francesa desde 1896 pero la población había quedado exluida de cualquier derecho, ya que se les impuso la condición de “indígenas” y se la sometió a trabajos forzosos. Mientras los europeos vivían de manera opulenta, la inmensa mayoría pasaba hambre.

Hasta que en la noche del 29 de marzo de 1947 los pescadores y campesinos más pobres se levantaron armados con machetes, y atacaron el campamento militar de Moramanga, comisarías de policía, edificios públicos y plantaciones agrarias.

El colonialismo impuso el estado de sitio y ordenó la disolución del Movimiento Democrático de Renovación Malgache. Las detenciones fueron masivas, pero el levantamiento tardó 15 años en ser sofocado a sangre y fuego.

Un mes después del levantamiento, las tropas quisieron castigar de manera ejemplar al movimiento en Moramanga, el mismo lugar en el que tuvo su origen. Los criminales actuaron bajo las órdenes del comandante Joubert de manera cobarde e impune, pretextando que la población iba a tratar de liberar a los detenidos.

El fusilamiento se prolongó durante una hora; hasta que nadie quedó vivo. Con las primeras luces de la mañana, las tropas empezaron a abrir las puertas de los vagones. Algunos aún agonizaban entre gemidos, rodeados de sangre por todas partes. Los 71 supervivientes fueron conducidos a la cárcel de Moramanga, donde a los tres días acabaron murieron del hambre y las turturas.

La matanza se conoce al detalle porque sobrevivió uno, Rakotoniaima, al que dieron por muerto y logró escapar. Relató que las tropas esperaron la llegada de más presos para que cavaran fosas comunes en las que enterraron a los presos. Otros detalles se conocen gracias a las narraciones de los soldados senegaleses que participaron en la matanza.

El número de muertos que costó la liberación de Madagascar es objeto de una enconada polémica entre los historiadores. Las cifras oscilan entre 10.000 y 100.000 asesinatos, aunque el gobierno francés ha admitido 89.000 como balance oficial, la mayor parte de ellos tiroteados impunemente en las calles y en los campos.

Pueblos enteros fueron arrasados literalmente y desaparecieron de los mapas para siempre, lo que estuvo acompañado de las lacras de toda guerra colonial, como violaciones, torturas y humillaciones. Era un anticipo de los métodos brutales que Francia iba a poner en práctica en Argelia y los fascistas en Chile desde 1973. Una de ellas consistía en lanzar vivos a los detenidos desde los aviones militares.

A Madagascar la llaman “la isla roja” seguramente porque desde 1947 está bañada por un océano de sangre. Desde entonces las manifestaciones de masas son una constante.

Los malgaches celebran con manifestaciones en la calle el inicio de la lucha anticolonialista

La multinacional Lafarge-Holcim confiesa que financió al terrorismo en Siria

La junta de directores de la multinacional cementera Lafarge-Holcim ha aceptado la dimisión de su consejero delegado, Eric Olsen, tras descubrirse, como ya anticipamos en marzo, que la multinacional financió a los grupos terroristas de Siria.

La empresa, que cuenta con 90.000 trabajadores en todo el mundo, ha indicado que las investigaciones que ordenó han confirmado que la filial de la entonces empresa francesa Lafarge -antes de su fusión con la suiza Holcim- actuó de manera “inaceptable” al llegar a acuerdos con los terroristas para continuar las operaciones de su fábrica en Siria en 2013 y 2014.

La investigación interna de la multinacional ha detallado que “los actos fueron instigados por responsables locales y regionales” y que ciertos miembros de la gerencia estaban informados y violaron con su consentimiento los estándares de conducta de la empresa.

Las investigaciones iniciales revelaron que los grupos terroristas llegaron a controlar las áreas en torno a la planta, por lo que la filial local les dio dinero a algunos de ellos para “hacer arreglos”.

La multinacional se justifica asegurando que, en ocasiones el deterioro de la situación política en Siria planteó retos muy complicados para la seguridad y las operaciones de la planta y de sus empleados, incluidas amenazas a su seguridad y la interrupción de suministros necesarios para las actividades de la fábrica y la distribución de los productos.

Al comunicar su decisión de abandonar su puesto, Olsen también echa balones fuera manifestado no estuvo personalmente “involucrado ni sabía de ningún acto ilícito, creo que mi partida ayudará a que regrese la serenidad a la compañía que ha estado expuesta durante meses por este caso”, ha expuesto.

Lafarge-Holcim ha iniciado ya la búsqueda del reemplazo de Olsen y ha decidido que, en el periodo de transición que se abre, sea el director de la junta directiva, Beat Hess, el que asuma las responsabilidades de consejero delegado a partir del 15 de julio próximo.

Más información:
— La multinacional francesa Lafarge financió al Califato Islámico para continuar su negocio en Siria

El ‘gravísmo peligro’ de Corea del norte

Darío Herchhoren

Desde hace años, el imperio USA pretende asustarnos con el peligrosísimo armamento atómico de Corea del norte. Sin embargo y en honor a la verdad, nunca se debe creer nada de lo que digan los USA, que utilizan todo tipo de trucos y trampas para engatusarnos y mentirnos, y hacernos creer todo lo que ellos mismos fabrican a través de sus medios de prensa, funcionarios y aliados.

Hace ya unos años, y con el objeto de defenderse de un ataque de Irán y Corea del norte, comenzaron a instalar en los países bálticos, en Polonia y en Rumania, todo tipo de misiles de largo alcance que en realidad apuntaban a Rusia. Era lógico suponer que si el peligro era Irán, esos misiles deberían apuntar a sus hipotéticos blancos desde por ejemplo Arabia saudí.

Si el riesgo era Corea del Norte, los misiles contra Corea deberían instalarse en Japón, que son muy cercanos para defenderse de acciones bélicas de esos estados. La falacia estaba desvirtuada por los absurdos pretextos del imperio USA.

El mayor de los disparates, llegó por parte del secretario general de la OTAN, que acusó a Rusia de acercarse cada vez más a las fronteras de la OTAN. Rusia es un país soberano y dentro de su territorio puede instalar artilugios de guerra, cuando ve que muy cerca de su territorio se despliegan armas ofensivas de extraordinario poder destructor.

Otra vez el imperio intenta engañarnos, creando una falsa alarma,  acusando a Corea del norte de ser el gran peligro que acecha la humanidad. Pero esta vez lo han hecho mejor. Han mandado a las costas coreanas al portaaviones Carl Vinson de propulsión nuclear que lleva en sus bodegas a más  de ochenta aviones de combate, junto a una flota de destructores de bandera USA, y otros navíos militares de bandera japonesa y surcoreana, para «disuadir» a Corea del norte y evitar de esa manera el peligro que significa la Corea socialista.

Durante años las calumnias contra la República Popular y Democrática de Corea se orientaron a «demostrar» que ese país estaba pasando una hambruna terrible, que la gente moría de hambre y enfermedades en las calles, y que el nivel de vida era asimilable al de un país africano.

Cabe entonces la pregunta obvia de como un país que pasa por tales estrecheces, cuyo territorio es cultivable solo en el 20 por ciento, es un peligro para una de las mayores potencias militares de la tierra. Es evidente que todo esto es una pura falacia de las tantas que utiliza el imperio USA.

El objetivo no es Corea del norte; ni Corea del norte significa ningún peligro para los USA. El objetivo son China y Rusia, y esa falacia del peligro coreano le permiten a los USA instalar en Corea del sur, un sistema de misiles para rodearlos con bases militares, porque lo que en realidad peligra para los USA, es su intención de controlar el Pacífico, y así dificultar a sus competidores, que son el grupo de Shangai,y el Banco Euroasiático de Desarrollo. Una vez más el imperio USA, ese gran trilero del mundo nos quiere dar gato por liebre.

Galina Brok Beltsova, la legendaria piloto soviética que aterrorizó al fascismo

Galina Brok Beltsova
Galina Brok Beltsova fue una legendaria piloto soviética que aterrorizaba a los fascistas en los tiempos de la guerra contra la Alemania nazi, entre 1941 y 1945.

La leyenda viva, ahora con 92 años, contó en un programa televisivo de la cadena principal rusa Perviy Kanal detalles de aquella etapa. Qué era lo más complicado durante un vuelo de combate, cómo empezó a trabajar en el contraespionaje y por qué es importante decir la verdad sobre la guerra a los jóvenes. 

En 1941, cuando estalló la guerra, Galina tenía solo 16 años. Y así de repente se convirtió de meteoróloga (especialidad que estudiaba) en piloto de un bombardero. Vuelos de combate, bombardeos peligrosos, cansancio y falta de sueño formaron parte de su vida por cuatro años.

«Sí que había miedo pero hay otra frase que es ‘se debe hacer’. Cuando uno de los aviones, que volaban en línea, resultaba derribado, los otros seguían volando, adelante, marcando el lugar donde sucedía. La palabra ‘miedo’ no existía, solo el ‘deber'», cuenta.

La mujer explica que aquel momento se podía pensar solo en cómo «liberar a la patria de enemigos y parar la masacre».

Sin embargo, señala, a pesar de la guerra las pilotos no olvidaban simples pasatiempos como leer poesía, escribir cartas a la familia o incluso bordar.

Brok Beltsova recuerda que en su práctica también había situaciones de emergencia durante vuelos de combate. Una vez chocó contra otro avión de su línea mientras maniobraba para evitar disparos de unidades antiaéreas fascistas. Todo sucedió a 5.000 metros sobre la tierra.

«El avión llevaba bombas. No se podía dejarlas caer. El aeródromo estaba debajo de nosotros. Además, debajo se encontraban nuestras tropas que estaban realizando una ofensiva […] Tomamos la decisión de aterrizar con bombas. Todos estaban en pánico al verlo, porque en el aeródromo había otros aviones caza […] Al aterrizar, el avión se salió de la pista, nos salvaron unos huecos en la tierra en los que ‘entraron’ nuestras bombas», indica.

En 1945, cuando todo el país celebraba la victoria, para ella empezaba un nuevo período de vida, en el frente invisible, el contraespionaje en los tiempos de la guerra fría. De ello ni siquiera sabía su marido.

«En la comisaría militar me invitaron a hablar […] me preguntaron si quería luchar contra los espías que invadieron Moscú», señala. La mujer aceptó la propuesta sin vacilar.

Lo explica en parte con la pobreza, las dificultades que experimentaba su familia aquel período. «Mi padre tenía una tarjeta alimentaria para 800 gramos, mi madre estaba enferma y mi hermana aún era pequeña. Tenían que vivir los tres con esa tarjeta alimentaria», comenta. Mientras con la propuesta le daban un trabajo real con el que podía ayudar a su familia.

Después de la desmovilización, Brok Beltsova se graduó en Historia por la Universidad Estatal de Moscú y trabajó en una escuela durante unos 70 años.

https://mundo.sputniknews.com/rusia/201705071068973393-rusia-pilotos-guerra-alemania-fascistas/
 

La mujer comunista más perseguida por la Gestapo

La comunista brasileña Olga Benario
Unas 2.000 páginas contiene el más extenso archivo de la Gestapo sobre una sola víctima del Tercer Reich. Sputnik entrevistó a Anita Prestes, quien estudió los documentos liberados por Moscú sobre su madre, Olga Benario, a los 75 años de su muerte en un campo de concentración, en 1942.

“No veo contradicción entre mi papel como historiadora y el hecho de ser hija de [Luiz Carlos] Prestes y Olga [Benario]”, dijo Anita Prestes, quien lanza en los primeros días de mayo una nueva biografía sobre su madre en Brasil. “Una comunista en los archivos de la Gestapo”, subtitula el libro que revela detalles del proceso de 2.000 páginas que resultó en la ejecución de la judía alemana y comunista en una cámara de gas por los nazis en 1942, a los 34 años.


“Olga Benario Prestes fue mi madre y la gran inspiración de toda mi vida. Mi padre, Luiz Carlos Prestes, también fue una gran inspiración. Antes de conocerlo en persona, a los nueve años de edad, ya conocía su historia, que me fue transmitida por mi abuela Leocadia Prestes y mi tía Lygia Prestes. Siempre estuve conectada con mi padre y su lucha abnegada por la revolución en Brasil. De adulta, me convertí en su interlocutora de confianza y actué como su asesora en sus últimos 15 años de vida”, contó la historiadora.

‘La Revolución creó seres humanos con pensamiento crítico’

Benario, nacida en Munich en 1908, tuvo desde muy joven un papel activo en los movimientos comunistas de Alemania. A los 20 años, debió exiliarse en la Unión Soviética con su pareja, el escritor Otto Braun, a quien ayudó a fugarse de la prisión, pero después se separaron.

En Moscú conoció al líder político brasileño Luiz Carlos Prestes, al que llamaban “Caballero de la Esperanza”, porque entre 1925 y 1927 recorrió Brasil en una marcha de 25.000 kilómetros a pie, junto con 1.500 hombres para sembrar la revolución en el país. Los intentos de este grupo, conocido como “Columna Prestes”, fracasaron y debió partir al exilio a la Unión Soviética. En 1934 se le encargó volver a su país para liderar un nuevo movimiento y Benario recibió la misión de protegerlo, debido a que estaba militarmente entrenada por los soviéticos. Los dos viajaron encubiertos como una pareja en luna de miel.

Ficción y vida real se mezclaron: ambos establecieron una relación. Sin embargo, la pareja terminó en manos de la policía más tarde. El Gobierno del entonces presidente de Brasil, Getulio Vargas, coqueteaba con las potencias del Eje. Una investigación conjunta con la Gestapo reveló la verdadera identidad de Benario, quien además era judía en plena época de persecución nazi. Pese a que estaba embarazada de un brasileño, se dictó su deportación a la Alemania en 1936.

A finales del mismo año nació Anita Leocadia Prestes en una cárcel de Berlín. Indagada sobre el peso de ser hija de personajes tan emblemáticos, la doctora en Filosofía por el Instituto de Ciencias Sociales de Moscú remarcó el orgullo que siente de sus padres y el ideal de la justicia social que le imprimieron.

Poco más de un año después de nacer, Anita Prestes fue separada de su madre y fue entregada a su familia brasileña para escapar de la prisión. Benario resistió seis años más y pasó por otros campos de concentración hasta que murió ejecutada en una cámara de gas el 23 de abril de 1942. En su última carta a Prestes y a su hija, Olga escribió: “He luchado por lo justo, por lo bueno y por lo mejor del mundo… Quiero que me entiendan bien: prepararme para la muerte no significa que me rinda, sino saber hacerle frente cuando llegue”.

Una parte de esa historia ha sido retratada en numerosos libros y en una conmovedora película. Pero, ¿cómo describían a Olga los agentes de la Gestapo?


“Mi libro sobre mi madre está basado en documentación inédita del archivo de la Gestapo liberado al público hace dos años. Habrá muchas informaciones hasta ahora desconocidas. Por ahora, las mantengo en secreto para provocar la curiosidad del público”, aseveró.

Dichos documentos suman cerca de 2.000 páginas del llamado “Proceso Benario”. Los papeles habían sido aprehendidos por el Ejército Rojo, tras la derrota de Adolf Hitler en la Segunda Guerra Mundial. Se mantuvieron guardados durante décadas en la capital rusa.  De acuerdo con la presentación preliminar de la obra por la editorial responsable, Boitempo, el material revelado incluye una cincuentena de cartas recibidas y escritas por Olga para la familia de su marido, también detenido, pero en Brasil.

El año pasado, Anita también publicó una biografía de su padre, “La Columna Prestes” en referencia a la histórica marcha encabezada por el Caballero de la Esperanza. La escritora se presenta como una “comunista brasileña” orgullosa de los ideales internacionalistas de sus padres, “quienes dieron sus vidas por la Revolución”.

Anita, que estuvo exiliada en dos períodos de su vida en la Unión Soviética, recuerda con cariño esos momentos y destaca “la solidaridad del Gobierno y del pueblo soviético hacia los revolucionarios de todo el mundo que eran perseguidos en sus países de origen”.


“Las entrevistas que he concedido buscan esclarecer mis libros al público, así como la vida y la actuación política de mis padres y de los comunistas. Como historiadora marxista, considero necesario contribuir para que las nuevas generaciones conozcan interpretaciones históricas comprometidas con la evidencia, como defendía el gran historiador Eric Hobsbawm. Por ello, considero importante hablar a la prensa siempre que soy solicitada”, remarcó.
https://mundo.sputniknews.com/entrevistas/201704271068705983-anita-prestes-olga-benario/

Más información:
Olga Benario, la vida heroica de una militante comunista
 

La cloaca máxima

Darío Herchhoren

La  antigua Roma, era la capital del Imperio Romano, y dicho imperio era lo más parecido a un estado moderno de la actualidad. Para asombro de los contemporáneos, hay que decir que en la antigua Roma había bancos, compañías de seguros y empresas de navegación, y había ciertos servicios de saneamiento y agua corriente en muchas de las casas.

Además, había una cloaca que se llamaba máxima, que consistía en un canal subterráneo, adonde confluían las aguas con los detritus de las casas. Esa cloaca llevaba esas aguas hasta el puerto de Ostia, cercano a Roma y vertía en el Mediterráneo. De esa manera, las aguas subterráneas no se contaminaban y servían para beber y para el riego y limpieza.

Seguramente esa cloaca despediría un olor nauseabundo, y ello ocurre al día de hoy en las grandes ciudades, que recogen las aguas sucias de los domicilios y las desaguan en lugares seguros.

Esto de la cloaca máxima me lleva inevitablemente a compararla con la situación política a la que asistimos estupefactos en España ante tanto detritus y basura, pero no en las cloacas sino a la intemperie. Y ello afecta no solo al PP (partido podrido), sino que también toca a otros, aunque en menor medida. El PSOE tuvo a Filesa, a Malesa y a Time Export, que servía para financiar al propio partido y a algunos de sus dirigentes.

El saqueo de Caja Madrid hoy Bankia, mediante las famosas «tarjetas black» y de las cuales se beneficiaron también los representantes de los sindicatos. En efecto; los dirigentes de CCOO y UGT, utilizaron las tarjetas, igual que los representantes de la banca. Es decir que no hubo diferencias entre ellos y Miguel Blesa y Rodrigo Rato.

Todo esto, nos lleva a hacer una reflexión sobre la salud democrática de España, sin entrar en la legitimidad del propio sistema. Estamos ante hechos que nos llevan a considerar, que es el propio sistema el que está descompuesto; y que los llamados a la moralización que cada día hacen los propios corruptos, son en realidad un brindis al sol, que solo sirven para entretener a la parroquia y es patético ver a personajes como Rajoy, Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes y otros que han convivido con el saqueo, haciendo llamados a la limpieza moralizadora.

La detención y encarcelamiento de Ignacio González y su troupe, son la punta del iceberg que solo sirve para tapar al resto. Esperanza Aguirre debería estar en prisión, no solo por estos últimos escándalos, sino por el «tamayazo», por los hospitales públicos (que pagó el estado) para entregarlos a las empresas de sus amigos que los administran en su beneficio. Es decir que el estado es «dueño» del edificio hospitalario, pero la gestión del mismo está en manos de empresas privadas que se benefician de ello sin poner un céntimo.

La gestión del ex consejero de justicia e interior del gobierno de Esperanza Aguirre, Francisco Granados, actualmente en prisión llama la atención por su impunidad durante años. Creó una trama de coimas donde abrevaban una serie de alcaldes que a cambio de gordas limosnas recalificaban terrenos que de la noche a la mañana pasaban de ser rústicos a ser urbanos y aptos para construir viviendas.

Recordemos también a Francisco Camps en Valencia, a Jaume Matas en Baleares, a Rita Barberá alcaldesa de Valencia, todos ellos jaleados por Rajoy, que llegó a decir «Rita eres estratosférica». Dijo de Paco Camps y de Jaume Matas, que quería hacer en España lo mismo que ellos en Valencia y en Baleares. Y lo hizo. Robó como ellos.

Quiero recordar a Carlos Fabra, el tuerto, el que ganaba siempre la lotería con lo cual blanqueaba el dinero irregular, comprando billetes premiados. Solo le faltaba la pata de palo para ser un pirata perfecto. La lista es interminable, y seguramente se alargará mas, porque los que están prisión comenzarán a hablar para salir de ella y lograr una condena menor. Y ¿qué pasará con Bárcenas?

Se trata de una bomba de tiempo, y sobre todo de que tipo de pactos hay entre el propio Bárcenas y el PP y la fiscalía. Ya lo veremos.

La cloaca máxima deberá trabajar a pleno rendimiento; hay mucha pestilencia para desaguar.

Los agrotóxicos matan a 1,7 millones de niños al año

Graciela Vizcay Gomez
Dos nuevos informes publicados en las últimas semanas agregan a la ya grande y convincente evidencia acumulada durante más de medio siglo de que los pesticidas agrícolas y otros productos químicos tóxicos nos están envenenando.

Ambos informes emiten acusaciones mordaces de los sistemas de regulación estadounidenses y globales que coluden con las compañías químicas para esconder la verdad del público, mientras que llenan sus arcas con ganancias mal recibidas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyo informe se centra en una serie de riesgos ambientales, el costo de un medio ambiente contaminado se suma a la muerte de 1,7 millones de niños cada año.

Un informe del Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación, presentado al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, se centró más estrechamente en los productos químicos agrícolas. El informe de la ONU afirma inequívocamente que el argumento perpetuado por compañías como Monsanto, la que dice que necesitamos pesticidas para alimentar al mundo, es un mito. Y es catastrófica en eso.

El hecho de que ambos informes fueran titulares, en puntos de venta como el Washington Post y el Guardian, es por un lado una buena noticia. Por otro lado, es un comentario triste y desalentador sobre nuestra incapacidad de controlar la codicia corporativa.

En el diario Guardian manifiestan que “un nuevo informe, presentado el miércoles ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, es muy crítico con las corporaciones globales que fabrican plaguicidas, acusándolas de “negación sistemática de los daños”, “tácticas de marketing agresivas y poco éticas”. Ha “obstruido las reformas y ha paralizado las restricciones mundiales de plaguicidas”.

El informe dice que los pesticidas tienen “impactos catastróficos en el medio ambiente, la salud humana y la sociedad en su conjunto”, incluyendo unas 200.000 muertes anuales por intoxicación aguda. Sus autores dijeron: “Es hora de crear un proceso global para la transición hacia alimentos más seguros y saludables y la producción agrícola”.

El informe de la ONU fue redactado por Hilal Elver, relatora especial sobre el derecho a la alimentación y Baskut Tuncak, relator especial sobre los tóxicos. El informe indicó que la exposición crónica a los plaguicidas se ha relacionado con el cáncer, las enfermedades de Alzheimer y Parkinson, la alteración hormonal, los trastornos del desarrollo y la esterilidad. Dijo que las poblaciones más expuestas son los agricultores y los trabajadores agrícolas, las comunidades que viven cerca de las plantaciones, las comunidades indígenas y las mujeres embarazadas y los niños, que son especialmente vulnerables a la exposición a los pesticidas y requieren protecciones especiales.

La Asociación de Protección de Cultivos (Crop Protection Association), un grupo de presión que representa a la industria agroquímica , devolvió el informe con su afirmación falsa estándar de que los pesticidas “desempeñan un papel clave para asegurar que tengamos acceso a un suministro saludable de alimentos”. Pero Elver le dijo al Guardián: “Es un mito. El uso de más plaguicidas no tiene nada que ver con la eliminación del hambre”.

El gobierno asalta la fiscalía para impedir que la corrupción se investigue

Carlos Enrique Bayo

Ya se lo dijo Ignacio González al ministro de Justicia en agosto pasado: “Yo no me corto en decirle a Rafa [Catalá]: ‘Oye Rafa…’. ¿Sabes? El aparato del Estado y los medios de comunicación van aparte: o los tienes controlados o estás muerto”.

El expresidente de la Comunidad de Madrid –hoy preso en Soto del Real– se lo estaba diciendo por teléfono (pinchado) a Eduardo Zaplana –exministro de Aznar– y justo antes había detallado cuál era el primer paso a dar: “Vamos a ver, yo creo que a ver si podemos colocar el tema del fiscal Anticorrupción, ¿sabes? Y… yo creo que va a ser él. Si sale es cojonudo. Se llama Moix, es un tío… serio y bueno”. Dicho y hecho.

Ciertamente, Manuel Moix había sido hasta entonces más que bueno… para Ignacio González. Y tan específicamente para él como que cuando ocupaba el cargo de fiscal superior de Madrid archivó en 2009 la denuncia –sobre el pelotazo en el campo de golf del Canal– que habría destapado la trama del caso Lezo y que Moix desestimó sin practicar ni la más sencilla y rutinaria comprobación en Hacienda que solicitaban los denunciantes (Parque Sí en Chamberí), tal como ha revelado InfoLibre.

Moix no hizo averiguación ninguna –pues habría destapado de inmediato que el hermano, Pablo hoy también preso, y el cuñado, imputado y en libertad tras pagar 100.000 euros de fianza– se estaban forrando como comisionistas de ese absurdo proyecto urbano que está hoy ante la Justicia. Pero el hoy fiscal jefe Anticorrupción no se cortó en afirmar por escrito que no existía “ni indicio, ni rastro, ni la más leve sospecha” de irregularidad por parte de González. Vaya, “un tío… serio y bueno”.

Así que ése debió ser uno de los méritos de la carrera de Moix que el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, valoraría cuando decidió imponerlo al frente de Anticorrupción por encima de media docena de candidatos mucho más cualificados en ese campo. Y sin duda también estimaría Maza valiosas otras decisiones de Moix como fiscal superior de Madrid, desde la de ponerse del lado del empresario Miguel Ángel Flores y del Ayuntamiento de Ana Botella en el caso del Madrid Arena (donde perecieron cinco chicas), hasta la de tratar de impedir la divulgación de los correos de Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid, que han sido muy esclarecedores en los casos de las tarjetas black y de las preferentes.

Un asalto en todos los frentes

Seis meses después de aquella conversación telefónica intervenida por los fiscales que investigaban el caso Lezo, Maza se decidió por el candidato preferido por el imputado González como el más idóneo para poner orden en Anticorrupción. Porque en cuanto Mariano Rajoy logró formar gobierno tras las elecciones del 20-D, el revalidado ministro Catalá desencadenó un asalto a la Fiscalía en todos los frentes para frenar las investigaciones de las tramas de corrupción política.

Primero destituyó a Consuelo Madrigal –quien se oponía a la designación de Moix y consideraba mucho más idóneo a Alejandro Luzón– y colocó en su puesto a Maza –involucrado en el montaje jurídico de Schola Iuris organizado por el comisario Villarejo–, quien no sólo cumplió enseguida los deseos de Ignacio González sino que hizo cambios cruciales en la jefatura de las dos Salas más importantes: en Anticorrupción puso a Moix y en la Audiencia Nacional, a Jesús Alonso, sustituyendo a Javier Zaragoza, quien la dirigía desde 2006.

Y resulta que Jesús Alonso también tiene relación con Zaplana: el exministro de Aznar acudió a su toma de posesión como teniente fiscal de la Audiencia Nacional, el 22 de abril de 2013, según varios testigos de aquella ceremonia, cuyas fotos oficiales evitaron la imagen del dirigente del PP. Incluso, relatan, “hubo varios fiscales que no se quisieron sentar cerca de Zaplana” entre el reducido público que acudió al acto.

El motivo es que el exministro de Trabajo aparece también en las grabaciones del caso Naseiro (entonces tesorero del PP), en 1990, trama de corrupción descubierta en Valencia y en la que se acreditaba la financiación paralela de los partidos políticos, que se repartían proporcionalmente a su representación parlamentaria las comisiones (del 3% o 5%) y las donaciones de grandes empresas.

Estas fiscalías tan sensibles (Anticorrupción y Audiencia Nacional) figuran también en la conversación interceptada en el caso Lezo entre Ignacio González y el exvocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) Enrique Arnaldo Alcubillas, cuando hablan de la posible destitución de Madrigal como fiscal general: “Se la van a follar”, llega a decir González tras hablarlo con el magistrado y también exvocal Enrique López.

Enrique Arnaldo revela en su conversación con González que el gobierno va a “mover la pieza principal y luego las dos que van al lado, que son la Fiscalía de la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción. La gente de la Nacional sí que pretende que salga Zaragoza, que es uno de los elementos más principales. Esta operación, que yo sepa, está preparada. Es una garantía que siga Rafael [Catalá] porque ya lo conoce”, según reveló El Español. Todo ello se confirmó después en la realidad de las acciones ejecutadas por el ministro y su fiscal general.

El fiscal general toma el mando de todos los casos

Aunque casi más importante –y mucho menos conocida– fue la decisión de la Secretaría Técnica de la Fiscalía, que depende directamente del fiscal general del Estado y constituye su principal organismo de control del conjunto del Ministerio Público, de impartir órdenes a todos los fiscales de España para que, a partir de ahora, los casos que afecten a aforados –políticos con cargos electos– sean dirigidos por dicha Secretaría

Una orden paralela y sospechosamente similar a la que dictó Moix nada más llegar a la jefatura de Anticorrupción: él sería a partir de ese instante el único portavoz en todas las causas de corrupción política, y las supervisaría personalmente una a una, para que ninguna actuación ni imputación se hiciese sin su censura previa. Hasta ese momento, y durante los 13 años en los que Antonio Salinas fue fiscal jefe (hasta su jubilación), eran los fiscales los que informaban a la prensa, con mejor o peor acierto, y los que tomaban las decisiones operativas en el día a día de las investigaciones con bastante autonomía.

A partir de la toma de posesión de Maza, el caos se ha instaurado en el Ministerio Público. Como explica Álvaro García Ortiz, presidente de la Unión Progresista de Fiscales, hasta la llegada de Maza, la Fiscalía se basaba en la confianza en los profesionales, que asumían su responsabilidad, con un jefe que se limitaba a coordinar sus trabajos. En cambio, el modelo que se pretende imponer ahora concentra todo el poder en una sola mano, sin que el Estatuto Orgánico vigente prevea contrapesos ante los excesos de poder más allá de requerir que un jefe entregue las órdenes por escrito.

Para García Ortiz, que ha pedido abordar la crisis en Anticorrupción en el Consejo Fiscal que se celebra este miércoles y jueves, el segundo modelo que se pretende imponer se basa en el control absoluto:

“Cada paso debe ser supervisado y visado y existe un control absoluto por parte de la jefatura y por la escala jerárquica. El cambio hacia un modelo más jerarquizado es el que provoca el choque. Se pretende concentrar el poder de la Fiscalía en una mano y sin contrapesos”.


‘Lo que ocurre es la quiebra total del Estado de Derecho’

Al mismo tiempo, fuentes fiscales subrayan: “Estamos absolutamente perplejos ante el grado de penetración de la corrupción” que evidencia el caso Lezo.

“Corrupción siempre ha existido. Lo más grave es que el sistema judicial sea contaminado, como ocurre aquí, porque es la quiebra total del Estado de Derecho”, añaden estas fuentes de la Fiscalía. Y alertan: “Pasa al igual que en los Estados fallidos, donde existe una simbiosis entre corrupción, poder político, económico y penetración en la Justicia”, informa Julia Pérez.

Las conversaciones interceptadas en la Operación Lezo y los pasos dados por Moix en ese mismo sentido en sus primeros 53 días de mandato son claros indicios de que “el gobierno está interesado en acotar las investigaciones de las tramas de corrupción”, interpreta otra fuente fiscal, alarmada por la deriva en Anticorrupción y muy crítica con las directrices de Moix.

Al mismo tiempo, en la Fiscalía se está desarrollando una dura confrontación interna sobre el modelo de Ministerio Público del futuro, ahora que el ministro Catalá ha anunciado la intención del gobierno del PP de traspasar la instrucción de las causas penales de los jueces a los fiscales. ¿Qué confianza se podrá tener en la independencia de ese nuevo método de investigación judicial, cuando el Ejecutivo está precisamente apretando las tuercas desde la jerarquía de los fiscales?

Así que la primera orden autoritaria de Moix –quien también anunció su intención de poner freno a excesos, como que en los registros la Policía se lleve todo tipo de documentos y pruebas más allá de lo indicado en la orden o que sean los agentes los que digan a los fiscales en sus escritos los delitos de los imputados– generó la primera crisis interna en Anticorrupción.

Moix provoca una crisis tras otra con sus interferencias

La segunda decisión de Moix creó su primera crisis mediática: ordenó a las fiscales del caso Púnica que no instaran la imputación del presidente de Murcia ahora dimitido, Pedro Antonio Sánchez, del PP. Pero el juez del caso en la Audiencia (Eloy Velasco) envió una exposición razonada al Tribunal Superior de Justicia de Murcia sobre su implicación en ese caso de corrupción y el político conservador acabó dimitiendo, pues además acabó siendo imputado en otra causa (el caso Auditorio) en la región.

Cabe preguntarse, ¿prometió Sánchez dimitir si llegaba a ser imputado porque confiaba en que el gobierno impediría su imputación? Al fin y al cabo, sabía que la Fiscalía iba a oponerse a que fuera investigado mucho antes de que eso se anunciase. ¿Se lo filtró el gobierno, igual que alguien del Ejecutivo le filtró a Ignacio González que sus teléfonos estaban intervenidos?

La tercera crisis provocada por Moix arrancó con la celebración de una Junta de Fiscales de Anticorrupción por una petición inusual: los fiscales del caso Lezo se acogieron al artículo 27 del Estatuto Orgánico, que prevé que el superior entregue una orden por escrito en caso de discrepancia. Moix convocó la Junta y perdió por mayoría abrumadora: 21 de los 24 fiscales presentes se opusieron a su criterio.

El pulso comenzó cuando Moix intentó frenar un registro concreto en el Canal de Isabel II –de donde manaba el dinero de la trama Lezo– para evitar que se incautara documentación de la compra de la empresa Inassa, en 2001, y otras operaciones de la época porque afectan a la etapa de Alberto Ruiz-Gallardón como presidente de la Comunidad de Madrid, algo que podría acabar con un nuevo caso en la Audiencia contra otro altísimo dirigente del PP.

La orden de Moix de “desvincular cronológicamente” este registro por “falta de conexión directa” con el caso Lezo fue contestada por los dos fiscales encargados del caso: Carlos Iañez y Carmen García Cerdá (esta última fiscal en Púnica). Ambos expusieron en la Junta que el debate sobre la “conexidad” de los documentos en este registro ya se había resuelto gracias a un dictamen de la Audiencia Nacional y Moix tuvo que dar marcha atrás.

Pero además, Moix impuso que se retirase la imputación del delito de “organización criminal” tanto contra el expresidente de la Comunidad de Madrid como al resto de investigados en la Operación Lezo, así que los fiscales no pudieron incluirlo en sus acusaciones a los detenidos, y sólo se ha sostenido esa acusación porque así lo ha decidido el juez Velasco.

La cuarta crisis mediática surgió con el inesperado relevo de los fiscales del caso 3% de corrupción en Catalunya, José Grinda y Fernando Bermejo, en el caso de supuesta financiación ilegal de CDC que se investiga en un juzgado de El Vendrell.

Luego llegó la quinta crisis, con la filtración a la Cadena Ser de que había pedido la cabeza de Carlos Iañez, fiscal principal de Lezo. Ante el escándalo mediático, Moix se apresuró a desmentirlo y la Fiscalía difundió como prueba que se había renovado a Iañez en su comisión de servicio, ya que tiene su plaza en Granada. Ahora bien, aquella renovación se produjo el 6 de abril, días antes de la Junta de Fiscales y de que, tras perderla, Moix intentara vengarse de Iañez.

El origen de este enésimo escándalo fue la discusión que se produjo en el despacho de Moix previa a la convocatoria de la Junta de Fiscales. Iañez, indignado por las continuas intromisiones obstruccionistas del fiscal jefe –quien nada más tomar posesión ya trató de anular las escuchas telefónicas de la Operación Lezo–, le espetó a Moix que si él era un problema, se volvía a Granada. Y exigió orden por escrito y reunión de la Junta de Fiscales.

‘Espero tu dimisión, en tres días, sobre mi mesa’

Después, cuando Iañez fue a recoger la orden escrita del fiscal jefe de que no se incautara documentación de la compra de la empresa Inassa, Moix le dijo que si lo dejaba ahí y no recogía la orden, no habría medidas disciplinarias contra él y seguiría en el caso Lezo. Iañez le respondió que insistía en ampararse en el artículo 27, que quería la orden escrita y, en el calor de la discusión, dijo a su superior que estaba cansado: “Esto es insostenible; si es un problema me voy para mi casa”.

Finalmente, se celebró la Junta de Fiscales y se incautó la documentación de Inassa, filial colombiana del Canal de Isabel II y de la cual se desviaron 23 millones de euros en una sola operación. Pero el martes, 25 de abril, cuando Iañez acudió al despacho de Moix a recoger su permiso para viajar a Granada durante el puente de mayo, el fiscal jefe de Anticorrupción le dijo al entregársela: “Espero que cumplas tu palabra y tenga dentro de tres días tu dimisión encima de la mesa”.

Iañez le respondió, sorprendido, que aquello lo había dicho en un calentón, pero que no tenía intención de dimitir cuando invocó el artículo 27 del Estatuto; máxime cuando la mayoría de sus compañeros le había apoyado.

La sexta crisis llegó muy poco después. Como Grinda y Bermejo se habían acogido, a su vez, a otro artículo del Estatuto (el 23) para que el fiscal general tuviera que consultar con el Consejo Fiscal antes de apartarlos del caso 3% en Catalunya, Moix inició los trámites para que fueran investigados por supuestas coacciones a un imputado, sin siquiera escucharlos antes para contrastar los hechos, como era su obligación. Más todavía: según se ha sabido después, el fiscal jefe incluso interrogó al imputado (Rafael Pallardó) para recabar su versión y reforzar su actuación contra los dos fiscales, algo insólito por parte de quien tiene el deber de amparar a sus subordinados y que no tiene precedentes en la Fiscalía.

Pero no es ésa la única causa en la que Moix ha actuado por su cuenta, sin informar a sus subordinados y dando toda la apariencia de que está intrigando con los imputados en contra de los fiscales anticorrupción: incluso antes de reunirse en secreto con Pallardó, el fiscal jefe recibió en su despacho a los hermanos Ramon e Higini Cierco, propietarios de la Banca Privada d’Andorra (BPA) e investigados por presunto blanqueo de capitales en su entidad filial Banco Madrid. Una vez más, Moix lo hizo a espaldas de los fiscales que llevan el caso (Grinda y Rosa).

La guinda de todo este pasteleo es que Pallardó y los hermanos Cierco comparten el mismo abogado: Javier Iglesias, cercano al PP y en cuyo despacho citó el comisario Villarejo a Josep Pujol Ferrusola para intimidarlo en el marco de la Operación Cataluña de la brigada política de Interior montada por el exministro Fernández Díaz. Y, para rizar el rizo, resulta que los Cierco han denunciado al director de la Unidad de Inteligencia Financiera de Andorra, y al excomisario Marcelino Martín Blas –exjefe de Asuntos Internos enfrentado con esa brigada política–, acusándoles, de coaccionarles para que dieran datos bancarios sobre la familia Pujol. ¡Y apoyan su acusación en informes policiales internos sin firmar que acaba de atribuirse, ante notario, el propio comisario Villarejo!

Todas estas crisis –sin la menor duda provocadas por maniobras del fiscal jefe Anticorrupción y que en la práctica obstaculizan investigaciones sobre casos de corrupción política– tienen que ser abordadas en el Consejo Fiscal este miércoles y jueves. Una sesión doble que constituirá de hecho una séptima crisis y que abrirá la vía hacia la octava maravilla de esta nueva era en la Fiscalía: las comparecencias ante el Congreso de los Diputados de Catalá y de Maza, el próximo 10 de mayo, para dar explicaciones –si es que existe alguna lógica– de tanto despropósito.

Porque, en su huida hacia delante, Moix cometió otra torpeza, que en realidad es un presunto delito: admitió públicamente al ser entrevistado en la Ser que se había colocado un micrófono oculto en el despacho de Ignacio González, hecho que estaba protegido por el secreto del sumario y que compromete la causa, ya que la defensa del expresidente de la CAM variará sin duda su estrategia en base a la revelación del fiscal jefe. Por eso el Código Penal castiga la “revelación de secretos”.

Pero aún más grave es que el juez Alejandro Abascal ordenó esa acción insólita de entrar por la noche en el despacho del hoy encarcelado para colocar el micro escondido precisamente porque los imputados habían sido advertidos de que estaban siendo investigados (por “una juez amiga de la casa”, dicen en una grabación) y el propio González utilizaba un móvil encriptado, al saber que había sido intervenido por orden judicial.

Hay actuaciones discutibles, pero esta cadena de hechos es incontrovertible: el gobierno ha metido mano en la Fiscalía y pretende estrangularla en una estratagema desesperada por evitar que la corrupción de los más altos dirigentes del PP haga estallar el partido en pedazos.

¿Cómo tiene Rajoy el descaro de exigir a los demás que respeten la independencia judicial?

http://www.publico.es/politica/pp-parasita-justicia-gobierno-asalta.html

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies