La web más censurada en internet

Día: 17 de mayo de 2017 (página 1 de 1)

Detenido otro oficial del ejército alemán que también preparaba atentados yihadistas de bandera falsa

Es el segundo caso y la presentación en público del asunto es una impecable campaña de imagen para lavar la cara al Estado alemán, ya que alude a una supuesta red de nazis “infiltrados”. La culpa no la tiene el Estado mismo. El Estado alemán no es nazi. El fascismo no tiene que ver con el Estado. Los atentados yihadistas no los cometen funcionarios del Estado en nombre del Estado mismo, sino “ultraderechistas”. Es más: el Estado alemán no se investiga a sí mismo sino a la red “infiltrada” en su interior. Quieren aparentar que no es el Estado el que se infiltra sino que es infiltrado. Pero los hechos demuestran todo lo contrario…

De momento la policía ya ha detenido a tres militares, de los cuales dos son oficiales del ejército. Les acusan de preparar un atentado yihadista para atribuírselo a los refugiados, reforzar la represión, justificarla y dividir a la clase obrera entre autóctonos y refugiados.

El Ministerio de Defensa asegura de que los servicios de inteligencia militares investigan 280 casos de “ultraderechistas” (o sea, nazis) infiltrados en el ejército, motivo por el que han sido expulsados 18 soldados entre 2012 y 2016.

La Oficina de Contrainteligencia Militar ha detenido a un teniente de 27 años, que responde al nombre de Maximilian T., como presunto cómplice en la preparación del atentado ideado por Franco A., el teniente que se hizo pasar por un refugiado sirio durante 16 meses. Ambos eran amigos, y formaban parte de la misma compañía y acuartelamiento.

La fiscalía alemana quiere hacer creer que los espías actuaban por su cuenta y afirma que ambos militares, junto con otro detenido a finales de abril (un estudiante, Matthias F), formaban una célula terrorista. El trío había elaborado una lista con posibles víctimas, entre otras el ex presidente de Alemania, Joachim Gauck y el ministro de Justicia, Heiko Maas. “De acuerdo con nuestras investigaciones, los sospechosos querían atacar a políticos de alto rango y personalidades públicas, personas que, según el punto de vista de los detenidos, están comprometidas con una visión equivocada de las políticas en materia de inmigración y asilo al refugiado”, ha asegurado en rueda de prensa la portavoz de la Fiscalía, Frauke Köhler.

El objetivo de los militares, según la Fiscalía, era que el ataque fuese “percibido por la población” alemana como un atentado del “terrorismo islamista radical” cometido por un refugiado, lo que habría contribuido a una sensación general de amenaza.

Los espías no eran infiltrados sino que, en cumplimiento de su misión, se habían infiltrado. El primer teniente detenido, Franco A., se hizo pasar por refugiado sirio durante 16 meses, y ello pese a no hablar árabe. Durante 16 meses vivió una doble vida. Por el albergue de refugiados que se le asignó, se pasaba de vez en cuando. Viajó a Viena, donde compró una pistola de forma ilegal y la ocultó en los lavabos del aeropuerto, pero la Policía austríaca lo detuvo cuando regresó tiempo después recogerla. Quedó en libertad por falta de pruebas, pero puso sobre aviso a la policía alemana, que al investigarlo descubrió que mantenía conversaciones de carácter racista con otros militares.

El Ministerio de Defensa ha instado a la revisión de miles de solicitudes de asilo para comprobar que no hay más espías, como el detenido Franco A., infiltrados como si fueran refugiados.

Más información:
— Detenido un espía alemán cuando preparaba un atentado yihadista de falsa bandera

Ford despedirá a un 10 por ciento de su fuerza de trabajo en todo el mundo

El monopolio Ford se prepara para despedir hasta un 10 por ciento de su fuerza de trabajo en todo el mundo, dentro de una serie de medidas inútiles que ha empredido para paliar su crisis y ser capaz de competir en el mercado mundial de la automoción.

El plan supone el despido de unos 20.000 trabajadores. El grueso de los despidos se producirían fuera de Estados Unidos, país en el que, sin contar el personal de oficina, Ford emplea a unos 57.000 trabajadores.

La filtración a los medios de los planes para reducir fuerza de trabajo se produce pocos días después de que el presidente de la multinacional, Mark Fields, se enfrentase a las críticas de miembros del consejo de administración y accionistas de la empresa por la gestión de la crisis.

El monopolio ha advertido de que este año la rentabilidad de la compañía será inferior a la del año pasado por el aumento de las inversiones en vehículos autónomos y eléctricos, así como en la diversificación a servicios en movilidad.

A pesar de que el año pasado Ford tuvo su segundo ejercicio de más beneficios, con 10.400 millones de dólares antes de impuestos, en el primer trimestre de este año las ganancias se redujeron un 35 por ciento.

Los accionistas culpan a Fields del pobre rendimiento de los títulos de la empresa desde que se hizo con la dirección del grupo. Las acciones han perdido un 36 por ciento de su valor, a pesar de los beneficios récord del fabricante.

Ayer las acciones de Ford volvieron a caer un 0,14 por ciento en la bolsa de Nueva York.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies