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Día: 23 de abril de 2017 (página 1 de 1)

Manifestación contra el New York Times por la continua difusión de noticias falsas sobre Siria y Rusia

Ayer decenas de personas rodearon la sede del New York Times, en Manhattan, para denunciar las continuas mentiras que está divulgando sobre Rusia y Siria.

Los manifestantes exigieron que el diario dejara de publicar noticias falsas, en primer lugar, las que afirman que hubo injerencia rusa en las elecciones presidenciales de Estados Unidos y las que acusan al gobierno de Siria de usar armas químicas.

Los participantes de la protesta portaban pancartas con eslóganes como «El New York Times quiere una guerra con Rusia, los estadounidenses quieren la paz», «No se dejen engañar», «Lean la nueva mentira, es la misma que la de antes» y «El New York Times publica todas las noticias falsas».

Asimismo, los manifestantes difundían materiales impresos en los que explicaban que el diario hace el juego a los que quieren impedir una cooperación válida entre Estados Unidos y Rusia.

La protesta fue organizada por la Universidad Internacional Schiller y una de las sucursales del Tea Party de Nueva Jersey. Uno de los coordinadores de esta universidad, Dennis Speed, afirmó en un discurso que antes de que empezara la Segunda Guerra Mundial este diario publicaba materiales que calificaban de forma positiva a Adolf Hitler.

Además Speed recordó que este diario divulgó datos ficticios sobre las armas de destrucción masiva que aseguraban que tenía Irak, con lo cual también es responsable de que Estados Unidos iniciara la guerra en este país de Oriente Medio en 2003.

Asimismo, los participantes en la protesta citaban al experto en tecnología nuclear y profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts, Theodore Postol, que asegura que las afirmaciones sobre el supuesto uso de armas químicas por las autoridades sirias son deliberadamente falsas.

El dirigente de la filial del Tea Party de Nueva Jersey, Frank Cotton, precisó que el New York Times publica sistemáticamente noticias falsas y que es «una herramienta potente para ‘lavar el cerebro’ y divulgar las visiones globalistas». «Este medio se manifiesta contra la soberanía de los países», recalcó Cotton, que añadió que es solo el principio de una serie de manifestaciones que realizarán contra este medio.

https://actualidad.rt.com/actualidad/236642-protestas-nueva-york-noticias-falsas-rusia-siria
Una portada del New York Times haciéndose eco de las tesis hitlerianas

El cine como aparato de propaganda del Pentágono

En 2004 el periodista David L. Robb escribió el libro “Operación Hollywood” en el que documenta las relaciones del Pentágono con Hollywood y la industria del cine. A cambio de dinero, el ejército presta helicópteros, tanques, instalaciones o portaaviones y, además, cambia, elimina y añade textos a los guiones originales, así como personajes, escenas, localizaciones…

Las películas del Pentágono son muy conocidas: Top Gun, Forrest Gump, Armageddon, Jurasic Park III, Superman, Black Hawk, Transformers… Si el Pentágono invade cualquier país con sus tanques, Hoolywood invade cualquier pantalla con sus películas. Muchas personas escriben contra las agresiones militares, pero muy pocas sobre las agresiones ideológicas. Simplemente, porque no las consideran agresiones.

En cada película la colaboración del Pentágono está valorada en varios millones de dólares, que es lo que cuesta alquilar un helicóptero de guerra, hacer volar un avión, reproducir un portaaviones nuclear en un estudio… Un acuerdo financiero con el Pentágono es imprescindible para rodar una película de presupuesto elevado.

Es mucho más que censura; es la promoción activa de un cierto tipo de cine, que tiene poco que ver con el arte. En 1927 “Wings” (Alas), de William Wellman, fue la primera película rodada en colaboración con la Fuerza Aérea. Con el tiempo, en el Pentágono se creó un departamento espacial para gestionar la colaboración entre la ideología y la milicia.

En la posguerra el departamento estuvo a cargo de un oficial, Don Baruch, que en 1949 firmó, junto con John Horton, también militar, el primer acuerdo de colaboración del Pentágono con la patronal de la industria cinematográfica.

Para apreciar la intervención del Pentágono en una película hay que mirar a donde nadie mira: los títulos de crédito que aparecen al final. Entonces es posible que encuentre el nombre de Philip M. Strub, que no le dirá nada al lector.

Desde 1989 el oficial Strub dirige el departamento de relaciones del Pentágono con la industria cinematográfica. Empezó a finales de los sesenta de relaciones públicas con la Marina y hoy es un personaje influyente en Hollywood, más que Julia Roberts, Schwarzenegger o Stallone. Cuando alguien quiere la colaboración del Pentágono para una película, lo primero que tiene que hacer es poner el guión encima de la mesa de Strub para que de el visto bueno al proyecto. Sin él la mayor parte de las películas más conocidas de Hollywod de los últimos años no hubieran llegado a las pantallas del mundo entero.

Las películas de interés para el Pentágono son aquellos que contribuyen al reclutamiento de la carne de cañón, la tropa que luego envían a las guerras. La obra maestra de propaganda es “Top Gun”, de Tony Scott, que convirtió a Tom Cruise en una estrella del cine. “Top Gun logró que América amara la guerra”, tituló el Washignton Post (*). Cuando se estrenó en 1986, la Marina instaló mesas de reclutamiento en algunos de los principales cines que la proyectaban para aprovechar el tirón de los jóvenes que salían de verla, y no les fue nada mal: tras el éxito de “Top Gun”, obtuvieron la mayor cantidad de reclutas en muchos años.

Naturalmente que la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos prohibe este tipo de prácticas, pero allá ocurre como acá: todos los días se limpian el culo sucio con ese tipo de papeles.

(*) https://www.washingtonpost.com/opinions/25-years-later-remembering-how-top-gun-changed-americas-feelings-about-war/2011/08/15/
gIQAU6qJgJ_story.html

El supuesto gulag de los homosexuales en Chechenia forma parte de la guerra sicológica

La represión contra los homosexuales en Chechenia ha llenado los noticiarios de los medios de comunicación en todo el mundo. Es un dardo directo contra Rusia y un intento —otro más— de desestabilizar sus fronteras en una región tan sensible como el Cáucaso, además de una continuación de la anterior campaña de 2013 contra la persecución de los homosexuales en la propia Rusia.

La embajadora de Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley, ha aprovechado para poner el grito en el cielo y en las principales capitales imperialistas se han sucedido las manifestaciones ante las embajadas rusas, como el viernes en Madrid, que han tenido un efecto multiplicador de la denuncia. Los movimientos LGTB que están dopados y subsidiados por los imperialistas se han sumado a la campaña como buenos mercenarios que son.

El portavoz oficioso de la CIA, el Washington Post, publicó una entrevista con la periodista Elena Milashina, condecorada en 2013 con el Premio Internacional “Mujer Coraje” que otorga el Departemento de Estado a (casi) todos aquellos que defienden los derechos humanos (según y cómo). Es el colmo del periodismo: los periodistas entrevistando a otros periodistas (1).

La campaña no puede cuadrar mejor contra el gobierno de un país islámico, Chechenia, a su vez sacudido desde hace muchos años por el terror yihadista. ¿Qué se puede esperar de los islamistas, de unos u otros? Algunos cretinos llegaron a hablar de gulag, de purgas, de prisiones secretas, de torturas, de otro Guantánamo y de que se había emprendido una “yihad” en el Cáucaso contra los homosexuales.

Todo tuvo su origen en un artículo publicado el 1 de abril en un diario intoxicador, Novaya Gazeta, que relataba una represión “masiva” contra los homosexuales en Chechenia. Incluso hablaba de 100 detenidos y tres muertos. Un bocado así tuvo un eco inmediato en los medios de siempre, de Deia a la CNN, pasando por los medios “progres”, que fue seguido de declaraciones indignadas de los políticos por ese tipo de situaciones que sólo ocurren en países como Rusia.

El portavoz del gobierno checheno desmintió la información rotundamente y Nicolai Lilin publicó un vídeo en su muro de Facebook (2) en el que desautorizaba la campaña. Pero, como en el bombardeo de Siria, nadie pidió explicaciones, nadie realizó la más mínima comprobación de la noticia porque era funcional a lo que pretende el imperialismo.

Ahora la organización Rusia Gay ha puesto una demanda civil contra Novaya Gazeta porque la noticia original les involucraba falsamente. Afirmaba que la persecución de los homosexuales en Chechenia era consecuencia de una tentativa por parte de dicha organización de promover manifestaciones en Chechenia a favor de la homosexualidad (3).

El litigio se tramita en el tribunal Basmanny de Moscú y la demandante reclama un millón de rublos (unos 15.000 euros) de indemnización, que serían donados a la beneficencia en caso de que ganaran.

En una entrevista con TJournal, el promotor de la iniciativa, Nikolai Alekseiev, ha añadido que, además, quieren que la fiscalía abra una investigación para llevar el asunto también en la vía penal por un delito de difamación.

Tras recibir la demanda, el redactor jefe de Novaya Gazeta, Alexei Polujin, insiste en Facebook en que la represión en Chechenia comenzó porque los partidarios de Alexeiev exigieron su derecho a manifestarse en Chechenia.

En una entrevista al diario RBK, Nadesha Prusenkova, portavoz de Novaya Gazeta declara que su artículo había intentado recordar la declaración de Rusia Gay sobre los desfiles homosexuales en el Cáucaso, lo que condujo a que el gobierno local desatara la persecución. “Ahora parece que quieren lavar sus culpas”, precisó en relación con la demanda.

Fuera de Rusia los medios no han transmitido nada de este litigio, a pesar de que la iniciativa procede de grupos homosexuales. Se hubieran tenido que desmentir a sí mismos, ya que la campaña previa que habían orquestado era falsa, como no podía ser de otra forma.

(1) https://www.washingtonpost.com/news/worldviews/wp/2017/04/15/she-broke-the-story-of-chechnyas-anti-gay-purge-now-she-says-she-has-to-flee-russia/
(2) https://www.facebook.com/nicolai.lilin/videos/10154563157377825/
(3) https://meduza.io/en/news/2017/04/19/lgbt-activists-sue-novaya-gazeta-for-articles-on-persecution-of-gays-in-chechnya

Josep Renau convirtió la agitación revolucionaria en un arte

Josep Renau (1907-1982) introdujo la técnica del fotomontaje político en el estado español. Fue ilustrador, cartelista, muralista, diseñador de las portadas de libros y revistas. Reunió todas estas cualidades pero no hizo de su obra un artefacto neutral. Militó en el PCE desde los años 30 y su trabajo fue un ejemplo de agitación política y cultural.

Una muestra del legado de este artista y escritor valenciano puede presenciarse hasta el próximo 17 de julio en el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM). Son más de 80 carteles, libros, manuscritos, fotomontajes y dibujos que integran la exposición “Josep Renau y la Segunda República”, y que ponen de manifiesto el compromiso político del autor con las ideas democráticas y antifascistas.

Renau no sólo manifestó sus ideas en ilustraciones y fotomontajes. Así, durante los años de la guerra civil ocupó diferentes responsabilidades públicas, por ejemplo, la de director de Propaganda Gráfica del Comisariado General del Estado Mayor del Ejército Popular, a partir de 1938. El artista aplicó entonces la creatividad a la propaganda de guerra, “en el apoyo al soldado y la reflexión sobre los medios gráficos que podía utilizar”, informa la muestra del IVAM. Permaneció en el cargo, que implicaba el contacto con la Subsecretaría de Propaganda, hasta febrero de 1939, en Barcelona. A la época corresponde la serie “Los 13 puntos del presidente Negrín”, que se difundieron en carteles, folletos y revistas. El título y contenido de estos fotomontajes ponen de manifiesto la utilización del arte para apelar a la acción.

El visitante puede apreciar estas ideas en “Liberación de nuestro territorio de las fuerzas invasoras italianas y alemanas” o en “Profunda reforma agraria que elimina el régimen feudal en el campo”. En plena guerra el ilustrador comunista diseñó también numerosos carteles y publicaciones para el ejército de la República, algunos de ellos con finalidad didáctica. Es el caso de las “Instrucciones militares al cabo y al sargento del ejército popular” o la “Cartilla Escolar antifascista”, cuyo proyecto correspondía a otro creador de la época, Mauricio Amster. Pero no toda la obra de Renau reviste contenido político. Las tintas planas y los dibujos geométricos caracterizan los diseños de carteles cinematográficos que realizó para la productora CIFESA, con la que firmó un contrato en exclusiva en diciembre de 1934. La modernidad de las composiciones se aprecia en los carteles de películas como “La Mujer X” (1935), interpretada por María Ladrón de Guevara y Rafael Rivelles; “El noveno huésped” (1934), con Genevieve Tobin y Donald Cook; o el último de los realizados para la productora, “Mi debilidad” (1936). “CIFESA fue una próspera productora independiente fundada en Valencia en 1932, que hacía filmes de acuerdo con los gustos populares”, destacan los paneles de la exposición. Un año después CIFESA empezó a distribuir en España, en régimen de exclusividad, las películas de Columbia Pictures, aunque después pasó realizar su producción propia.

También firmó anuncios para la limpieza de los dientes: “Jo-Bo-Sil, excelente dentífrico”, que teóricamente dejaba los dientes “blancos como la nieve y fuertes como el acero”. Pero no todos los carteles cinematográficos de Renau se inscribieron en la propaganda comercial. Diseñó por ejemplo el de la película “El pueblo en armas” (1936), de la productora “Film Popular” que controlaban la UGT y la CNT de Valencia. Y de ahí, al diseño de la portada de libros y revistas, que figuran en las vitrinas de la exposición del IVAM. Muchos de los títulos remiten a las inquietudes del artista y los sectores progresistas de la época. “El dolor universal”, de Sebastián Faure (Biblioteca Estudios, 1933); “El Capital de Marx, al alcance de todos”, de Carlo Cafiero (Orto, 1933); “Jesuitismo y Masonería: Dos ideales opuestos”, de Matías Usero (Cuadernos de Cultura, 1932); “Lenin, J. Stalin” (Ediciones Europa-América); “El sindicalismo: historia, filosofía, economía”, de Marín Civera (Tipografía Pascual Quiles, 1931).

En otras ocasiones Renau ilustraba obras de relieve literario: “Gabriel Miró: el escritor y el hombre”, de Juan Gill Albert (Cuadernos de Cultura, 1931). Y también textos que apuntaban contra las ideas más retardatarias: “Paternidad voluntaria. Profilaxis anticoncepcional”, de Hildegart (Orto, 1931); “La cópula. Antología de la felicidad conyugal”, de Van de Velde (Biblioteca de Estudios); o “Las religiones del mundo desenmascaradas”, de Matías Usero (Orto, 1933). En el número cinco de la revista “Orto” Josep Renau estampó uno de sus primeros fotomontajes políticos a doble página. Para esta publicación anarquista también diseñó portadas, al igual que en la revista “Estudios” y en otra de sociología, arte y economía de título elocuente: “Tiempos Nuevos”.

Un Decreto con fecha del nueve de septiembre de 1936 designó al artista valenciano Director General de Bellas Artes. El titular del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes era en aquel momento Jesús Hernández, del PCE. Durante los dos años que permaneció en el cargo, el fotógrafo e ilustrador se centró en dos fines: la protección y difusión del patrimonio histórico-artístico español; y la propaganda cultural y política. La exposición del IVAM recuerda que Renau nombró director del Museo del Prado a Pablo Picasso, así como “el valor otorgado a publicaciones, folletos y otros medios gráficos para comunicar los avances de la República”. Otro hito del periodo fue la participación de España en la Exposición Universal de París (verano de 1937) o el II Congreso de Escritores Antifascistas celebrado en Valencia. Unos meses antes, Renau había publicado un montaje a dos planas en sendos números de la revista “Nueva Cultura”, con un gran titular que apelaba a la batalla contra el fascismo: “Testigo negro de nuestros tiempos”. En las ilustraciones aparecían calaveras y símbolos de la muerte, junto a un texto en el que se reproducían palabras de Hitler en “Mein Kampf”.

“Todo aquel que desee sinceramente la victoria de la idea pacifista en el mundo, debe comenzar por poner toda su energía al servicio de la dominación del mundo por los alemanes”, decía el dirigente nazi. Pero no sólo se trataba de advertir ante la llegada de la bestia. Del contenido, la denuncia y la movilización en un contexto de guerra. Renau fue un innovador. En el número 127 de la revista “Estudios” (mayo de 1934) publicó uno de los fotomontajes de la serie “Diez Mandamientos”, de los primeros en los que introdujo el color. “No tomarás en vano a Dios por testigo”, invoca la composición. La imagen es la de un hombre que acaba de ser decapitado con un hacha; un telón entreabierto con Jesús de Nazaret crucificado anticipa el remate de la obra: una esvástica superpuesta al cristo. Unos años antes, en el número siete de la revista “Orto” (septiembre de 1932) anticipaba posteriores fotomontajes de denuncia social. “¿…? El Amor Humano” es como titula esta obra que atisba el amor del mañana: “Esa sangre –sangre oprimida, reprimida hoy- capaz de amar hasta extremos infinitos, debe derramarse aún a raudales para conquistar su derecho a amar”.

Al frente de la Dirección General de Bellas Artes, el artista y militante comunista puso empeñó en la promoción internacional de la República. La muestra resalta la presentación, en el verano de 1937, del Pabellón Español en la “Exposition Internationale des Arts et Techniques pur la Use Moderne” de París. Los visitantes tuvieron la oportunidad de mirar el “Guernica”. Pero tampoco tuvo una importancia menor el edificio diseñado por Sert y Lacasa. Ni el papel que asumió Renau, “quien fue capaz de convencer a destacados artistas españoles residentes en París, como Picasso, Julio González o Miró para participar y significarse en la causa republicana”. Además diseñó algunos de los fotomontajes expuestos en el pabellón, que pretendían loar el avance en plena guerra del bando republicano. En el archivo personal de Josep Renau, que se halla en el IVAM, los investigadores han encontrado las imágenes empleadas por el autor para montajes sobre la agricultura o la orfandad.

En el apartado de la muestra sobre el pabellón de París, se informa del proceso de realización del “Guernica”, “probablemente uno de los mejor documentados de la Historia del Arte”. Las fotografías de Dora Maar entre mayo y junio de 1937 recogen la evolución en la factura del cuadro, según Picasso avanzaba. En la exposición del museo valenciano puede apreciarse también el “Fotomontaje sobre papel Guernica-Picasso” de Renau (1979), así como el aguafuerte sobre papel “Sueño y mentira de Franco”, realizado en 1937 por el pintor malagueño.

El pequeño recorrido por la obra de Renau termina destacando su labor en la protección del patrimonio artístico del Museo del Prado, entre otras pinacotecas, archivos y bibliotecas, antes de las primeras bombas aéreas sobre Madrid (noviembre de 1936). “Renau declaró que era lo más positivo que había hecho en su vida”, recuerda la comisaria de la exposición, Irene Bonilla. En “Arte en peligro- 1936-1939”, el ilustrador explica que en enero de 1939 “salí por los pelos de Barcelona. El Gobierno de la República y el de la Generalitat estaban ya en Girona (…) La totalidad de las cajas conteniendo las obras de arte cruzaron la línea fronteriza de los Pirineos antes de que ésta fuera totalmente ocupada (10 de febrero de 1939) por el ejército enemigo”. A continuación, relata las razones de la salvaguarda final del patrimonio: “No fue ninguna cadena de azares: se debió a la tensa solicitud que los sucesivos gobiernos de la República mantuvieron para la suerte de nuestro Patrimonio artístico y tesoro nacional”. El espectador puede acercarse a las fotografías sobre los efectos de las bombas en la Sala Velázquez del Museo del Prado, al poco de la evacuación; del bombardeo de Madrid; o del lienzo de El Greco “El martirio de San Mauricio”, que procedía de El Escorial y estaba presto para el control de llegada y evaluación.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=225694

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