La web más censurada en internet

Día: 15 de enero de 2017 (página 1 de 1)

El Ministerio de Interior inaugura un nuevo sistema de escuchas telefónicas

A comienzos de este año el Ministerio de Interior ha inaugurado un nuevo sistema de pinchazos telefónicos llamado Verint 12 que, de momento está en fase de pruebas. Dentro de unos meses sustituirá al actual, que data de los tiempos de José María Aznar, 2001, y fue reformado con Alfredo Pérez Rubalcaba en 2010.

Este Ministerio no conoce los recortes. El nuevo Sitel (Sistema de Interceptación Telefónica) introduce mejoras operativas para la labor de vigilancia de los policías, nuevas herramientas e información en tiempo real sobre los sujetos vigilados. Por ejemplo, los movimientos geográficos de estos.

La Dirección General de la Policía está aprovechando estas semanas para impartir cursos de formación a los policías de sus brigadas de Información, que son los primeros que deben familiarizarse con el Verint 12. La Guardia Civil también lo utilizará.

El artículo 39.4 de la Ley General de Telecomunicaciones aclara que la policía no vigila sólo las llamadas telefónicas, sino “todo tipo de comunicaciones electrónicas”, en particular, las de vídeo, audio, intercambio de mensajes de whatsapp, correos electrónicos, SMS, archivos o faxes.

Por su carácter reservado, Sitel siempre ha estado rodeado por un halo de misterio y sólo hay protestas cuando los unos se vigilan a los otros. En el marco de las operaciones Pokémon y Manga, la jueza de Lugo, Pilar de Lara, ordenó el pinchazo de 200 líneas de políticos y empresarios corruptos

Los pinchazos se convierten en un escándalo cuando no acaban en las manos de un juez sino que van pasando de unas manos a otras, hasta que acaban en los medios de comunicación, es decir, convirtiendo en público lo que es privado.

En 2009, estando en la oposición, el PP acusó al entonces ministro del Interior, Pérez Rubalcaba, de usar Sitel con fines de manipulación política, a raíz de los pinchazos relacionados con el caso Gurtel.

En 2011 González Pons llegó a definir la red Sitel como “una máquina que parece sacada de la película Blade Runner” y anunció que su partido la eliminaría “el primer día” que ganase las elecciones. Típica demagogia. Una vez en La Moncloa, todo fue a peor…

A diferencia de otros países como Alemania, Grecia, Portugal, Holanda o Reino Unido, en España el gobierno no publica las estadísticas oficiales de los pinchazos telefónicos que lleva a cabo la policía. Sólo se pueden hacer estimaciones indirectas.

Durante 2013 se realizaron 24.212 pinchazos telefónicos solo a usuarios de Vodafone, una cifra muy lejos de las condenas por delitos como blanqueo de capitales (1.612) o tráfico de drogas (13.243). Teniendo en cuenta que Vodafone representa el 24,3 por ciento del tráfico de llamadas móviles, se puede estimar que al año se están realizando más de 100.000 pinchazos legales.

Pero es sólo la punta del iceberg porque, además, Vodafone informó a la policía de los metadatos de 48.679 llamadas, como su  duración, el destino o la localización, por lo que habría otros 200.000 pinchazos adicionales, aunque hay quien maneja otras “cifras oficiosas” según las cuales en España existirían hasta un millón de líneas telefónicas pinchadas (*).

De los pinchazos ilegales es mejor ni hablar… Un ejemplo de escuchas ilegales es el caso Anonymous, cuando la policía pinchó llamadas de teléfono de personas después de haber sido puestas en libertad. Otro caso típico de pinchazos ilegales son los que lleva a cabo la policía contra algunos abogados para grabar conversaciones con sus defendidos, que están protegidos por la obligación de secreto profesional.

(*) http://www.eldiario.es/turing/vigilancia_y_privacidad/Vodafone-SITEL-espionaje_telefonico_0_269473073.html

Feroces combates cerca de Damasco para que la población tenga acceso al agua potable

Desde medianoche se han entablado feroces combates en Wadi Barada, a 15 kilómetros de Damasco, cuando un negociador del ejército regular, el oficial retirado Ahmad Al-Ghadbane, fue asesinado en circunstancias no esclarecidas. Apoyado por unidades de Hezbollah, el ejército sirio trata de desalojar a los yihadistas de las plantas potabilizadoras para devolver el suministro de agua a Damasco.

El 20 de diciembre, tras la firma de un acuerdo de alto el fuego con una parte de las milicias yihadistas, el Frente Al-Nosra se apoderó de los canales de suministro de agua potable a Damasco y, junto con algunas de sus marcas comerciales, como los Cascos Blancos, envenenaron el agua que consumen cinco millones de personas en la capital siria.

Anoche el oficial fallecido se encontraba trataba de acceder a las plantas potabilizadoras junto con un equipo de mantenimiento para reparar los daños en la conducción cuando cayó muerto. Pocas horas después el ejército regular inició un fuerte bombardeo para tratar de abrirse paso hacia Ain el-Fijé, donde se encuentran los manantiales.

Hacía 24 horas que Al-Ghadbane se había hecho cargo de las negociaciones con los yihadistas para que abandonaran sus posiciones y permitieran la reparación de los conductos de suministro de agua a la población de Damasco.

Ayer la agencia de noticias Sana afirmó que los terroristas habían abierto fuego contra Al-Ghadbane cuando salía de una reunión con los jefes de los grupos armados de Ain el-Fijé.

Por su parte, a pesar de que se presentan como “organizaciones de la sociedad civil”, los portavoces de los yihadistas están llamando a no rendirse a los negociadores de Astana, en referencia al inminente inicio de conversaciones de paz entre el gobierno y algunos grupos yihadistas en la capital de Kazajistán.

Además, pretenden que observadores de la ONU vigilen el cumplimiento del alto el fuego en Wadi Brada y la salida de las tropas del ejército regular, junto con las de Hezbollah.

Tenemos derecho a festejar la ejecución de un fascista como Carrero Blanco

Antonio Maestre
Jan Kubis y Joseb Gaczik son dos héroes del pueblo checo. Consiguieron ese honor tras atentar contra Reynhard Heydrich, director de la Oficina Central de Seguridad del III Reich y acabar con su vida en el marco de la Operación Antropoide. “El carnicero de Praga” murió el 4 de junio de 1942 por las heridas causadas después de que Kubis y Gaczik lanzaran una mina antitanque modificada contra el vehículo en el que viajaba el jerarca nazi.

Los dos checos que mataron a Heydrich se refugiaron en la iglesia de San Cirilo y San Metodio, donde finalmente fueron encontrados por las tropas nazis y asesinados junto a otros miembros de la resistencia de Praga. Una placa les recuerda en ese templo con las siguientes palabras:

“En esta Iglesia ortodoxa de los santos Cirilo y Metodio murieron el 18 de junio de 1942, defendiendo nuestra libertad, los combatientes del ejército checoslovaco en el exterior Adolf Opálka, Jozef Gabcík, Jan Kubiš, Josef Valcík, Josef Bublík, Jan Hrubý, Jaroslav Švark.

El obispo Gorazd, el sacerdote Citel, el Dr. Petcek, el presidente de la comunidad religiosa S. y otros patriotas checos que facilitaron a los soldados un refugio fueron ejecutados. Jamás los olvidaremos”.

La muerte de Reynhard Heydrich fue tomada por Adolf Hitler como una cuestión personal y ordenó unas acciones de represión desconocidas hasta el momento y que fueron encargadas a Kurt Daluege. La más conocida de todas ellas fue la destrucción del poblado de Lidice y la aniquilación de sus habitantes. Todos ellos fueron asesinados, bien en fusilamientos sumarios en el pueblo o en el campo de exterminio de Chelmno.

El escritor francés Laurent Binet, autor de un libro sobre el atentado contra Heydrich, hablaba así de la masacre de Lidice: “Lidice simbolizó la barbaridad del nazismo, al igual que Gernika simbolizó la barbarie del franquismo y del fascismo”.

Las palabras de Binet vienen a demostrar que la esencia genocida de ambos regímenes era la misma. Colaboraron y participaron activamente para la realización de sus crímenes, por lo que celebrar y alegrarse de la muerte de un dirigente franquista debería estar al mismo nivel que hacerlo de cualquier dirigente nazi. La calificación personal de quien celebra una muerte o hace bromas sobre ella tendría que quedar circunscrita al ámbito moral, nunca al penal.

Ser demócrata en Europa está unido de forma indisoluble a ser antifascista. Algo que en España la herencia franquista de la transición impide ver con claridad. A Cassandra, una estudiante de 21 años, el fiscal Pedro Martínez Torrijos le pide dos años y medio de cárcel por celebrar la efeméride del asesinato de Luis Carrero Blanco, presidente del gobierno franquista, y por hacer chistes del atentado que le costó la vida. En el auto se afirma que sus tuits contienen “graves mensajes de enaltecimiento al terrorismo” y la acusa de un “delito de humillación a las víctimas”, recogido en el artículo 578.1 y 578.2, y 579 bis del Código Penal.

Sólo el hecho de que alguien pueda entrar en la cárcel por bromear o celebrar una muerte ya es grave, pero más lo es que una democracia defienda a los genocidas y verdugos del Estado de derecho. Una democracia que se preciara de serlo garantizaría el derecho a que cualquier ciudadano recordara con alborozo la muerte de un líder de la dictadura franquista.

Conmemorar la muerte de un jerarca nazi es algo asumido como normal en cualquier sociedad democrática, nadie sería juzgado por hacer una broma sobre el asesinato de Reynhard Heydrich, pero la democracia española asume como parte de su corpus penal que celebrar la de Carrero Blanco pueda llevar a una persona a la cárcel.

El nazismo y el franquismo son representaciones diferentes de la misma realidad. Los campos de concentración franquistas contaron con la asesoría de Paul Winzer, jefe de la Gestapo destacado en España, quien además instruyó a la Brigada Político-Social en tácticas de represión. España no será una democracia completa si no incluye el antifascismo como pilar fundamental de sus valores. No lo será si no acepta el derecho a celebrar la muerte de Carrero.

Fuente: http://www.lamarea.com/2017/01/14/derecho-celebrar-la-muerte-carrero-blanco/

¿Quién es ese amante que se escapa por la puerta de atrás en cuanto llega el marido a casa?

Willie Dixon
En 1961 el gran cantante de blues Willie Dixon escribió un tema titulado “Back Door Man” (El hombre de la puerta trasera) cuya letra cuenta la historia de una mujer casada que tiene un amante que escapa por la puerta de atrás en cuanto el marido llega a casa.

Poco después, en los años del presidente Gerald Ford, el amante que escapaba por la puerta trasera de la Casa Blanca era Dick Cheney, el jefe de gabinete. Se le empezó a llamar “back door man” porque era el custodio del “Estado de Desecho”, es decir, que su tarea es obtener por vías ilegales lo que no se puede obtener por las otras.

En castellano se suele traducir como “fontanero”, el chico de los recados que se encarga de velar para que las cloacas no aparezcan nunca y que si hay mala suerte, nunca afecten al Presidente. Pero sepan Ustedes que, como dijo el mafioso de Felipe González, el “Estado de Desecho” se defiende en las cloacas, no en el Parlamento.

En la medida en que, cada vez más, triunfa el “Estado de Desecho”, las presidencias de los gobiernos “democráticos” se llenan de fontaneros que hacen el trabajo sucio sin que se note lo más mínimo, tipos discretos de la catadura del comisario Villarejo, una “jam session” en vivo y en directo de la vieja partitura GAL para Catalunya.

Los fontaneros forman una administración paralela, un auténtico gobierno bis que nunca comparece ante las cámaras de televisión, no rinde cuentas, ni utiliza papel con membrete. No existen, ni ellos ni sus reuniones, sus decisiones o sus compromisos.

Aquí creemos que cualquiera medianamente informado conoce estas formas de funcionamiento del moderno Estado burgués y que su importancia es cada vez mayor. Lo más curioso es, pues, que la mayor parte de los análisis políticos se hagan sólo con la parte visible del Estado, o sea, con la vistosa, con aquella que la burguesía muestra en el escaparate, la que quiere que veamos.

En esos análisis, ¿donde está el amante que se sale corriendo de la alcoba por la puerta de atrás?

Google no filtra las noticias falsas sino aquellas que el imperialismo trata de silenciar

En internet las noticias son como la horca: el ahorcado muere por la acción de su propio peso y en internet el propio usuario se engaña a sí mismo cuando instala un navegador Chrome, fabricado por Google, o cuando indaga a través del buscador del mismo nombre.

La mayor parte de los usuarios recurren a Google para buscar y tienen un navegador Chrome instalado en su ordenador, mecanismos ambos con los que se ponen la soga al cuello porque ninguno son instrumentos neutrales de información sino que forman parte de la manipulación.

Si el lector es de los que utiliza un navegador Chrome puede hacer la prueba instalando alguno de los “detectores de noticias falsas” y entrando luego en determinadas agencias de noticias, como Rusia Today, y verá que le salta una alarma, algo que no sucede si entra en la CNN.

A través de Chrome y su “detector” puede buscar en Google toda clase de noticias falsas sobre el “escándalo sexual” con el que los rusos chantajean a Trump y si pulsa el enlace comprobará que la alerta no salta nunca porque no censura noticias (verdaderas o falsas) sino sitios, es decir, que no cataloga a la noticia en sí misma sino por su fuente de procedencia (y las noticias de CNN siempre proceden de buena fuente).

No hará falta insistir en dos obviedades. La primera es que Google no alerta de las noticias falsas de la televisión, la radio, la prensa de papel o las ruedas de prensa. La segunda es que tampoco alerta de los silencios, es decir, no le avisa al usuario de que un determinado sitio se está callando algunas noticias que nunca le interesa publicar.

Google no detecta las noticias falsas gracias a ningún algoritmo o programa informático “objetivo”. Uno de los que ha elaborado un detector de noticias falsas para el navegador Chrome es el periodista Brian Feldman, del New York Magazine, que ni siquiera es informático, a pesar de lo cual lo logró en apenas una hora (1). La alerta es una aplicación de código abierto que se puede consultar en GitHub (2), donde cualquiera puede añadir sugerencias para empeorarlo aún más (si cabe).

Es como lo que hacen los padres para evitar que sus hijos menores tropiecen en internet con los sitios porno: hacen un listado de ellos. Lo mismo ocurre con las noticias falsas y la inquisidora que lo ha hecho para Google es una tipa que se llama Melissa Zimdar que asume el mismo papel que el Instituto para la Doctrina de la Fe en Roma: decir a los creyentes lo que pueden leer y lo que está prohibido.

Antiguamente en los libros que pasaban la censura, el Vaticano les ponía la etiqueta “nihil obstat” y ahora Google hace lo mismo, incluyendo en el índice de sitios prohibidos a las páginas partidistas, las satíricas, las rusas, las prorrusas… Lo mismo que la Inquisición, con el nuevo índice el 15 de noviembre Google inauguró una base de datos (2).

Cuando el internauta comete la equivocación de tropezar con uno de esos sitios prohibidos, le aparece un mensaje que dice lo siguiente:

¡Atención! Los artículos de esta página contienen probablemente informaciones inventadas, falsas o susceptibles de inducirle a error

Resultan enternecedores todos esos que tratan de impedir que cometamos errores (o más errores de los que solemos cometer a cada paso en nuestra vida). Pero si además de errores cometemos pecados, es decir, si creemos en lo que nos dicen los rusos u otros mentirosos compulsivos, el asunto es muy preocupante. En tal caso, el lector puede optar por una de estas dos opciones que le recomendamos:

a) acudir a la iglesia más cercana, confesar sus pecados, arrepentirse, pedirle al cura que le absuelva y rezar dos avemarías
b) acudir al siquiatra, tomar los somníferos que le recete y cuando despierte encienda la televisión y sintonice Tele 5

La segunda opción se explica de la siguiente manera: lo más probable es que el internauta sea un tipo morboso, o mórbido incluso, es decir, padezca ese trastorno que consiste en que basta que le prohiban algo para que lo incluya entre los sitios favoritos y quede permanentemente atrapado por la propaganda prorrusa.

El papel del siquiatra en estos casos, casi irrecuperables, consiste en lograr que, tras la correspondiente medicación, su paciente morboso colabore incluyendo en el índice de Google nuevas sugerencias, páginas erróneas, sitios mentirosos, informaciones dudosas y opiniones discutibles a fin de mejorarla y ampliarla.

(1) http://nymag.com/selectall/2016/11/heres-a-browser-extension-that-will-flag-fake-news-sites.html
(2) https://github.com/bfeldman/fake-site-alert
(3) https://docs.google.com/document/d/10eA5-mCZLSS4MQY5QGb5ewC3VAL6pLkT53V_81ZyitM/preview

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies