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Día: 8 de enero de 2017 (página 1 de 1)

En África la lucha contra el neocolonialismo sigue adelante

El dirigente panafricanista Kemi Seba
El sábado comenzaron en 14 países africanos las reuniones contra el franco CFA, una de las reliquias que dejó el colonialismo francés en África. El 26 de diciembre el militante panafricanista Kemi Seba promovió en Dakar, Senegal, una movilización, directamente dirigida contra Francia y sus últimos “harkis” (*) en África.

El llamamiento fue consecuencia -precisamente- de la visita de uno de esos “harkis”, el Presidente senegalés Macky Sall, a París, donde declaró que el franco CFA era estable que había que conservar. De momento, no había otra moneda mejor, dijo, por lo que se trataba de “fortificar nuestra zona monetaria”.

En una semana Seba ha logrado movilizar a economistas africanos de renombre, como Nicolas Agbohou, para organizar conferencias, y no sólo en los 14 países en los que la moneda francesa sigue en activo, sino en toda la diáspora de emigrantes africanos repartidos por el mundo. Incluso en Canadá ha logrado reunir a muchos partidarios de este movimiento.

Es destacable que no han aparecido por ninguna parte los antiglobalistas, ni todos aquellos que hace unos años gritaban que “otro mundo era posible”, y es que con determinado tipo de movimientos otro mundo es imposible; totalmente imposible.

Próximamente está prevista una reunión central en Bamako, la capital de Mali, para formar una plataforma internacional contra el franco CFA. El objetivo de Seba es, no obstante, el que ya promoviera Gadafi a costa de su vida y la de su país: crear una moneda única de África para África.

La lucha es como cualquier otra: por las buenas o por las malas. Si Francia no admite que su moneda deje de circular, dice Seba, iniciarán una campaña de boicot a las empresas francesas en todos los países que sigan utilizando el franco francés.

(*) En Argelia llaman “harkis” despectivamente a los colaboracionistas argelinos que lucharon al lado de Francia contra la independencia de su propio país. La palabra procede del árabe “haraka”, que significa “movimiento”.

China participará en las conversaciones de paz sobre Siria que se celebrarán en Astana

El diplomático chino Xie Xiaoyan
El enviado especial de gobierno chino para Siria, Xie Xiaoyan, ha declarado que su país tomaría parte en las negociaciones de Astana, en Kazajistán, destinadas a lograr la paz en Siria.

Xie Xiaoyan ha realizado sus declaraciones después de entrevistarse con el emisario especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura. Las conversaciones comenzarán el 23 de enero y aún no se conoce qué paises ni qué organizaciones ni qué personas participarán en las mismas.

Han quedado fuera Estados Unidos y las principales potencias imperialistas, por primera vez en la historia, un viraje sorprendente teniendo en cuenta la trascendencia mundial de todo lo que concierne a Oriente Medio. En lo que a Europa concierne, ni están ni se les espera a dos de los más países más repugnantes en la agresión que ha padecido Siria: Gran Bretaña y Francia.

Queda por comprobar el papel de la ONU, aunque el embajador ruso en dicho organismo internacional, Vitali Churkin, manifestó que Rusia no pretende marginar ni duplicar a Staffan de Mistura, a pesar de la parcialidad y la torpeza que ha venido poniendo de manifiesto desde su nombramiento.

La última de ellas consistió en convocar una reunión en Ginebra el 8 de febrero entre el gobierno sirio y la oposición, mientras que los primeros contactos en Astana comenzarán la semana que viene.

A finales de diciembre Rusia, de acuerdo con Turquía, sometió su plan de paz a la consideración del Consejo de Seguridad.

Hasta el día 23 de enero, inmediatamente después del transpaso de funciones en la Casa Blanca, hay un tenso compás de espera en el que algo tiene que suceder para que los imperialistas no se salgan con la suya. Es el motivo de que nadie haya lanzado las campanas al vuelo porque en Siria puede ocurrir algo, la paz, que no ha ocurrido ni en Afganistán, ni en Irak, ni en Libia, a pesar de los interminables años de guerra.

Es una obviedad constatar que, por primera vez desde el inicio de la guerra en 2011, el gobierno de Damasco se sentará en la mesa en una posición de fuerza; en las mejores condiciones que ha tenido hasta la fecha. Se acabaron las exigencias de sacar a Bashar Al-Assad del gobierno. Se acabaron los ultimatums. Se acabaron las imposiciones.

Ahora la espada de Damocles está del otro lado. Rusia ha dejado bien claro que quien no se siente a la mesa de Astana será equiparado a Al-Qaeda y al Califato Islámico y tratado en consecuencia.

El Ministerio de Defensa francés padeció 24.000 ataques informáticos el año pasado

Así lo ha dicho el propio ministro, Jean-Yves Le Drian: algo menos de 66 ataques diarios. Más de un lector pensará con razón: si un ejército padece 66 ataques cada día es porque está en medio de una guerra terrible. Lo que ocurre es que lo más probable es que el lector también crea -erróneamente- que los ciberataques no son ataques de verdad. No hay disparos, ni muertos, ni heridos, ni sangre, ni destrucción. Al menos no se ven como tales porque asociamos la guerra a una imagen del pasado, no al presente.

El ministro francés ha realizado sus declaraciones en una entrevista al Journal du Dimanche, donde asegura que, además del objetivo de espionaje, los ataques también persiguen otros fines, como perturbar el funcionamiento del sistema de drones.

Según el ministro, ningún ataque tuvo éxito porque el Ministerio responde a su nombre: sabe defenderse. Sin embargo, en febrero los piratas lograron apoderarse de “informaciones sensibles” sobre los capitalistas que suministran equipamiento de guerra y armamento. Luego los datos fueron divulgados por Anonymous.

La fuga de información comporta riesgos para los traficantes de armas que trabajan para el ejército francés, pero también para infraestructuras civiles de importancia, como el agua, la electricidad, la salud, los transportes y las comunicaciones, por lo que además de defenderse, Francia se reserva el derecho de responder “por todos los medios”. Ojo por ojo y diente por diente, le ha faltado decir al ministro, incluido un ataque armado real frente a un ataque virtual.

Si es cierto que Francia tiene intención de responder con fuego real a un ataque virtual, el asunto es peliagudo porque el número de ciberataques se duplica cada año. Como en cualquier ejército moderno, todo el armamento francés es digital. Todo depende de un programa informático y todo está conectado a internet.

Por poner un ejemplo: el sistema de combate de una fragata tiene 25 millones de líneas de código, 2.000 aplicaciones y 300 calculadoras. Eso que algunos llaman “ciberespacio” es un campo de batalla como cualquier otro y Francia se va a dotar de un mando militar de operaciones informáticas que responde a la misma hipocresía que todos los ejércitos imperialistas desde 1945: ya no hay Ministerios de la Guerra; todos son “de Defensa”, todos se protegen de los ataques de terceros. Ningún país tiene un Ministerio que se llame “de Ataque”.

El ejército digital de Francia se compondrá de 2.600 soldados informáticos dirigidos por 600 ingenieros de la Dirección General de Armamento y 4.400 reservistas de la ciberdefensa.

Detenido el antiguo ‘Primer Ministro’ del Estado criminal de Kosovo

El Primer Ministro de la mafia
El miércoles la policía francesa detuvo a Ramush Haradinaj, antiguo “Primer Ministro” del fantasmagórico Estado de Kosovo creado por la OTAN en 1999 durante la Guerra de los Balcanes.

Hacía tiempo que tras dejar su cargo de lacayo de la OTAN en Pristina, la “capital de Kosovo”, Haradinaj se arrastraba como un limaco por los burdeles de Suiza, viviendo con el lujo faraónico propio de todos los mafiosos.

Serbia acusa a Haradinaj de crímenes de guerra cometidos por él durante la guerra de Kosovo de 1999. Se trata de un antiguo dirigente del UÇK, el denominado “ejército de liberación de Kosovo”, que ya fue acusado en La Haya del mismo delito por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia.

Sin embargo, hasta en dos ocasiones fue absuelto de todos los cargos porque no hay pruebas. La CIA lleva años tratando de borrar las pistas de los crímenes cometidos por sus sicarios kosovares del UÇK.

De los 10 testigos que iban a declarar contra él, 9 fueron asesinados y otro retiró su declaración tras un intento de asesinato. La ley del silencio condujo a Carla del Ponte, la fiscal del Tribunal, a declarar: “Estoy perdiendo testigos en la causa contra Haradinaj por todos lados. Están seriamente amenazados”. Es el estilo PSOE que impuso Felipe González en el caso de los GAL: “No hay testigos ni los habrá”.

Hasta la Wikipedia reconoce que Haradinaj “está considerado por diversas investigaciones [como] una de las personas más poderosas de la mafia en Kosovo”, por lo que sigue bajo la protección de sus padrinos de la CIA. Un informe del BND, el servicio secreto alemán, afirma que los tres dirigentes del UÇK, Haradinaj, Thaçi y Haliti, “están íntimamente vinculados a las interrelaciones entre la política, los negocios y las estructuras de la delincuencia organizada en Kosovo” (*).

Lo que al BND se le olvidó añadir es que tanto el UÇK como el Estado criminal de Kosovo lo crearon ellos, de común acuerdo con la CIA.


Kosovo no sólo es la gran vergüenza de la Unión Europea, especialmente del imperialismo alemán, sino también la de todos esos grupos seudoindependentistas de Catalunya, Galicia y Euskadi que quieren que la OTAN haga aquí lo que hizo allá y lo que ha pretendido hacer en Siria: un nuevo reparto del mundo, masacrar a la población con bombas de uranio y crear sucursales con la apariencia de Estados “independientes”, como en Rojava.

Kosovo fue arrancado de Serbia en 1999 después de 78 días de bombardeos criminales de la OTAN, ordenados por su secretario general, el conocido criminal de guerra y militante del PSOE Javier Solana.

Por medio de Solana, la OTAN puso un Estado en manos de una mafia de delincuentes, el UÇK, a la que presentó ante todo el mundo como un movimiento de “liberación nacional”, lo que fue recibido con la máxima alegría por ciertos grupillos seudoindependentistas que son otros tantos lameculos de la OTAN, lo mismo que el UÇK, una organización de la misma factura de Al-Qaeda o el Califato Islámico.

Pero la vergüenza no se acaba aquí sino que amenaza con alcanzar a buena parte de la humanidad porque nada menos que la mitad de los Estados del planeta han reconocido a este Estado criminal, que ya ha intervenido en la Eurocopa de fútbol y otros eventos parecidos.

(*) https://es.wikipedia.org/wiki/Ramush_Haradinaj

Perro yanqui

Yanqui de olfato canino,
cachorro de tu embajada,
que ya suelto, ya en manada,
ladras en nuestro camino:
no conseguirás ladino
llenarnos de sombra el día,
y ante la inútil porfía,
de aquí marcharás al cabo,
sin dientes, collar ni rabo,
ni chapa de policía.

Nicolás Guillén

Los guerrilleros griegos encarcelados se declaran en huelga de hambre y sed

Nikos Maziotis, preso político griego
Durante la detención de la revolucionaria Pola Roupa (miembro de Lucha Revolucionaria y compañera de Nikos Maziotis, también miembro de la misma organización), la policía secuestró y detuvo a su hijo de 6 años.

El niño está recluido en una habitación de hospital bajo guardia armada y la policía se niega a permitir que los miembros de la familia o representantes legales lo vean. Aunque no sabemos si está siendo interrogado, es ilegal bajo la ley griega interrogar a un menor sin la presencia de un padre, tutor o abogado.

En respuesta al secuestro vengativo del Estado y la detención de su hijo, los revolucionarios Pola y Nikos han comenzado una huelga de hambre y sed para exigir que sus parientes cercanos puedan cuidarlo y acogerlo. La revolucionaria de 25 años que fue detenida con Pola también ha iniciado una huelga de hambre con las mismas exigencias que Pola y Nikos. Ella está siendo mantenida bajo guardia en el hospital con una lesión seria en su brazo.

Las movilizaciones en solidaridad con los revolucionarios ya han comenzado en las calles y en la prisión de Korydallos.

Primera declaración de Pola Roupa desde su detención, leída por su representante legal:

La guerrillera griega Pola Rupa
Yo Panagiota (Pola) Roupa declaro que fui y lo seré hasta que me muera una enemiga impenitente del sistema. Ahora han puesto a un niño en medio de esta guerra y lo castigan para vengarse de mí. Ellos han secuestrado a mi hijo y no sé dónde está desde nuestra detención en la madrugada.

Estamos en guerra, es cierto. Pero los que luchan contra mi hijo, al no permitir que yo u otros parientes cercanos lo vean y amenazándolo con enviarlo a una institución, es el acto más despreciable de esta guerra. Los que están en el aparato del estado son gusanos porque están luchando contra un niño de 6 años.

Y quiero decir que ahora he comenzado una huelga de hambre y sed para exigir que el niño sea dado a mi madre y a mi hermana. En cuanto a mí seguiré siendo el enemigo hasta que muera. Y nunca cederé.

¡Larga vida a la revolución!
Fuente: https://freecollective.wordpress.com/2017/01/06/grecia-pola-roupa-y-nikos-maziotis-en-huelga-de-hambre-y-sed-en-defensa-de-los-derechos-de-su-hijo-de-6-anos/, https://www.youtube.com/watch?v=DWh-c1fAlRE, https://www.youtube.com/watch?v=kIDVMQOeRiw

Más información:
– Detenidas en Atenas dos dirigentes guerrilleras de ‘Lucha Revolucionaria’
 

La Guerra de Siria es una guerra económica entre dos gasoductos que compiten entre sí

Juan Manuel Olarieta

En una entrevista al diario italiano “Il Giornale” el Presidente sirio Bashar Al-Assad asegura que la causa del desencadenamiento de la Guerra de Siria fue el rechazo de su gobierno al trazado de un gasoducto que debía atravesar el país para llevar gas qatarí a Europa a través de Turquía.

Al-Assad asegura que el plan qatarí, que le ofrecieron en el año 2000, era tender un gasoducto que debía atravesar Siria de norte a sur, pero que había otro proyecto de más de 1.500 kilómetros para hacerlo de este a oeste y llegar al Mediterráneo atravesando Irak desde Irán. Es muy posible que, además de gas, por ambos oleoductos tuvieran previsto enviar plegarias y jaculatorias, suníes por el primero y chiíes por el segundo.

Sus patrocinadores respectivos, Qatar e Irán, tienen las mayores reservas mundiales de gas natural. El gasoducto qatarí permitiría a los jeques del Golfo aumentar tanto el volumen de sus exportaciones, como reducir los costes y limitaciones de volumen que impone el transporte marítimo. A Qatar le hace falta una flota de 1.000 buques, con un coste exorbitante que en varios años reduce sus beneficios de 716.000 millones a sólo 71.600 millones de euros. Pierde la décima parte de sus ingresos.

Ambos proyectos entraban en competencia pero no estaban en el mismo plano porque el primero de ellos, el qatarí, además de ser una fuente de ingresos económicos para los jeques del Golfo, desempeñaba dos funciones estratégicas adicionales, bloqueando a otros tantos países enfrentados a Estados Unidos: a Irán le privaba del acceso al mercado europeo y con el gas ruso competía desde el sur, enviando gas a Europa a través de Turquía.

En 2010 el gobierno de Al-Assad optó por el segundo de los gasoductos, en detrimento del primero. Al año siguiente, cuatro meses después de que estallara la Primavera Árabe, el gobierno de Damasco firmó el acuerdo con Irán, una de las peores pesadillas para las monarquías suníes del Golfo y los imperialistas. Ninguno de ellos podía admitir nada parecido. Como consecuencia de ello desataron la guerra en 2011.

Desde el lado ruso, el plan qatarí suponía un intento de asfixia porque la empresa Gazprom provee la cuarta parte del gas que consume Europa y sus beneficios pagan una quinta parte del presupuesto del Estado.

Tras seis años de guerra, el desenlace no puede ser más desastroso para el imperialismo porque -de momento- ya ha perdido dos peones y es posible que los acabe perdiendo todos. El primer peón es Turquía y el segundo es Qatar.

Con independencia del desenlace de la Guerra de Siria, el gobierno de Erdogan ya ha provocado uno de los cambios más importantes desde el final de la Segunda Guerra Mundial sacando a su país de la zona de influencia de la OTAN. Pero, en alusión a los gasoductos, hay que añadir dos cosas más. La primera es que por Turquía pasará otro gasoducto más, el tercero, que llevará gas ruso por debajo el Mar Negro, y la segunda es que, además de Siria, Irán puede contar con Turquía para tener una fuente adicional de salida de su gas.

El otro lacayo que ha dejado de bailar al son de la música de Washington es, en efecto, Qatar, que hasta la fecha era el aliado más cercano que Estados Unidos tenía en la región. En Qatar se encuentran dos de las principales bases militares imperialistas así como la sede del Mando Central de Estados Unidos en Oriente Medio.

Pues bien, a fecha de hoy da la impresión de que Qatar ha entrado de lleno en la chistera de prestigitador de Putin con otra de sus sorpredentes maniobras, que parecen no acabarse nunca: la petrolera rusa Rosneft, la más grande del mundo, ha vendido el 20 por ciento de sus acciones a Qatar. Rusia ha cobrado más de 10.000 millones de euros con los que pagará el descenso de ingresos derivado de las sanciones económicas de los imperialistas. Sin embargo, parece que es Moscú quien ha hecho un favor a los árabes.

Esa venta no es sólo un negocio redondo porque Rosneft no es una empresa privada. Es política y es diplomacia, un principio de acuerdo entre Qatar y Rusia cuyo alcance es simplemente impredecible. De momento es posible sospechar que detrás de Qatar vayan las demás monarquías del Golfo, incluida Arabia saudí, que ya mantiene un acuerdo con Rusia para estabilizar los precios mundiales del petróleo. Si eso se cumple sería el fin del Acuerdo del Quincy y la total desaparición de Estados Unidos del escenario de Oriente Medio.

Pero la capacidad de arrastre de Qatar no se limita a los jeques del Golfo sino a la propia Europa, cuya inmunda intervención en la Guerra de Siria no se explica por su obediencia al dictado de Estados Unidos sino por la cierta dependencia financiera de algunos de ellos hacia Qatar. Si los jeques llegan a un acuerdo con Rusia y, por lo tanto, con Siria, con Turquía y con Irán, su dinero arrastrará a una Europa sumida en la mendicidad hacia las mismas posiciones, es decir, a un acuerdo con Rusia.

No está de más acabar añadiendo que, como bien dice Al-Assad al periódico italiano, los gasoductos son “uno de los parámetros” que contribuyeron a desencadenar la guerra, pero no los únicos. No lo olvidemos.

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