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Día: 24 de julio de 2016 (página 1 de 1)

Asesinato en Moscú: la oscura muerte de un monopolista del petróleo

Refresquemos la memoria. En octubre de 2014 un avión Falcon 50 ocupado por el máximo dirigente de la petrolera francesa Total, Christophe de Margerie, se estrella, el magnate fallece junto con la tripulación de la aeronave y parece que se ha producido otro de los muchos “accidentes aéreos” y misteriosas “desapariciones” de aviones que tanto proliferan en los últimos tiempos.

Hace unos días la fiscalía de Mocú ha reabierto el caso (1), que apesta a un atentado, otro más, cometido por la CIA contra los intereses petroleros franceses que iniciaban entonces un acercamiento hacia el gobierno de Putin, algo que es intolerable a los ojos de Washington, sobre todo si se trata de petróleo.

El Caso Margerie ilustra también, de rebote, los intereses estratégicos de Rusia. El representante de Total tomaba el avión inmediatamente después de una discreta entrevista con Putin. Ambos se conocían y Margerie no ocultaba su oposición al bloqueo que Estados Unidos trataba de imponer contra Rusia, como consecuencia de la anexión de Crimea, ni tampoco al papel del dólar en el comercio internacional del petróleo.

Para completar el cuadro hay que añadir que el Estado francés forma parte del accionariado de Total, uno de los mayores monopolios del país galo y una empresa estratégica. Además, Margerie tenía lazos familiares con Jean-Pierre Jouyet, secretario general del Presidente de la República francesa, y acceso directo con Hollande.

Entra dentro de la cábalas posibles que Margerie ejerciera de intermediario entre Hollande y Putin, una manera discreta de relacionarse, fuera de los focos, de los micrófonos y de las ruedas de prensa embarazosas.

En el momento de la entrevista entre Margerie y Putin, el Caso Mistral estaba en su apogeo. El Mistral es un portahelicópteros ruso cuya construcción estaba a punto de encomendarse a unos astilleros navales franceses, lo que tampoco era del agrado de la Casa Blanca que, en plena ofensiva para imponer el bloqueo económico sobre Rusia, intentó por todos los medios boicotear el acuerdo.

Pocas semanas más tarde, el 6 de diciembre de 2014, cuando Estados Unidos logra sacar adelante el bloqueo y forzar a sus “aliados” para que se sumaran al mismo, Hollande regresaba de Kazajistán, donde Francia, Total y GDF/Suez (hoy Engine) tienen importantes intereses petrolíferos y antes de aterrizar en París hace una escala en Moscú, donde se entrevista con Putin en el mismo aeropuerto de la capital rusa, en medio del estupor general porque el Presidente francés, por esta vez, no se escondió.

Como bien asegura el canadiense Richard Le Hir (2), en contraposición a los mantras más repetidos, los acontecimientos ponen de manifiesto que, también en Europa, la capacidad de influencia de Estados Unidos está decreciendo de manera ostensible y se ve obligado a una actuación subterránea y draconiana para tratar de impedir el acercamiento de los países europeos con Rusia.

Por su parte, añade Le Hir, Rusia intenta por todos los medios mantener sus lazos con los países europeos, aunque se encuentra situada en una posición defensiva que podría resultar dramática, una vez más, como en la Segunda Guerra Mundial, en el caso de resultar atacada de nuevo.

En este contexto, la reapertura del proceso judicial sobre la muerte de Margerie sirve a la diplomacia rusa para poner de manifiesto las medidas extremas que está adoptando Estados Unidos para tener sometidos a los países europeos y que la opción no puede ser otra que romper los vínculos de dependencia hacia Estados Unidos y mejorar las relaciones con Rusia.

Cabe esperar que se produzcan revelaciones absolutamente inesperadas, aunque la periodista francesa Muriel Boselli acaba de publicar un libro (El enigma Margerie) sobre este oscuro suceso que aclara muy pocas dudas (3). La posición de Le Hier es mucho más contundente y califica el accidente como atentado, un mensaje de Estados Unidos a Francia al más puro estilo mafioso (4).

Le Hir establece un paralelismo revelador entre el atentado contra Margerie y el atentado contra Enrico Mattei (5), el dirigente del ENI, la gran petrolera italiana nacionalizada, que también fue asesinado por los imperialistas en 1962.

(1) http://www.france24.com/fr/20160714-margerie-deces-enquete-mort-petrole-total-russie-france
(2) http://www.comite-valmy.org/spip.php?article7403
(3) Véase una avance en http://leplus.nouvelobs.com/contribution/1507292-accident-ou-attentat-j-ai-enquete-sur-la-vie-et-la-mort-de-christophe-de-margerie.html
(4) http://vigile.quebec/Un-message-des-Etats-Unis-a-la
(5) http://vigile.quebec/Un-accident-bizarre-qui-en

Turquía acusa a la Unión Europea de ‘amistad’ con los golpistas

Federica Mogherini
Una serie de países, incluyendo los europeos, abandonaron a Turquía y la dejaron sola frente al golpe de estado de la noche del 15 al 16 de Julio, afirmó el vicepresidente del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), Aktay Yasin. En una entrevista a Sputnik dijo que el partido en el poder en Turquía estaba “profundamente decepcionado” por la falta de apoyo de los países occidentales frente al golpe lanzado en el país.

“Cuando la Unión Europea se preocupa de los derechos de los golpistas, comenzamos a preguntarnos si no son ellos los que se ocultan detrás de esta historia. Turquía fue abandonada. Los enemigos del estado turco se han convertido en los amigos de Europa”, afirmó.

“Nosotros estamos decepcionados porque la primera cuestión que se nos planea es la de saber cómo vamos a tratar a los golpistas que acabamos de detener. Eso es injurioso. Eso está dirigido contra la lucha que lleva a cabo Turquía. No se trata de una agresión insignificante. Podría haber puesto a Turquía de rodillas. Y en plena guerra se nos pregunta qué vamos a hacer con el enemigo”, indicó Yasin.

Yasin afirmó que el 98 por ciento de los turcos quieren que la pena de muerte sea restablecida en el país y que el 90 por ciento de los turcos exigen la pena más severa para los golpistas. “Ellos la piden en todas las concentraciones y es la presión del pueblo la que determina nuestra decisión”.

Acusa a Europa de mostrar dos varas de medir. “En Egipto 50.000 personas están encarceladas tras el último golpe y llevan así desde hace tres años, pero su suerte no preocupa a Europa”.

Como represalia, en septiembre el Parlamento Europeo no aprobará la exención de visados a Turquía.

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, ha manifestado que “la reacción de las autoridades turcas a la intentona golpista en el país es inaceptable, debido a que socava las libertades fundamentales democráticas”, sobre todo “en el ámbito de las universidades, medios y del sistema judicial”.

Mogherini también comentó el plan de Turquía de introducir la pena de muerte. “Dimos a entender claramente que todos los intentos de recuperar la pena de muerte harán que el ingreso de Turquía en la Unión Europea sea imposible”, afirmó.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=133846&cid=23&fromval=1

Hezbollah: del movimiento de liberación a la alianza estratégica con Irán

Matthieu Saab
Hezbollah (“Partido de Dios”) se creó en junio de 1982 con el apoyo financiero y militar de Irán, y su objetivo principal fue oponerse al ejército israelí que había invadido Líbano ese mismo año. Hezbollah era considerado en la época un movimiento islamo-nacionalista, con el comportamiento de cualquier ejército de liberación nacional. La orientación de Hezbollah tras la retirada israelí en 2000 tiene muchas inflexiones. Se implica en la vida política y económica de Líbano (algo que ya había comenzado a hacer desde el fin de la guerra civil en 1990), en la vida constitucional (desde 2008 Hezbollah se ha beneficiado a menudo de un derecho de veto efectivo en el seno del gobierno libanés) y en la defensa nacional libanesa (es el único movimiento militar libanés aparte del ejército nacional). Con el principio de la guerra civil en Siria se produce un cambio, que permite al Partido de Dios convertirse en un poder regional que interviene militarmente en Siria, en Yemen y en Irak, con el apoyo de su aliado iraní.

La legitimidad de Hezbollah en Líbano se apoya en la lucha contra el ejército israelí, presente en el sur del país desde el 15 de marzo de 1978. Tras más de dos décadas de ocupación, el ejército israelí se retira sin condiciones del Líbano en mayo de 2000.

Esta primera victoria de una potencia militar árabe frente el Estado hebreo desde 1948 reposa sobre la particular ideología de Hezbollah, lo que se llama entre los musulmanes chiítas la yihad defensiva, y que refleja todas las formas de resistencia aplicadas por los musulmanes contra una opresión, exterior o interior. La idea del martirio es inseparable de la concepción de la yihad defensiva. El islam chiíta eleva al mártir al rango de intermediario entre el héroe y el santo, en lo cual se asemeja al martirio cristiano. Esta idea de trueque de la vida terrenal por la del más allá, evocada en el Corán, ha servido de fundamento a la legitimación teológica de las operaciones kamikazes de Hezbollah contra la presencia israelí, que llevaron a la retirada incondicional del Estado de Israel del Líbano.

La legitimidad conseguida por Hezbollah le permitió conservar el armamento tras la retirada israelí, en tanto que todas las milicias que operaron en el Líbano entre 1975 y 1990 fueron disueltas. Hay que insistir en el hecho de que es Hezbollah, y no el ejército libanés, el que venció al ejército israelí.

En el aspecto político, y desde el fin de la guerra civil en 1990, Hezbollah ha debido tener en cuenta la estrategia del primer ministro sunita Rafic Hariri, cuya ambición era reconstruir el Líbano en lo económico, transformando sus estructuras para hacer un Estado moderno. Hariri también deseaba cuestionar la presencia siria en Líbano, continua desde 1976.

El ejército sirio es un aliado estratégico de Hezbollah, lo que provoca un conflicto entre el Partido de Dios y el primer ministro libanés, conflicto que alcanzó su máximo con el asesinato de Hariri en febrero de 2005. Se puso en marcha un Tribunal Especial para el Líbano por parte de la ONU, a fin de efectuar una investigación sobre el crimen y, en el marco de esa encuesta, algunos miembros de Hezbollah resultaron inculpados. Hezbollah rechazó colaborar con el Tribunal.

El 12 de julio de 2006, Hezbollah provocó al Estado hebreo, secuestrando a dos soldados israelíes en la frontera. Siguió un conflicto armado, durante el cual Hezbollah plantó cara al Tsahal, el ejército israelí, durante más de un mes. La legitimidad de Hezbollah quedó reforzada en el Líbano y en los países árabes, y su popularidad le permitió escapar a las acusaciones planteadas por el Tribunal Especial, quitando a este último toda legitimidad. En este contexto, el 11 de noviembre de 2006 Hezbollah pidió a sus ministros (chiítas) poner fin a su participación en el gobierno libanés de Fuad Siniora, que se disponía a poner en marcha un dispositivo marcando las prerrogativas del Tribunal Especial.

Esas medidas se efectúan pese a la oposición de Hezbollah. En signo de protesta, el Partido de Dios organiza una ocupación que paraliza el centro de Beirut, y pide la formación de un nuevo gobierno de Unión Nacional a fin de oponerse a las decisiones del Tribunal Especial. Esta inestabilidad institucional desemboca en un conflicto entre las fuerzas del 14 de marzo, que reclaman la continuación de la investigación del Tribunal Especial y que representan el eje estadounidense-saudi en el Líbano, y las fuerzas del 8 de marzo, que reúnen a los partidarios de Hezbollah. En mayo de 2008, ese conflicto lleva a la decisión de los miembros del gobierno aliados a las fuerzas del 14 de marzo, de desmantelar la red telefónica privada de Hezbollah que funciona de forma paralela a la red pública.

Estimando que se ha franqueado una línea roja con esta decisión ministerial, Hezbollah ocupa militarmente Beirut-oeste, feudo de las fuerzas del 14 de marzo, representadas principalmente por el Movimiento del Futuro, dirigido por el hijo del difunto Rafic Hariri, Saad. La ocupación de Beirut-oeste impide a las fuerzas del 14 de marzo (principalmente sunitas y cristianos) proceder al desmantelamiento de la red telefónica privada del partido chiíta.

Estos sucesos tienen una importancia crucial en la evolución del Líbano ya que, por primera vez, el partido chiíta se opone de forma militar a otras fuerzas libanesas mientras que hasta entonces siempre había insistido en el hecho de que su combate estaba dirigido únicamente contra Israel. El conflicto entre las fuerzas del 14 de marzo y las del 8 encuentra una salida gracias a la mediación qatarí que permite la formación de un nuevo gobierno de Unión Nacional el 11 de julio de 2008, en el que Hezbollah tiene derecho de veto sobre todas las decisiones que tome el gobierno. El temor del Partido de Dios de ver su infraestructura militar en el Líbano desmantelada se disipa.

El gobierno de Unión Nacional se ve debilitado debido a este derecho de veto. Continúa dirigiendo el país sin tomar decisiones importantes, a las que se opondría Hezbollah. En estas condiciones, en enero de 2011 Hezbollah pide a sus ministros abandonar el gobierno, convirtiendo de golpe el gabinete ministerial en inconstitucional, porque la representación chiíta no está asegurada. Esa situación conduce a la parálisis del gobierno que deseaba implantar una nueva ley electoral (para las elecciones legislativas), y elegir un nuevo jefe del Estado. Es el fin del gobierno de Unión Nacional.

Se constituyó un nuevo gobierno, a fin de resolver los asuntos corrientes, haciendo imposible la instauración de la nueva ley electoral, llevando al Parlamento a auto prorrogar su mandato. En estas condiciones, la elección de un nuevo jefe del Estado se hizo igualmente imposible. Además, las fuerzas del 14 de marzo se vieron debilitadas a causa de una serie de atentados contra sus dirigentes, llevando a la parálisis de ese movimiento hasta 2013. Esa parálisis es también debida a la falta de unidad de las fuerzas del 14 de marzo y a su alineamiento sistemático con las posturas de Arabia Saudita y los Estados Unidos, alineamiento que influye sobre todo en su oposición respecto a Hezbollah e Irán.

Diez años después de la muerte de Rafic Hariri, Hezbollah ha conseguido bloquear las instituciones libanesas y debilitar notablemente a sus rivales políticos.

La intervención de Hezbollah en Siria

En 2013 Hezbollah decide participar en la guerra civil siria a fin de proteger al régimen alauita (una emanación del chiísmo), socio privilegiado de Irán, principal apoyo financiero y militar de Hezbollah. El Partido de Dios niega a sus adversarios políticos el derecho de cuestionar su legitimidad, incluyendo su intervención en Siria. Tanto más cuanto que este partido sigue siendo percibido en Líbano como el protector de la comunidad chiíta, temerosa de la expansión del Estado Islámico en Siria y en Irak […] Tres años más tarde, en abril de 2016, Hezbollah, Al-Qaeda y el Estado Islámico controlan gran parte del territorio sirio e intervienen militarmente a gran escala. Es más, Hezbollah se refuerza en Siria sin perder el control de la situación en el Líbano. Estratégica y regionalmente, esto lleva a pensar que la situación está evolucionando a favor de Irán.

La intervención de Hezbollah permite a Bashar al Assad recuperar la ciudad Al Qusair el 8 de junio de 2013, tras ocupar la ciudad de Homs y asegurar en el sur el control de Damasco después de ocupar Alepo en 2015. Las ganancias territoriales de Hezbollah en Siria le permiten tener acceso y control de aquellas zonas de las que depende su aprovisionamiento militar. Tácticamente, Hezbollah refuerza su presencia en Siria y adquiere experiencia en un campo de batalla extranjero y en guerra contra una insurrección militar.

Además de Siria, controlando la situación en el Líbano, el partido chiíta libanés está presente en dos campos de batalla regionales: en Irak y en Yemen, países en los que desea implantarse a largo plazo. Desde setiembre de 2015, Hezbollah cuenta con el apoyo de Rusia. La cobertura aérea asegurada por Rusia ha sido crucial en la batalla de Palmira (marzo de 2016) y en los combates alrededor de Alepo, dos campos de operaciones que han necesitado la intervención terrestre de Hezbollah. En un principio, el Partido de Dios se había comprometido en Siria en la protección del presidente Assad. Actualmente, las tropas de Hezbollah reemplazan a las tropas de Assad en algunas zonas en donde son débiles, aumentan su influencia, se hacen más autónomas e intervienen tranquilamente en Siria.

La intervención militar de Hezbollah en la guerra de Siria ha provocado un desplazamiento de su doctrina. En su origen, Hezbollah se presentaba como un movimiento islamista (y no chiíta), cuya vocación era combatir a Occidente y más concretamente el Estado judío. Interviniendo en Siria, Hezbollah acentúa su orientación chiíta a expensas de su imagen islamista y se convierte en un actor confesional, algo que siempre había rechazado en el pasado.

En el Líbano, esta situación no conviene a los sunitas, que critican abiertamente el régimen de Bashar al Assad, que masacra a los sunitas opuestos al régimen baasista. Los sunitas libaneses (y una parte de los cristianos) rechazan a Hezbollah una vez admirado por su combate contra Israel, por la protección social proporcionada a los libaneses y la (relativa) ausencia de corrupción en su funcionamiento. Al final, los sunitas (y algunos cristianos) rechazan violentamente tanto al Estado Islámico como a Hezbollah. Miembros de esa misma comunidad sunita en el Líbano son yihadistas ligados al Estado Islámico, al Frente Al-Nusra y a Al-Qaeda en Siria. En noviembre de 2015, los partidarios del Estado Islámico cometieron atentados suicidas en una región controlada por Hezbollah, provocando la muerte de más de cuatro personas, de los cuales tres eran ciudadanos líbano-estadounidenses.

Acuerdos nucleares entre las grandes potencias e Irán

En julio de 2015 se concluyó un acuerdo entre Irán y las grandes potencias a fin de limitar las capacidades nucleares iraníes. Tras ese acuerdo una cuestión se hace esencial: saber cómo van a evolucionar las relaciones entre los chiítas iraníes y los libaneses. Todos los indicios llevan a creer que esta alianza se va a reforzar. Si los dirigentes iraníes y libaneses han concretado muchas veces que el acuerdo firmado no trata más que sobre el tema nuclear, según un portavoz de Hezbollah la relación entre las dos partes es similar a que existe “entre un padre y un hijo”. “Todo éxito iraní se traduce en una alianza reforzada con Hezbollah y en una consolidación de la estrategia política y religiosa iraní, fundamentada en la ‘velayat e-faqih’ [el gobierno de los juristas]”

Según Hussam Mattar, analista libanés cercano a Hezbollah, “en Irán el Estado está al servicio de la revolución, y Hezbollah está en el corazón de la revolución”. Mattar insiste en el hecho de que la alianza entre las dos partes es una “combinación de la resistencia ideológica antiisraelí con la ideología religiosa chiíta”, mientras que “en la relación entre Irán y Siria, la resistencia ideológica antiisraelí juega el papel esencial”.

En estas condiciones es probable que el levantamiento de las sanciones tomadas contra el aliado iraní permita a este último aumentar su ayuda a Hezbollah. Es una ventana estratégica y económica para Irán. Tanto más cuanto que, tras el declive de la relación entre Irán y Hamas y el hundimiento del Estado sirio, Hezbollah constituye una de las bazas maestras de Irán en el mundo árabe. Irán continúa ayudando al régimen del presidente Assad en Siria, mantiene una amplia representación clandestina en Irak y establece sólidas relaciones con los hutíes de Yemen.

Hezbollah encuentra en su aliado iraní un apoyo seguro. El Partido de  Dios consulta de forma regular al guía supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, para consejos ideológicos y estratégicos. Desde un punto de vista militar los oficiales iraníes y principalmente los Guardianes de la Revolución apoyan a Hezbollah y toman parte en operaciones militares conjuntas con el Partido de Dios, principalmente en Siria.

Más allá de orientaciones estratégicas, Hezbollah ha recibido de Irán misiles tierra-aire que podría emplear en caso de conflicto en el sur de Líbano. La asistencia financiera de Irán varía, según las circunstancias y los objetivos, entre los 60 y los 200 millones de dólares anuales. Hezbollah utiliza estos fondos para pagar a sus combatientes y desarrollar un sistema de seguridad social de gran calidad en el Líbano. Millares de combatientes chiítas libaneses se entrenan regularmente en Irán. En términos de inteligencia, las redes de Hezbollah y de Irán están imbricadas y hay operaciones conjuntas entre oficiales libaneses e iraníes.

Fuente: http://www.lesclesdumoyenorient.com/Le-Hezbollah-en-pleine-mutation-d-un-mouvement-de-liberation-nationale-a-une.html

Novísimo periodismo (drama en un acto)

Bianchi

(Estamos en una redacción de un canal de televisión cualquiera, total, son casi todos igual a la hora de “informar”. O desinformar…)

– ¿Ha habido algún atentado últimamente? (es el Director quién pregunta a los tribuletes). Estamos a punto de cerrar la edición y no tenemos qué llevarnos a la boca.

– Pues de momento no hay nada (habla un plumilla, quizá becario con pretensiones), pero con estos yihadistas ya se sabe, lo mismo ahora se han autoinmolado algunos matando tropecientas víctimas, sin contar los heridos.

– Inmolado, se dice “inmolado”, ignorante, decir “autoinmolarse” es como decir que uno se suicida dos veces, que no sabéis ni escribir, ¿es que no leéis nuestro Libro de Estilo?

– ¿Lo tenemos?

– Bueno, ¡qué más da! El que paga, manda, ese es el Libro de Estilo, pero, ostia, mira, mira (está viendo la pantalla), imágenes de un atentado, presunto, hablemos con rigor, que somos el “mundo libre”, y nosotros sus portavoces y portacoces, amplia la imagen, Morales, a ver si se ve sangre, sudor y lágrimas, y muertos, y ambulancias, y sirenas, y ruido y desorden, caos, caos, caos…

– ¿Informaremos de quién ha sido o quién reivindica?

-¡Qué más da! Pareces nuevo, así no harás carrera, chaval. En principio, yihadistas que luego se suicidan, o un zumbao como el (pen)último en Munich, eso dicen, ahora “patologizan” al majara de turno, lo que importa ahora son las imágenes, ¿las tenemos?

– Sí, alguna, pero no sabemos quién las provee y menos con qué intención.

– ¡Qué cojones importa! Todos sabemos que han sido moromierdas. ¿Se ve gente despavorida y aterrorizada corriendo como pollo sin cabeza? ¿Sí? Pues pásalas. Que parezca como un hormiguero que das una patada y salen las hormigas -los humanos- como locos al sálvese quién pueda. Y lo siguiente es dar imágenes de policías que velan por nuestra seguridad ciudadana, porque somos ciudadanos, y a su Jefe-Comisario dando instrucciones a la población de que no salga de sus casas ni para tirar la bolsa de basura y esperen a que les digamos cuándo pueden ya salir a comprar el periódico que les informará de todo lo sabido y no sabido pero nunca por saber.

– Estamos en ello.

– Bien, joven, a continuación, necesitamos algún testigo en el lugar del crimen, o sea, de los hechos, y, a poder ser, que hable español, eso que nos ahorramos traduciendo, y si es español, mejor, ¿dónde no hay un español por esos mundos de diós? Y que ponga cara -y voz- angustiada, y si es mujer, que dé grititos histéricos, ellas son así…

– (el becario se subleva): ¡fascista, cabrón!

– Sí, hombre, sí, lo que quieras, ¡pero haz lo que te ordeno! Esto es como los veranos ayunos de noticias. Antes los rellenábamos con la aparición de un OVNI en tomar por culo, y, agotado este filón, pues se ponen imágenes de los típicos incendios veraniegos en algún monte o bosque de California -que amenace viviendas de ricachones- o inundaciones en China o en el sudeste asiático, tifones, simunes, esas cosas… Good news, no news, ¿Y cuántos muertos dices que ha habido? ¿Doce? Pocos, son muy pocos, más, tiene que haber más, eso impresiona, y mete miedo al personal, y ahora haz una encuesta (que parezca natural, improvisada, lo mismo puedes ser tú el encuestado) donde se quejen de la falta de seguridad, que el Gobierno tome medidas, que saque al Ejército a la calle como los franceses, pero, por dios, ¡qué hagan algo, por la gloria de mis hijos! Bien, bien, así, así, ponlo también en el Telediario de las nueve de la noche. Miedo, inseguridad, canguelo, acojono, hay que transmitir eso hasta que inventemos otra pandemia como el Ébola del que ya nadie se acuerda, la chusma es muy olvidadiza y hay que recordarles quién les protege y… ¡ay, yamadao, ostia, las pastillas, a ver, tú, chaval, esas que están encima de la mesa, sí, esas, cagondiós, a ver si la espicho y me pierdo esta exclusiva, perdón, scoop.

El papel de Arabia saudí y Emiratos Árabes Unidos en el golpe de Estado turco

El antiguo emir de Qatar (1995-2013), Hamad bin Jalifa al Zani, ha criticado a Arabia Saudí y ha acusado al ministro de Exteriores saudí, Adel Yubeir, de estar implicado en el golpe de Estado en Turquía.

Según el sitio Middle East Panorama, el antiguo emir de Qatar declaró su solidaridad con Ankara y condenó a los golpistas. También expresó su apoyo al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Según el antiguo emir, Estados Unidos y otro país occidental, que no nombró, estuvieron detrás del golpe de Estado en Turquía. Hamad bin Jalifa al Zanni condenó a continuación al ministro saudí de Exteriores por lo que considera como colaboración con estos países para organizar el golpe en Turquía. También criticó a los medios saudíes y emiratíes por haber apoyado a los golpistas.

Por su parte, el tuitero Muytahid, del que se cree que es miembro de la familia real o alguien con buenas conexiones con ella, ha afirmado que en Arabia saudí altos responsables fueron informados por dirigentes de Emiratos Árabes Unidos del golpe de Turquía bastante tiempo antes de que éste tuviera lugar.

Muytahid dijo en su página de Twitter que los dirigentes de Emiratos Árabes Unidos habían jugado un papel en el golpe y que las agencias de inteligencia turcas eran conscientes de esta implicación. Añadió que los dirigentes de Emiratos Árabes Unidos habían alertado a los saudíes sobre el golpe que iba a tener lugar.

“El segundo príncipe heredero saudí y ministro de Defensa, Mohammad bin Salman, fue informado del golpe militar en en Turquía”, dijo Muytahid. “Debido a la estrecha amistad entre Bin Salman y el príncipe heredero de Abu Dhabi y vicecomandante de las Fuerzas Armadas de Emiratos Árabes Unidos, Mohammad bin Zayed bin Sultan al Nahyan, el primero fue informado de la inminencia del golpe”.

Bin Salman ha estado intentando convencer a los turcos de que no hagan público el papel de Emiratos Árabes Unidos en el golpe y les ha ofrecido dinero a cambio.

Emiratos Árabes Unidos pasan por ser uno de los principales detractores del movimiento de los Hermanos Musulmanes, al que Erdogan se adhiere.

Por otro lado, Haizam al Maleb, presidente del Comité Legal de la Coalición Nacional Siria (un grupo opositor), subrayó que algunos estados árabes estuvieron implicados en el golpe. “El golpe fue el resultado de los intentos de algunos países árabes de golpear al Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Turquía, que tiene tendencias islamistas”, dijo Maleh al sitio Al Nashrah.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=133549&cid=23&fromval=1

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