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Día: 20 de julio de 2016 (página 1 de 1)

Los rebeldes ‘moderados’ decapitan a un niño en Siria

Ayer el productor de la BBC Foreign News, Riam Dalati, relató (1) la decapitación de un niño palestino de unos 8 a 12 años con un cuchillo sobre el capó de una camioneta roja. Sobre esta nueva demostración de barbarie hay tanto fotos (2) como vídeos (3) que se muestran en internet y las redes sociales.

La salvajada ocurrió en Alepo y según Dalati es obra de los rebeldes “moderados” del grupo Nur Al-Din Al-Zenki, que detuvieron al niño, maltratándole y acusándole de luchar en las filas del ejército regular.

El niño no portaba ningún uniforme y en su brazo derecho tenía un tubo médico de perfusión a modo de sonda intravenosa.

El grupo Zenki, que ya ha sido acusado en ocasiones anteriores de torturar a los detenidos, es una de las numerosas organizaciones adiestradas, armadas y financiadas por la CIA que combate al gobierno de Bashar Al-Assad dentro de las filas del denominado “ejército libre de Siria”, es decir, uno de los brazos de la oposición “moderada”.

Hemos escuchado, visto y leído tantos crímenes cometidos por los yihadistas que corremos el riesgo de olvidarnos a qué nos estamos enfrentando exactamente. No nos referimos sólo al asesino que empuña el cuchillo sino a sus padrinos en Washington, Londres y París.

De la organización a la que pertenece este asesino dijo Laurent Fabius cuando era ministro de Asuntos Exteriores que estaba haciendo “un buen trabajo” en Siria. “Un bon boulot” fueron sus palabras exactas.

¿Un buen trabajo sólo en Siria o también en Niza?

Es imprescindible no olvidar jamás quiénes ayudan a los matarifes y quién les combaten, porque dentro de muy poco nos empezarán a contar la historia al revés.

(1) http://twitter.com/Dalatrm/status/755376939095949312
(2) http://twitter.com/mouqawama/status/755383133235769344/photo/1
(3) http://twitter.com/Souria4Syrians/status/755385708924329988/video/1

Tráfico internacional de armas: un negocio dirigido por la CIA

Martin Berger
Como se ha indicado repetidamente por parte de analistas norteamericanos, periodistas y políticos estadounidenses están trabajando mano a mano para esconder sus crímenes y “horrores” a sus conciudadanos. Por ello no es trabajo fácil encontrar pruebas respecto a esos “horrores”, impuestos por Washington a lo largo del mundo en nombre del “bien superior para los americanos”. Las élites políticas norteamericanas han aprendido de la experiencia de difundir los sucesos de la guerra del Vietnam que deben disfrazar los hechos desagradables a los ojos del público. Desde ahora, la retransmisión de “horrores” está estrictamente prohibida en Estados Unidos, y por tanto los medios no tienen posibilidades de hacer pública la auténtica naturaleza de las sangrientas masacres cometidas por los estadounidenses en varias guerras. Incluso las imágenes de los cuerpos de los soldados caídos volviendo a casa de las guerras exteriores están estrictamente prohibidas en los medios públicos.

Sin embargo, el hecho de que la Casa Blanca y la CIA son los principales instigadores de “horrores” y guerras alrededor del mundo ha sido tratado en miles de artículos en diversos países y medios informativos. Además, la comunidad internacional ha urgido a numerosas organizaciones no gubernamentales para iniciar una investigación internacional sobre las actividades de Washington y la CIA, y sobre los montajes que permiten a políticos corruptos sacar beneficio de los numerosos “programas de entrenamiento de fuerzas de oposición” a expensas de los contribuyentes norteamericanos.

Al mismo tiempo, esas élites políticas que ya se han corrompido están convencidas de que no habrá ninguna persecución de sus acciones, asumiendo que pueden continuar tranquilamente ejerciendo en otros países a efectos de aumentar aún su riqueza, creando una atmósfera de inestabilidad mundial.

Esto ha sido confirmado una vez más por el New York Times, que informa que las armas proporcionadas por Estados Unidos y Arabia Saudí a Jordania, en donde militantes de la denominada “oposición siria” están siendo adiestrados, fueron robadas y vendidas sistemáticamente en el mercado negro. El número exacto de armas robadas no se ha mencionado, pero el diario lo describe como  un chorro, lo que sugiere que el número es considerable. Estas armas están siendo transportadas por la CIA y el Pentágono al exterior, en donde grupos criminales las están vendiendo a toda clase de delincuentes y grupos terroristas. Especialmente esas armas se emplearon en un ataque armado en Amman el pasado noviembre, con el resultado de cinco personas muertas, incluyendo dos ciudadanos norteamericanos, destaca el New York Times.

Los representantes de la CIA aun no han comentado nada sobre este incidente. ¿Cómo podría explicarse el fracaso de una red criminal bien implantada que permite a personalidades del “establishment” norteamericano hacerse más ricos? Es significativo que el pasado año el presidente Obama estaba decidido a revisar los programas de entrenamiento en Jordania, Arabia saudí, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos debido a que después de haber gastado 500 millones de dólares de los contribuyentes, entregados a la CIA para financiar este proyecto, hasta ahora no se ha presentado ningún resultado.

Mientras, la CIA sigue vendiendo armas a varios grupos terroristas en Siria, Libia, Irak, Yemen y otros países, algo repetidamente mencionado por medios de información occidentales.

Sin embargo, las armas ligeras y los lanzacohetes no han sido las únicas mercancías que la CIA vende a precio de ganga, porque sus agentes están comerciando también con componentes para armas de destrucción masiva, permitiendo por ejemplo a los militantes del Califato Islámico construir las denominadas “bombas sucias”. Esto se ha mencionado recientemente por el Wall Street Journal, Global Research y otros medios. Los llamados “hechos accidentales” que permiten que llegue armamento fabricado en Estados Unidos a las manos de criminales y extremistas no sólo se han visto en Oriente Medio, en donde Washington está comprometido en “esfuerzos” para derribar varios gobiernos no deseados, sino también en el mercado internacional de armas.

Por ejemplo, la operación “Fast and Furious” que lanzó el ATF (Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos) que tenía como supuesto objetivo trazar los canales ilegales de aprovisionamiento de los cárteles de la droga en México, acabó en un escándalo total cuando se reveló que durante el curso de la operación el ATF estaba suministrando a criminales con armas de fuego auténticas. Y la lista de escándalos similares sigue y sigue.

Excepto la Casa Blanca, la CIA y el Pentágono, prácticamente todo el mundo conoce las consecuencias desastrosas que estas acciones pueden tener para la seguridad internacional. Debe restablecerse el orden en el comercio internacional de armamento y aquellos culpables de armar criminales y terroristas deben ser reos de un severo castigo. Es la hora de que las Naciones Unidas y el Tribunal Internacional tomen cartas en el asunto de investigar las actividades criminales de Washington y sus cómplices.

Fuente: http://journal-neo.org/2016/07/02/the-illegal-arms-trade-is-being-run-by-washington-and-cia/

Breves cosillas sobre el 18 de julio

Bianchi

Un lector -o lectora- nos sugiere que escribamos algo sobre el 18 de julio y el 80 aniversario de la sublevación militar-fascista contra la II República dándonos un ligero y cariñoso capón como si no nos hubiéramos percatado de tal efeméride.

Es posible que decepcionemos a nuestro amable lector -o lectora, nosotros siempre usamos el pangenérico, pero, en fin…- y, también, a los miles y cientos de miles de nuestros blogueros/as. De entrada y en principio, se supone que deberíamos ser nosotros, gente de izquierda sin comillas, los que recordáramos esa fecha, pero no lo hacemos porque de eso ya se encarga la prensa oficial al servicio de su amo dizque el fascismo rampante, campante e imperante. Hombre, se dirá, ya será menos, no exageremos, ustedes sí que no cambian, hay elecciones y esas cosas, otrosí: democracia. Fascismo, fascismo, lo que se dice fascismo, la dictadura de Pinochet, mire usted. Es posible si sólo nos fijamos en los aspectos formales más brutales del fascismo, represión, asesinatos, ilegalización de partidos comunistas, etc. Es evidente que el facherío ya no viste correajes y ni siquiera hace alarde de ser fachas: ahora son «demócratas». Los mismos perros con distintos collares, podríamos decir, acaso simplificando, no se nos oculta. Hay quien cree, y si no lo cree así lo vende, que muerto el dictador Franco, advino la «democracia» y las libertades y tal y tal. Recurriremos a otro refrán para decir que muerto el perro… ¡no se acabó la rabia!, como decía el gran don Pepe Bergamín (le tuteamos porque le conocimos) respondiendo a un artículo de Antonio Gala -en los albores del timo de la Transición- que decía que muerto el perro (Franco), se acabó la rabia (popular). Pues no, decía Bergamín, que se murió en Euskadi huyendo de la España -que tanto amaba- carpetovetónica de siempre: los mismos perros con distintos collares, hemos dicho. Nosotros somos sapos (cancioneros), pero no abrevamos en ese pozo, eso que lo hagan otros. A nosotros nos tendrán siempre enfrente, sobre todo tragasables como Iglesias, vendedores de mercancía vieja y averiada, farsantes y mercachifles. Aprovechamos la ocasión para decir que, así como la caverna critica a «Podemos», eso no hace que coincidamos con ellos, objetivamente, con esa purria cuando desenmascaramos a esta «neocasta». No. La caverna dice del «podemismo» lo que no son y quieren hacer creer, esto es, gente de «extrema izquierda», bolivarianos, comunistas y peligrosos bolcheviques y que así los pintan;nosotros decimos lo que son: tahúres y vendedores de crecepelos. Así que los extremos no se tocan. Ni los extremeños.

Pido permiso al lector/a para echar las potas viendo cómo un periódico -EL MUNDO, vanguardia del periodismo mendaz y amoral- reúne a hijos y nietos de generales golpistas y fascistas con hijos y nietos de luchadores y militantes antifascistas para dar una nueva versión de la «reconciliación nacional» que predicara y consignara en los años sesenta del siglo pasado el traidor Carrillo. Aliviado el estómago, seguimos. Y seguimos para decir que, así como «España» son ellos, la versión de lo sucedido en la guerra civil -que otra gente llamó «guerra nacional revolucionaria» dado el carácter que adquirió la guerra que duró casi cuatro años y que los milicos la pensaron como algo de coser y cantar en cuatro días, como quien dice tipo pronunciamiento militar decimonónico-, también es la suya: enfrentamiento trágico entre españoles donde hubo atrocidades en ambos bandos, etc. Bastaría con hacerse una pregunta elemental, muy de pueblo, para despachar y depurar responsabilidades: ¿quién empezó la guerra, la sublevación contra la República legal y legítima o, mejor dicho, contra la victoria del Frente Popular el 16 de febrero de 1936? Tal vez sigamos simplificando… Tal vez la cosa sea más «compleja» y no nos damos cuenta. Tal vez…

Y ya puestos a simplificar -verbo despectivo en ámbitos universitarios que ignoran que una simplificación es la condensación inteligible de un estudio y análisis profundo previo de una situación dada- diremos que -otra vez otro refrán sanchopancesco- de aquellos barros (el golpe fascista), estos lodos… democráticos. O fascismo «posmoderno».

Acabaremos señalando lo que nos parece un error asumido por cierta izquierda consecuente y honrada, y es establecer una diferencia entre el «régimen anterior», o sea, el franquista, el del 36, y el «régimen del 78», o sea, el actual, el de la Constitución, el de la «democracia», como si hubiera habido una «ruptura» (democrática) que degenera en fascismo y hubiera que «recuperar» las libertades arrancadas al régimen del 36 «felizmente superado». No hay tal cosa, para nosotros. Por descontado, no somos tan burros, es cierto que el fascismo, digamos desnudo y desembozado, reculó ante la lucha de clases protagonizada por las masas (y no PNVs ni PSOEs inexistentes e inoperantes, al menos) obligándole a gatopardizarse lampedusescamente: cambiar algo para que todo siga igual. Fue necesario -para el fascismo- ampliar su base social repartiendo la tarta entre la «oposición» ya muy domesticada y deseosa de recoger algunas migajas del rico Epulón capitalista. Y, de paso, acabar con las conquistas obreras y trabajadoras gracias a sindicatos comprados y vendeobreros y a un PsoE venal (reconversiones industriales, entrada en la OTAN, etc.).

Pero esto es sabido, y no nos gusta la papilla ni dar la vara. Acabaremos con otro refrán: aunque la mona (fascista) se vista de seda… No sabemos si el lector/a habrá quedado satisfecho.

Muy buenas.

Addenda: se dirá que ahora salen casos de corrupción a relucir -maravillas de la libertad de expresión- y con Franco no, o se ocultaban más (cuando salía alguna era por peleas entre «familias franquistas», tipo MATESA, REACE, un asunto de aceites en Redondela, Vigo, que llevó -y tapó- el Magistrado-Presidente de la Audiencia provincial Mariano Rajoy, padre del actual Presidente en funciones, todavía vive, el padre de Mariano Jr. , digo). Es cierto, claro que ahora nos desayunamos con una corruptela diaria para empacharnos y que lo consideremos «normal», nos habituemos a ello y hasta hagamos chanzas, la «democracia» es así, hala, a votar.

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