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Día: 30 de junio de 2016 (página 1 de 1)

Crecen las sospechas sobre la intervención del FBI en la matanza de Orlando

Ken Mascara, sheriff de St.Lucie, Florida
En una entrevista al Vero Beach Press Journal publicada el 15 de este mes, el sheriff Ken Mascara, del condado de St.Lucie, en Florida, ha declarado que en 2013 el autor de la matanza de Orlando, Omar Mateen, ya fue inducido por el FBI para que cometiera un atentado similar.

Mascara conoce a Mateen y a su familia ya que ejerce como sheriff en la localidad en la residen. En sus declaraciones asegura que la propuesta del FBI de cometer un atentado se produjo tras un incidente con el adjunto de un tribunal, al que amenazó con enviar a Al-Qaeda para que mataran a su familia.

Tras aquel incidente el FBI envió a un confidente para proponer a Mateen la comisión de un atentado, aunque entonces “no mordió el anzuelo”, dijo el sheriff al periódico.

El caso de Mateen no es una excepción ya que, según escribe Trevor Aaronson en su libro “La fábrica del terror. En el corazón de la guerra contra el terrorismo fabricado por el FBI”, en casi la mitad de los atentados terroristas cometidos en Estados Unidos desde 2001 están implicados confidentes del FBI, algunos de los cuales cobraron hasta 100.000 dólares del FBI.

Aaronson ha creado una base de datos con 500 sumarios instruidos por los tribunales sobre terrorismo desde 2001 y la conclusión es que en la mayor parte de ellos intervino el FBI en diversas formas.

En Estados Unidos el crimen no se ha olvidado y el transcurso del tiempo incrementa las sospechas acerca de la intervención del FBI en la matanza. Max Blumenthal y Sarah Lazare han vuelto a exponer sus dudas sobre el asunto en Alternet y un antiguo policía del FBI, Coleen Rowley, ha pedido una revisión de los procedimientos de infiltración del FBI, además de reconocer que, si se confirman las sospechas, en el caso de Orlando han conducido a “consecuencias terribles”.

Las sospechas de manipulación se acrecientan al conocer que el FBI pidió a la ex-mujer de Mateen que mantuviera en silencio su homosexualidad ante la prensa (1) a fin de sostener la campaña mediática de un crimen “yihadista” y homofóbico.

Al mismo tiempo, otra marranada del FBI que acrecienta los rumores es su negativa a entregar la grabación de la llamada al teléfono de emergencias 911 en la que -supuestamente- Mateen anunció el atentado en nombre del Califato Islámico (2).

(1) http://www.telesurtv.net/english/news/FBI-Wants-to-Keep-Orlando-Shooting-911-Calls-Secret–20160617-0007.html
(2) http://www.telesurtv.net/english/news/FBI-Told-Orlando-Shooters-Wife-Not-to-Tell-US-Media-He-Was-Gay-20160616-0002.html

Balance represivo del primer año de la ‘ley mordaza’

El pasado 27 de abril, Yáñez acudió a cubrir una cacerolada promovida por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ante la sede del Partido Popular, en la madrileña calle de Génova, en protesta por la negativa del PP a la ley catalana antidesahucios. “Estaba preparando un reportaje sobre el tema y fui a hacer producción y a conocer a las familias. Me quedé para documentar la manifestación. Empecé a hacer fotos de los participantes y un policía vino y me pidió el teléfono. Quería ver las fotos. Le dije que no estaba fotografiando a los policías y que en la vía pública podía hacer las fotos que quisiera. Me pidió la documentación inmediatamente. Le pregunté por qué. Sin responder, me la volvió a pedir. Le dije que me parecía injusto que me pudiese identificar sin darme explicaciones de nada, cuando yo ni siquiera podía ver su número de placa, porque no lo llevaba”.

Dos meses después, Esther Yáñez ha sido oficialmente sancionada por supuesta desobediencia a la policía y por no querer identificarse. “Es completamente falso. Expliqué a ese policía quién era, y sí, le manifesté mi desacuerdo con su  actitud, pero en ningún momento sobrepasé el perímetro de seguridad que nos impusieron y tampoco me negué a identificarme. De hecho, lo hice. Sólo pregunté el motivo por el que me pedían mis documentos. ¿O es que preguntar también es un delito?”, se cuestiona la víctima periodística más reciente de la “Ley Mordaza”.

Solo superados por la tenencia y consumo de estupefacientes, los insultos y faltas de respeto a la autoridad -tipificados como delito en la Ley de Seguridad Ciudadana- se sitúan ya como la segunda causa de denuncias en España, según datos del Ministerio de Interior. Un año después de la entrada en vigor de la “Ley Mordaza” y de la reforma en paralelo del Código Penal, el balance no puede ser más alarmante para los ciudadanos españoles, ni más lucrativo para el Estado: solo entre el 1 de julio de 2015 y finales de enero de 2016, la Ley de Seguridad Ciudadana se ha saldado con cerca de 40.000 sanciones, de las cuales, más de 6.200 por “faltas de respeto a las fuerzas de seguridad” y unas 3.700 por “desobediencia y resistencia a la autoridad”. Casi 30 personas son multadas cada día en España por presuntos insultos a las fuerzas del orden. Las sanciones previstas por la normativa van de los 100 a los 600.000 euros, en función del tipo y la gravedad del delito.

La “Ley Mordaza” no solo ha caído con todo su peso sobre los ciudadanos de a pie, principales víctimas de las arbitrarias sanciones que contempla, sino también sobre uno de sus principales objetivos: los profesionales de los medios de comunicación. Si situaciones tan absurdas y rocambolescas, como quejarse en las redes sociales de que un vehículo de la policía local está mal estacionado o llamar “colega” a un agente, le han valido multas de hasta 601 euros a ciudadanos anónimos, los periodistas han tenido que enfrentarse a sanciones igual de arbitrarias, coercitivas e intimidatorias, por el mero hecho de ejercer su profesión.

El pasado 3 de marzo, Axier López, fotógrafo y reportero de la revista Argia compartió en su cuenta de Twitter unas instantáneas de la detención en Eibar de Naroa Ariznabarreta, que se había negado a personarse en la vista oral en la que se la juzgaba por un corte de autopista, en protesta por la ilegalización de la organización juvenil Segi, en el año 2007. Este hecho transformó a Axier López en el primer periodista español multado por la “Ley Mordaza”. El periodista recibió de la Delegación del Gobierno en Guipúzcoa la notificación de una sanción de 601 euros, por subir fotografías a una red social “sin autorización”.

La “Ley Mordaza” ha sido calificada de “abominable” por el New York Times, que considera que la normativa retrotrae a los “días más oscuros del franquismo”. Es una redundancia: ¿hay algo en España que no nos retrotraiga a los días más oscuros del franquismo?

Fuente: http://www.rsf-es.org/news/espana-un-ano-de-la-ley-mordaza-los-periodistas-afectados-hacen-balance/

Condenado a alabar a la estupenda Policía Local de Las Palmas tras insultarla en la red

Un joven de 21 años de edad ha sido judicialmente condenado a resaltar la encomiable labor de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria después de haber vertido una opinión contraria en Twitter.

Ha sido el compromiso adquirido ante el fiscal, después de que publicara en Twitter una imagen de dos agentes de la Policía Local de la capital grancanaria con comentarios hacia los mismos que no fueron de su agrado. Por ello, el joven deberá realizar un trabajo de investigación en que destaque la estupenda labor de los agentes hacia la sociedad y tendrá que publicarlo en el mismo perfil donde publicó los insultos.

El comentario hacia los policías fue visto por el gabinete de información y comunicación del cuerpo, quien tomó conocimiento del mismo. En concreto, se trataba de una imagen en la que aparecían dos agentes cruzando una calle del barrio de Siete Palmas, quedando el rostro de uno de ellos totalmente visible y a la que se adjuntaba un comentario despectivo. Los agentes no se percataron de que estaban siendo fotografiados.

El autor utilizaba un apodo para no identificarse, pero la Policía Local inició una exhaustiva investigación con la que pudo relacionar todos los contenidos publicados por el mismo usuario en sus diferentes cuentas de redes sociales, de tal forma que pudo obtener la información necesaria para su completa identificación.

Posteriormente, comunicaron estos datos a un Juzgado de Guardia. Finalmente el fiscal del caso, en vista de que el autor de los insultos carecía de ingresos económicos para afrontar una multa y tras mostrar este su arrepentimiento mediante un escrito publicado en el mismo perfil donde opinó sobre los agentes, acordó la realización de un trabajo en que deberá investigar y resaltar la magnífica labor de la Policía en la sociedad, trabajo que deberá entregar a la Fiscalía y publicar en sus cuentas de redes sociales.

Cuando dejó de llover, el dinosaurio seguía allí (pildorilla)

B.

Madrid. 11 horas. Calle Velázquez 16. Felipe González (el dinosaurio) está esperando una visita (ya no está tan tripudo ni adiposo, pero sigue igual de mofletudo, se conoce que le aconsejaron si iba a salir por televisión o se iba a Caracas a exportar democracia y libertades: había que cuidar la imagen, la estética, es sabido…). De pronto suena el timbre y él mismo abre la puerta. Su invitado le sonríe y le abraza. Es Pedro Sánchez.

La suerte está echada. Se cruzó el Rubicón (hoy lo llaman «líneas rojas»): gobernará Rajoy (la lista más votada) con la abstención del PsoE que hará de leal oposición oficial en el Congreso de los Diputados, mientras los de «Podemos» harán aspavientos, ulularán grititos y acusarán a algún conmilitón de guindarle la pelota en el recreo y por eso no le «ajunta», o sea, oposición «extraoficial» y, lo más grave, sin ser el referente de la «izquierda» en el templo de la democracia sito en la Carrera de San Gerónimo. Puede que alguno pierda los estribos y se ponga histérico. También nos queda por saber si el líder se soltará o no la coleta. O cuál es su «techo electoral».

Hubo un precedente (de soltarse la coleta): fue cuando le exhortó a Sánchez desde su banco en el Congreso que no hiciera caso a gente (por González) con las manos manchadas de «cal viva» que hizo torcer el gesto con mohines de escolar empollón al anticomunista Errejón que estaba sentado a su vera.

A la vera de Iglesias en la única intervención en que estuvo decente y fetén. Será recordado por ello, por decir, tal vez, la única verdad de su vida (política), quizá en un momento de trastorno mental transitorio.

Buenas noches.

Brexit: el análisis del análisis más analítico

Con el Brexit ocurre como con las más recientes elecciones: lo más interesante de analizar no son las elecciones en sí mismas, sino las conclusiones a las que llegan los analistas, es decir, convertir a los sujetos analizadores en objetos del análisis para hacer una síntesis.

Se puede analizar cualquier análisis porque casi todos dicen las mismas vaciedades. Si se analiza, por ejemplo, el análisis que Rodas Vargas publica en La Haine (1), sacamos la impresión de que no sólo expresa un punto de vista de clase erróneo, sino un punto de vista nacional que es el propio de un español, es decir, un país marginal dentro de Europa y dentro del mundo.

El artículo empieza explicando los antecedentes de la situación, lo cual es correcto. Sin embargo, esos antecedentes ni son todos los antecedentes ni son suficientemente antecedentes, ya que no van más allá de las promesas electorales de Cameron de celebrar el referéndum.

Esa explicación es superficial: da por explicado lo que hay que explicar, que son -al menos- dos premisas. La primera es por qué Cameron convoca un referéndum y la segunda es por qué lo hace ahora.

En realidad deberíamos hacer muchas más preguntas y poner muchos más antecedentes encima de la mesa. Como en el caso de Grecia, habría que preguntar por qué entró Reino Unido en 1973 en lo que entonces se conocía como “Mercado Común Europeo”.

¿Por que Reino Unido pidió su incorporación a la Unión Europea en 1963?, ¿por qué la Francia de De Gaulle impuso su veto por dos veces, paralizando la integración durante 10 años?

Para contestar esas preguntas hay que llegar a saber qué es la Unión Europea, por qué surge, cuál ha sido su trayectoria y por qué lo que hasta la fecha era una “vaca sagrada” de los medios de comunicación se ha convertido en el saco de todos los golpes.

Sería bueno que los analistas fueran a las hemerotecas y leyeran lo que los medios de comunicación de toda Europa escribían en 1999, hace sólo 17 años, cuando se creó el euro como un símbolo de una era de prosperidad que nos prometieron que sería eterna. ¿Por qué entonces todos querían entrar y ahora todos quieren salir?

A falta de un análisis de clase, las explicaciones hacen recaer las decisiones en ese “factotum” llamado “la gente” que ha votado esto o lo otro. No sólo da la impresión de que son las votaciones las que resuelven (o empeoran) los problemas sino, además, que lo hace esa “gente”, los votantes.

A partir de entonces el análisis se vuelve sicológico, una especie de catarsis o trance típico de santería que se disimula con aderezos de que si la extrema derecha crece, de que si la xenofobia, el “miedo” a la inmigración, el auge del racismo, del nacionalismo…

Otros le dan la vuelta a esa sicología de pacotilla y pasan la antorcha a “la izquierda”, el descontento por la política de recortes, el neoliberalismo, la era thatcherista y todo el estúpido discurso que venimos leyendo desde hace más de 20 años sobre la troika y demás entelequias.

Los analistas son más bien “analistos”; nos desprecian. La culpa la tenemos “la gente” porque votamos esto o lo otro. “La gente vota a los delincuentes”, ha dicho Mónica Oltra en referencia al triunfo del PP en España. No somos capaces de votar la opción correcta, que es la de votar a Mónica Oltra y gente parecida, que no son delincuentes.

El verdadero voto de castigo es el de los analistos: “tenéis lo que os merecéis”, nos han vuelto a repetir otra vez. En fin, el análisis nunca va más allá de las votaciones y de contar votos. Analizan un partido, un grupo o un grupúsculo para pasar luego a otro, hablando de todo un poco, excepto de lo que se debe poner encima de la mesa, es decir, callando u ocultando siempre lo esencial.

Hay otro aspecto que los analistos añaden al repaso de grupos, grupillos y grupúsculos, que es el análisis de las políticas, de las que exigen que deben ser “viables” (nada de utopías) y que Alejandro Nadal resume en eso que llama “neoliberalismo”(2), tanto el de la Thatcher en Londres, como el de la Merkel en Bruselas.

Pero Londres, Berlín o Bruselas ¿pueden implementar otras políticas diferentes a las que han implementado hasta hoy?, ¿keynesianas quizás?, ¿de aumento del gasto social?

Sobre todo: si la política económica de Londres, la de Berlín y la de Bruselas son idénticas, ¿por qué el Reino Unido abandona la Unión Europea? La explicación tiene que estar en otra parte.

Los “progres” y los analistos no son capaces de ir más allá de la banalidad, repitiendo que a partir de ahora el mapa de Europa va a cambiar, que los escoceses serán convocados a otro referéndum para salir del Reino Unido y entrar en el Reino Europeo… Veamos señores: saquen del cajón un mapa de Europa de 1990. ¿No empezó a cambiar a partir de entonces?, ¿ya no se acuerdan de la guerra de los Balcanes ni de la desaparición de Yugoeslavia?, ¿no es el Brexit una continuación de aquello mismo?

Si eso es así, como parece, ¿por qué no mencionan ni una sola vez la palabra “imperialismo”?, ¿acaso no saben lo que es?, ¿no saben de qué se trata?

(1) http://www.lahaine.org/mm_ss_mundo.php/reino-unido-sale-de-la
(2) http://www.lahaine.org/mundo.php/brexit-el-naufragio-del-neoliberalismo

Cara de funeral o miserere

Bianchi

La que se le quedó a Pablo Iglesias y sus «cheerleaders» vistos los resultados electorales que no respondieron a las expectativas, encuestas mediante, de dar un «sorpasso» al PsoE. Porque este era su objetivo inconfeso y no ganar y derribar al PP y a Rajoy, como había que decir cara a la galería y al tendido de sombra.

Si no me he percatado mal, no se dijo esa noche triste o de ahuehuete (un frondoso árbol mejicano) a lo Hernán Cortés nada, ni una palabra, sobre su victoria en su Otumba particular, esto es, en el País Vasco y, de forma más diluida, en Catalunya, precisamente las dos naciones más díscolas e irredentas (en Galicia ganó el PP). Deberían alegrarse aunque sólo fuera como paliativo al tortazo a nivel «nacional», pero no, caras largas de funeral y rostros como un poema, como una endecha. Y eso que en Euskadi también había truco, pues la plancha «podemita» se presentó aduciendo que su objetivo era «ganar al PNV», lo que consiguieron, pero, en realidad, lo que realmente perseguían era quedar por encima de EHBildu, la izquierda abertzale, su auténtico rival, por no decir «enemigo», a pesar de los guiños de esta última a «Podemos» por aquello de que son -o van- de «izquierdas», de «progres», etc.

Sus verdaderos objetivos eran, como decimos, adelantar (eso es el «sorpasso») al PsoE,  engullirlo (como antes a IU, una sigla literalmente vendida por Judas Garzón por un par de escaños y seguir en el machito y en los sets de televisión), y quedar como único referente de la «izquierda» en España. No lo han conseguido. ¿Por qué? Según Echenique ni ellos mismos lo saben. Una posible causa, apuntamos, se nos ocurre, podría ser la deriva camaleónica (ahora se dice «transversal») de su líder Iglesias cuya penúltima joya fue declararse «patriota» como pocos, incluido ese Pelayo reconquistador redivivo que es Sergio Ramos con los ojos en blanco cuando suena -sonaba porque ya les han dado matarile- el himno (sin letra) de «La Roja», defraudando -o abriendo los ojos- a sus caladeros naturales esta vez, sí, de izquierda no comunista (anticomunistas son sus líderes), incluidos los votantes de Izquierda Unida que ven a Garzón como un felón traidor al que no pueden ni ver (Cayo Lara dijo votar la alianza Unidos-Podemos con una pinza en la nariz) en lo que no sido más que sexo sin amor (hace exactamente un año Iglesias puso a parir a IU, esa «gente aburrida», «perdedora», y nosotros -ellos- «salimos a ganar», porque somos chupiguays y tal y tal…). No es que nos alegremos por su batacazo, esa emoción no va con nosotros porque las elecciones generales no nos conciernen, nos abstenemos; la alegría, malsana, se la dejamos al facherío de la caverna y al «tea-party» español, o sea, que no nos confundan. Han visto su vertiginosa dejación de unos principios que regalaban determinados oídos y no les han votado, ni a ellos ni posiblemente a nadie.

Ha sido en Euskal Herria donde han ganado, pero engañando en el slogan, como dijimos, pero poco contento y satisfacción les supone eso en una plaza, por lo visto, secundaria, al menos visto desde Madrid. De lo que sí pueden alardear es de que ya son un partido al uso de esta «democracia» de pantalón corto y de tres centavos como la española, y así ya tenemos «pablistas», «errejonianos», «garzonitas», etc. Ya están bautizados, ya se han hecho «mayores». Sin tocar poder y ya empiezan a mentir. Al menos un tipo viscoso y mendaz como Felipe González esperó a llegar a la Moncloa para empezar a engañar a todo dios -creyendo que el pueblo español eran todos chinos- y, de paso, medrar y forrarse.

Buenas tardes.

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