La web más censurada en internet

Mes: mayo 2016 (página 10 de 15)

La Tierra está reverdeciendo gracias al CO2

Una investigación publicada por la revista “Nature Climate Change” titulada “Greening the Earth and its drivers” (El reverdecimiento de la Tierra y sus motores) supone un golpe para la tesis de la progresiva desertificación del planeta. Según sus autores, lo que se está produciendo es el fenómeno contrario: un aumento de la superficie de follaje, al menos en el 25 y el 50 por ciento de las áreas vegetales de la Tierra.

El estudio añade otro golpe adicional a otra teoría muy en boga: en un 70 por ciento el reverdecimiento es debido a la fertilización con el CO2 atmosférico.

Un equipo internacional de 32 científicos pertenecientes a 24 instituciones pertenecientes a ocho países diferentes ha llevado a cabo esta investigación, que utiliza los datos proporcionados desde hace 33 años por los instrumentos Modis y AVHRR instalados en los satélites de Estados Unidos que orbitan la Tierra.

Uno de los dirigentes de la investigación, Zaichun Zhu, de la Universidad de Pekín, asegura que el reverdecimiento puede cambiar el ciclo del agua y el carbono del sistema climático.

Aunque en palabras de Ranga Myeni, de la Universidad de Boston, el reverdecimiento está frenando el cambio climático, se siente en la necesidad de explayarse ampliamente en que sus conclusiones no afectan a las tópicos convencionales sobre el calentamiento, la subida de los niveles oceánicos, el derretimiento de los los hielos, la acidificación, la pérdida de hielo del Ártico, ni las prediciones sobre el aumento de violentas tormentas tropicales.

Lo mismo ha tenido que decir Philippe Ciais, miembro del IPCC y del Laboratorio del clima y ciencias ambientales de Gif-sur-Yvette: el aumento del CO2 “no es beneficioso”.

A pesar de esas rocambolescas explicaciones, que nadie les ha pedido, las conclusiones del estudio no dejan lugar a dudas. Hace años que la FAO viene constatando que el ritmo de desforestación se ha frenado en todos los países del mundo, excepto Brasil e Indonesia, y el reverdecimiento es más importante de lo que creían los científicos.

La relación directa entre temperatura y CO2 fue descubierta en 1896 por el gran científico sueco Svante Arrhenius. Sin embargo, no es el CO2 el principal gas de efecto invernadero, sino el vapor de agua, responsable del 60 por ciento del referido efecto.

En España la NASA, a través del GISS, el Instituto Goddard de Estudios Espaciales, toma las temperaturas de 20 estaciones meteorológicas, de las que únicamente cuatro están en el medio rural. De ellas sólo la de Navacerrada cuenta con un registro histórico suficientemente amplio, que no muestra ningún aumento de la temperatura a lo largo de casi un siglo:

(*) http://www.nature.com/nclimate/journal/vaop/ncurrent/full/nclimate3004.html,
http://www.researchgate.net/publication/301598223_Greening_of_the_Earth_and_its_drivers

El dinero en la época del imperialismo

La “financiarización” es el último grito; está en la boca de todos los comentaristas del mundo. Las noticias relacionadas con el dólar, el oro y las finanzas ocupan un lugar cada vez más importante, poniendo de manifiesto -ineludiblemente- que sus redactores no saben lo que es el dinero, ni tampoco -desde luego- el papel que juega en la época imperialista.

Si -como decía Marx- las mercancías son un fetiche, el dinero lo es por partida doble, una especie de reliquia venerada dentro de un santuario a la que todos quieren ver y nadie ha tenido nunca entre sus manos.

La mayor parte de los economistas burgueses, incluidos los “marxistas”, sostienen que la teoría monetaria de Marx está desfasada, entre otros motivos porque se sostiene sobre una moneda convertible, que ha desaparecido de todo el mundo hace más de un siglo.

Sin embargo, la no convertibilidad de las monedas ya existía a mediados del siglo XIX y Marx se refirió a esa situación en varias ocasiones (1) porque ya era bastante frecuente entonces. No le prestó demasiada importancia porque, además, no cambia sustancialmente su teoría del dinero.

Pero lo más importante es que las noticias confusas que ahora empezamos a leer confirman las previsiones de Marx, demostrando que lejos que quedarse anticuadas, son de plena actualidad.

La actual “fibre del oro” lo que demuestra es que la moneda no es sólo un medio de intercambio sino, además, un medio de atesoramiento. Los Estados, los bancos centrales y los grandes capitalistas no forman sus reservas de valor en rupias, ni en dinares, ni en ningún tipo de papeles, sino en oro, fundamentalmente.

Ese es el motivo de que la cotización del oro se haya multiplicado exponencialmente desde que en 1971 Estados Unidos declaró la inconvertibilidad del dólar, pasando de 35 dólares la onza a los 2.000 dólares que va a alcanzar dentro de muy poco tiempo.

Cada uno de los Estados del mundo puede promulgar todas las leyes que le quepan en su boletín oficial declarando la inconvertibilidad de su moneda. Las verdaderas leyes son las del capitalismo y éstas dicen lo contrario de las otras: que el dinero tira hacia el oro como la cabra tira hacia el monte.

Los economistas también pueden largar lo que les venga en gana sobre el dinero de plástico, los bitcoin y la posibilidad de emitir papel moneda en cantidades ilimitadas con una fotocopiadora. Es absolutamente falso. La burguesía monopolista lo sabe bien y por eso no llena sus cajas fuertes con papeles, ni con pagarés, ni con rupias.

Cuando llenan sus cofres con dinero “de verdad”, los burgueses ponen de manifiesto que no es cierto que sólo sea un “intermediario” o medio de circulación, sino que se convierte en un fin en sí mismo, como escribió Marx, un símbolo de la codicia capitalista porque “todo se puede comprar con dinero”.

Ante la evidencia, cuando no les queda otro remedio, los economistas reconocen algo que no está en sus teorías más en boga: que el oro es un “valor de refugio”. Sin embargo, no estoy seguro de que -ni siquiera entonces- sean conscientes de lo que dicen, a saber, que el dinero tiene un valor intrínseco y que por eso los capitalistas se refugian en él.

Ahora mismo todos los capitalistas -y las potencias capitalistas- corren hacia ese refugio y no hacia los papeles, el plástico o los bitcoin. Se ha desatado una nueva “fiebre del oro”. Pero los economistas deberían explicar dos cosas que no son obvias:

a) por qué motivo se ha desatado este fenómeno, es decir, el vínculo entre la crisis capitalista y la “fibre del oro”, que en lo sucesivo seguirá creciendo

b) por qué la huida es hacia el oro precisamente, cuya cotización se seguirá multiplicando

Los hechos demuestran que todas y cada una de las teorías que suelen impartir los economistas sobre el dinero son erróneas. Entre ellas cabe destacar, sin embargo, un olvido importante: el de que el dinero sólo funciona “en toda su plenitud” como dinero mundial.

Con el tiempo, la llegada del imperialismo ha reforzado la importancia del dinero mundial, que no depende de ningún país, ni siquiera de Estados Unidos, ni de instituciones como el Fondo Monetario Internacional. Como cualquier otro país, Estados Unidos no impone las leyes monetarias sino que las leyes monetarias se imponen a todos los países capitalistas, incluido Estados Unidos.

En el dinero mundial convergen todas las fantasías de los economistas, especialmente la de la inconvertibilidad de las monedas locales, que asocia el dinero con alguna ley o reglamento dictado por un Estado y no con otros factores, como la balanza de pagos, la deuda exterior o las exportaciones de capital, entre otros.

En el comercio internacional el dinero se tiene que convertir, más temprano que tarde, en su forma originaria de dinero “metálico”, que es lo que está ocurriendo ahora mismo.

El dinero mundial es indisociable, tanto del oro como del imperialismo, que desde 1945 es tanto como decir de Estados Unidos, Bretton Woods, el Fondo Monetario Internacional y el dólar, muestras obvias del alcance de su hegemonía internacional, de la que sólo se libraron los países del antiguo bloque socialista.

No es de extrañar que desde 1945 los incautos economistas escriban que el oro es “un bien escaso”. Es escaso el que circula porque es gigantesco el que se atesora, un fenómeno parecido al de la concentración de capital, de la que también habló Marx. A medida que Estados Unidos acaparó casi todo el oro del mundo capitalista, puso al dólar en su lugar y, a través del Fondo Monetario Internacional, expandió el crédito internacional.

Los economistas creyeron que Bretton Woods era tan eterno como el mismo capitalismo y Estados Unidos inundó el mundo de dólares y el Fondo de créditos, creando una burbuja sobre otra, inflación, deuda y despilfarro público. Pero si en 1945 el dólar aún era convertible, en 1971 dejó de serlo, lo cual fue una declaración de quiebra por parte de Estados Unidos, es decir, por la potencia hegemónica del capitalismo.

En el imperialismo la deuda no sólo es un problema serio para el Tercer Mundo sino, sobre todo, para las grandes potencias hegemónicas, como Estados Unidos, que son países en quiebra, con gigantescas deudas que nunca van a poder pagar, por lo que el mundo está dirigido por quienes están en bancarrota.

Los economistas son los primeros que se creen sus propias fantasías. En el dinero no ven otra cosa que papeles, deudas o plástico, y tras ellas a quienes lo emiten. Pero finalmente las deudas, incluidos los dólares, hay que pagarlas, porque se contraen con ese fin, y eso hay que hacerlo “en metálico”, si se puede, por lo que el dinero vuelve a su punto de partida. Deja de ser sólo un signo y quiere adquirir su significado.

En la actualidad el análisis del dinero no es más que otra manera de analizar el imperialismo, el papel hegemónico que Estados Unidos ostenta en su seno y el intento de otras potencias, como China y Rusia, de escapar a la misma, para lo cual están recurriendo al oro, que es una manera de huir del dólar y de la quiebra del sistema financiero del imperialismo.

La actuación de Rusia y China hoy es parecida a la que trató de imponer Francia a comienzos de los años sesenta. En aquellos tiempos las Facultades de Economía aún no estaban abducidas por completo por la bazofia teórica procedente de Estados Unidos. Aún había referencias de otros economistas, como el francés Jacques Rueff, inspirador de la política económica de De Gaulle.

Al calor de la declaración de quiebra de 1971, Rueff escribió un libro titulado “El pecado monetario de occidente” del que ya nadie se acuerda (2). Como si quisiera reivindicar a Marx, en su obra reclamaba la vuelta a la convertibilidad de la moneda, es decir, hacer lo mismo que están haciendo ahora Rusia y China.

Para Rueff el capitalismo debía dar marcha atrás, volver a sus mejores tiempos. Para Rusia y China se trata sólo de huir de sus más perniciosos efectos. No es de extrañar que Rueff acabara su libro con una cita de… Lenin.

(1) Carlos Marx, El capital. Crítica de la economía política, tomo I, México, 1973, pgs.83 y stes.
(2) Jacques Rueff, El pecado montetario de occidente, Barcelona, 1971

—http://www.marcha.org.ar/dinero-la-epoca-del-imperialismo/

‘Intentamos llevarnos por delante el mayor número de gente posible’

Las hemerotecas de los medios españoles han ido repletas, estos dos últimos años, de informaciones sobre detenciones de usuarios de redes sociales en la llamada Operación Araña, por una supuesta comisión de delitos de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas.

La suma de todas y cada una de las cuatro fases de este operativo, la primera de las cuales fue en abril de 2014, se ha saldado con más de medio centenar de arrestos, los últimos este pasado abril. El grueso de la información difundida hacía referencia a los operativos policiales, pero se ha hablado poco, muy poco, de cómo se ha desarrollado el proceso judicial.

Y una fotografía general de todo ello señala serias dudas sobre la proporcionalidad y el rigor de las actuaciones policiales y judiciales.

Para empezar, no se puede dar una cifra exacta de procesados ya que a cada uno de los detenidos se los juzga de forma individual, según fuentes de la Audiencia Nacional, el órgano judicial competente para juzgar este tipo de delitos.

La práctica totalidad de los arrestados no se conocen entre ellos, ni existe una organización detrás que justifique enmarcar las detenciones en un operativo conjunto, como ya señalaron en 2014 académicos del ámbito del Derecho. Al rapero Pablo Hasel, por ejemplo, lo detuvieron solo, en 2011, bajo cargos parecidos.

“Lo venden como si se desarticulara una red organizada de gente que crea tendencias de opinión, pero no, esto es una cuestión individual en la que ninguno tiene que ver con el otro”, afirma César Strawberry, cantante de la banda de rap-metal Def Con Dos y uno de los detenidos en la tercera fase de Araña, a pocos días de las elecciones municipales de mayo de 2015.

El paripé de la Guardia Civil

Strawberry, cuyo caso fue archivado en primera instancia el pasado junio, pero que está a la espera de juicio después de que el fiscal recurriera la resolución, recuerda que cuando su abogada pidió el atestado, la Guardia Civil, el cuerpo que practicó la detención, afirmó que este no existía. Esto se debería al hecho de que no hay una organización que ampare su actividad en redes sociales ya que se trata de casos particulares. El instituto armado confirma este extremo.

“Lo que intentamos es llevarnos por delante al mayor número de gente”, explican fuentes de este cuerpo policial en relación a esta operación coordinada contra personas que, en cualquier caso, de haberlos cometido habrían incurrido en delitos independientes entre sí. Es una forma, según ellos, de evitar que alguien borre los mensajes que le incriminan. Algo que no cuadra con el hecho de que la operación se haya desarrollado por fases.

Rubén González salía de su casa en la ciudad gallega de Vigo el pasado 13 de abril y, transcurridos 100 metros, un agente de la benemérita lo paraba. Dos más se abalanzaron sobre él por detrás y se identificaban como policías. Los tres iban encapuchados. Mantuvieron el rostro cubierto desde que le detuvieron hasta que lo soltaron a los dos de la tarde, de acuerdo con el testimonio del joven.

“Quiere acusarme de terrorismo alguien que viene a detenerme a mi barrio encapuchado por ejercer la libertad de expresión”, comenta.

Como a Arkaitz Terrón, a Rubén le requisaron el móvil, aunque asegura que él no utilizaba Twitter desde ese dispositivo. No sabe de qué se le acusa ni qué juzgado lleva su caso. El abogado de Terrón, Carlos Hurtado, lleva junto a un compañero tres casos en tres juzgados diferentes de la Audiencia Nacional, y sólo en Cataluña.

“No me enviaron los tuits todavía ni nada. Yo no tengo información ninguna de la causa. Tampoco me han llamado a declarar”, sostiene González, y añade que un Guardia Civil llegó a decirle que esta detención era un “paripé”.

‘Un tribunal fascista heredero directo del Tribunal de Orden Público’

Rubén lo tiene claro: “La operación es una treta del Estado para intentar criminalizar a los chavales que son solidarios con los presos y amedrentar a la población. Nos hablan de democracia y nos juzga el mismo tribunal de excepción fascista heredero directo del Tribunal de Orden Público”.

La Audiencia Nacional es un órgano judicial especial único en la Unión Europea focalizado en delitos de terrorismo que da continuidad a una institución del franquismo. Arkaitz sí declaró, y él y su abogado percibieron irregularidades en el proceso.

El joven afincado en Barcelona tenía hora para declarar vía videoconferencia a las 9:30 de la mañana del pasado viernes. Empezó con unos 10 minutos de retraso, y tras casi 25 minutos de charla, ante una estupefacción que él vio también en las funcionarias, recibieron la interlocutoria a las 10 y 7 minutos.

En menos de 5 minutos la jueza tuvo tiempo de analizar y estudiar su declaración para afirmar que su testimonio no cuestionaba lo esencial de la causa, y de redactar tres páginas y media de texto y enviarlas vía fax a Barcelona. Carlos Hurtado, el abogado de Arkaitz, cree que del contenido de la resolución emitida por la magistrada se desprende que no dedicó “ni un solo minuto” a valorarla.

“Si lees atentamente la declaración todo lo que dice es que cayó en contradicciones, pero no habla en detalle de ninguna cosa que se haya dicho en la declaración de Arkaitz. Y con el tiempo que tardan en tomarle declaración ya queda claro que ya la tenían hecha de antemano”, opina Hurtado.

En estos dos documentos se aprecia el lapso de tiempo transcurrido entre el inicio de la declaración (9:30) y la emisión de la interlocutoria (10:07). Teniendo en cuenta el retraso y que la declaración duró unos 24 minutos, los documentos avalan la tesis de Terrón y Hurtado.

Y lo que para él es más grave: el edicto judicial no se refiere a los tuits, sino a los comentarios que los acompañan escritos por la benemérita.

“Una cosa es lo que se dice en un tuit y otra la valoración que alguien puede hacer libremente. En este caso, han cogido las valoraciones que están al pie de cada causa”, añade el letrado, quien cree también que la jueza no puede dar por buenas las valoraciones de los agentes, pues no son instructores, sino denunciantes de un hecho.

La Guardia Civil corrobora que los agentes son conscientes del rol que les es asignado en un proceso: “Nosotros no acusamos”, aseguran.

Se han destinado muchos efectivos policiales a todo ello. A Iván, un vecino de 40 años de la localidad catalana de Montblanc que cayó en la cuarta fase de Araña del pasado 13 de abril, por lo menos hacía un mes que le seguían. Los agentes que le interrogaron estaban al caso de un accidente que había tenido semanas atrás. Todos ellos eran o de Madrid o de Galicia.

Denuncia la situación de indefensión que está padeciendo. Su mujer sufre cáncer, y no puede dedicar todo el tiempo que le gustaría a enfrentar este caso. Para más inri, el abogado de oficio que se le asignó no le dejó ningún contacto. Como buena parte de los encausados, Iván se organizó en Facebook para dar una respuesta colectiva a lo que ellos entienden como un atropello.

‘Para el PP o eres del Opus Dei o eres de ETA’

César Strawberry ve esta operación como un instrumento propagandístico. Tras su detención, un telediario español encadenaba imágenes de arrestos en el País Vasco, un territorio golpeado por un conflicto armado que lleva más de medio siglo activo.

Andeka Jurado, otro de los procesados por “Araña”, ya había sido arrestado y encarcelado en 2008 acusado de practicar violencia callejera.

Asegura que su paso por un presidio ya le hacía ser cauto en las redes sociales y que hay muchas cosas que no le cuadran. ¿Por qué él, con 100 seguidores, estaba en el punto de mira de la Guardia Civil? Tenía muy pocos tuits, y en su sumario aparecen dos retuits en apoyo a presos vascos vinculados a ETA y el enlace a un vídeo en el que aparecen pegatinas con su logotipo.

“Justo a mi me detienen cuando detuvieron al de Def Con Dos [César Strawberry, en mayo de 2015], y salgo yo como que ya he estado en la cárcel. Esa presunción de inocencia, que normalmente no la hay, pues conmigo la hay menos”, explica Jurado.

“Este es un terrorista, que ha estado en la cárcel dos veces, por kale borroka [‘lucha callejera’ en euskera, nombre al que los medios daban a la confrontación en la calle en el País Vasco y Navarra] o por no sé qué. Entonces te hacen ya la película que queda más guay. Y claro, mira como se ríen de las víctimas y tal. No hay un solo tuit en el que yo haga ninguna gracia ni ninguna broma”, precisa él, quién recuerda que durante la detención su mujer estaba en el octavo mes de gestación.

El vocalista de Def Con Dos percibió que se informó de su detención con imágenes que remitían a la iconografía de ETA. “Para el PP o eres del Opus Dei o eres de ETA”, dijo en una entrevista (*).

“Mi cara, mi tuit, todo mi rollo y luego una ristra de imágenes de supuestos detenidos que no tienen nada que ver conmigo, gente a la que no conozco y con la que no tengo ningún vínculo. Pero sin embargo sí se establece ese vínculo a través de imágenes, se va lanzando esa pista, y así fue como lo reprodujeron todos los telediarios”, lamenta Strawberry.

Este tuit que también aparece en la Operación Araña hace referencia a la muerte Carrero Blanco en Madrid por una bomba en diciembre de 1973.

Operación Patraña

Un caso bastante ilustrativo de los resortes que han intervenido en la Operación Araña es el caso de Boro, periodista de La Haine detenido en Pamplona, ciudad de la que él es oriundo, en la segunda fase de la operación. Un artículo del periódico conservador ABC ya le había puesto en la diana por sus opiniones vertidas en Facebook. La cabecera sugería que no le habían podido arrestar por las medidas de seguridad que adoptó, un supuesto que él niega.

En marzo de 2014 le detuvieron en una manifestación en base a unos supuestos hechos por los que le piden seis años de cárcel. Unas semanas después se da la primera fase de la Operación Araña, a los pocos días aparece la noticia en ABC, y en la segunda tanda le toca a él recibir. “A mi me resulta bastante curioso”, afirma el periodista.

“Es una caza de brujas. La Guardia Civil se dedica a hacer este tipo de operaciones siempre contra un target muy concreto de personas que tuitean. Personas de izquierdas y que tuitean sobre temas relacionados con el proceso catalán o el proceso vasco”, señala el letrado Carlos Hurtado. El abogado hace notar que no ha trascendido ninguna detención de personas vinculadas a la extrema derecha.

“A todo esto se le podría denominar Operación Patraña”, concluye César Strawberry.

(*) http://news.vice.com/es/article/operacion-arana-patrana-lo-que-no-te-han-contado-estos-polemicos-arrestos

Cuando en internet algo es gratis, la mercancía es Usted

La actividad de los dispositivos electrónicos de los usuarios (móviles, tablets, ordenadores) se guardan en los servidores del monopolio informático Google, que ha pasado de ser un buscador de internet a un centro de procesamiento de la información personal de los usuarios con fines de espionaje y de lucro.

Cuando en internet algo es gratis, la mercancía es Usted (*). El buscador de Google, los vídeos de YouTube, el correo de Gmail, los blogs o los mapas de Google, además de ofrecer un servicio gratuito, actúan también como procesadores de toda la información de la navegación por internet.

Con los datos de los usuarios es posible conocer la actividad detallada de cada uno de ellos, sus gustos, su voto, su puesto de trabajo, sus preferencias, sus necesidades, sus amistades…

La actividad de rastreo con diferentes fines (entre ellos, el espionaje) está descrita en el documento “Términos de uso y condiciones” de Google, que todo usuario de internet acepta sin haberlo leído.

Entre otras cosas, las búsquedas sirven para mostrarle al usuario publicidad de empresas, servicios y mercancías, incluso aunque Usted no quiera ver esa información en su navegador.

Google conoce todos los lugares que visitan los usuarios, una información que almacena en el Historial de Ubicaciones. Los usuarios que tienen una cuenta de Google pueden consultar toda su actividad en la red.

Para evitar convertirse en mercancía barata, lo primero que tiene que hacer el usuario es dejar de utilizar Google y pasarse a otro buscador. Si en internet hay tantos buscadores diferentes, si algunos de ellos no te convierten en una mercancía, a diferencia de Google, ¿por qué sólo utiliza uno de ellos? Pruebe algo diferente, como esto:

http://www.ixquick.com/esp
http://duckduckgo.com/
http://blekko.com/
http://search.yippy.com/
http://fefoo.com/
http://www.ask.com
http://www.teoma.com/
http://www.webcrawler.com/
http://ww-search.com/

Si es adicto a Google y no quiere desensgancharse, aún hay remedios para eliminar el acopio de información personal por parte de capitalistas desaprensivos.

Para preservar su intimidad personal, otra cosa que el usuario debe hacer es aprender a borrar periódicamente los datos que el navegador conserva, tales como el historial de navegación o las cookies.

Para convertir al usuario en mercancía barata, los monopolios informáticos se aprovechan de la ley del mínimo esfuerzo, el miedo al teclado, la tendencia a seguir siempre las mismas rutinas y el recurso a lo más cómodo. No sea vago. Si la intimidad le importa, atrévase a explorar nuevos caminos.

(*) http://www.abc.es/tecnologia/redes/abci-google-averigua-todo-google-sabe-201605062211_noticia.html

Estados Unidos consolida su presencia militar permanente en Senegal

El 2 de mayo Senegal y Estados Unidos firmaron un acuerdo de cooperación de defensa que permite “presencia permanente” de las tropas estadounidenses en África Ocidental.

El pacto fue firmado entre el ministro de Defensa de Senegal, Augustin Tine; el canciller senegalés, Mankeur Ndiaye; y el embajador de Estados Unidos en Dakar (capital senegalesa), James Zumwalt.

“El acuerdo permite la presencia permanente de soldados estadounidenses en Senegal” y su objetivo es “hacer frente a las dificultades comunes en materia de seguridad” en la región, según declaró Ndiaye, durante la ceremonia de firma junto con el embajador estadounidense.

“El acuerdo permite la presencia permanente de soldados estadounidenses en Senegal” y su objetivo es “hacer frente a las dificultades comunes en materia de seguridad” en la región, según declaró el canciller senegalés, Mankeur Ndiaye.

Bajo este convenio las fuerzas norteamericanas serán autorizadas a acceder a muchas aéreas del país africano, entre ellas, aeropuertos e instalaciones militares, supuestamente para responder a las necesidades de seguridad o de salud. 

“Creemos que este acuerdo ayudará a los militares estadounidenses y el Ejército senegalés reforzar nuestra cooperación en conjunto para hacer frente a las amenazas a nuestros intereses comunes”, dijo por su parte el embajador de Estados Unidos en Senegal, Zumwalt.

De momento, unos 40 soldados estadounidenses están desplegados en Senegal, según el Comando de Estados Unidos en África. La referida misión en Dakar alega que este número no aumentaría en el marco del acuerdo.

El Ejército norteamericano busca ampliar su presencia en el continente negro y en los últimos años ha incrementado sus tropas en África bajo el pretexto de ayuda humanitaria o la lucha contra el terrorismo.

El gobierno de Dakar quiere convertir al país en un punto de referencia imprescindible para todo el continente y ha puesto al país en venta a precio de saldo. A cambio de la supeditación hacia el imperialismo, Senegal vive una época de vacas gordas con las inversiones extranjeras.

Para abrir sus puertas, Senegal ha modificado su legislación interna, entrando en el último listado del Doing Business. Los costes del acceso a la propiedad se han reducido.

“En el primer trimestre de 2015 hemos registrado la tasa de creación de empresas más importante desde hace más de quince años. Y la inversión extranjera directa aumentó un 8 por ciento entre 2013 y 2014”, puntualiza Mountaga Sy, consejero delegado de APIX.

Quiere construir un gigantesco centro urbano en Diamniadio, a treinta kilómetros al sur de Dakar. La idea es instalar allá, sobre sus más de 3 000 hectáreas, una gran plataforma industrial, servicios, universidades, hospitales y oficinas administrativas. Pero también una nueva ciudad.

Soros devora la carroña inmobiliaria española

El buitre George Soros
Desde 2014 el especulador estadounidense de origen húngaro George Soros está invirtiendo en España, en busca de gangas y cadáveres en bancarrota, que son muchos.

Realiza sus compras bajo el seudónimo de Quantum Strategic Partners y la naturaleza carroñera de sus inversiones quedó patente desde 2014, cuando tras pincharse la burbuja inmobiliaria compró Hispania, un fondo buitre que está comprando al por mayor viviendas, oficinas y hoteles.

Hispana se ha apoderado de una cartera de inmuebles valorada en 1.425 millones de euros y en su primer ejercicio completo ganó más de 66 millones de euros de beneficios con la especulación.

En el accionariado de Hispania figura Socimi, una empresa para invertir a gran escala en inmuebles que tiene una ventaja fiscal: no paga el Impuesto de Sociedades.

Soros se dio a conocer en 1992 especulando en el mercado internacional de divisas contra la libra esterlina y en todo el mundo ha puesto su dinero al servicio del imperialismo, creando redes clientelares.

En España también es uno de los accionistas de referencia de a constructora FCC junto con Bill Gates. Además está presente en el capital del Banco Santander, Endesa, Iberdrola, Bankia, Liberbank y Aena.

Esta semana ha adquirido un 1,8 por ciento de Telepizza y una participación del 1,77 por ciento en Parques Reunidos, una sociedad que agrupa a diversos parques de atracciones y ocio.

Pero, como en otros países, la presencia de Soros en España no se ciñe sólo a sus sucios intereses mercantiles, sino que también ha creado movimientos sociales y políticos juveniles sin aparente interés de lucro, e incluso “reivindicativos” y “de base”, verdaderos grupos de presión inconfesables que intervienen con consignas aparentemente neutrales, como la “transparencia”.

Historia secreta del teléfono rojo en pleno genocidio ruandés

“Le Monde Afrique” publica un extracto del libro de Juan-Pierre Bat y Pascal Airault “Francáfrica. Operaciones secretas y asuntos de Estado. Sobre la negociación secreta de Jean-Cristophe Rufin y Gerar Prunier con las FPR de Kagamé”.

De regreso de una misión para la liberación de unos rehenes en Bosnia, Jean Christophe Rufin, entonces consejero del ministro francés de Defensa François Léotard, se dirige inmediatamente al Hotel de Brienne, el ministerio del que depende. Un militar (probablemente el general Mercier, jefe del gabinete militar del ministro, le increpa en los pasillos: “Tú no quieres ir a Ruanda. No sabemos demasiado de lo que nuestro contacto bruselense del Frente Patriótico Ruandés transmite a su dirección desde el terreno”.

A principios del mes de julio de 1994, Francia está en plena cohabitación mientras que un genocida está en el poder en Ruanda. Las fuerzas del Comando de Operaciones especiales (COS) se han desplegado en Butare (oeste del país), en el marco de la operación “Turquesa”. Han tenido lugar algunas disputas con los rebeldes.

Oficialmente, la misión de los dos emisarios consiste en establecer una relación directa entre Paul Kagamé y los militares franceses, y negociar la instalación de una zona humanitaria. Con algunas dudas al principio, Jean-Christophe Rufin se deja convencer finalmente tras obtener la autorización para acompañarse de un especialista en la región de los Grandes Lagos.

Piensa naturalmente en su amigo del CNRS, el académico Gérard Prunier. Este historiador aconsejaba desde algunos días antes a los militares franceses, aconsejándoles desplegar la operación “Turquesa” en el sudoeste del país, en donde se encontraban los tutsis amenazados, en vez del noroeste, en donde se reunían los restos del ejército del presidente ruandés Juvénal Habyarimana, con el fin de no aparecer como los salvadores del régimen hutu genocida.

La misión es aprobado precipitadamente por Edouard Balladur, entonces primer ministro de la cohabitación, y François Léotard. “Sin ni siquiera cambiarme fui a buscar a Prunier a su casa, encima del restaurante Pied de Cochon, en Les Halles”, revela Rufin.

Los dos emisarios se dirigen al aeropuerto, en donde embarcan el 2 de julio de 1994 en un vuelo con destino Bruselas, de donde se dirigen a Kampala, en Uganda, con la compañía Sabena. Llegados al destino, alquilar una camioneta para dirigirse a la frontera ruandesa. El vehículo se avería en las pendientes de los montes Ruwenzori. “Sólo con la ligera camisa de lino que me traje de Bosnia, me congelaba en las montañas”, recuerda el escritor.

Otro vehículo es enviado a la mañana siguiente por la casa de alquiler. Les lleva hasta la frontera ruandesas, en donde se cruzan con Patricia Allemoniere, periodista de TF1. Los dos hombres harán el resto del camino en coche, atravesando las barricadas rebeldes hasta el cuartel general del Frente Patriótico Ruandés (FPR) en Mulindi.

La acogida no es muy calurosa. “¿Que venís a hacer aquí? Todos nuestros jefes están fuera”, les dice a modo de bienvenida el responsable del sitio. “Somos los representantes del gobierno francés y venimos a explicar el punto de vista oficial”, responden los dos emisarios. “Es increíble que se nos envíe otro Jean-Christophe”, le replica entonces el ruandés, en referencia a Jean-Christophe Miterrand, anterior consejero para África de su padre, muy poco apreciado por su apoyo al régimen de Habyarimana. Su anfitrión es el pastor Bizimungu, un hutu que se unió al FPR llegando a ser presidente de Ruanda el 19 de julio de 1994 antes de que Kagamé, el vicepresidente, le expulse del poder en 2000.

Los tres hombres discutieron parte de la noche, tras una somera cena de arroz blanco. De madrugada, un 4×4 los lleva a un destino desconocido. “Bizimungu nos ha contado la historia de su familia. Era terrible, impresionante. Tomábamos caminos vacíos y sinuosos, cruzando regularmente grupos de soldados y de desplazados aturdidos, aterrorizados, en andrajos”.

El 4 de julio al final de la mañana entraron en Kigali, recién tomada por el FPR. Todavía se escuchaban tiros esporádicos. Les llevaron a un cuartel con orden de no moverse, esperando ver al “jefe”. Hacia las 16:30 horas, Paul Kagamé se presento, frío, con la mirada penetrante.

Impregnado de la cultura del Ejército Nacional de Resistencia de Uganda, heredero de la ideología maoísta, no es el “género de persona al que se le dice ‘¿Que pasa, tío?’”. Rufin le habla con deferencia. “Caía la noche y sus acompañantes no se atrevían a encender las lámparas por miedo a molestarle”, recuerda. “Le entregamos un plan de nuestras operaciones y una lista de armamentos que íbamos a desplegar”.

Francia tenía entonces el mandato de crear una zona humanitaria en el sudoeste, y los enviados están allí para instalar una línea directa a fin de evitar enfrentamientos con las tropas del FPR. Paul Kagamé era muy desconfiado, pensado que la operación “Turquesa” solo pretendía impedirle tomar el control del país: “Si ustedes quieren salvar vidas, déjenos desplegarnos en todo el territorio”, les comunica.

En este teatro de sombras en que se juega de forma cotidiana la vida de poblaciones y soldados, Rufin acabó convenciendo a su interlocutor desplegar un teléfono vía satélite marca Immersat para un primer contacto.

Llama al general Lafourcade, comandante de la operación “Turquesa”, que se traslada a Kagamé. Gracias a esta relación, el despliegue de la zona humanitaria segura se hará sin enfrentamiento militar entre el FPR y las tropas francesas.

Por la tarde se pone un chalet a disposición de los enviados. A la mañana siguiente, Kagamé está de vuelta y propone a Rufin que le siga. El rebelde le confía que está muy molesto, porque cuatro periodistas franceses han sido tomados en una emboscada por sus hombres. Dos de ellos están heridos.

Isabelle Staes tiene una bala en el vientre, y Jose Nicolas otra en la rodilla. “¿Es usted médico? ¿Pueden ir a verles? ¿Cómo se les puede evacuar?”, le pregunta el jefe rebelde. Los periodistas son transportados al estadio de Kigali. Otros colegas les acompañan. La misión Rufier-Prunier se ve  entonces totalmente desvelada.

En París, Dominique de Villepin, director del gabinete de Alain Juppé, ministro de Asuntos Exteriores, entra en una cólera negra. Juppé ha recibido el 21 de junio a Jacques Bihozagara, representante del FPR en Europa, y a Théogène Rudasingwa, un intelectual cercano a Kagamé. No quiere ser desposeído del dossier. Según “La Lettre du Continent” el patrón de la DGSE, Jacques Dewatre, ha venido también para quejarse al almirante Lanxade, jefe de Estado Mayor, para decir que una operación así era propia de sus servicios y no de la Dirección de Investigación Militar (DRM).

Los dos enviados son repatriados sobre la marcha. Numerosos periodistas recordarán las negociaciones para la liberación de los soldados del COS. Una información aún desmentida por los interesados, que lamentarán haber sido tachados de “mercenarios”, una vez terminada su misión. El Elíseo tampoco estuvo contento de no haber sido informado.

Dos años después la Francia miterrandiana intentó bloquear el avance del FPR, que veía como un intento anglosajón de reforzar su influencia en la zona. Bruno Delaye, consejero para África del presidente, intentó una última conciliación con el padrino de la rebelión del FPR, Yoweri Museveni, con quien se encontró el 30 de junio en Londres.

Fuente: http://le-blog-sam-la-touch.over-blog.com/2016/04/francafrique-2-3-histoire-secrete-du-telephone-rouge-en-plein-genocide-rwandais-le-monde.html
 

Podemos aprueba el mayor pelotazo urbanístico de Europa

Estaba cantado. Nada más tomar posesión de su cargo, la primera entrevista que concedió Manuela Carmena fue al presidente del BBVA Francisco González porque durante la campaña electoral Podemos y sus marcas comerciales asociadas se habían manifestado públicamente contra los grandes pelotazos urbanísticos de Madrid, entre ellas la Operación Chamartín, una obra faraónica ilegal de cabo a rabo.

Por si a las huestes de Podemos y demás se les ocurría cumplir con lo prometido, la banca le puso firme a la nueva alcaldesa, para que no quepan dudas de quién tiene la sartén por el mango (cualquiera que sean los resultados electorales). El BBVA ha metido mucho dinero en esta Operación urbanística, quiere recuperar aún más y no va dejar que ningún papanatas de concejal le estropee el negocio.

Se ha escenificado esta mañana a lo grande, en plan “Óscar de Hollywood”, como si en lugar de bajarse los pantalones, Podemos (Ahora Madrid) hubiera obtenido una victoria total. A la gastada Operación Chamartín la han cambiado el nombre para que no parezca lo que es: un pelotazo urbanístico. Ahora se llama “Madrid Puerta Norte” porque el cambio de Podemos consiste en cambiar los nombres a las cosas. El Departamento municipal de Urbanismo ya no se llama así, que parece muy burocrático; ahora se llama “Urbanismo Sostenible” porque su especialidad son los pelotazos ecológicamente sostenibles.

En época de bancarrota de la construcción, el BBVA y su filial inmobiliaria San José van a urbanizar tres millones de metros cuadrados, se ampliarán las Estaciones de trenes de Chamartín y Fuencarral, se construirá una nueva estación de metro, un polígono industrial, un parque tecnológico y 4.600 nuevos edificios de oficinas, locales y viviendas. ¿Quién las podrá pagar? Los de Podemos y sus marcas comerciales parecen no haberse enterado de que sobran viviendas vacías.

Por lo demás, cualquiera que sea su nombre, la Operación Chamartín es el mayor saqueo de la propiedad pública que ha conocido España desde 1834, ratificado ahora por aquellos que engañaron a sus votantes diciendo que iban a cambiar algo.

Algún día explicaremos más despacio este gran chanchullo urbanístico para que los lectores sepan hasta dónde son capaces de llegar esta gentuza de Podemos y demás, absolutamente falta de toda clase de escrúpulos morales y políticos.

Más información:

Caso Almería: el terrorismo de Estado cumple 35 años

La justicia y la memoria tienen asuntos pendientes con la llamada Transición española. Uno de los más significativos –y sombríos– es el que tiene que ver con Luis Cobo Mier, Luis Montero García y Juan Mañas Morales. En la madrugada que transcurre entre los días 9 y 10 de mayo de 1981 se gesta el conocido como Caso Almería. Esa noche son arrestados por la Guardia Civil en la localidad de Roquetas de Mar estos jóvenes trabajadores residentes en la provincia de Santander […]

“Mi querida familia, ante el respeto que merecen me dirijo a Vds. para contarles el hecho siguiente respecto a las extrañas circunstancias de la desgracia de buestro (sic) hijo y compañeros que fallecieron en manos de los asesinos de la Comandancia [de la Guardia Civil] de esta localidad”. Así comenzaba una carta anónima escrita por un agente del cuerpo policial militarizado que fue remitida a la familia de Mañas Morales tres años después del asesinato de los tres jóvenes y en la que daba cuenta de las torturas y la forma en la que once guardias civiles acabaron con los trabajadores.

Los motivos y las circunstancias del viaje

Juan Mañas tenía 24 años, era almeriense de Pechina, pero llevaba varios años trabajando en la FEVE, destinado en Santander. Luis Montero –33 años, trabajador de FYESA y miembro del PCE y CCOO– y Luis Cobo –28 años y trabajador de ACERIASA – eran buenos amigos de Juan, quien los invitó a la primera comunión de su hermano menor, Francisco Javier, que se iba a celebrar en su localidad natal el domingo 10 de mayo.

Las “extrañas circunstancias” de las que escribía el agente sin nombre comenzaron el 7 de mayo cuando, después de salir de sus respectivos trabajos, los jóvenes emprendieron su viaje, en un SEAT 127, matrícula de Santander, con la intención de hacer noche en Madrid, en un piso que le había prestado un amigo a Luis Cobo. Ese mismo día por la mañana se produjo en la capital un atentado de ETA sobre el vehículo en el que viajaba el general Joaquín de Valenzuela, Jefe del Cuarto Militar del Rey, dejándolo malherido y matando a los tres militares que iban con él […]

Al día siguiente, 8 de mayo, tras ojear el periódico y observar las fotografías de los etarras a los que se atribuye el atentado contra el general Valenzuela, creyó reconocer en los jóvenes de Santander a dichos militantes vascos. Buscó la anuencia y corroboración de otros y decidieron denunciar a la Policía y a la Guardia Civil sus conjeturas.

La caza

Luis Montero, Luis Cobo y Juan Mañas durmieron esa noche en la casa de los padres de este último y pasaron el día siguiente visitando distintos lugares de la provincia de Almería dado que para los dos santanderinos era la primera ocasión por aquellas tierras.

Mientras, la denuncia que se originaba en Alcázar de San Juan había puesto en marcha una maquinaria de búsqueda y captura que solamente parará con la detención por parte de la Guardia Civil de los tres amigos en el interior de una tienda de recuerdos de Roquetas de Mar. Son las nueve de la noche del día 9 de mayo de 1981.

Años después, el teniente coronel Victoriano Guillén, quien se opuso con contundencia al golpe de Estado del 23F y fue castigado por ello, explicó ante las cámaras del programa de televisión Crónica de una generación: “La Dirección General de la Guardia Civil mandó un radio [nombre que se daba en la Guardia Civil a los fax o télex] diciendo que eran etarras y que habían atentado contra el general Valenzuela. [El teniente coronel al frente del operativo] Castillo Quero, que era un enfermo mental, un imbécil poseído y que, además, presumía de su amistad con el rey, vio allí la ocasión de hacer un servicio y hacer méritos, colgarse medallas”.

Desde el momento en que se produjo la denuncia, la familia de Luis Cobo comenzó a recibir llamadas y visitas de agentes de la Comandancia de Santander preguntando por las señas personales y la documentación con que éste contaba (dado que era Luis Cobo Mier quien había alquilado el vehículo). La familia informó que Luis no tenía el documento nacional de identidad porque lo había perdido, pero que viajaba con el carné de conducir y con el pasaporte. Aportaron todo tipo de datos: características físicas, situación laboral, la ropa que llevaba… Todo indica que desde Santander se consiguió aclarar su identidad y que, por tanto, su adscripción a ETA debía quedar descartada.

Sin embargo, en Almería se montó un gran dispositivo por parte de la Guardia Civil para su localización, advirtiéndose a los subordinados de la extrema peligrosidad de los militantes de ETA a los que se pretendía detener.

Montero, Cobo y Mañas fueron apresados a última hora de la tarde del sábado 9 de mayo sin que ninguno de ellos ofreciera la más mínima resistencia. A partir de ese momento, y hasta que fueron encontrados sus cadáveres calcinados en el interior del Ford Fiesta en un barranco de la carretera de Gérgal, la Guardia Civil y otros funcionarios del Estado trataron de ocultar la verdad con una versión oficial tan delirante que, si se sigue al pie de la letra, plantea tantos interrogantes que, a fuerza de dudas, crea demasiadas certezas.

El 12 de mayo, los diarios dudan. El entonces bisoño periódico El País le dedica 114 palabras en los que tímidamente reproduce la versión oficial. El Diario Montañés, en Santander, sí indica que “la nota de la Guardia Civil que relata los hechos no parece muy clara y por eso la propia Dirección General ha abierto una investigación”.

Versión oficial

En la comparecencia que posteriormente realizó el ministro de Interior de UCD, Juan José Rosón, ante el Congreso de los Diputados, manifestó que tras la detención, y según informes de la Guardia Civil, los detenidos entraron en contradicción en algunas de sus declaraciones y que en ningún momento Juan Mañas se había identificado como natural de Almería (de hecho, en todo momento la Guardia Civil indicó, contradiciendo a los familiares que manifiestan que salió de casa con su DNI y su carné de FEVE, que Juan Mañas no llevaba ninguna identificación, al contrario que Cobo o Montero). También informó de que en el reconocimiento del automóvil en el que viajaban los detenidos se han encontrado dos pistolas marca Astra.

La versión oficial mantiene que existía un convencimiento de que los detenidos eran, efectivamente, activistas de ETA y se ordenó su traslado a Madrid en una caravana compuesta de cuatro vehículos que incluía el propio Ford Fiesta de los santanderinos (en total once guardias civiles vestidos de paisano y los tres detenidos), conducido por un guardia civil, al cual acompañaba otro como copiloto, mientras que los detenidos iban esposados en el asiento de atrás.

Cerca de la localidad de Gérgal, desde los coches que viajan detrás observaron como el Ford Fiesta realizaba un giro extraño y cómo el conductor salía despedido por la puerta lateral y, a continuación, el otro guardia civil por la puerta contraria. Todo esto se entiende como un intento de agresión y fuga por parte de los detenidos y el teniente coronel al mando de la operación (Castillo Quero) ordenó disparar a las ruedas con el objeto de detener el vehículo. Sin embargo éste, lejos de pararse, cayó por un pequeño barranco y se incendió, siendo imposible el rescate de los detenidos por la magnitud de las llamas y el riesgo de explosión.

El ministro, tal y como recuerda Antonio Ramos Espejo en el libro El Caso Almería: Abierto para la historia, también señaló que la identificación de las víctimas no fue posible hasta horas más tarde al enterarse del suceso sus familiares por la prensa.

El ministro Rosón concluyó asegurando que todo se debió a un “trágico error”. Los diputados de la oposición presentes en la comparecencia, indignados, no dudaron en calificar la exposición de pantomima y de encubrimiento por parte del Gobierno de un crimen perpetrado por miembros de la Guardia Civil. Aunque, una vez derrotada la UCD, olvidaron el caso, la justicia e, incluso, la memoria de lo sucedido.


“A mi madre le dieron una bolsa con los restos de mi tío. Ahí había un colgante, una prenda de ropa… y luego ya le dieron los restos de mi tío -explica Lola Liquete Cobo, la sobrina de Luis Cobo Mier- … un brazo, una mandíbula, unos dientes… Claro, mi madre dijo: ¿Dónde está el resto de mi hermano?”. Las familias denunciaron desde el primer minuto las inconsistencias de la versión oficial y, con la ayuda del tenaz abogado Darío Fernández, lograron llevar a juicio a parte de los implicados.

El juicio se inició el 14 de junio de 1982, trece meses después, y finalizó el 27 de julio. Solamente fueron procesados tres de los once guardias: el teniente coronel Castillo Quero, que en el momento de los hechos estaba al frente de la Comandancia de Almería y era el mando de la operación, el teniente Gómez Torres y el guardia Fernández Llamas.

El abogado de la acusación particular, Darío Fernández, en todo momento intentó que fueran condenados por asesinato, en contra de la opinión del fiscal, que calificaba los hechos de homicidio. Le fue denegada una prueba fundamental en cualquier proceso judicial sin ninguna razón de peso, como es la reconstrucción de los hechos, y siempre dudó de las garantías técnicas y científicas de las autopsias realizadas por los forenses. Fue constantemente acuciado y los intentos de intimidación por parte de miembros de la Benemérita fueron variados, “incluida una bomba bajo su coche: Darío tuvo que esconderse en una cueva”, recuerda Lola Liquete Cobo.

No fue Darío Fernández el único intimidado. José Criado, Pepe el barbero, un militante de la izquierda almeriense, rememora esos días en el libro aún inédito La Chanca. Una Revolución (1940-2000): “Cuando la farsa del juicio, que yo le llamo farsa de juicio porque eso fue, la represión que tuvimos fue peor porque denunciamos la farsa que estaban haciendo. Eso nos supuso… A mí me asaltaron mi negocio, mi peluquería. El local donde teníamos la sede de la Plataforma de Lucha Obrera fue asaltao, literalmente asaltao. Fue violentao y yo me tuve que tirar en aquellos entonces quince días fuera de Almería, había orden de arresto contra mí y me tuve que ir a Murcia.

Los abogados de la defensa calificaron en todo momento de terroristas a los fallecidos, incluso con posterioridad a la correcta identificación de los mismos. De hecho, en el periodo que transcurrió desde el crimen hasta la finalización del juicio desde diversas instancias se continuó poniendo en duda su identidad, pasando de terroristas a delincuentes comunes o bien, homosexuales. Además, se intentó crear un clima según el cual Almería estaba infestado de terroristas y pisos francos.

Lo cierto es que no se encontró ningún impacto de bala en las ruedas del Ford Fiesta, pero sí alrededor del depósito de gasolina y en los cuerpos y en las cabezas de los  fallecidos. Algunos de los impactos habían sido realizados de arriba abajo,contradiciendo la versión de los guardias de que los disparos se hicieron antes de que el coche cayera a la hondonada y se incendiara.

En el lugar de los hechos se encontró una lata de gasolina. Las pistolas que presuntamente se habían descubierto horas después de la detención en el coche de los detenidos estaban llenas de herrumbre y estaban datadas en 1921. En el juicio a instancias del abogado de la acusación se declaró por parte de miembros de la Guardia Civil que perfectamente podían ser armas confiscadas y depositadas en cuarteles.

Por si fuera poco, cinco pescadores que pasaban por la carretera de Gérgal cuando el coche estaba incendiándose con los tres jóvenes dentro ratificaron en el juicio que pararon para ofrecer su ayuda y un extintor que portaban en su automóvil, y que un guardia civil les dijo que no era necesario ya que los heridos habían sido evacuados (lo cual, evidentemente, no era así).

En las conclusiones finales los abogados defensores reconocieron por fin que había existido un delito de homicidio, cuando previamente afirmaban que no había existido delito, pero alegaron “cumplimiento del deber” de los tres enjuiciados y “obediencia debida” en los casos del teniente y del guardia. El fiscal, sospechosamente coordinado con los defensores, no cambió sus alegaciones y siguió manteniendo en todo momento que se trataba de un homicidio.

Al teniente coronel Castillo Quero, que en ningún momento ha mostrado sombra de arrepentimiento, se le sentenció a una pena de 24 años de prisión. Al teniente Gómez Torres a 15 años de prisión, y al guardia Fernández Llamas a 12 años de prisión. Todas las penas citadas implicaban además la baja en el cuerpo de la Guardia Civil.

En todos los casos los acusados salieron de la cárcel con bastante antelación al final de sus penas por un teórico buen comportamiento (Castillo Quero logró el tercer grado a los tres años). Además cumplieron en unas condiciones que para sí quisieran muchos de los internos que siguen penando por las cárceles de España. Durante parte de la pena residieron en centros militares en lugar de hacerlo en cárceles ordinarias y, tal y como se denunció años después, recibieron un ‘salario’ procedente de los fondos reservados del Ministerio del Interior.

Con posterioridad a la sentencia, tal como mostró el diario El País en su edición del día 15 de octubre de 1985, la esposa del ex-teniente coronel Castillo Quero solicitó para su marido un indulto por “sus largos servicios a la patria”.

El 22 de abril de 2015, el Diario de Almería dio cuenta de cómo la formación política Amaiur había formulado varias preguntas relacionadas con el Caso Almería en el Congreso de los Diputados. Quería saber si los agentes de la Guardia Civil condenados por asesinar a los tres jóvenes cobraron esas ayudas de fondos reservados, las cantidades y si, finalmente, el Gobierno contemplaba considerar a los fallecidos como víctimas del terrorismo, tal y como reclaman las familias. Jon Iñarritu, diputado de Amaiur, recibió la siguiente respuesta a sus numerosas preguntas: “El Gobierno carece de información que pueda aportar a una respuesta parlamentaria, dada la antigüedad de los hechos referidos en la pregunta”.

Unas conclusiones que se extienden en el tiempo

Tanto las familias de los jóvenes fallecidos como su abogado, numerosos periodistas y políticos que siguieron el caso, tienen hasta el día de hoy, 35 años después, otra versión de los hechos que se sigue manteniendo en la oscuridad por parte de las sucesivas autoridades gubernativas y de la Guardia Civil.

Caben pocas dudas respecto a que a Juan Mañas, a Luis Cobo y a Luis Montero los mataron miembros de la Guardia Civil en un estado de confusión rayano en la demencia o la obsesión. Pudiendo realizarse las comprobaciones de identidad oportunas no se hicieron, pese a que la Guardia Civil tenía medios para ello, tal y como se comprobó en el juicio. Las pistolas que dijeron haber encontrado en el coche, con toda probabilidad fueron colocadas allí para justificar la inculpación como militantes de ETA.

Es muy probable que a uno de ellos o a todos se les trasladara a una antigua fortaleza cerca de la costa y se les torturara intentando arrancarles una confesión. También es posible que alguno de ellos o todos fallecieran bajo tortura y que el Ford Fiesta en el convoy de traslado solamente transportara en la parte de atrás personas muertas o… sus restos. Si fuera así, estaríamos ante un concepto aún más perverso de la “ley de fugas”.

Es posible que se prendiera el coche utilizando la propia gasolina del depósito y también la del bidón que se encontró en los alrededores, con el objeto de ocultar las lesiones producidas con antelación.

Este 10 de mayo se cumplen 35 años de los hechos que se relatan. Las familias continúan en completo desacuerdo con el desenlace. Por ello, siguen pidiendo que se aclaren las circunstancias reales de la muerte de sus familiares y que recaiga la ley con justicia en los causantes. Los guardias civiles eran once y solamente fueron juzgados tres. El resto, además de participar en la acción, cometieron el delito de ocultación de pruebas.

Las familias siguen solicitando dignidad para los jóvenes asesinados y que se les considere víctimas del terrorismo. En ningún momento ha sido aceptada esta cuestión, alegando que solamente pueden ser consideradas así las víctimas de ETA […]

El año pasado, en la plaza de Pechina, localidad de nacimiento de Juan Mañas, se le levantó una placa en homenaje y en recuerdo de los hechos acaecidos. En Cantabria, tierra de nacimiento o de adopción de todos ellos, jamás se ha realizado un acto de homenaje oficial ante sus asesinatos.

Fuente: http://www.eldiario.es/norte/cantabria/sociedad/Caso-Almeria-verguenzas-Transicion_0_513049551.html

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies