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Día: 20 de abril de 2016 (página 1 de 1)

En funciones

Bianchi

La no comparecencia del Gobierno en el Congreso para responder a la sesión de control, que le llaman cómicamente, demuestra que, bajo el capitalismo monopolista de Estado -lo del «neoliberalismo» es una broma-, no es ya que la separación de poderes sea otra broma, sino que el supuesto poder legislativo, la Cámara Baja, que se dice a imitación inglesa, tenga poder alguno, sino que es el Ejecutivo, el Gobierno, quien lo tiene de manera efectiva sin responder ante nadie (y no digamos ante el Senado o Cámara Alta parasitaria y gorrona donde las haya).

En los tiempos finiseculares con un capitalismo premonopolista de corte demoliberal donde imperaba el «turnismo» -una suerte de bipartidismo entre el partido conservador y el partido liberal de Cánovas y Sagasta a imitación, otra vez, del bicameralismo británico-, con mayor o menor libre concurrencia -el «libre mercado» tan cacareado hoy que sigue siendo una feroz competencia entre tiburones por achicar ese mercado-, todavía podría hablarse, con naturales reservas, de la importancia del Parlamento, del Legislativo, y ello con un sufragio cuasicensitario. Hoy no;hoy el Congreso español no vale ni para tomar por el orto, por no decir el gráfico termino que el lector está pensando, pero nuestra fineza y elegancia nos impide exhalar. Quien manda, decide y corta el bacalao, al menos en teoría, que ya sabemos a qué intereses y poderes fácticos obedecen, es el Ejecutivo, el Gobierno. Y no es la primera vez que no comparece ante las Cortes, expresión ésta mas del agrado del facherío que la del Congreso, que suena mas «liberal», digamos a modo de digresión ilustrativa.

Se supone que el electorado, en unas elecciones generales, elige unos diputados, no un gobierno, ojo, pues el Gobierno sería elegido por los diputados electos ya en sus escaños. No es el caso estos días que asistimos al teatrillo que se montan sólo para formar parte del Gobierno -me pido la vicepresidencia decía P. Iglesias con un descaro propio de neófito dueño del balón del recreo- sin importarles tres cojones el país, la nación y esas bobadas que dicen de cara a la galería con los micrófonos delante. Es más, si convocan nuevas elecciones, como parece que va a ser, aunque vete a saber con esta gente, lo que se está diciendo en realidad es que el pueblo -digámoslo así- ¡¡¡no ha sabido elegir!!! No es ya que las distintas fuerzas políticas, como le llaman en el argot seudodemocrático, no se pongan de acuerdo en el nuevo «tetrapartidismo» con partidos «emergentes», sino que es el cuerpo electoral -eso que llaman «pueblo» sin contar jamás la abstención- el inmaduro que no ha sabido elegir bien, ha suspendido en junio y se le convoca en septiembre a ver si aprueba y se esmera.

Pero lo mas patético es ver cómo sus señorías lanzan sus peroratas en el Congreso a unos escaños ¡¡vacíos!! se supone que ocupados por los ministros del Gobierno, pero que están ausentes. Esto en el siglo XIX, en el parlamentarismo decimonónico, sería impensable;en la actualidad ya se ve que no, que no es ya impensable, sino visible, y ello porque están las cámaras de televisión que recogen, para que las veamos, la escena (Castelar y Cánovas solo tenían la prensa como soporte informativo). Sería el paroxismo absoluto de no ser porque los diputados se dirigen a las televisiones y no al Gobierno ausente;de no haber televisiones que recogieran las imágenes, ni irían, o se irían al bar.

«Telecracia» le llamaban algunos hace años. Un término, para mi, abusivo, por lo de «kratos» digo (lo de «demos» ni menciono para no ofender el sentido del humor de nuestra millonaria audiencia).

Buenos días.

La CIA está detrás de los ‘Papeles de Panamá’

Bradley Birkenfeld
La semana pasada una información de la cadena estadounidense de televisión CNBC, que se remite a Bradley Birkenfeld, confirmó que es la CIA quien ha filtrado los “Papeles de Panamá” (*).

“Estoy seguro de que la CIA está detrás de esto”, declaró Birkenfeld a la cadena. Birkenfeld trabajó durante años para la Unión de Bancos Suizos (UBS) en Suiza.

Entonces ofreció la información sobre las sumas de dinero evadidas al fisco de Estados Unidos en cuentas secretas y tuvo que cumplir dos años de cárcel en una prisión, aunque fue recompensado con 104 millones de dólares.

En el caso de los “Papeles de Panamá” Birkenfeld señaló a CNBC que los nombres que se están publicando proceden, en una importante proporción, de países con malas relaciones diplomáticas con Washington: Rusia, China, Pakistán, Argentina…

Además, está la cuestión de la escasez de nombres de millonarios estadounidenses. “Francamente, tiene toda la pinta de ser la operación de una agencia de inteligencia”, declaró.

Sin embargo, hay indicios que apuntan en otras direcciones, como la información perjudicial sobre la familia del primer ministro británico, David Cameron, estrecho aliado de Washington.

Para Birkenfeld se trata de “daños colaterales” en una operación de gran calado. “Si la NSA y la CIA pueden espiar a gobiernos extranjeros, con más razón podrán espiar a un despacho de abogados” como Mossak Fonseca, aseguró Birkenfeld.

“Pero solo hacen pública selectivamente aquella información que no daña a Estados Unidos. Y hay algo muy siniestro detrás de todo esto”.

(*) http://www.cnbc.com/2016/04/12/swiss-banker-whistleblower-cia-behind-panama-papers.html

El enaltecimiento de los grupos armados alcanza proporciones masivas

El miércoles de la semana pasada la Guardia Civil detuvo a 14 personas en una operación ordenada por el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional. Los detenidos son usuarios de redes sociales que de manera continuada han defendido las acciones de los grupos armados como ETA, GRAPO o Terra Lliure.

Las detenciones se han producido en las provincias de Barcelona (3), Murcia (2), Madrid (1), A Coruña (1), Pontevedra (1), Tarragona (1), Navarra (1), Valencia (1), Alicante (1) y Granada (1).

En Amurrio (Álava) ha sido detenida una persona en que ha sido trasladada al cuartel de la Guardia Civil de La Salve, en Bilbao, para prestar declaración. Responde a las iniciales de X.E.C. y cometió los hechos cuando tenía 17 años. Se trata de un remero del Club Deportivo Kaiku.

La operación, denominada Araña-IV, ha sido desarrollada por la Guardia Civil que ha utilizado innovadoras herramientas de monitorización para búsqueda y análisis de la información existente en las redes sociales, principalmente en Facebook y Twitter, que ha sido elaborada por la Universidad de Alcalá de Henares, en Madrid.

“Las investigaciones llevadas a cabo hasta el momento han permitido localizar en las redes sociales numeroso contenido apologético de diferentes grupos terroristas, en particular ETA, pero también de otras organizaciones terroristas, tales como GRAPO o Terra Lliure, así como contenido que humilla directamente a las víctimas de estas organizaciones”, según un comunicado del Ministerio del Interior.

Este tipo de redadas masivas constituyen, según el Ministerio del Interior, un golpe a aquellas personas que intentan desde el anonimato fomentar la lucha armada.

Esta operación es continuación de las operaciones Araña-I y Araña-II desarrolladas en mayo y noviembre de 2014, y de la operación Araña-III realizada en mayo de 2015. De los más de 60 detenidos en las tres fases anteriores, se ha dictado sentencia sobre una veintena de casos que han sido condenados mayoritariamente a penas entre de 1 y 2 años de  prisión por el ejercicio de su derecho a la libertad de expresión.

Además la Guardia Civil prepara al menos unas cien detenciones más, una vez que la sobrecarga de trabajo de la Audiencia Nacional como consecuencia de estos juicios se aligere un poco.

La pobreza en el país más rico de la tierra

John Pilger

Hace unos días me llamó Rosalie Kinoth-Monks. Rosalie es una anciana del pueblo Arrernte-Alyawarre, que vive en Utopía, una vasta y remota región en el “corazón rojo” de Australia. La ciudad más cercana es Alice Springs, separada por más de 200 millas de un antiguo paisaje de spinifex y remolinos de polvo rojo. Los primeros europeos que llegaron, tal vez enloquecidos por el calor, imaginaron una utopía blanca que no les tocaba imaginar, porque éste es un lugar sagrado, el hogar de la presencia en la tierra más antigua y más continuada.

Rosalie estaba angustiada, elocuente y desafiante. Su reputación de no tener miedo a hablar, en una sociedad tan a menudo sorda a los gritos y a la angustia de sus primeros pobladores, su especial singularidad, está bien ganada. Tuvo un papel en mi película “Utopia”, con una desgarradora descripción de la gente desechable: “No nos quieren en nuestro propio país”. Describió el legado de un genocidio: palabra que Australia odia y teme.

Hace una semana, Rosalie y su hija Ngarla lanzaron la alerta de que la gente se estaba muriendo de hambre en Utopia. Dijeron que los ancianos indígenas en las reservas no habían recibido comida de un veterano programa de asistencia financiado por el gobierno australiano, y administrado por el Consejo regional. “Un anciano con un Parkinson muy avanzado recibió dos pequeños paquetes de carne picada y pan blanco”, dijo Ngarla. “Las ancianas de las cercanías no recibieron nada”. Pidiendo envíos de comida, Rosalie dijo que “toda la comunidad, incluyendo niños y anciano están sin comida, a menudo diariamente”. Ella, su hija Ngarla y la comunidad han cocinado y distribuido comida en la medida en que han podido.

Esto no es  inusitado. Hace cuatro años, viajé en coche hasta el “corazón rojo”, y me entrevisté con la doctora Janelle Trees, una médico generalista, cuyos pacientes viven a pocas millas de los resorts para turistas de a 1.000 dólares la noche, en las cercanías de Ayers Rock. “La malnutrición es común. Quise dar a un paciente un antiinflamatorio para una infección evitable si las condiciones de vida fueran mejores, pero no pude tratarla, porque no disponía de suficiente comida, y no podía ingerir las pastillas. A veces me siento como si estuviera tratando en condiciones similares a la clase obrera a principios de la revolución industrial”.

“Hay asbestos en muchos hogares aborígenes, y cuando alguien tiene fibra en sus pulmones y desarrolla mesotelioma, el gobierno no se preocupa. Cuando los niños tienen infecciones crónicas y acaban engrosando esas increíbles estadísticas de indígenas víctimas de enfermedad renal, y vulnerables hasta el punto de batir récords mundiales de reumatismo cardíaco, no se hace nada. Y me pregunto por qué”.

En la llamada telefónica, Rosalie me decía: “No es tanto el hambre física como el trauma de mi pueblo, de comunidades enteras. Nos engañan continuamente. La Australia blanca monta organismos y estructuras que dan la impresión de ayudarnos, pero es solo una impresión, nada más. Si nos oponemos, es un delito. La simple asociación es delito. Los suicidios suceden en todas partes. [Me dio detalles del sufrimiento en su propia familia]. Matan nuestros valores, rompen nuestra vida tradicional hasta que no queda nada”.

El consejo regional de Barkly dice que su programa de asistencia a mayores funciona y protesta de que el consejo es “el mas pobre de las tres áreas de gobierno, y muy dependiente del Territorio Norte y de los fondos del Gobierno federal para proporcionar esos servicios”. Barbara Shaw, presidenta del consejo, está de acuerdo en que es “totalmente inaceptable que la gente muera de hambre en un país rico y desarrollado como Australia”, y que “es desagradable y erróneo que los pueblos indígenas sufran una pobreza como ésa”.

El hambre y la pobreza, y la división a menudo extendida en los pueblos indígenas cuando intentan identificar a los responsables surgen, en gran medida, de un extraordinario episodio conocido como “La Intervención”. El secreto inconfesable de Australia.

En 2007, el entonces primer ministro John Howard envió al ejército a las comunidades indígenas en el Territorio Norte, para “rescatar a niños” que, según aducía su ministro de Asuntos Aborígenes, Mal Brough, estaban siendo abusados por pedófilos en “cantidades inimaginables”.

“La Intervención” fue mas tarde expuesta como un fraude por la Comisión de Delitos Australiana, la policía del Territorio Norte y un informe irrecusable de especialistas en medicina infantil. Sin embargo, “La Intervención” permitió al gobierno la destrucción de los vestigios de autodeterminación en el Territorio Norte, la única parte de Australia en donde los pueblos aborígenes gozaban de derechos sobre la tierra legislados a nivel federal. Aquí han administrado sus tierras con la dignidad de la autodeterminación y conexión entre la tierra y la cultura, y, como informaba Amnistía, una tasa de mortalidad un 40% más baja. La distribución de los alimentos nunca fue un problema.

Es este estilo de “vida tradicional” lo que supone un anatema para el parasitario sector de funcionarios, contratistas, abogados y consultores que controlan y a menudo se benefician de la Australia aborigen, si bien en forma indirecta, a través de estructuras corporativas impuestas a las organizaciones indígenas. Las reservas remotas se ven como una amenaza ideológica, porque expresan un comunalismo que no casa con el neoconservadurismo que dirige Australia, y que demanda “asimilación”.

Es como si la resistente existencia de un pueblo que ha sobrevivido y resistido más de dos siglos de colonialismo, masacre y robo siguiera siendo un espectro en la Australia blanca: un recuerdo de quien es esta tierra realmente.

Conozco a estas comunidades y a su pueblo, que me han enseñado las condiciones impuestas. Algunas son la falta de agua corriente, de sanidad y de energía. El sostenimiento básico debiera unirse a esta lista. Según el Informe sobre Riqueza Global del Credit Suisse, Australia es el lugar más rico de la tierra. Los políticos en Canberra están entre los ciudadanos más ricos; les gusta colgar arte indígena en las blancas paredes de sus oficinas en el inhóspito y moderno y nuevo Parlamento. Su autoindulgencia es legendaria. La última ministra para Asuntos Indígenas del Partido Laborista, reamuebló su oficina con un coste para el contribuyente de 331.144 dólares. Durante su mandato, el número de aborígenes viviendo en chabolas aumentó casi un tercio.

Cuando el profesor James Anaya, el respetado consultor para los derechos de los pueblos indígenas de la ONU, describió “La Intervención” como racista, el portavoz de la oposición en asuntos indígenas, Tony Abbott, dijo a Anaya que “se buscara la vida”, y no “escuchara solo a la pandilla de los humillados”. Abbott llegó a primer ministro de Australia; fue destituido el año pasado.

Cuando comencé a filmar a los indígenas australianos hace unos treinta años estaba en marcha una campaña internacional para acabar con el apartheid en Sudáfrica. Habiendo estado trabajando en Sudáfrica, quedé sorprendido por las similitudes entre la supremacía blanca y la conformidad, la actitud a la defensiva y la indiferencia de gente que se veía a si misma como liberal. Por ejemplo, la población encarcelada negra en Australia es mayor que la de Sudáfrica durante el apartheid. Los indígenas van a prisión, les golpean en la detención y mueren estando bajo detención como si fuera una rutina. En comunidades desesperadas, niños de incluso diez años se suicidan.

Y ningún oprobio internacional, ningún boicot ha molestado la superficie de la “afortunada” Australia, Como la llamada de Rosalie nos recuerda, esa superficie debería ser rota cuanto antes.

Fuente: http://johnpilger.com/articles/starvation-in-australia-utopia-s-dirty-secret

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