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Día: 29 de marzo de 2016 (página 1 de 1)

¿Quién asesina a los ‘sin techo’ en España?

Juan Andrés Pérez Rodríguez

Cada semana muere en España alguna persona sin hogar. De ese total, al menos una pierde la vida, mensualmente, por agresiones violentas.

Así lo reconoció el ministro de Sanidad español, Alfonso Alonso, en la presentación de la Estrategia Integral para Personas Sin Hogar. Un proyecto que desde el pasado año “forma parte del Plan de Inclusión Social” y “cuyo objetivo es -oficialmente- prevenir, mejorar la atención, reducir el número de personas que viven en la calle y restaurar su papel en la sociedad”.

Según datos publicados por el Centro de Acogida Assís, cada cinco o seis días muere en España una persona sin hogar en la calle y cada 20 otra como consecuencia de una agresión.

Conforme a los datos del último informe, basado en entrevistas a personas sin hogar, del Observatorio Hatento y otras organizaciones que estudian las agresiones a los “sin hogar”, un 47,1 por ciento de las agresiones registradas se han debido al odio hacia los pobres (aporofobia). De ese total, un 60 por ciento han sido agresiones físicas, mientras que el otro 40 por ciento  han quedado en insultos y tratos vejatorios.

Destaca en el informe que en el 28,4 por ciento de los casos los agresores eran jóvenes, mayoritariamente varones.

En dicho informe se recoge, asimismo, el patrón que caracteriza a este tipo de agresiones de odio, llamadas también de “ocio”: a altas horas de la madrugada grupos de jóvenes salen de un lugar de ocio, buscan o encuentran a una persona durmiendo en un parque, en un cajero o en un banco de la calle y a “divertirse”

Según relata  Maribel Ramos, coordinadora del Observatorio Hatento, después de los insultos muchas veces les orinan encima,  les pegan y  “siempre hay risas”.

Estas personas – reitera la activista- “se convierten en un juguete más en mano de estos jóvenes, que a menudo lucen esvásticas, lo cual, a la hora de perseguir el delito, puede convertirse en un problema”.

Primero -apunta- porque escapa a “los datos de delitos de odio que ya recopila el ministerio del interior” y, segundo, porque a pesar del esfuerzo por “sensibilizar” a los cuerpos de seguridad, éstos no identifican las situaciones de violencia como tales. Suelen culpabilizar a la víctima -subraya  Ramos- argumentado que se trata de reyertas en las que al agredido no es una víctima inocente.

En este sentido, y tras los sucesos en la Plaza Mayor de Madrid con los cerca de 3.000 fanáticos holandeses del club de fútbol PSV, que lanzaron monedas a varias señoras que estaban pidiendo entre los turistas y visitantes, el Observatorio Hatento se ha preguntado: “En qué medida la intervención policial hubiera sido la misma si en lugar de mujeres en situación de exclusión social, las víctimas no hubieran pertenecido a un perfil de exclusión tan extremo”.

Los datos que acabamos de ver constituyen, sin lugar a dudas, una pequeña muestra del conflicto de clases que divide a la sociedad española y que la grave crisis económica desnuda con crudeza.

Por los estudios socio-psicológicos sabemos que la competencia económica induce en quienes aún están a salvo de la ruina económica a la autocomplacencia frente a los “perdedores de la vida” como una forma de reforzar el propio “éxito”. En algunas personas se activa entonces el menosprecio y la insensibilidad que motivan asesinatos tan despreciables y canallas.

Sin embargo, y a pesar de la hoja de parra que representa la Estrategia Integral para personas Sin Hogar que impulsa el gobierno ultra conservador del Partido Popular, las causas de esas muertes continuarán provocando más desdichas como estas.

Muertes y desdichas como las que pudiera provocar el cumplimiento de la orden de desalojo que el pasado 14 de marzo, certificara el alcalde del municipio grancanario de Santa María de Guía,  Pedro Rodríguez contra las 77 familias alojadas en unos bloques de viviendas abandonados en nombre de la “seguridad” de los hombres, mujeres, ancianos y niños que allí viven.

Los vecinos de la comunidad “La Esperanza” lo tienen claro: “Nos quiere desalojar porque los edificios son un peligro para nuestra seguridad. Algo imposible de creer, teniendo en cuenta que lo que quiere es enviarnos a morir o a vagar por las calles con nuestro centenar de niños”. ¿Lo tendrá claro el alcalde?

http://canarias-semanal.org/not/18066/-quien-asesina-a-los-sin-techo-en-espana-video-/

La policía es lo primero y lo más importante

Tras la captura de Salah Abdessalam en Bruselas, la fiscalía belga organizó una conferencia de prensa para agradecer a los periodistas que no hubieran informado de una noticia que era conocida por anticipado.

Los periodistas se miraron unos a otros desconcertados y quienes no estaban al tanto del secreto, que eran la mayoría, se indignaron, tanto por su marginación como por la autocensura de sus colegas.

Pues sí, señoras y señores; la libertad de expresión tiene esa insospechada faceta: la de saber algo y callarse, es decir, la de publicar lo que les da la gana.

Ustedes no sabían -por eso se lo contamos nosotros- que hay algo mucho más importante aún que la libertad de expresión: que la policía detenga a un delincuente. Eso es algo que merece algunos sacrificios.

Habrán escuchado mil veces afirmar que hay una contradicción entre la libertad y la seguridad y que ésta es más importante que aquella. Esto es más falso que un billete de tres euros. Verán:

1. La tarea de los fiscales es perseguir a los malvados
2. Para cumplir con esa tarea deben mantener la boca cerrada
3. Si son unos bocazas, incumplen con su función
4. La tarea de un periodista es informarse para informar a otros
5. Si no lo hacen también incumplen con su tarea

Se trata, pues, de un incumplimiento por partida doble: nadie hace sus deberes. Afortunadamente aún hay quien exige explicaciones a las personas por ello. Naturalmente no nos referimos a España sino a otros países.

El redactor jefe del diario belga Le Soir lo cuenta así: “Hacia las 9,30 recibí dos llamadas, una del centro de crisis y la otra del gabinete del Primer Ministro, pidiéndonos que nos distanciáramos, que no citáramos precisamente los barrios en los que ocurrían las operaciones para no comprometerlas. Reuní a los jefes de servicio y tomé la decisión de aceptar”.

El periodista, pues, reconoce que no se debe al periódico, ni a sus lectores, sino al Primer Ministro. Es posible que luego, a pesar de todo, no le importe hablar de entelequias como “objetividad” e “independencia”.

No es la primera vez que ocurren este tipo de cosas. Sophie Lejoly, de la Agencia Belga, confiesa que ya ocurrió tras los atentados de París en enero del año pasado.

En privado los periodistas reconocen que su tarea se subordina a las necesidades de las operaciones policiales y no necesitan que nadie les diga lo que deben o no deben hacer. Simplemente impera la autocensura como la cosa más natural del mundo.

¿Saben? La policía es lo primero y lo más importante.

La nueva estrategia de Rusia en Siria

The Saker

Son tiempos sorprendentes. Hace solo dos semanas, indiqué la probabilidad de una intensa escalada de la guerra en Siria, y esta semana Vladimir Putin  anunciaba la retirada de lo que yo llamaría el  componente de “ataque aéreo táctico” de las fuerzas rusas en Siria. ¿Cómo es posible esto? ¿Cómo pueden los rusos avisar de que hay tropas turcas listas para invadir Siria y luego retirar repentinamente una importante porción de su potencia de fuego en Siria?

La explicación más tonta de todas se dio en cuanto Putin hizo su anuncio: “Los rusos tienen miedo y corren para abandonar Siria”. Esta explicación fue adoptada inmediatamente por una variada colección de gente muy diversa: norteamericanos cuya ilusiones sobre el poder militar estadounidense fue golpeado por las humillante comparación de la actuación de ambos países, patrioteros rusos que siempre acusarán a Putin de traicionar algo o a alguien, estrategas de sillón que siempre jalean la acción militar independientemente de cualquier otra circunstancia, etc.

Como mencioné en un anterior artículo, el hecho es que los rusos han cumplido todos sus objetivos, y los que acusan a Rusia de “huir” o bien ignoran deliberadamente los clarísimos objetivos que tenía la misión (“estabilizar la autoridad legítima y crear condiciones para un acuerdo político”) o bien nunca se molestaron en saberlos. Parece que esta gente elude la imposibilidad lógica de “huir” después de haber conseguido todas las metas.

Para los interesados en el tema, recomendaría el absolutamente soberbio análisis de Alexander Mercuris en su artículo “La retirada rusa de Siria. Por qué tuvo lugar y por qué el cambio de régimen no esta en el programa”, que yo considero la mejor y más profunda discusión sobre el tema.

Pero nada de esto responde a la pregunta de por qué los rusos retiran fuerzas cuando turcos y saudíes están preparados para entrar.

Como la mayoría de las vías muertas lógicas, esta cuestión hace dos suposiciones falsas.

1. Que la mejor/única manera de mantener a los turcos fuera es disuadirlos mediante la fuerza militar.
2. Que si los turcos invadieran la única/mejor solución para impedir su objetivo es usar las capacidades militares de las bases rusas en Siria.

Las trataremos una por una. Pero antes repetiré una vez más mi mantra desde Las trataremos una por una. Pero antes repetiré una vez más mi mantra desde hace 22 semanas: la fuerza militar rusa en Siria es pequeña. Nunca se diseñó para repeler una agresión turca (ni pensar en proteger a Siria de la OTAN o de los Estados Unidos), y mucho menos para una guerra regional con Turquía, Arabia Saudí y dios sabe cuantos otros pequeños Estados. Nunca fue el objetivo ruso, y por tanto las fuerzas enviadas a Siria nunca tuvieron este tipo de capacidad. Ni hace 22 semanas no ahora.

En segundo lugar, si Erdogan y la casa de los Saud tienen poco que perder en una invasión a lo loco de Siria, Rusia tiene mucho que perder y la última cosa que Putin o Rusia desea es algún tipo de enfrentamiento militar con Turquía (aunque no esté la OTAN detrás) o Arabia Saudí. Si consideramos esto se hace evidentemente obvio que usar una fuerza pequeña y vulnerable para disuadir a Turquía más Arabia Saudí es la peor estrategia posible, especialmente si esto se elevara a una guerra regional.

Lo que los rusos hacen es otra vez, de nuevo, el típico movimiento  de judo al estilo Putin contra los turcos. En vez de la escalada, simulan abandonar (si, simulan; más sobre esto después). Para los turcos sería muy duro invadir Siria de repente cuando incluso los Estados Unidos y Europa están siguiendo, aunque sea a disgusto, las iniciativas rusas de paz. No es que yo espere ningún sentido de los plazos, o para este caso, decencia, por parte de Erdogan.

Pero creo que sus consejeros son los suficientemente inteligentes para darse cuenta de que si Turquía entra cuando Rusia sale presentaría a los turcos como asquerosamente malvados (otra vez). Aun más importante, presentaría a los que rechazaran una invasión turca como el partido de los que repelen agresiones.

Examinemos la segunda proposición: si los turcos invaden ¿tendría sentido utilizar las fuerzas rusas en Khmeimim para contener la invasión? Lo primero, tengamos en cuenta que los cazas aire-aire (SU30SM y SU-35) no se han retirado. De hecho, yo espero que el contingente sea lenta y discretamente aumentado. En segundo lugar, los SU-34 son aviones de largo alcance y pueden atacar objetivos en Siria despegando del sur de Rusia (o de Irán). Como los SU-24M y los SU-25SM, serian muy útiles contra los turcos, pero también serían vulnerables, especialmente a un ataque directo contra Khmeimim. Finalmente, los misiles de largo alcance TU-22M3 y TU-160 nunca tuvieron base en Siria. Como los misiles de crucero rusos, tienen un alcance de 1.500 kilómetros (Kalibr) y 4.500 kilómetros (X-101), y pueden ser lanzados desde el Caspio, desde el Mediterráneo o desde el aire. Así que mientras el actual despliegue de fuerzas reduce las capacidades de taque de las fuerzas rusas contra objetivos en Siria, no reducen de ninguna manera el total de la capacidad de ataque rusa contra objetivos en Siria. En Khmeimim, la base seguirá totalmente atendida, conservará su formidable capacidad de defensa aérea (S-400 y Pantsir-F) y un desconocido número de avanzados cazas rusos.

El mismo Putin ha dicho claramente que Rusia seguirá controlando el espacio aéreo sirio.

“Todos los componentes del sistema aéreo de defensa, incluyendo los de corto alcance Pantsir-F y los de largo S-400 Triumph estarán en funcionamiento. Quisiera destacar que hemos restaurado significativamente el potencial de las fuerzas aéreas de defensa siria, también. Todas las partes implicadas son conocedoras de esto. Ponemos en práctica las normas fundamentales internacionales; nadie tiene derecho a violar el espacio aéreo de un país soberano, Siria en este caso. Hemos creado junto con la parte norteamericana un mecanismo eficiente para evitar incidentes aéreos, pero todos nuestros socios han sido avisados de que nuestros sistema de defensa aéreos se usarán contra cualquier objetivo que consideremos que amenaza a personal de Rusia. Quiero resaltar que cualquier objetivo”.

Bastante claro, ¿no?

Durante el mismo discurso envío un mensaje clarísimo a cualquier aspirante a invasor.

“Si es necesario, desde luego, Rusia estará en disposición de aumentar su grupo en la zona en cuestión de horas al tamaño requerido para una situación determinada y para usar todas las opciones posibles”. De nuevo, diríase que el mensaje es clarísimo: lo que Putin anuncia esta semana es una nueva estrategia, y no un repliegue, ni mucho menos una retirada.

La puntuación final de esta primera fase es bastante impresionante, especialmente cuando se compara con el pálido resultado de la coalición dirigida por los Estados Unidos, cuyas operaciones coinciden con un aumento masivo de efectivos del DAESH. Veamos.

“En total, durante los cinco meses y medio de ataques aéreos, las fuerzas aeroespaciales rusas efectuaron más de 9.000 vuelos, siendo alcanzadas 26.000 infraestructuras terroristas. Entre ellas: 2.584 unidades de comunicación y mando, 401 campos de entrenamiento, 181 plantas de munición, 2043 depósitos de munición y combustible, 9318 fortificaciones de todo tipo, 287 infraestructuras petrolíferas, 2.912 camiones cisterna, 400 poblaciones más de 10.000 kilómetros cuadrados liberados por el ejército sirio. La provincia de Latakia totalmente liberada, las comunicaciones con Alepo restauradas, Palmira está bajo cerco y el control sobre los campos de gas y petróleo restablecido. La mayoría de las provincias de Hama y Homs limpias, la base de Kweires desbloqueada. El número total de daños de personas ruso”.

Pero estos (soberbios) resultados militares eran solo un medio para un fin muy concreto, “estabilizar la autoridad legítima y crear condiciones para un acuerdo político”. Ahora, sin embargo, será la tarea de los diplomáticos rusos capitalizar el trabajo de sus colegas militares. Sin embargo, desde ahora estos diplomáticos estarán en la “sombra” de las fuerzas armadas rusas y cada persona con la que hablen recodará que los rusos pueden regresar en cuestión de horas, golpeando dentro o alrededor de Siria en cuestión de minutos. Esta nueva realidad puede ser una forma mucho mas sofisticada de disuasión que mantener un pequeño contingente aéreo en Khmeimim. ¿O no?

Saliendo del foco de una posible invasión turco-saudí, podemos empezar a discernir el perfil de lo que puede realmente  ser la estrategia rusa: en vez de derrotar primero al Daesh y luego intentar reformar  Siria mediante el diálogo político, Rusia puede estar intentando invertir la secuencia, reformando primero Siria  con diálogo político y solamente después ayudar a una Siria “formateada” y unida a derrotar verdaderamente el Daesh. Si este es efectivamente el plan ruso es un plan atrevido y ambicioso, y exigirá un esfuerzo enorme de la diplomacia rusa, que tendrá, meticulosamente, vencer a cada facción opositora siria de una en una mientras, al mismo tiempo, vencer los esfuerzos de todas las partes que querrán sabotear el proceso de paz y denegar tanto a Rusia como al pueblo de Siria una victoria muy merecida.

Si la alianza tóxica de otomanos, wahabíes y sionistas dirigida por Estados Unidos tiene éxito descarrilando la iniciativa de paz, los rusos tal vez tengan que usar de nuevo su fuerza milita. Con los S-400 en su lugar y respaldados por (un desconocido número de) cazas, los cielos sirios quedan bajo el control de Rusia en un futuro previsible. Las condiciones para la resolución del conflicto aquí, pero si serán suficientes para asegurar una paz duradera es algo imposible de predecir.

Fuente: http://www.unz.com/tsaker/week-twenty-two-of-the-russian-military-intervention-in-syria-putin-announces-a-new-strategy/

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