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Día: 20 de febrero de 2016 (página 1 de 1)

‘Médicos Sin Fronteras es una rama del espionaje francés en Siria’

El 15 de febrero cayeron 4 obuses en el hospital de Maaret al-Noomane, una localidad siria cercana a Idlib en poder de los yihadistas, sostenido por Médicos Sin Fronteras. Fallecieron 25 personas, de las que 9 eran miembros de la ONG. Es posible que haya aún más muertos bajo los escombros, que aún no se han podido retirar en su totalidad.

En una entrevista al diario Le Monde, el doctor Mego Terzian, presidente de Médicos Sin Fronteras acusó de la matanza al gobierno de Damasco y a su aliado ruso.

“Se trata de zonas controladas por la oposición. Sería ilógico que ellos bombardearan un hospital conocido por cuidar a su población. Claramente los cuatro obuses fueron lanzados por la coalición que dirige el gobierno de Damasco. Y ciertamente de manera deliberada, porque los cuatro obuses cayeron en pocos minutos en el mismo lugar, en el edificio del hospital, lo que no puede ser un accidente ni el azar”, dijo al diario.

“Fueron contra el hospital porque consideran que cuidaba de la población o de los combatientes que son hostiles a ellos. Desde el inicio de la intervención rusa, los bombardeos se han intensificado. Llevan la misma política de destrucción que en Grozny, en Chechenia: una política de bombardeos masivos e indiscriminados. Es una política de tierra quemada”, añadió el doctor.

Por su parte, el gobierno de Damasco rechazó cualquier responsabilidad sobre la matanza en el hospital. El embajador sirio en Moscú, Riad Haddad, afirmó a la cadena de televisión pública de Rusia Rossiya 24 que quien está detrás del bombardeo del hospital es Estados Unidos.

Luego, Bachar Jaafari, el embajador sirio en la ONU, además de reiterar las afirmaciones de su colega en Moscú, dio un paso más: “Ese pretendido hospital se instaló sin el permiso del gobierno sirio por la red francesa llamada Médicos Sin Fronteras, que es una rama de los servicios de inteligencia franceses que operan en Siria”.

El embajador francés en la ONU, François Delattre, reaccionó inmediatamente a las palabras de Jaafari, expresando su más firme condena de las expresiones vertidas por el “representante del régimen de Damasco”.

¿Se pasó de rosca el embajador sirio en la ONU? Si tuviera razón y Médicos Sin Fronteras fuera -en efecto- un brazo del servicio secreto francés, se explicaría el hecho de que desde comienzos de este año, les ha ocurrido lo mismo en cinco ocasiones en cinco hospitales distintos… sólo en Siria ¿No es demasiada casualidad?

La revista Metro News se lo preguntaba muy recientemente (1): ¿por qué esa obsesión contra los hospitales de Médicos Sin Fronteras en Siria?

En Canadá otro medio, L’Actualité, ampliaba el radio de acción a los hospitales de Médicos Sin fronteras en otras zonas de guerra (2). En Haydan (Yemen) hubo un primer bombardeo el 30 de octubre del año pasado, luego otro más y el último se produjo el 10 de enero de este mismo año, siempre contra centros de la misma ONG francesa.

El 17 de junio de 2014 el gobierno de Sudán bombardeó otro que tenían en la región de Kordofan, en el sur del país. En octubre del pasado año se produjo el de Kunduz, causado por la fuerza aérea de Estados Unidos que opera en Afganistán.

(1) http://www.metronews.fr/info/bombardements-de-centres-msf-en-syrie-pourquoi-les-hopitaux-sont-ils-vises/mpbp!LMHjUXk66WiI/
(2) http://www.lactualite.com/actualites/les-hopitaux-de-medecins-sans-frontieres-de-plus-en-plus-la-cible-dattaques/

China domina la fabricación mundial de drones de alta tecnología

En los años ochenta la mayor parte de los artilugios electrónicos (foto, vídeo, audio) los fabricaba Japón y eran sinónimo de calidad y buenas prestaciones. Como país avanzado, el Imperio del Sol Naciente estuvo asociado a la alta tecnología, aunque no sabemos las condiciones en las que trabajaban los obreros japoneses en las fábricas.

Hoy los artilugios de alta tecnología los fabrica China que, sin embargo, tiene una fama pésima: mala calidad, se estropean rápidamente, a los trabajadores se les explota como a esclavos…

La multinacional china DJI Technology, especializada en la construcción de drones, se ha adueñado del mercado mundial. Domina el 70 por ciento del comercio internacional de estos dispositivos voladores.

Incluso la mayor parte de las empresas estadounidense también recurren a ella. 61 de las 129 empresas que tienen autorización para utilizar aviones no tripulados están comprando drones a DJI: el 47 por ciento del total.

Otras 400 empresas (más de la mitad de las 695 que aún tienen pendiente su aprobación), están esperando para utilizar aviones no tripulados de la multinacinoal china.

Con sede central en la ciudad china de Shenzhen, él éxito más rotundo de DJI es el dron Phantom 2 Vision+, que Estados Unidos se vende en por unos 1.200 dólares. Se trata de un modelo básico, como es en general el mercado en el que se mueve el fabricante chino. Estos drones se utilizan para sacar fotografías, producir vídeos, inspeccionar áreas, etc.

En cuanto al mercado de los vehículos aéreos no tripulados más sofisticados, está siendo limitado por la política de la Administración Federal de Aviación que restringe los vuelos comerciales con drones a operaciones que se realicen dentro de la línea de visión a altitudes de 152 metros o menos.

Esas normas están complicando los esfuerzos de empresas como Amazon y Google para desarrollar drones de alta tecnología capaces de transportar paquetes a través de largas distancias y, en definitiva, estas limitaciones están haciendo que esta industria no sea aún rentable… para todos menos para la empresa china.

Mientras este mercado termina de despegar, en 2014 DJI ganó casi 500 millones de dólares de beneficios, frente a los 130 millones del año anterior y se espera que supere los 1.000 millones en ventas este año.

¿A pesar de la mala calidad de los drones?

Hmmmmm, no sé, hay algo que…

Bianchi

Dan por la televisión, ese electrodoméstico familiar, la noticia de que ha aparecido en un río de Amberes el cadáver de un joven vasco al que se dio por desaparecido desde mediados de 2013. De seguido aparecen sus padres (y el alcalde del pueblo) en pantalla dando las gracias a los medios de comunicación por el interés y seguimiento del caso de su hijo, Hodei Egiluz, informático, que se fue a Bruselas con un contrato de trabajo, al parecer. Es el padre quien habla y hay algo que me llama inopinadamente la atención: el padre, dirigiéndose a los medios audiovisuales, ¡está leyendo lo que está escrito en un papel! Y lo hace, sin apenas levantar la vista, desvitalizando lo emocional cuando se lee algo, lo que sea, como quien lee un comunicado de no importa qué jaez: lo mismo podría ser una denuncia municipal, una reivindicación laboral que una condena de un execrable acto terrorista, que se dice en el argot. También hemos visto por la tele -haciendo una digresión- cómo un preferentista, estafado por Bankia, amagó con dar una colleja a R. Rato camino de declarar en los Juzgados, da vivísimas gracias a un canal de televisión privada -La Cuatro- por ser «la única que ha seguido su problema». Hummm, no sé, hay algo que me chirría, pero no sabría decir el qué exactamente, y menos cuando voy ya por el quinto whisky sin soda ni hielo sueco. Quizá en otra ocasión. Quizá el recién occiso Umberto Eco, especialista en Semiótica, hubiera podido arrojar alguna luz. Quizá…

Volviendo al inicio de esta tal vez descabellada nota, me llamó -ya digo y repito, disculpen- la atención el hecho de dar cuenta de una noticia luctuosa y triste que afecta a lo familiar, íntimo y sentimental mediante la lectura -con lo que de mecánico tiene la lectura de cualquier cosa que no sea un poema, en mi opinión- que no sabemos quién redactó ni es relevante ni nos importa porque no viene al caso: sí quién lo lee. Se pone uno en el lugar del deudo y se ve, no leyendo nada, sino diciendo lo que a uno le sale de las entrañas, de dentro, sin resquicio maquinal, incluso no diciendo -porque no es necesario ni lo exige «el guión»–  nada roto por el dolor.

Pero, ¿es que hasta en estas situaciones-límite hay que leer un papel? Todo tiene -dirían los estructuralistas o los «deconstruccionistas» derridianos- segundas, o terceras, «lecturas». En España es tradición estirar noticias de tintes, vale decir, siniestro, lo «negro», lo morboso. Un especialista -con gran éxito de ventas, como el «MARCA» en deportes- en los sucesos mórbidos -también lo hacía la revista «Interviú» cuando nació en 1976: política, desnudos y sucesos-, en pleno franquismo, fue el rotativo «El Caso», que algunos lectores recordarán, que daba cuenta de crímenes abominables cometidos por individuos de perfil lombrosiano que parecían llevar en los genes (como el presunto psiquiatra franquista Vallejo-Nájera decía de los comunistas) con instinto sádico. Me viene a la memoria, haremos un inciso, la llamada «matanza de Puerto Hurraco» (el «Crimen de Cuenca» pilla muy atrás en el tiempo) como ejemplo de la «España negra» rural y premoderna (ocurrió en plena «democracia») que deslucía los esfuerzos posmodernos de las «movidas». También me viene a la memoria, haciendo otro inciso, que en este país la historia real se escribe con incisos, incisivamente, el horrible crimen de Almería perpetrado por la Benemérita sobre tres jóvenes que iban a una boda a esa capital andaluza en 1981 encontrando el averno.

No estamos comparando nada, sólo decimos, sólo digo, que nada nos pasa a nosotros -somos afortunados los españoles- y todo pasa por ahí fuera, lejos, que nos tranquilicemos -viendo la tele, sobre todo- aunque esté casi toda la familia en el paro, que todo podría irnos peor, que volvamos a enchufar la tele para consolarnos e incluso comprobar que tanta desgracia ajena -los refugiados, los emigrantes es lo último- nos humaniza y nos quita las ganas de colgar al ladrón, al corrupto, al patrón y a quienes -medida preventiva y terapéutica- aspira a sucederles vendiendo burras, motos y peines y crecepelos en esta película del oeste. Me serviré el sexto mientras repongo «¿Quién sabe dónde?» del buenazo, que lo es, de Paco Lobatón. Y es que estas cosas, encima, crean adicción.

Buenas tardes.

‘Correréis como en el 39’

Rita Maestre en sus viejos tiempos
En 2011 un colectivo universitario, del que formaba parte Rita Maestre, actual portavoz del Ayuntamiento de Madrid, entró en la capilla de la Universidad Complutense de Madrid, dando voces contra el Vaticano y dejando su torso desnudo algunos de ellos.

Fueron detenidos y procesados por un delito que se llama “ofensas a la religión”, o sea, al catolicismo, que es la única verdadera religión. El juicio se celebró esta semana y el fiscal les pide un año de prisión.

El transcurso del tiempo es inexorable y, cinco años después, aquella radical estilo Femen que fue Maestre no es lo que era, por lo que pidió disculpas a la Conferencia Episcopal, aunque no sabemos el motivo de las mismas. El caso es que se disculpó ante la jerarquía, no ante los creyentes, que son quienes se pueden dar por ofendidos por ese tipo de protestas.

Son siempre los mismos pidiendo disculpas por lo que no puede ser nunca delito. Quien debería pedir disculpas y pedir la derogación de dicho delito es la Conferencia Episcopal. No es aceptable -de ningún modo- que en un Estado laico las universidades tengan ninguna capilla, ni mezquita, ni santuario, por lo que la portavoz municipal se disculpa por nada. ¿Cuándo van a pedir disculpas los demás?

El caso de Guillero Zapata, otro concejal del Ayuntamiento de Madrid, ya demostró que los fans de Podemos son las peores plañideras. Los ponen contra las cuerdas y no se cansan de disculparse y pedir perdón por nada. No son capaces de aceptarse a sí mismos, de sacar pecho por lo que alguna vez dijeron o hicieron y dar un paso al frente. Ni hablar. Lo suyo es recular.

Los fascistas, que nunca se han disculpado de nada, lo saben muy bien y les aprietan clavijas sabiendo que cederán. A raíz del juicio a Maestre, un editorial del diario fascista La Gaceta no se ha cortado ni un pelo en sus amenazas: “Correréis como en el 39”, les ha dicho.

En el 39 se produjeron centenares de miles de asesinatos, detenciones y exilios, pero el fiscal no ha procesado a los periodistas de La Gaceta por apología del terrorismo, ni ha cerrado el periódico… Nada de nada. Aquí el fascismo tiene patente de corso.

Por lo que nos toca, tomamos nota de algo que ya teníamos muy presente, porque si son capaces de decir algo así a los melifluos de Podemos, ¿qué no podremos esperar los que tenemos alguna aspiración seria de cambio?

La era del vacío ideológico absoluto (3): ‘think tanks’

Juan Manuel Olarieta

En el inglés que se habla en Estados Unidos “think tank” significa “cerebro” y podría traducirse como “equipo de expertos”. La acepción actual del término surgió en la Segunda Guerra Mundial, es decir, tiene un origen claramente militar. Se refería al departamento de un ministerio, normalmente secreto, en el que científicos y militares se reunían para planificar asuntos estratégicos.

En la medida en que Estados Unidos ni se desmilitarizó ni se desarmó tras la Segunda Guerra Mundial, esa forma de funcionamiento se consolidó en el interior y se expandió a otros países.

A la Corporación Rand (Research and Development) se la considera como el primer “think tank”. Fue creada en 1948 por el general Henry H. Arnold y hoy trabajan en ella más 1.000 investigadores. Aunque nació al servicio del Pentágono, luego extendió sus tentáculos hacia áreas como las relaciones internacionales o el comercio mundial, entre otras.

Se calcula que en el mundo existen alrededor de 1.500 “think tanks”, de los que 1.200 radican en los Estados Unidos. Son, pues, instituciones típicamente anglosajonas que el imperialismo ha difundido como una forma de funcionamiento de la moderna política monopolista.

Los “equipos de expertos”, que en España suelen adoptar la forma de fundaciones privadas, expresan la militarización de la política burguesa contemporánea. Antiguamente lo militar estaba asociado a las guerras, que eran intermitentes. Una vez acabadas, la pretensión de seguir poniendo lo militar en primer plano era tachado de “militarismo”, algo muy mal visto.

Ya no es así. Tras la Segunda Guerra Mundial la política no volvió a recuperar su terreno. Llegó la Guerra Fría y hoy lo militar es permanente y algo que va mucho más allá de la guerra. En 1960 en su discurso de despedida de la presidencia de Estados Unidos, Eisenhower habló del “complejo militar industrial” que se estaba creando y que no ha hecho más que expandirse desde entonces.

La Guerra Fría amplió el radio de acción de la “defensa” a materias próximas, creando nociones imprecisas, como la “seguridad”, que todo lo alcanzan. A medida que la política cede terreno, lo militar amplía sus dominios, adquiriendo un protagonismo decisivo.

A diferencia de los tiempos de Clausewitz, cuando la guerra era considerada como la continuación de la política por otros medios, hoy lo militar se concibe (se camufla, más bien) como una cuestión técnica, apolítica, que cae bajo la competencia de expertos, ingenieros y universitarios. Los asuntos militares son de esas “cuestiones de Estado” en las que se necesitan dictámenes, más que opiniones.

Si se lee el discurso de Eisenhower (que, por ciento, además de presidente era general del ejército) se entiende el importante papel que desempeñan los investigadores y universitarios en la militarización del Estado moderno. Los científicos han sido sometidos “con el poder del dinero”, dijo Eisenhower. En el mundo los centros de investigación son hoy grandes prostitutas que se venden al mejor postor.

Desde hace décadas Darpa (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa) muestra que los militares gestionan fabulosos presupuestos públicos, que jamás se recortan porque lo primordial es la “seguridad”. En Estados Unidos una gran parte de los universitarios, científicos e ingenieros comen del dinero del Pentágono y están a su servicio. De esa manera, decía Eisenhower, la democracia se convierte en rehén de la tecnocracia y las políticas públicas quedan secuestradas por camarillas de expertos y de otros que se hacen pasar por tales.

Cuando en una tertulia a un medio de comunicación no le basta la opinión de un “cualquiera” sino que necesita algo más consistente, un dictamen, recurre a un experto. El Estado hace lo mismo. Hoy la burguesía no puede admitir que determinadas decisiones estén sujetas a la democracia y al control público. No se votan nunca en ninguna instancia oficial porque los monopolistas necesitan “seguridad”.

Aunque no sean militares, una parte importante de los aparatos del Estado están militarizados, son paramilitares, o subcontratistas de los militares. Así, desde su origen la CIA está estrechamente vinculada, tanto al Pentágono como a las universidades. Actualmente una parte importante de sus funciones las ejecuta a través del “think tank” Stratfor (Strategic Forecasting), que a la vez actúa como empresa de asesoramiento y grupo de presión.

Lo militar, lo paramilitar, los subcontratistas militares y los múltiples mercenarios a su servicio tienen una presencia permanente, a diferencia del Estado burgués del siglo XIX, y desempeñan un papel muchísimo más importante de lo que la mayoría quiere admitir, especialmente en países de raigambre castrense, como España, donde se ha visto favorecido por dos factores.

El primero es el secreto. De lo militar no se habla porque no se sabe; de lo paramilitar porque no se puede. En el ámbito militar lo secreto se justifica a sí mismo. La publicidad y, por lo tanto, la democracia, son esencialmente antimilitaristas.

El segundo factor son todas esas seudoteorías acerca del supuesto “neoliberalismo” que ayudan a camuflarlo. No hay tal retorno al Estado liberal del siglo XIX, ni puede haberlo. Hoy el capitalismo es capitalismo monopolista de Estado; no puede prescindir del Estado y ese Estado (y ese capitalismo) tienen un componente paramilitar creciente.

La prioridad número uno del Estado moderno es la “seguridad”, su propia seguridad, la del Estado, la certidumbre de que nadie va a tener la pretensión de cambiar ninguno de sus aspectos fundamentales, salvo que pretenda ir a la cárcel por cometer un atentado contra la “seguridad” del Estado.

Las mentiras también son munición de combate en Alepo

Vincenzo Brandi

La acumulación de mentiras descaradas con las que los periodistas de los principales periódicos y televisiones narran las actuales operaciones militares en Siria, que podrían suponer un giro definitivo en el curso de la guerra que ensangrienta ese país desde hace cinco años, es auténticamente indigna y escandalosa. La cumbre se ha alcanzado recientemente con la descripción hecha de la batalla de Alepo.

La gran ciudad industrial situada al norte de Siria ha sido desde siempre la capital económica del país. En 2012 fue atacada por grupos yihadistas de diversas tendencias, en gran parte formadas por mercenarios extranjeros, que consiguieron cercarla casi por completo, ocupando algunos barrios periféricos en donde están situadas diversas fábricas y centrales eléctricas e hidráulicas, e infiltrándose en numerosos barrios del centro de la ciudad.

Los habitantes no colaboraron en absoluto en ese ataque, y sufrieron por el contrario todas sus consecuencias. De hecho, las fábricas fueron desmanteladas por los yihadistas, que reciben de forma continua refuerzos… y armas procedentes de la cercana Turquía. Los equipamientos de esas fábricas han sido vendidos en Turquía, con la evidente complicidad de las autoridades de Ankara.

Pero frente a la resistencia opuesta por la ciudad, posibilitada por inseguras vías de aprovisionamiento en el sudeste del centro (vías que el ejército mantiene operativas con dificultades), los yihadistas apoyados por los milicianos del Califato Islámico procedente del este, de Raqqa, decidieron cortar el agua y la electricidad a los sitiados, mientras a la vez bombardeaban el centro con fuego de mortero, acosando a los habitantes mediante sangrientos atentados entre otros medios con coches-bomba.

El más mortífero fue el que afectó a la universidad, provocando la muerte de decenas de estudiantes. Sobre estos hechos tenemos los testimonios de los obispos de las comunidades cristianas de Alepo, que así mismo relatan cómo abrieron pozos para intentar aliviar los sufrimientos de la población sedienta, testimonios que los periodistas no pueden desconocer, aunque no tengan necesariamente por qué confiar en las detalladas informaciones proporcionadas por la agencia siria Sana o por las diferentes fuentes rusas (Sputnik) o libanesas (Al-Manar).

La contraofensiva del ejército sirio, desplegada durante los últimos meses de 2015 con apoyo de la aviación rusa, se dirige ante todo a poner fin al cerco de la ciudad. El ejército ha ido avanzando desde el centro hacia las localidades vecinas para alejar a los asaltantes.

En el nordeste han liberado la gran base militar de Kuweiri, situada a casi 25 kilómetros del centro y asediada desde hace más de tres años, rechazando a las milicias del Califato Islámico hacia el río Eúfrates. En el noroeste, dos poblaciones más situadas a 40 kilómetros de Alepo han sido también liberadas, tras estar cercadas desde 2012 por los yihadistas de Al-Nusra (rama siria de Al-Qaeda) y sus aliados de Harar Al-Sham y el Ejército Libre de Siria.

La agencia Sana ha difundido las imágenes de multitudes jubilosas acogiendo al ejército liberador. Y también hacia el suroeste avanza el ejército para reabrir las rutas  hacia la provincia de Homs y de Hama, permitiendo una mejor circulación de bienes de primera necesidad para la población.

Pero las palabras empleadas por nuestros periodistas cuentan exactamente lo contrario de la realidad, para su vergüenza. Según ellos (y según las directrices que reciben), sería el ejército regular el que avanzaría hacia Alepo para reconquistarla, como si la ciudad estuviera en manos de los rebeldes y de los mercenarios extranjeros, y no sitiada desde hace más de tres años por los yihadistas. Según esos periodistas, los habitantes de Alepo estarían huyendo de la ciudad, aterrorizados por los bombardeos rusos.

En realidad, en el interior del perímetro de Alepo ya no hay combates. Los grupos de yihadistas y mercenarios que se habían infiltrado en la ciudad se han visto aislados y su única perspectiva es la de rendirse o la de llegar a un acuerdo con el gobierno, como el que ha permitido a los yihadistas cercados en un barrio aislado de Homs ser acompañados hasta la frontera en autobuses proporcionados por el gobierno.

El frente está ahora situado mucho más al norte de Alepo, sólo a 20 kilómetros de la frontera turca. El ejército regular persigue alcanzar la ciudad fronteriza de Azaz para bloquear la vía de avituallamiento permanente de armas y mercenarios extranjeros que continúan afluyendo de Turquía.

En otras regiones de Siria, como el extremo sur de la provincia de Deraa también el ejército rechaza a los yihadistas hacia Jordania (que está procediendo a abandonar de forma prudente su actitud hostil hacia Siria), mientras que la banda fronteriza con Turquía situada al norte de la provincia de Latakia (en donde un avión ruso fue alevosamente abatido por un misil turco) está ahora bajo el control del ejército de Bashar Al-Asad, bloqueando así la infiltración de nuevos mercenarios.

Ante este giro de la guerra siria, nuestros periodistas, que durante todos estos años han rehusado hablar del hambre y la sed de los civiles sitiados de Alepo, y han permanecido mudos sobre las condiciones dramáticas de vida que les han obligado a abandonar la ciudad y a convertirse en refugiados, cambian de forma radical hablando ahora sobre los civiles que huyen de las zonas de combate.

Haciéndose eco de la propaganda y las peticiones de esos dos criminales que son el presidente turco Erdogan y su primer ministro Davutoglu, principales responsables de la masacre siria, junto a los saudíes y a Estados Unidos, ahora solicitan “el fin de los bombardeos rusos”. Pero este fervor seudo-humanitario se debe simplemente al hecho de que los mercenarios al servicio del neocolonialismo y del imperialismo occidental y de las monarquías oscurantistas del Golfo están en trance de perder la guerra, y que Siria, ayudada por Rusia, Irán y el Hezbollah libanés, está demostrando ser un hueso mucho más duro de lo que parecía. Cuando los pueblos resisten de verdad, se hace cierto que “el imperialismo no es más que un tigre de papel”.

Fuente: Fuente: http://megachip.globalist.it/Detail_News_Display?ID=125266&typeb=0

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