La web más censurada en internet

Día: 27 de mayo de 2015 (página 1 de 1)

Grecia empieza a dar la espalda a Syriza

En Grecia como en España, la política al estilo burgués, es una parte de la gastronomía. Se rige por las mismas reglas, la principal de las cuales es “Todos los días gallina amarga la cocina”, o dicho de otra manera, “En la variedad está el gusto”. Es a eso a lo que llaman “democracia”. Hacen falta recambios, caras nuevas que nos ilusionen con que van a ser ellos (y no nosotros) los que cambien las cosas, es decir, los que arreglen lo que otros (como ellos) han dejado hecho trizas.

En Grecia se llamó Syriza y en España se llama de otra manera, pero es lo mismo. Cuatro meses después, allá la gallina vuelve a amargar otra vez la cocina. Las encuestas dicen que Tsipras ha dejado de ser un encantador de serpientes. Su gobierno ha perdido la mitad del crédito que tenía cuando ganó las elecciones. El índice de confianza ha pasado de un 70 ó un 80 por ciento en febrero, a un 35 por ciento en los últimos sondeos. Casi la mitad de la población, un 48 por ciento, opina que Syriza lo está haciendo mal.

El martes otra manifestación popular, que cada vez son más numerosas, recordó al gobierno el callejón sin salida en el que se encuentra desde el principio: o vuelve a las viejas políticas de austeridad (y traiciona sus promesas) o rompe con los buitres de la banca internacional. El problema es que no quiere ni una cosa ni otra, y el transcurso del tiempo puede resquebrajar internamente a una coalición muy endeble política e ideológicamente.

Mientras deja pasar el tiempo, Tsipras hace como que negocia, pero hasta eso hace mal. El ministro de Finanzas Varufakis ha sido relevado al frente del equipo negociador por Euclid Tsakalotos. Aunque el lunes lo negó en una entrevista en la televisión griega (“Soy un soldado”, dijo), ya se habla de su salida del gobierno.

Varufakis no está de acuerdo con convocar un referéndum sobre un futuro acuerdo con los buitres que resulte demasiado crudo de digerir: “No es justo”, dice, “obligar a los ciudadanos a tomar esta decisión tan difícil”. Tiene toda la razón. Syriza no se puede lavar las manos como Pilatos. Los griegos ya votaron y les pasaron a ellos la responsabilidad de tomar una decisión.

En Grecia referéndum es sinónimo de austeridad, de retorno a las mismas políticas que los griegos rechazaron en las últimas elecciones. Las apuestas ya empiezan a comparar a Syriza con los gobiernos reaccionarios que llevaron a Grecia a la bancarrota actual: ¿hasta donde llegarán los recortes esta vez? Para medir a Syriza (la izquierda) con Nueva Democracia (la derecha) allá hablan del “e-mail Harduvelis”, un proyecto del antiguo ministro de Finanzas en el que se detallaban los recortes que Nueva Democracia tenía pensado acometer en el caso de haber ganado las elecciones.

Cuando a una organización como Syriza se la compara con un partido como Nueva Democracia, es porque estamos ante otro fraude más. En ese momento es cuando se presentan las plañideras para lamentarse: “yo no sabía”, “yo creía que Syriza…”, “me han desilusionado”, “todos son iguales” o “nunca más volveré a votar a nadie”. No será porque los aguafiestas no avisamos de ello con tiempo.

Orgías con prostitutas, menores y alcohol para políticos y policías en Mallorca

Ya ni siquiera tienen la excusa de la manzana podrida, sino que todo el cesto estaba igual, desde alcaldes del ayuntamiento de Palma, funcionarios, empresarios de locales nocturnos y policía local, empenzando por los que patrullan la calle y acabando por los jefecillos.

Las declaraciones de los testigos protegidos, algunos de los cuales son prostitutas, hablan de que en Playa de Palma de Mallorca reinaba la mafia: «Les avisaban que por la noche que iba a haber una inspección, para que las mujeres que no tenían papeles desaparecieran […] Nunca ha habido una inspección de Policía Local sin preavisar».

Los testimonios continúan: «A los policías locales ni les cobrábamos las copas ni los servicios de prostitución». Algunas de las prostituidas eran menores de edad. Incluso cada político o policía local tenía su propia chica gratis todo para que al dueño del club no les inspeccionasen como es debido o le quitasen las licencias de funcionamiento.

Un funcionario de urbanismo del ayuntamiento de Palma ha sido detenido. También les obligaban a contratar la seguridad que les ofrecían o instalaciones de seguridad. Algunas de las prostitutas han declarado que «el precio de los servicios eran de unos 300 euros por hora […] Al principio eran a diario durante dos horas».

En los locales de alterne los políticos siempre entraban por un puerta que iba directamente a las habitaciones de las chicas para evitar que nadie supiese nada. Derrochaban champán o iban a fiestas privadas en coches de lujo. Pero tenían un serio problema: a los políticos y policías no se les ponía dura, por lo que tenían que recurrir a la viagra y otros estimulantes.

Crónica de una confabulación policial

¿Se acuerdan de las mafias chinas en España?, ¿de la Operación Emperador que salió por la tele y ya no ha vuelto salir nunca más? Ha dejado de ser noticia cuando se ha puesto más caliente, porque en las mafias chinas no todos son chinos. Por medio siempre aparece algún policía. En aquel caso apareció el comisario Carlos Santamaría Vilches, aunque nadie habló de ello. Todo normal.

Entonces el comisario era responsable del aeropuerto de Barajas y ahora es miembro de la Dirección Adjunta Operativa de la Policía.

El asunto pasó a manos de la Audiencia Nacional, o mejor dicho a las garras de Ismael Moreno, un juez que fue cocinero antes que fraile, es decir, que fue policía antes que juez. Pero como es amiguete del comisario, pasó de unas manos a otras, hasta que en noviembre del año pasado la Audiencia Nacional dictó un auto sorprendente en el que exoneraba al comisario de toda sospecha en unos términos que dejan en evidencia los entresijos policiales y judiciales al más alto nivel.

La resolución tenía diez páginas y no es la típica y aburrida literatura judicial. Reconocía las “lagunas y los fallos” de una investigación “hiperbólica, carente de sentido y con vocación prospectiva”. Hablaba de un “relato de relaciones personales intrascendentes a efectos de responsabilidad penal”, además de incidir en la “inocuidad de los datos” aportados. Otra chapuza de la policía, vamos.

Según la Audiencia Nacional, aquella investigación la llevaron a cabo distintos organismos del Estado “confabulados para desactivar a un Comisario de Policía molesto a sus intereses”. La Unidad de Asuntos Internos encargada del caso presentó como investigación propia lo que solo es un “cocinado” a modo de análisis teórico de las llamadas del comisario Salamanca, que en su día la UDYCO ya había investigado profusamente. Era la investigación de la investigación. La investigación al cuadrado.

La decisión judicial no tiene desperdicio: la policía había pretendido “utilizar el poder que le otorga su puesto para conseguir unos fines personales de oscuros intereses”.

Por lo tanto, si no se ha investigado nada, no puede haber pruebas y la Audiencia Nacional debe dirigir sus pasos sólo contra los chinos. Pero como las altas instancias están a la greña, divididos en camarillas, el fiscal se empeña contra el comisario y lleva el asunto al Tribunal Supremo, que acaba de liberar al comisario de toda clase de cargos por segunda vez.

La policía no sólo persigue injustamente a los que enaltecen el terrorismo, sino que incluso los propios policías son víctimas de sí mismos. Como nosotros somos inconformistas, no podemos estar de acuerdo con que en un Estado de Desecho ocurran este tipo de cosas, y menos en el Ministerio del Interior, la Fiscalía y la Audiencia Nacional. Alguien tiene que pagar el pato. Si es cierto lo que dicen los magistrados, que ha habido una “confabulación” cocinada en contra alguien “molesto a sus intereses”, los fabulantes deberán responder de sus actos.

Imagínense el panorama: si la policía se confabula contra la policía, lo que no se confabularán contra Ustedes y contra nosotros que somos mucho más “molestos a sus intereses”. La palabras “intereses” aparece demasiado en esa decisión de la Audiencia Nacional como para echar tierra encima de lo que ha ocurrido. Si, además, esos intereses los califican como de tipo “personal” o como “oscuros” es para echarse a temblar. ¿No deberían los policías aclarar esos intereses que ahora mismo son tan oscuros?, ¿no deberían los policías volver a investigar los policías?

Las cosas no pueden quedar así. Aquí no puede haber paz y después gloria. Recapitulemos el asunto: la policía ha investigado a la policía y ahora lo que exigimos nosotros es que la policía investigue a la policía que investigó a la policía.

Un brindis en honor de las gentes sencillas

Es fácil imaginar el bullicio que hace 70 años recorría las calles de la URSS: alegría, música, celebraciones, bailes, fiestas… Más de uno se pasó de rosca con el kvas, que es como el botellón de aquellos felices tiempos, cuando las masas festejaban los acontecimientos realmente importantes en la calle.

Sin embargo, a la burguesía le disgusta la plebe y su aliento a aguardiente. Lo que se pregunta es: ¿cómo lo celebraban en las altas esferas del Kremlin? Tras una rutilante victoria militar, la torpe burguesía se imagina a los grandes mariscales con sus uniformes de gala, bailes de salón y un vals al más puro estilo vienés en compañía de una pareja atractiva… Todo muy versallesco, todo repleto de figurones y figurines.

Pero nosotros somos muy dogmáticos y para descubrir la intra-historia, los pequeños detalles, no se nos ha ocurrido otra cosa que leer… las obras escogidas de Stalin. En ellas esperamos encontrar a los aduladores practicando su deporte favorito: el culto a la personalidad, a los héroes de la Gran Guerra Patria (que siempre son los jefes), empezando por el omnipresente Stalin, y a éste dejándose querer, oyéndose a sí mismo…

¿Cómo celebró Stalin aquel acontecimiento? Afortunadamente también entonces hubo algún oscuro funcionario que en lugar de sujetar su vaso de kvas, tomó lápiz y papel para levantar acta de un brevísimo discurso del mariscal al acabar la Gran Guerra y le puso ese título, “Un brindis en honor de las gentes sencillas”, porque en aquel momento de quien se acordaba Stalin no era de los generales, ni siquiera de los soldados del Ejército soviético: se acordaba de aquellos millones de personas que habían sufrido el mayor tormento que la historia ha conocido nunca.

“No penséis que os voy a decir alguna cosa extraordinaria”, empieza Stalin. “El brindis que deseo hacer es tan simple como común. Quiero beber a la salud de aquellos cuyo rango es pequeño y el grado modesto”. Sin ellos, sin esas decenas de millones de personas, continúa Stalin, todos nosotros, mariscales, comandantes, jefes, no valdríamos ni un clavo.

Se trata de la gente corriente, dice. “Nadie escribe sobre ellos”, añadiendo algo realmente importante: “Son ellos los que nos sostienen a nosotros” y no al revés, como creen otros: “Bebo a la salud de esas personas, nuestros camaradas más queridos”.

En 1945, en plena efervescencia, cuando era muy fácil perderse en el oropel de su éxito más rotundo, Stalin no se dejó seducir por las apariencias, lo cual significa que se mantenía fiel a sus orígenes de clase, tan sencillos como los de aquellos por los que brindaba, así como a los más elementales principios que habían marcado el surgimiento del bolchevismo.

El sentimiento fue recíproco. Entre las gentes sencillas y Stalin siempre hubo correspondencia, entonces y ahora. Quienes, a pesar de las calumnias, llevan su retrato por las calles no son los generales, ni los jefes, ni los burócratas que le calumniaron, sino modestos trabajadores y campesinos, y las generaciones que les sucedieron.

Si alguna vez alguien olvida esto, si considera que sus camaradas más queridos son ese tipo de gente “brillante”, es porque ha perdido el rumbo. Por completo.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies