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Día: 27 de abril de 2015 (página 1 de 1)

No es lo mismo…

N.B.

… hacer una película como «El francotirador» (American Sniper, 2014), de Clint Eastwood, sobre un soldado norteamericano en ¡¡tierras invadidas!! que la historia de un francotirador en defensa de tu propia tierra contra el invasor. Excelente ejemplo de esto último fue la película de J.J.Annaud «Enemigo a las puertas» (2001) donde, en plena batalla de Stalingrado, un francotirador soviético de carne y hueso, un trabajador en las vísperas, Vasili Záitsev, causa estragos en las filas nazis entre las ruinas de Stalingrado. La película gira, suponemos que en una concesión comercial de cara a la taquilla, sin raíz histórica, o muy improbable, sobre un duelo de puntería con otro francotirador (figura que le ponía enfermo, por cierto, al gigante Napoleón) alemán, el Mayor König (magnífico Ed Harris).

Pero hete aquí que la Unión Soviética también tuvo a su heroína particular, una francotiradora oriunda de Ucrania, igual que Záitsev. Lyudmila Pavlichenko, que así se llamaba, aprendió el oficio, digámoslo así, de francotiradora de forma amateur en un club de tiro mientras estudiaba en la Universidad de Kiev.

Pese a las reticencias iniciales de los reclutadores que querían enrolarla en el cuerpo de enfermeras, la soldado Lyudmila consiguió salirse con la suya y entró a formar parte de la 25ª División de Infantería. Armada con un rifle de cerrojo Mosin-Nagant (un ruso y un belga de la época de los zares que en la II GM fue adaptado -el fusil-  para el tiro con precisión con una mira de cuatro aumentos) pronto destacó por su increíble puntería: en sus dos primeros años de servicio en Odesa abatió a 187 soldados y oficiales alemanes. Pese a todo los nazis ocuparon la zona y su unidad tuvo que ser desplazada al cerco de Sebastopol, en la Península de Crimea, donde ya con el grado de Teniente fue mencionada por el Consejo del Ejército Soviético debido a sus 257 alemanes abatidos. En total le contabilizaron 309 bajas durante el periodo en el que combatió durante la II GM, 36 de los cuales eran francotiradores como ella. No es este un plato de gusto pero amamos más la verdad que a Platón.

En junio de 1942 fue herida por fuego de mortero y retirada de combate ya como heroína oficial del Ejército Rojo. Siendo la URSS aliada (Stalin hasta tuvo una portada en «Life»), Lyudmila fue enviada a Canadá y Estados Unidos donde fue recibida como un héroe. Se convirtió en el primer ciudadano -ciudadana en este caso- soviético en ser recibido por el Presidente de los USA. Pero Pavlichenko no fue la única. Se cree que más de 2.000 francotiradoras sirvieron en el Ejército Rojo, de las cuales sólo sobrevivieron unas quinientas. Heroínas anónimas.

No, no es lo mismo, no.

La banca europea va de la crisis al desplome

En el capitalismo antes había bancos “buenos” y tras la crisis aparecieron los “malos”. Pero la crisis ha dado lugar al desplome y de los bancos “malos” vamos a pasar a los “peores”.

El mes pasado se descubrió que el banco “malo” austriaco Hypo Alpe Adria, también conocido como Heta Asset Resolution, tenía un agujero de 7.600 millones de euros y que el gobierno no estaba dispuesto a pagar los platos rotos.

El resumen de la situación financiera en Austria es el siguiente: se crea un banco “malo” tras el colapso del banco “bueno” y luego el banco malo se colapsa a su vez. Según cálculos de Reuters, el agujero es de más de 9.800 millones de euros.

A partir de entonces en Austria ya no se habla de otra cosa y recuerdan los viejos tiempos: en 1931 el banco Creditanstalt colapsó en circunstancias muy similares, desatando un efecto dominó que llevó a una crisis financiera general. Tras la gran depresión dos años antes, llovía sobre mojado. Era la crisis dentro de la crisis.

Lo que la prensa austriaca ha callado es que tras la crisis de la crisis llegó el Anchluss, es decir, el III Reich y la guerra mundial.

Quizá alguien se pregunte los motivos por los cuales en este mundo en el que vivimos los depósitos bancarios están garantizados, mientras que no se garantiza nada más: ni el trabajo, ni las pensiones, ni la paz, ni la vivienda, ni la educación, ni las vacaciones, ni la sanidad…

También es posible que se pregunte por qué tiene que ser el Estado quien garantice los depósitos bancarios. Pero es todavía más sorprendente saber que hasta eso se ha acabado: a partir de julio en Austria el Estado dejará de garantizar los saldos bancarios.

Es interesante contar esta historia porque demuestra que hasta la propia burguesía sabe que el capitalismo no tiene ningún futuro por delante.

Hoy en Austria los depósitos bancarios están garantizados hasta 100.000 euros, la mitad por al propio sistema bancario y el resto por el Estado. A partir de julio esta garantía desaparecerá. El Estado dejará de garantizar la devolución de los depósitos. A cambio se creará un fondo de aseguramiento de depósitos financiado por la banca para afrontar las futuras quiebras.

En los próximos 10 años el fondo crecerá gradualmente hasta alcanzar los 1.500 millones de dólares. Si antes de llegar a dicha cantidad se produjera una quiebra bancaria, el fondo podría pedir un préstamo internacional aunque, según el diario austriaco Die Presse, la cosa no está tan clara. Incluso en el caso de que el fondo llegara a alcanzar los 1.500 millones de dólares, no sería suficiente para afrontar el desplome bancario.

Las cifras cantan: 1.500 millones de dólares no alcanza ni al 0,8 por ciento de los depósitos existentes. No es capaz de asegurar la solvencia de un banco austriaco de calado mediano y si son varios los bancos los que se encuentran en dificultades, los austriacos verían esfumarse sus ahorros.

El diario Die Presse pone el ejemplo del Bank Corp de Bulgaria. Cuando este banco se desplomó, tenía 1.800 millones de euros en depósitos, pero el fondo de garantía sólo alcanzaba hasta los 1.000 millones.

La prensa austriaca ha tomado buena nota de que Austria no es Bulgaria. Los demás debemos empezar a pensar por qué se habla tanto de la deuda griega y no tanto de la austriaca.

Vietnam derrotó al imperialismo hace 40 años

La liberación de Saigon (hoy Ciudad Ho Chi Minh) el 30 de abril de 1975 dio el toque final de la prolongada lucha llena de sacrificios y hazañas gloriosas del pueblo vietnamita por la reunificación nacional.

En ocasión del 40 aniversario de la histórica efeméride, la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) ofrece a continuación un breve resumen de las campañas más importantes desarrolladas por las fuerzas patrióticas del 4 de marzo al 30 de abril de 1975.

La campaña estratégica de Tay Nguyen (Altiplanicie Occidental) del 4 de marzo al 3 de abril de 1975, con asalto al punto clave de Buon Ma Thuot, cabecera de la provincia altiplana de Dak Lak, inició la Ofensiva General y levantamientos populares de la Primavera de 1975.

En julio de 1954, bajo la orientación del entonces secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV), Le Duan, el Estado Mayor General del Ejército Popular de Vietnam comenzó la elaboración del plan estratégico de liberación del Sur.

En los meses de octubre y diciembre, los miembros del Buró Político (BP) y la Comisión Militar Central del PCV celebraron dos reuniones, durante las cuales ratificaron su determinación y aprobaron la estrategia.

La decisión tomada por el partido es liberar el Sur en dos años, el 1975 y 1976. Constituyeron las principales metas en ese período, consolidar las fuerzas armadas y llevar a cabo sucesivos ataques y sublevación popular a fin de debilitar al enemigo y crear condiciones favorables para la gran ofensiva y levantamiento general en 1976.

A inicios de 1975, basados en sus estimaciones, el poderío de las fuerzas enemigas y de sí mismo, el BP tomó la decisión de lanzar una ofensiva general para liberar totalmente el Sur del país y derrotar a los invasores estadounidenses.

Con el fin de realizar con éxito el plan, se creó una posición coordinada en todo el campo de batalla, estrechando el cerco en torno a Saigon y los municipios de los alrededores, e impulsando la lucha en las tres regiones estratégicas del territorio sureño.

a primera cuestión es seleccionar un campo de batalla para comenzar el despliegue del plan estratégico.

Basado en un estudio integral, el Buró Político y la Comisión Militar Central del PCV determinaron que la Altiplanicie Occidental constituye el escenario inexpugnable por su posición geográfica, y es donde la fuerza de defensa del enemigo se muestra más débil comparado con los demás campos de batalla a lo largo de la región de la llanura central y el sureste.

Por otro lado, Tay Nguyen es para las fuerzas revolucionarias el lugar donde puede movilizar las fuerzas diversas para formar un gran puño y realizar una operación aprovechando los bosques para mantener sus acciones en secreto, garantizando la sorpresa de los ataques a los enemigos. Comprendiendo que la victoria en ese campo creará un trampolín para avanzar en la zona deltaica central y dividir así las fuerzas enemigas. Los dirigentes del PCV decidieron elegir Buon Ma Thuot como el punto álgido para la arremetida.

La dirección nacional designó el 5 de febrero de 1975 al general de división Hoang Minh Thao jefe de la Comandancia de la Campaña Tay Nguyen.

A las 2:30 de la madrugada del 10 de marzo de 1975, el regimiento de misión especial número 198, fortificado con otras unidades con armas B72 y DKZ, acometió el aeropuerto de Buon Ma Thuot (conocido como aeródromo Hoa Binh).

Ho Chi Minh, forjador de la victoria, desgraciadamente murió antes de la misma.

Tras 30 horas de lucha consecutivas, a las 11:00 del día siguiente, Buon Ma Thuot fue librado totalmente. Se trató de una ofensiva de significado estratégico que marcó el derrumbo por “efecto de dominó” de las tropas estadounidenses. Según Le Duan, la hazaña Buon Ma Thuot, dejó una gran huella la historia vietnamita como una epopeya que dio inicio a la Ofensiva general de la Primavera.

Con este triunfo, el BP decidió el 18 de marzo de 1975 adelantar su plan de liberar el Sur en el mismo año.

La campaña Tay Nguyen culminó el 3 de abril, bajo la estrecha cooperación entre las fuerzas armadas y los pobladores y etnias minoritarias en la Altiplanicie Occidental. Todas las provincias altiplanas y la región centrosureña quedaron liberadas.

Según especialistas, el ataque a Buon Ma Thuot demostró el sabio liderazgo del PCV en todos los aspectos, desde la selección del campo de batalla, al momento para desencadenar la acometida y el punto clave para el ataque, hasta el aprovechamiento de oportunidades para emprender y desarrollar la operación.

La campaña Tay Nguyen marcó un cambio crucial en la estrategia, creando condiciones propicias para que el ejército norvietnamita encaminara con un año de antelación la liberación total del Sur. La victoria es fruto de los 30 años prolongados en la formación de contingente y lucha ardua del pueblo vietnamita y las minorías de la Altiplanicie Occidental. Hoang Minh Thao enfatizó que el éxito de esa campaña creó nuevas fuerzas para el Ejército norvietnamita y apoyó en gran medida al espíritu combativo del pueblo.

En la lucha armada por la reunificación de Vietnam, resultó estratégica la contribución de las tropas especiales del Ejército Popular, con muchas de sus hazañas reveladas hace poco. Fundadas por orientación del Presidente Ho Chi Minh, esas unidades elites crecieron en el seno de la lucha libertadora contra los invasores estadounidenses y dispusieron de fuerzas acuáticas, terrestres y urbanas. Su potencia no residió en sofisticadas armas sino en la experiencia acumulada de las históricas guerras de defensa nacional, una paciencia ejemplar, una rara capacidad de resistencia corporal y, sobre todo, una férrea voluntad.

Con esas cualidades, los combatientes de “cabeza descubierta y pie descalzo” se convirtieron en una pesadilla para los invasores extranjeros al cumplir misiones casi imposibles. Para dar un ejemplo, el coronel Do Van Ninh, ex-vicecomandante y jefe del Estado Mayor de la Fuerza Especial, citó la destrucción en marzo de 1975 del almacén de armas del aeropuerto de Bien Hoa, donde se encontraba la mayor reserva de explosivos estadounidenses. Exploradores del batallón especial 113, asignado para la tarea, se aproximaron y cavaron un túnel para permanecer al lado del blanco, pero no pudieron penetrar a través de la densa cerca e intensa guardia del enemigo, dada la importancia estratégica del lugar.

Tras semanas de observación y análisis del sistema defensivo, cinco combatientes fueron enviados al almacén por el río de Dong Nai, vía menos esperada por los defensores. Lograron instalar bombas de tiempo en determinados puntos y se retiraron antes de activarlas sin pérdida alguna.

Otra hazaña poco contada fue la liberación del archipiélago Truong Sa a principios de abril de 1975, según órdenes directas del legendario general y comandante en jefe Vo Nguyen Giap. “Una compañía de 250 combatientes acuáticos tuvo la tarea de atacar seis grupos de islas fortificadas en una amplia y lejana zona marina sin ningún vehículo de guerra o conocimiento del lugar y sistemas defensivos”, recordó el octogenario general Mai Nang, el comandante de esa campaña.

“La misión, añadió el ex Comandante de la Fuerza Especial, fue la primera de su tipo, para la cual sus efectivos no tuvieron experiencia similar alguna, ni tiempo para exploraciones por cuestiones de urgencia y sorpresa. Entonces, debimos aplicar una táctica nueva de explorar y atacar a la vez, reveló el condecorado posteriormente con el título Héroe de las Fuerzas Armadas”.

Desde tres barcos simulados como pesqueros, los soldados nadaron dos millas marinas para aproximarse a sus objetivos, con plena disposición de sacrificarse al saber que no tenían ningún tipo de refuerzos, narró Nang. Pero sólo 15 minutos después de bajar al agua, el entonces coronel recibió otra orden para detener la operación. Visto que era imposible revertir el ataque, Nang decidió asumir la responsabilidad y llevarlo a cabo.

Con valentía, determinación y magistral arte de combate, las tropas especiales acuáticas recuperaron un valioso territorio y legítimo de Vietnam en el Mar Oriental, con sólo dos bajas.

Otro histórico mérito de estas fuerzas en aquella gloriosa primavera fue la ocupación de 14 puentes alrededor de Saigón, capital del régimen pronorteamericano. Esta misión resultó vital para el avance directo de las cinco columnas libertadoras hacia los centros neurálgicos del enemigo y aceleró así la reunificación del país.

A diferencia de otras operaciones, cuyas metas solían ser atacar y destruir, esta misión fue la de atacar ocupar y defender la posición, destacó el coronel Van Ninh, también Héroe de las Fuerzas Armadas. Su pelotón logró aniquilar unidades guardianas de forma rápida en sorprendentes combates nocturnos en el puente Ghenh, narró y remarcó que la batalla para defender ese nudo de transporte resultó mucho más cruenta. En varios casos, los equipos elites combatían hasta dos días bajo fuego del enemigo sin conocer el momento de la entrada de las fuerzas principales. En Ghenh, 50 de los 52 movilizados cayeron en combate, pero ninguno abandonó su puesto y el pelotón logró defenderlo hasta el final, contó el veterano coronel con expresa lastima y orgullo a la vez.

Otro personaje histórico, el sargento de tropas especiales Pham Duy Do participó en la ocupación y defensa del puente de la carretera Bien Hoa y fue quien después ondeó la bandera libertadora en el palacio presidencial del gobierno títere de Saigón, hecho que marcó la victoria final de los revolucionarios.

Ingresado al Ejército a los 17 años de edad y en su vida militar de seis años, Duy Do se escapó dos veces de la muerte pese a graves heridas pero no pudo hacer lo propio del Agente Naranja o la dioxina esparcida en los bosques vietnamitas durante la guerra, reveló el ex combatiente elite en entrevista con la VNA. Sus hijos sufren hoy de defectos físicos y mentales causados por ese tóxico, uno de los peores conocidos por el hombre, pero se consideró aún afortunado de poder disfrutar una vida pacífica y sencilla cuando otros compañeros cayeron en la lucha. La operación de los 14 puentes fue el mayor ejercicio de las tropas especiales vietnamitas durante la guerra, con la participación de una división, una brigada, cuatro batallones y numerosos comandos urbanos.

Esas construcciones abrieron, el 30 de abril de 1975, el paso para la entrada triunfante del Ejército Popular en Saigón, inaugurando una nueva era de reunificación, paz y desarrollo.

Fuente:  http://www.librered.net/?p=38381

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